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sábado, 10 de enero de 2015

“Mujeres Nobel de la Paz”, libro escrito por Lydia Escribano en Nowtilus







Julia Sáez-Angulo

         Creadora de vida y madre, la mujer está llamada a buscar la paz para estabilidad y conservación de la especie humana. Mujeres Nobel de la Paz es el libro escrito por Lydia Escribano, publicado por la editorial Nowtilus.

         Se trata de un total de quince semblanzas de quince artífices de una convivencia más humana, democrática y justa. Quince maneras diferentes de enfocar y actuar la vida para hacerla mejor a los hombres. Un libro por tanto lleno de información y sugerencias.

         La necesidad de dar visibilidad y resonancia a las mujeres, sistemáticamente sepultadas en la historia, hace que este libro sea digno de interés y aplauso. Jody Williams, premio Nobel de la Paz, 1997, lleva a cabo el prólogo del libro.


Teresa de Calcuta

         Los nombres de las quince mujeres Nobel de la Paz seleccionadas en el libro de Lydia Escribano son: Berta von Suttner (1905), James Adams (1931), Emily Green Balch (1946), Betty Williams (1973), Mairead Corrigan 81976), Madre Teresa de Calcuto (1979), Alba Myrdal (1982), Aung San Sou Kyi (1991), Rigoberta Menchú (1992), Jody Williams (1997), Shirin Ebadi (2003), Wangari Muta Maathai (2004), Ellen Johnson Sirleaf (2011),  Leymah Gohwce (2011) y Tawakkol Karfman (2011).

         Es mucho lo que una mujer aporta y puede aportar en la vida y en la sociedad, es cuestión de estar atentos. La mujer ha dejado improntas en el siglo XX y el XXI está llamada a grandes logros. Démosles la visibilidad que requieren y necesitan.



        

        


miércoles, 12 de septiembre de 2012




Teresa de Calcuta, recordada y añorada a los quince años de su muerte



Julia Sáez-Angulo

         Quince años hace de la desaparición de la madre Teresa de Calcuta y su nombre, ya elevado a los altares como santa para los cristianos católicos, sigue despertando veneración y respeto

         Nacionalizada india, pero nacida en Macedonia en 1910 y fallecida en Calcuta (India) en 2007, Teresa de Calcuta fue una mujer consagrada a los pobres a través de una gran labor humanitaria en la India por medio de la Congregación Misioneras de la Caridad que ella misma fundó. Además de la aureola de santidad que le otorgó la Santa Sede a los cinco años de su muerte, en vida mereció el premio Nobel de la Paz.
        
Una mujer menuda, de apariencia frágil tenía una voluntad grande, movida por el amor a Dios y su sentido profundo de la oración para estar en contacto con Él y sacar las fuerzas necesarias para la entrega a los demás, para vivir plenamente el

Son muchas sus afirmaciones en vida que se le recuerdan como  elocuentes de su pensamiento ascético y místico: Evangelio. Quizás la más significativa sea: “El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz”.

“Contra el aborto, adopción” fue una de las frases más rotundas a la hora de definirse ante la masacre de los concebidos, destruidos y  no nacidos”.

Teresa de Calcuta fue una mujer muy unida al Romano Pontífice Juan Pablo II con el que se entrevistó en ocasiones y permanecen fotografías impagables de aquellos encuentros. Hoy, los dos personajes históricos, la religiosa Teresa de Calcuta y el papa Juan Pablo II están en los altares; el segundo como beato.

La princesa Diana de Gales fue también a visitar la ingente labor de la religiosa de origen albano en la India, antiguo territorio de imperio británico. Los rostros sonrientes de ambas perduran en las hemerotecas.

Un bello lema para la vida que Teresa de Calcuta nos brindó fue: “No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz”.



  
        
        

sábado, 9 de abril de 2011

“Bailes de Mar” en la exposición de marinas de Lola Saelices

Lola Saelices, pintora


"Bailes de Mar" Pintura
Lola Saelices
Galería Duayer
c/ Alcántara, 7.
Madrid Marzo-Abril, 2011


Julia Sáez-Angulo

       09.04.11 .- Madrid .- “El mar es más que un paisaje, también es un sentimiento” canta Rosa León con palabras del poeta. Lola Saelices expone su última serie titulada “Bailes de Mar” en la galería Duayer de Madrid, en la que acoge marinas del litoral gallego y levantino a partes iguales.

Dotada para la música y la composición de poemas, Lola Saelices Santos (Villacañas, Toledo, 1960), ha llevado a cabo una pintura poética en la que con ojos atentos mira al mar y extrae de él los infinitos movimientos y colores del agua en cada una de las luces del día: desde la perlada del amanecer hasta el ocaso, en un casi nocturno de fuerte evocación. En el catálogo deja sus reflexiones: “Bailes de mar arremetiendo en las rocas, /deshaciendo en diminutas semillas las piedras,/ formando pepitas de oro”.

Obra de Lola Saelices



El azul verdoso de las aguas matizadas de rizos blancos por las olas o las reverberaciones de la luz, se alternan en los cuadros con los ocres de la arena en las playas. En las Rías Bajas de Galicia, la pintora apresa los momentos irrepetibles del mar en Villagarcía de Arosa, Cambarro, Pontevedra y su papelera al fondo, la desembocadura el Miño –un cuadro espléndido de composición y acogida de un gran espacio...




De la costa levantina, sobre todo de Campello, surgen las marinas serenas que alternan el agua y la playa, el azul y el tostado, con acentos más intensos en las rocas, con matices más claros o desvaídos en el horizonte y los celajes. Un trío de playas, situados en cuadros correlativos en el montaje de la exposición, dan idea de esta visión serena que la pintora busca y encuentra para reflejar en su obra. También está presente una tarde de tormenta con celajes inquietantes. Hermoso el cuadro titulado “Tarde con Mercedes”, referido a un compartir el mismo motivo de paisaje junto a la pintora Mercedes Ballesteros.



“El mar tiene muchos momentos y manifestaciones al cabo del día. Es un elemento vivo que no se agota”, comenta en voz alta Lola Saelices para resaltar que el mar es un vivero inagotable de marinas y ella da fe e su pintura de lo afirmado. Las composiciones varían tomando proporciones diferentes del espacio verdiazul del agua o del terroso de la arena. Los horizontes quedan abiertos a la mirada del espectador.


Saelices, graduada en Artes Aplicadas y Gráfica Publicitaria, trabaja su obra en técnica mixta: acrílico y óleo; el primero en la base y el segundo en la superficie para dar la visión, cremosidad y suavidad del pigmento al aceite. Su pincelada es lisa y barrida en general, resaltada a su vez con toques impresionistas de materia que producen un ritmo visual de gratos resultados.

“A veces sentimos que lo que hacemos es sólo una gota en el mar, pero el mar sería menos si faltara una gota”, dice la gran Teresa de Calcuta y Lola Saelices lo recoge en su blog. El mar es un referente infinito para los artistas.