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domingo, 10 de noviembre de 2024

ITZIAR PASCUAL, autora del libro “Pasar a limpio” (cómo mejorar tu texto dramático), editado por Fundamento



Itziar Pascual, escritora






Julia Sáez-Angulo

    10/11/24 .- Madrid.- Este volumen es un cuaderno de trabajo; un compendio de consejos, reflexiones, recomendaciones y sugerencias sencillas para adentrarse en la escritura dramática. Me encanta tener cuadernos. En italiano se alude a la brutta copia, en francés al cahier de brouillon. Como estudiante, la expresión “pasar a limpio” resuena a tarea de muchas horas de apuntes escritos en las clases de la universidad. Esas notas, tomadas a mano, tachadas o subrayadas, son testigo de un camino pedagógico.

    El libro ha sido publicado por la editorial Fundamentos.

   Durante los últimos veinticinco años de docencia en la RESAD (1999-2024), he podido compartir procesos de escritura, leer escenas, analizar proyectos y tutorizar trabajos prácticos de final de estudios de mi alumnado de Dramaturgia, con los que he constatado que revisar, corregir y retocar el material son tareas esenciales. Mi experiencia como dramaturga y mi tarea académica han sido un puente constante de ida y vuelta entre la teoría y la práctica.     Estoy convencida de que el trabajo de pulido y de revisión del material es definitivo para diferenciar una obra con hallazgos, con ingenio y con interés, de una obra que aspira a perdurar: porque escribir es algo que hacemos de forma espontánea, pero corregir requiere técnica y oficio.

   Es bastante sencillo detectar los problemas de composición de una creación. Lo difícil es saber cómo subsanarlos. Para ello hacen falta, además de tenacidad y constancia, capacidad analítica y herramientas técnicas; precisamente lo que aspira a brindar este cuaderno. (Itziar Pascual)

    Itziar Pascual es dramaturga, profesora, investigadora y periodista. Doctora en Ciencias de la Información por la UCM y titulada en Dramaturgia por la RESAD, donde imparte esta misma asignatura desde 1999, cumpliendo veinticinco años de actividad pedagógica ininterrumpida. Es Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud del Ministerio de Cultura, siendo la única autora que ha logrado este galardón. 

    Ha escrito cincuenta textos teatrales, publicados, premiados, estrenados y traducidos. En la Editorial Fundamentos ha publicado El domador de sombras y Variaciones sobre Rosa Parks y editado Cuerpos en escena y Teatro español para la infancia y la juventud (1800-1936).

sábado, 6 de marzo de 2021

“El Grito”, un drama sobre la fecundación asistida en el Teatro Fernán Gómez











Julia Sáez-Angulo
Fotos: Peter Wall

7/3/21.- Madrid.- 
    Sinopsis.- Basada en una historia real que ocurrió hace algunos años en España, esta obra relata una serie de acontecimientos que cambian el rumbo de la vida de una mujer que aguanta, uno tras otro, los embates del destino.
    “La historia parte del amor entre la protagonista y su jefe, y su deseo de formar una familia. Con toda la ilusión de crear una vida juntos, y dispuestos a salvar todos los obstáculos, buscaron una clínica que les garantizó que podrían engendrar un vástago en común.  Fue un periodo de felicidad en pareja que culminó con el nacimiento de dos bebés.  A partir de ese momento él se fue distanciando. Desde una angustia y abatimiento indescriptibles, nuestra protagonista se esfuerza por aceptar su realidad y seguir adelante con la única compañía de su madre.  Desesperada y sin recursos solicitó la designación de un abogado de oficio para llevar el caso a juicio.  Las revelaciones de los procedimientos judiciales cayeron como una losa sobre ella”, explica Pilar de Yzaguirre.

Nota crítica
“Pater Semper incertus”, decía el Derecho Romano y así ha seguido hasta el descubrimiento del ADN para identificar al padre de la gestación. Lamentablemente, algunas clínicas de fecundación asistida juegan con el semen como algunas funerarias con las cenizas de los cadáveres: ¡al por mayor!, sin el seguimiento y cuidado esperado por los que acuden a ellas.
Este tema ha sido llevado a la escena en “El grito”, un título muy de Edward Munch en su célebre cuadro, ahora utilizado para un drama, el de una mujer que lucha para que sea reconocida la verdad de una paternidad y/o el descuido en el seguimiento de las pruebas.
Drama, pero situación cierta del desamparo en que una mujer puede encontrarse con dos hijos gemelos y la negativa de un padre enfermo a reconocerlos. Una puesta de manifiesto de lo exigente y dura que es la maternidad y el desamparo social al que se ven abocadas muchas madres solteras. La perpetuación de la especie requiere mucho sacrificio, especialmente materno. Un asunto muy en consonancia con el inminente Día Internacional de la Mujer.
Lo malo de este drama es que resulta completamente maniqueo, las mujeres: madre, abogada y juez son las buenas, mientras que el marido, el abogado y el médico son los malos. Cierto que la sociedad provoca con frecuencia esta solidaridad femenina, frente a mujeres desamparadas. No olvidemos que las dos grandes lacras del planeta sobre ellas son la pobreza femenina y la misoginia global. Pero el arte requiere, sobre la realidad, una verosimilitud que se pierde cuando se escora hacia un lado.
La obra se sigue bien, es creíble y factible. La interpretación correcta. El trasunto debe servir para llamar la atención sobre las clínicas de reproducción asistida. La comprobación del ADN debiera ser paralela a esa fecundación para evitar sustos.

Ficha artística: Autoras: Itziar Pascual y Amaranta Osorio. Directora: Adriana Roffi. Reparto: Ana Fernández, José Luis Alcobendas, Carlota Ferrer... Centro Cultural de la Villa Fernán Gómez, Madrid. Hasta el 4 de abril.







domingo, 7 de abril de 2019

·Mi niña, niña mía”, “superviviente del holocausto” en el Teatro Español


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Amaranta Osorio e Itziar Pascual


Julia Sáez-Angulo

            7.4.19 .- Madrid .- Dos actrices formidables, Amaranta Osorio e Itziar Pascual, dan vida a dos personajes femeninos judíos, dos mujeres a las que separan tres generaciones,  la mayor estuvo en el campo de concentración nazi de Terezin y la otra reside en París.

            Mi niña, niña mía se representa en la sala Margarita Xirgu de el Teatro Español en Madrid. La puesta en escena y los recursos ambientales muy adecuados, con proyección de imágenes, cada día mas presentes en el teatro, Los aplausos resonaron prolongadamente y las actrices tuvieron que salir varias veces al escenario  para saludar al público.

            Una línea directa de mujeres, por donde circula la generación familiar. Pater Semper incertus, decían los juristas romanos. Del abuelo, mejor no saber, decía la protagonista mayor, tía bisabuela de la joven. Desova y se va.

            Fue tan terrible el suceso de la Soab, del holocausto, que eso justifica la continua presencia –con riesgo de parecer reiterada y excesiva- del tema en cine, teatro y literatura en general. El propio Adorno lo señaló con dureza: ¿Tiene sentido volver a escribir poesía después de Auschwitz?

            Mi niña, niña mía, solo dos actrices dan cuenta de la dureza de un campo de concentración. Presencia, gestos, expresiones, palabras... dan cuenta de una situación insostenible, insoportable. Solo “resistir” lo hace superar, la resiliencia ante las dificultades y nuevas situaciones.

            Un acierto al subrayar la buena gente que ayudó y estimuló a la resistencia. Nada más antipático que presentar la Soab como un maniqueísmo insoportable, como se hace en ciertos museos.

            Quizás la obra sabe a poco en el tiempo -poco mas de una hora- y en el diálogo final de las dos mujeres. Se esperaba algo más prolongado y profundo en ese encuentro.