miércoles, 13 de mayo de 2026

MANUEL SEGADE EXPLICA LA NUEVA PRESENTACIÓN DE LAS COLECCIONES, EN EL MUSEO REINA SOFÍA DE ARTE CONTEMPORÁNEO

Controvertida exposición de la primera instalación que abarca 1975 – 2026, en la planta cuarta. La próxima será en otoño.

40 aniversario de la institución en el edificio Sabatini 

Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

        13/5/26.- Madrid.- Cuando en 1986 se abrieron las puertas del edificio Sabatini para exposiciones temporales, mientras llegaban las colecciones procedentes del antiguo Museo Español de Arte Contemporáneo, MEAC, sito en la Ciudad Universitaria y  fundado en 1968, asistí a la rueda de prensa, como periodista del Gabinete de Prensa del Ministerio de Cultura, responsable del área de Bellas Artes. De esto han pasado 40 años, por lo que el museo está de aniversario redondo.

    Javier Solana, entonces ministro de Cultura inicio el acto, muy fino él, dando las gracias a la ministra de Cultura anterior, Soledad Becerril, iniciadora y artífice de aquel futuro traslado al nuevo edificio. Después de su intervención, el ministro pasó la palabra al arquitecto Antonio Fernández Alba, restaurador del edificio Sabatini para adecuar sus complicadas salas de hospital del XVIII, a un museo de arte contemporáneo, después de varios años abandonado. 

    Llegó el turno de los periodistas y se le dio el micro a un varón, que se apresuró a preguntar:

    ¿Qué se ha hecho con los numerosos gatos que había en los patios de este edificio, a los que alimentábamos algunas personas del barrio?

    Nos quedamos desconcertados. Se nos había colado un defensor de los animales y el ministro miró al arquitecto, quien aclaró que se había llamado a la Sociedad Protectora de Animales para que se ocupara de ellos y así se hizo.

Salimos airosos.Una anécdota para no olvidar.


    Conferencia de Manuel Segade,                 Director del Museo 

    Ahora, a los 40 años de aquella apertura, se han vuelto a reorganizar las colecciones del Museo Reina Sofía. No olvidemos que los fondos de la institución cuentan con veinticinco mil piezas. La inauguración oficial del Museo tuvo lugar en 1990.

    Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía, vestido con sus habituales zaragüelles, ha impartido una conferencia de hora y media, sobre la nueva presentación de las colecciones de arte contemporáneo: de 1975 al presente. La explicación viene después de cierta polémica y contestación a la instalación y montaje.

Un total de 403 obras expuestas de 224 artistas son los datos numéricos, junto a los tres itinerarios temáticos repartidos en 21 capítulos, con un fuerte enfoque en la paridad de género (un 35% de representación femenina) y una perspectiva afectiva del arte contemporáneo. Más de 3.000 metros cuadrados muestran una relectura del arte contemporáneo con el 64% de piezas inéditas en la colección permanente (258 no se habían exhibido nunca). De las 403 obras, 70 corresponden a adquisiciones de los últimos dos años y más de la mitad, 36 son mujeres artistas. El 77% de los artistas expuestos son españoles, al contrario de lo que sucedía que con la dirección anterior. Casi un Whitney Museum de Arte Español, algo más necesitado de contexto internacional.

La exposición verbal de Segade ha sido más humilde que la manifestada en la presentación de la rueda de prensa. Ha reconocido que la articulación del recorrido es una más, entre las muchas que se puedan hacer y así es. Recuerdo que María Corral comenzó la colección con el siglo 1901, año primero del siglo y fecha de la obra del Museo, “La mujer en azul” de Picasso, artista clave del siglo XX. Con nueva directora, Carmen Alborch, le siguió otra reinstalación que rebajó el punto de partida a 1898, porque se estimó que ahí estaban las raíces del arte contemporáneo. Pues muy bien ambas. A partir de ahí, el acierto está en el discurso elegido, las obras seleccionadas y el montaje de las mismas. Todas tuvieron su pros y contras, a gusto de los espectadores y coleccionistas.

Recientemente un artista de primera fila contó que un director de museo visitó su estudio y al final le dijo: “Me gusta tu obra, pero nuestra búsqueda ahora está en los conceptos de cambio climático, mujer, feminismo, minorías, LGTB…, arte político social, en definitiva” No sé si fue cierto o excusa de dicho director para no adquirir obra del artista, pero la intervención de Segade me ha recordado aquella conversación.

El director del Reina Sofía se ha demorado en más de 40 minutos y de modo quizás excesivamente dramático para el Museo, en explicar el arte incendiado por los Guerrilleros de Cristo Rey, el arte emergente de las minorías de la sociedad, con todas las variantes de LGTB, queer, sida, feminismo, negros… 

    La escultura está bien tratada en la nueva instalación, aunque enfatizada en la escultura vasca. También, el video o la fotografía. 

La pintura, que en los museos ha sido siempre la prima donna, (recordemos como Baudelaire definió “la escultura como aquello que estorba para ver la pintura”), parece ahora castigada a una sala larga y estrecha, con cuadros suspendidos en el aire, algo que produce cierto desasosiego. Parece responder al aserto aquel de hace unas décadas en que se insistía: ¡la pintura ha muerto! (a Dios también se le dio por difunto). España es país de pintores y la pintura no morirá, porque es una actividad casi antropológica, pero de momento no goza de buena salud en Museo Nacional Reina Sofía Centro de Arte Contemporáneo.

Las cartelas explicativas individuales parecen algo recargadas de información. Quizás fuera mejor una explicación genérica de panel en pared y dejar después libre al espectador para contemplar la obra con cartelas de simple ficha técnica.

En suma, una nueva instalación, concebida en equipo (700 personas en total trabajan en el Museo) y al gusto de su director que, lógicamente rubrica, como hicieron los anteriores directores del Reina Sofía, a los que también aplaudimos y criticamos elecciones y decisiones. Debatir apasiona, dialogar es la clave.

Se echan de menos ciertos nombres de artistas; no siempre se cuenta con las mejores obras o las más representativas de aquellos. Hoy, ahora y antes. Y sin olvidar que el “Guernica” de Picasso es la verdadera cabeza de tiro del Museo Reina Sofía. Para la planta tercera, los años 50-70, Segade avanzó que habrá una sala de arte iberoamericano (latinoamericano, dijo él).

Y para terminar, recordar la afirmación irónica de Francisco Umbral: “Toda crítica es subjetivamente injusta”. La dirección, la curaduría o la crítica de arte, no dejan de elecciones ser subjetivas, aunque se hagan dentro de ciertos parámetros históricos y estéticos, naturalmente.

Manuel Segade

Obras de la Colección expuesta


1 comentario:

Julia Saez Angulo y Dolores Gallardo dijo...

ISABELA LLEÓ: Gracias . Muy interesante.