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domingo, 20 de abril de 2025

CRÓNICAS MALAGUEÑAS. y IX. Recapitulación de viaje, vacaciones, turismo, rezos y descanso. Del pico del Calamorro al mar Mediterráneo

Amanecer en Benalmádena y monte del Calamorro
En la costa malagueña


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Juana Mari Herce

20/4/25.- Benalmádena.- Todo pasa y todo queda, dice el célebre verso de Antonio Machado. Lo hermoso de la vida es que no se instala y sigue adelante, velis nolis que decían los latinos. Quieras o no quieras. Terminó el viaje a Málaga, las vacaciones de descanso, rezos y turismo. Lo sacro y lo profano se mezclan como en el cuadro de Julio Romero de Torres y otras obras de arte. Aquí desde el pico del Calamorro en lo más alto de la sierra que bordea la costa, hasta el mar Mediterráneo con su espejismo de franjas verde turquesa. 

    Tener una anfitriona amiga y sagaz es una ventaja, para reciclarse sobre el lugar y en el tiempo presente: la fotógrafa puntual Juana María Herce, una escritora (vaga, para escribir como dice ella) con dos libros de poemas publicados: “Bajo diversos cielos” (2014) y “Cuando pausa la mar” (2016). Además, ha escrito cuentos que ha publicado en distintas revistas y periódicos. Lectora empedernida, hasta el punto de aparcar la televisión como un invento innecesario. Pero lo mejor de ella es su personalidad, una mujer sociable y “socialité”, al mismo tiempo que clara y rotunda. Generosa como ella sola; da gusto ser su amiga.

    Viajera por esos mundos de Dios, Juana Mari tiene sus preferencias: la Inglaterra verde y calma, donde residió durante dos cursos, y, Marruecos, el colorista país vecino del sur, sobre el que discrepamos amistosamente en algunos aspectos. Me pidió que trajera el pasaporte para viajar a Tánger el fin de semana, pero los hados no fueron propicios: ella porque se dio un golpe en un pie y lo tiene dolorido, y yo, porque arrastro mi alergia latosa -mi cruz de cada día- y cuando toso, ella nota que puedo molestar al prójimo y me ordena:

    -¡Bebe agua!

Yo le obedezco,  saco la botella del bolso y bebo.

    Un viaje es una aventura y un relato, si se está con los ojos abiertos, los oídos atentos y la sensibilidad encendida. Requiere también una buena compañía, si es que se lleva y cierta sincronía mental para no chocar. Con Juana Mari es un placer, porque conoce a gente y la presenta, porque explica con documentación oportuna, porque dirige y manda cuando hay que hacerlo, porque cede y deja opinar, cuando el otro se le resiste. Le gusta la vida de amor y lujo y la disfruta hasta donde puede, si no, la vive en los libros. Sabe dónde se toman las mejores tortillas de camarones, el mejor potaje de Cuaresma, las torrijas más jugosas, el chocolate a la taza y las porras comme il faut … Gourmet y buena cocinera.

    Como buena riojana, de nacimiento en Quel, al lado de Arnedo, te dice o te canta las cuarenta cuando cree que debe hacerlo:

    -Vienes vestida muy oscura y aquí se necesita color, me dijo el primer día.

    -Es que vengo de la sobria Castilla, me defiendo.

    -Vienes de Madrid y eso no puede ser.

    Me revistió con una blusa ibicenca y me contó que el mayor lujo que se puede tener en el armario es una hilera de camisas blancas de todo tipo, bordadas o no, de seda, hilo o algodón… Optó para mí, por un cortavientos color celeste y, como todavía me vio pálida, me encasquetó un fular verde fosforito que resalta en todas las fotos.

    Un crítico de arte que no recuerdo su nombre dijo que “Castilla tiene luz y Andalucía, sol”.

    Nuestra amistad viene de lejos, y eso que Juana Mari, es una amistad heredada de su ex marido, un colega, al que yo conocí antes que a ella. Todavía recuerdo cuando a mi hija siendo una niña de siete años -hoy tiene más de 40- y yo veníamos a su casa -siempre en vacaciones de Pascua - y Juana Mari la peinaba y le ponía un lazo de seda en el pelo, como a su hija. La niña venía a mí apurada y me decía:

    -Mamá, Juana Mari me ha puesto un lazo en el pelo y yo no quiero.

    -Pues tienes que llevarlo, porque ella es nuestra anfitriona y la tenemos que respetar.

    Mi niña salía con lazo de colores en todas las fotos.

    Lo cierto es que hemos pasado vacaciones estupendas en la costa mediterránea junto a nuestra amiga.

    Ahora me espera la vida cotidiana en la Villa y Corte, a la que hay que salpimentar a diario. Haremos lo que podamos: presentar dos poemarios, uno en Alcalá de Henares y, otro, en El Escorial, amén de una mesa redonda en la Casa de Castilla-La Mancha. Tengo un libro de crónicas viajeras por revisar y pensaba hacerlo durante estas vacaciones, pero la vida se me fue por otros derroteros.

    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Juana+Mar%C3%ADa+Herce

Charo Cuevas, Eloísa James, Mayte del Campo, Juana Mari Herce y Julia Sáez Ángulo tomando el vermut en la Plaza de España de Benalmádena.
Amanecer en Benalmádena
En la costa malagueña
Playa de Torremolinos

Julia y Juana Mari y Blanca Ciudad Imedio
Junto a la estatua de Ben Gabirol. Málaga
En la urbanización Pueblo El Jardín
Amanecer en un día gris. Benalmádena
Ante el monte de Bella Vista. Benalmádena

"Amor sagrado y amor profano", por Julio Romero de Torres (Foto W)
Blanca Ciudad Imedio y Julia Sáez-Angulo

lunes, 14 de abril de 2025

CRÓNICAS MALAGUEÑAS I.- La capital, a rebosar de turistas y de gente para ver la procesión del Cautivo. Una gran manifestación contra la saturación de guiris.

Procesión del Coronado de Espinas. Benalmádena (Málaga)
Urbanización Pueblo Evita, en honor de Evita Perón


Julia Sáez-Angulo

Fotos Juana Mari Herce


14/4/25 .- Benalmádena (Málaga).- Llegar a Málaga capital es entrar en un mar de turistas y de gente que ha ido a ver la célebre procesión de Jesús El Cautivo. El Mare Nostrum no está lejos, pero, hoy por la tarde, todo el mundo se ha echado a las calles con sus distintos afanes, pero, en definitiva, para estar todos juntos y tropezarse los unos con los otros y las maletas de los recién llegados, para pasar la Semana Santa en esta hermosa ciudad y provincia mediterránea. El metro y los trenes de cercanía están como en Japón.

Viene a esperarme mi amiga Juana Mari Herce, una riojana afincada en Andalucía, que no se cansa de decir que “esta gente -los andaluces- tienen ingenio". Vamos a su casa de Benalmádena, a Pueblo El Jardín, una urbanización junto al mar, silenciosa, y tranquila, con palmeras, abelias, plumbagos y piscina, con esporádicos graznidos de las gaviotas.

La plataforma ciudadana “Málaga para vivir” -me explica ella- organizó el 4 de abril una manifestación contra la dificultad del acceso a la vivienda, sobre todo de los jóvenes, debido entre otras causas al exceso de pisos turísticos en la ciudad, que corre el peligro de colapsar y perder su identidad por la avalancha turística (¡lástima! porque los pisos turísticos son mejor alojamiento que un hotel, para las clases media y popular). Una de las pancartas decía al alcalde Francisco de la Torre: ¿Dónde está Paquito?/ Paquito ¿dónde está?/Paquito está vendiendo/lo que queda de ciudad. O esta otra: “Si pago el alquiler, no tengo para comer”.

“Pero lo mejor de todo son ahora las procesiones -sigue contando Juana Mari. “Ayer vi, desde mi balcón en Benalmádena, las de la cofradía del Coronado de Espinas y la Virgen del Mayor Dolor. ¡Qué pena que no tenía pétalos de rosas para echarles! ¡Como se las preparan de bien! Bien ornamentadas las imágenes de velas y flores, el paso exacto de los cofrades y mantillas, como un baletto, la música bien ensayada… Emocionantes de veras. Yo no paraba de llorar, emocionada, al verlas desfilar con tal perfección y lo pasé divinamente”

Mi anfitriona añade, que nos quedan muchas procesiones por ver , entre ellas la de los Caballeros Legionarios junto al Cristo de la Buena Muerte, que es de las más impresionantes de Málaga y que se celebra con estos bravos soldados, al menos en tres ciudades: Málaga, Ronda y Benalmádena. La conozco de otros años y estoy deseando verla de nuevo.

Mi amiga Juana Mari es una mujer sociable y conversadora, una poeta y “socialité”, que conoce y trata a infinitas vecinas y amigos, que la saludan por doquier. Nada más llegar a casa, llamó al timbre Adela, una vecina, con acento gallego tan marcado, que yo, en principio, creí que era portuguesa (son la misma lengua). Nos trajo un presente de nísperos, que desayunaremos mañana en la terraza frente al mar. La dama gallega me preguntó de pronto los años que yo tenía, después de decirme que ella era setentona y que yo parecía más joven que ella. Muy gentil.

Benalmádena tiene tres distritos geográficos bien marcados: Benalmádena Pueblo, situada en lo alto de la ladera hacia la montaña; Arroyo de la Miel, en el centro, y Benalmádena Costa, la cercana al mar. A Juana Mari le gusta decir con humor, que ella “viene del Arroyo”, y yo, ahora, estoy en Benalmádena Costa. Arroyo de la Miel viene del nombre de un antiguo cortijo que estaba en el lugar. El pueblo de Benalmádena tiene unos setenta mil habitantes censados, que se dobla con la población flotante que se renueva de continuo. Yo pertenezco ahora a esta segunda población.

En nuestro paseo hacia la playa, por la Avenida del Mare Nostrum, Juana Mari me va informando de las cosas de Benalmádena y de sus cambios a lo largo de los años. Hay numerosos argentinos emprendedores, que han abierto locales de comercio y sobre todo bares con terrazas. Entramos a una de esas terrazas a tomar unos vinos con patatas bravas, situado en la avenida, justo cuando comienza la urbanización Pueblo Evita, en honor de la esposa del presidente argentino Juan Domingo Perón.

También me informa, mi anfitriona, sobre las numerosas mujeres con burka que se pasean por Benalmádena y Málaga en general. “Muchas más que en Marruecos, país que yo visito como turista de vez en cuando y no detecto allí tantos burkas o hiyabs como aquí…", muchas de ellas avanzan con sus notorios embarazos, pronosticados por Gadafi para henchir la comodona Europa.

Poco después del cruce de las avenidas Mare Nostrum y Las Palmeras, llegamos al paseo Marítimo y busco en vano el gran ombú, árbol oriundo de América del Sur, que contemplé otras veces en la esquina, pero ante mi sorpresa ha desaparecido. Juana Mari me explicó lo que ha sucedido con él, pero esto queda para la crónica de mañana.

    Más información

https://www.malagahoy.es/malaga/miles-manifestantes-vivienda-malaga-si_0_2003663881.html

https://www.diariosur.es/malaga-capital/malaga-vivir-convoca-tercera-manifestacion-vivienda-abril-20250218105815-nt.html

En Pueblo El Jardín. Benalmádena

Junto al mar. Benalmádena Costa



sábado, 19 de abril de 2025

CRÓNICAS MALAGUEÑAS VII. Málaga la bella, cultural, dulce, bonita… y saturada de turistas

Calle Larios, con colgaduras granate para las procesiones

Plaza de las Flores

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Juana Mari Herce


19/4/25. Málaga.- Málaga es Málaga. Málaga la bella, cultural, suave, dulce, bonita… Poco más hay que decir. Fuimos a la capital en sábado santo, día sin procesiones, a la espera del domingo día de la Resurrección de Cristo. Pero, ¡ay!, sigue habiendo turistas y guiris por doquier, a toneladas -yo entre ellos-, y atascamos las calles y los restaurantes con colas imposibles para logar una mesa y sentarse a comer en horas decentes.

Pero Málaga es Málaga y, desde el puerto a la catedral, el casco histórico y la alcazaba, llegaba la brisa del mar y un poco de vientecillo con  sol acariciador. Todavía están la tribuna y las sillas a lo largo de la calle Larios, a la espera de la última procesión, que cierra el ciclo pascual en domingo. En todos los balcones de la ciudad, las colgaduras, en sintonía y a tono: rojas con dos entredoses dorados. Hay que guardar la estética general, para que la ciudad no parezca un mercadillo persa.

        Juana Mari dice que va  a ahorrar y a jugar a la loteria para invitarme el año que viene una semana al Hotel Larios (cuatro estrellas) y ver las procesiones desde sus terrazas. Yo, encantada.

Tomamos ricos aperitivos en la recoleta plaza de las Flores, lágrimas de pollo y berenjenas con azúcar de caña, que sirvieron de almuerzo, ante la dificultad de conseguir después una mesa. El célebre Pimpi, está imposible, con colas de gente por todas sus entradas. Juana Mari aprovecha para perorar:

    “Hay gente que sacará beneficio a la presencia de tanto turista, pero somos muchos más los que no sacamos rédito alguno y tenemos que soportar su presencia invasiva”. Las lenguas de las calles son italiano, francés, holandés, finés... y el inglés como lengua franca. Como en la capital de un imperio.

    Hay dos colonias extranjeras interesantes en la la zona: la finlandesa, en Fuengirola, con más de cinco mil residentes, y la irlandesa, en Torremolinos y La Carihuela. La parroquia de la Inmaculada, en Arroyo de la Miel, cuenta con servicio religioso en inglés para ellos, todos los domingos. El día de San Patricio, 17 de marzo, lo celebran por todo lo alto, vestidos de verde y con un visual desfile. Hay numerosos pubs irlandeses en la Costa del Sol.

Historias para todos los gustos: Un grupo de jóvenes paralizaron un autobús, porque no podían subir a él, para ir de Torremolinos a Málaga. Estaba atascado de turistas. El conductor tuvo que llamar a la policía para despejar la carretera. ¡Ni autobuses ni viviendas, se pueden conseguir con toda esta panda de guiris!, decían los chicos de la localidad.

No hay nada más satisfactorio que un grupo de turistas respetuosos, ni nada tan agresivo como una horda de turistas, que van de grupos de a treinta por las calles atascando el tránsito. “En San Sebastián, los turistas tienen prohibido ir por las calles, en grupos de más de 25 personas, para evitar el overturism!”, comenta Juana Mari.

Málaga es rica en oferta cultural de museos, desde el histórico municipal y el Picasso, a las sucursales del Georges Pompidou o el ruso de San Petersburgo, pasando por el la baronesa Carmen Thyssen Bornemisza, el Juan de Mena, el del Automóvil, el Revello del Toro -amigo de Manolo Ortega-, o el interesante Museum Jorge Rando del Expresionismo, en el antiguo convento de la Merced. El alcalde de Málaga, conservador y casi eterno, Francisco de la Torre, se ha preocupado de todo para bien de su ciudad.

Pasamos por el Teatro Soho de Antonio Banderas, un éxito de programación y de reconocimiento en su ciudad natal. A Antonio se le quiere, es el mejor embajador de Málaga. “Mira en ese gran ático, allí vive él”, me informan. “Ahora anda también metido, como inversor, en unas viviendas de lujo”.

    Málaga capital es ciudad de larga historia en las distintas civilizaciones mediterráneas del pasado. En el presente, no quiere ir a la zaga. Málaga es Málaga con rico patrimonio histórico artístico, playas y procesiones sacras únicas. Málaga es hoy la gran Málaga, capital de la Costa de Sol, que abarca Torremolinos, La Colina, Benalmádena, Fuengirola ... porque sus casas se enlazan entre sí, sin solución de continuidad.

    Más información

Teatro Soho, de Antonio Banderas
Hotel Larios, en la calle Larios
Julia y Juana Mari en la calle Larioscatedral de Málaga
catedral de Málaga
Plaza del Siglo. Escultura de Blanca Muñoz
Paseantes por la calle Larios

En la alcazaba de Málaga

miércoles, 30 de abril de 2025

MAITE DEL CAMPO, Riojana de nacimiento, Dama de Valladolid y una Lady en la Costa del Sol

Mayte del Campo
En un ágape sobre el mar


Julia Sáez-Angulo
        Fotos: Juana Mari Herce

28/4/25.- Madrid.-  En la Costa del Sol la confunden con una inglesa, pero no una inglesa cualquiera, sino con una lady like. Ella sonríe siempre, con esa media sonrisa que solo las grandes damas saben administrar. Maite del Campo es una gran dama de Valladolid -que no señorita-, (si bien nació en Logroño, por destino laboral paterno)y que decidió, al cabo de los años, retirarse a vivir en la Costa del Sol, porque conocía su bien clima todo el año, incluso -para ella- en verano, cuando algunas amigas de Benalmádena salen sofocadas, huyendo del calor húmedo de aquellas latitudes costeras hacia el norte. Sencillamente, a Maite del Campo le gusta el calor del sur.
Vive en una amplia urbanización ajardinada, que casi linda con el mar y, como vive en la parte baja, goza de todo el jardín en todo momento del día. Cuando va a caminar por el cercano paseo marítimo, se cruza con el panel del desaparecido poeta Pablo García Baena, donde esta escrito su célebre poema “El ombú”, y, después de llevarse los dedos a los labios, le da un beso a la efigie del poeta como si fuera un santo.
    Está esperando, como muchos otros, que el corregidor de Benalmádena plante de nuevo un ombú, como se prometió en su día. El alcorque le espera en la esquina.
Maite vive con su hija Blanca, que tiene una voz preciosa de soprano, aunque ahora no ejerce. Sus hijos son empresarios.
A Maite le gusta la poesía, por eso acudió durante diversos cursos a la preciosa biblioteca de Benalmádena, para seguir puntualmente los recitales de versos que se daban. Allí coincidía con amigas igualmente amantes de la literatura, como Juana Mari y otras. Y como la literatura abre el apetito, se iban después a tomar un aperitivo, a la terraza de la plaza de España, donde pone música la fuente de los seis caños, bajo el nombre de Félix Solesio (1739-1806), fundador de Arroyo de la miel, franja media de Benalmádena, anterior a la costa. Solesio fue un empresario italiano que fabricó, con éxito, papel de Génova y naipes en tres reales fábricas.
Maite del Campo disfruta con la cultura, pero hubo momentos en que estuvo poco menos que consagrada a la promoción cultural y social de las mujeres en su Valladolid del alma, donde paseó sus calles históricas, que fueron primera capital de España con Felipe II.  
Maite viste casi siempre de colores claros, sabe que favorecen, porque añaden luz a figura. No se equivoca. Ella nunca pierde el oremus, lo lleva impreso en la sangre y en la educación.
Pero su hoy está en Benalmádena, donde cuenta con una panda de amigas inteligentes y listas -no es lo mismo- y se lo pasan en grande en sus encuentros con la cultura o la gastronomía, que también es cultura, máxime cuando los chefs de cocina han desbancado en estrellato a muchos futbolistas y actores de cine.
El aperitivo es el lugar de encuentro exterior en los singulares bares y terrazas de Benalmádena que eligen con cuidado para poder hablar. Pero los mejores encuentros gastronómicos se dan con Blanca Ciudad Imedio, que tiene una casa literalmente colgada sobre el Mediterráneo. Allí se preparan paellas, gazpachos, pasta, arroces, maricos y pescados…, regados con buenos vinos, que no puede olfatear Michelin para poner sus estrellas. La casa, terraza y salón son amplios para juntarse una decena de mujeres que se lo pasan divinamente conversando de acuerdo o discrepando cuando procede. No hay mejor sede para una buena charla que una sobremesa, después de un buen condumio.
Las amigas: Juana Mari, Blanca, Conchi, Charo…me pierdo, pero lo dicho: guapas, listas e inteligentes. ¡Qué bien se nos lo pasamos las mujeres juntas, a cierta edad!
Hoy, en la Costa del Sol descansa y vive la vida cultural interesante y amena de Benalmádena. “He bajado un poco el ritmo, pero sigo en ello”, dice Maite del Campo, esa dama de Valladolid, que parece una lady inglesa con su vestir, ademanes y media sonrisa, que solo ella sabe administrar con gracia y donosura.

Mayte del Campo en Navidad
Juana Mari Herce y Maite del Campo

Las amigas en casa de Blanca


Amigas nunca faltan

Excelente y típica paella dirigida por la anfitriona Blanca Ciudad Imedio.
Costa del Sol

jueves, 17 de abril de 2025

CRÓNICAS MALAGUEÑAS V. Caballeros Legionarios: de la Casa de Hermandad, al Encuentro del Cristo de la Muerte con la Dolorosa. Procesión del silencio

Caballeros Legionarios y el Cristo de la Buena Muerte


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Juana Mari Herce

17/4/25.- Benalmádena.- Todo el  mundo en Málaga los adora. Son los Caballeros Legionarios, cuerpo de élite del Ejércio Español, que desfilan en procesiones de Semana Santa como nadie. Los turistas y los guiris nos sumamos pronto a esta devoción general. El desembarco de los Caballeros Legionarios en Málaga es el no va más, pero sus procesiones en Benalmádena y Ronda no van a la zaga. Al compás de su banda de cornetas y tambores, ellos desfilan y se mueven como en un baletto castrense bien pesado, medido y contado. Los espectadores nos quedamos con la boca abierta, emocionados. 

    Es Jueves Santo. Afortunadamente, el Gobierno no ha prohibido el desfile de los legionarios en Málaga, como lo ha hecho el 2 de Mayo en Madrid, para fastidiar a Ayuso (¡Así se gobierna, diciendo: "mando yo", como niñatos). En Málaga se organizaría la de Dios es Cristo, si lo prohibieran.

    Se abre el desfile con la cruz procesional flanqueada por dos faroles, llevado por cofrades femeninos del Cristo de la Buena Muerte, vestidos con traje pantalón negro, con escapularios de la cofradía y varales de plata. El Hermano Mayor de la Legión les sigue con los legionarios que portan el paso del Cristo de la Buena Muerte clavado en la cruz; a sus indicaciones lo levantan con una sola mano y los aplausos de los espectadores no se hacen esperar. 

    Siguel el cortejo de autoridades municipales, locales y el pueblo fiel, que no falla con su presencia. La banda de tambores y cornetas envuelve a todos con su música y su ritmo. 

    Cuando cantan “El novio de la muerte”, mi amiga Juana Mari llora como una magdalena, y se apresura a ponerse las gafas de sol oscuras. A mí también se me cae una lágrima, pero -vil de mí- la dejo caer sin secarme la mejilla, para que no perciban que me froto los ojos. No sé por qué, me vino a la mente la serie pictórica de Picasso “La femme qui pleure”.

El novio de la muerte

Nadie en el tercio sabía

Quién era aquel legionario

Tan audaz y temerario

Que a la legión se alistó

Nadie sabía su historia

Mas la legión suponía

Que un gran dolor le mordía

Como un lobo el corazón

Mas si alguno quien era le preguntaba

Con dolor y rudeza le contestaba

Soy un hombre a quien la suerte

Hirió con zarpa de fiera

Soy un novio de la muerte

Que va a unirse en lazo fuerte

Con tal leal compañera (…)

La mente es caprichosa y me viene a la mente el enfado de Miguel de Unamuno con Millán Astray, por la letra del himno. Estuvo un poco histérico. Los pensamientos y comentarios también son libres y circulan como pájaros sueltos.

Conchi Torres, la profesora, nos cuenta que su padre fue legionario y ella de niña no solo aprendió todas sus canciones, sino también el juramento: 

    -Juráis por Dios, por vuestro honor y prometéis a España, besando con unción su Bandera, obedecer y respetar al Rey, a vuestros jefes, no abandonarles nunca y derramar, si es preciso, en defensa de la Soberanía e independencia de la Patria, de su Unidad e Integridad Territorial, del ordenamiento Constitucional, hasta la última gota de vuestra Sangre?

-¡Si Juro!

-Si así lo hacéis, la Patria os lo agradecerá, y premiará, y si no, mereceréis su desprecio y su castigo, como indignos hijos de ella.

¡Caballeros Legionarios con el gorrillo en la mano izquierda y el brazo en alto gritad conmigo!

¡Por España!

¡Por el Rey!

¡Viva la Legión! 

El espíritu de lealtad castrense parece meterse en todos los civiles. Yo recordé a mi padre que contaba como lo movilizaron durante tres años en 1939, justo al terminar la guerra civil en que, fue mayor de edad, y recorrió desde el Pirineo oscense hasta el palacio de El Pardo “donde estaba la Guardia mora, que vestía igual que los Reyes Magos del belén de su casa”.

Pero volvamos con los Caballeros Legionarios a la Semana Santa, con el encuentro del Cristo de la Muerte y su Madre Dolorosa en la iglesia parroquial de Benalmádena, en la mañana.  Nos queda la procesión del Silencio en la noche de Viernes Santo y el Vía Crucis en la madrugada.

        Más información

https://www.youtube.com/watch?v=8XULTHbK5z8

https://www.abc.es/espana/andalucia/malaga/desembarco-legion-malaga-cristo-buena-muerte-imagenes-20240328175718-gas.html

https://www.abc.es/historia/novio-muerte-historia-himno-legion-espanola-nacio-20250417161605-nt.html

https://www.pressreader.com/spain/la-voz-de-almeria/20200920/281805696357654

De rodillas, en la guardia del Cristo
Encuentro del Cristo de la Buena Muerte con la Dolorosa
Legionarios. Salida de la Casa de Hermandad. 
Conchi Torres, Juana Mari Herce y Julia Sáez-Angulo

martes, 3 de noviembre de 2020

Los viajes que no hice por la pandemia: Santo Domingo, Londres, Viena, Paris, Buenos Aires...


Santo Domingo. República Dominicana

José Enrique García durante su ultima visita a Madrid


Julia Sáez-Angulo

3/11/20.- Madrid.- Con el pasaje de avión en la mano, no pude asistir en abril a la Feria Nacional del Libro de la República Dominicana, que tenía lugar en Santo Domingo, invitada por la institución para impartir dos conferencias, una sobre “El arquetipo literario femenino. De Fedra y Antígona a Doña Bárbara y Lolita”, y otra sobre “La crítica de arte”.  El escritor José Enrique García, poeta y académico de la Lengua, fue el oficiante de mi presentación para ese largo y acariciado viaje que no pude llevar a cabo por esta pandemia que nos asola. Mi primera conferencia quedó a medias en el archivo del ordenador, pues no se sabe muy bien por qué, una se desmotiva y no dedica más tiempo a completarla, cuando el destino no ofrece la posibilidad de llevarla a cabo. Lo bueno es que ya me había estudiado, hasta donde pude, la literatura dominicana más reciente, sobre todo la escrita por mujeres como Camila Henríquez Ureña o Abigail Mejía.

    La fotógrafa cosmopolita Isabelle Hirschi, buena amiga de Lyon -donde hemos recorrido los pasadizos secretos de la Resitencia durante la II Guerra mundial-, dice que donde más feliz se encuentra es en Dominicana.

El sueño en el aire de cruzar el charco, cambiar impresiones con mis colegas del libro, visitar la catedral de Santo Domingo, el Museo del Quijote de Madera, recientemente creado por Juan Miguel Madera, directivo en la industria farmacéutica, a quien había entrevistado recientemente en Madrid y me esperaba para mostrármelo personalmente…

Si bien la organización de la Feria del Libro Dominicana me había invitado a pasaje y estancia de cuatro días en la isla caribeña, yo había planeado prolongar mi estadía quince días más, junto a la abogada española Carmen Valero, directora de Cáritas Dominicana en los tiempos del terremoto que asoló la isla en los 90, cuando ella realizó una encomiable labor de creación de ambulatorios, dispensarios o escuelas en un territorio desolado y golpeado por aquella desgracia de la Naturaleza.

    Nos esperaban las Hermanas Vedrunas, invitadas por Cecilia de la Cruz, una de las Hermanas dominicanas, a quien atiborramos de maletas con ropa para la gente de las periferias necesitadas de Santo Domingo (la palabra periferias le gusta mucho repetir al papa Francisco), donde aquellas se entregan y trabajan por amor a Cristo y sus pobres. Los nuestros.

Este viaje no pudo ser. No estaba de Dios, como dicen los andaluces con su filosofía de pueblo antiguo y sabio.

Juana María Herce en Londres. "Tarde de pre-confinamiento"

Juana María Herce: Invitación a Londres

Agosto de 2020 lo pasé en  El Escorial, desde donde contemplo cada día el monte Abantos, referencia conocida y casi sagrada, para los que vivimos o frecuentamos el Real Sitio. Allí me llegó la invitación a Londres de la escritora riojana, Juana María Herce, una poeta de pro, que encarga a algunos compositores que pongan música a sus poemas “para que se ganen unos euricos”. Su himno a la Virgen de Valvanera, patrona de la Rioja, ha tenido cientos de visitantes en youtube hasta el momento.

“Tengo una casa monísima en Noting Hill Gate”, me escribía Juana Mari, al tiempo que me ilustraba con fotos de sus estancias en wassapp. Mentalmente decidí acudir a su cita en octubre, cuando la capital inglesa está rebosante en la cartelera teatral. Entre tanto la covid-19 reptaba como una serpiente sigilosa por las distintas ciudades europeas, incluidas Londres y Madrid. La prudencia aconsejaba aplazar y no viajar a Gran Bretaña, porque la exigencia de catorce días de cuarentena arruinaba la idea de cualquier viaje. Los paseos literarios por el Londres de Dickens o Virginia Woolf quedan en pie.

Entre tanto, Juana Mari Herce, me provocaba envidia con su viaje de cinco días por los costwolds, diminutos pueblos pintorescos de la costa, donde la tradición y el buen gusto cuida las casas unifamiliares con los tejados de pajizo obscuro como en los tiempos de Shakespeare. Las tiendecitas de antigüedades, brocanters y vejerías se extienden por doquier. La Mirada Actual ha dado cuenta de ese recorrido en un reportaje :

https://lamiradaactual.blogspot.com/2020/10/otono-en-los-costwolds-pueblos.html


Mayte Spínola ante un retrato de Alfonso XIII, 0/l del pintort Julio Vila Prades

Mayte Spínola: Invitación a Viena

Viena fue la siguiente invitación de Mayte Spínola, pintora y mecenas, que cuenta con precioso, céntrico y gran apartamento en la capital austriaca, junto a la barroca iglesia de san Carlos Borromeo, no lejos de la Ópera, donde siempre recalamos cuando viajamos juntas (¡ojo a los vendedores ambulantes vestidos de peluca blanca y frac de colores, porque nos cobraron una fortuna por unas entradas que en taquilla solo valían 60 euros!). La fecha prevista del viaje era el 4 de noviembre; Mayte me aseguró que Austria estaba mucho mejor que España en lo que a la pandemia se refiere. Me ilusionaba volver por quinta vez a la musical Viena, con tan generosa anfitriona, así podría ver al fin la Imperial Cripta de los Capuchinos (es el título de un gran libro del austriaco Joseph Roth), donde están enterrados los emperadores del Imperio Austro-húngaro, que siempre he dejado para el final y sigo sin conocer ese monumento histórico. Mayte Spínola, como buena andaluza, nacida en Madrid, siempre objetaba que a ella eso de los cementerios, las tumbas y los muertos no le va mucho. Tendría que visitarlo a solas.

Pues bien, tampoco pude hacer este viaje porque, el covid 19 campaba por sus respetos no solo por Viena, sino en todo el país. 

Este viaje tampoco ha podido ser. Los hados no están propicios. Hay que remitirse al estado de alarma, con perimetraciones intermitentes y confusas, que se asemejan cada vez más a confinamientos, toques de queda y estados de sitio, porque el Congreso, de manera impúdica, se ha apuntado a seis meses de limitación a la libertad de desplazamiento de los ciudadanos, a merced de gobernantes locales o estatales que marean con su parrala particular. ¡Una hartura y un horror!

Gema Piñana, ante la tumba de su antepasado el presidente Estanislao Figueras (Madrid), junto a Julia Sáez-Angulo

Gema Piñana: Invitación a París

Solo queda un viaje a París durante el próximo mes de febrero, invitada por mi buena amiga la periodista Gema Piñana, que tiene un amplio apartamento cerca de Republique, en el edificio de una antigua guinguette, como la del Moulin de la Galette, de Renoir), parada y fonda del XIX, con amplio patio para carruajes, clasificada  de interés histórico por la Villa de Paris, ciudad que “fluctúa, pero no se sumerge”, como reza su divisa latina. La casa de Gema tiene una placa que recuerda, en aquel lugar, el hecho de una sublevación de la Comuna liderada por el coronel Maxime Libonne (1839-1905), más tarde editor de periódicos. La historia nos circunvala.

    Gema Piñana, (ahora afincada en los montes del Líbano, no lejos de los cedros de la cumbre) me recuerda cada día su invitación para febrero, porque dice que hace ya varios años que interrumpí la buena costumbre viajar anualmente a Lutecia (París en latín, porque una es muy clásica). Y han surgido cosas nuevas en la capital del Sena, como la Fundación Vuitton, trasladada desde de Jouy-en-Josas o la renovación del Museo Picasso en el barrio Marais, hoy gueto de la colectividad gay.

Escalera de la casa-taller de Cristina Santander. Buenos Aires

Con Cristina Santander en Buenos Aires

    La última invitación llegó de la pintora y grabadora argentina Cristina Santander, que tiene una preciosa casa-taller de cuatro pisos en el barrio bonaerense de La Recoleta. Solo por ver la escalera señorial de esta mansión valdría la pena viajar, pero, sobre todo, para espiar qué es lo que está haciendo actualmente en su taller. Sus hermosos grabados gofrados los vemos cada año en la feria de Estampa en Madrid y nos fascinan por lo que tienen de recreación y homenaje a los personajes de la Historia de España, sobre todo en tiempos de los Austrias. El viaje a Argentina queda para el futuro, pero no ad calendas grecas.
    Para viajar, nada mejor que tener amigos generosos esparcidos por el mundo.

    ¿Podré realizar los viajes pendientes o la pandemia me lo arruinará de nuevo? El futuro está escrito en las estrellas y el viento, que dicen los indios americanos. Entre tanto, libros y lecturas que ayudan a viajar con la mente y a imaginar lugares o personajes ad libitum. También la escritura, como refugio ante las inclemencias de la vida.