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miércoles, 20 de enero de 2010

GABINO AMAYA, escultor, a través de su nieto Gabino Amaya Cacho, pintor

Gabino Amaya, pintor. Foto Arteinformado


Julia Sáez-Angulo

        Madrid.- El Museo de Bellas Artes de Badajoz ha adquirido recientemente un retrato del escultor Gabino Amaya Guerrero (Puebla de Sancho Pérez. Badajoz, 1896 – Madrid, 1979), pintado por su nieto del mismo nombre. El cuadro, un óleo de 100 x 80 cm. en tres cuartos de figura, representa al artista oscense con capa española negra de ribetes rojos. El retrato refleja la humanidad y prestancia del personaje y así fue reconocido por el director del citado Museo. La obra figurará próximamente en una exposición colectiva de Últimas Adquisiciones del Museo.

El pintor Gabino Amaya Cacho (Madrid, 1961) convivió diecisiete años con su abuelo que tenía el estudio en la colonia Iturbe de chaléts . “Con él aprendí el arte y con frecuencia me decía que yo era el único descendiente suyo que mostraba dotes artísticas. Siempre sentí admiración, además de gran afecto, por mi abuelo, un escultor soberbio que ha dejado piezas espléndidas para el patrimonio artístico español”, declara el pintor.

Monumentos públicos y pasos de Semana Santa
El Museo de Bellas Artes de Badajoz conserva diversas obras de Gabino Amaya escultor, así como su localidad natal Puebla de Sancho Pérez, que ha dedicado una Sala a exponer algunas piezas del ilustre hijo que obran en su poder, así como un magnífico retrato del escultor, pintado por su buen amigo Agustín Segura. El mismo Ayuntamiento le dedicó un libro sobre su vida y obra.

Entre los monumentos públicos que llevó a cabo el escultor Gabino Amaya se encuentran el dedicado a Guzmán el Bueno en Tarifa; a Luís Morales(1925) en una plaza de Badajoz; el monumento a Pedro de Valdivia (1927) frente al Ayuntamiento de Villanueva de la Serena; Monumento a Juan de Urrutia, en la plaza de Amurrio (Álava) y monumento a José Claros y Sánchez Barriga en Badajoz. También realizó diversos pasos de Semana Santa para diversas ciudades y entre los más célebres se encuentran los de Linares (Jaén).

Para su nieto el pintor, “Gabino Amaya era un hombre entrañable y humilde en familia. Nunca hacía alarde de su valía como artista entre los suyos; de todos sus éxitos nos enterábamos por los amigos que venían al estudio, como por ejemplo el retratista Agustín Segura o el Alfonso Sánchez que fotografíaba todas sus esculturas . En una ocasión supimos que se había entrevistado con el rey Juan Carlos y no nos lo había contado. Para mí ha sido siempre motivo de orgullo como gran artista de la escultura; creo que su figura está todavía por reconocerse más y mejor de lo que hoy se conoce”. Por nuestra casa pasaban muchos personajes como el Marqués de Lozoya, Fraga Iribarne o Arrese.

El nieto pintor guarda numerosas anécdotas del abuelo escultor, como por ejemplo su amor por los pájaros: "Iba al Rastro a compar jaulas bonitas para sus pájaros. Tenía una calandría que se sabía doce cantos y mi primo y yo íbamos al campo a grabar el piar de los pájaros para que la calandria los oyera y los repitiera".

Gabino Amaya pintor, ha realizado también dos retratos en dibujo con la cabeza de su abuelo para el Gabinete de Dibujos de la Biblioteca Nacional y para el Museo del Castillo de Larrés