Luis Lezama con Francisco Moreno Román Padre Lezama con Cristina de Jos´h, Amalia Fernández de Córdoba y Julia Sáez-Angulo
Julia Sáez-Angulo
19/2/21.- Madrid.- En marzo se abre el restaurante “Taberna del Alabardero” de Madrid, bellamente remozado, después de varios meses de obras, según ha declarado el padre Luis Lezama, alma mater de la cadena de restaurantes del Grupo Lezama, en el Café de Oriente, donde él ha almorzado junto a Joaquín Martínez consejero delgado del Grupo Lezama y Francisco Moreno, director de la zona centro.
El padre Lezama almorzó consomé y chipirones en su salsa y tomó café con la galerista de arte Amalia Fernández de Córdoba, residente en el cercano palacio de La Cruzada en la plaza de Ramales y la escritora Cristina de Jos´h y la periodista; todas respetaron la abstinencia del viernes de Cuaresma al pedir dorada, bacalao y alcachofas rellenas.
Luis de Lezama Barañano (Amurrio. Álava, 1936) reside en un ático de la plaza de Oriente desde hace más de cuatro décadas, “mis padres también vivían en esta plaza, porque pasaban seis meses en Madrid y seis en Bilbao. Mi padre llegó a conocer el Café de Oriente, que se abrió en 1983, después de la Taberna del Alabardero, en 1974. Esta zona de Madrid es maravillosa, tiene una luz única al Oeste y por aquí se paseaba Velázquez muy a gusto y aquí pintó Las Meninas y al príncipe Baltasar Carlos."
El padre Lezama fue vecino del escritor José Bergamín, que vivía en otro ático al lado e iba a cenar con frecuencia al Alabardero. Tenían buenas relaciones. Un día Bergamín le llamó porque había entrado un ladrón a su casa. "Pasé y vi a un cincuentón, con pantalones de mahón, diciendo que allí no se podía robar nada, porque solo había papeles y libros".
-¿Por qué cree Ud que Bergamín apoyó a los etarras al final de su vida?
-La culpa la tuvo indirectamente su hija Teresa, que se lo llevó a vivir al País Vasco y allí le hicieron el caldo los batasunos, lo mimaron, lo ayudaron, le pagaron... -Bergamín vivía con poco medios- y sedujeron. Lo envolvieron en una ideología romántica radical. Un lío. A ciertas edades, la compañía y el apoyo condicionan mucho".
"Pero, además de Bergamín, por la Taberna iban también Gabriel Celaya y Amparichu, Pepe Caballero, Rafael Alberti, Luis Carandell, José Antonio Gabriel y Galán, Miguel Ángel Aguilar, Javier Gomez Navarro, Manu Elésperu, Antonio Ordoñez, Ramón Mendoza... Toda clase de personajes de distintos campos. En la tertulia de los periodistas elegíamos al "tonto contemporáneo" por alguna tontería que había dicho o hecho, siempre muy acertadamente. Se reunían por la tarde/noche. Ahora pasan también por la Taberna numerosos senadores, porque está cerca del Senado".
En el bello sótano del Café de Oriente, hoy cerrado por pandemia, han tenido lugar los recitales poéticos dirigidos por Teodoro Rubio "el cura Teo", por donde han pasado decenas de vates y ahedos.
El Grupo Lezama abarca también los restaurantes de Puerto Banús (1979) la Taberna del Alabardero de Sevilla, Marbella, Zaragoza o la de Washington DC… así hasta una veintena de establecimientos y escuelas de restauración, hoy con estudios de cuatro años y en relación con la Universidad local de cada lugar. Luis Lezama estudió hostelería en la Escuela de Lausanne y ha escrito el libro Historias y recetas de mi taberna (1993), donde expresa sus vivencias como hostelero.
También cita Lezama al cocinero Carlos Arguiñano, "un hombre listo, inteligente, simpático y que ha hecho mucho dinero. Por su restaurante de Zarauz, donde no siempre para, pasa mucha gente".
Francisco Moreno Román (reconoció a Cristina de Jos´h como empresaria clienta) que, desde los dieciséis años, lleva trabajando en el Grupo Lezama recuerda la intensa trayectoria de la empresa con su fundador y en especial “la creación del Café de Oriente, en principio un pequeño restaurante de élite, con camareros de guante blanco, asesorados por Pièrre Laporte, que lo hizo también en el Café de París y el Café de Biarritz. El Café de Oriente tiene hoy capacidad para 140 comensales".
Luis Lezama habla satisfecho de la gala que ha tenido lugar en Sevilla sobre el Grupo, en la que él intervino por línea, y con orgullo de los más de seis mil ex alumnos de la Escuela de Restauración y 500 alumnos presenciales. Las escuelas de Málaga, Zaragoza y Madrid no le van a la zaga, esta última sobre el mismo Café de Oriente.
Francisco Moreno habla de los platos más solicitados: “la paletilla de cabrito en el Café de Oriente y la merluza en salsa verde y rabo de toro estofado con miel y canela”. Ahora viene una mujer chef, Marina Larregla, una vasco-burgalesa , a la cocina del Alabardero en Madrid. Otra novedad.
La situación ahora es más dura, pero hay que estar ahí, dice el padre Lezama. “Hoy he hablado con los del restaurante en Washington y me dicen que han aguantando el tipo, no han cerrado y que van bien. Me alegro por ellos”.
El padre Lezama dice misa en la iglesia del Monte Carmelo de Madrid, que él mismo fundó junto a un colegio de niños y le pregunto por la relación como restaurador y clérigo con los obispos. Dice que es llevadera, aunque con alguno ha habido cierta incomprensión.
Recordamos la novela de Luis Lezama El capitán del Arriluce (2015), porque al cura, un hombre trabajador, le cunde el tiempo. El cura tuvo que dejarnos saboreando un cava, porque iba a dar una conferencia on line sobre la encíclica reciente del papa Francisco, Fratelli Tutti. Lezama, muy sobrio, no bebió, pero mojó los labios para brindar.
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https://lamiradaactual.blogspot.com/2020/12/el-capitan-del-arriluce-novela-de-luis.html
Padre Lezama con Amalia Fernández de Córdoba