Mostrando entradas con la etiqueta Marruecos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marruecos. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de agosto de 2026

Diario Escurialense XV.- DOS ATAQUES: UNO DE FALSA BANDERA Y OTRO CON ESCUDOS HUMANOS. Estados Unidos, Marruecos y España

Imagen de la Marcha Verde (1975)
Invasión de Ceuta (2026)


Julia Sáez-Angulo

7/8/26.- Madrid.- El conocimiento y la memoria del ataque de falsa bandera de los Estados Unidos en Cuba, en 1898 contra España se conoce y se estudia en los manuales de Historia. Otros dicen que el hundimiento del acorazado estadounidense USS Maine (ACR-1) en la bahía de La Habana el 15 de febrero de 1898 no fue un ataque deliberado, sino una explosión de origen interno o accidental que se culpó a España y sirvió como el pretexto perfecto para que Estados Unidos declarara la guerra a España e interviniera en el conflicto.
España se quedó sin territorio alguno en América (frente a Francia o Países Bajos, por ejemplo), -pese a ser pionera europea en aquel continente- por mor de la sucia política exterior de los Estados Unidos. Las actuaciones sucesivas en Hispanoamérica de la CIA, conspirador servicio de Inteligencia estadounidense, fueron corroborando la fuerza imperialista de un país, que asumió unilateralmente la doctrina Monroe “América para los americanos”. Muchos países temen y desprecian al mismo tiempo a los Estados Unidos por estas experiencias, si bien guardan las formas en una diplomacia cauta.
Otra actuación de otro país vecino, empeñado en no llevarse bien con España: Marruecos. Al utilizar vilmente a mujeres y niños como escudos humanos en invasiones como la Marcha Verde (350.000 personas civiles marroquíes, convocada por el rey Hassan II, que comenzó el 6 de noviembre de 1975 para invadir y ocupar el entonces territorio del Sáhara Español), Perejil o Ceuta, demuestra el desprecio a su propia débil gente, sumida en la pobreza, que no tiene otra alternativa que seguir las instrucciones del sátrapa que los dirige o huir para encontrar una vida mejor fuera de Marruecos. Dentro grandezas de nuevo estadio de fútbol.
Las cosas son así y hay que llamarlas por nombre.
España, poco hace por mejorar las cosas con estos dos países, al tener una política exterior torpe y contradictoria con un corto ministro de Exteriores, al mando de un jefe autoritario, con una diplomacia manifiestamente mejorable.
Gibraltar, Ceuta y Melilla, son tres fichas de ajedrez importantes para el dominio del paso del Estrecho, que hay que mover con inteligencia. Al abrir las vallas de Gibraltar, como si eso fuera una manifestación inane de alegría, era de suponer que Marruecos querría también, en paralelo, abrir la valla de Ceuta. Ni por asomos se pensó en esto en el Palacio de Santa Cruz, hoy albergue de poca Inteligencia.
Favorecer a los marroquíes en España con estudios en su lengua, pensiones no contributivas, menús halal, paso de sus productos hortofrutícolas  y otras lindezas, lo único que se consigue es alimentar una quinta columna que sabe Dios a donde nos llevará. A las cosas hay que llamarlas pr su nombre, a fuer de que nos estallen en la cara.
Solo habrá respeto y/o afecto entre españoles y marroquíes, cuando se respeten las reglas del juego, no solo entre ellos, sino entre los dirigentes que los conducen, algo que no es así, salvo en las palabras huecas y contradictorias con los hechos del presidente del Gobierno Pedro Sánchez y sus ad láteres, que siempre llegan tarde a los hechos.
La invasión de Ceuta por jóvenes marroquíes, en su casi totalidad varones, en edad militar, con espías entre ellos, según ha averiguado la Guardia Civil, no ha hecho sino distanciar y recelar una vez más a dos pueblos, con consecuencias imprevisibles, aunque algunos políticos se llenen después la boca al hablar de menosprecio, odio o racismo. Analícese bien el origen y la causa de todo ello.
    El respeto de Marruecos solo pasa por el reconocimiento de la soberanía española de Ceuta y Melilla, territorios nacionales anteriores al reino de Marruecos.
    Respecto a Estados Unidos -también Israel-, nuestra política exterior no ha podido ser más desastrosa, con impedimento de actuación a unas bases acordadas en su día con España, cicatería con la necesaria OTAN y chulería contra el peculiar presidente USA que nos ha tocado tener. El "emperador". Si eres corto y bajito, no te queda otra cosa que ser prudente y diplomático con las palabras y los hechos ante el emperador -malgré lui- y no chulito en busca del aplauso de terroristas como Hamas o el zurdo grupo de Puebla al que se aspira. Por ahí no vamos bien geopolíticamente.
    Los ataques de falsa bandera y de escudos humanos los tenemos a la vuelta de la esquina.
 

sábado, 1 de agosto de 2026

Diario Escurialense IX. “MARRUECOS ES UN PAÍS DE PATRIOTAS QUE TIENE AL REY COMO FLEJE", declaró, en su día, el ex presidente Felipe González. La invasión de Ceuta crea desafección grande entre españoles y marroquíes

Mohamed VI, Comendador de los Creyentes
Invasión y ocupación salvaje de Ceuta




Julia Sáez-Angulo

1/8/26.- El Escorial.- “Marruecos es un país de patriotas que tiene al rey como fleje", declaró, en su día,  el ex presidente Felipe González. Esto lo contó, de acuerdo y con asentimiento, un diplomático español en el Norte de África, en una conversación con varias personas. Dado mi interés por esa geografía del norte del continente africano -mis dos libros "Historias y personajes del Norte de África" lo avalan, me hacía aguzar mi oído.

Un marroquí será y se sentirá siempre islámico/marroquí, por más que les des la nacionalidad española o de cualquier otra nacionalidad, y aunque pasen dos o tres generaciones”, añadió un funcionario internacional, que ejerció su servicio público en la misma geografía. "Eso no hay que perderlo de vista".

No hay que olvidar que Mohamed VI es el Amir al-Muminin (Comendador de los Creyentes), la máxima autoridad espiritual y jefe religioso del islam en Marruecos. Este título le otorga un poder sagrado y político que une la religión con el Estado.

Mohamed VI es un rey que se comporta como un sultán, y eso no hay que perderlo de vista. Tiene súbditos, no ciudadanos. Le obedecen por la cuenta que les tiene. Marruecos es un régimen político autoritario. Carece de libertad de expresión.

La invasión - no una simple crisis migratoria- sufrida por 60.000, marroquíes en su casi total mayoría, sobre Ceuta era una ocupación anunciada, un goteo de gente que se acercaba a la ciudad autónoma, perteneciente a España mucho antes de que existiera el sultanato de Marruecos, no era baladí. Procedían de Tetuán, Tanger, Casablanca...Las redes sociales bien estudiadas por los servicios de seguridad y algunos medios informativos lo anunciada.

Era una repetición vis de la “marcha verde” de Hassan II aggiornada, puesta al día. Una chulería como la de los “influencers” que se han hecho videos diciendo descaradamente: “Estamos en Ceuta”.  Efectivamente, una ciudad con una población traumatizada por un tiempo, debido a la inacción de su Gobierno central. Los regresados han vuelto con su Comendador de los creyentes.

El “sultán” Mohamed VI ni siquiera ha sido agradecido por el regalo del Sáhara, que le hizo Pedro Sánchez, presidente trincado por los contenidos de su móvil en el caso Pegasus, que los españoles desconocemos. “Cogido por las pelotas”, que dicen los castizos.

La invasión, para más inri se hizo en la Fiesta del Trono, celebrada en Madrid, este año y otros, en la residencia de la embajadora de Marruecos. Allí estaba, entre otros políticos, el propio ex presidente Felipe González, que junto a los otros españoles invitados podrían haber dejado discretamente la embajada.

Pedro Sánchez y la embajadora, ambos a dos, hablaron de las mafias como claves y causantes de la invasión y ocupación temporal de Ceuta. ¡Ja, ja, ja!, por la simplificación del argumento.

(Estuve en una ocasión en esa Fiesta del Trono, acompañando a un historiador español, experto en el Magreb. Quisimos esperar hasta el final, dada la larga cola, y cuando llegamos ya no quedaba comida para los rezagados).

En fin, el incidente de la masiva ocupación de Ceuta consigue en primer lugar una desafección tremenda entre los pueblos español y marroquí, resultado más triste, quizás, que las consecuencias políticas que se verán a largo plazo. Y se ha empezado a decir "No compres productos marroquíes".

    A la memoria me ha venido la anécdota que contaba con humor el periodista Enrique Vázquez, amante del mundo árabe, cuando un magrebí huyó con la bolsa de una asociación de amigos y un viejo colega le dijo: "Desengáñese Vázquez, el moro siempre es traidor".

    Luego viene el argumento fácil de que si racismo o xenofobia. Que cada cual calibre su conducta.

Los españoles no son idiotas, no se chupan el dedo, no se tragan las inmediatas versiones de políticos que tienen como pedigrí el abuso y la mentira. Lo de “que viene el lobo” llevó a Pedro, el del cuento, a no creerle y a ver cómo devoraban a su rebaño.


domingo, 5 de octubre de 2025

TARDE MARROQUÍ EN EMBAJADORES. Melilla en los años 60. Docencia española en Tetuán, Tánger, Larache, Rabat… más de una decena de institutos … Conferencia sobre España-Marruecos por el historiador Sánchez Tárrago.

Barrio español en Tetuán
Historiador Carlos S. Tárrago y profesora María Jesús Domínguez

Julia Sáez-Angulo

Fotos: J.S.A.

5/10/25.- Madrid.- La tarde salió marroquí, desde que tomé el autobús al leer en un diario digital la historia de Nada, una niña marroquí de 8 años en Cataluña, inteligente y secuestrada por un boliviano y llevada a una secta en la selva profunda de su país. Rescatada a los 13 años, pasó de un establecimiento de menores a otro, sin recuperación cabal alguna, hasta que una periodista Neus Sala, que quiso saber de ella, la resituó como Dios manda y ahora, aquella niña secuestrada, hoy, está estudiando Derecho con idea de defender la trata de mujeres y el abuso de la infancia. Tiene tarea para rato.

Me esperaban en una chocolatería de Embajadores, el historiador Carlos S. Tárrago, que trabajó largo tiempo, como funcionario internacional en Marruecos; María Jesús Domínguez, profesora de Literatura Española en Tetuán y supuestamente Cuca Berenguer, cuyo bisabuelo conquistó la ciudad santa de Xauen sin pegar un tiro. Los sefarditas lo recibieron al frente de sus soldados lanzando vivas, sorprendentemente, a la reina Isabel I de Castilla, la Católica. Cuca  se excusó por razones que no vienen al caso. 

    Les conté a los presentes el caso insólito de la niña marroquí secuestrada y el tema del norte de África afloró en nuestra conversación. El historiador habló de su feliz infancia en Melilla hasta los 12 años. Su padre era militar y la ciudad, en los 60, era limpia y ordenada como pocas, según contaba. Iba al colegio de la Salle, donde sus compañeros eran indistintamente cristianos, judíos o árabes. Entre sus compañeros estaba el futuro político melillense Omar Dudú. “Había convivencia y tolerancia”, asegura Tárrago.

    Sánchez Tárrago recuerda que la plaza militar no tuvo Ayuntamiento hasta 1931. En Melilla actuó el arquitecto modernista Enrique Nieto, discípulo de Gaudí. En Melilla estaba Cándido Lobera, fundador del periódico “El Telegrama del Rif”. De Melilla son también Fernando Arrabal, Miguel Platón, Manuel Abad, Sofía Acedo Reyes… La tierra ha dado nombres valiosos.

    De Melilla pasamos a Marruecos, país hermoso y contradictorio. El historiador Sánchez Tárrago nos cuenta que, el día 22 de octubre, imparte una conferencia en la Universidad de Valencia, bajo el título: España-Marruecos: Dos miradas, un mismo espejo. Lo que sabemos, lo que ignoramos y lo que podemos compartir”

    María Jesús Domínguez conoce bien Marruecos y a los marroquíes. Habla de la decena de institutos españoles en el país del Rif, de los Institutos Cervantes... El historiador le da la réplica, porque de la docencia española en el país vecino lo sabe todo, él estuvo en la creación de la Consejería de Educación de la zona. Tienen conocidos comunes.

    Llega el chocolate negro y los churros crujientes. Elegimos un establecimiento en Embajadores, proveedor ocasional  de la Real Casa, -una tarde sirvieron a Leonor y Sofía, cuando eran Infantas. Allí, una y otro , amigos ambos, me aseguran que en Tetuán y Tánger también se toman churros riquísimos como en la península. Los ecos de la presencia de España continúan. “Los que hemos nacido o vivido en el norte de África tenemos, amor, estigma, nostalgia, melancolía... de aquella tierra”, asegura el historiador.

    Hablamos de la actualidad en Marruecos, las manifestaciones de estudiantes, de jóvenes; de los caladeros ahora prohibidos a pescadores españoles; del próximo aniversario de la Marcha Verde de Hassan II, en 1975; de que con los marroquíes se puede hablar de todo, menos del Sáhara, el rey y la religión… son temas escabrosos. También de la situación de la mujer en el Islam, añado yo, contundente y M. Jesús lo corrobora.

    De Marruecos nunca se hablará bastante, es un gran país, bello, contradictorio… Hoy el verdadero problema en África está en el Sahel, donde se da el narcotráfico, el terrorismo, las masacres, la persecución a los cristianos… Esa es la real politik de hoy en África.

    Más información

https://www.eldebate.com/espana/cataluna/20251005/doble-rescate-nada-salvada-secta-selva-bolivia-olvidada-volver-cataluna_340933.html


María Jesús Domínguez y Julia Sáez-Angulo.
"Toma de Xauen", o/l, del pintor Mariano Bertuchi


sábado, 12 de abril de 2025

CARLOS SÁNCHEZ TÁRRAGO, historiador, imparte una conferencia "Marruecos en la Historia de España". Reflexión general en la Universidad Abdelmalek Essaidi-Tetuán

 * Fue invitado por los estudiantes de Master Marruecos, España y América Latina, Comunicación, Gestión Cultural y Diplomática.

Carlos Sánchez Tárrago en la Universidad de Tetuán




Carlos Sánchez Tárrago en la Universidad de Tetuán



viernes, 16 de junio de 2023

VICTOR MORALES LEZCANO. “La otra España vista por un autor marroquí”



J.S.A.

16/6/23.- Madrid.- “La otra España vista por un autor marroquí” ¿Para  cuándo el otro Marruecos desde la óptica española? es el título del libro de Víctor Morales Lezcano, publicado por Diwan Mayrit. 

Seguidor y admirador de la obra del marroquí Mohamed Larbi Messari (1936-2015), el historiador Víctor Morales Lezcano (Las Palmas, 1943) ha llevado a cabo una “recopilación de textos para establecer un reencuentro con el autor marroquí y la España de los humanistas, de los intelectuales y estudiosos, que han dejado huella y un legado de conocimiento y cultura para el entendimiento entre los pueblos y en particular de España y Marruecos”.

El autor se refiere también en perspectiva histórica y literaria a los “conflictos más señalados en el marco de las relaciones hispano-marroquíes así como a cuestiones internacionales que planean en el horizonte actual. La composición de este cuaderno invita, a partir de los hechos, a reflexiones enjundiosas sobre el pasado y el presente y culmina con un documento testimonial que plasma la entrevista realizada y grabada al señor Larbi Messari en 1999 en Rabat, por el profesor Morales Lezcano, autor de la obra de investigación “Diálogos ribereños. Conversaciones con miembros de la élite marroquí (Ed. UNED, 2002) de donde procede la transcripción de dicha entrevista”.

Para el profesor Morales Lezcano “Messari fue muy pronto un adelantado de la causa hispano-marroquí tan necesitada de lucidez ayer como hoy mismo. Es decir del cultivo de unas relaciones entre España y Marruecos fecundas y, en la medida de lo posible, liberada de las asperezas que genera la condición fronteriza existente entre las dos orillas del estrecho de Gibraltar y las aguas del océano Atlántico que bañan las costas de Canarias y del Sáhara Occidental”.

“De aquí que “La otra España” traducida al castellano constituya una preciosa oportunidad de subrayar con equidad la tarea personal (e histórica) de Mohamed Larbi Messari, en la larga marcha emprendida “desde el sur de Tarifa y al norte de Cabo Espartel” por los pueblos de Marruecos y España desde hace siglos”.

miércoles, 25 de enero de 2023

EL ESPIONAJE DE MARRUECOS en España pretende controlar a las comunidades marroquíes en el territorio, para contar con ellas en su favor en caso de crisis

 


"Hotel Florida. Literatura y Periodismo", “Espías en la niebla”. Encuentro y debate de escritores y periodistas sobre espionaje


Julia Sáez-Angulo

25/1/23.- Madrid.- Ignacio Cembrero, Carmen Posadas, Eduardo Martín de Pozuelo y Pilar Cernuda intervinieron en los encuentros de escritores y periodistas, dentro del ciclo Literatura y Periodismo. “Hotel Florida. Espías en la niebla”- sobre espionaje, que tiene lugar en Ámbito Cultural de El Corte Inglés. El debate fue moderado por Sasi Alami, que lleva un progama sobre espionaje en Radio 5.
    Comenzaron hablando del caso Pegasus, espionaje con el spyware de fabricación israelí, que tiene su sede en Herzliya, próxima a Tel Aviv. Se llama NSO por las iniciales de los tres creadores (Niv Carmi, Shalev Hulio y Omri Lavie). En principio se apuntó a Marruecos y el caso acabó con el Gobierno de Sánchez destituyendo a la directora del CNI, Paz Esteban que llegó a comparecer en la comisión de secretos oficiales del Congreso para dar cuenta de las actuaciones de los servicios secretos en este asunto.
Se resaltó que los servicios secretos de España están entre los mejores del mundo y que Marruecos junto a los rusos son de los más duros y presentes en España. El espionaje marroquí busca el control de las comunidades marroquíes en territorio español, para contar con su apoyo en caso de crisis o conflictos. “Marruecos tiene una red de espionaje muy poderosa, de más de cuatro mil agentes, de la que el tres por ciento son mujeres”, dijo Cembreros. “Ha cometido errores como el reciente por corrupción en el Parlamento europeo, una red gestionada por un político diplomático”. Bélgica, Alemania y Países Bajos han expulsado a distintos espías marroquíes, mientras que de España solo se recuerdan dos casos.
Se habló de espionaje e inteligencia para detectar neutralizar y evitar que se naturalicen elementos ajenos y extraños y se recordaron los libros sobre espionaje escritos por los autores presentes: “Licencia para espiar” de Carmen Posadas, “No sabes nada de mí” de Pilar Cernuda; “Sin cobertura”, de Martín de Pozuelo o "Vecinos alejados. Los secretos de la crisis entre España y Marruecos" de Ignacio Cembreros.
Se repasaron los casos de los atentados del 11S y 11M en Nueva York y Madrid respectivamente, como descuidos en los servicios de espionaje de los respectivos países. También sobre la dificultad de entrar en las células islamistas de Al Qaeda, pequeñas y endogámicas. Y se advirtió de los peligros futuros en el Sahel, con el abandono de las tropas europeas en el territorio.
    Se comentó la opacidad de los servicios secretos del CNI  español y la falta de rigor de los parlamentarios en la Comisión de Secretos Oficiales de las Cortes, pues a algunos, como Gabriel Rufián, les falta el tiempo para airearlo y contarlo todo a los periodistas. "Lo cascan todo", se dijo.
El espionaje requiere inmersión en el terreno y que el mejor espía funciona por ideología o convencimiento con una causa. “Conviene que el espía vista como el tendero de la esquina”, se recordó con humor. Cernuda habló de la dificultad en la formación para entrar en el CNI, y Posadas del sexpionaje de las mujeres. Esta última contó el caso de la experiencia, más bien humorística, de su familia en Moscú, cuando su padre era embajador del Uruguay.
Además de los espías, se habló de los analistas de la información, de las agencias de Inteligencia, que llevan a cabo informes sagaces de coordinación de las informaciones recibidas.
Al final del encuentro llegó la noticia del ataque a dos iglesias en Algeciras, mientras se comentaba sobre la ciberseguridad, la facilidad e importancia de controlar los dispositivos móviles, por lo que hoy en día se utilizan en ciertos casos teléfonos móviles analógicos, antiguos, sin datos incorporados, solo para llamar y recibir llamadas, más difíciles de controlar, al tiempo que se toma la precaución de cambiar los aparatos cada cierto tiempo.
        Se afirmó que el espionaje es el oficio más antiguo del mundo, más del que se dice habitualmente, por la necesidad de conocer al enemigo, incluso al amigo, para saber si es tal.
        Al final del debate hubo un homenaje a Javier Marías, por sus novelas policíacas, escuchando su voz en una grabación.
        El Hotel Florida  ya desaparecido que estuvo situado en  la Plaza de Callao. Construido en 1924 por el arquitecto Antonio Palacios, y fue el establecimiento que alojó a la mayoría de los corresponsales extranjeros destacados en Madrid durante la Guerra Civil Española (1936-1939), entre ellos Hemingway.En 1964 fue derribado para construir los grandes almacenes Galerías Preciados, hoy El Corte Inglés.
     Hemingway escribió una sola obra de teatro en los años 30 en el Florida, sobre espionaje.

En este libro, Hemingway reflejas sus andanzas en el Hotel Florida de Madrid

domingo, 22 de enero de 2023

SALVADOR RIBES VILLALBA, IN MEMORIAM. : MARRUECOS COMO PUNTO DE MIRA

Salvador Ribes Villaba,  pintor valenciano


                                                                                 Francisco Manuel Pastor Garrigues

    22.01.2023.-Valencia.- Para los aprendices de historiador en las relaciones hispano-marroquíes contemporáneas, el año 2022 ha sido un momento luctuoso, al conocer el deceso del pintor  de Guadassuar (Valencia) Salvador Ribes Villalba (1952-2022), Se trataba, según algunos críticos, de uno de los pintores con mejor dinámica de proyección en las dos últimas décadas, a la par que un autor en continua evolución, que dominaba diversos géneros de la pintura, aunque como buen artista tuviera sus preferencias por determinados de ellos. Y sobre todo era un pintor original, que es lo que más distingue al verdadero artista de un buen técnico. Si a esa capacidad creadora se le unía un profundo conocimiento de la técnica, podríamos decir que nos encontrábamos ante un maestro de la pintura, capaz de transmitir mucho a las generaciones venideras. Artisra multipremiado, ganador de varios certámenes nacionales de pintura, en sus obras, normalmente acuarelas, acrílicos sobre tablas, los interiores, en grandes espacios, son los protagonistas. Sus exteriores, perspectivas de Manhattan o de las grandes avenidas de la ciudad de Nueva York presentaban, ante todo, un dominio de los tonos grises y oscuros. En este sentido, Marruecos constituyó para el autor de Guadassuar, al modo como en el siglo XIX supuso para el catalán Fortuny, un importante hálito de aire fresco. Ribes encontró en el país norteafricano un espacio, un terreno enorme en el que moverse y donde saludar, bajo un cielo de fuego, a una nueva musa: África. El artista valenciano suspiraba por la luz, por la brillantez fastuosa de los colores, soñaba en fin con Oriente, y ¡ahora¡ por fin, se hallaba en él. 
          De esta manera, Ribes procedió a realizar una serie de cuadros soberbios, magníficos, de colorido más vibrante, en los que captaba muy bien la luz africana. En ellos no representaba un Marruecos pintoresco, evocador, de cuño romántico, sino más bien se enfrentaba a la realidad de un pueblo y sus costumbres. Ese afán de realismo se acusa, ante todo, en sus retratos de tipos humanos, en  la línea inaugurada por José Tapiró, que forman la parte principal de su producción marroquista junto al costumbrismo, y que denotan también un profundo conocimiento del ambiente. Estos retratos son excepcionales, y en ellos destaca el naturalismo con que los trató, insistiendo tanto en las características raciales y psicológicas como en los profusos detalles de las indumentarias de los distintos y numerosos tipos raciales y sociales que habitan hoy en día el variopinto mundo marroquí. Este realismo detallista en Ribes, llevado hasta el punto de realizar sus obras con cierto hálito etnográfico no obsta para que los personajes hayan sido tratados siempre por el autor valenciano con gran familiaridad y dignidad. 
          Junto a esta galería de magníficos retratos, cabe citar también la dedicación de Ribes a las escenas costumbristas de carácter íntimo y veraz, no exentas de un cierto tinte preciosista, pero siempre atentas a una realidad que le era muy próxima. Sobresalen entre ellas, las de aspectos de la vida  callejera cotidiana, con una asunción por parte del artista de un sentido de la realidad marroquí muy distante de aquél que nos aportaron pintores españoles de finales del siglo XIX y aún del siglo XX que visitaron esporádicamente Marruecos. El autor de Guadassuar se suma así a la pléyade de pintores marroquistas que han tratado estos temas en España, desde Benlliure a Pastor Arcís, desde Bertuchi a Cruz Herrera, con paisajes urbanos y campestres del Marruecos contemporáneo, plagados de escenas callejeras rutinarias, de multicolores y abigarrados zocos, sin protagonistas individuales específicos, plasmando sólo el espectáculo del discurrir de la vida cotidiana. Al modo de los autores citados, Ribes se inserta en el bucle de trasladarnos a las secuencias espléndidamente realistas y bellas de la vida cotidiana del reino norteafricano, constituyendo su obra un paso más en una aproximación desmitificadora a la realidad del  mundo marroquí. Su  contacto con la vida cotidiana del país le llevó a reflejar una realidad muy directa y verdadera, sin ensoñaciones románticas ni trasferencias de las fantasías orientales decimonónicas de la pintura marroquista hispana. El autor valenciano plasmó el discurrir vital que desfilaba ante sus ojos, sin ningún prurito de exotismo, sino como la cosa más normal del mundo: un pueblo que vivía su vida como todos los demás. 
          En los recovecos de la memoria personal, me queda una percepción, un instante, la de una comida familiar multitudinaria en la villa de Rocafort, de resonancias machadianas, y la de un artista, compartiendo su entusiasmo con los comensales, y debatiendo sobre sus obras, mientras se proponía expresar aquel estado incierto entre el sueño creativo y el recuerdo, llevando la tensión artística al interior de las imágenes, al interior de los colores, al interior de la misma inspiración que le acompañaba, y al deseo inconsciente en él de volver a dar al arte su cualidad sagrada.

Salvador Ribes Villalba 
1952-2022
Pintor nacido en Guadassuar, Valencia, España. Podemos encontrar numerosas referencias a su obra en la red, tanto en premios nacionales e internacionales, como en exposiciones por toda nuestra geografía. Gran participante en la familia de la pintura rápida, como a él le gustaba decir, donde se notará su ausencia.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES 

1999 Galería Convard (Murcia)
Calería Ercilla (Bilbao)
2000 Wssel (Cartagena, Murcia)
2001 Wssel (Cartagena, Murcia)
2004 Sala de Exposiciones de La Caixa (Ontinyent, Valencia)
2008 Sala d´Usos Múltiples (Ajuntament de Guadassuar, Valencia)
COLECCIONES
Ayuntamientos de Guadassuar, Albaida, Teulada, Elda, Carcaixent, Xátiva, Benissa, Mora, Mengíbar, Torrent, Meliana, Algemesi, Villena, Requena, Mula, Alpera,Ibi,Albudeite, Denia, Instituto de Estudios Giennenses.
Diputación Provincial de Albacete
Diputación de Alicante
Caja Madrid, La Caixa.
Museu de la Ciutat (Valencia)













sábado, 7 de enero de 2023

MARRUECOS, ESTRELLA DEPORTIVA



Víctor Morales Lezcano

La última celebración del campeonato mundial de futbol, que ha tenido lugar en el emirato árabe de Qatar, ha sido ocasión −justificada y subrayable− de lucimiento para los catorce jugadores que integraron la selección de Marruecos. 

Sabido es que la selección marroquí salió airosa en los encuentros con otros equipos nacionales como el de Canadá, Bélgica, Países Bajos y España; con todos ellos hubo de competir en el torneo qatarí del pasado mes de diciembre de 2022, resultando ganador. Por el contrario, el encuentro entre Francia y Marruecos vino a sellar finalmente la victoria del once francés; aunque el equipo marroquí fue un tenaz contrincante del once francés, al que alentó con su presencia el presidente Macron. O sea, de una Francia que impuso, junto con España, la etapa colonial del Protectorado hispano-francés en territorio marroquí desde 1912 hasta la independencia del reino alauí en 1956.

El “match” entre Marruecos y España fue seguido tanto en directo como a través de los “mass media” por algo más de trece millones de espectadores, exponentes del fervor no solo del mundo árabe, sino parece que también se sumaron a ellos algunos millones de adictos procedentes de continentes que hace ya algún tiempo llamábamos en Occidente países y pueblos del Tercer Mundo: una invención terminológica no desacertada, pero sí demasiado enfática en su mensaje, cuando no supremacista.

Recuérdese que entre el 10 y el 15 de diciembre del pasado año no faltaron menciones esporádicas, cuando no artículos y columnas breves, con epígrafes como el siguiente: “Marruecos, el fenómeno (deportivo) que sienta al continente africano y al mundo árabe en la mesa chica del Mundial de Qatar” (Clarín Deportes, 11 de diciembre de 2022). Por su parte, Gianni Infantino (presidente de la FIFA), afirmaría ante algunos resultados imprevisibles del último campeonato mundial de fútbol: “Este deporte está siendo realmente cada día más global”. Por tanto, yendo más allá de la polémica inclinación de algunos medios, que subrayaban, con no muy buena fe, la procedencia inmigratoria del tronco familiar de destacados jugadores de la selección marroquí como el guardameta Yassine Bounou, alias Bono, y el aplaudido delantero Hakim Ziyech y, “last but not  least”, Walid Regragui, entrenador competente donde lo haya, cabe aceptar con deportividad que Marruecos fue, en esta ocasión, una estrella. O sea, sorprendente con el exultante término con que había sido bautizado el equipo conocido como Atlético de Tetuán (dicho en su momento los Leones del Atlas)  en tiempos del Protectorado español en la zona norte y noroeste (Larache-Alcazarquivir) de Marruecos.

Destacados periodistas internacionales de la talla de James M. Dorsey, entre otros cuantos, no titubearon en proclamar: “Contra todo pronóstico, Marruecos emerge como ganador en el campeonato de fútbol mundial” (The Turbulent World of Middle East).    

Quizá, en el próximo mundial, los vencedores del futuro campeonato en 2026 puedan ser de procedencia “tercermundista”. El once marroquí ha sentado ya todo un precedente.


martes, 21 de junio de 2022

Artistas Españoles en la Exposición “Une Mer deux rivages” en el MAC de Asilah

Centro de Arte Contemporáneo de Arsilah. MAC-A



L.M.A.

        21.06.2022.- Arsilah, Marreucos.- El Centro de Arte Contemporáneo de Asilah, en Marruecos, MAC-A, en colaboración con la Embajada de España en Rabat, el Instituto Cervantes de Tánger y la Fundación Tres Culturas ha organizado un simposio internacional de arte y una exposición internacional con el título: “Un mar, dos orillas”. La exposición, que se inaugura el 25 de junio, en la que participan los creadores españoles, Diego Moya, Fernando Verdugo y José Freixanes, y las artistas Teresa Muñiz y Clara Carvajal, junto a pintores marroquíes y otros artistas plásticos de Medio Oriente, permanecerá en el museo asileño hasta el 25 de septiembre. Entre los días 19 y 26 de junio, se desarrollarán en el MAC-A debates sobre arte, encuentros y actividades poéticas y musicales. 

 El MAC-A , creado en 2012 en la bella ciudad cultural de Asilah, en la costa atlántica marroquí, ha vuelto a su actividad artística tras el parón provocado por la pandemia. Junto al mar, no lejos de la medina y las murallas de Asilah, se levantó un nuevo centro museístico con el fin de ampliar las actividades culturales que desde hace muchos años tienen lugar en la ciudad.  Por el Festival Cultural  Internacional de Asilah, creado por el Exministro de Cultura, más tarde de Ministro de Exteriores, Mohamed Benaissa y el conocido artista marroquí Mohamed Melehi, fallecido en 2020, han pasado infinidad de intelectuales y artistas de todo el mundo.

 Los pintores españoles participantes en esta exposición del MAC-A asileño tienen una larga relación con Marruecos y parte de ellos crearon la Fundación Med-occ (Asociación Cultural del Mediterráneo Occidental) en 1998, con intención de acercar las culturas contemporáneas de las dos orillas. Entre los muchos proyectos llevados a cabo, algunos comisariados tanto por Diego Moya , como por Zara Moya, se ha logrado dar a conocer en España a los artistas abstractos más interesantes de Marruecos, y llevar a los museos marroquíes a artistas españoles como Canogar, Gordillo, Pepe Duarte, Teresa Muñiz, Verdugo, Moya o Freixanes, entre otros muchos.

En este nuevo reencuentro entre las dos orillas organizado por el Centro de Arte Contemporáneo de Asilah , se intensifican esas relaciones artísticas entre nuestro país y Marruecos, con la misma intención que anima a los pintores españoles de la  Fundación Medd-occ  (https: //med-occ.org): indagar en las culturas más contemporáneas desde donde se pueden dar los factores de cambio y de evolución de las sociedades en esta época de reflexión y nuevos planteamientos ecológicos, artísticos y sociales.

Centro de Arte Contemporáneo de Arsilah. MAC-A, Marruecos



sábado, 11 de junio de 2022

“HISTORIA DE MARRUECOS”. De los orígenes tribales y las poblaciones nómadas a la independencia y monarquía actual, libro del historiador Morales Lezcano

Marruecos (Foto: National Geografic)


Julia Sáez-Angulo

11/6/22.- Madrid.- El historiador, profesor emérito de la Universidad a Distancia, Víctor Morales Lezcano, es uno de los mejores conocedores del país vecino del sur, Marruecos. Justo antes de la Feria del Libro de Madrid 2022 ha aparecido una nueva “Historia de Marruecos. De los orígenes tribales y las poblaciones nómadas a la independencia y monarquía actual”, una edición revisada y al día, de la que el autor publicó en 2006, en La Esfera de los Libros, en esta ocasión publicada por la editorial Diwan Mayrit.

El libro va dedicado al embajador “don Alfonso de la Serna, amigo dilecto”. Una nota preliminar y una introducción centran al lector para abordar el libro, realmente exhaustivo, desde la geografía, la antropología, la historia y la política en 300 páginas, con un breve apéndice gráfico.

“Esta obra esencialmente es una historia de Marruecos y de sus relaciones con España y Francia y los entornos fronterizos del antiguo Imperio de los cherifes con el oeste argelino, el Sáhara Occidental y Mauritania, sensu lato con Bilad-al-Sudán”, explica el autor. “

“Algunas exigencias empresariales provenientes de Diwan Mayrit y el asentimiento del autor han obligado en esta ocasión, a la reducción del voluminoso ejemplar que se plasmó en otros tiempos”, añade Morales Lezcano.

“Esta “Historia de Marruecos” pretende ser -con sus omisiones involuntarias (como sucede con la dimensión artística, monumental y literaria del país, objeto de la síntesis abordada en otra cita editorial) y con sus carencias que son las del autor- una guía para españoles adultos y profesores de Historia a lo largo y ancho del país”. 

    Continúa el autor: Si hubiese algún lector o profesor marroquí que se sumara a este club de lectores, tanto mejor”. La recepción de la obra en Marruecos, por crítica que sea, no hará sino bien a nuestras relaciones históricas de vecindad, pues los dos países vecinos coexistimos a pesar de nuestras fronteras, de nuestras percepciones entrecruzadas y de nuestras copiosas interpretaciones historiográficas”.

Los epígrafes de los capítulos son sugerentes, veamos algunos del final: Atrapados en el Rif; El final del Protectorado entre 1945 y 1956; La contrarréplica al colonialismo europeo por parte del nacionalismo magrebí; El “embrollo” del camino hacia la Independencia, la Constitución y la Democracia en Marruecos; El largo reinado de Hassan II; A título de conclusión: entre el estancamiento económico y la fractura social, y, España y Marruecos. Mil y una noches después.

jueves, 28 de octubre de 2021

EL MARRUECOS QUE FUE . Colección de postales 1920-1940 del actor y pintor orientalista Pastor Arcís





Francisco Manuel Pastor Garrigues

        28.10.2021.- Valencia .- Entre el escaso legado  que he recibido de mi abuelo, el actor y pintor orientalista Manuel Pastor Arcís (1881-1964), el cual actualmente se encuentra en casa de mis padres, figura un conjunto de alrededor de cuarenta tarjetas postales del antiguo Sultanato de Marruecos, fechadas entre los años 1920 y 1940. Este conjunto de imágenes fueron adquiridas en el territorio marroquí, en el transcurso de su estancia laboral en el país norteafricano.

          Si seguimos las impresiones de Gómez Barceló, la imagen fotográfica resulta bastante más que una simple ilustración; pasa a ser un testimonio histórico de una época,  en este caso la del Imperio jerifiano en el período de entreguerras, que nos aporta multitud de informaciones y que participa, además, de todas las características del resto de las tipologías documentales incluidas en las modernas ciencias de la documentación o la archivística.  De hecho, presentes en Marruecos desde la guerra de 1859-1860, los fotógrafos europeos,  españoles primero y luego los franceses fueron bastante numerosos, tanto los que tuvieron su estudio en el país como aquéllos que tomaron imágenes para publicaciones periódicas, estudios o como simples testimonios de viaje. De esta manera, los radicados en el Sultanato llegaron a conformar toda una red de profesionales cualificados que satisfacían cumplidamente las necesidades de la población, poseyendo incluso algunas empresas fotográficas, sucursales en diferentes localidades del Imperio jerifiano. Respecto en concreto al tema de las postales, habría que recordar que ya en el siglo XIX los profesionales españoles convivían con los fotógrafos franceses que se asentaron en el Sultanato, para captar y ofrecer imágenes del Marruecos pre-colonial desde los años 70; entre estos últimos destacaron Valentine, Veyre y la compañía de J. Lévy, amén de la británica de Wilson. Al iniciarse el siglo XX, proliferaron si cabe de forma más numerosa las ediciones de postales que se repartieron el mercado con publicaciones de paisajes, interiores y tipos tanto marroquíes como de la vecina colonia argelina y que inundarían los países del norte africano; en su estética, todas estas heterogéneas publicaciones se reconocían, no por la calidad, sino más bien por el precio debido a las tiradas tan importantes que se hacían, tanto en impresiones en blanco y negro como en color.

          En líneas generales, la colección de Pastor Arcís se puede clasificar, para su estudio, en tres grandes tipos: 

a) Son bastante abundantes aquellas postales que captan el marco desértico sahariano, al sur del Sultanato. No podía ser menos si ponemos en relación lo que transmiten estas imágenes con las cosmovisiones dominantes en la Europa de aquel contexto histórico, inmediatamente posterior a la I Guerra Mundial, sobre el norte de África. Y es que se estaba procediendo a reestructurar todo el territorio magrebí bajo el estilo y las necesidades del Occidente europeo (y de Estados Unidos), requiriéndose la configuración del norte africano como una suerte de “eterno intemporal”. Así se conseguía la delimitación  como parcela de huida, para escapar de una monótona cotidianeidad burguesa, de un territorio que no sólo se concebía como alteridad geográfica, sino también como alteridad temporal y ante todo, mental. Y es que amén de representar el desierto, el marco más adecuado para operaciones místicas e intimistas de comunión con la Providencia, en la cultura de comienzos del siglo XX se recurría también de manera reiterada al desierto para subrayar la rebeldía frente al sistema de vida burgués occidental. Así el desierto representaba la totalidad de lo infinito contra el universo parcelado de Europa. Sintiéndose desubicados en un mundo regido por valores pragmáticos, capitalistas, materialistas y burgueses, los artistas y los escritores, siguiendo la guía de la única certidumbre que les restaba, esto es, su propia subjetividad creadora, se lanzaban a la construcción y búsqueda de paraísos naturales, como era el caso del desierto. De esta serie, mi abuelo adquirió las postales tituladas Dans le Sud. Chameliers dans les Sables; La Prière au Désert; Dans le Sud. Au bord d´un Chott; Dans le Sud-Le Transport des Dattes a travers le Sahara; La Prière au Sahara y Convoi de Chameaux, esa última, registrada en la Chauia, la región en torno a Casablanca. En estas imágenes evocadoras se nos va a desplazar por un escenario que va a trasmutar desde las apetecibles sombras bajo los frondosos árboles de los oasis hasta unos metros más allá, al ámbito donde el paisaje se vuelve árido, mostrándonos un rojizo suelo que se convierte casi en blanquecino bajo el ardor implacable del sol. Contrastes propios de una vena lírica que tamiza las lentes de los fotógrafos. El refugio de la sombra frente a la luz deslumbrante e intensa.

b) Un segundo bloque de postales, muy abundante, desvela la importancia de la imagen fotográfica que muestra su preferencia por la obra colonial y el hábitat de la población marroquí en el mundo urbano, un Marruecos no tanto ensoñado, sino más auténtico y que estaba al alcance de la mano del visitante o del colonizador. En este sentido tanto la fotografía como la imagen pictórica son igualmente manipulables para alterar las conciencias de los espectadores, y este bloque de representaciones gráficas, en concreto, nos lleva a entenderlas como invitaciones: desde finales del siglo XIX, tanto las sociedades africanistas españolas como  el poder político (y aquí tendríamos que citar la figura del jefe del gobierno, Francisco Silvela) trataron de llevar a todos los rincones de España el mensaje intervencionista, animando a la colonización y a la penetración en el Sultanato de Marruecos, recurriendo a imágenes como las propias de este grupo iconográfico analizado. Con ellas se trataba de vender las posibilidades que ofrecía el país norteafricano, la riqueza que podría generar para su colonizador, el prestigio internacional que se conseguiría para una potencia en recesión, si se instalaba en el noroeste africano, en una época de creciente mundialización económica y competencia imperialista…  Se entendía, además, que España debía estar presente en el norte de África porque era importante para los Estados poseer un “muro de protección”, una frontera o glacis estratégico natural como garantía de su independencia. Es por ello que ya en 1900 Francisco Silvela desencadenó una intensa ofensiva para controlar las aguas del Sûs y ocupar los vastos territorios de Tarfaya y la Saqîa al-Hamrâ, en una sucesión de meses, en los que cada decisión audaz del jefe del gobierno español venía seguida de otra aún  más audaz, de modo que cuando sus adversarios en el objetivo de colonizar Marruecos (la Tercera República francesa) se sentaban a planificar la respuesta, Silvela ya les llevaba dos cuerpos de ventaja con nuevas decisiones que redefinían el escenario marroquí. Aunque quizá no leyera a Danton, Silvela sabía lo que era la audacia como virtud táctica. Asimismo se esforzó por darle a la ciudad de Tánger un carácter cada vez más hispano, potenciando la llegada de inmigrantes de la Península ibérica y creando en la urbe, un órgano de prensa, un periódico, difusor de propaganda de la causa hispana. En este segundo bloque de postales se puede distinguir aquellas que se centran en las arquitecturas nativas, las cuales para el ideal romántico de muchos fotógrafos (y por supuesto, espectadores) significaban algo así como una ensoñada vuelta atrás en el tiempo. En este subgrupo se encuadrarían Tánger (Marruecos). Entrada en la población del lado del puerto, con una gran profusión del típico arco apuntado islámico, y dominando la perspectiva una sucesión de cañones de pequeño calibre, Tánger. Villaje moruno en la Playa de Tánger, Tanger. Vista general; Tánger (Marruecos). Un santuario en la Alcazaba, Tánger. Una calle (con esta rotulación aparecen dos postales de paisajes urbanos distintos), Tánger. La Gran Mezquita, Tánger. Djamaar el Kibir, Todas ellas, representativas de la arquitectura doméstica musulmana, ofreciendo poquísimos huecos al exterior (fruto del recato y reserva del oriental),  con habitaciones angostísimas y dispuestas sin orden, quedando los huecos que se ven al exterior con balcones volados con celosías de madera. Las calles son angostas, estrechas, dispuestas sin planificación urbanística, arracimadas sin una organización clara. A destacar, los palacetes reflejados en Tangier. The Treasury & Court House; Vue artistique prise de la Kouba y  Vue artistique a la Kouba, un tipo de arquitectura que las administraciones coloniales dominadoras de Marruecos trataron de preservar y que tuvo gran influencia, llegando a desarrollarse incluso un estilo, el neoárabe, el cual inundó los nuevos ensanches de las ciudades en el Marruecos colonial, y que llevaba a imitar no sólo las fachadas de los palacios tradicionales musulmanes, sino también los espacios y hasta las decoraciones interiores. En estas imágenes cabe destacar el uso continuo que hace el arquitecto musulmán de las columnas clásicas, no en una suerte de copia repetitiva o mimética de las arquitecturas griega o romana, sino respondiendo a la lógica del arte de síntesis que es el musulmán, con un desarrollo propio y particular  a partir de elementos exógenos,  en este caso descansando las más de las veces en podios corridos, y sustentando tanto arcos apuntados como de medio punto, dotados incluso de tímpanos en los que se refleja el “horror vacui”, por la exuberante decoración floral que ocupa hasta el más reducido espacio a ornamentar. Un segundo subgrupo lo conformarían las imágenes de edificaciones construidas por la mano colonial. Gómez Barceló apunta que miles de postales de este tipo salieron desde el Sultanato a todos los destinos inimaginables, mostrando la restauración que los colonizadores realizaban de las medinas, el nuevo urbanismo de los ensanches, la vida en los centros gubernativos, administrativos, educativos y sociales construidos por las administraciones coloniales. Es el caso de Casablanca. La Subdivision, incluyendo en este caso la presencia de diversos miembros de las tropas coloniales francesas presentes en la ciudad (hay dos postales distintas de este mismo bloque de edificios), Casablanca. La Résidence; unas europeizadas visiones las muestran asimismo Casablanca. Rue du Commandant-Provost,  Casablanca. Boulevard de l´Horloge y Casablanca. Bab Kedin. La ciudad de Tánger queda también reflejada en la colección de postales Pastor-Arcís, en un contexto cronológico que es el de los disparatados tiempos de la guerra civil española y los inmediatamente anteriores. Las imágenes son un reflejo de lo que constituía la urbe, mucho más que los mitos y los ritos de la vida cosmopolita que en ella se desarrollaba. Tánger internacional fue una ciudad mayoritariamente española, poblada por inmigrantes hispanos. A este grupo pertenecen Tanger.  Vue générale prise de la Villa de France y Tanger, Rue des Siaghines (con dos imágenes distintas llevando la misma titulación), piezas iconográficas con elementos clave de la parte europea de la ciudad escogidos con sumo cuidado, buscando una ambientación extrema y precisa, plenas de detalles lo bastante significativos por sí solos para crear un clima adecuado incitando a la inmigración al lugar sin tener que recurrir a digresiones, acumulaciones descriptivas, ni exceso de datos visuales. A este mismo tipo de invitación a la colonización europea se hace referencia en una postal de la zona ocupada por los franceses, Casablanca. Un Débarquement, que muestra la llegada de europeos al puerto.

c) Un último grupo de postales corresponde a una iconografía etnográfica de los habitantes del Sultanato. Recuerdo, a este respecto, que un compañero de instituto en Xirivella (Valencia), cuando se las mostré me espetó, de entrada su impresión de que se correspondían a un “mundo que se estaba en aquel momento muriendo, desapareciendo”… Este profesor acertaba al categorizar el tono predominantemente melancólico y evocativo que suele caracterizar este tipo de imágenes. La captación de los lugares y las costumbres de los habitantes de Marruecos aparece teñida de melancolía, de luz de ocaso, como si se tratase de un mundo que agonizaba, que estaba a punto de desaparecer, y que ya no se podría gozar. Algo propio de una imaginería que referenciaba el Sultanato como una suerte de paraíso terrenal, identificado con un Oriente mitificado. Esta asimilación del Oriente con el paraíso, el Oriente situado al lado de la Europa Oeste, frente a la monótona y ordenada existencia de la Europa burguesa, iba a resultar una constante en la imaginería orientalista del siglo XIX y mantendría su vigencia hasta bien entrado el siglo XX. No obstante, acogía en su interior esa profunda paradoja de la certeza de la imposibilidad y la fragilidad de los lugares virginales e intocados que pronto iban a ser hollados y destruidos, perdiéndose su perfume sutil y melancólico. Aquí podríamos incluir, todas ellas, en escenarios de paz,  Tánger (Marruecos). Mujeres árabes, mostrando la riqueza étnica del Imperio jerifiano encarnada en dos jóvenes mujeres que sin velo que tape su cabeza muestran sus cabellos bajo el arco apuntado de la puerta de su casa, Tánger. A Moorish boy, Tangier. Moors Beggars, Maroc. M´chand d´ferraille, Maroc. Les Petits Métiers chez les Beni-Snassen, realizando tareas artesanales sentadas en el suelo una serie de mujeres de esta cabila, golpeada por la incursión francesa en la década de 1850, la cual probablemente motivaría la invasión española del Sultanato en la Guerra de África; La Belle Mamah; Marchand d´Étoffes; el fiero askari (soldado, militar) de Mokhazenis en grande tenue, las colectivas La Prière Arabe, Tánger. Mercado de la sal y La Rââhbâ, grande lutte indigène. Le Vainqueur acclamé fait le tour devant les assistants, Vendedoras de legumbres para terminar con Jeux d´enfants y una serie de imágenes exóticas y eróticas de jóvenes musulmanas, todas ellas mostrando sus pechos, Jeune Femme Arabe,  Joven mujer árabe (Marruecos), Aïsha y Una mora, imágenes que destacan por la gran cantidad de objetos de exquisita orfebrería en oro y plata lucidos en las muñecas y cuellos, y por último Intérieur Arabe, con el tema de la decoración exhaustiva que recorre todos los objetos contenidos en una habitación y que acompañan a la figura de una joven.  

                                                                                                 Francisco Manuel Pastor Garrigues

                                                         Diplomado por la UNED en “Fuentes gráficas e

                                                        Historia Contemporánea.: Fotografía y cine”