jueves, 6 de agosto de 2026
Diario Escurialense XV.- DOS ATAQUES: UNO DE FALSA BANDERA Y OTRO CON ESCUDOS HUMANOS. Estados Unidos, Marruecos y España
sábado, 1 de agosto de 2026
Diario Escurialense IX. “MARRUECOS ES UN PAÍS DE PATRIOTAS QUE TIENE AL REY COMO FLEJE", declaró, en su día, el ex presidente Felipe González. La invasión de Ceuta crea desafección grande entre españoles y marroquíes
Julia Sáez-Angulo
1/8/26.- El Escorial.- “Marruecos es un país de patriotas que tiene al rey como fleje", declaró, en su día, el ex presidente Felipe González. Esto lo contó, de acuerdo y con asentimiento, un diplomático español en el Norte de África, en una conversación con varias personas. Dado mi interés por esa geografía del norte del continente africano -mis dos libros "Historias y personajes del Norte de África" lo avalan, me hacía aguzar mi oído.
Un marroquí será y se sentirá siempre islámico/marroquí, por más que les des la nacionalidad española o de cualquier otra nacionalidad, y aunque pasen dos o tres generaciones”, añadió un funcionario internacional, que ejerció su servicio público en la misma geografía. "Eso no hay que perderlo de vista".
No hay que olvidar que Mohamed VI es el Amir al-Muminin (Comendador de los Creyentes), la máxima autoridad espiritual y jefe religioso del islam en Marruecos. Este título le otorga un poder sagrado y político que une la religión con el Estado.
Mohamed VI es un rey que se comporta como un sultán, y eso no hay que perderlo de vista. Tiene súbditos, no ciudadanos. Le obedecen por la cuenta que les tiene. Marruecos es un régimen político autoritario. Carece de libertad de expresión.
La invasión - no una simple crisis migratoria- sufrida por 60.000, marroquíes en su casi total mayoría, sobre Ceuta era una ocupación anunciada, un goteo de gente que se acercaba a la ciudad autónoma, perteneciente a España mucho antes de que existiera el sultanato de Marruecos, no era baladí. Procedían de Tetuán, Tanger, Casablanca...Las redes sociales bien estudiadas por los servicios de seguridad y algunos medios informativos lo anunciada.
Era una repetición vis de la “marcha verde” de Hassan II aggiornada, puesta al día. Una chulería como la de los “influencers” que se han hecho videos diciendo descaradamente: “Estamos en Ceuta”. Efectivamente, una ciudad con una población traumatizada por un tiempo, debido a la inacción de su Gobierno central. Los regresados han vuelto con su Comendador de los creyentes.
El “sultán” Mohamed VI ni siquiera ha sido agradecido por el regalo del Sáhara, que le hizo Pedro Sánchez, presidente trincado por los contenidos de su móvil en el caso Pegasus, que los españoles desconocemos. “Cogido por las pelotas”, que dicen los castizos.
La invasión, para más inri se hizo en la Fiesta del Trono, celebrada en Madrid, este año y otros, en la residencia de la embajadora de Marruecos. Allí estaba, entre otros políticos, el propio ex presidente Felipe González, que junto a los otros españoles invitados podrían haber dejado discretamente la embajada.
Pedro Sánchez y la embajadora, ambos a dos, hablaron de las mafias como claves y causantes de la invasión y ocupación temporal de Ceuta. ¡Ja, ja, ja!, por la simplificación del argumento.
(Estuve en una ocasión en esa Fiesta del Trono, acompañando a un historiador español, experto en el Magreb. Quisimos esperar hasta el final, dada la larga cola, y cuando llegamos ya no quedaba comida para los rezagados).
En fin, el incidente de la masiva ocupación de Ceuta consigue en primer lugar una desafección tremenda entre los pueblos español y marroquí, resultado más triste, quizás, que las consecuencias políticas que se verán a largo plazo. Y se ha empezado a decir "No compres productos marroquíes".
A la memoria me ha venido la anécdota que contaba con humor el periodista Enrique Vázquez, amante del mundo árabe, cuando un magrebí huyó con la bolsa de una asociación de amigos y un viejo colega le dijo: "Desengáñese Vázquez, el moro siempre es traidor".
Luego viene el argumento fácil de que si racismo o xenofobia. Que cada cual calibre su conducta.
Los españoles no son idiotas, no se chupan el dedo, no se tragan las inmediatas versiones de políticos que tienen como pedigrí el abuso y la mentira. Lo de “que viene el lobo” llevó a Pedro, el del cuento, a no creerle y a ver cómo devoraban a su rebaño.
domingo, 5 de octubre de 2025
TARDE MARROQUÍ EN EMBAJADORES. Melilla en los años 60. Docencia española en Tetuán, Tánger, Larache, Rabat… más de una decena de institutos … Conferencia sobre España-Marruecos por el historiador Sánchez Tárrago.
Barrio español en Tetuán
Julia Sáez-Angulo
Fotos: J.S.A.
5/10/25.- Madrid.- La tarde salió marroquí, desde que tomé el autobús al leer en un diario digital la historia de Nada, una niña marroquí de 8 años en Cataluña, inteligente y secuestrada por un boliviano y llevada a una secta en la selva profunda de su país. Rescatada a los 13 años, pasó de un establecimiento de menores a otro, sin recuperación cabal alguna, hasta que una periodista Neus Sala, que quiso saber de ella, la resituó como Dios manda y ahora, aquella niña secuestrada, hoy, está estudiando Derecho con idea de defender la trata de mujeres y el abuso de la infancia. Tiene tarea para rato.
Me esperaban en una chocolatería de Embajadores, el historiador Carlos S. Tárrago, que trabajó largo tiempo, como funcionario internacional en Marruecos; María Jesús Domínguez, profesora de Literatura Española en Tetuán y supuestamente Cuca Berenguer, cuyo bisabuelo conquistó la ciudad santa de Xauen sin pegar un tiro. Los sefarditas lo recibieron al frente de sus soldados lanzando vivas, sorprendentemente, a la reina Isabel I de Castilla, la Católica. Cuca se excusó por razones que no vienen al caso.
Les conté a los presentes el caso insólito de la niña marroquí secuestrada y el tema del norte de África afloró en nuestra conversación. El historiador habló de su feliz infancia en Melilla hasta los 12 años. Su padre era militar y la ciudad, en los 60, era limpia y ordenada como pocas, según contaba. Iba al colegio de la Salle, donde sus compañeros eran indistintamente cristianos, judíos o árabes. Entre sus compañeros estaba el futuro político melillense Omar Dudú. “Había convivencia y tolerancia”, asegura Tárrago.
Sánchez Tárrago recuerda que la plaza militar no tuvo Ayuntamiento hasta 1931. En Melilla actuó el arquitecto modernista Enrique Nieto, discípulo de Gaudí. En Melilla estaba Cándido Lobera, fundador del periódico “El Telegrama del Rif”. De Melilla son también Fernando Arrabal, Miguel Platón, Manuel Abad, Sofía Acedo Reyes… La tierra ha dado nombres valiosos.
De Melilla pasamos a Marruecos, país hermoso y contradictorio. El historiador Sánchez Tárrago nos cuenta que, el día 22 de octubre, imparte una conferencia en la Universidad de Valencia, bajo el título: España-Marruecos: Dos miradas, un mismo espejo. Lo que sabemos, lo que ignoramos y lo que podemos compartir”
María Jesús Domínguez conoce bien Marruecos y a los marroquíes. Habla de la decena de institutos españoles en el país del Rif, de los Institutos Cervantes... El historiador le da la réplica, porque de la docencia española en el país vecino lo sabe todo, él estuvo en la creación de la Consejería de Educación de la zona. Tienen conocidos comunes.
Llega el chocolate negro y los churros crujientes. Elegimos un establecimiento en Embajadores, proveedor ocasional de la Real Casa, -una tarde sirvieron a Leonor y Sofía, cuando eran Infantas. Allí, una y otro , amigos ambos, me aseguran que en Tetuán y Tánger también se toman churros riquísimos como en la península. Los ecos de la presencia de España continúan. “Los que hemos nacido o vivido en el norte de África tenemos, amor, estigma, nostalgia, melancolía... de aquella tierra”, asegura el historiador.
Hablamos de la actualidad en Marruecos, las manifestaciones de estudiantes, de jóvenes; de los caladeros ahora prohibidos a pescadores españoles; del próximo aniversario de la Marcha Verde de Hassan II, en 1975; de que con los marroquíes se puede hablar de todo, menos del Sáhara, el rey y la religión… son temas escabrosos. También de la situación de la mujer en el Islam, añado yo, contundente y M. Jesús lo corrobora.
De Marruecos nunca se hablará bastante, es un gran país, bello, contradictorio… Hoy el verdadero problema en África está en el Sahel, donde se da el narcotráfico, el terrorismo, las masacres, la persecución a los cristianos… Esa es la real politik de hoy en África.
Más información
María Jesús Domínguez y Julia Sáez-Angulo.
sábado, 12 de abril de 2025
CARLOS SÁNCHEZ TÁRRAGO, historiador, imparte una conferencia "Marruecos en la Historia de España". Reflexión general en la Universidad Abdelmalek Essaidi-Tetuán
* Fue invitado por los estudiantes de Master Marruecos, España y América Latina, Comunicación, Gestión Cultural y Diplomática.
Carlos Sánchez Tárrago en la Universidad de TetuánCarlos Sánchez Tárrago en la Universidad de Tetuán
viernes, 16 de junio de 2023
VICTOR MORALES LEZCANO. “La otra España vista por un autor marroquí”
J.S.A.
16/6/23.- Madrid.- “La otra España vista por un autor marroquí” ¿Para cuándo el otro Marruecos desde la óptica española? es el título del libro de Víctor Morales Lezcano, publicado por Diwan Mayrit.
Seguidor y admirador de la obra del marroquí Mohamed Larbi Messari (1936-2015), el historiador Víctor Morales Lezcano (Las Palmas, 1943) ha llevado a cabo una “recopilación de textos para establecer un reencuentro con el autor marroquí y la España de los humanistas, de los intelectuales y estudiosos, que han dejado huella y un legado de conocimiento y cultura para el entendimiento entre los pueblos y en particular de España y Marruecos”.
El autor se refiere también en perspectiva histórica y literaria a los “conflictos más señalados en el marco de las relaciones hispano-marroquíes así como a cuestiones internacionales que planean en el horizonte actual. La composición de este cuaderno invita, a partir de los hechos, a reflexiones enjundiosas sobre el pasado y el presente y culmina con un documento testimonial que plasma la entrevista realizada y grabada al señor Larbi Messari en 1999 en Rabat, por el profesor Morales Lezcano, autor de la obra de investigación “Diálogos ribereños. Conversaciones con miembros de la élite marroquí (Ed. UNED, 2002) de donde procede la transcripción de dicha entrevista”.
Para el profesor Morales Lezcano “Messari fue muy pronto un adelantado de la causa hispano-marroquí tan necesitada de lucidez ayer como hoy mismo. Es decir del cultivo de unas relaciones entre España y Marruecos fecundas y, en la medida de lo posible, liberada de las asperezas que genera la condición fronteriza existente entre las dos orillas del estrecho de Gibraltar y las aguas del océano Atlántico que bañan las costas de Canarias y del Sáhara Occidental”.
“De aquí que “La otra España” traducida al castellano constituya una preciosa oportunidad de subrayar con equidad la tarea personal (e histórica) de Mohamed Larbi Messari, en la larga marcha emprendida “desde el sur de Tarifa y al norte de Cabo Espartel” por los pueblos de Marruecos y España desde hace siglos”.
miércoles, 25 de enero de 2023
EL ESPIONAJE DE MARRUECOS en España pretende controlar a las comunidades marroquíes en el territorio, para contar con ellas en su favor en caso de crisis
domingo, 22 de enero de 2023
SALVADOR RIBES VILLALBA, IN MEMORIAM. : MARRUECOS COMO PUNTO DE MIRA
Pintor nacido en Guadassuar, Valencia, España. Podemos encontrar numerosas referencias a su obra en la red, tanto en premios nacionales e internacionales, como en exposiciones por toda nuestra geografía. Gran participante en la familia de la pintura rápida, como a él le gustaba decir, donde se notará su ausencia.
sábado, 7 de enero de 2023
MARRUECOS, ESTRELLA DEPORTIVA
Víctor Morales Lezcano
La última celebración del campeonato mundial de futbol, que ha tenido lugar en el emirato árabe de Qatar, ha sido ocasión −justificada y subrayable− de lucimiento para los catorce jugadores que integraron la selección de Marruecos.
Sabido es que la selección marroquí salió airosa en los encuentros con otros equipos nacionales como el de Canadá, Bélgica, Países Bajos y España; con todos ellos hubo de competir en el torneo qatarí del pasado mes de diciembre de 2022, resultando ganador. Por el contrario, el encuentro entre Francia y Marruecos vino a sellar finalmente la victoria del once francés; aunque el equipo marroquí fue un tenaz contrincante del once francés, al que alentó con su presencia el presidente Macron. O sea, de una Francia que impuso, junto con España, la etapa colonial del Protectorado hispano-francés en territorio marroquí desde 1912 hasta la independencia del reino alauí en 1956.
El “match” entre Marruecos y España fue seguido tanto en directo como a través de los “mass media” por algo más de trece millones de espectadores, exponentes del fervor no solo del mundo árabe, sino parece que también se sumaron a ellos algunos millones de adictos procedentes de continentes que hace ya algún tiempo llamábamos en Occidente países y pueblos del Tercer Mundo: una invención terminológica no desacertada, pero sí demasiado enfática en su mensaje, cuando no supremacista.
Recuérdese que entre el 10 y el 15 de diciembre del pasado año no faltaron menciones esporádicas, cuando no artículos y columnas breves, con epígrafes como el siguiente: “Marruecos, el fenómeno (deportivo) que sienta al continente africano y al mundo árabe en la mesa chica del Mundial de Qatar” (Clarín Deportes, 11 de diciembre de 2022). Por su parte, Gianni Infantino (presidente de la FIFA), afirmaría ante algunos resultados imprevisibles del último campeonato mundial de fútbol: “Este deporte está siendo realmente cada día más global”. Por tanto, yendo más allá de la polémica inclinación de algunos medios, que subrayaban, con no muy buena fe, la procedencia inmigratoria del tronco familiar de destacados jugadores de la selección marroquí como el guardameta Yassine Bounou, alias Bono, y el aplaudido delantero Hakim Ziyech y, “last but not least”, Walid Regragui, entrenador competente donde lo haya, cabe aceptar con deportividad que Marruecos fue, en esta ocasión, una estrella. O sea, sorprendente con el exultante término con que había sido bautizado el equipo conocido como Atlético de Tetuán (dicho en su momento los Leones del Atlas) en tiempos del Protectorado español en la zona norte y noroeste (Larache-Alcazarquivir) de Marruecos.
Destacados periodistas internacionales de la talla de James M. Dorsey, entre otros cuantos, no titubearon en proclamar: “Contra todo pronóstico, Marruecos emerge como ganador en el campeonato de fútbol mundial” (The Turbulent World of Middle East).
Quizá, en el próximo mundial, los vencedores del futuro campeonato en 2026 puedan ser de procedencia “tercermundista”. El once marroquí ha sentado ya todo un precedente.
martes, 21 de junio de 2022
Artistas Españoles en la Exposición “Une Mer deux rivages” en el MAC de Asilah
L.M.A.
21.06.2022.- Arsilah, Marreucos.- El Centro de Arte Contemporáneo de Asilah, en Marruecos, MAC-A, en colaboración con la Embajada de España en Rabat, el Instituto Cervantes de Tánger y la Fundación Tres Culturas ha organizado un simposio internacional de arte y una exposición internacional con el título: “Un mar, dos orillas”. La exposición, que se inaugura el 25 de junio, en la que participan los creadores españoles, Diego Moya, Fernando Verdugo y José Freixanes, y las artistas Teresa Muñiz y Clara Carvajal, junto a pintores marroquíes y otros artistas plásticos de Medio Oriente, permanecerá en el museo asileño hasta el 25 de septiembre. Entre los días 19 y 26 de junio, se desarrollarán en el MAC-A debates sobre arte, encuentros y actividades poéticas y musicales.
El MAC-A , creado en 2012 en la bella ciudad cultural de Asilah, en la costa atlántica marroquí, ha vuelto a su actividad artística tras el parón provocado por la pandemia. Junto al mar, no lejos de la medina y las murallas de Asilah, se levantó un nuevo centro museístico con el fin de ampliar las actividades culturales que desde hace muchos años tienen lugar en la ciudad. Por el Festival Cultural Internacional de Asilah, creado por el Exministro de Cultura, más tarde de Ministro de Exteriores, Mohamed Benaissa y el conocido artista marroquí Mohamed Melehi, fallecido en 2020, han pasado infinidad de intelectuales y artistas de todo el mundo.
Los pintores españoles participantes en esta exposición del MAC-A asileño tienen una larga relación con Marruecos y parte de ellos crearon la Fundación Med-occ (Asociación Cultural del Mediterráneo Occidental) en 1998, con intención de acercar las culturas contemporáneas de las dos orillas. Entre los muchos proyectos llevados a cabo, algunos comisariados tanto por Diego Moya , como por Zara Moya, se ha logrado dar a conocer en España a los artistas abstractos más interesantes de Marruecos, y llevar a los museos marroquíes a artistas españoles como Canogar, Gordillo, Pepe Duarte, Teresa Muñiz, Verdugo, Moya o Freixanes, entre otros muchos.
En este nuevo reencuentro entre las dos orillas organizado por el Centro de Arte Contemporáneo de Asilah , se intensifican esas relaciones artísticas entre nuestro país y Marruecos, con la misma intención que anima a los pintores españoles de la Fundación Medd-occ (https: //med-occ.org): indagar en las culturas más contemporáneas desde donde se pueden dar los factores de cambio y de evolución de las sociedades en esta época de reflexión y nuevos planteamientos ecológicos, artísticos y sociales.
sábado, 11 de junio de 2022
“HISTORIA DE MARRUECOS”. De los orígenes tribales y las poblaciones nómadas a la independencia y monarquía actual, libro del historiador Morales Lezcano
Julia Sáez-Angulo
11/6/22.- Madrid.- El historiador, profesor emérito de la Universidad a Distancia, Víctor Morales Lezcano, es uno de los mejores conocedores del país vecino del sur, Marruecos. Justo antes de la Feria del Libro de Madrid 2022 ha aparecido una nueva “Historia de Marruecos. De los orígenes tribales y las poblaciones nómadas a la independencia y monarquía actual”, una edición revisada y al día, de la que el autor publicó en 2006, en La Esfera de los Libros, en esta ocasión publicada por la editorial Diwan Mayrit.
El libro va dedicado al embajador “don Alfonso de la Serna, amigo dilecto”. Una nota preliminar y una introducción centran al lector para abordar el libro, realmente exhaustivo, desde la geografía, la antropología, la historia y la política en 300 páginas, con un breve apéndice gráfico.
“Esta obra esencialmente es una historia de Marruecos y de sus relaciones con España y Francia y los entornos fronterizos del antiguo Imperio de los cherifes con el oeste argelino, el Sáhara Occidental y Mauritania, sensu lato con Bilad-al-Sudán”, explica el autor. “
“Algunas exigencias empresariales provenientes de Diwan Mayrit y el asentimiento del autor han obligado en esta ocasión, a la reducción del voluminoso ejemplar que se plasmó en otros tiempos”, añade Morales Lezcano.
“Esta “Historia de Marruecos” pretende ser -con sus omisiones involuntarias (como sucede con la dimensión artística, monumental y literaria del país, objeto de la síntesis abordada en otra cita editorial) y con sus carencias que son las del autor- una guía para españoles adultos y profesores de Historia a lo largo y ancho del país”.
Continúa el autor: Si hubiese algún lector o profesor marroquí que se sumara a este club de lectores, tanto mejor”. La recepción de la obra en Marruecos, por crítica que sea, no hará sino bien a nuestras relaciones históricas de vecindad, pues los dos países vecinos coexistimos a pesar de nuestras fronteras, de nuestras percepciones entrecruzadas y de nuestras copiosas interpretaciones historiográficas”.
Los epígrafes de los capítulos son sugerentes, veamos algunos del final: Atrapados en el Rif; El final del Protectorado entre 1945 y 1956; La contrarréplica al colonialismo europeo por parte del nacionalismo magrebí; El “embrollo” del camino hacia la Independencia, la Constitución y la Democracia en Marruecos; El largo reinado de Hassan II; A título de conclusión: entre el estancamiento económico y la fractura social, y, España y Marruecos. Mil y una noches después.
jueves, 28 de octubre de 2021
EL MARRUECOS QUE FUE . Colección de postales 1920-1940 del actor y pintor orientalista Pastor Arcís
Francisco Manuel Pastor Garrigues
28.10.2021.- Valencia .- Entre el escaso legado que he recibido de mi abuelo, el actor y pintor orientalista Manuel Pastor Arcís (1881-1964), el cual actualmente se encuentra en casa de mis padres, figura un conjunto de alrededor de cuarenta tarjetas postales del antiguo Sultanato de Marruecos, fechadas entre los años 1920 y 1940. Este conjunto de imágenes fueron adquiridas en el territorio marroquí, en el transcurso de su estancia laboral en el país norteafricano.
Si seguimos las impresiones de Gómez Barceló, la imagen fotográfica resulta bastante más que una simple ilustración; pasa a ser un testimonio histórico de una época, en este caso la del Imperio jerifiano en el período de entreguerras, que nos aporta multitud de informaciones y que participa, además, de todas las características del resto de las tipologías documentales incluidas en las modernas ciencias de la documentación o la archivística. De hecho, presentes en Marruecos desde la guerra de 1859-1860, los fotógrafos europeos, españoles primero y luego los franceses fueron bastante numerosos, tanto los que tuvieron su estudio en el país como aquéllos que tomaron imágenes para publicaciones periódicas, estudios o como simples testimonios de viaje. De esta manera, los radicados en el Sultanato llegaron a conformar toda una red de profesionales cualificados que satisfacían cumplidamente las necesidades de la población, poseyendo incluso algunas empresas fotográficas, sucursales en diferentes localidades del Imperio jerifiano. Respecto en concreto al tema de las postales, habría que recordar que ya en el siglo XIX los profesionales españoles convivían con los fotógrafos franceses que se asentaron en el Sultanato, para captar y ofrecer imágenes del Marruecos pre-colonial desde los años 70; entre estos últimos destacaron Valentine, Veyre y la compañía de J. Lévy, amén de la británica de Wilson. Al iniciarse el siglo XX, proliferaron si cabe de forma más numerosa las ediciones de postales que se repartieron el mercado con publicaciones de paisajes, interiores y tipos tanto marroquíes como de la vecina colonia argelina y que inundarían los países del norte africano; en su estética, todas estas heterogéneas publicaciones se reconocían, no por la calidad, sino más bien por el precio debido a las tiradas tan importantes que se hacían, tanto en impresiones en blanco y negro como en color.
En líneas generales, la colección de Pastor Arcís se puede clasificar, para su estudio, en tres grandes tipos:
a) Son bastante abundantes aquellas postales que captan el marco desértico sahariano, al sur del Sultanato. No podía ser menos si ponemos en relación lo que transmiten estas imágenes con las cosmovisiones dominantes en la Europa de aquel contexto histórico, inmediatamente posterior a la I Guerra Mundial, sobre el norte de África. Y es que se estaba procediendo a reestructurar todo el territorio magrebí bajo el estilo y las necesidades del Occidente europeo (y de Estados Unidos), requiriéndose la configuración del norte africano como una suerte de “eterno intemporal”. Así se conseguía la delimitación como parcela de huida, para escapar de una monótona cotidianeidad burguesa, de un territorio que no sólo se concebía como alteridad geográfica, sino también como alteridad temporal y ante todo, mental. Y es que amén de representar el desierto, el marco más adecuado para operaciones místicas e intimistas de comunión con la Providencia, en la cultura de comienzos del siglo XX se recurría también de manera reiterada al desierto para subrayar la rebeldía frente al sistema de vida burgués occidental. Así el desierto representaba la totalidad de lo infinito contra el universo parcelado de Europa. Sintiéndose desubicados en un mundo regido por valores pragmáticos, capitalistas, materialistas y burgueses, los artistas y los escritores, siguiendo la guía de la única certidumbre que les restaba, esto es, su propia subjetividad creadora, se lanzaban a la construcción y búsqueda de paraísos naturales, como era el caso del desierto. De esta serie, mi abuelo adquirió las postales tituladas Dans le Sud. Chameliers dans les Sables; La Prière au Désert; Dans le Sud. Au bord d´un Chott; Dans le Sud-Le Transport des Dattes a travers le Sahara; La Prière au Sahara y Convoi de Chameaux, esa última, registrada en la Chauia, la región en torno a Casablanca. En estas imágenes evocadoras se nos va a desplazar por un escenario que va a trasmutar desde las apetecibles sombras bajo los frondosos árboles de los oasis hasta unos metros más allá, al ámbito donde el paisaje se vuelve árido, mostrándonos un rojizo suelo que se convierte casi en blanquecino bajo el ardor implacable del sol. Contrastes propios de una vena lírica que tamiza las lentes de los fotógrafos. El refugio de la sombra frente a la luz deslumbrante e intensa.
b) Un segundo bloque de postales, muy abundante, desvela la importancia de la imagen fotográfica que muestra su preferencia por la obra colonial y el hábitat de la población marroquí en el mundo urbano, un Marruecos no tanto ensoñado, sino más auténtico y que estaba al alcance de la mano del visitante o del colonizador. En este sentido tanto la fotografía como la imagen pictórica son igualmente manipulables para alterar las conciencias de los espectadores, y este bloque de representaciones gráficas, en concreto, nos lleva a entenderlas como invitaciones: desde finales del siglo XIX, tanto las sociedades africanistas españolas como el poder político (y aquí tendríamos que citar la figura del jefe del gobierno, Francisco Silvela) trataron de llevar a todos los rincones de España el mensaje intervencionista, animando a la colonización y a la penetración en el Sultanato de Marruecos, recurriendo a imágenes como las propias de este grupo iconográfico analizado. Con ellas se trataba de vender las posibilidades que ofrecía el país norteafricano, la riqueza que podría generar para su colonizador, el prestigio internacional que se conseguiría para una potencia en recesión, si se instalaba en el noroeste africano, en una época de creciente mundialización económica y competencia imperialista… Se entendía, además, que España debía estar presente en el norte de África porque era importante para los Estados poseer un “muro de protección”, una frontera o glacis estratégico natural como garantía de su independencia. Es por ello que ya en 1900 Francisco Silvela desencadenó una intensa ofensiva para controlar las aguas del Sûs y ocupar los vastos territorios de Tarfaya y la Saqîa al-Hamrâ, en una sucesión de meses, en los que cada decisión audaz del jefe del gobierno español venía seguida de otra aún más audaz, de modo que cuando sus adversarios en el objetivo de colonizar Marruecos (la Tercera República francesa) se sentaban a planificar la respuesta, Silvela ya les llevaba dos cuerpos de ventaja con nuevas decisiones que redefinían el escenario marroquí. Aunque quizá no leyera a Danton, Silvela sabía lo que era la audacia como virtud táctica. Asimismo se esforzó por darle a la ciudad de Tánger un carácter cada vez más hispano, potenciando la llegada de inmigrantes de la Península ibérica y creando en la urbe, un órgano de prensa, un periódico, difusor de propaganda de la causa hispana. En este segundo bloque de postales se puede distinguir aquellas que se centran en las arquitecturas nativas, las cuales para el ideal romántico de muchos fotógrafos (y por supuesto, espectadores) significaban algo así como una ensoñada vuelta atrás en el tiempo. En este subgrupo se encuadrarían Tánger (Marruecos). Entrada en la población del lado del puerto, con una gran profusión del típico arco apuntado islámico, y dominando la perspectiva una sucesión de cañones de pequeño calibre, Tánger. Villaje moruno en la Playa de Tánger, Tanger. Vista general; Tánger (Marruecos). Un santuario en la Alcazaba, Tánger. Una calle (con esta rotulación aparecen dos postales de paisajes urbanos distintos), Tánger. La Gran Mezquita, Tánger. Djamaar el Kibir, Todas ellas, representativas de la arquitectura doméstica musulmana, ofreciendo poquísimos huecos al exterior (fruto del recato y reserva del oriental), con habitaciones angostísimas y dispuestas sin orden, quedando los huecos que se ven al exterior con balcones volados con celosías de madera. Las calles son angostas, estrechas, dispuestas sin planificación urbanística, arracimadas sin una organización clara. A destacar, los palacetes reflejados en Tangier. The Treasury & Court House; Vue artistique prise de la Kouba y Vue artistique a la Kouba, un tipo de arquitectura que las administraciones coloniales dominadoras de Marruecos trataron de preservar y que tuvo gran influencia, llegando a desarrollarse incluso un estilo, el neoárabe, el cual inundó los nuevos ensanches de las ciudades en el Marruecos colonial, y que llevaba a imitar no sólo las fachadas de los palacios tradicionales musulmanes, sino también los espacios y hasta las decoraciones interiores. En estas imágenes cabe destacar el uso continuo que hace el arquitecto musulmán de las columnas clásicas, no en una suerte de copia repetitiva o mimética de las arquitecturas griega o romana, sino respondiendo a la lógica del arte de síntesis que es el musulmán, con un desarrollo propio y particular a partir de elementos exógenos, en este caso descansando las más de las veces en podios corridos, y sustentando tanto arcos apuntados como de medio punto, dotados incluso de tímpanos en los que se refleja el “horror vacui”, por la exuberante decoración floral que ocupa hasta el más reducido espacio a ornamentar. Un segundo subgrupo lo conformarían las imágenes de edificaciones construidas por la mano colonial. Gómez Barceló apunta que miles de postales de este tipo salieron desde el Sultanato a todos los destinos inimaginables, mostrando la restauración que los colonizadores realizaban de las medinas, el nuevo urbanismo de los ensanches, la vida en los centros gubernativos, administrativos, educativos y sociales construidos por las administraciones coloniales. Es el caso de Casablanca. La Subdivision, incluyendo en este caso la presencia de diversos miembros de las tropas coloniales francesas presentes en la ciudad (hay dos postales distintas de este mismo bloque de edificios), Casablanca. La Résidence; unas europeizadas visiones las muestran asimismo Casablanca. Rue du Commandant-Provost, Casablanca. Boulevard de l´Horloge y Casablanca. Bab Kedin. La ciudad de Tánger queda también reflejada en la colección de postales Pastor-Arcís, en un contexto cronológico que es el de los disparatados tiempos de la guerra civil española y los inmediatamente anteriores. Las imágenes son un reflejo de lo que constituía la urbe, mucho más que los mitos y los ritos de la vida cosmopolita que en ella se desarrollaba. Tánger internacional fue una ciudad mayoritariamente española, poblada por inmigrantes hispanos. A este grupo pertenecen Tanger. Vue générale prise de la Villa de France y Tanger, Rue des Siaghines (con dos imágenes distintas llevando la misma titulación), piezas iconográficas con elementos clave de la parte europea de la ciudad escogidos con sumo cuidado, buscando una ambientación extrema y precisa, plenas de detalles lo bastante significativos por sí solos para crear un clima adecuado incitando a la inmigración al lugar sin tener que recurrir a digresiones, acumulaciones descriptivas, ni exceso de datos visuales. A este mismo tipo de invitación a la colonización europea se hace referencia en una postal de la zona ocupada por los franceses, Casablanca. Un Débarquement, que muestra la llegada de europeos al puerto.
c) Un último grupo de postales corresponde a una iconografía etnográfica de los habitantes del Sultanato. Recuerdo, a este respecto, que un compañero de instituto en Xirivella (Valencia), cuando se las mostré me espetó, de entrada su impresión de que se correspondían a un “mundo que se estaba en aquel momento muriendo, desapareciendo”… Este profesor acertaba al categorizar el tono predominantemente melancólico y evocativo que suele caracterizar este tipo de imágenes. La captación de los lugares y las costumbres de los habitantes de Marruecos aparece teñida de melancolía, de luz de ocaso, como si se tratase de un mundo que agonizaba, que estaba a punto de desaparecer, y que ya no se podría gozar. Algo propio de una imaginería que referenciaba el Sultanato como una suerte de paraíso terrenal, identificado con un Oriente mitificado. Esta asimilación del Oriente con el paraíso, el Oriente situado al lado de la Europa Oeste, frente a la monótona y ordenada existencia de la Europa burguesa, iba a resultar una constante en la imaginería orientalista del siglo XIX y mantendría su vigencia hasta bien entrado el siglo XX. No obstante, acogía en su interior esa profunda paradoja de la certeza de la imposibilidad y la fragilidad de los lugares virginales e intocados que pronto iban a ser hollados y destruidos, perdiéndose su perfume sutil y melancólico. Aquí podríamos incluir, todas ellas, en escenarios de paz, Tánger (Marruecos). Mujeres árabes, mostrando la riqueza étnica del Imperio jerifiano encarnada en dos jóvenes mujeres que sin velo que tape su cabeza muestran sus cabellos bajo el arco apuntado de la puerta de su casa, Tánger. A Moorish boy, Tangier. Moors Beggars, Maroc. M´chand d´ferraille, Maroc. Les Petits Métiers chez les Beni-Snassen, realizando tareas artesanales sentadas en el suelo una serie de mujeres de esta cabila, golpeada por la incursión francesa en la década de 1850, la cual probablemente motivaría la invasión española del Sultanato en la Guerra de África; La Belle Mamah; Marchand d´Étoffes; el fiero askari (soldado, militar) de Mokhazenis en grande tenue, las colectivas La Prière Arabe, Tánger. Mercado de la sal y La Rââhbâ, grande lutte indigène. Le Vainqueur acclamé fait le tour devant les assistants, Vendedoras de legumbres para terminar con Jeux d´enfants y una serie de imágenes exóticas y eróticas de jóvenes musulmanas, todas ellas mostrando sus pechos, Jeune Femme Arabe, Joven mujer árabe (Marruecos), Aïsha y Una mora, imágenes que destacan por la gran cantidad de objetos de exquisita orfebrería en oro y plata lucidos en las muñecas y cuellos, y por último Intérieur Arabe, con el tema de la decoración exhaustiva que recorre todos los objetos contenidos en una habitación y que acompañan a la figura de una joven.
Francisco Manuel Pastor Garrigues
Diplomado por la UNED en “Fuentes gráficas e
Historia Contemporánea.: Fotografía y cine”
















