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viernes, 4 de diciembre de 2020

PALACIO REAL INAUGURA SU BELÉN NAPOLITANO POR PRIMERA VEZ CON UN CONCIERTO QUE SE RETRANSMITIRÁ EN DIRECTO POR YOUTUBE

EL PÚBLICO PODRÁ VISITARLO GRATIS HASTA EL 10 DE ENERO

Belén napolitano. Palacio Real


Madrid, 4 de diciembre de 2020

    Patrimonio Nacional inaugurará su Belén Napolitano en el Palacio Real de Madrid este próximo domingo, 6 de diciembre, por primera vez con un concierto que se retransmitirá en directo a través de su canal de YouTube a partir de las 12 horas bajo la dirección de Javier Ulises Illán con la Orquesta Nereydas y el contratenor Filippo Mineccia.

El concierto tendrá lugar en el Salón de Alabarderos -en el mismo espacio donde está ubicado el Belén Napolitano-, y servirá para abrir al público, hasta el 10 de enero de 2021, inclusive, este célebre conjunto de figuras, que este año contará con varios escenarios réplicas de los Jardines de Aranjuez.

Con esta iniciativa, la presidenta de Patrimonio Nacional, Llanos Castellanos, que presidirá el acto, quiere poner en valor el patrimonio inmaterial que atesoran los Reales Sitios como es el caso de la música y, en concreto, el repertorio barroco que se ofrecerá durante el concierto.

“En este año tan complicado para todos, hemos querido inaugurar el Belén Napolitano de una forma muy especial, con música navideña de los siglos XVII y XVIII, y a través de un streaming, para que todo el mundo, esté donde esté, lo pueda disfrutar”, ha asegurado Llanos Castellanos.

El concierto de inauguración está basado en un programa de música barroca napolitana, con una dedicación especial a la Navidad, a la Virgen y al Niño Jesús. Bajo la dirección de Javier Ulises Illán, contará con la colaboración del contratenor italiano Filippo Mineccia, considerado un especialista a nivel mundial en canto histórico y de música antigua. A Mineccia le acompañará la Orquesta Nereydas con cinco instrumentistas: Ricart Renart y Sergio Suárez, ambos al violín; Isabel Juárez, con una viola; María Saturno, al violonchelo; y Manuel Minguillón, de cuerda pulsada.

Visitas gratuitas y con aforos limitados

Como en años anteriores, Patrimonio Nacional dará acceso gratuito para visitar de manera exclusiva el Belén. Las visitas comenzarán este mismo domingo a partir de las 14:00 horas y se realizarán en grupos de cinco personas, acompañadas por personal de la institución, en seisturnos a la hora.


De esta forma, la institución quiere garantizar la seguridad de la visita en todo momento frente al Covid-19, como ha venido realizando desde la reapertura de los Reales Sitios. De hecho, Patrimonio Nacional controlará el acceso al Salón de Alabarderos con un aforo máximo de 22 personas en todo momento, ya que quienes adquieran su entrada para visitar el Palacio Real de Madrid también podrán descubrir el Belén Napolitano, sin coste añadido.

En este sentido, cabe destacar que continúa vigente la promoción extraordinaria de precios, con un 50 por ciento de descuento en todas las tarifas de las visitas a los Reales Sitios.

Los Jardines de Aranjuez en el Belén

El Belén Napolitano del Palacio Real de Madrid tiene su origen en el belén iniciado por Carlos III para su hijo, el futuro Carlos IV. Como ya es tradición cada Navidad, los técnicos de Patrimonio Nacional lo han instalado aprovechando elementos inspirados en las Colecciones Reales y los Reales Sitios.

Este año, Patrimonio Nacional ha fijado una especial atención en los Jardines de Aranjuez, que recientemente han sido declarados Itinerario Cultural Europeo como parte de la Red de Jardines Históricos Europeos.

En concreto, el belén cuenta al inicio con una zona ajardinada, que incluye la reproducción de los bancos de los Jardines de la Isla, así como arcos de celosías y una jaula de pájaros inspirada en las del siglo XVIII.

El visitante también podrá encontrar el Templete neoclásico del Estanque de Chinescos del Jardín del Príncipe, donde aparecen diversos personajes como una pareja de enamorados, un coleccionista de mariposas y buscadores de setas.

El Misterio se encuadra este año en las ruinas de un templo clásico, en lo alto de una colina hacia la que se encaminan los pastores y el cortejo de los Reyes Magos, una vez pasada la fuente y la reproducción en miniatura de la gran reja de hierro con las iniciales del rey Carlos IV y María Luisa.

Para más información: www.patrimonionacional.es

Palacio Real

lunes, 11 de diciembre de 2017

Navidad en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza



Hasta el 7 de enero de 2018
11.12. 17 .- MADRID .- Hasta el 7 de enero se encuentra instalado en el hall del Museo un belén napolitano del siglo XVIII, perteneciente a la colección Isidro Brunete y cedido desinteresadamente para su exposición. Comenzó a reunirse en la década de 1970 y en él destacan las figuras de los ángeles, el Misterio -la Virgen, el Niño y San José-, los Reyes Magos y la rica escenografía que ilustra la vida cotidiana de la época: vendedores ambulantes, músicos, viajeros, paseantes, compradores, taberneros y un amplio catálogo de oficios que arropan con su vivacidad y expresividad el Nacimiento de Cristo. 

Además, los días 23 y 26 de diciembre, el Coro Ensemble Guerrero interpretará un repertorio de villancicos junto al belén, a las 11.30 y a las 13 horas, que incluirá un fragmento de "La bomba", de Mateo Flecha “El viejo”; "A un niño llorando al yelo", de Francisco Guerrero; "Tu scendi dalle stelle", de Alfonso Maria di Liguori; "Lullay my Liking", de Gustav Holst; "El Nacimiento", de Ariel Ramírez, con arreglos de Dante Andreo, y "O magnum mysterium", de Nicholas White. 

Durante este periodo navideño, el Museo mantendrá su horario habitual para visitar tanto la colección permanente como Picasso/Lautrec Lección de arte : de martes a domingo de 10 a 19 horas y los sábados, horario ampliado para las exposiciones hasta las 21 horas, excepto los días 24 y 31 de diciembre que se abrirá hasta las 15 horas y el 25 de diciembre y 1 de enero, que permanecerá cerrado. 

Y como todos los años, existen también actividades especiales para familias que, en esta ocasión, giran en torno al proyecto Lección de Arte: Mira, siente, cambia, una visita-taller dirigida al público familiar -con niños de 3 a 6 años-, e Imposible no hacer, abierta tanto a familias con niños de 7 a 12 años, como a jóvenes y adultos. El plazo de reserva de plaza para ambas ya está abierto. 

viernes, 28 de noviembre de 2014

CentroCentro Cibeles acoge el Belén napolitano de los duques de Cardona

Tras décadas sin ser expuesto, se puede visitar en la planta principal, desde hoy hasta el 1 de febrero de 2015


  • Madrid recupera este belén histórico, legado de la Casa Ducal de Medinaceli, conservado por la XXI duquesa de Cardona, Casilda Ghisla Guerrero-Burgos y Fernández de Córdoba
  • Encargado a Nápoles en 1784, es una joya belenística de cerca de 200 piezas, con arquitecturas que recrean la vida y el espíritu de aquel reino en el siglo XVIII
  • La muestra ha sido organizada con la colaboración del Museo Salzillo, cuya directora, María Teresa Marín Torres, ha comisariado el proyecto
  • Es la tercera muestra dentro del ciclo expositivo dedicado a belenes históricos, iniciado en el centro en 2012
 L.M.A.


Madrid, 28-nov-‘14
 
CentroCentro Cibeles desarrolla desde hace tres temporadas un programa expositivo centrado en la exhibición de los grandes belenes de nuestro país y que cada Navidad se convierte en una de las atracciones favoritas de madrileños y visitantes. Este año, el Belén napolitano de los duques de Cardona, legado de la Casa Ducal de Medinaceli, una joya belenística del siglo XVIII, se puede contemplar, de manera extraordinaria, fuera de su emplazamiento habitual y tras décadas sin ser expuesto al público.

El conjunto, de cerca de doscientas figuras, recrea el espíritu del Nápoles del siglo XVIII.  En un espacio de cerca de 50 metros cuadrados, se podrán contemplar desde la escena del Nacimiento y el cortejo de los Reyes Magos, con los músicos y sus peculiares instrumentos, hasta escenas más populares, de pastores y los tradicionales conjuntos reunidos en torno a la panadería, la carnicería, la taberna o las tiendas de artesanos. La muestra abre al público hoy y permanecerá hasta el 1 de febrero de 2015, en la planta principal del centro.

Un belén histórico recuperado para Madrid
El origen de este conjunto se remonta a 1784, año en el que el duque consorte de Santisteban, futuro XIII duque de Medinaceli y XV duque de Cardona, don Luis María Fernández de Córdoba y Gonzaga, encarga a Nápoles dos belenes de la mejor factura, uno para el príncipe de Asturias, el futuro Carlos IV, y otro para su familia. Este último conjunto llegó a España en 1785, y en 1790 se volvieron a encargar más piezas. Cuenta la tradición familiar que “solo se hicieron dos belenes de esta misma factura, el realizado para el duque de Medinaceli y otro realizado para los zares de Rusia”.

Su primera exposición pública se realizó en 1860, en el que fue el palacio de la familia desde el siglo XVI hasta 1892, ubicado donde actualmente se encuentra el Hotel Palace. Fue una iniciativa de Ángela Apolonia Pérez de Barradas y Bernuy, esposa del XV duque de Medinaceli, dama de la reina Isabel II, una mujer avanzada para su época, aficionada al arte y a la política, con uno de los salones literarios más famosos de la época. Encargó al pintor Federico Madrazo, uno de los artistas más reputados del momento, la escenografía del belén. El conjunto se siguió mostrando a lo largo de los años en la nueva residencia en la plaza de Colón, hasta las primeras décadas del siglo XX.

La XXI duquesa de Cardona, Casilda Ghisla Guerrero-Burgos y Fernández de Córdoba, es actualmente quien conserva este legado y se ha hecho cargo de su recuperación a lo largo de los últimos años. En la actualidad, el conjunto se conserva en un espacio especialmente habilitado para ello en su residencia habitual, y para el que ella misma diseñó la escenografía, inspirada en el Belén de Caserta, Italia.

Se trata de un conjunto que destaca por su carácter unitario, fue elaborado por un mismo autor, y por ser sus piezas de madera, incluidas las cabezas, habitualmente modeladas en terracota.

CentroCentro Cibeles organiza esta exposición, para la que ha contado con el apoyo técnico del Museo Salzillo, cuya directora, María Teresa Marín Torres, ha comisariado el proyecto. Asimismo, CentroCentro Cibeles agradece a la Fundación Juan-Miguel Villar Mir su generosa contribución y apoyo, que ha hecho posible, en parte, este proyecto.

La muestra se incluye dentro de la programación de Navidad que organiza el Ayuntamiento de Madrid, y que cuenta con el patrocinio de Banco Sabadell.

El programa expositivo navideño de CentroCentro ha contado ya en dos ocasiones con destacados belenes históricos españoles. En 2012, presentó el conjunto de los hermanos madrileños García de Castro, actualmente depositado en el Museo Salzillo de Murcia. En 2013, fueron las tallas de Francisco Salzillo las que se mostraron en Madrid, en un montaje expositivo que disfrutaron más de 55.000 visitantes.

Horarios y tarifas
De martes a domingo, de 10 a 20 horas. Cerrado los días 1 y 6 de enero
24, 25 y 31 de diciembre, y 5 de enero, abierto de 10 a 14 horas
Entrada: 2 euros
Entrada reducida: 1 euro. Mayores de 65 años, familia numerosa
Acceso gratuito: Menores de 14 años, personas en situación de desempleo, Amigos de CentroCentro, discapacitados y un acompañante cuya presencia sea indispensable.
Compra de entradas en la taquilla de CentroCentro Cibeles y enwww.ticketea.com


jueves, 27 de noviembre de 2014

Belén de los Duques de Cardona, en CentroCentro





L.M.A.

 Madrid, 27-nov-‘14

El  Belén napolitano de los Duques de Cardona, Legado de la Casa Ducal de Medinaceli,  se podrá ver en la planta principal de CentroCentro Cibeles esta Navidad.

La muestra abre al público el 28 de noviembre a las 11 horas y se podrá visitar hasta el 1 de febrero de 2015.

 La comisaria es María Teresa Marín Torres. 

Desde hace tres temporadas CentroCentro Cibeles desarrolla un programa expositivo centrado en la exhibición de los grandes belenes de nuestro país, que cada Navidad se convierte en una de las atracciones favoritas de madrileños y visitantes. Este año presenta esta joya del siglo XVIII, que de manera extraordinaria se puede contemplar en Madrid, fuera de su emplazamiento habitual y tras décadas sin ser expuesto al público. El conjunto de cerca de doscientas figuras recrea el espíritu de la Nápoles de aquel siglo.



CentroCentro Cibeles organiza esta exposición, para la que ha contado con el apoyo técnico del Museo Salzillo, cuya directora ha comisariado el proyecto.


LUGAR: PLANTA PRINCIPAL DE CENTROCENTRO CIBELES
Pza. de Cibeles, 1


miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL BELÉN NAPOLITANO. EL BELÉN DE VITORIA-GASTÉIZ

                  Obsérve el paisaje  de ruinas clásica en el que está ubicada  la escena del Nacimiento.
                  En primer término aparece el rey  Baltasar que  en lugar de negro es  un sultán turco.







Figuritas articuladas


















Ambientación

























M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ


En un reciente viaje por el norte conocí la bella ciudad de Vitoria. Nuestra amable anfitriona norteña, la excelente pintora Teresa Ahedo, afincada en Bilbao, cuando supo mi intención de pasar un par de días en ella me encareció muy vivamente que no dejara de visitar la Catedral Nueva y el Museo Diocesano de Arte Sacro cuya sede es dicha Catedral. ¡Magnífica idea! Me encantó y muy en especial su belén napolitano, excelentemente iluminado y permanentemente expuesto en la nave de la Epístola, de manera que el visitante puede admirarlo  cualquier día del año.

BELÉN NAPOLITANO

El primer belén familiar del que tenemos noticia fue el de la duquesa de Amalfi, en 1567 y, al parecer, constaba de 107 figuras. De las casas señoriales pasó a las de los burgueses acomodados y de aquí, cuando se abarataron los materiales con los que se construyen las figuras o surgieron otros más baratos, al pueblo.

Pero si existen belenes maravillosos son los llamados belenes napolitanos: verdaderas obras de arte, no sólo el belén en sí mismo sino todas y cada una de las figuras y elementos que lo componen.
Cada una de las figuritas que conforman un belén napolitano es una verdadera obra de arte en la que trabajan diversos artesanos hasta conseguir el aspecto final con que las vemos colocadas.

 La novedad mas característica que intruduce el belén napolitano son las figuritas:  articuladas y se visten. El cuerpo está formado con un armazón de alambre recubierto de tiras de estopa o lienzo, como se puede observar en las imágenes femenina y masculina mostradas más arriba. Habitualmente  las figuritas del belén eran rígidas de madera,  en ellas que se cuidaba el aspecto de la cabeza y el de las extremidades, pero en el belén napolitano las nuevas figuras son articuladas, lo que les otorga una extraordinaria movilidad y permite colocarlas en cualquier postura.

Los brazos y pies están moldeados en cerámica o en madera; la cabeza está hecha de porcelana y pintada al óleo según la encarnadura que requiere la tez, las variantes de la figura (hombre, mujer, niño; joven, viejo, etc.) y el color del pelo. Los ojos están realizados en vidrio de diferentes colores. Los más reputados escultores napolitanos modelaron en sus talleres estas cabezas. Las dos figuras  desnudas -masculina y femenina- que mostramos son del belén de Vitoria-Gastéiz.

El articulado maniquí así construido se viste después con hermosos trajes, confeccionados a medida en seda, terciopelo, raso, algodón u otros tejidos. Se adorna con joyas auténticas en miniatura, se calza y peina a la manera del siglo XVIII. Quien desee más información sobre la estructura de estas figuras y los detalles que conforman su vestimenta -adecuada siempre al status social que representan- puede consultar:
http://www.lacasalingaideale.it/lezioni/presepe.htm

En resumen, su vestimenta está calcada de la moda del siglo XVIII y reproduce la que llevaban los distintos estamentos sociales, pues todos ellos -de los más altos a lo más bajos- están representados en el belén napolitano que, en realidad, pretender ser una recreación en miniatura de los habitantes de Nápoles y del reino de las dos Sicilias en esa época, así como de sus diversos estilos de vida.

Los paisajes palestinos se transforman en paisajes italianos, en ellos aparecen ruinas de templos de la Antigüedad clásica para albergar la escena del Nacimiento del Niño Jesús (es la moda que conoce en el arte  con el nombre de "rovinismo" o paisajismo de ruinas), pero las calles y edificios -panadería, taberna, herrería, etc.- intentan reproducir la ciudad de Nápoles en el XVIII. Naturalmente la gente de Judea se transforma en napolitana.

Aparecen también en los belenes napolitanos numerosos animales, muchos de ellos exóticos en el siglo XVIII.

También hay abundantes  cacharros,  utensilios y accesorios de la vida cotidiana, sin olvidar hermosas vajillas en miniatura que adornan las bien servidas mesas, ni tampoco las frutas y verduras realizadas en arcilla o en cera. Abundan tambien las joyas en miniatura para a dornar las figuritas que representan la clase social alta. Todo ello es lo que se conoce con el nombre de finimenti.  Contribuyen enormente  a que los belenes napolitanos alcancen altísimas cotas de belleza y refinamiento.

 Hay que resaltar que la perspectiva del conjunto de consigue utilizando figuras de diferentes tamaños

AUGE DEL BELÉN NAPOLITANO: CARLOS VII DE NÁPOLES

En los siglos XVII Y XVIII se produjo un fuerte desarrollo del belenismo. Con el barroco se impulsó de forma definitiva la realización de belenes.
En el siglo XVIII la ciudad de Nápoles se puso en cabeza: allí se creó una escuela incomparable en cuanto a belleza, detalle y meticulosidad en las figuras. Mucho tuvo que ver en ello el Carlos VII de Nápoles y V de Sicilia
.
Este ilustrado rey se interesó mucho por el arte del belenismo y lo impulsó decididamente. La aristocracia secundó la idea. Como consecuencia en Nápoles proliferaron extraordinariamente los belenes y surgieron importantes imagineros belenistas.

 Allí se comenzaron a construir las figuras articuladas. Incluso la Real Fábrica de porcelana de Capodimonte se puso al servicio de los encargos que las diferentes escenas del belén requerían.

Lo mismo ocurrió con escultores, los más reputados se dedicaron a modelar en sus talleres cabezas para los protagonistas del Misterio y para los ángeles, pastores, gente el pueblo, turcos, etc.
  
   Los grandes orfebres de la corte hicieron miniaturas de joyas auténticas para adornar las figuras que representan personajes de la clase social alta.

   Los artesanos que se dedicaban a la confección de trajes, hicieron réplicas en miniatura de las vestimentas habituales de las diversas clases sociales. Esos trajes a veces, para dar más verosimilitud a la escena, llevan un finísimo alambre en los dobladillos y los pliegues para realzar la caída natural de la tela y para dar volumen a las vestimentas.

En resumen, ningún artista ni artesano de la ciudad quedó al margen de la actividad belenística.

La foto ambientada que mostramos pertenece al Belén de Vitoria- Gastéiz, tal como aparece actualmente expuesto.

Todo Nápoles desde el día de la Inmaculada -8 de diciembre- hasta el día de la Candelaria -2 de febrero- vibraba en torno a los belenes pues constituían un exponente le la riqueza y el buen gusto de las familias.

Hay que recordar que el rey Carlos VII de Nápoles y V de Sicilia, gran impulsor de las artes belenísticas, era un príncipe español: fue tercer hijo del rey de España Felipe V de Borbón y el primero que tuvo su segunda esposa, la culta princesa italiana Isabel Farnesio, duquesa de Parma, Piacenza y Toscana.

Isabel Farnesio, consciente de que sus hijos no heredarían el trono de España (el rey tenía dos hijos de su primer matrimonio), hizo todo lo posible por recuperar la perdida influencia española en Italia con el fin de colocar allí a su descendencia.

El mayor de sus hijos, Carlos, heredó inicialmente de su madre el ducado de Parma (1731). Más tarde, al conquistar Felipe V el Reino de Nápoles y Sicilia en el curso de la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-1735),  pasó en 1754 a ser el rey Carlos VII de Napoles y V de Sicilia. Permaneció en Nápoles hasta 1759.
  
  Cuando contaba 22 años de edad contrajo matrimonio con María Amalia de Sajonia -14 años- hija de Federico Augusto II, duque de Sajonia y Lituania y después rey de Polonia. Hasta la muerte de la reina, un año escaso después de su llegada a Madrid como nuevos reyes de España, formaron un bien avenido y prolífico matrimonio. Se dice que la propia M. Amalia y las damas de su corte napolitana cosían y bordaban ropitas que adornaban después las figuritas del Belén del palacio.

Cuando en España murió el rey Fernando VI (segundo hijo del primer matrimonio de Felipe V, el mayor -Luis- murió muy pronto, en vida del rey Felipe), Carlos -hijo mayor de Felipe V e Isabel de Farnesio, su segunda esposa- fue nombrado rey de España. Era el año 1759. Abandonó Nápoles y se convirtió en nuestro rey Carlos III, al cual Madrid tanto debe. Meses después de llegar a España, en septiembre de 1760, murió la reina. El rey Carlos nunca volvió a casarse.
  
   Este rey introdujo el belén napolitano (es decir de figuras articuladas) en España. Ya en Madrid mandó realizar el llamado Belén del Principe, creado por encargo suyo en los talleres napolitanos y en la fábrica de cerámica de Capodimonte. Este belén, desafortunadamente, se dispersó con el paso del tiempo en diversas colecciones. Las figuras que se conservaban en Palacio Real tenían un estado de conservación no demasiado bueno. En 1987 se llevó a cabo una restauración que incluía el tratamiento de las figuras, de las telas y de los distintos accesorios. En el año 2002 Patrimonio Nacional encargó la realización de algunas piezas a talleres napolitanos que continúan elaborando figuras a la manera tradicional del siglo XVIII. En la actualidad se suele exhibir en el Palacio Real de Madrid en Navidades para goce y disfrute de quienes amamos este arte.
   De todos modos no hubo muchos belenes  napolitanos, como demuestra el hecho de que los más  importantes que hay hoy son  de época posterior y generalmente han sido comprados en Italia, como el de  Vitoria que hoy nos ocupa. Continuaron preferente mente los de figuritas esculpidas o modeladas.

EL BELÉN DE VITORIA-GASTEIZ

Está formado por 56 figuras, de las cuales son humanas 38. Las 38 figuras humanas pertenecen a distintas razas y diferentes clases sociales. Sus vestimentas y ornato se corresponden con estas diferenciaciones.
  
    Las figuras están realizadas en diferentes escalas: el Misterio, los ángeles y los reyes magos son las de mayor tamaño (de 40 a 45 centímetros); otras figuras tienen entre 30 y 25 centímetros, hasta llegar a algunas figuras de 20 centímetros (se colocan al fondo, en lo que equivaldría al horizonte y comunican sensación de lejanía).    Al instalar diversas escenas del belén en diferentes tamaños se produce sensación de profundidad y de perspectiva.

Las restantes figuras (18) son de animales, importantes en los belenes napolitanos, como quedó dicho arriba.

  También cuenta este belén con gran número accesorios (finimenti en terminología napolitana): joyas, herramientas, etc., fabricados en diversos materiales, que contribuyen a enriquecer el espectáculo que ofrece.

 En su actual configuración paisajística la escena del Nacimiento está ubicada en medio de unas ruinas que recuerdan las de edificaciones clásicas. Es de advertir que justamente este escenario fue el habitual  en el siglo XVIII en Nápoles, recordando quizás las cercanas ruinas de Pompeya y Herculano.

  Otra característica que quizás sorprenda al visitante poco experto  es ver al rey “negro” transformado en este caso en sultán turco.

   Las piezas de este belén fueron adquiridas en Italia. En los años 50 fue donado a la diputación de Álava por D. Félix Alfaro Fournier, nieto de Heraclio Fournier, fundador de la empresa de naipes del mismo nombre. Se instaló en el Museo Provincial de Álava.
   
    En el año 2003, tras haber sido limpiado y restaurado fue colocado en la nave de la Epístola de la Catedral de María Inmaculada o Catedral Nueva -estilo neogótico, cinco naves (la central de 35 mtrs de altura), con exterior más sobrio que el resto, dado que las torres y el cimborrio del proyecto original no llegaron a ejecutarse-, actual sede del magnífico Museo Diocesano de Arte Sacro.