martes, 29 de septiembre de 2026
viernes, 20 de marzo de 2026
"50 ESTAMPAS DE LAVAPIÉS", DEL HISTORIADOR CARLOS S. TÁRRAGO, LIBRO PRESENTADO POR ELOY ARENAS
Julia Sáez-Angulo
Fotos: Isabel González Sierra
20/3/26.- Madrid.- "50 Estampas de Lavapiés" es el libro del historiador Carlos Sánchez Tárrago, presentado con amor y con humor, en el Centro Cultural de Lavapiés, por el actor Eloy Arenas, quien ha convocado al escenario a María García Gómez, secretaria y portavoz del periódico N.H.U., donde se publicaron por primera vez las estampas ; a Lidia Sánchez Lucas, directora del citado Centro Cultural y a Inmaculada Zaragoza, directora de la Hemeroteca Municipal de Madrid. El aforo del auditorio estaba completamente lleno.
Todos las convocadas por el presentador han intervenido con sus palabras para elogiar el libro de Sánchez Tárrago y para hablar respectivamente del periódico del barrio “Nación Humana Universal”, NHU; de las diversas actividades culturales del Centro Cultural y de la gran riqueza de fondos de publicaciones de la Hemeroteca Municipal de Madrid.
El presentador también convocó al escenario a Pepe Alarma, "el del carrito", músico del barrio, que leyó la música de uno de sus chotis: "Por si no lo crees o no lo ves, el mundo entero cabe en Lavapiés".
"50 Estampas de Lavapiés" ha sido publicado, con una cuidada edición, por Lito/Graf, en Tánger. El libro lleva un prólogo, “Anticipo”, del actor, dramaturgo, escritor y humorista, Eloy Arenas, y una introducción del autor.
“Esta historia, que comenzó en abril de 2021 en el número 88 del periódico mensual NHU -de los barrios de Lavapiés, La Latina y Embajadores- con la publicación de mi primer artículo dedicado a La Casa Encendida, nació de manera casual” explica Sánchez Tárrago, quien contó cómo tuvo lugar una llamada y un encuentro con responsables del periódico y de aquel encuentro fue saliendo su colaboración mensual, de la que se siente responsable y orgulloso.
"La memoria de un barrio se escribe con las historias de su gente", se dice en el libro y entre los personajes recogidos en "50 Estampas de Lavapiés", se encuentran: Rafael Oropesa Clausín, el Doctor Piga, Baltasar Bachero, Gloria Fuertes, Antonia Mercé, Manolo Tena, Victoriano Valencia Jabalera, Constancio Bernaldo de Quirós, el Maestro Quiroga…
Las “estampas” también abarcan lugares de los barrios, como La Casa Encendida (a quien el autor califica ahora de “La Casa Apagada”, desde que le pidieron una fría solicitud por escrito, cuando solicitó una entrevista con el director, para obsequiarle con el libro, ya que ese centro de cultura fue el primer asunto abordado por Sánchez Tárrago en “50 Estampas de Lavapiés”.
El Palacio de Fernán Núñez, El Mercado de San Fernando, La iglesia de San Lorenzo, El Teatro Circo Price, El Hospital Provincial de Madrid, El Coliseo de Lavapiés, El Teatro Barbieri, La Plaza de la Cebada, el Teatro Lo Rat Penat, Nota sobre las fuentes… son algunos de los títulos de otras estampas del libro.
El escritor irlandés, Ian Gibson, residente en el mismo barrio de Lavapiés, asistente al acto de presentación del libro, es el personaje de la reciente estampa publicada en NHU, y las cinco siguientes serán sobre la actriz Rita Hayworth (Maribel Dorado) y otros cuatro parientes de su familia relacionados con el cante y el baile, que residieron en el barrio.
Entre los asistentes a la presentación del libro, además de Gibson, figuraban los responsables de las asociaciones vecinales La Corrala o La Chispera; la poeta María Antonia Ortega; Ángel Tobar, José Belló, las actrices Eva Pallarés y Romina Sánchez; Mateo Cegarra, Consejero Político y Giancarlo Morí, Agregado Cultural de la Embajada de Perú... y otros muchos. Más información:
https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=sE6Ane30KDA
https://www.youtube.com/watch?v=S3nCMH5LorQ&list=RDS3nCMH5LorQ&start_radio=1
martes, 17 de marzo de 2026
jueves, 15 de enero de 2026
DÁMASO BERENGUER. Presentación de su libro “De la Dictadura a la República” en la Real Gran Peña de Madrid
Fotos: María Moreu y Helena de la Peña
16/1/26.- Madrid.- El capitán de navío Damaso Berenguer, conde de Xauen, ha presentado la reedición del libro “De la Dictadura a la República” en la Real Gran Peña de Madrid. El libro, publicado por la editorial Cuatro Palos ha sido comentado por el editor Roberto Moreu, el catedrático de Historia Antonio Manuel Moral, el historiador Carlos S. Tárrago -ausente por problemas de salud- cuyo texto ha sido leído por Julia Sáez-Angulo, en un acto presidido por Ramón Maroto y Cotoner, de la Real Gran Peña.
El evento ha estado muy concurrido por la gran familia Berenguer de cuatro generaciones entre ellas la nieta de General Berenguer Fusté, M. Ángeles Berenguer y su sobrina Angelines Berenguer de 97 años. También, de numerosos militares de la Armada y los Príncipes de Kubrat de Bulgaria.
Durante la cena, algunos aprendimos ciertos protocolos de la Armada en la mesa, como brindar sentados -así se hace en los barcos- o servirse cada uno la copa de Oporto (seguramente para no derramar gota), al final de la cena, y pasarla al compañero de la izquierda -a la inglesa. Se termina siempre con vivas a España y al Rey. Se dice buenas noches desde que se oculta el sol y decir Armada Española es una redundancia, con la palabra Armada, basta.
La bendición de la mesa la hizo el jesuita Ignacio Ramos, tataranieto del general Berenguer, que trabaja en China.
La Real Gran Peña fue fundada por nobles y militares en 1869 y cuenta con 1200 socios solo masculinos.
El texto del historiador Tárrago para presenta el libro “De la Dictadura a la República” dijo:
“Permítanme comenzar expresando mi más sincero agradecimiento a don Dámaso Berenguer Roig, conde de Xauen, por la generosidad de invitarme a acompañarle en un día tan significativo, no solo para él, sino para toda la familia Berenguer. Él es —y debe ser— el verdadero protagonista de este encuentro. No hay gesto más noble que rescatar la voz de los antepasados y devolverla, con respeto y rigor, al debate sereno de nuestro tiempo. Por ello, le agradezco profundamente el honor que me concede.
Es también un privilegio compartir esta mesa con el historiador y escritor, el doctor Antonio Manuel Moral Roncal, catedrático universitario y autor de una sólida y extensa producción historiográfica, fundamental para comprender la historia política y militar de España en los siglos XIX y la primera mitad del XX.
Quiero igualmente expresar mi agradecimiento a la Real Gran Peña, esta casa centenaria que forma parte de la historia viva de España y que hoy acoge un acto de memoria y reflexión. No es un lugar cualquiera: aquí tuvo su asiento el general Dámaso Berenguer, cuyo nombre vuelve hoy a pronunciarse con la serenidad y la dignidad que merece el paso del tiempo.
Para mí, además, este espacio tiene un significado muy personal. Aquí he sido invitado en varias ocasiones por don Alfonso Bullón de Mendoza, marqués de Selva Alegre, el socio más antiguo de esta casa, a punto de cumplir 103 años, y quien me honra con su amistad. Con él compartí mesa con Matías Díaz Padrón, maestro y referente intelectual, también socio de esta casa, poco antes de su triste fallecimiento.
Evocar hoy sus nombres, precisamente aquí, es también rendir homenaje a una manera de entender la cultura, la historia y el servicio público que da sentido a lugares como la Gran Peña.
La reedición de “De la Dictadura a la República” me parece un acierto de gran calado por dos razones fundamentales. En primer lugar, porque nos permite profundizar en un periodo decisivo de nuestra historia reciente —el comprendido entre 1923 y 1930—, demasiado a menudo tratado de forma superficial o a la luz de lo que ocurrió después. Y, en segundo lugar, porque nos ofrece una vía directa para acercarnos a la figura del general Berenguer, un personaje político y militar de primer orden en el primer tercio del siglo XX, cuya trayectoria no ha sido estudiada con la profundidad y el equilibrio que merece.
Y nadie mejor para impulsar esta recuperación que su bisnieto, el conde de Xauen, cuya trayectoria profesional e intelectual le permite abordar esta tarea desde la seriedad, el rigor y la distancia crítica necesarias. No se trata de una reivindicación complaciente, sino de una invitación al estudio.
Como autor de varios ensayos vinculados al desastre de Annual, he tenido ocasión de aproximarme a la figura del general Berenguer desde el análisis de uno de los episodios más traumáticos de nuestra historia contemporánea. Evidentemente, su trayectoria no puede explicarse en el breve tiempo de esta intervención, pero sí señalar algunos rasgos esenciales.
Dámaso Berenguer Fusté procedía de una familia originaria de Callosa d’Ensarrià, en la provincia de Alicante, cuya capital es, además, la ciudad en la que tengo el privilegio de residir. De ese entorno surgió una estirpe de militares marcada por el servicio a España, como tantas otras familias que vivieron con intensidad las luces y las sombras de un tiempo convulso.
Entre sus méritos más duraderos destaca la creación del Cuerpo de Regulares, hito fundamental en la historia militar española. Con una hoja de servicios brillante, jalonada de ascensos por méritos de guerra, ocupó cargos de enorme responsabilidad: gobernador militar de Málaga, subsecretario y ministro de la Guerra, alto comisario en Marruecos, senador del Reino, jefe de la Casa Militar del Rey y, finalmente, teniente general. Hablaba árabe, francés e inglés, y poseía una formación poco común en el ámbito castrense de su tiempo.
Pero si tuviera que destacar un rasgo definitorio de su personalidad, me quedaría con una expresión que me parece especialmente certera: “el más civil de los militares”, como lo definió el conde de Romanones.
Más allá de los hechos —sobre los que se ha discutido mucho—, me interesa subrayar al general Berenguer como alto funcionario del Estado, con una concepción exigente del servicio público. No fue un político que buscara el poder; aceptó responsabilidades cuando fue llamado, incluso sabiendo que se producían en circunstancias adversas y con un elevado coste personal.
"Para sostener esta afirmación quisiera remitirme únicamente a dos documentos poco conocidos y, a mi juicio, esenciales.
El primero es la transcripción íntegra de las conferencias diarias que mantenía con los ministros de la Guerra. En ellas se aprecia un trato respetuoso, una preocupación constante por los problemas concretos y una relación leal con el poder civil, siempre dentro del marco institucional, sin estridencias ni afán de protagonismo. Estos documentos, verdaderamente valiosísimos, se conservan en la Fundación Antonio Maura, a la que llegaba en mi paso habitual por la Plaza de la Lealtad, donde, en el número 2, vivió de alquiler el general Dámaso Berenguer.
En la revista La Esfera, del 3 de diciembre de 1921, se publicó una fotografía suya, realizada por Campúa, tomada en el salón de su casa. Se trata de un magnífico retrato en el que se aprecia su elegancia, más acorde —según parece— con la dignidad que atribuía al cargo que desempeñaba que con una preocupación personal por la apariencia.
Resulta curioso que en ese mismo edificio haya hoy una placa que recuerda que allí vivió el escritor búlgaro Dimitar Dimov. Como diría Forges: ¡País!
El segundo documento es su intervención en el Senado, a petición propia, en la sesión del 14 de julio de 1922. En una extensa comparecencia —casi cuarenta páginas— el general Berenguer se somete al examen de la Cámara y facilita toda la información disponible sobre Annual. Lejos de cargar culpas sobre el general Silvestre, ya fallecido, lo defiende, y asume la responsabilidad en primer término, no tanto por culpa personal como por el cargo que ocupaba.
Es allí donde recuerda que solicitó su dimisión hasta en cinco ocasiones, no para eludir responsabilidades, sino precisamente para asumirlas, y que fue el propio Gobierno quien no aceptó esas renuncias. En una ocasión llegó a afirmar que, si se nombraba un alto comisario civil, no tendría inconveniente en permanecer “dos, tres, cuatro o cinco meses” para poner su experiencia al servicio de su sustituto.
Creo que estos textos permiten comprender mejor al general Berenguer no solo como militar o gobernante, sino como hombre de Estado, guiado por el sentido del deber, la lealtad institucional y una vocación de servicio que anteponía siempre el interés general al personal.
Por todo ello, considero que esta reedición no es un punto de llegada, sino un punto de partida. El inicio necesario de un estudio más amplio, riguroso y sereno sobre una figura compleja, con luces y sombras, pero profundamente comprometida con España.
Dámaso Berenguer Roig,conde de Xauen
Cena en la Real Gran Peña
Buena cena y buena conversación con Javier Donesteve e Ignacio Ramos Tachi, tataranieto del general Berenguer.
domingo, 23 de noviembre de 2025
CARLOS S. TÁRRAGO y DIEGO MOYA. Diálogo cultural sobre Marruecos. MED-OCC, asociación cultural para intercambio cultural, dirigida por Zara Fernández de Moya
Fotos: J.S.A.
24/11/25.- Madrid. – El historiador Carlos S. Tárrago y el artista visual Diego Moya, dos españoles que ha residido largo tiempo en Marruecos, han llevado a cabo un largo diálogo sobre el país norteafricano, del que guardan numerosos recuerdos y amigos. La Asociación Cultural Mediterráneo Occidental y sus actividades, dirigida por Zara Fernández de Moya, ocupó buena parte de este diálogo.
Arcila, Tánger, Tetuán, Casablanca, Rabat, Marrakech, Taroudan… fueron algunas de las ciudades que los dos interlocutores citaron alternativamente, habitadas por diversos amigos y conocidos, muchos de ellos comunes, con los que habían compartido vida y actividades.
El arte fue capítulo importante en la conversación, dadas las numerosas exposiciones de artistas españoles y marroquíes en Arcila y Madrid (Círculo de Bellas Artes y Casa Árabe) o de otros países árabes o islámicos, como Irán, que Diego Moya ha coordinado dentro de MED-OCC. El título de “Miradas” recíprocas" se ha repetido en los diversos catálogos bilingües, en español y francés.
Entre los artistas españoles que han participado: José Freixanes, Fernando Verdugo, Teresa Muñiz, Aurelia Medina, Pepe Duarte, José Nevado, Martín Palazón, Celia Sánchez, Emilia Rivas… En el comité de honor de MED-OCC figuran Rafael Canogar y Santiago Olmo.
Zara Fernández de Moya experta en Fotografía, llevó a cabo, como comisaria, una interesante exposición titulada “Miradas paralelas. Irán-España: Fotógrafas en el espejo” entre mujeres fotógrafas de ambos países: Soledad Córdoba y Shadi Gadirian; Cristina García Rodero y Hengameh Golestan; Amparo Garrido y Rana Javadi; Isabel Muñoz y Gohar Dashti; Mayte Vieta y Ghazaleh Hedayat; María Zarazúa y Newsha Tavakolian.
Lamentablemente, la pandemia de covid-19 ralentizó mucho esos contactos culturales y algunos ha costado rehacerlos. Por la conversación salió el nombre histórico del pintor español José Tapiró (1836-1913), o la buena colección de arte contemporáneo que el rey Mohamed VI guarda en el palacio de Rabat, con nombres de artistas de primera fila. Una de las obras que el rey adquirió fue de Diego Moya.
La cultura es la verdadera partícula coagulante entre los pueblos, más allá de la política siempre oscilante, vinieron a concluir los dos españoles.
“En la literatura, el intercambio entre españoles y marroquíes ha sido más frecuente, que entre los pintores y artistas visuales en general”, recordaba Diego Moya, de ahí la necesidad de crear MED-OCC.
Como final de conversación se comentó las buenas expectativas que tiene la Casa Árabe en Madrid, con el nombramiento del nuevo director, el embajador Miguel Moro, con experiencia en destinos árabes como Bagdad o Kuwait.
https://www.zarafernandezdemoya.com/med-occ
https://www.condeduquemadrid.es/actividades/miradas-paralelas-iran-espana-fotografas-en-el-espejo
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domingo, 5 de octubre de 2025
TARDE MARROQUÍ EN EMBAJADORES. Melilla en los años 60. Docencia española en Tetuán, Tánger, Larache, Rabat… más de una decena de institutos … Conferencia sobre España-Marruecos por el historiador Sánchez Tárrago.
Barrio español en Tetuán
Julia Sáez-Angulo
Fotos: J.S.A.
5/10/25.- Madrid.- La tarde salió marroquí, desde que tomé el autobús al leer en un diario digital la historia de Nada, una niña marroquí de 8 años en Cataluña, inteligente y secuestrada por un boliviano y llevada a una secta en la selva profunda de su país. Rescatada a los 13 años, pasó de un establecimiento de menores a otro, sin recuperación cabal alguna, hasta que una periodista Neus Sala, que quiso saber de ella, la resituó como Dios manda y ahora, aquella niña secuestrada, hoy, está estudiando Derecho con idea de defender la trata de mujeres y el abuso de la infancia. Tiene tarea para rato.
Me esperaban en una chocolatería de Embajadores, el historiador Carlos S. Tárrago, que trabajó largo tiempo, como funcionario internacional en Marruecos; María Jesús Domínguez, profesora de Literatura Española en Tetuán y supuestamente Cuca Berenguer, cuyo bisabuelo conquistó la ciudad santa de Xauen sin pegar un tiro. Los sefarditas lo recibieron al frente de sus soldados lanzando vivas, sorprendentemente, a la reina Isabel I de Castilla, la Católica. Cuca se excusó por razones que no vienen al caso.
Les conté a los presentes el caso insólito de la niña marroquí secuestrada y el tema del norte de África afloró en nuestra conversación. El historiador habló de su feliz infancia en Melilla hasta los 12 años. Su padre era militar y la ciudad, en los 60, era limpia y ordenada como pocas, según contaba. Iba al colegio de la Salle, donde sus compañeros eran indistintamente cristianos, judíos o árabes. Entre sus compañeros estaba el futuro político melillense Omar Dudú. “Había convivencia y tolerancia”, asegura Tárrago.
Sánchez Tárrago recuerda que la plaza militar no tuvo Ayuntamiento hasta 1931. En Melilla actuó el arquitecto modernista Enrique Nieto, discípulo de Gaudí. En Melilla estaba Cándido Lobera, fundador del periódico “El Telegrama del Rif”. De Melilla son también Fernando Arrabal, Miguel Platón, Manuel Abad, Sofía Acedo Reyes… La tierra ha dado nombres valiosos.
De Melilla pasamos a Marruecos, país hermoso y contradictorio. El historiador Sánchez Tárrago nos cuenta que, el día 22 de octubre, imparte una conferencia en la Universidad de Valencia, bajo el título: España-Marruecos: Dos miradas, un mismo espejo. Lo que sabemos, lo que ignoramos y lo que podemos compartir”
María Jesús Domínguez conoce bien Marruecos y a los marroquíes. Habla de la decena de institutos españoles en el país del Rif, de los Institutos Cervantes... El historiador le da la réplica, porque de la docencia española en el país vecino lo sabe todo, él estuvo en la creación de la Consejería de Educación de la zona. Tienen conocidos comunes.
Llega el chocolate negro y los churros crujientes. Elegimos un establecimiento en Embajadores, proveedor ocasional de la Real Casa, -una tarde sirvieron a Leonor y Sofía, cuando eran Infantas. Allí, una y otro , amigos ambos, me aseguran que en Tetuán y Tánger también se toman churros riquísimos como en la península. Los ecos de la presencia de España continúan. “Los que hemos nacido o vivido en el norte de África tenemos, amor, estigma, nostalgia, melancolía... de aquella tierra”, asegura el historiador.
Hablamos de la actualidad en Marruecos, las manifestaciones de estudiantes, de jóvenes; de los caladeros ahora prohibidos a pescadores españoles; del próximo aniversario de la Marcha Verde de Hassan II, en 1975; de que con los marroquíes se puede hablar de todo, menos del Sáhara, el rey y la religión… son temas escabrosos. También de la situación de la mujer en el Islam, añado yo, contundente y M. Jesús lo corrobora.
De Marruecos nunca se hablará bastante, es un gran país, bello, contradictorio… Hoy el verdadero problema en África está en el Sahel, donde se da el narcotráfico, el terrorismo, las masacres, la persecución a los cristianos… Esa es la real politik de hoy en África.
Más información
María Jesús Domínguez y Julia Sáez-Angulo.
miércoles, 17 de septiembre de 2025
EDUARDO ORTEGA Y GASSET, hermano mayor, desconocido, del célebre filósofo, objeto de una tesis doctoral en la Universidad de Alicante (UA)
El autor de la tesis doctoral con los miembros del jurado
L.M.A.
18/9/25.- Madrid.- El historiador e investigador melillense Carlos Sánchez Tárrago acaba de defender en la Universidad de Alicante su tesis doctoral, titulada: “Eduardo Ortega y Gasset (1882-1965), referente intelectual y moral republicano, silenciado por el franquismo”.
El tribunal estuvo formado por los doctores Antonio Gil Olcina, Rector Honorario de la UA; María Cristina Hermida del Llano, catedrática de la URJC; y Carlos Echeverría Jesús, catedrático de la UNED. La dirección de la investigación corrió a cargo del profesor Gregorio Canales Martínez, catedrático de la UA.
En un trabajo exhaustivo de documentación, Sánchez Tárrago rescata del olvido la figura de Eduardo Ortega y Gasset, destacado abogado, político, periodista y pensador español, hermano mayor del filósofo José Ortega y Gasset. Diputado en siete legislaturas, ocupó diversos cargos en la Administración durante la monarquía de Alfonso XIII, entre ellos los de director general de Prisiones y subsecretario de Abastecimiento.
En 1923, con la llegada de la dictadura de Primo de Rivera, se declaró abiertamente republicano y se exilió en Francia, donde fundó el periódico clandestino Hojas Libres con la colaboración de Miguel de Unamuno. Tras la caída de la dictadura, regresó a España en 1930, pronunciando su célebre discurso de Irún y presentando su Memoria Política, textos clave en la gestación de la Segunda República. Fue gobernador civil de Madrid, diputado en 1933 y fiscal general de la República en 1936.
Exiliado tras la Guerra Civil, vivió en Cuba y Venezuela, donde falleció. Firme defensor de la justicia, la democracia y la libertad, renunció a sus cargos cuando estos principios se vieron comprometidos. Su figura, silenciada durante el franquismo —régimen que lo condenó en ausencia por masón—, representa, como subraya el autor en su tesis, “un valioso ejemplo de integridad política y compromiso ético”.
Al acto asistieron tres nietos de Eduardo Ortega y Gasset —dos residentes en Florida y San Diego, y una nieta residente en Pamplona— en representación de los catorce nietos dispersos por el mundo. Su colaboración fue esencial para la aportación de documentos y fotografías inéditas de gran valor, que enriquecieron el trabajo de investigación y constituyen una documentación única de primer orden.
Todos ellos han estado coordinados a través de la nieta mayor, Anita, residente en Hawái, quien, mediante videoconferencias y correos electrónicos, ha mantenido un contacto constante con el autor de la tesis. En reconocimiento a esta estrecha relación, la familia ha otorgado a Carlos Sánchez Tárrago el entrañable título de “Primo y nieto de honor”.
El acto contó también con la asistencia del profesor e historiador José Varela Ortega, nieto del célebre filósofo José Ortega y Gasset, quien intervino en el turno abierto para doctores presentes en la sala con una destacada e interesante aportación.
El autor, que ha publicado ya cinco ensayos históricos relacionados fundamentalmente con el desastre de Annual, manifestó que, a sus 75 años, ve cumplida una meta que nunca había soñado alcanzar, pero que constituye al mismo tiempo el inicio de una nueva etapa. En ella, se propone seguir investigando, estudiando y compartiendo los descubrimientos que vaya realizando.
Su objetivo inmediato es la publicación de un libro basado en su tesis doctoral y la creación de la Asociación Cultural Eduardo Ortega y Gasset, con el fin de difundir la obra y el legado del jurista y político republicano a través de publicaciones y conferencias.
N.B. La tesis de Carlos Sánchez Tárrago ha merecido la calificación de sobresaliente cum laude y opta, por tanto, al premio extraordinario.
Sello de Correos dedicado a Eduardo Ortega y Gasset
Asistentes a la lectura pública de la tesis doctoral
miércoles, 28 de mayo de 2025
84 FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2025. Del 30 de mayo al 15 de junio. Escritores a la firma: Carlos S.Tárrago, Pedro Fuentes, Teresa Pacheco...
sábado, 12 de abril de 2025
CARLOS SÁNCHEZ TÁRRAGO, historiador, imparte una conferencia "Marruecos en la Historia de España". Reflexión general en la Universidad Abdelmalek Essaidi-Tetuán
* Fue invitado por los estudiantes de Master Marruecos, España y América Latina, Comunicación, Gestión Cultural y Diplomática.
Carlos Sánchez Tárrago en la Universidad de TetuánCarlos Sánchez Tárrago en la Universidad de Tetuán












