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lunes, 23 de marzo de 2020

OBITUARIO: Ramón L. Fernández y Suarez, profesor de Universidad y escritor del Grupo Troquel


Ramón L. Fernández Suarez



Julia Sáez-Angulo

            Madrid .- 23.3.20 .- Ha fallecido el profesor y escritor Ramón L. Fernández y Suarez (Cuba, 1946 - Madrid 2020), residente en Madrid. Doctor en Derecho ha impartido la docencia en la Universidad Politécnica de Madrid, en el Colegio Universitario de San Pablo CEU en Madrid y en la Mikkeli University of Applide Sciencies de Finlandia como profesor invitado durante varios años. 
            En su jubilación se dedicó a la escritura narrativa y ha publicado diversos libros de novela y ensayo. Fue secretario de  la Asociación Grupo Literario Boadilla Troquel, colaborador estrecho con la directora de dicha revista, Carmen Silva; colaborador de la revista UPM y miembro de la Junta directiva de la Asociación de Escritores de Madrid.

            Los libros de Ramón Fernández abordan argumentos de la América hispana y especialmente de Cuba y España, como Natural de Laredo nos ofrece una historia de indianos, en medio de una realidad histórica situada en la segunda mitad del XIX y llega hasta la fecha de 1914, la de la primera Guerra Mundial, como cuenta el narrador omnisciente de la novela. Otro de sus libros narra el paso del Inca Garcilaso de la Vega por Cuba con el título Rumbo a los centros de poder. Y un libro de relatos con un título tan cubano como es El príncipe de la Manigua.
            Ramón Lázaro Fernández y Suarez estaba casado con la Doctora en Medicina, también cubana, Margarita Sablón. Tenía un hijo.

            Todos los escritores de la revista Troquel lo recordamos con la elegancia que desprendía su persona. Todo un caballero atento sensible y con sentido del humor. Un hombre alto, tocado de sombrero blanco en verano, que le daba un aire de indiano recién llegado de América, comentario que le hice y lo aceptó encantado con una sonrisa, porque precisamente en ese momento estaba escribiendo su novela sobre el indiano. 


Prólogo para "Natural de Laredo"

Para su libro Natural de Laredo, me pidió un prólogo en el que escribí:
            “El prólogo es una suerte de ensayo, dejó escrito Camilo José Cela, premio Nobel 1989, pero éste mismo autor había criticado en 1986, la candidatura a la Real Academia Española, RAE de Jesús Aguirre –entonces Duque de Alba-, porque lo consideraba un “simple escritor de prólogos”, ya que dirigía una editorial. Con todo, CJC, Camilo, el de los premios, escribió multitud de prólogos a sus propias obras, algunas veces hasta siete prólogos diferentes para las distintas ediciones de una obra como La colmena. Y escribió además abundantes prólogos para los libros de sus colegas, donde se explayaba por sus siempre peculiares derroteros. De un prólogo se suele esperar una cierta presentación del autor y/o del libro en ciernes.

            Prólogo, según el diccionario de la RAE, es un texto preliminar de un libro, escrito por el autor o por otra persona, que sirve de introducción a su lectura. El colmo de los prólogos lo llevó a cabo el escritor argentino Macedonio Fernández, que quiso escribir una novela articulada con sucesivos prólogos.

            Y aquí estoy yo, escribiendo un prólogo a la novela Natural de Laredo, del escritor cubano/español Ramón L. Fernández y Suárez, profesor, ya emérito, de la Universidad Politécnica de Madrid y escritor de ensayos, narrativa y poesía. Digamos que su actividad literaria se ha intensificado a partir de finalizar sus tareas docentes y que se canaliza, entre otros medios, junto al grupo literario Troquel,  que cuenta con la revista del mismo nombre, dirigida por Carmen Silva. El autor es miembro de la Asociación de Escritores de Madrid y ha escrito libros como Memorias y relatos de un docente.

            Natural de Laredo es una novela situada en la historia de Cuba antes y después de su independencia de la Corona española, cuando los Estados Unidos de América, en un movimiento del particular interés de su política exterior, hasta hoy no bien aclarado, intervienen decisivamente en el conflicto bélico que allí tenía lugar. Una novela histórica la denomina su autor, si bien no fabula sobre personajes históricos, sino sobre personajes que vivieron dentro del friso histórico mencionado, es decir personajes que nos cuentan la intrahistoria de la Historia, como indicara el escritor Miguel de Unamuno. La intrahistoria narra la vida cotidiana de personas que vivieron durante aquellas fechas y acontecimientos. Vida vivaz de emociones y sentimientos, de amor, dolor y sufrimiento, de entusiasmos, ambiciones, fracasos  y esperanzas. La vida misma. Vida que no figura en fechas ni estadísticas. La verdadera vida hecha de nombres y apellidos concretos, aunque pertenezcan a colectivos marginados o alejados de los centros del poder.

            La intrahistoria es más verdadera y elocuente que la frialdad de los datos y/o la mera sucesión de los acontecimientos políticos, porque habla de vidas de hombres y mujeres comunes, gentes con historia pero “sin Historia”. No olvidemos como en Roma se decía, que la Historia la hacía el pueblo romano, aunque la escribiera un historiador sobre los hombres del poder.

            En el caso de la novela Natural de Laredo, es la vida de un emigrante español en busca de fortuna y regreso a su terruño santanderino en el norte de España con el sueño del indiano dentro: hacerse construir una casa que mostrara su triunfo. No todo va como uno desea, como uno espera. Los sueños nunca son un dictado inexorable. Aquí se debate y resuelve la trama de la novela.

            En el libro vamos a encontrar algunos americanismos, en su mayoría recogidos por la RAE. No olvidemos que Ramón L. Fernández y Suárez ya había publicado un libro de relatos con un título muy cubano como es el de Príncipe de la Manigua. El autor cuida las formas de expresión diferenciadas de los personajes españoles o cubanos, dentro de la lengua común, en la novela Natural de Laredo bien estructurada en capítulos.

            Natural de Laredo es una hermosa historia de indianos, una novela corta, que se cuenta a buen ritmo de lectura, la intrahistoria de un emigrante español que, en sus sueños, va a hacer las Américas y las circunstancias y avatares le van llevando por rumbos con los que seguramente no soñó. Pero la vida manda con su imprevisión y delicuescencia. Para terminar, otra cita de CJC: “La vida es vasta, tumultuosa, varia, contradictoria, asimétrica, y así debe ser la novela”.

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domingo, 22 de enero de 2017

Gema Martín-Romo: Presentación su primer libro de relatos en Boadilla del Monte

     



L.M.A.

            Carmen Silva Velasco, presidenta de la revista literaria Troquel, ha presentado el primer libro de relatos de Gema Martín-Romo Buj, licenciada en Filología Inglesa y miembro de redacción de la citada revista. Las palabras de Carmen Silva fueron:

            “En la Asociación de Escritores y Artistas  Españoles, AEAE, con motivo de la presentación de  un libro  de poemas titulado “Surge la luz”, de uno de los componentes más recientes del Grupo Troquel: Rogelio Sánchez Molero. Julia Sáez Angulo subdirectora de la Revista Troquel, que compartió presentación con Emilio Porta vicesecretario de la centenaria Asociación que abrió sus puertas a propios y extraños dejando maravillados a todos los que desconocían la pátina de la decoración de su salón de actos mostrando en sus paredes los oleos  con los retratos de  todos los que han  sido presidentes de dicha casa y entre los que se encuentran premios Nobel,  como Jacinto Benavente o Echegaray Presidentes de Gobierno  como Emilio Castelar o José Canalejas. Allí existen retratos del siglo XIX y del X y todavía ninguno del XXI  ya que el actual  Presidente el escritor periodista y político Juan Van Halen al que le deseo larga vida esta feliz entre nosotros.

            Julia Sáez Angulo contó varias anécdotas sobre los prólogos que repito ya que el del libro que hoy presentamos  he tenido el honor de que se confiara a mi pluma el prólogo y pienso leerlo para que no ocurra como dice Julia que se hace con los prólogos : “un prólogo es algo que se escribe después, se pone antes y no se lee ni antes ni después”.

A los escritores nos piden con frecuencia un prólogo aunque  los prólogos no gozan de buena prensa. Camilo J Cela llamó “escritor de prólogos” a Jesús Aguirre, duque de Alba cuando lo presentaron a la RAE, después dijo que lo respetaba. Camilo escribió muchos prólogos, incluso a sus propias obras.  El prólogo ayuda a centrar la escritura. (estas son también palabras de Julia Sáez Angulo)

            Después de este preámbulo voy a leer  el que figura en el libro de Gema Martín Romo. En un principio pensé presentar a Gema sin escrito alguno porque la trayectoria de esta nueva escritora se inició en el taller de literatura que imparto los lunes en este mismo domicilio. Gema es muy trabajadora, escribe de manera magistral pero tiene el miedo lógico de todo escritor que se enfrenta por primera vez a un público que la desconoce; o que la conoce en otros menesteres que no es la literatura y tienen que cambiar el chip para verla como lo que es y será con el paso de los años.  Una gran escritora.

            El mundo de los escritores es muy duro, tienes que luchar primero con la  incertidumbre, la pereza propia,  Con el miedo a lo desconocido, con la pregunta inquietante de ¿Seré capaz de hacerlo? después con la cerrazón de los editores y por último con los comentarios del público que a veces son elogiosos como lo serán sobre el libro de “El regalo y otros cuentos” pero otras veces  aquello que nosotros considerábamos, quizá nuestra gran obra no llega a gozar  de la aprobación del público.

            Ayer en el coloquio que se inició tras la presentación del libro y que espero iniciar hoy también se hablo del daño que está haciendo a la literatura lo que dimos en llamar la antipoesía, porque Gema escribe también poemas y lo hace con la maestría del   que por primera vez descubre su alma, porque los primeros poemas de casi todos los escritores son intimistas

¿A QUIÉN LE REGALAS MIS BESOS?
¿Adónde se fueron tus besos?
Aquellos que me regalabas furtivo como un cazador, rondándome con disimulo.
¿Dónde quedaron nuestros besos? Los que endulzaban las mañanas acompañados de un abrazoo los que nos mecían en el lecho hasta perder la cabeza.
¿Dónde se posaron tus besos? Se perdieron por el sendero que despacio se fue cruzando hasta desplazarme al olvido.
¿A quién le regalas mis besos? La traidora y mísera imagen me desgarra sin compasión
y deja mi alma hecha jirones.

            Queda hecha una pequeña referencia de la escritora, del libro con la lectura del prólogo, podrán también hacerla.
            Ahora paso la palabra a la autora que hablará sobre su libro y leerá alguno de sus relatos, que no será el que da título al libro porque de este nos obsequiarán un video realizado por dos grandes amigos suyos   

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martes, 10 de enero de 2017

Ramón L. Fernández y Suárez, autor de “Natural de Laredo”, una novela sobre indianos


portada del libro "Natural de Laredo"


L.M.A.

            Madrid, 10. 01.17 .- Natural de Laredo es el título de la novela de Ramón L. Fernández y Suárez, que ha publicado la Asociación de Escritores de Madrid y que será presentado en El Escorial el día 24 de febrero de 2017. En el prólogo de la novela, escrito por la periodista y escritora Julia Sáez-Angulo, se dice:

            “El prólogo es una suerte de ensayo, dejó escrito Camilo José Cela, premio Nobel 1989, pero éste mismo autor había criticado en 1986, la candidatura a la Real Academia Española, RAE de Jesús Aguirre –entonces Duque de Alba-, porque lo consideraba un “simple escritor de prólogos”, ya que dirigía una editorial. Con todo, CJC, Camilo, el de los premios, escribió multitud de prólogos a sus propias obras, algunas veces hasta siete prólogos diferentes para las distintas ediciones de una obra como La colmena. Y escribió además abundantes prólogos para los libros de sus colegas, donde se explayaba por sus siempre peculiares derroteros. De un prólogo se suele esperar una cierta presentación del autor y/o del libro en ciernes.

            Prólogo, según el diccionario de la RAE, es un texto preliminar de un libro, escrito por el autor o por otra persona, que sirve de introducción a su lectura. El colmo de los prólogos lo llevó a cabo el escritor argentino Macedonio Fernández, que quiso escribir una novela articulada con sucesivos prólogos.

            Y aquí estoy yo, escribiendo un prólogo a la novela Natural de Laredo, del escritor cubano/español Ramón L. Fernández y Suárez, profesor, ya emérito, de la Universidad Politécnica de Madrid y escritor de ensayos, narrativa y poesía. Digamos que su actividad literaria se ha intensificado a partir de finalizar sus tareas docentes y que se canaliza, entre otros medios, junto al grupo literario Troquel,  que cuenta con la revista del mismo nombre, dirigida por Carmen Silva. El autor es miembro de la Asociación de Escritores de Madrid y ha escrito libros como Memorias y relatos de un docente.

            Natural de Laredo es una novela situada en la historia de Cuba antes y después de su independencia de la Corona española, cuando los Estados Unidos de América, en un movimiento del particular interés de su política exterior, hasta hoy bajo sospecha, intervienen decisivamente en el conflicto bélico que allí tenía lugar. Una novela histórica la denomina su autor, si bien no fabula sobre personajes históricos, sino sobre personajes que vivieron dentro del friso histórico mencionado, es decir personajes que nos cuentan la intrahistoria de la Historia, como indicara el escritor Miguel de Unamuno. La intrahistoria narra la vida cotidiana de personas que vivieron durante aquellas fechas y acontecimientos. Vida vivaz de emociones y sentimientos, de amor, dolor y sufrimiento, de entusiasmos, ambiciones, fracasos  y esperanzas. La vida misma. Vida que no figura en fechas ni estadísticas. La verdadera vida hecha de nombres y apellidos concretos, aunque pertenezcan a colectivos marginados o alejados de los centros del poder.

            La intrahistoria es más verdadera y elocuente que la frialdad de los datos y/o la mera sucesión de los acontecimientos políticos, porque habla de vidas de hombres y mujeres comunes, gentes con historia pero “sin Historia”. No olvidemos como en Roma se decía, que la Historia la hacía el pueblo romano, aunque la escribiera un historiador.


Ramón Fernández y Suárez



            En el caso de la novela Natural de Laredo, es la vida de un emigrante español en busca de fortuna y regreso a su terruño santanderino en el norte de España con el sueño del indiano dentro: hacerse construir una casa que mostrara su triunfo. No todo va como uno desea, como uno espera. Los sueños nunca son un dictado inexorable. Aquí se debate y resuelve la trama de la novela.

            En el libro vamos a encontrar algunos americanismos, en su mayoría recogidos por la RAE. No olvidemos que Ramón L. Fernández y Suárez ya había publicado un libro de relatos con un título muy cubano como es el de Príncipe de la Manigua. El autor cuida las formas de expresión diferenciadas de los personajes españoles o cubanos, dentro de la lengua común, en la novela Natural de Laredo bien estructurada en capítulos.

            Natural de Laredo es una hermosa historia de indianos, una novela corta, que se cuenta a buen ritmo de lectura, la intrahistoria de un emigrante español que, en sus sueños, va a hacer las Américas y las circunstancias y avatares le van llevando por rumbos con los que seguramente no soñó. Pero la vida manda con su imprevisión y delicuescencia. Para terminar, otra cita de CJC: “La vida es vasta, tumultuosa, varia, contradictoria, asimétrica, y así debe ser la novela”.
          
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