Mostrando entradas con la etiqueta Saturno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Saturno. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de diciembre de 2012

NAVIDADES/SATURNALES: ACLAREMOS CONCEPTOS



    M. Dolores  Gallardo López

En los días que estamos atravesando he recibido, como la inmensa mayoría de los lectores,  bastantes felicitaciones: algunas todavía (que sea por mucho tiempo) por carta, manuscritas a la manera tradicional, con hermosas imágenes;  la mayoría por correo electrónico, símbolo de los actuales tiempos.

    Las manuscritas, más conservadoras, me desean “Felices Fiestas”, “Felices Navidades”, o “Feliz Año Nuevo”. En las enviadas vía electrónica hay más  variedad: algunas me deseaban  “Felices Saturnales” o “Feliz Solsticio”, en la creencia -supongo- de que podían ser felicitaciones equivalentes a las navideñas tradicionales ¿Les ha pasado también a Uds.?

   A las dedicatorias tipo “Felices Saturnales” o “Feliz Solsticio” dedico estas líneas:
Representación de Sol Invictus



      1)    Navidades. Su origen
Las actuales Navidades, como explicábamos  en este mismo blog en el artículo 25 de diciembre 
http://lamiradaactual.blogspot.com.es/2009/12/25-de-diciembre-historia-en-roma-y-en.html 

 provienen de una tardía  fiesta del imperio romano: se celebraba sólo desde el  año 274 d.C., fecha en la que  el emperador Aureliano ordenó conmemorar el  dies Natalis  o día de nacimiento de un dios solar de procedencia oriental: Sol Invictus. Es por tanto una fiesta MUY TARDÍA de la Religión y el Estado romanos.

   La elección del 24 de diciembre como dies natalis de Sol Invictus está relacionada con el día del solsticio de invierno. Este hecho, así como los motivos que determinaron a Aureliano a crear esta festividad los encontrará el lector, si desea saberlos, en el mencionado artículo.

 Algunos cristianos comenzaron a conmemorar el 25 de diciembre el nacimiento de Jesús de Nazaret.  ¿Cómo fue ello posible?: Sencillamente considerando a Jesús  equivalente al Sol pero un Sol de Justicia que alumbra el mundo, como se lee en algunos textos:

a)    "Nos visitará el Sol que nace de lo alto, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz”,  Lucas,1,78.
b)    "Sol de Justicia que traerá en sus rayos la salvación”,  Malaquías,4,2.

       Se pueden multiplicar los ejemplos. Entendiendo así a Jesús de Nazaret, los cristianos, al igual que sus convecinos, podían festejar también el día 25 de diciembre sin quebrantar los cimientos de su fe.

  Posteriormente la idea de celebrar el nacimiento Cristo la noche del 24 al 25 de diciembre -contra todo lo que parecen indicar los evangelios: los pastores duermen al raso; viajaban para empadronarse por orden deL César (Octavio Augusto), cosa que, dadas las incomodidades y carencias  de los viajes en esa época, no parece probable  que ordenara hacer en pleno invierno- se extendió a toda la Iglesia y ha llegado hasta nuestros días.

F. de Goya Saturno devorando a un hijo
  

2.   Las Saturnales
 
    Ya hemos visto de la fiesta del dies natalis del dios Sol Invictus fue tardía (274 d.C.), por el contrario las  Saturnales se celebraron en Roma desde muy antiguo. Estaban dedicadas al dios itálico Saturno, de ahí el nombre de Saturnales. En principio se celebraron entre los días 17-19 de diciembre (luego se alargaron).

 Saturno era un antiquísimo dios itálico,  de carácter agrícola según muchos estudiosos. Los romanos, cuando  adoptaron la Mitología griega, asimilaron su dios Saturno al dios  titán Crono de los griegos. Las características del primitivo Saturno itálico se perdieron. Las imágenes que nos presentan los artistas de Saturno (por ejemplo el Saturno devorando a sus hijos de Goya en el Museo del Prado) son realmente de Crono.

   El titán Crono en la Mitología griega era el primitivo dios del Cielo y  fue padre de Zeus (que tras rebelarse contra Crono y vencerlo se convirtió en el dios máximo del mundo griego y señor del Olimpo). En honor de Crono o Krono los griegos celebraban las fiestas denominadas Kronia. Dicho esto se entiende bien que las Saturnales romanas, si bien con sus características propias,  fueran una adaptación de las Kronia griegas. Ojo no se debe confundir el titán Crono (en griego Κρόνος, Crono) con el dios menor Cronos (en griego χρόνος,  Khrónos, Cronos) personificación del Tiempo, las confusiones son producto de la transcripción al castellano

  Desde siempre las Saturnales romanas fueron unas fiestas  muy bulliciosas y populares:
   Se reunían a comer  parientes y amigos; los esclavos gozaban de una libertad inusitada el resto del año e incluso  en algunas familias confraternizaban con los dueños.

    Los amigos y parientes se enviaban regalos de comida y bebida.

    En los banquetes familiares se solían hacer regalos muy diversos, según el bolsillo de cada cual: un atril, un aguamanil, una parrilla para asar, una bufanda, un tinte para el pelo…. o -los pudientes- platos incrustados con oro, copas antiguas, una cama hecha de limonero, una silla de montar, etc.  Estos ejemplos no los invento: los estoy tomando del poeta Marcial.

    Nuestro compatriota, el poeta Marcial (nacido en Bílbilis, cerca de Calatayud, un 1 de marzo entre los años 30/41 d.C.) escribió dos  libritos de dísticos para acompañar los más diversos regalos: Xenia -el libro XIII de sus obra completas-  eran dísticos para acompañar regalos de comida y bebida; Apophoreta- el XIV  de sus obras- contenía dísticos para acompañar  regalos de todo tipo.

3.  Resumen

Navidades y Saturnales son fiestas basadas en conceptos muy diferentes:

a)    El concepto en el que se sustentan las Navidades, como hemos visto más arriba, nada tiene que ver con el de las Saturnales.
b)     Sin embargo bastantes  tradiciones y costumbres de las Saturnales se han perpetuado en las Navidades cristianas.

Dado que  esas festividades se basan en concepciones  diferentes  es una tontería  sin sentido desear hoy día “Felices Saturnales”, pues el concepto al que esa frase hace referencia (fiestas en honor de un dios agrícola) ha dejado de existir hace muchos siglos.  Todo esto  lo explicábamos en este blog el 20 de diciembre de 2009 en el artículo Tradiciones navideñas a lo largo de la historia

 http://lamiradaactual.blogspot.com.es/2009/12/tradiciones-navidenas-lo-largo-de-la.html

Si, por la razón que sea, no queremos decir "Felices Navidades"  busquemos otra expresión, pero, ¡por favor!, dejemos en paz las pericitadas Saturnales.

 Aprovecho estas líneas para desear a todos los lectores ¡ FELIZ AÑO 2013!

 
     
  

domingo, 20 de diciembre de 2009

Tradiciones Navideñas a lo largo de la Historia



Dolores Gallardo López

Ya están a punto de llegar los días del año que para unos son los más entrañables y para otros son días cargados de melancolía y recuerdos de sucesos pasados que –indefectiblemente- al llegar estas fechas nos asaltan de nuevo. Pero todos, o casi todos, practicamos estos días unas costumbres que vienen avaladas por una larga tradición. Tradiciones que nuestros padres nos enseñaron y cuyo testigo trasladamos a nuestra vez a las generaciones que nos siguen. Hablo de las tradiciones navideñas.
 Bueno resulta plantarse por qué en el mundo occidental cumplimos estos días determinados ritos y de dónde proceden.
Nuestro mundo, el mundo occidental en el que vivimos, y nuestra cultura, la cultura occidental -que los europeos exportaron a América, tanto la del norte como la del sur- son producto de una larga evolución cultural. En esa larga evolución confluyen, fundamentalmente, dos ejes bien diferenciados:

a) La cultura clásica. Nació en Grecia, fue absorbida por Roma y trasladada después por los romanos a todas las regiones no griegas donde se extendió su Imperio, es decir a las actuales naciones de Europa occidental y a una de Europa oriental (Rumanía). También al norte de África.
b) La judeo- cristiana.

No es posible entender nuestra cultura europea sin tener en cuenta ambos ejes culturales.

Con más frecuencia de lo que en principio parece esos dos ejes confluyen. Así sucede en los casos que estos días expondremos en este blog: la festividad de las Navidades y las tradiciones que este hecho conlleva.
Hoy nos vamos a ocupar de algunas tradiciones navideñas.
¿Desde cuándo las familias o los amigos se reunen para comer juntos? ¿Desde cuándo se envían regalos de comida o bebida a personas que -si se nos ocurriera en otras épocas del año- a lo mejor nos las tiraban a la cabeza? ¿Desde cuando sorprendemos a nuestros familiares y amigos más allegados con ese objeto que sabemos que deseaban tener o que pensamos que les hará ilusión?

¿De dónde vienen estas costumbres que consideramos tan nuestras?
Estas líneas sólo pretenden mostrar al lector que aquí –una vez más- las dos líneas maestras de la estructura europea que hemos indicado más arriba confluyen.

En efecto, bastantes tradiciones que repetimos cada año son muy parecidas a las que los romanos cumplían en otras fiestas que celebraban más o menos por los mismos días: las Saturnales, es decir las fiestas en honor del dios Saturno. 
Originariamente las fiestas duraban tres días: el 17, 18 y 19 de diciembre. Estaban ubicadas en el calendario romano cerca del solsticio de invierno, cuando el Sol entra en el signo de Capricornio. Después se ampliaron algunos días más, hasta el 23 de diciembre. Durante las Saturnales se suspendían numerosas actividades públicas.

Desde siempre fueron unas fiestas muy bulliciosas y populares: se reunían a comer parientes y amigos; los esclavos gozaban de una libertad inusitada el resto del año e incluso en algunas familias confraternizaban con los dueños.
Los amigos y parientes se enviaban regalos de comida y bebida.
En los banquetes familiares se solían hacer regalos muy diversos, según el bolsillo de cada cual: un atril, un aguamanil, una parrilla para asar, una bufanda, un tinte para el pelo…. o, los pudientes, platos incrustados con oro, copas antiguas, una cama hecha de limonero, una silla de montar, etc. No crean que me estoy inventando los ejemplos, los estoy sacando del poeta Marcial.

Sí, nuestro compatriota, el poeta Marcial, escribió dos libritos en dísticos para acompañar los más diversos regalos: el libro XIII de sus obras, llamado Xenia eran dísticos para acompañar regalos de comida y bebida; el XIV, llamado Apophoreta, contenía dísticos para acompañar los otros regalos.
Marcial, nació en Bílbilis, cerca de Calatayud, un 1 de marzo entre los años 30/41 d.C. Con poco más de 20 años estaba ya Roma, la capital del mundo.

En aquel momento, en torno a los años 60, el emperador era Nerón y la colonia hispana muy floreciente: entre sus miembros estaban el filósofo cordobés Séneca, preceptor y brazo derecho del emperador, su sobrino el gran poeta épico Lucano, nacido también en Hispania, etc.

El epigrama a su cumbre

Los acontecimientos se precipitaron, tras la conspiración de Pisón contra el emperador, Nerón tomó represalias. Entre los afectados por ellas Lucano tuvo que suicidarse, también Séneca –que voluntariamente había dimitido de todos sus cargos hacía algún tiempo y vivía retirado, fuera de la ciudad- fue obligado a suicidarse.
Los buenos tiempos de la colonia hispana acabaron. El poeta Marcial -ya de por sí bohemio- malvivió y aunque unos años después -en época de los emperadores Flavios (Vespasiano y después sucesivamente sus dos hijos, Tito y Domiciano)- su situación mejoró sensiblemente, siempre tuvo estrecheces económicas. Pero él llevó el género epigramático latino a su más alta cumbre.

El epigrama era una composición irónica breve, generalmente de 6/8 versos, muy rara vez sobrepasa los 20 versos. El último verso es como el flechazo o un agudo dardo y da sentido a la composición. El epigrama fue comparado con “el picotazo de la abeja ática, que causa ampollas”. Marcial es el autor de epigramas más importante de la Literatura latina y uno de los grandes de la poesía satírica universal.

Casi al final de sus días, otro escritor –mucho más rico, pero menos importante- conocido en la Literatura como Plinio el Joven pagó a marcial el viaje de regreso a Calatayud, donde murió en los primeros años del siglo II d.C., entorno al 104 d.C.

Volviendo a las Saturnales, estas fiestas como su propio nombre indica y ha quedado ya dicho, eran las fiestas dedicadas al dios Saturno, antigua divinidad itálica, que muchos consideran que tuvo carácter agrícola. Las características que pudiera haber tenido el primitivo Saturno itálico desaparecieron pues que muy pronto fue asimilado al dios griego Crono y todo lo que de Saturno romano sabemos está pasado por el tamiz griego.

El titán Crono en la Mitología griega era el primitivo dios del Cielo y fue padre de Zeus (que tras rebelarse contra Crono y vencerlo se convirtió en el dios máximo del mundo griego y señor del Olimpo).

Dicho esto se entiende bien que las Saturnales romanas, si bien con sus características propias, fueran una adaptación de las Kronia griegas, las fiestas dedicadas al dios Crono.

Ha quedado dicho que las Saturnales, una vez ampliadas, acababan el 23 de diciembre.
En el siglo IV d.C. el erudito Macrobio, tomando como marco escénico las tradicionales fiestas, escribió su obra llamada Saturnales, indispensable para el estudioso del mundo romano: El autor finge que un grupo de doctos amigos -entre los cuales está el gramático Servio, el mejor comentarista de Virgilio que hubo en la antigüedad- con motivo de celebrar las tradicionales fiestas Saturnales como era habitual con reuniones para comer, se reune en sucesivos banquetes y en ellos mantienen eruditas conversaciones sobre múltiples temas literarios y científicos.

Las antiquísimas y bulliciosas fiestas Saturnales siguieron celebrándose en el mundo romano hasta que el 27 de febrero del 380 el emperador Teodosio con el edicto de Tesalónica acabó con lo que quedaba de la religión tradicional romana y quedó proclamado el cristianismo como única región. Pero las tradiciones romanas subsistieron y han llegado hasta nosotros.