Carmen Valero y Julia Sáez-Angulo
Fotos: Cuqui Valero Espinosa
22/5/26.- Madrid.- La fiesta de santa Joaquina de Vedruna y los 200 años de su fundación de las Carmelitas de la Caridad, más conocidas como Hermanas Vedruna, ha sido el motivo de la celebración en la residencia de mayores de San Lorenzo de El Escorial.
El centro principal de esta conmemoración fue la eucaristía celebrada en la parroquia del pueblo, al que se trasladó la gran estatua de la santa, para que pudieran venerarla las antiguas alumnas y padres, que asistieron al colegio de enseñanza media, que estas carmelitas sostuvieron en el municipio desde 1903, hasta hace trece años en que se reconvirtió en residencia de mayores, en la que residen 22 Hermanas, custodiadas por el equipo directivo de la comunidad está compuesto por la superiora Pilar Cercadillo, vicesuperiora Ana María Garrido y administradora, Araceli Gómez Gutiérrez.
La superiora es enfermera, algo muy indicado para atender a las Hermanas mayores o enfermas -había tres en cama- y hubo que llamar a una ambulancia para llevar al hospital a una de ellas que no mejoraba en sus constantes. Así es la vida cotidiana en la casa.
La santa misa fue oficiada por don Miguel, padre agustino, del cercano monasterio filipino. El capellán de las Hermanas es igualmente agustino, el padre Charles Chukwuebuka Ugonwafor, de origen africano.
Pilar Cercadillo tuvo la deferencia de invitarnos a los actos conmemorativos, entre ellos un almuerzo especial, junto a algunas antiguas alumnas o amigas como Carmen y Cuqui Valero Espinosa, María Jesús Solache… Comida con aperitivo, consomé y cordero. Lo más original, el postre enviado por el conocido obrador escurialense Paco Pastel y una antigua alumna: dos tartas que representaban la imagen de Santa Joaquina, tan querida por las Hermanas.
No faltó la bendición previa cantada: “Bendigamos al Señor que nos une en caridad y nos nutre con amor, en el pan de la unidad”.
Daba gusto ver a las hermanas mayores en sus mesas de a cinco disfrutar del día soleado, de la conmemoración y del almuerzo. A algunas ya las conocemos: María Teresa Domper, aragonesa y educada en la Enseñanza, María Dolores Palomino, Lidia Aruca…
Cerca de estas Hermanas se siente la presencia y cercanía de Dios.
La residencia recuerda por escrito, en pared o peanas, algunos consejos de la Madre fundadora santa Joaquina, todas los reconocen: “Amenos a Dios, sin tregua ni medida”, “Amor y más amor que nunca dice basta…”
Al final Cuqui Valero nos deleitó con un breve concierto de piano y una de sus composiciones "El sonido de las olas", y unas canciones a la guitarra. M. Jesús Solache cantó una romanza.
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https://lamiradaactual.blogspot.com/2025/02/comienzan-los-actos-del-bicentenario-de.html
Pilar Cercadillo, Carmen Valero y Ana María GarridoCarmen, Araceli y Fuensanta
Cuqui Valero, a la guitarra.
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