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miércoles, 8 de abril de 2026

“DIARIO DE UN POETA RECIÉN CASADO” DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ, EN LAS TARDES DE PROMETEO, COORDINADAS POR ÁNGELA REYES

 Lectura a cargo de Julia Sáez Angulo y Alejandro Moreno Romero    Ángela Reyes, Alejandro Moreno y Julia Sáez-AnguloAlejandro y Julia Sáez-Angulo

      

J.S.A.

    Fotos: Adriana Zapisek y Romsenei

8/4/26.- Madrid.- “Diario de un poeta recién casado”, poemario de Juan Ramón Jiménez, JRJ, en las “Tardes de Prometeo”, coordinadas por Ángela Reyes, a través de la lectura de poemas, a cargo de Julia Sáez Angulo y Alejandro Moreno Romero.    

Diario de un poeta recién casado (1916), del Nobel Juan Ramón Jiménez , es una obra fundamental que narra el viaje del autor a Nueva York para casarse con Zenobia Camprubí. Combina verso y prosa para plasmar la travesía marítima, el choque cultural en EE. UU. y la vuelta, marcando la transición hacia una poesía más despojada, esencial y moderna.

    Fue escrito en 1916 durante su viaje de luna de miel, reflejando sus impresiones desde España, el mar, hasta Estados Unidos. La inmensidad del mar, el amor y la unión con Zenobia (referida como "tú" o "ella"), el contraste entre la naturaleza y la civilización urbana de Nueva York, y la renovación poética.

    El libro supone un cambio de etapa ("poesía desnuda") al romper con el modernismo anterior, introduciendo un estilo más conciso, la mezcla de prosa y verso, y la temática del paisaje urbano. Se organiza cronológicamente, abarcando desde la salida de Madrid, la travesía, la estancia en América y el regreso.

    Es considerada la obra predilecta de JRJ y una obra cumbre que marca un antes y un después en la literatura española. Este diario refleja no solo un viaje físico, sino una transformación interior y estética, donde la realidad se transforma en símbolos esenciales.

    Juan Ramón Jiménez (Moguer, 1881 - San Juan de Puerto Rico, 1958) fue un destacado poeta español, figura clave de la literatura y ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956. Autor de la célebre obra en prosa poética Platero y yo, su obra evolucionó desde un modernismo sensitivo hacia una poesía pura e intelectual, a partir de “Diario de un poeta recién casado”. 

    En el coloquio intervino la profesora Marisa Díaz Pinés, autora del libro “Hablando con el Platero de Juan Ramón” (2000), para recordar distintos aspectos de la biografía del poema de Moguer, entre otras cosas que fue generosos leyendo y juzgando poemas de jóvenes autores, algunos de los cuales, de la Generación del 27 renegaron de él.

     Entre los asistentes, los poetas: Acacia Uceta, José Elgarresta, Juana Vázquez, Pepita Serrano, Romsenei...; los pintores Pablo Reviriego y Mercedes Ballesteros; Susi Miret, Isabel Oliver de Mesquida...

    La próxima lectura poética en Tarde de Prometeo será sobre la obra de Acacia Uceta.

    Díaz Pinés contó en el coloquio posterior que JRJ era creyente: rezaba una hora cada dí y pedía a Zenobia que nadie le interrumpiera en ese tiempo. Un día le preguntaron quién era el mejor poeta y contestó: !Dios! ¿y el mejor verso: "Hoy estarás conmigo en el paraíso".

                    4 de marzo, 1916

Bebimos, en la sombra,

nuestros llantos 

confundidos…

Yo no supe cual era

el tuyo,

¿supiste cual era el mío.

    Juan Ramón Jiménez

Alejandro y Julia

Profesora Marisa Díaz Pinés
Alejandro Moreno, Paloma Casado, Mercedes Ballesteros, que cumplía 80 años, Pablo Reviriego, Julia Sáez-Angulo y Romsenei.



jueves, 29 de enero de 2026

JULIA SÁEZ-ANGULO. Libro "Es tan fácil matar". Entrevista de hace 35 años, por Paco Vicent Galdón



Ilustraciones del libro: Lourdes Lacalle


29.01.2026.- Me llegó del entrevistador, Francisco Vicent Galdón, esta antigua entrevista, que no recuerdo haber leído en su tiempo, seguramente, porque no había whatssapp y la comparto con los lectores de hoy.
        Más información


domingo, 11 de mayo de 2025

JULIA SÁEZ-ANGULO en negritas (Texto solicitado por M. Antonia García de León)


10. 05. 2025 .- Madrid

Recuerdo mi primer cuento, cuando tenía trece años, una historia a lo Romeo y Julieta, pero en vez de Capuletos y Montescos, entre dos jóvenes españoles, hijos de nobles partidarios, unos, de Isabel de Trastámara, futura Isabel I de Castilla, más conocida por Isabel la Católica, y los otros, de Juana la Beltraneja. Fue un arranque en mi escritura, por poner un punto del comienzo. Dicen que siempre se empieza escribiendo o pintando “a la manera de”. Yo lo hice emulando a Shakespeare en un argumento. Más adelante, conviene “matar al padre”, siempre soltarse, buscar el propio camino, el propio estilo, sin caer en la cárcel del mismo. Hay que tener unos padres de referencia literaria o artística, porque si no seríamos ingenuos, naif. En la literatura, en las artes, venimos de una tradición y esa es la que nos da la base y nutre, aunque luego la trufemos de otras culturas o tradiciones, que procesamos en nuestro interior, en nuestra mente ya más elaborada base de estudio y lecturas.

    Todo lo que tenemos es prestado. Hay que ser humildes. Desde el alfabeto al vocabulario y la lengua como filosofía de pensamiento, nos viene de atrás, de nuestros antepasados y ancestros en ese campo en el que nos encontramos. Una escritura, una lengua y una literatura no se improvisan, tienen raíces, en nuestro caso, en los primeros balbuceos de la lengua castellana en las Glosas Emilianenses, donde encontramos el primer vagido del castellano, al decir del poeta Dámaso Alonso. Curiosamente en esas mismas Glosas Emilianenses -hubo unas anteriores, las Glosas Silenses (del monasterio de Silos), que para nuestra vergüenza se encuentran en Inglaterra- está también el primer eco escrito del vasco. El medieval Gonzalo de Berceo andaba cerca del monasterio de San Millán de la Cogolla (La Rioja), donde aparecieron las citadas glosas. Nuestra lengua castellana, lengua romance, hija directa del latín, tiene muy buena cuna, como para estar orgullosos de ella.

Aunque comencé en el periodismo activo dentro de la sección de Internacional con todo su interesante juego de geopolítica y geoestrategia, mis colaboraciones a la sección de Cultura eran periódicas, por lo que el director del diario, Alejandro Armesto, acabó otorgándome la jefatura de esa Sección Cultural, donde la literatura, el teatro, las Bellas Artes, el cine, la música, la danza, los libros de todo tipo… dan juego a una sección que va más allá de la vida real, aunque provenga de ella.

    El Ministerio de Cultura fue mi destino laboral más prolongado y dentro de él tuve la mayor ocupación en informar sobre las exposiciones de Bellas Artes, que tenían lugar en los museos y las salas de exposiciones de los bajos de la Biblioteca Nacional, hasta que se inauguró el Museo Reina Sofía (1992), concebido por la ministra Soledad Becerril -una dama que sabía escuchar- con todos los fondos de arte contemporáneo de que disponía España, con más de una laguna notoria en el arte contemporáneo, que vino a colmar la adquisición de la colección de arte del Barón Thyssen-Bornemisza (1993), con su riqueza de pintura impresionista, expresionista alemana o norteamericana, paisajística y pop.

He conocido a varios ministros de Cultura, cada uno con su estilo e impronta. Además de la citada Soledad Becerril, destacaría a Jorge Semprún, escritor inteligente y con clase, capaz de dejar el ministerio a las seis de la tarde para ir a los toros en San Isidro o para tener vida privada. Como señala Carolina Herrera: “todo lo que sea trabajar más allá de nueve a seis, es falta de organización” y “gasto de luz”, como me señaló en otra entrevista, en su día, Josep Meliá.

    Las Bellas Artes tienen una atracción visual y un vocabulario tan propio y sonoro, que siempre disfrute escribiendo sobre ellas. Mi función de crítica de arte da satisfacciones. Hoy ostento con orgullo ser vicepresidenta de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA y miembro de AICA, la asociación internacional.

Los personajes de la cultura parecen dar más consistencia y permanencia a la vida, que la política hecha de hombres y mujeres coyunturales, que acaban en el olvido, cuando no en la trena, dados los numerosos casos de corrupción que se nos provee en todas las legislaturas.

Narrativa breve

La escritura de narrativa breve, cuentos y relatos, ha sido el género literario al que más me he dedicado, seguramente porque la distancia corta es más rápida e inmediata, como lo es el artículo o la crónica periodística. La novela -que también he practicado en seis títulos- requiere largo aliento y una concentración mayor, que el relato breve. En España, el relato breve no ha gozado de prestigio o aceptación hasta años más recientes, mientras que en Estados Unidos y en Hispanoamérica hay nombres relevantes como Ernest Hemingway, J.L. Borges, Julio Cortázar, Silvina Ocampo, Bioy Casares o Augusto Montenegro, que han ofrecido cuentos de gran altura. 

    Sobre la distinción entre cuento y relato hay mucho que hablar, para acabar siendo indistintos en el presente. Yo me aferro a que el cuento conlleva mayor invención, fantasía o imaginación, es más circular o cerrado, mientras que el relato cobra un aire de suceso más o menos real y verosímil. El estilo y la cualidad literaria en cada uno de ellos mostrará la superioridad de uno u otro género. Me gusta citar a Ana María Navales y a Soledad Puértolas, como maestras de la narrativa breve, que nos han dejado libros soberbios sobre este género. Siempre me ha interesado la literatura de mujeres contemporáneas, seguramente por aquello de ser congénere.

El microrrelato -microficción llaman otros- ha sido también un descubrimiento gozoso en la escritura. Aprendí las primeras técnicas del escritor argentino Jesús López Cisneros (Buenos Aires 1949), Director del Centro Argentino de Lingüística Aplicada en Buenos Aires, en un curso que impartió en la desaparecida Fundación FIART. El estilo, con frecuencia sincopado de las frases, permite un ritmo singular. que puede llegar a condensar una historia de siglos. Sueños y roleos ha sido el título más reciente de mi escritura breve. Se publicó en 2023.

    Detrás de cada vida se asienta una posible novela, por eso me ha gustado escribir, dar forma a las memorias de algunas personas. Es como desentrañar e hilar los pasajes vitales y cronológicos de un ser humano. Yo lo he hecho en varias ocasiones y libros; he disfrutado con ello. Es otra salida peculiar de la escritura, que puede dar alegrías.

    La poeta Carmen Silva Velasco nos dinamizó a un grupo de escritores durante los años 2013 -2019 en torno a la revista Troquel, que tuve el honor de coordinar y dirigir en algunos números. Fue una experiencia feliz, que permitió entrar en contacto con otros colegas de la escritura y ver publicada una panoplia de la creatividad en el campo de la poesía y el relato corto. También publicamos dos libros de interés en esta etapa: Cuentos para el tiempo de Navidad (2018) y El arte de narrar (2018). El Ayuntamiento de Boadilla del Monte fue el patrocinador de estas alegrías editoriales, que terminaron.

    El periodismo es un género literario estimulante y maravilloso. Yo me encuentro en él como pez en el agua. Un periodista es simplemente un escritor literario, ha venido a decir Luis María Anson, con toda la razón del mundo. Un artículo, una crónica, una columna de opinión, un editorial, una entrevista, un reportaje… son géneros que pueden encerrar grande y hermosa literatura. Las mejores firmas literarias se esconden hoy en el columnismo periodístico, señaló también el citado académico. Ello explica que, con frecuencia, las publicaciones periodísticas se arracimen en un libro, para condensar un trabajo literario que podría perderse en la dispersión de una hemeroteca. El libro es aglutinante de lo volandero. En ese sentido de lo disperso en crónicas diarias, cabe decir que literatura viajera también ha dado agrupaciones de libro. He publicado crónicas porteñas, jerosolimitanas, escurialenses, neoyorquinas… y con ellas he confeccionado libros como “Crónicas viajeras. Buenos Aires y Jerusalén” (2022), libro que siguió a los dos anteriores titulados “Historias y personajes del Norte de África” I y II (2009 y 2021), respectivamente. Estas historias nacieron con frecuencia, de experiencias viajeras por los países de nuestros vecinos del norte de África. Espacio Cultura era el nombre de la editorial que los publicó, dirigida por un profesional generoso en la edición, como es José Luis Pardo Caeiro. Su nombre bien merece salir en negrita umbraliana.

    La escritora María Antonia García de León suele invitar a sus colegas a participar con su opinión en algunos de los libros que publica. Generosa ella, me ha invitado a comunicar mi experiencia de reclusión forzosa durante la epidemia del covid-19 en su libro Amar América (2020) o El yo sitiado (Diario de 2020), editado en 2021.

    Resultan curiosas y de agradecer estas breves participaciones en libros ajenos. La citada escritora nos convoca también a participar en su Club de Escritoras en la Casa de Castilla-La Mancha. El tema de las conferencias y mesas redondas dan juego para encuentros y debates entre autores y autoras. “Escritoras viajeras” fue uno de los temas abordado por cuatro mujeres en el Ateneo Escurialense, coordinado por Pilar R. Serna.

El ámbito de la escritura es variopinto, desde la creatividad solitaria en el despacho gabinete o mesa del comedor, donde acaban trabajando muchas mujeres, hasta los conversatorios y coloquios en los foros institucionales. Todo un proceso de tiempo de silencio y tiempo de hablar o manifestar. Yo no diría que escribir es llorar, como señaló Mariano José de Larra, pero ciertamente no suele ser un medio de enriquecerse, en líneas generales. La cultura se recibe y administra gratuitamente en la mayoría de los casos. Madrid es una ciudad generosa para oyentes o espectadores en este campo, como lo demuestran las numerosas convocatorias abiertas de conferencias o presentaciones de libros que ofrece cada día.

    De premios y galardones se puede hablar. Como bien señalaba el astuto y desaparecido editor José Manuel de Lara, fundador del Premio Planeta: los premios están para descubrir lectores más que autores. Hay compradores de libros para regalar que demandan el último premio Nadal, Primavera, o similares. Galardones, sin pago alguno, abundan más y estimulan igualmente a los agraciados. El más reciente jurado

del premio Dulcinea en el que intervine, se falló por unanimidad a favor de Teresa

Pacheco Iniesta, agraciada con una preciosa cerámica de Talavera con su nombre

inscrito. Estimulan y se agradecen los premios y galardones. 


Yo he tenido el honor de recibir el Dámaso Alonso de la Tertulia El Rastro; el Adobe de Oro del Museo Eugenio López Berrón; la Medalla de Oro Mayte Spínola; Premio Mario Saslovsky 2021; uno de minirrelatos sobre Portugal, en la Feria del Libro de Madrid…En fin, quien no se contenta es porque no quiere.

El don de la escritura es de agradecer a la fortuna y a la providencia. Escribir es

una necesidad como el respirar, para muchos de los autores que lo hacemos, por eso,

muchos de nosotros no sufrimos ante la página en blanco. No hay otro secreto que leer

mucho de lo que otros escribieron y corregir aún más de lo que se ha escrito. Borges y

otros muchos se enorgullecen de lo que han leído, más que de lo escrito. ¡Bien hecho!


Quise hacer un homenaje a los libros que me habían interesado o gustado

especialmente y para ello me permití escribirlo en la novela La lectora de la condesa (ebook libros. (2010). Guardo fidelidad y fervor por autores italianos como Antonio Tabucchi o Dino Buzzati. La novela “El desierto de los tártaros” de este último, libro que me parece magistral. Desde el libro La lectora de la Condesa han pasado unos lustros, así que se ha quedado un tanto parco en hablar de los libros con los que más he disfrutado. La lectura es o debe ser una constante, una ocupación primordial de todo escritor, porque es su mejor herramienta para escribir, aprender, contrastar… y, sobre todo, disfrutar. Leer e un placer visual e imaginativo.

Julia Sáez-Angulo (2022)

De la Asociación de Escritores Españoles. ACE.

Y de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, AEPE.

sábado, 5 de abril de 2025

“EL SENTIDO DEL ARTE”, debate del conversatorio, en la Fundación de los Pizarro en Trujillo

Conversatorio: críticos de arte Esther Plaza, Jesús Cámara, Julia Sáez-Angulo, M. Socorro MoraC, Javier Remedios y Fernando Castro Flórez. Presenta Beatriz Moreno

Foto de Grupo: Esther Plaza, Jesús Cámara, Julia Sáez-Angulo, M. Socorro MoraC, Javier Remedios y Fernando Castro Flórez

J. S. A.

        Fotos: J.L. Menéndez y L. de Lassaletta

5/4/25 .- Trujillo de Extremadura.- “El sentido del arte” ha sido el tema del debate en el conversatorio, que tuvo lugar en la Fundación de los Pizarro en Trujillo, dirigida por Hernando Orellana-Pizarro. Presentada y moderada,  redonda por la historiadora de arte Beatriz Moreno, los intervinientes fueron los críticos de arte Esther Plaza, Jesús Cámara, Julia Sáez-Angulo, M. Socorro MoraC, Javier Remedios y Fernando Castro Flórez.

    Esther Plaza señaló el sentido del arte en líneas generales para artistas, galeristas y críticos de arte en nuestros días; Jesús Cámara hizo un recorrido histórico sobre el papel del arte en las distintas culturas; Julia Sáez-Angulo expuso algunos ejemplos y declaraciones particulares sobre el papel y sentido del arte como Guillermo Saccomano, Agustín de Celis, Robert Hugues…; Socorro MoraC relacionó el arte con la neurociencia; Javier Remedios proyectó y comentó uno de sus videos con fragmentos de películas donde se afirma o niega el arte y, finalmente, Fernando Castro Flórez, con su apabullante erudición afirmó que el arte nace a partir de la Ilustración, y que el arte prehistórico y el arte aborigen nacen en el siglo XX. 

Hubo un debate encendido coloquio con el público sobre el sentido del arte, que animó el encuentro, atemperado por la foto de grupo, presidida por Hernando Orellana-Pizarro.


Algunas de las notas
de Julia Sáez-Angulo
    -El sentido del arte tiene que ver en primer lugar con la propia definición de arte
    -El arte no hace mejor a nadie. El arte no cura. No seamos tan inocentes ni nos demos ahora de virtuosos. Solo nos ayuda a sobrellevar nuestras desgracias (…) Primero no sabemos qué queremos decir cuando mencionamos la palabra arte. Es una palabra contaminada. Hay curadores. ¿Qué es eso? Si el arte cura, para qué necesitamos curadores. El arte solo nos ayuda a comprender quiénes somos. Cuando un nazi le preguntó a Picasso si él había hecho el Guernica, el pintor respondió: “No, eso lo hizo usted”. (…) (Guillermo Saccomano, novelista argentino. Entrev. Zenda 1 de abril 2025).
    -El humus de una sociedad alimenta al artista en su creatividad.
- “El lenguaje es la casa del ser”, decía Martin Heidegger

-Agustín de Celis: “Yo era pintor cuando fui de joven a la beca en Roma, y regresé como artista. Pintaba bien, pero no tenía un proyecto artístico de lenguaje, objetivos, etc, que uno va moldeando a lo largo de su trayectoria profesional. El arte es pensamiento y oficio al mismo tiempo.
-Robert Hughes: (“El impacto de lo nuevo” (2000, Galaxia Gutenberg), libro y serie televisiva sobre el arte del siglo XX: “si queremos una revolución inmediata en la sociedad, conviene acudir al lenguaje oral y escrito, pero si se desea una revolución menos rápida, profunda y segura, conviene ir al lenguaje del arte, porque actúa con cargas de profundidad. (No son palabras textuales, pero sí su significado).
    -Siempre se ha dicho que los artistas, los buenos artistas, tienen mucho de profetas, de ir por delante de lo que vendrá y lo que será. Ellos van por delante y como creativos, nos abren caminos y ofrecen una nueva estética, que envuelve la sensibilidad y la sociedad de su tiempo. En suma, los artistas abrieron nuevos discursos de pensamiento, nuevas vías plásticas, estéticas…
    Algunos historiadores especulan con que los bisontes de las cuevas de Altamira tenían la función mágica de concebir y catalizar su caza, algo importante para su alimento. Pues ahí tenemos un sentido del arte.
    Otros colectivos sociales a lo largo de la historia han querido el arte, para representar lo espiritual, lo metafísico… Aunque, el arte fuera una representación concebida, más o menos idealizada sobre el objeto representado, esa representación ayuda como metáfora de la realidad.
  -El arte es pensamiento, estética, indagación, discurso reflexivo... llevado a la materia, pero no hay que olvidar su valor o sentido de la representación y ornamentación, que ha acompañado a la obra artística desde tiempo inmemorial.
    -El arte debe despertar pasión y emociones en el espectador, reclaman algunos artistas. Yo no lo veo tan necesario, pero he ahí otro sentido del arte que buscan tanto el autor como el espectador. Algo similar cabe decir de la búsqueda de la belleza. Para muchos artistas de hoy no es un objetivo la búsqueda de la belleza, sino el asombro de algo nuevo que impacte o abra caminos… El feísmo, con arreglo a los cánones clásicos, es también un discurso, que a veces se enlaza con lo monstruoso, lo terrible, lo sublime, el mal… lo que no quiere decir que la buena plasmación de estos conceptos, no sea también un logro artístico.
    El arte puede ser también estética e información de algo que se desconoce en latitudes opuestas y así se muestran humanos, flora, fauna, edificios o paisajes que se desconocen en otro lugar.
    -El arte puede buscar representarse a sí mismo, sin más, como el caso de la pintura que habla de la pintura y no busca representación alguna.
 -También se podría hablar del arte como manifestación de su creador plástico y terapia propia y ajena.     
-El arte sana, la belleza cura o aflige…puede producir mareo o malestar hasta enfermar como le ocurrió a Stendhal al contemplar la belleza indudable del urbanismo palaciego y acuático de Venecia.
    -“Esto es arte porque lo he hecho yo que soy un artista”, de igual manera que Valle Inclán dijo esa palabra es español porque la he escrito yo, que yo escritor y si no está en el Diccionario de la RAE, ya estará”.

    -Otros dijeron, en un momento dado, que era arte aquello que los museos sancionaban como tal, desde unas piedras del land-art a una fila de ladrillos apilados, por un artista minimalista o de objeto encontrado. Ese era todo su sentido del arte.
    El arte es estética, lenguaje y comunicación, dinamiza la imaginación, la destreza, la creatividad… crea riqueza y mueve mercados. Su objetivo es clave en la educación y en la economía. 
    En suma, el sentido del arte entre los hombres y mujeres, en la sociedad en que aparece, tiene conceptos, funciones y objetivos variados, diferentes, que con frecuencia se solapan.
    -Para muchos artistas el arte es una necesidad vital, necesitan hacerlo, porque es una pulsión más fuerte que ellos mismos. Se reconocen “incapaces” de tener otra actividad distinta en la vida y a ella se sacrifican para concentrarse en él. 
-El arte es terapéutico, ayuda a expresarse y sanar.
-Canalizar las emociones a través del arte, la música, la escritura o cualquier forma de expresión creativa artística es una excelente manera de liberar tensiones. La actividad artística ofrece un espacio seguro para externalizar sentimientos y sentirnos más relajados.

-Para Marcel Proust: Una vida se justifica si se deja un buen trabajo artístico en la sociedad.
-Ángel Pedro Gómez: "La creatividad es un acto de lealtad al progreso".

Inmaculada Amor, Julia Sáez y Felipe Alarcón unto a a escultura de la primera.
Patricia Larrea Almeida, escultora

miércoles, 18 de septiembre de 2024

JULIA SAEZ-ANGULO interviene en "Tardes de Prometeo", el próximo 2 de octubre

Julia Sáez-Angulo, escritora
 
   

Logo de "Tardes de Prometeo"

EN TARDES DE PROMETEO

(Año 44  -  1.859 Sesiones)


 

La Autora y su Libro


Julia Sáez-Angulo presenta Al paso de los días

                       

Con palabras de Carmen Valero Espinosa, periodista

Acompañada en la lectura por Rogelio Sánchez Molero, poeta


                                                         

Coordina Ángela Reyes


Miércoles, 2 de Octubre, a las 19 hs.   

Centro Riojano. Serrano, 25. Madrid     -    Sala Gonzalo de Berceo, patio


JULIA SÁEZ ANGULO, La Rioja. Licenciada en Periodismo y en Derecho por la Univ.
Complutense de Madrid. Cursos de Literatura Francesa en la Sorbonne y de Literatura
Inglesa en el West London College. Ha trabajado en el Gabinete de Prensa del Ministerio
de Cultura y ejercido el periodismo cultural en periódicos y revistas. Vicepresidenta de la
Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA. Dirige la Tertulia Ilustrada y participó en
la Tertulia Peñaltar en Madrid como conferenciante de arte. Fue vicepresidenta de la
Asociación Grupo Literario Boadilla Troquel. Entre poemarios, novelas, relatos y
biografías, ha publicado una treintena de libros. Imparte conferencias en foros
universitarios y culturales. De jovencita tradujo a Homero y a Virgilio. Admiradora de
Juan Ramón Jiménez, de Sor Juana Inés de la Cruz y Juana De Ibarbourou, Jorge Luis
Borges, Gabriela Mistral, Pablo Neruda. Su poesía trata sobre la vida y todo lo que ella
arrastra, como el amor, la amistad, la muerte, Dios, la Naturaleza, el paso del tiempo. Pero
en el fondo, Julia Sáez-Angulo, se considera más narradora que poeta y bien que lo siente
porque, según asegura ella, la poesía es el género sublime de la literatura.

viernes, 22 de septiembre de 2023

“SUEÑOS Y ROLEOS”. Libro de microrrelatos de Julia Sáez-Angulo, presentado en Ateneo de El Escorial

Julia Sáez-Angulo, escritora
Pilar R. Laserna, directora del Departamento de Literatura del Ateneo Escurialense


L.M.A.

Fotos: Mercedes Marcos

22/9/23.- Madrid.- Carmen Valero Espinosa ha presentado el libro de microrrelatos de Julia Sáez-Angulo titulado “Sueños y Roleos”, publicado por la editorial  Vision Libros. El acto, presentado por Pilar Rodríguez Laserna, directora del Departamento de Literatura del Ateneo, tuvo lugar en el Ateneo de Escurialense en San Lorenzo.

La presentadora, entre otras cosas dijo:

“Sueños y roleos” es un libro de microrrelatos”, ficción narrativa breve, según definición más o menos canónica de la literatura, es decir una narración que conlleva una historia inventada más que real, aunque sea extraída de la realidad, pues como señala la periodista Karina Sáinz Borgo: “La escritura es aquello que se manifiesta tras pasar por la membrana de lo vivido. Y en esa delgada tela intervienen muchas cosas: lo leído, lo dicho, lo presenciado…” 

En el prólogo o isagoge del libro “Sueños y roleos”, la autora hace unas reflexiones sobre el microrrelato que yo les recomiendo que lean, cuando adquieran el libro. Entre otras cosas dice: 

“El microrrelato o minicuento es un género, que puede decir o sugerir más, que una novela de doscientas páginas. Puede resultar más amplio de ambición, más abierto. Respeto mucho la novela, porque es narración de largo aliento. El microrrelato es un género literario, con frecuencia sincopado en sus frases, que se está afincando en nuestra narrativa, al igual que lo han hecho los haikus japoneses en la poesía española actual. Su brevedad va con el ritmo de nuestro discurrir y trae a la memoria la máxima de Baltasar Gracián: lo bueno si breve, dos veces bueno.”

Julia Sáez-Angulo continúa: “Disfruto cada día, que añado un breve cuento al conjunto de microrrelatos en marcha, atesorados en el ordenador. Casi, con disciplina diaria. Los microrrelatos son diversos, dispersos, variopintos… Me propuse escribir un total de alrededor de 200 microrrelatos y ha llegado el momento de editarlos, sabiendo que son variados en temática, ritmo o posición de la voz narradora. La fábula surge al paso de los días, al ritmo de encuentros, conversaciones, sentimientos, contradicciones, recuerdos o pura invención, tras la mirada, provocación, lectura o cierta extrañeza... Las fuentes de los microrrelatos son muy distintas. Escribir es una forma de hacer un dietario. Tras un sueño, un roleo como una voluta de capitel”, tal y como se ilustra en la portada del libro. 

La autora es crítica de arte y por eso ha querido utilizar en el título la palabra “roleos”, que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua define como “voluta de capitel”. La tensión o diferencia, entre la realidad y los sueños, crea roleos en la complejidad de las relaciones humanas.

Maestros de Iberoamérica

Vale recordar en esta presentación a los maestros del microrrelato como género literario, muchos de ellos iberoamericanos. Recordemos el microrrelato más breve de la literatura en español: “Cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Autor: el guatemalteco, de origen hondureño, Augusto Monterroso. Su relato del dinosaurio ha sido muy comentado en la crítica literaria: ¿a quién se refiere con el dinosaurio? Muchos han acabado por definirlo como una metáfora abierta y permanente a algo que continúa de modo fastidioso, desde un dictador a un acontecimiento molesto. Repito el relato para saborearlo de nuevo: “Cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. El adverbio de tiempo “todavía” es importante en este microrrelato. 

La virtud indiscutible del microrrelato “El dinosaurio” ha sido el haber originado la vigorización actual del género a partir del interés y el debate que ha suscitado entre tantos lectores y escritores.

El escritor argentino Ernesto Sábato decía que el microrrelato, no por micro, deja de ser grande en la literatura. El microrrelato tiene elipsis y condensación expresiva, que se agudiza en el caso de los relatos brevísimos.

Publicado por Menoscuarto Ediciones, el ensayo El microrrelato. Teoría e historia, del profesor argentino David Lagmanovich, autor de una amplia obra de crítica literaria, es la primera aproximación de envergadura sobre el microrrelato, “con la pretensión de marcar unas elementales estipulaciones canónicas con rigor exento de dogmatismo, y con un planteamiento abarcador de todas las creaciones en lengua española, sin establecer cotos según las fronteras políticas, ni las correspondientes orillas del océano”, según señala el escritor leonés José María Merino, autor él mismo de cuentos cortos y microrrelatos. Tiene razón cuando dice: 

“La invención verbal brevísima es seguramente tan antigua como la ficción –es decir, tan vieja como nuestra especie– y por escrito ya aparece en los imaginarios hindú, chino y egipcio. En España, en Calila e Dimna (1265), que llega al castellano desde el persa, a través del árabe, hay estupendos relatos de poca extensión, y a lo largo de los siglos posteriores, sin hablar de la fábula ni del aforismo, se multiplican las colecciones de relatos muy cortos de autores como Juan Timoneda, Luis Zapata de Chaves, Esteban de Garibay, Juan de Arguijo o Bernardino Fernández de Velasco (…) Sin duda, tales colecciones buscaban esa «sobremesa y alivio de caminantes» que proclama Timoneda en uno de sus libros, y se adscribían al entretenimiento instantáneo, fácilmente comunicable, fomentado por medio de anécdotas chistosas, pintorescas o fabulosas. 

A principios del siglo xx, y en el ámbito hispánico, uno de los primeros escritores que recuperan el gusto por el texto breve es Rubén Darío, precursor en tantas cosas, aunque desde una perspectiva de creación que no tiene ya el gusto directo por el chiste o la anécdota divertida o chocante. A partir de entonces, el cultivo de este tipo de texto sintético, entre lo extravagante, lo misterioso y lo poético, empieza a tener relevancia en el mundo hispanoamericano. Leopoldo Lugones, Julio Torri, Jorge Luis Borges, Augusto Monterroso, Juan José Arreola, Julio Cortázar o Marco Denevi, por no citar sino unos cuantos nombres, sirven de referencia para una manera de escribir textos de muy poca extensión, intensos y significativos en su lenguaje y trama, que apuntan, no tanto el renacimiento de aquellas breves prosas antiguas, sino a la aparición de un género de naturaleza peculiar, diferente, propio de la modernidad. 

“Hasta finales del si¬glo xx, en el espacio de la lengua española y en torno a este tipo de invención literaria, para el que los especialistas no han encontrado todavía hoy un nombre definitivo –microcuento, minificción, microrrelato, relato instantáneo, vertiginoso, ultracorto, hiperbreve, ficción súbita, textículo y otras varias denominaciones se le atribuyen–, fue en los países hispanoamericanos donde la intensidad del cultivo pareció determinar también su exclusividad, y los antólogos que se acercaron a este campo parecían reconocer solamente la obra de los autores latinoamericanos. (…)

Sin embargo, en España habían practicado el género hasta la Guerra Civil Juan Ramón Jiménez, Ramón Gómez de la Serna y Max Aub, por lo menos, y en la segunda mitad del siglo han ido apareciendo bastantes autores que también lo han atendido. En la actualidad, aunque la producción de relatos muy breves es abundantísima en todo el mundo de habla española, su misma brevedad es también su servidumbre mayor, pues facilita, o estimula, la escritura de demasiados textos inertes que, con el pretexto o la coartada de la pequeña extensión y de su naturaleza escurridiza, aparecen publicados, sin que en ellos se produzca el movimiento dramático que debería ser característica central de cualquier espécimen que quiera formar parte del mundo narrativo. Por otra parte, el microrrelato, que no debe ser la sinopsis de un relato mayor, suele tener puntos en común con el viejo apólogo y con ciertas formas poemáticas, de manera que no resulta fácil establecer claramente cuáles deberían ser sus requisitos sustantivos.” (…)

“El microrrelato tiene «géneros próximos» que Lagmanovich va deslindando: el aforismo, el poema en prosa, ciertas formas y estilos periodísticos, la fábula, la anécdota y el «caso», es decir, una serie de microtextos que no son estrictamente microrrelatos, aunque participen de algunas de sus características.”

Los profesores españoles Irene Andrés-Suárez y Fernando Valls también han teorizado con acierto sobre el microrrelato.

A principios de este siglo XXI, en que nos encontramos, el escritor argentino Jesús López Cisneros impartió con éxito cursos de microrrelato en la Fundación FIART de Madrid y él hablaba de las cinco herramientas del narrador: argumentos, personajes, ambiente, manejo del tiempo y punto de vista. Enseñaba a alternar a los personajes o las acciones que llevan a cabo y recordó que la literatura se dirige a las emociones en la lírica; a la realidad inventada, en la narrativa, o a la provocación de reacciones en el teatro y los guiones.

Difusión y certámenes

Pero volvamos al libro “Sueños y roleos” de Julia Sáez-Angulo. Les avanzo que en él van a encontrar ficciones para todos los gustos: realistas, surrealistas, melancólicos, serios, humorísticos, irónicos, satíricos… Algunos tienen cierta raíz autobiográfica y en otros se percibe que vienen de la escucha, en cualquier caso, siempre fabulada. Para los que conocemos a la autora, algunas de estas narraciones se las habíamos escuchado como vivencias propias o ajenas, en ambos casos, cercanas. En suma, el libro contiene micro-cuentos, unas veces cultos, eruditos, cercanos o coloquiales, según el trasunto abordado. Cada tema sugiere una dinámica y estilo de escritura.

En el microrrelato, como en la literatura en general, importa el estilo. Y como creo ya haberles dicho, la frase corta o el ritmo sincopado suelen acompañar a estos microrrelatos que con frecuencia sugieren más que dicen, para dejar volar la imaginación del lector.

  Los certámenes sobre microrrelatos abundan, como el Concurso de microrrelatos Carmen Alborch, que convoca Caixabank; el de Radio Nacional de España o el de la Feria del Libro de Madrid, que suele cambiar de tema cada año. Uno de ellos lo ganó Julia Sáez-Angulo en 2017, cuando el tema era Portugal, como país invitado”. 

Carmen Valero y Julia Sáez-Angulo

Carmen Valero, presentadora
Lola Javato, asistente
Intervención de Yurihito Otsuki

Arancha, Julia y Lola Jabato

miércoles, 2 de agosto de 2023

“SUEÑOS Y ROLEOS”, libro de microrrelatos de Julia Sáez-Angulo



Carmen Valero Espinosa

3/8/23.- Madrid.- “Sueños y roleos” es el nuevo libro de microrrelatos de la escritora Julia Sáez-Angulo, publicado por la editorial Visionet. El libro será presentado en el Ateneo Escurialense, durante el próximo mes de septiembre.

    En 216 páginas, la autora lleva a cabo una serie de cuentos, historias, reflexiones narrativas… que conforman una especie de diario, escrito con un microrrelato cada día. La narradora lo cuenta así en el isagoge:

    “Como Sherezade, amo la idea de un cuento cada día, y como Anton Chejov, amo los relatos en los que pasan cosas profundas, cuando parece que no sucede nada, porque soto voce está todo contado, medido y pesado, dicho y hecho. El lector sagaz lo percibe. 

Siguiendo la locución de Cayo Plinio el Viejo: Nulla dies sine línea, que recoge una sentencia del pintor griego Apeles de Colofón. Ni un solo día sin escribir una línea, o mejor, un cuento, un microrrelato. Como si fuera un dietario. Lo es, de vivencias, escuchas y reflexiones.

    Prácticamente no hay día que deje de escribir, una crónica, un artículo o un relato, en su mayoría microrrelato, porque es lo que la dinámica del tiempo da posibilidad, en el fragor de los días y las horas; el tiempo que se desliza me permite acoger, como monedas de oro, plata o bronce, las historias, comentarios, observaciones, anécdotas… o incidencias cotidianas, muchas de ellas propias, de amigos, de lecturas o de la gente, de la imaginación… que llegan a través de la observación, la fabulación y la mirada.

    Es interesante ver una y otra vez la obra teatral “El tío Vania” de Anton Chejov, en ella todo termina igual que en el comienzo, todo queda como al principio entre el tío y la sobrina, pero han pasado muchas cosas por el pensamiento, los sentimientos o las conductas de los protagonistas, durante un tiempo dramático, alterado por presencias, diálogos o dinámicas interiores.

    Como tejedora de historias, quedan muchos más microrrelatos en la reserva, pero he querido publicar los más recientes, con la idea de agruparlos en un libro. Desearía que el lector obtuviera el mismo disfrute, en la lectura de algunos de estos cuentos diminutos, como yo lo tuve en su escritura”.

    El libro se puede adquirir, además de en librerías, en lo siguientes enlaces:

visionnet-libros.com

Papel https://www.visionnet-libros.com/index.php?route=product/product&product_id=85181

ePub https://www.visionnet-libros.com/index.php?route=product/product&product_id=85182

visionlibros.com

Papel http://www.visionlibros.com/index.php?route=product/product&product_id=8518

POD http://www.visionlibros.com/index.php?route=product/product&product_id=8518

ePub http://www.visionlibros.com/index.php?route=product/product&product_id=8518

Google ePub https://play.google.com/store/books/details?id=Ck3NEAAAQBAJ

Amazon POD https://www.amazon.es/gp/product/8419559636

Amazon ePub https://www.amazon.es/dp/B0CCVJ8DX3

lunes, 5 de junio de 2023

"CREADORAS DE AMÉRICA", Dos mesas redondas sobre escritoras iberoamericanas en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla de la UCM


Julia Sáez-Angulo, M. Antonia García de León. M. PIlar Couceiro y Rosa Navarro




Carmen Valero

Fotos: Luis Gómez-Ullate


6/6/23.- Madrid.- "Creadoras de América" era el título genérico de dos mesas redondas sobre escritoras iberoamericanas en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla de la Universidad Complutense de Madrid, UCM, presentadas por la profesora María Antonia García de León. En ellas intervinieron las escritoras: Pilar Pedraza Pérez del Castillo, de Bolivia; Laura Hernández Muñoz, de México; Gloria Nistal, María Pilar Couceiro, Rosa Navarro y Julia Sáez-Angulo, de España.

Basilio Rodríguez Cañada, presidente de la editorial Sial Pigmalión, abrió el acto para presentar los encuentros y anunciar la posibilidad de publicar las ponencias en un futuro.

Laura Hernández habló sobre la vida y obra de Rosario Castellanos (1925-1974), “escritora mexicana tan conocida como Sor Juana Inés de la Cruz”. Gloria Nistal habló de la escritora Gloria Fuertes (1917-1998) y su poesía sobre la paz, mientras que Pilar Pedraza Pérez del Castillo, hizo un repaso por las escritoras bolivianas para detenerse finalmente en Gaby Vallejo Canedo (1941). Por último, García de Léon comentó la figura de la escritora Carmen Laforet (1921-2004) como “la mujer en fuga” y sus años sin escribir, tras ganar el premio Nadal a los 22 años, con su célebre novela ”Nada”.

En la segunda mesa redonda intervinieron María Pilar Couceiro, que hizo un repaso por las mujeres escritoras desde Safo y el Medioevo, para centrase finalmente en  doña Emilia Pardo Bazán (1851-1921), tres veces rechazada en la Academia de la Lengua, “una mancha que pesará sobre la institución toda su vida”. Rosa Navarro habló sobre la importancia del relato y microrrelato, género literario en el que brillan sobre todo los nombres de autoras y comentó su propio trabajo como narradora en este mismo campo. Julia Sáez-Angulo habló de la importancia de visibilizar y dar resonancia a las mujeres escritoras, sobre todo en Universidades, Centros culturales, bibliotecas e Institutos, más que en estaciones de ferrocarril. Finalmente comentó a vida y obra de Margarita de Pedroso y Sturdza (1911-1999) y sus cuentos americanos.

Hoy martes, 6 de junio, se clausuran los encuentros en la misma sede, con la participación de los escritores Andrés Montero Jaramillo, de Chile; y los españoles Teresa Marquina, Alicia Viladomat, que acaba de recibir el Premio Biografías por su libro sobre Pilar de Valderrama, y Carlos Sánchez Tárrago, que acaba de sacar su libro "El millón de Larache".


Gloria Nista, Julia, M. Antonia, Piluka y Rosa Navarro

martes, 30 de mayo de 2023

82 FERIA DEL LIBRO. Crónica gráfica en la caseta 58 de la editorial Diwan, por Adriana Zapisek

Julia Sáez-Angulo con su libro reciente

Paula López de Espinosa, Paulina Lopez, Mayte Spínola, Julia Sáez-Angulo al fondo, y Carmen Valero
Mayte, Julia y Carmen
Con Paloma Casado
Con Cecilia de Lassaletta
Con Rosa M. de Castro y Alfonso Sebastián
Con Alfonso Sebastián

Con Iris Reichel con el paraguas
Julia Sáez-Angulo y Adriana Zapisek
Con Mercedes Ballesteros y Guía Boix, Carmen y Alfonso