viernes, 21 de agosto de 2026

Diario Escurialense XXIV: CLARA RON EN EL ESCORIAL. UN DESTINO TRAS LA REVOLUCIÓN DE FIDEL CASTRO EN 1959. Finishing school, la escuela de etiqueta y de perfeccionamiento en Inglaterra

Clara Ron Fernández
Clara Ron, entre Julia Sáez-Angulo y Carmen Valero




Julia Sáez-Angulo

22/8/26.- El Escorial.- Clara Ron Fernández recuerda siempre que nació en La Habana. (Cuba), que tuvo que quedarse en Madrid, cuando estalló el levantamiento de la revolución de Fidel Castro en su país y les sorprendió a su madre y a las tres hermanas, en un viaje por España y el resto de Europa, en 1959.

A ella le gusta veranear todos los años en San Lorenzo de El Escorial, donde tiene buenas amigas, con las que ha celebrado la “fiesta de fin de verano” cada año. 

Clara nos ha invitado a Carmen Valero y a mí, a almorzar a “Las Viandas”, un restaurante con sombreada terraza frente al Real Monasterio. Recordando nuestras vidas, hemos comentado los acontecimientos históricos que las han ido modelando.

Entre tanto, hemos saboreado el croquetón de centollo, el revuelto de morcilla y el salmón al horno. De postre, flan casero y tarta de queso.

A Clara la conocí en la Tertulia Ilustrada, porque es amiga de María Eugenia Martínez, antigua anfitriona, muy querida por todas nosotras. Nos faltaba almorzar juntas y reposar para ponernos al día de la vida y sus cosas.

“Mi padre, de origen español tenía una gran empresa inmobiliaria. Nos iba bien, pero todo se perdió con la revolución de Fidel que ha llevado la isla al desastre”, comenta Clara y hablamos de la falta de combustible, alimentos, medicamentos y libertades en la isla del Caribe en que Clara nació.

“Soy hija de padres españoles, asturianos los dos. El apellido Ron es d la zona de Asturias y Galicia", nos informa Clara.

    "Salí d Cuba, con mi madre y mis dos hermanas, una tía, y la cuidadora d mi hmna pequeña, en el verano d 1958 para estar un año sabático viajando por Europa, y, cuando llevábamos seis meses, estalló la revolución comunista de Fidel, el 1 d enero d 1959".

    ¡Nunca más pudimos volver a Cuba!"

    "En vista del estallido de la revolución de Fidel, mi mamá nos envió durante un año a un Finishing School, internado inglés de señoritas, a la espera de la situación política en Cuba, pero a la vuelta nos comunicó que había que quedarse en España y ponerse a trabajar”.

En inglés se llaman finishing schools, a las escuelas de etiqueta o de perfeccionamiento. En un sentido académico e institucional más amplio, los centros educativos tradicionales y exclusivos para niñas en el Reino Unido se denominan girls' boarding schools (si son internados) o independent/private girls' schools.

    Las Finishing schools son centros privados enfocados en enseñar modales, protocolo, etiqueta social, idiomas y habilidades domésticas a jóvenes de clases altas.

    Como yo sabía muy bien inglés y debido a nuestros contactos, pude colocarme con facilidad en una empresa española y allí comencé mi carrera laboral traduciendo contratos internacionales, que después pasaban por el Ministerio de Asuntos Exteriores para obtener el visado correspondiente”, nos iba contando Clara.

En aquellos años, primeros de los 60, eran muy pocos los españoles que sabían inglés en España, mientras que, en el sistema de estudios de Cuba, se estudiaba desde la infancia. Aquello facilitaba la cotización de mi trabajo y pude cambiar y ascender de puesto y sueldo en las empresas.

“Además yo me fui formando en Secretaría de Dirección y estaba tan entregada al trabajo, que, a veces, me quedaba -si era necesario- toda una noche, traduciendo y preparando el contrato que se necesitaba al día siguiente”, nos ha contado Clara Ron.

“He sido la mujer de los cursos sucesivos en las universidades de verano, lo que me ha ido formando en interés y curiosidad universal por la cultura”, sigue contando. “He hecho cursos en París, en la Sorbonne, en Londres, Suiza, Nueva York… Siempre he estado estudiando y aprendiendo”. 

Clara Ron, una dama bonita y sonriente permanece soltera, porque como recordaba su mama: “Boda y mortaja del cielo baja”.     Ella añade que la providencia es sabia y, aunque ha tenido pretendientes, no se ha casado.

Una joya de mujer.


CUQUI VALERO Y SU JARDÍN DE PLANTAS AROMÁTICAS. “MURALLAS DE ÁVILA” EN LA PINTURA Y SETOS ELEVADOS DE ARIZÓNICAS PODADAS

Muros de arizónica cortada en el jardín. Muralla de Ávila o/l, por Cuqui Valero


Julia Sáez-Angulo

    Fotos: Carmen Valero

    22/8/26 .- Coto de Puenteviejo.- La pintora Cuqui Valero, en su feudo Coto de Puenteviejo, a 30 km. de Ávila, muestra su último cuadro al óleo “Murallas de Ávila”, que capta la rotundidad de un eterno monumento en piedra, que viene del Medioevo. Al mismo tiempo señala el alto seto de arizónicas, otra muralla vegetal ciclópea en el jardín, fuertemente podada, porque las arizónicas son peligrosas de cara al fuego siempre amenazador en el estío. “Lo ordena la normativa. Todas las coníferas y plantas con resina son susceptibles de prontas llamas y hay que evitarlo. Ahora está prohibido plantarlas”, explica Cuqui (María Luisa Valero para la pintura).

Recorrer en coche las tierras abulenses es contemplar un despliegue de rastrojos dorados o de tierra quemada por siniestros de incendios recientes, que han asolado los campos y bosques.

Y como buena amante de la Naturaleza a la que recrea con frecuencia en su obra artística, Cuqui muestra también los últimos avances y resistencias de su jardín, en el que avanza el árbol de júpiter, “único árbol que echa flores en verano”, así como el olivo, que se mantiene enhiesto con el riego atento del jardinero Marcelino, que actualmente se jubila.

Y parangonando a los monjes medievales en sus claustros, Cuqui ha creado un jardín de plantas aromáticas en su jardín e invita a acariciarlas para percibir su perfume: menta para el té; hierbabuena para la ensalada; albahaca como pesto, para la pasta; hierbaluisa o citronela para ahuyentar los insectos que masacran la piel; laurel, para la carne; lavanda para perfumar las estancias o la ropa dentro de saquitos en el armario… Y, entre medias, claveles chinos con sus colores brillantes al sol y begonias.

Las damas y sus jardines era el asunto de uno de los relatos más hermosos de Soledad Puértolas, titulado «Pisando jardines», publicado originalmente en el volumen colectivo Orosia: Mujeres de sol a sol (2002). O la preciosa novela “Elizabeth y su jardín alemán”, novela autobiográfica y satírica escrita por Elizabeth von Arnim y publicada de forma anónima en 1898. El libro narra, mes a mes, la vida de una mujer atrapada en las rígidas normas sociales de la Prusia decimonónica que encuentra su refugio personal y su particular "paraíso" en el cuidado de un gran jardín descuidado en la región de Pomerania. 

Cuqui Valero es una mujer de jardines y parques. Sus largos paseos, con recomendación médica, por los parques, “El Capricho de la Alameda de Osuna” o el Parque Juan Carlos I, ambos cercanos a su casa madrileña, son motivo de salud y disfrute, por su amor a la Naturaleza.

“Al Parque Juan Carlos I lo vi nacer y, por eso, disfruto su crecimiento y mejora día a día”, explica la anfitriona del Coto de Puenteviejo, durante una cena improvisada que nos preparó, sin pereza y con amor, a su hermana Carmen Valero y a mí, a base de sopa de verduras (al anochecer refresca en el Coto), surimi al ajillo, ensalada con tomates Kumato de sabor... De postre:  melocotones y uvas rojas sin pepitas. Al fondo, un nocturno de luna entre jirones de nubes negras.

    Cuqui nos habla de los parques madrileños que frecuenta:

    El parque Juan Carlos I es público, ubicado al nordeste de Madrid en la zona denominada Campo de las Naciones. Se extiende por un área de 160 ha., que lo convierten en el segundo parque más grande de la capital española, por delante del parque del Retiro y solo superado por el cercano parque forestal de Valdebebas-Felipe VI.

El Jardín de “El Capricho de la Alameda de Osuna”, situado en el distrito de Barajas (abierto sólo fines de semana y festivos) es uno de los parques más bellos y, paradójicamente, más desconocidos de Madrid (sobre todo su búnker de la Guerra Civil). Construido entre 1787 y 1839 para los Duques de Osuna, su principal promotora fue la duquesa, doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel. Protectora de artistas, toreros e intelectuales, la duquesa creó un auténtico paraíso natural que frecuentaron las personalidades más ilustres de la época y en el que trabajaron los artistas, jardineros y escenógrafos con más prestigio. Sus templetes, edículos, estatuas, grutas y palacetes son muy singulares. Goya pintó allí.

Arte y Naturaleza, comida y conversación, se dan cita en el abulense Coto de Puenteviejo, en la casa, el porche y el jardín de la pintora Cuqui Valero.

Cuqui Valero Espinosa, pintora y "jardinera".

Carmen Valero Espinosa, en el Coto de Puenteviejo.



MERCEDES FORMICA. Abogada de las mujeres y adelantada de sus derechos en el franquismo

Mercedes Formica, escritora, abogada y feminista que revolucionó el Código Civil





        Inmaculada de la Fuente

        21/8/26 .- Madrid.- La jurista y escritora Mercedes Formica Corsi-Hezode nació el 9 de agosto de 1913 en una familia acomodada de Cádiz. Su madre se educó en un colegio británico, hablaba varios idiomas y era una aventajada alumna de música que tocaba el arpa forma estimable. Su padre estudió en la Soborna, conoció al matrimonio Curie y le apasionaba la química, pero volvió a su tierra en vez de seguir el camino de la investigación.  Sevilla, adonde la familia se trasladó cuando Mercedes tenía once años, sería la ciudad de su adolescencia y juventud. 

Cuando su madre le dijo a su antigua profesora de música, Mother Paul, que sus hijas irían a la Universidad, esta le advirtió: “Si van, no se casarán en Sevilla”. 

Pero su madre no quería la indefensión de las mujeres educadas a la antigua si fallaba el matrimonio. Así que en 1932 Formica llegó a la Universidad acompañada de una doña de buena familia como carabina para asegurar que la joven mantendría la compostura, sin escandalizar ni distraer a sus compañeros, la gran preocupación de decanos y profesores cuando las pioneras llegaron la Universidad. Mercedes, la primera alumna de Derecho, siempre recordó la buena acogida que le dispensaron lgunos de los catedráticos republicanos o afectos a la Institución Libre de Enseñanza.  

Un año antes, el 14 de abril, se proclamó la Segunda República y las Cortes Constituyentes aprobaron, entre otras normas, el derecho al voto de las mujeres y, en 1932, la Ley de Divorcio por la que Carmen de Burgos y otras mujeres habían batallado. La escritora Concha Espina fue una de las primeras en divorciarse, al igual que Josefina Blanco -esta de Ramón del Valle-Inclán-. La abogada Clara Campoamor asesoró a ambas mujeres. Pero el divorcio llegó también al hogar de los Formica Corsi-Hezode. El padre que había conocido a otra mujer y, con su marcha, la economía familiar mermó de forma considerable. La madre y los hijos se mudaron en 1933 a Madrid a un piso interior, contaba, y los primeros años no fueron fáciles. El divorcio de sus padres dejó una herida profunda en la futura abogada que se removía ante las injusticias contra las mujeres. Afloró en ella, además, cierto rencor hacia la ley del Divorcio. Es difícil determinar si pudo influir en que se afiliara a la recién creada Falange, ya en Madrid, donde continuó Derecho con alguna beca. Se afilió al SEU, fue delegada de este sindicato en Derecho y poco antes de la Guerra Civil fue nombrada por José Antonio Primo de Rivera Delegada nacional del SEU. 

En julio de 1936 estaba en Málaga, donde descansaba por problemas de salud, y cuando pudo marchó a Sevilla, zona nacional. Saber que “se mataba “en mi lado”, narra en sus memorias, “me produjo intensa congoja”. Le preocupaba la suerte de su antiguo profesor, Luis de Rufilanchas, de ideas socialistas, que estaba en zona nacional cuando se produjo el Alzamiento contra la República y se acercó al cuartel de Queipo de Llano a interesarse por él. Allí encontró, para su sorpresa, como asesor jurídico, al pasante de quien había intervenido en el divorcio de sus padres. Fingieron no conocerse y le preguntó por su profesor. “No es un asesino” aseguró dispuesta a avalarlo. Tras cotejar unas fichas, su interlocutor le dijo: “Lo fusilamos en La Coruña  hace un mes”. “Lo habrá fusilado usted. En esa fecha yo me encontraba en Málaga”, contestó.

Al final de la guerra se casó con Eduardo Llosent y Marañón, miembro del círculo de poetas e intelectuales sevillanos de la década de 1930 y fue nombrado director del Museo Nacional de Arte Moderno por el nuevo régimen. Formica terminó Derecho en los cuarenta y comprobó que no podía acceder a la carrera diplomática ni opositar a la Abogacía del Estado o a notarías, pues le faltaba un requisito: ser varón. Así que se dedicó a ejercer como abogada y dirigió un tiempo la revista Medina, de la Sección Femenina. Su experiencia en la revista, donde no podían aparecer palabras extranjeras y se recortaban las fotos para hurtar escotes o se vetaban fajas u otras prendas en la publicidad, la llevó a afirmar en sus memorias: “La rigidez moral, además de resultar ridícula, superaba a la intolerancia política”.  

        EL DOMICILIO CONYUGAL Y LA REFORMICA

A partir de 1952, tras entrar como articulista en ABC, alcanzó una notable popularidad. El 7 de noviembre de 1953 publicó “El domicilio conyugal”, un artículo que el diario retuvo varias semanas en el que denunciaba la discriminación por razón de sexo que convertía a la mujer en una perpetua menor en la legislación franquista. Y que imposibilitaba en la práctica que la mujer se separase de su maltratador. Formica se centró en la desgraciada historia de Antonia Pernia: su marido la mató con doce puñaladas pero ella aguantó su maltrato para no perder a sus hijos y la vivienda. No era un caso aislado. El maltrato psicológico o la bofetada era algo asumido, y los casos de muerte se denominaban crímenes pasionales o motivados por los celos. No hay cifras de crímenes machistas de aquella época, ya que los registros de víctimas son muy recientes. Hoy la sociedad se revuelve contra estos crímenes, y hay mayor sensibilidad hacia la violencia machista. Pero queda mucha pedagogía  por hacer, sobre todo entre los jóvenes  que confunden el romanticismo o el amor con el control y la posesión. 

 Formica denunciaba que la mujer que se separaba, aunque fuera inocente, tenía que pasar por el trámite de ser depositada fuera del domicilio. Ya se vería si se le entregaban luego los hijos o se le daba una pensión. Lo que no iba a hacer un magistrado, según la ley en vigor, es ordenar al marido que abandonara el domicilio. De facto, la casa era del marido, no de la familia.

MUJERES QUE LA APOYARON

Este vibrante artículo desencadenó una campaña para reformar los artículos más lesivos del Código Civil que subordinaban a la mujer ante el varón. Periodistas como Josefina Carabias o Carmen Castro y la historiadora Carmen Llorca apoyaron el envite de Formica. Era una crítica al sistema dentro del sistema y juristas de prestigio la mayoría varones fueron entrevistados sobre una posible reforma. La bogada María Telo, que años después tarde abordaría cambios de mayor calado, intervino en el debate. 

Formica pidió audiencia a Franco y fue acompañada por un sacerdote especializado en Derecho Canónico, lo que daría fuerza a su petición. El resultado fue la Ley de 24 de abril de 1958, un primer paso que abría la puerta a modificaciones futuras.  Se llamó la Reformica en honor a la abogada.

La jurista explicó que no perseguía una reforma feminista, palabra anatema. Defendía que se cambiara el término domicilio del marido por domicilio conyugal. Que se apoyara al cónyuge inocente y si era la mujer que esta no tuviera que abandonar el hogar ni ser depositada por el marido en casa de sus padres o en un convento. Y que los hijos quedaran con la madre salvo motivos graves. En la Reformica se limitaron también ciertas prerrogativas del marido referente a la administración y venta de los bienes gananciales: a partir de entonces tendría que tener el consentimiento de su cónyuge. Las viudas que se casaran de nuevo mantendrían la patria potestad sobre sus hijos, es decir, no pasaría al marido.

En definitiva, Formica y quienes la apoyaron hicieron algo menos dura la vida de las mujeres casadas y separadas. Pero la asimetría respecto al adulterio se mantuvo y siguió siendo punible solo para la mujer hasta 1978. Una sola relación extramatrimonial permitía al marido denunciarla. El marido, sin embargo, no cometía delito si era discreto, salvo por amancebamiento (mantener una manceba en la casa conyugal), algo difícil de probar. 

Unos años antes, en 1951, la Sección Femenina organizó el Congreso Hispanoamericano-Filipino sobre la mujer y Formica fue invitada a presentar una ponencia. La letrada la preparó con otras profesionales de diversos ámbitos y la envió a las organizadoras, pero no llegó a leerse. Demasiado feminista, dijeron. Sin embargo, a partir de 1960, la Sección Femenina empezaría a interesarse por la discriminación de la mujer en el campo laboral -de la que era responsable al vetar el trabajo de la mujer casada durante años para no perjudicar a los varones-, y  rescató en una ley aprobada en 1971 algunas ideas rechazadas en 1951. 

Mercedes Formica, con sus contradicciones, pero con la valentía de defender opiniones propias sin romper us vínculos con las elites franquistas, tendió puentes con otras muchas españolas. En torno a 1965, su amiga Marichu de la Mora, colaboradora en el diario Madrid sobre moda y temas femeninos, le preguntó por alguien que pudiera escribir artículos sobre temas legales que afectaban a las mujeres y  Formica le recomendó a Lidia Falcón, una abogada con la que no siempre estaba de acuerdo. Eso demuestra su falta de sectarismo. De algún modo reanudó el debate feminista que quedó roto en 1936. 

Conocí a Mercedes Formica en sus últimos años. Era elegante, sociable y escribía narrativa y biografías. Me llamó la atención su sensibilidad hacia las injusticias. La incluí en mi libro Mujeres de la posguerra publicado en 2002 y reeditado en 2017. Recomiendo a los interesados en ella que lean sus memorias: Visto y vivido (1931-1937), el primer tomo, publicado en 1982, y Escucho el silencio, el segundo, sobre la posguerra, que apareció en 1984. 


jueves, 20 de agosto de 2026

Diario Escurialense XXV. LA COLECCIONISTA DE CONCHAS MARINAS. Mil quinientas piezas catalogadas, con final inesperado

Thacheria mirabilis y nautilus pompilius.
Escalera del Museo Guggenheim. Nueva York.

Julia Sáez-Angulo

20/8/26.- El Escorial.- Dicen que coleccionar es propio de los géminis, pero se dicen tantas cosas… Mi amiga Palmira Elías, que es Leo y actualmente se dedica a la pintura, tuvo una pasión anterior que le llevó a recorrer el mundo para conseguir conchas marinas “recién cogidas, con los bichos dentro, para que sirva en la colección. No sirven las conchas rodadas en la arena, porque están gastadas y pierden propiedades”, me explica la coleccionista de conchas marinas, que llegó a reunir más de mil quinientas catalogadas y otras muchas repetidas.

“Era una verdadera pasión recoger conchas personalmente viajando y buceando en las costas de Noruega, Bali, el Caribe…, comprando o intercambiando ejemplares, conversando con otros coleccionistas… sobre todo con uno de Chile y otro de Oviedo. Éste último estuvo comiendo en casa y conoció mi colección de conchas”, cuenta la coleccionista.

    A los coleccionistas y estudiosos de las conchas se les llama conquiliólogos, y a su afición o ciencia se le conoce como conquiliología (una rama de la malacología, que es el estudio de los moluscos). "Mi colección era especialmente de caracoles, más que bivalvos", aclara la coleccionista.

    "Resulta asombroso descubrir la proporción áurea o la secuencia de Fibonacci en algunas de las conchas marinas", comenta.

    “Yo he llegado a pagar diez mil pesetas por el ejemplar de una concha marina y hasta veinte mil, por un libro especializado en el tema, procedente de los Estados Unidos. Era una locura, una obsesión que lleva pasión, interés, conocimiento … Yo visitaba con frecuencia el Museo Nacional de Ciencias Naturales en Madrid, para chequear algunas piezas o re-catalogar algunas conchas, dato que figuraba en las distintas fichas (especie, autor, localidad…) que yo almacenaba en exhaustivo proceso de datos. Algunos ejemplares tenían hasta tres catalogaciones, si no distintas, no siempre iguales”, sigue explicándome la coleccionista con renovada pasión.

    La coleccionista de conchas marinas saca libros de un anaquel, con una bibliografía extensa sobre la materia y muestra las imágenes de preciosos ejemplares, en los que ella destaca el brillo exterior, la porcelana o el preciado nácar interno de ejemplares utilizados para camafeos, botones y otros elementos ornamentales. Incluso una concha enorme, utilizada como benditera o pila bautismal en muchas iglesias. No se olvida de los cauris para hacerse collares, o de los que sirvieron como monedas en algunas civilizaciones de la humanidad. El campo de estudio es infinito.

    Me habla de moluscos vivos, de cefalópodos, gasterópodos, bivalvos, estrombos, trompos o peonzas, caracoles, túrridos, conos, piramidélidos, olivas, del nautilus… me aturdo. Creo que mezclo géneros con especies, pero ella los distingue muy bien. Me señala una rapana venenosa, en las que, una vez vacías y llevadas a la oreja “se escucha el mar. “Si le cortas el otro extremo sirve de instrumento de llamada a modo de cuerno”.

    La coleccionista de conchas marinas se detiene especialmente en la thatcheria mirabilis, la concha en la que el arquitecto del Museo Guggenheim de Nueva York se inspiró, para diseñar la célebre escalera en rampa. La naturaleza siempre es fuente de inspiración para los artistas.

    El arquitecto del Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York fue el estadounidense Frank Lloyd Wright. El diseñó el icónico edificio en forma de espiral en 1943 y se inauguró en octubre de 1959.

    No olvida la coleccionista, la sabrosa carne de muchos de los moluscos encerrados en las conchas marinas, que ella ha comido cruda y directamente del orificio a la boca. “Algunos son más sabrosos que las ostras”.

    Vuelve para señalarme los murex troscheli, con largas patas, espinas o costillas, que le ayudan a caminar a saltos sobre la arena y evitar ser sepultado por ella. “Es espectacular verlos moverse”. La coleccionista me explica el valor de las rádulas para alimentarse o de los opérculos de diversos moluscos para protegerse.

    La entrevista, casi conferencia, duró dos horas. Y el final no pudo ser más desconcertante. La colección le fue robada en su día “por un malababa que quiso vengarse y que, seguramente, la destruyó para que no lo pillasen con ella. Pero ésta es otra historia, que te contaré otro día”, concluye la coleccionista.

    “Sentí y lloré más, mucho más, la pérdida de esta colección, que el robo de mi estuche de joyas en otra etapa de mi vida. No volví a coleccionar más conchas marinas”, se lamenta la coleccionista de conchas marinas.

Museo Guggenheim al exterior. Nueva York.

angaria vicdani
phasianella australis


Lingua Ignota, el primer idioma artificial de la Historia, creado en el siglo XII



        L.M.A.

        20.08.2026.- La Lingua Ignota está considerado el primer idioma artificial de la Historia, creado por Hildegarda de Bingen en el siglo XII, aunque se desconoce su propósito. 

Quizá las lenguas artificiales más famosas hoy en día son el Esperanto y la Interlingua, ambas con un considerable número de hablantes y estudiosos. De cerca le siguen las lenguas inventadas por escritores como Tolkien, o aquellas creadas expresamente para series de televisión y películas, cuyo ejemplo más popular sería el Klingon de Star Trek y, más recientemente, las lenguas que aparecen en la serie Juego de Tronos.

    Pero a lo largo de toda la Historia ha habido intentos de crear idiomas por diferentes motivos, tanto estéticos, artísticos, funcionales o simplemente lúdicos. La primera lengua construída artificialmente de la que se tiene documentación es la Lingua Ignota (en latín lenguaje desconocido), y fue creada por Hildegarda de Bingen en Alemania en el siglo XII.

    Esta Hildegarda, hoy santa de la Iglesia Católica, no era una mujer corriente. Fue monja y abadesa del Monasterio de Rupertsberg, donde murió en 1179. Tras de sí dejó una amplia obra musical, científica y literaria. En el aspecto musical compuso hasta 78 obras, incluyendo un prototipo de oratorio, una composición que no se inventaría hasta cinco siglos más tarde, y un auto sacramental llamado Ordo Virtutum, que algunos consideran como la primera ópera de la historia. Desde 1979 se han publicado más de 35 discos con interpretaciones de sus canciones, e incluso en 2001 la película Una mente maravillosa incluyó una en su banda sonora.

    Escribió obras sobre medicina, política y teología que hoy se conservan en numerosos códices copiados y transmitidos por los monjes de diferentes monasterios. En su tiempo fue conocida como la sibila del Rin y también como la profetisa teutónica, llegando a ser una de las mujeres más influyentes de la Baja Edad Media en Europa.

    Su invención de la Lingua Ignota le valió ser adoptada como patrona por los esperantistas. Este idioma artificial se recoge en su obra Ignota Lingua per simplicem hominem Hildegardem prolata, como un listado de 1.011 palabras con su significado equivalente en alemán, junto con las Litterae ignotae (letras desconocidas), 23 letras de su creación que conforman un nuevo alfabeto completamente diferente de los conocidos hasta entonces.

    Es con este alfabeto con el que Hildegarda escribía su nueva lengua, cuyo propósito ha sido objeto de debate a lo largo de los siglos sin llegar a conclusiones claras. Unos piensan que tenía un carácter eminentemente científico, y otros que se relaciona primordialmente con el misticismo.

    Formalmente parece utilizar parcialmente la gramática latina, sustituyendo algunas palabras por las de nueva creación, tal y como se deduce del único texto conservado escrito en Lingua Ignota:

    O orzchis Ecclesia, armis divinis praecincta, et hyacinto ornata, tu es caldemia stigmatum loifolum et urbs scienciarum. O, o tu es etiam crizanta in alto sono, et es chorzta gemma (Oh inconmensurable Iglesia, armada de la mano divina, y embellecida por jacintos, tú eres el bálsamo de las heridas de las naciones y de la ciudad de las ciencias. Oh, o tú eres también adornada en música sublime, y eres una gema brillante, traducción propuesta por Newman en 1987)

Este texo está escrito mezclando el latín con cinco palabras nuevas, de las cuales solo una, loifoi/loifolum (pueblos o naciones), aparece en el listado conservado en los códices. Ello parece indicar que en realidad el vocabulario era mucho más amplio que esas 1.011 palabras.

 De algunas cartas se deduce también que la existencia de la Lingua ignota era conocida por allegados y terceras personas, aunque no se sabe si fue empleada más que por su creadora y, en última instancia, no parece que nadie se preocupase de hablarla o estudiarla más allá de su muerte. Algunos expertos opinan que su uso primordial era musical, ya que algunas de las palabras han podido rastrearse en las canciones que compuso.

Entre las palabras listadas en el glosario encontramos términos religiosos (Aigonz / Diós, Diueliz / diablo, Zuuenz / santo), relativos a los seres humanos (Inimois / ser humano, Iur / hombre, Vanix / mujer, Peueriz / padre, Maiz / madre), pero también científicos y artísticos (Pruiuanz / ánfora, Dioranz / arco, Lauziminiza / Tierra, Spartoliz / investigador)

Desde el siglo XIX se han publicado numerosas ediciones del curioso lenguaje inventado por Hildegarda, una de ellas realizada por los famosos hermanos Grimm en 1848. El listado completo de las palabras con su significado en castellano puede consultarse en la edición en PDF de la web Hildegardiana.

Fuentes: Hildegard of Bingen: An Integrated Vision (Anne H. King-Lenzmeier) / Modernité au Moyen Age: le défi du passé (Brigitte Cazelles,Charles Méla) / Hildegard of Bingen's Unknown Language: An Edition, Translation, and Discussion (S. Higley) / Lenguaje Secreto De Hildegard Von Bingen (Verónica Martínez Lira ) / Wikipedia

Guillermo Carvajal

National Geographic España

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1.Página del Risencodex con el alfabeto Litterae ignotae

2.Hildegarda

3.Lingua ignota

     ( Biblioteca Gonzalo de Berceo )



EL MUSEO MEADOWS INAUGURA TEMPORADA CON EL ESTRENO MUNDIAL DE ESPECTÁCULOS DE PODER Y FE: ARTE COLONIAL SUDAMERICANO DE LA FUNDACIÓN THOMA



        L.M.A.

        20.08. 2026.- En su estreno mundial en el Museo Meadows de la Universidad Metodista del Sur (SMU), Espectáculos de poder y fe: arte colonial sudamericano de la Fundación Thoma se reúnen 63 extraordinarias pinturas que revelan la riqueza visual y la complejidad cultural de la Latinoamérica colonial. Muchas de las obras expuestas —desde grandes lienzos devocionales y retratos hasta pinturas sobre cobre ejecutadas con gran detalle— son adquisiciones recientes que se exhiben, se estudian y se publican por primera vez.

    Integrada por piezas procedentes de la Colección de Arte de las Américas Españolas de la Fundación Thoma, reunida por los mecenas de las artes de Dallas Carl y Marilynn Thoma, la exposición permanecerá abierta al público del 23 de agosto de 2026 al 24 de enero de 2027.

Comisariada por Adam Jasienski y Verónica Muñoz-Nájar, conservadora asociada de Arte de las Américas Españolas en la Fundación Thoma, Espectáculos de poder y fe: arte colonial sudamericano de la Fundación Thoma viajará, tras su clausura en Dallas, al Princeton University Art Museum (27 de febrero–1 de agosto de 2027) y al Raclin Murphy Museum of Art de la Universidad de Notre Dame (24 de agosto–19 de diciembre de 2027).

    Las obras reunidas, creadas entre 1600 y 1850 en los territorios que hoy corresponden a Perú, Bolivia, Colombia, Venezuela y Ecuador, dan testimonio del poder político del Imperio español y del papel central que desempeñó la Iglesia católica en la región. Al mismo tiempo, reflejan la creatividad experimental de artistas indígenas, europeos y africanos que trabajaron en los cosmopolitas centros urbanos de Sudamérica, dando lugar a algunas de las imágenes más impactantes producidas durante la temprana Edad Moderna.

    “Esta exposición acerca la tradición artística de América Latina en la temprana Edad Moderna —tan rica visualmente como estimulante desde el punto de vista intelectual— a una institución reconocida por su incomparable colección de arte español peninsular”, afirmó Amanda W. Dotseth, directora Linda P. y William A. Custard del Museo Meadows y titular de la Cátedra del Centenario en la Escuela de Artes Meadows de SMU. “La Fundación Carl & Marilynn Thoma es verdaderamente excepcional; y  agradecemos profundamente que ahora forme parte de la dinámica comunidad artística de Dallas. Para el Museo Meadows es un honor presentar por primera vez la Colección de Arte de las Américas Españolas en la SMU y en el norte de Texas”.

    Si bien muchas de las pinturas fueron creadas para iglesias y espacios de devoción —incluidas representaciones icónicas de la Virgen María, santos de gran veneración como San Francisco de Asís y diversas narraciones bíblicas—, la exposición también presenta retratos que ofrecen una mirada a la vida secular en la América colonial. Entre las obras más cautivadoras destaca un pequeño retrato de una joven caraqueña llamada Petronila Méndez, pintado en 1763 por Diego Antonio de Landaeta, un artista afrodescendiente libre que desarrolló una exitosa carrera como retratista de la sociedad de su época. La pintura constituye un valioso testimonio de la diversidad social y cultural de la Venezuela colonial, además de poner de relieve la presencia y el talento de artistas afrodescendientes en el ámbito artístico de la América Española.



martes, 18 de agosto de 2026

"JORGE JUAN. ESPÍA AL SERVICIO DE LA CORONA". Conferencia de Letizia Arbeteta en Sigüenza


Diario Escurialense XXII. MI AHIJADA AINHOA Y EL GATO TORPÓN. Pérdidas lacrimosas. Un susto morrocotudo


Ainhoa Julia Sáez, empresaria.

Torres gemelas de la catedral de Santa María la Real de la Redonda (Logroño).    


Julia Sáez-Angulo 

18.08.2026 .- El Escorial

    Ainhoa es mi ahijada y también la hija de mi hermano Luis. Es, sin duda, la muchacha de la familia con la sonrisa más dulce y la cara más bonita. Madrileña, riojana de origen, vino a Madrid para estudiar y se alojó en mi casa de la colonia de casas unifamiliares en la Guindalera.

    Ainhoa Julia Sáez Velasco adoraba los gatos, de modo que no tardó en presentarse con una gatita a la que había puesto el curioso nombre de Calamares. Era un animalito tierno y gris que encontraba refugio en las piernas o en los brazos de su dueña. A mí aquella presencia me gustaba. Ainhoa era dulce y cariñosa y el gato parecía completar su carácter. Calamares era popular entre los amigos de Ainhoa.

    También le vino muy bien a mi hija Cristina, que por entonces estudiaba Medicina. En Navidad venía a casa Gema Piñana, desde París, para pasar un mes con nosotras, y se encontraba feliz al ver la casa con un gato. Gema adoraba también a estos animales y, según decía, por eso, su personaje favorito había sido siempre Benedicto XVI: le constaba que, cuando era cardenal, alimentaba a los gatos de su barrio romano y les llevaba comida todos los días.

    Como a Ainhoa le gustaban tanto los gatos, un día apareció con otro. Lo llamó Gordito. Era, efectivamente, un gato blanco y negro, redondo y rellenito. Pero además de gordito era torpe. Tan torpe que yo acabé llamándolo Torpón.

    Torpón se subía a los muebles y tiraba cuanto encontraba a su paso. No respetaba nada. Cuando instalábamos el belén de Navidad, tuvo la osadía de tirar al suelo la figura del Niño Jesús, cosa que me pareció de muy mal gusto. Y, para afilarse las uñas, había elegido mis escaleras, las que comunicaban el salón del principal con los dormitorios de arriba. Las utilizaba como si fueran un gigantesco rascador, dejando las marcas de sus uñas por todas partes.

    A veces Torpón desaparecía y las lágrimas de Ainhoa eran inconsolables. En una ocasión llegamos a empapelar toda la Guindalera con fotografías del gato, reclamando su rescate y ofreciendo una recompensa. Pero nadie nos lo devolvió. Fue él mismo quien decidió regresar, porque una mañana apareció tranquilamente en casa, para alivio de todos y, sobre todo, de Ainhoa.

    Mi hija Cristina y Ainhoa se llevaban de maravilla. Las dos eran dos bombones de veinte años que pasaban los fines de semana inclinadas sobre los libros, estudiando para salir adelante en la vida. Mientras tanto, yo, ya entrada en años, aprovechaba los sábados y domingos para salir: cine, teatro, comidas, cenas con amigos... ¡Qué injusta es a veces la vida! Ellas, jóvenes, estudiando y yo, divirtiéndome.

    En las épocas de celo de los gatos, la colonia de la Guindalera es una gatomaquia tremenda, y me río yo de las berreas. No hay quien duerma.

*****

    Cuando Ainhoa terminó sus estudios de diseñadora de joyas, regresó a La Rioja y empezó a trabajar en una relojería. Las monjas del convento que había junto al establecimiento la adoraban. Ainhoa tenía siempre una sonrisa preparada y una paciencia infinita para ponerles los relojes en hora, sobre todo cuando había que cambiar la hora oficial. Un día, una de las religiosas le preguntó:

—¿Cuánto le debo?

—Nada —contestó Ainhoa.

    Aquello fue su perdición. Desde entonces, las monjas fueron desfilando por la relojería para que Ainhoa les pusiera los relojes en hora sin cobrarles un céntimo. Ella lo hacía encantada.

    Muy pronto, Ainhoa dejó la joyería  y se dedicó, a instancias de su padre, a empresaria inmobiliaria. En la amplia casa de mis padres, huerta y jardín, estableció cuatro viviendas rurales de alquiler. Si mis padres levantaran la cabeza, quedarían perplejos.

    Ya instalada en La Rioja y acompañada por sus dos gatos, Calamares y Torpón, Ainhoa vivía feliz en su bonito apartamento desde el que se veían perfectamente las torres gemelas de la catedral Santa María la Real de la Redonda. Hasta que un día decidió acuchillar el parqué de su casa.

    Los operarios llegaron con sus máquinas. Y aquellas máquinas eran tan ruidosas que el pobre Torpón se volvió loco. Saltaba de un sitio a otro, tiraba más adornos que nunca y buscaba desesperadamente una salida de aquel espacio lleno de chirridos infernales. Parecía que una máquina del demonio hubiera entrado en la casa.

    La terraza fue su escapatoria.

*****

    De pronto, sonó el teléfono de mi hermano Luis, periodista, en su despacho del diario “La Rioja”. Él, adjunto a la dirección.

    Era su hija Ainhoa, llorando y fuera de sí:

—¡Ay, madre! ¡Que se   ha matado! ¡Ay, madre, que se ha suicidado! ¡Que se ha tirado a la calle desde la terraza!¡Ay madre, que se ha matado! Papá, por favor, ven.

    El padre salió disparado hacia la casa de su hija. Por lo que le había contado, entendía que la madre de Ainhoa se había suicidado y acudió con el corazón encogido, dispuesto a enfrentarse a la peor noticia de su vida.

    Cuando llegó a la calle, vio a dos policías del cuartel próximo, situado frente de la casa de Ainhoa en la calle Calvo Sotelo. Los agentes y algunos vecinos rodeaban un bulto y trataban de consolar a Ainhoa.

    Luis se acercó con palpitaciones en el pecho. Entonces descubrió la verdad. El bulto era Torpón. El pobre gato yacía despanzurrado en medio de la calle.

    Al comprender el equívoco, Luis soltó una carcajada. Una de esas carcajadas terribles que nacen del alivio después de haber imaginado una desgracia infinitamente mayor.

    Ainhoa lo miró con una mezcla de indignación y dolor.

—Papá...

    Él sacó inmediatamente el móvil y llamó a la redacción del periódico para aclarar la noticia:

    —No se ha suicidado nadie. Ha sido el gato. Se ha caído de la terraza.

    La explicación entre sollozos de Ainhoa, a todos los que le escuchaban, era  que los chirridos de las máquinas de los operarios habían vuelto loco a Torpón. En su desesperación, el animal habría intentado saltar desde la propia terraza a la de al lado. Y, como era torpe —eso nadie podía discutirlo—, calculó mal el salto y cayó desde el sexto piso.

    No fue, ciertamente, un final feliz para Torpón, ni para Ainhoa.

    Pero al menos el susto morrocotudo de Luis había pasado. Y aquella historia, que durante unos minutos había parecido una tragedia familiar, terminó convertida en una de esas historias absurdas y dolorosas que, con el tiempo, solo pueden recordarse entre sonrisas y lágrimas.

    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2025/08/encuentros-amigables.html

Ainhoa Sáez, empresaria.


lunes, 17 de agosto de 2026

GUADALUPE LUCEÑO AAAeE (Archivo de Artistas Abstractos en España/Fundación Juan March) MNCARS (Biblioteca Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía)

Guadalupe Luceño, artista visual



 

        L.M.A.

    Geometría y concretismo: la esencia inspiradora Buena parte de la vida de Guadalupe Luceño (Santander, 1960) transcurre en Suiza. Desde su infancia recibe clases particulares de arte, piano, violín y danza. Fascinada por los idiomas cursa Bachiller Superior de Lenguas Modernas (Kantonsschule Typus D) y obtiene el Certificate of English Proficiency, el Großes Goethe-Diplom y el Accès au D.A.L.F. (Diplome Approfondi de la Langue Française). Posteriormente cursa estudios en los conservatorios profesionales de Santander, Zaragoza y Madrid, además de filología hispánica, estudios que abandona para formarse como intérprete de conferencia y jurada. En 1991 aprueba el examen oposición del Mº AA.EE. y obtiene el nombramiento como Traductora e Intérprete Jurada de alemán. Miembro de la Asociación de Interpretes de Conferencia de España (AICE) de 2001 a 2020. Ingreso en 2023 en el AAAeE (Archivo de Artistas Abstractos en España/Fundación Juan March). Artista visual autodidacta, estudia en profundidad los tratados sobre técnicas y materiales de Max Doerner, Kurt Wehlte, Ernst Berger y los tratados sobre el color y sus interacciones de J.W.Goethe, Kandinsky, Johannes Itten y Josef Albers. El ambiente que se respira en los años 1970/80 en Suiza moldea el gusto estético de Luceño. El Movimiento Concreto Zuriqués despega de la mano de Max Bill, Camille Graeser, Verena Loewensberg, Richard Paul Lohse y el esotérico Johannes Itten. Suiza le ha dado el sentido de la disciplina, la tolerancia y el orden, pues, en palabras de Ignacio Gómez de Liaño, “la artista sabe que sólo de forma coordinada, armónica, la psique puede crecer y madurar” (Prólogo al catálogo de la exposición “Alles begann in Damaskus”, Hypothekenbank in Essen, 2005). 

    Fragmentaciones y (Dis)Torsiones: la exposición de Talavera 

Tras diecinueve individuales y más de treinta proyectos colectivos —que le han permitido mostrar sus trabajos en Alemania, China, Croacia, España, Estados Unidos, Italia, Polonia, Portugal, Turquía, Siria y Suiza—, la exposición de Talavera aborda un amplio recorrido por diversas fases de creación. La Sala 1 (2023-2026) acoge una selección de los últimos trabajos agrupados bajo el título general de Ritorno a Fibonacci. Veinte obras que reflexionan sobre la fragmentación social post-pandémica, la distorsión de la realidad y la manipulación de masas. Los disversos soportes (tabla, lienzo, papel) proyectan cubos flotantes (huida y búsqueda), torsiones geométricas (distorsión) y espacios fragmentados a modo de celosías (ocultación), en ocasiones superpuestas que conforman barreras impenetrables. La Sala 2 (2003-2012) alberga una selección de obras, los antecedentes, pertenecientes a varias series geométricas: Mandalas (1996-2007), Memoria del Templo (2007-2013) y Laberintos Perdidos (2010-2012). 

    Un lapso de tiempo no geométrico.- 

El período entre 2012 y 2023 constituye una fase de experimentación técnica que tematiza algunos de los hechos traumáticos de la historia reciente: Naturalezas muertas y otros tormentos (2013-2014, incendios forestales, tintas s/papel), No Past - No Identity (2016-2018, guerra de Siria: serie basada en fotografías tomadas en sus dos viajes a Siria), Universos: Azar y Necesidad (20192022, búsqueda del origen, tintas s/metacrilato), Rouge et Noir (2022, pandemia y guerra de Ucrania, tintas s/metacrilato). Pero el corazón de la artista late y su alma vibra con la geometría, la sección áurea presente en la Naturaleza toda y en las proporciones matemáticas de la célebre serie del matemático italiano Leonardo de Pisa (1170-1250), conocido como Fibonacci, a la que regresa en 2023. 

Todas las series, exposiciones, publicaciones y textos críticos pueden consultarse en la web de la artista: www.mnemeion.com.

Obra de Guadalupe Luceño


VICENTE ALEIXANDRE FUE PERSEGUIDO POR EL FRENTE POPULAR DE LA II REPÚBLICA

* El gran homenaje a la Generación del 27 es la apertura de las puertas de Velintonia a toda la ciudadanía tras estar cuarenta años cerrada

Velintonia antes de ser bombardeada en la guerra civil.

Vicente Aleixandre en el jardín de su casa, en los años 60, junto a su perro 'Sirio'.E. M.

            L.M.A.

        17.08.2026.- Madrid.- En el acto celebrado en el Auditorio Nacional de Música de Madrid, el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez nos dio la sorpresa de anunciar que durante este año iba a repetir aquello cien veces más en algo que ha llamado 'España en libertad' y que nosotros llamamos Año Franco o Francobeo, porque va de recordar que el dictador lleva 50 años muerto… pero muy vivo.

    El pistoletazo organizado por el discípulo moral de los pistoleros del 36 consistió en entregar diplomas, unas cartulinas, de reparación, eso sí, a 21 damnificados de la dictadura.

Entre los agraciados Sánchez coló al poeta y Premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre (1898–1984) a pesar de que como ha demostrado el historiador Pedro Corral, su familia fue perseguida por los milicianos izquierdistas y el franquismo les concedió una pensión en 1940. Su padre fue coronel ingeniero del ejército hasta 1919 y su tío diputado del partido Liberal-Conservador. Es más, como recordó el maestro de la ceremonia funeraria de Sánchez, Iñaki Gabilondo, Aleixandre fue elegido miembro de la Real Academia Española en 1949.

    ¿Fue Aleixandre víctima del franquismo?

    En este capítulo de Desmemoria Histórica repasamos con los historiadores Pedro Fernández Barbadillo y Pedro Corral los sinsabores y penalidades que pasaron el poeta y su familia cuando estalló la Guerra Civil, ya que no pudieron salir de Madrid.

    Los milicianos les acosaron, estuvo preso o frente a su casa había una checa, centro de tortura y detención ilegal de sindicatos y partidos de izquierdas. Desmontamos con testimonios y documentos otro mito de la izquierda, la apropiación de la memoria de Vicente Aleixandre como víctima del franquismo.

    El ministro de Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, decía en el acto: "unas víctimas que llevan demasiado tiempo esperando y que vieron sus vidas truncadas por el feroz totalitarismo que sumió a España en cuatro décadas de dictadura". Sin embargo, quienes truncaron la vida del padre de Aleixandre fueron los del bando de Torres.

    Aleixandre escribe a su amigo, el poeta José Antonio Muñoz Rojas, el 26 de mayo de 1939:

    "Creo que te he dicho que me salvé de una muerte segura (cuando fueron los rojos a matarme en aquel verano sangriento) porque no estaba en casa ni en Madrid, que estuve después detenido, que en noviembre de aquel año estuvimos otra vez perseguidos por encontrar en nuestra casa (donde no estábamos) aquellas fieras una guerrera de mi padre, militar retirado; que mi tío nos refugió en su casa y que aquí hemos pasado, sin poder salir de la zona, fichados, y esperando con esperanza el término día a día de aquella pesadilla. [...] Nuestra casa de Madrid ya te he dicho que nos la saquearon los rojos, y que finalmente nos la destrozaron y demolieron".

    Velintonia: el postureo de Urtasun

    También abordamos la polémica de la venta de la casa donde pasó 40 años de su vida, Velintonia, lugar de encuentro de varias generaciones de poetas. La Comunidad de Madrid ya ha pujado para la compra de la residencia con el objetivo de convertirla en la Casa de la Poesía y declararla Bien de Interés Cultural. El gran homenaje a la Generación del 27 es la apertura de las puertas de Velintonia a toda la ciudadanía tras estar cuarenta años cerrada", decía el consejero de Cultura en una entrevista reciente. El archivo del premio Nobel ya fue declarado BIC hace más de dos años.

    A raíz del interés mostrado por Isabel Díaz Ayuso el gobierno central a través del ministro Urtasun hizo un amago de interés que emborronó más que otra cosa el futuro del inmueble. No pujó por él.

    Como dice Pedro Corral en estos tiempos de "recuperar consignas y olvidar a las personas" de usar la historia como un "arma rancia de confrontación" sorteamos la propaganda volando a ras de suelo para conocer los pormenores de la vida de aquellos españoles. En el podcast recordamos a otros intelectuales en el 31 veían con ilusión la llegada de la Segunda República y se horrorizaron con la actuación sanguinaria de los líderes de las izquierdas en el 36.

(Resumen de Es Radio)


CAPILLA DE PABLO PICASSO EN VALLAURIS. COSTA AZUL. FRANCIA. Fotos: Isabelle Hirschi

Capilla de Pablo Picasso en Vallauris.Isabelle Hirschi, fotógrafa







Fotos: Isabelle Hirschi