viernes, 21 de julio de 2023

HERNANDO DE ORELLANA-PIZARRO, vizconde de Amaya, presidente de la Fundación O.P. de los Pizarro en Trujillo, prepara el Museo de Arte Iberoamericano para 2024

Palacio de Barrantes-Cervantes, Fundación y Museo de los Pizarro

Hernando de Orellana-Pizarro, Pedro Sandoval y Adolfo Asmat

Hernando de Orellana-Pizarro y Patricia Larrea



Julia Sáez-Angulo
Fotos: Asmat, Sáez u De la Cuerda
22/7/23.- Madrid.- Es el número dieciséis como varón descendiente de Francisco Pizarro, descubridor y conquistador del Imperio Inca en el Perú, quien supo mezclar su sangre con la imperial de Ataualpa Yupanqui. Hernando de Orellana-Pizarro, 60 años, vizconde de Amaya, es presidente del patronato de la Fundación Obra Pía de los Pizarro, con sede en Trujillo (Cáceres), institución que se remonta al siglo XVI, con fines solidarios e históricos y, que hoy se proyecta hacia el siglo XXI, con especial interés en el arte iberoamericano.
En su visita a Madrid, Hernando ha visitado varios estudios de artistas iberoamericanos, residentes en España, con el fin de conocer y adquirir obras de los mismos, para enriquecer el Museo de Arte Iberoamericano que actualmente posee, y lleva a cabo la instalación museográfica para 2024; lo hará, con la colaboración del arquitecto Francisco Jurado.
El Palacio Barrantes-Cervantes de Trujillo un noble edificio con el mejor y bien conservado balcón-esquina, característicos de los palacios de la zona en el siglo XVI, es la sede de la colección y será también la del Museo. La Fundación O. P. Pizarro ha adquirido para su ampliación, el edificio de al lado, que era la antigua casa de oficios de palacio, y contempla la compra de una huerta, solar, que linda, con lo que la ampliación será magnífica.
Cabe decir que la Fundación y Museo se financian con la explotación agrícola de tomates, maíz y almendras de la cosecha del propio Hernando Orellana-Pizarro, ingeniero de Caminos, que tiene dos hijas economistas y lleva a cabo la gerencia o, como él dice, “los números” de Fundación y la explotación. 
“En una empresa como la Fundación O. P. Pizarro se necesita emoción y cabeza al mismo tiempo, para que vaya adelante. Algunas Fundaciones han caído por no tener los pies en la tierra”, explica Hernando. “No cabe solo el entusiasmo del proyecto, sino la cabeza rectora que hace números, para estar en la realidad de las cosas y que tengan continuidad”, añade.
Acompañado del artista peruano Adolfo Asmat, Hernando Orellana-Pizarro ha visitado los estudios del venezolano Pedro Sandoval, que ha realizado una gran pintura, ex profeso para el Museo de la Fundación; el estudio de la puertorriqueña María Antonia Román Prado, o el de la ecuatoriana Patricia Larrea, que pronto expondrá seis esculturas en Florencia. Hernando también se ha entrevistado con Michelle Ginter de Villarroel, esposa del escultor venezolano Villasierra, ausente de Madrid, al igual que la argentina Adriana Zapisek, cuyos estudios visitará en un futuro inmediato.
La idea es ir completando y enriqueciendo la colección de obras de artistas iberoamericanos, empezando por los residentes en España, hasta representar a los 27 países de la Comunidad Iberoamericana. Actualmente cuenta con 160 piezas, de 60 artistas iberoamericanos, españoles y portugueses, que van a ser el fuerte de la colección especializada, lo que no obsta para alguna incorporación foránea como la colección de 150 platos pintados del artista holandés-trujillano Hommarus W. Crusche, entusiasta del Museo Pizarro, colección de platos que ocupa, con belleza, el gran muro de cristal del palacio de Barrantes-Cervantes. 
    Entre los artistas presentes en la colección iberoamericana, además de los citados, se encuentran: Andrés Puig, que acaba de entregar a la Fundación Pizarro las obras de su Fundación recién clausurada; Manolo Oyonarte, Socorro MoraC;  Adolfo Asmat… Pero son y quedan muchos artistas iberoamericanos que residen en España y quizás entren en un futuro en el Museo Pizarro. La lista sería interminable: desde el guatemalteco Juan Francisco Yoc, residente en El Escorial; Ricardo Gutiérrez Goñi, ganador del V certamen de Pintura Abstracta Mario Saslovsky; el argentino Julio Ovejero, que ha expuesto recientemente en La Neomudejar; Juan Gerstel; Ana Queral; Alicia Pardo, DAO, Carlos Pan… El número de artistas iberoamericanos en España es ciertamente importante.
        Para el Vizconde de Amaya, es importante, que el Palacio de Barrantes-Cervantes no deje de presentar la entidad histórica del edificio como palacio, al tiempo que muestra las obras del museo y la necesaria sala de exposiciones temporales. Para ello se ha cuidado con esmero la ornamentación del palacio, “como lo hacen muy bien los palacios italianos, para evitar el pastiche, es decir con mobiliario de hoy que evoca el mobiliario histórico sin quererlo suplantar”. Hernando insiste en que el consejo del arquitecto Francisco Jurado es siempre valorado en este campo. Tiene buen gusto.
        Trujillo, me recuerda Hernando, tiene un turismo interesante todo el año, además del de sandalias de verano, el turismo de estudios, histórico, cinegético, patrimonial… No hay que olvidar que la ciudad de conquistadores, conserva casi una veintena de palacetes y casas señoriales dignas de visita, además de un Museo del Traje Enrique Elías, curioso y singular, que también merece visita. En Trujillo también han establecido su residencia algunos artistas como Charo Mirat y Pancho Ortuño.
    La Fundación O.P. Pizarro cuenta con un razonable auditorio de capacidad, para conferencias y congresos durante todo el año, además de una biblioteca con más de quince mil volúmenes. 

        Historia y títulos nobiliarios de los Pizarro
Cuando entramos en la Historia de Iberoamérica, Hernando de Orellana-Pizarro lo tiene claro en el conocido dicho de que: “la Conquista la hicieron los indios y la Independencia los españoles”. No cabe pensar que 160 hombres a caballo y con arcabuces conquistaran un Imperio como el Inca, si no hubieran contado con la colaboración de miles de indios, divididos entre sí por guerra civil, explica. Algo similar cabe decir de la conquista de México por Hernán Cortés y sus 400 hombres, si no hubieran contado con la colaboración de los miles de indios de distintas tribus, que odiaban a los mexicas.
        Recientemente se ha publicado la biografía de Francisca Pizarro Yupanqui (HarperCollins, 2023), “La primera mestiza” noble del Perú, de la escritora Carmen Sánchez-Risco. Las mujeres han tenido también su protagonismo en la historia iberoamericana, aunque con frecuencia se ha silenciado su nombre y están por descubrir o subrayar.
    La familia Pizarro cuenta entre otros títulos nobiliarios con el de Marqués de la Conquista o Condes de Albayda. A Hernando Orellana-Pizarro le correspondió, por los distintos juegos de la genética, el azar o el destino, el de Vizconde de Amaya, hoy en su número 12, título creado por el rey Carlos II, el último de los Austrias en el siglo XVII. Le pregunto por este título que él ostenta y me recuerda con cierta satisfacción, que “Amaya, en la provincia de Burgos, es la cuna de Castilla”.
    Hernando ha explicado así la historia familiar: "Soy el número dieciséis de los descendientes de Hernando Pizarro y Francisca Pizarro que se conocen como los Pizarro-Incas, aunque en realidad eran Pizarro-Pizarro. La rama PizarroInca se extingue en el siglo XVII y al extinguirse se inician los pleitos de los herederos por los mayorazgos. Los bienes de Juan, Francisco y Gonzalo Pizarro cuando fallecen en América, pasan a manos de Francisca Pizarro, hija de Francisco, y Hernando se casa con ella cuando tenía 65 años y su sobrina 14, reuniendo así todo el patrimonio familiar e impidiendo la extinción del apellido. Pero como consecuencia de los conflictos, debe venir a España a cumplir con la Corona, que lo condena en la Mota durante más de 30 años, muriendo con noventa y tantos. Cuando muere su sobrina se vuelve a casar. Pero antes de casarse, Hernando se lleva a la Mota a una señora de Trujillo que se llamaba Isabel Mercado y tendrá descendencia, Francisca Pizarro Mercado, que más tarde se casa con el trujillano, Hernando de Orellana-Pizarro. Cuando los Pizarro-Incas desaparecen, ésta será la nueva rama.
    La conversación, larga y distendida, transcurre en el salón refrigerado de Patricia Larrea y su marido, el físico-informático Antonio de la Cuerda, entre refrescos y aperitivos ricos. Hernando subraya la importante colección del Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo en Badajoz, con el que piensa tener intercambio de exposiciones temporales en un futuro, comenzando por los artistas de la colección.
        Más información

Hernando de Orellana-Pizarro, junto a Patricia Larrea y Julia Sáez-Angulo
Adolfo Asmat, Michelle y Hernando

Orellana-Pizarro, Asmat, Patricia Larrea y Antonio de la Cuerda

Hernando, Patricia, Julia y Adolfo
Hernando Orellana-Pizarro y Michelle
Hernando Orellana-Pizarro y Julia

jueves, 20 de julio de 2023

EMILIO GAÑÁN: JUEGO DE ESPEJOS [VOLÚMENES Y RETÍCULAS] en el MUSEO FRANCISCO SOBRINO, en GUADALAJARA

MUSEO FRANCISCO SOBRINO, GUADALAJARA 

28 Julio-24 Septiembre 2023 

Comisario: Alfonso de la Torre

Emilio Gañán, pintor




L.M.A.

          20.07.2023 .- Madrid .- La exposición de Emilio Gañán (Plasencia, 1971), en el Museo Francisco Sobrino titulada Juego de espejos [Volúmenes y retículas], se compone de un conjunto de varios ciclos: “Portal” (2001); “Viajeros” (2012); “Umbral” (2021) y “Suite” (2023). Junto a ellos, un gran políptico de dieciocho obras, titulado “Numen” (2023) preside la exposición. Una nueva obra tridimensional, “Sol de repetición” (2023), un colosal dibujo metálico en el espacio, se incorpora también a la muestra. Un panorama de signos y ritmos que toman el espacio, caligrafía inmemorial como si se tratase de una escritura que brotase antes del tiempo de la escritura. 

Este artista ha afrontado su quehacer articulando un repertorio, así, sus creaciones se manifiestan en una sucesión de efectos, adquirido su sentido al contemplar otras, acontecimiento en nuestro encuentro con el conjunto. Como si arraigasen conceptos capaces de unir unas u otras obras, -ya fuesen pinturas, dibujos o collages y esculturas-, estas o aquellas series y reflexiones formales, es posible encontrar resonancias atravesando sus veinticinco años de trayectoria, ecos como la permanente presencia de una voz narrante. Por ello, toda la obra de Emilio Gañán podría ser considerada, más bien, la maquinación 2 de un extraordinario dispositivo del pensar. 

Artista de la reflexión expandida mas también a veces transformado en el goce de lo pequeño, pues ufano encontrado en la aparente sencillez del resultado creativo ha afrontado el mundo de las formas con sensibilidad y conciencia, quedando ocultada una espesa sonoridad que le ha permitido ir abriendo umbrales del conocimiento, puertas sucesivamente, una tras otra, algo percibido cuando se contempla el corpus de su trabajo y ciclos. 

Esta exposición manifiesta una polisemia soberbia y lúdica, juego de espejos, viaje entre volúmenes y retículas, colores o escrituras, formas patentes u otras desvanecidas, reflejo de un rictus de aire serio pero en extremo locuaz, pudiendo encontrarse en su obra la norma de la línea recta, la severidad de lo rectilíneo con la nebulosa de la mancha, el ejercicio de las formas prístinas en escaramuza con la duda, lo trazado exacto conviviendo con el pentimento. 

Por ello, todo mostrado o quizás apuntado como para recordarnos la existencia del mundo real, al cabo, la belleza verdadera esquiva lo solemne, parece expresarnos Gañán, y su obra semeja portar un algo de descuidado, de abandonado, de regalado. Es esta su forma de expresar el misterio del mundo, las preguntas albergadas en el ignoto espacio que media entre lo visible y lo invisible, su tentativa de desciframiento en tanto, en tránsito, la ilusión de un desplazamiento hacia quien, devino mudez, contempla. 

Sin lo invisible no veríamos nada, estaríamos en la más completa oscuridad. Artista que ha obtenido numerosos reconocimientos a su quehacer, la obra de Emilio Gañán se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas, tanto nacionales como internacionales, siendo representada por prestigiosas galerías internacionales como la Galería Fernando Pradilla (Madrid y Bogotá). 

Tras su muestra en el Museo Francisco Sobrino, esta exposición se podrá ver en el Palacio de Quintanar de Segovia a partir de noviembre de este año. Tras contemplar esta exposición, nos quedamos pensando si toda la obra de Emilio Gañán no será, más bien, la maquinación compleja de un extraordinario dispositivo del pensar 

ALFONSO DE LA TORRE 

COMISARIO DE LA EXPOSICIÓN


Mercedes Navarro Puerto. Pretérito perfecto. Setenta años cumplidos y medio siglo de vida religiosa. Verbo Divino: Estella, 2023



Julia Sáez-Angulo

        20.07.2023.- Madrid.- Hace veinticinco años llegó a mis manos un libro de Mercedes Navarro que abrió enormemente mi perspectiva sobre la vida religiosa femenina. Un libro de cabecera durante mucho tiempo, que me alentó en la búsqueda y el compromiso por otra vida religiosa posible. Ese libro se llamaba Siete palabras, y todos sus capítulos tenían el título de un gerundio. El libro era un canto provocador a la libertad, a la utopía y a la conciencia femenina- feminista en la Iglesia.

Hoy, 25 años después, Mercedes no escribe en gerundio, sino en Pretérito perfecto. Lo hace no desde la nostalgia o la conciencia de que los sueños, las luchas, las preguntas, los “irrenunciables” que han marcado su vida forman parte del pasado, sino desde el convencimiento de que el pretérito perfecto es el verbo de la plenitud. Por eso, Pretérito perfecto es sobre todo un libro que narra la experiencia de una existencia vivida en búsqueda y evolución constante. Es un libro biográfico, pero en él somos muchas y muchos quienes nos podemos sentir identificados. Un libro en el que la palabra ruaj es recurrente. Un libro con el que quienes somos lectores o lectoras habituales de Mercedes Navarro no solo no quedaremos decepcionadas, sino que la re-descubriremos en “estado puro”.

Pretérito perfecto es un libro escrito con la libertad, la desnudez y el sentido crítico de quien, a sus setenta años y tras cincuenta de vida religiosa, generosamente comparte luces y sombras, proyectos frustrados y esperanzas discretas con capacidad de sostener vidas, a la vez que su irredenta capacidad de soñar e imaginar futuros alternativos. Porque adentrarse en el Evangelio como lo hace Mercedes, como mujer orante, investigadora y siempre crítica, es el útero donde nacen sus sueños. Leer el evangelio, nos dice su autora, es como pasear frente a un infinito mundo de sueños, aunque en la Iglesia paradójicamente pesen aún más la costumbre, la inercia y el miedo que la creatividad y el riesgo.

Quizás por eso el primer capítulo lleva por título “He soñado”. En él, Mercedes relata algunos de sus sueños y los de su generación, y junto a ellos también algunos de sus fracasos y de sus expectativas frustradas, porque los sueños, si llevan aparejadas propuestas, siempre son transgresores y por tanto peligrosos para el orden establecido. Así sucedió también con el sueño de Jesús y su fracaso. Solo reconociendo el fracaso de Jesús y los nuestros propios podremos experimentar paradójicamente que más allá de esta experiencia es posible alumbrar algo nuevo; es posible la Resurrección.

En su libro Mercedes nos recuerda que hay que seguir apostando por los sueños, pero no por cualquier sueño, sino por aquellos que recuperan y reinterpretan el pasado y que tiene también capacidad de iluminar el presente, como sucede con los sueños bíblicos. El germen de los sueños habita en el corazón de las mujeres, aun cuando pareciera que se han acabado por frustración o agotamiento. Por ello, la autora está convencida que hay que acudir a la memoria transgresora de las mujeres, a las genealogías femeninas, como parteras que empujen también los nuestros y nos ayuden a tener sueños despiertos. Mercedes reivindica y sigue apostando por una sana ingenuidad, que no está reñida con el sentido crítico ni es opuesta al realismo, sino la condición misma para poder vivir la existencia como evolución y cambio.

Junto a he soñado, otros pretéritos perfectos dan nombre a los capítulos del libro: He sufrido, he amado, he gozado, he pensado, he creído, he evolucionado. A lo largo de todos ellos, nos adentramos en el itinerario de libertad y pasión por el evangelio de una mujer luminosa y a la vez llena de sombras que no se conforma con las respuestas dadas, sino que se muestra siempre amante de las preguntas y apasionadamente humana. Una mujer que, como señala la frase con la que termina el libro, entre lo cumplido y lo incierto, sigue existiendo agradecida.

Un libro sin duda que, como todas las publicaciones de Mercedes, no nos dejará indiferente.

PEPA TORRES PÉREZ


martes, 18 de julio de 2023

CRÓNICAS VERANIEGAS VII. Del aire acondicionado, la rata, y la exposición pop de Cristina Iturrioz

Torre Metropolitana, edificio inteligente. Madrid (Foto Emporis)

Exposición de Cristina Iturrioz. Costa del Sol


Julia Sáez-Angulo

18/7/23.- Madrid.- La temperatura en el verano/infierno de Madrid ha subido a 40 grados y no cabe otro consuelo que el de los tontos: Sevilla subía a 45. Mi ventilador silencioso no daba abasto para lograr una temperatura corporal aceptable, por lo que desempolvé también el viejo ventilador raca-raca, para potenciar la sensación térmica de frío. Era inútil. La piel se resecaba más y la fuerza del aire de los aparatos encendía aún más mis mejillas.

Vino en mi ayuda la llamada telefónica de una amiga, Carmen Valero, que me invitó a ir a dormir en su casa, porque vive en un edificio inteligente, de los que tiene aire acondicionado general, que uno puede graduar ad libitum. El golpe de calor de las veinte horas de la tarde, me hizo aceptar la invitación, por lo que preparé un hatillo con lo imprescindible -solo le faltó el palo de la escoba- y me presenté, en la casa inteligente del frío.

“El aire acondicionado lleva un rato sin funcionar, pero el conserje me ha dicho que lo están arreglando", dijo Carmen al entrar en su apartamento. Llegaron las diez y las once de la noche y el calor, “la caló” de Madrid, se fue adueñando de los cuerpos. Carmen llamó de nuevo al conserje 24 horas, y éste le explicó que los técnicos habían encontrado dos cables roídos por una rata y que no podrían arreglarlo hasta el día siguiente”.

Desolada, Carmen se ofreció a llevarme de nuevo a casa, pero me parecía ya tarde, amén de que al día siguiente íbamos a seguir supervisando sus Memorias, para terminarlas (no se las pierdan si se decide a editarlas, porque son muy divertidas). Yo tenía ganas ya de acabar esa supervisión del libro, para largarme de una vez a mi casa de El Escorial, así que decidí quedarme, pidiéndole un ventilador. Carmen me dijo que no tenía, pues era la primera vez que se le estropeaba el aire acondicionado.

Obsequiosa, me acercó un abanico un tanto menestral, que acepté agradecida, pero pronto me di cuenta de que aquel adminículo resultaba ridículo, antediluviano e inútil, para la calor de la canícula que  azota Madrid estos días. Pasada media hora de abanicarme inútilmente, me acordaba con nostalgia de mis amigos “silencioso” y “raca-raca”,  que vomitan aire por sus aspas, pero no se lo dije a Carmen por cortesía. 

Me acosté en el sofá cama del salón, bastante cómodo por cierto, pero “la caló” de Madrid siguió golpeando en la noche. Carmen presume de no transpirar, como si ello fuera un don de los dioses, pero yo sudaba como un pollo esperando a que amaneciera, para ver si refrescaba en la madrugada, pero ¡que va! Me asomaba a la terraza acristalada de su piso altísimo del rascacielos inteligente -o no tanto-, para ver el horizonte de la sierra, desde donde Carmen asegura que se divisa El Escorial y, efectivamente, por vez primera me pareció verlo, pero no era cuestión de entrar al dormitorio de Carmen y despertarla para decírselo.

Después del café del desayuno, seguimos rematando las Memorias, con algunos desencuentros. Hubo un pequeño debate entre nosotras, sobre las patronas de Madrid: las Vírgenes de la Almudena, la Paloma y la de Atocha. Yo me puse algo terca (había dormido mal). Carmen quiere dejarlo todo atado y bien atado.Todo está escrito en sus Memorias. Pese al calor, se pudo decir aquello de finis corona opus (el fin corona la obra). Yo siempre cito a los clásicos, porque ellos me enseñaron todo.

    A las 11 de la mañana regresó el aire acondicionado al apartamento. El edificio inteligente recobró su cordura. Fue algo así como una burla purificadora del azar o del destino. Yo tuve que volver a mi casa, donde Silencioso y Raca-raca se guiñaron un ojo cuando yo avancé tras la puerta. Fue la noche más caribeña de mi vida.

        Cristina Iturrioz, la más pop

Por otra parte, me llegó la información de la artista polifacética Cristina Iturrioz. Su exposición de pintura y escultura en la Costa del Sol es magnífica. Ella es la más pop de los artistas pop de nuestros días. En Madrid expuso en el amplio patio de la joyería Yanes. Los metales oro y plata en la escultura y el color atrevido en su pintura dinamizan el espacio y la vida.

Lola Rodríguez prepara un recital poético a las 9 de la noche del día 20 en la terraza de la Casa Árabe en Madrid, con diversos autores y me invitó a participar. Le dije que no, porque estaría en El Escorial, pero dado que sigo amarrada al calor de Madrid, quizás me acerque e intervenga. Me consta que leerá sus poemas el artista Ronsemeí. Esta Villa y Corte es impredecible. Hay de todo en ella, hasta matraca electoral.

Cerámica de la Virgen de la Paloma. Colección Carmen Valero

Obras de Cristina Iturrioz

Crónicas veraniegas VIII: LA ESCUELA DE LA VID EN MADRID, único gran viñedo y bodega en la capital de un país


Maribel Sánchez, directora de la Escuela de la Vid, inaugura el evento de presentación de vinos de Madrid



Julia Sáez-Angulo
Fotos: Luis Magán

19/7/23.- Madrid.- Madrid es prácticamente la única capital de un país que cuenta con 2,6 hectáreas de viñedo en su término municipal, de 4,6 del total del recinto, exactamente en la Casa de Campo, a tres km escasos de la Puerta del Sol, en la llamada Escuela de la Vid, dentro del distrito Moncloa, cuya propiedad es de Patrimonio Nacional, gestionada por la Comunidad Autónoma de Madrid, CAM, sobre edificios del Ayuntamiento, construidos por el arquitecto Sergio de Miguel, discípulo de Le Corbusier. 
            Las variedades de uva que cultivan, según las distintas orientaciones del terreno son nueve: cabernet sauvignon, tempranillo, merlot,  garnacha, chardonnay, moscatel de grado menudo, macabeo, syrah y graciano.
    “París es otra ciudad que tiene viñedos en Montmartre, pero tan solo una pequeñez, 1556 metros cuadrados, pese a todo celebran la fiesta de la vendimia, porque fue la ciudadanía del barrio la que salvó el viñedo de la especulación urbanística”, explica el catedrático Javier Arias, profesor de la Escuela.
    La Escuela de la Vid ha llevado a cabo una muestra de Vinos de Madrid, que fue inaugurada por la directora de la Escuela, María Isabel Sánchez, impulsora de los cambios en las infraestructuras y  desarrollo de nuevos proyectos de la institución (¡mujer tenía que ser!), y por Antonio Reguilón, presidente de Vinos de Madrid. Junto a ellos Ángel Oteo, Director General de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Sergio López, Director Gerente de IMIDRA y José Luis Inageros, Presidente de ACYRE (Asociación de Cocineros y Reposteros), con su divisa: "Madrid se come. Madrid se bebe".
    Los asistentes disfrutaron de una selección de vinos blancos y rosados de bodegas de la DO Vinos de Madrid, en las que cada vino se acompañaba por una cuidada elaboración a cargo de los alumnos de ACYRE, Asociación de Cocineros y Reposteros. Entre las bodegas presentes estuvieron: Bodegas Muñoz Martín, Bodega Ecológica Luis Saavedra, Licinia Wines, Bodega Familiar Cardeña, Bodegas Figueroa o Ca´di Mat
    Los asistentes disfrutaron de variedades de blancos: Albillo Real, Malvar, Sauvignon Blanc… Entre los rosados de la variedad garnacha de distinta procedencia junto a platos como "Pani Puri de presa ibérica con guacamole, chipotle y brote de cilantro fresco", "Bocado de Red Velvet", "Salmorejo con Gilda"; autentica empanada gallega, con verdadera masa (jamás hojaldre ni tomate…)
    El encuentro de la escuela de la Vid y los Vinos de Madrid fue una experiencia formidable, por la calidad de presencias y productos en el lugar abierto, donde se respira el buen aire de las viñas.
    Actualmente la Escuela de la Vid prepara un Museo del Vino, que será inaugurado en septiembre y que permitirá visitas a los ciudadanos para expandir fundamentalmente la cultura de la vid y del vino. Un gran auditorio permite conferencias y congresos de gran alcance. 
    También se contempla la posibilidad de  de crear un vino con el nombre de Ciudad de Madrid, algo que sería igualmente único entre las capitales europeas.
    Unos cuatrocientos alumnos de distintas edades se benefician de la docencia en aulas, bodega, almazara y cervecería, amén del conocimiento y cultivo de las nueve ocho variedades de viñedo.
    La Escuela de la Vid ha cumplido 66 años, desde que se instalara en el pabellón del Vino de la Feria del Campo como escuela sindical, inaugurada en los años 50 por Franco, imágenes se contemplan en uno de los noticiarios denominados NODO, que figuran en los archivos.




Magán, Arias, Sáez-Angulo y Sandoval
Vinos con historia en la Escuela de la Vid

Julia Sáez-Angulo y Elena, de Prensa de "Vinos de Madrid"

Inauguración con Franco hace 66 años

PRESENTACIÓN CARPETA DE ARTISTAS RESIDENTES CASA DE VELÁZQUEZ





Página Web Taller del Prado


 



Decreto de creación del Centro Nacional de Fotografía en Soria por Real Decreto

• Confirma la creación de una institución llamada a ser el lugar de referencia nacional e internacional de la fotografía en España

• Con una inversión de 8,5 millones euros, está previsto que los trabajos comiencen a principios de 2024

• Su ubicación, en el antiguo Banco de España de Soria, hace frente al desafío demográfico y atiende las demandas de las principales asociaciones nacionales de fotografía


L.M.A.

    18-julio-2023.- El Consejo de Ministros ha aprobado, a propuesta del ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta, el Real Decreto por el que se crea el Centro Nacional de Fotografía (CNF) en Soria. La nueva institución cultural de titularidad estatal, que se ubica en la antigua sede del Banco de España, va a suponer una inversión del Ministerio de Cultura y Deporte de casi 8,5 millones de euros, a lo que se añade una subvención nominativa de 100.000 euros al Ayuntamiento de Soria para el desarrollo de la programación de actividades culturales.

Las obras para adecuar el histórico inmueble tienen previsto comenzar a principios de 2024 y finalizar en 2025, con la estimación de abrir sus puertas en 2026. La elección de este enclave permite la transformación definitiva de un edificio referente en la ciudad en un espacio de proyección cívica, con una superficie total de 3.573 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas. La voluntad del CNF es convertirse en un lugar de referencia nacional e internacional de la fotografía, que el Real Decreto reconoce como “una de las expresiones de mayor trascendencia de nuestra cultura en una doble vertiente de documento y de obra de arte”.El centro responde a la estrategia del Gobierno para hacer frente a los desafíos demográficos que presentan las zonas con baja densidad de población y que pretende fomentar el turismo y el acceso a la cultura en territorios despoblados. Su ubicación en Soria ayuda a descentralizar de las grandes ciudades los significativos espacios culturales estatales y atiende las demandas de las principales asociaciones nacionales de fotografía. De este modo, el texto subraya la estrategia del Ministerio de Cultura y Deporte a favorde volcar el poder transformador de la cultura en los territorios de bajadensidad de población.

    El Real Decreto, que consta de 11 artículos, atribuye al nuevo centro la función de garantizar la correcta conservación de los testimonios materiales representativos de la fotografía en España, así como el desarrollo de exposiciones temporales. También contempla la creación de un portal virtual con programación propia, la puesta a disposición de los fondos a ciudadanos e investigadores y la misión de crear y coordinar una red permanente de centros y museos de fotografía.

    Asimismo, su creación persigue un modelo de gestión sostenible. Entendido como un foco de atracción para investigadores nacionales y extranjeros, así como para personas interesadas en la materia, el CNF redundará en la creación de empleo y en la promoción de los servicios que garanticen la

eficacia y calidad de su estancia.

    Por su parte, el Ayuntamiento de Soria ha comprado el edificio anejo, el Palacio de Alcántara, para usos culturales asociados al CNF.

Con la puesta en marcha de este nuevo centro, se da respuesta a la demanda histórica, por parte de la cultura en general y de los sectores especializados en particular, de crear, bajo el amparo del Ministerio de Cultura y Deporte, una institución dedicada en exclusiva a la reivindicación de una disciplina artística y documental en la que España ha sido y es protagonista, a través de generaciones de fotógrafos de primer orden que han escrito parte de la historia contemporánea.

domingo, 16 de julio de 2023

Crónicas veraniegas VI: EL CARMEN, fiesta de media población femenina española y decenas de salves marineras

Virgen del Carmen, patrona del Carmelo, con el escudo de carmelitas: la cruz sobre el monte Carmelo y dos estrellas. Colegiata de Bayona (Foto A. Zapisek)

Virgen del Carmen, patrona de los pescadores, con escapulario en la mano. Málaga. Foto COPE


Julia Sáez-Angulo

16/7/23 – Madrid.- Casi media España femenina se llama Carmen y casi la otra mitad, Pilar, seguidas de Lola, Concha o Teresa. Los nombres de las demás mujeres son versos sueltos, aunque vayan avanzando las Vanesa y Jésica, de pelicula norteamericana. De las Carmen que me circundan, la primera en felicitar es la pintora Carmen Lastra, felicitación acompañada de la Salve Marinera, interpretada por un coro de voces masculinas de Santander, su tierra solar. He recibido cuatro versiones, a cual mejor.

Carmen Valero Espinosa, abogada y crítica de arte, se despierta con la llegada de una hermosa orquídea rosa, venida de su amiga catalana Maite Fonollosa. Una amistad que se remonta a los 70, en la residencia de estudiantes de las Vedruna en Wimbledon, cuando ambas eran jóvenes, casi adolescentes, y practicaban el tenis, acorde con la ciudad inglesa. De ahí su afición a Nadal, Federer, Djokovic y Alcaraz

Pero todo no acaba aquí, Carmen Valero, generosa ella, ha invitado a una gran paella en casa de sus amigos los Arriola, para recordar también a su madre, Carmen Garrote, que fue una buena compañera suya en la Facultad de Derecho. A Garrote, la llamaban “la señora”, porque tenía clase, carácter, al tiempo que gracia extremeña. Cuenta Valero que, los Apuntes de Carmen Garrote eran tan buenos que se vendían en la Facultad y con ellos se aprobaba con toda certeza.

A Carmen Valero, experta mercantilista, se le dan bien los negocios desde muy pronto, y ella preparaba paellas en los jardines de Wimbledon, para celebrar los partys de los británicos, que acababan con el pago y propina a la chef, que no era otra que la futura abogada. Una dama, entre los invitados en la paella de Madrid, echó de menos “el garrafó, una alubia gorda que se estila en Levante, un poco basta, pero da mucho sabor”, según explica.

      Carmen recuerda hoy con cariño a su amiga la escritora Carmiña Martín Gaite, buena amiga suya, de la que guarda con orgullo todos sus libros dedicados. “Era una mujer con mucho ánimo, pese a las contrariedades de su vida. Íbamos juntas a su casa de campo en El Boalo (Madrid), hoy museo de su recuerdo”.

        Mercedes Ballesteros, otra puntual en felicitar a las Cármenes, acaba de regresar de Noblejas, su feudo manchego, donde le han rendido un homenaje, bien merecido por su generosidad con la localidad toledana, que en su día tomó el nombre de la pintora para un certamen de pintura al aire libre.

Carmen R. Eyre y Carmen Ros me contestan desde Jerusalén, dándome las gracias por mi felicitación y la Salve marinera que les he enviado por whatsapp, La editora Eyre viaja a Madrid en breve y quiere que nos veamos, para recordar nuestros buenos tiempos en la ciudad tres veces santa y eternos conflictos entre palestinos y judíos. En Jerusalén, me equivoqué de casa cuando pregunté por Carmen, la primera vez, y me miraron circunspectos por preguntar por el nombre de la ópera de Bizet.

También he felicitado ¡cómo no! a las carmelitas de Villanueva de la Jara, la décimo tercera fundación de las Descalzas. Allí está el singular Centro de Interpretación de las Moradas Teresianas, creado por la artista mexicana/española Ana Queral, que se lleva muy bien con las monjas. Ana no dejó de felicitar a Carmen Valero y convocó a un almuerzo en su casa con mole picante.

No he olvidado felicitar a Carmen Posadas, la escritora uruguaya, que tuvo la gentileza de presentar mi primer libro de relatos en Peyroncelli, allá en los 80. Al poco, ella dio las gracias. Gentil y diplomática, da gusto leer sus libros sobre mujeres célebres, porque Carmen Posadas sabe insuflarles una buena prosa.

Carmela Saro y Bernaldo de Quirós, asturiana de cuna y artista madrileña, ha sido otra de las felicitadas, pues las Carmen tienen toda clase de derivaciones familiares: Carmela, Carmiña, Mamen, Pamen, Menchu, Maica…Ahora recuerdo que he de felicitar a la Dra. Menchu Pérez Colomer

Aunque yo no me llamo Carmen, varios amigos artistas me han enviado por redes sociales, imágenes de la Virgen del Carmen, que tiene una iconografía muy contenida: su atributo visual más característico es el escapulario, que promete indulgencias y buena muerte a quien lo lleve en su pecho. Jaume Estartús, Juana Mari Herce, Tecla Portela, Marcos López, Charo de la Cueva, Charo Marín, Lourdes Ventura… han enviado imágenes varias con la advocación de la Virgen del Carmen.

Maika Bas, despista con su nombre familiar, pero también se llama María del Carmen y la felicitamos. Ella sigue con sus óleos, acuarelas y diseño de moda. Es una artista muy completa. “Muy talentosa”, dice de ella Ana Queral.

        Adriana Zapisek, que se encuentra en Bayona junto a su marido Mario Saslovsky, me envía una Virgen del Carmen, protectora de los Carmelitas, de la Colegiata de Bayona (Galicia), junto a una imagen de Santa Liberata, primera mujer mártir crucificada, según leyenda. 

        Carmen Feijóo, que todavía saborea el éxito de la Jornada de Puertas Abiertas en su estudio de la calle Cartagena, también celebra su santo, por su puesto, en compañía de sus hijos que residen en Torres Blancas, edificio del arquitecto Sáinz de Oiza, y la llevan a restaurantes de cinco estrellas. Nosotras lo celebraremos, igualmente, en el restaurante Los Montes de Galicia, dirigido por José Espasandín, que es excelente.

    Las Cármenes son infinitas como he señalado al principio y no puedo citar a todas. También me acordé de mi tía-abuela Carmen, una mujer muy fina, que venía a visitarme al internado, mi colegio de la Compañía de María, fundado por Santa Juana de Lestonac, sobrina del escritor Montaigne. La tía Carmen me obsequiaba cariñosamente con un paquete de galletas María, de sabor rancio. ¡Qué tiempos aquellos! Eran los 60. Yo era adolescente.

Carmen Valero, felicitada con una orquidea de la catalana Maite Fonollosa. Foto Sáez
Santa Liberata, primera mujer mártir crucificada. (Foto A. Zapisek)
Adriana Zapisek en La PUebla de Sanabria, camino de Galicia