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miércoles, 26 de octubre de 2022

CRONICAS ESCURIALENSES. Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Octava maravilla del mundo

Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Madrid


27.10.2022


LA OCTAVA MARAVILLA DEL MUNDO

(Oda a el Monasterio de El Escorial)


Te llaman la Octava Maravilla del Mundo

por ser estuche de joyas y cámara de alhajas.

El Rey de la monarquía hispánica te concibió

como templo divino y arca de salvación

de sus tesoros frente a la Reforma iconoclasta.



Villalpando revisó los planos de Salomón

y quiso darte a Dios como arquitecto.

Herrera te erigió con la perfección de la geometría:

círculos, cuadrados y triángulos te levantaron

en piedra, entre montes y ésculos de verde intenso,

con trazas, alzados, remates y techumbres regias.


 En ti se reprodujo el Parnaso de las artes

Porque así lo quiso el Monarca:

Tiziano, El Bosco, Patinir... ornaron tus muros de pintura.


Imágenes, arquetas, relicarios, dibujos, estampas

y códices miniados por doquier. Capas pluviales,

casullas y ternos bordados para ricas sacristías.

 No existe otro recinto tan espléndido como tú

en el Renacimiento:

Eres palacio, basílica, biblioteca, monasterio,

panteón de reyes, patios sucesivos y jardines ordenados…


Eres grande, rico, suntuoso, solemne y magnificente,

Digno del monarca de un Imperio

donde no se acostaba el sol,

de un soberano de reinos peninsulares,

de Flandes, del Milanesado, de Sicilia y Palermo,

del Perú y la Nueva España…


 El XIX te infligió una herida siniestra:

Napoleón quiso tus bienes, en su sueño depredador

de todos los tesoros artísticos del mundo.

Mendizábal te despojó de los frailes Jerónimos,

custodios eficientes desde tu origen filipino.

Madrazo retiró tus cuadros a la gran pinacoteca

nacional, en prevención de más depredadores.


Los viajeros románticos decimonónicos te vieron así:

Vacío, solitario, triste y lúgubre.

Hablaron de oscuridad y sombra de un pasado esplendor.

Eran los hechos y los ecos de un siglo cruel y desamortizador,

que, impío, desacralizaba iglesias, conventos y monasterios

al tiempo que, con nueva reforma, destruía imágenes.


La guerra civil del 36 se llevó al agustino padre Zarco,

aún primera autoridad en historia escurialense.

A la insidiosa leyenda negra se sumaba

la pérdida progresiva, tu declive paulatino.


 Pero al fin, como Ave Fénix, has renacido de tus cenizas

y brillas con fulgor en el verdor de los bosques

de la Herrería.          


Tu piedra y granito resistieron los tiempos de incuria

y de rechazo. Muchos de tus tesoros se mantuvieron

pese a la codicia o desidia de los hombres.

Tus antiguos joyeles han regresado a tu sede.

No importa que muchos de tus bienes se perdieran,

los tenías con creces.

Los que hoy albergas dan fe de tu pasado y de tu gloria.


Monasterio de El Escorial, de San Lorenzo de El Escorial,

eres la presea filipina, el orgullo de los Austrias,

la granada suntuosa de la agitada Historia de España.

*****


PERSEIDAS

Os espero con ilusión cada estío;
cada diez de agosto aguardo 
las lágrimas de San Lorenzo
y me aposto diligente en la terraza
para contemplar lluvia de estrellas.

El sueño vence mis párpados
o ellas se resisten y no vuelan 
ante de mis ojos.
Nunca he visto el fulgor 
de las fugaces.
Algunos dicen que las vieron caer;
eran rubias, danzarinas, brillantes…
Yo persisto y añoro las perseidas.
Quizás las vea el próximo verano.

Creo en sus juegos de luz,
espero con ansiedad su llegada,
amo la ilusión que me despiertan
cada verano.




Julia Sáez-Angulo. Poeta



martes, 26 de julio de 2022

CRÓNICAS ESCURIALENSES IX. Julia Sáez-Angulo: Entre el monte Abantos y la casa fosilizada en los años 50 y 60. (I)


Monte Abantos. El Escorial
La autora ante el ordenador y el monte Abantos


L.M.A.

Fotos: Mercedes Marcos

26/7/22.- Madrid.- Contemplo el monte Abantos cada vez que levanto la vista del ordenador. De tanto escribir, pensar, coser, cantar, escuchar música y rezar ante él, se me antoja un monte sagrado como los de la Biblia. Es el más querido y citado de los montes escurialenses, a los que acompañan el pico de San Benito y las montañas gemelas a la que llaman, llamamos, las Machotas. En 1999 el monte sufrió un incendio y nuestra angustia fue terrible. Lamentablemente, y como de costumbre, los políticos malevos -provocadores- prometieron que no se construiría más, pero todo es cuestión de que los releven otros amorales más que inmorales. De momento, una urbanización de tejados rojos asciende al pie de su falda y se dijo que no subirían más. Somos tan escépticos que pensamos que llegarán nuevos malevos, que harán buenos a los anteriores.

Llevo varias décadas veraneando casi tres meses en El Escorial -incluso cuando iba al trabajo durante dos meses estivales-y aquí me siento como una reina, por algo se trata de un Real Sitio. Mi casa está en la urbanización de Parque Real, al lado de la llamada Prado Real y no lejos de la denominada Tres Reyes, porque aquí somos todos muy monárquicos, mientras no se demuestre lo contrario, y siempre que podemos llamamos real a nuestros lugares. Real en el sentido regio y no con la ignorancia de aquel diputado republicano que pidió en las Cortes que se dejara de llamar “derechos reales” a los impuestos sobre las cosas (el res- rei de los latinos), creyendo que eran derechos del rey exiliado. La ignorancia es atrevida.

Lo malo del asunto es que, los taxistas y las ambulancias se lían a veces con tantas urbanizaciones reales.

En el XIX se separó el Real Sitio en dos municipios: El Escorial y San Lorenzo-, unidos sin solución de continuidad; craso error que ahora resulta difícil de enmendar. En el habla coloquial los de El Escorial llaman gurriatos (crías de gorriones, porque viven en lo alto) a los de arriba, y los de San Lorenzo, llaman caciques a los de abajo (porque, aparte de los serranos, vivían los caciques que compraron, a bajo precio, las tierras de la desamortización de monasterios y tierras a los frailes). La Desamortización fue una legislacion con buen fin: acabar con las llamadas "manos muertas", es decir tierras que no podían enajenarse, pero con consecuencias nefastas, por no tener en cuenta la situación social de España, porque solo los nobles y caciques podían comprar esas tierras a buen precio. En resumen, pasaron de los frailes a los caciques. Yo vivo en la línea fronteriza, donde se encuentra la urbanización de Los Escoriales, porque una parte pertenece a lo que comúnmente se llama es El Escorial de Arriba y la otra a El Escorial de Abajo.

Conviene aclarar que El Escorial es un pueblo con pasado neolítico (lugar de la Silla de Felipe II) y bosques ancestrales que lindan con la provincia de Ávila. San Lorenzo de El Escorial es el sitio del monasterio soñado por Felipe II y que el arquitecto Juan de Herrera le dio forma de parrilla -instrumento de tortura para san Lorenzo mártir- con dieciséis patios en sus trazas. La basílica es una construcción que quiso emular al templo de Salomón, según el sabio jesuita Villalpando (1552-1608) por lo que el Ministerio de Cultura, cuando yo trabajaba en él, organizó una preciosa exposición en 1991, con toda clase de planos y explicaciones, titulada “Dios arquitecto. Juan Bautista Villalpando y el templo de Salomón”, porque fue la divinidad quien inspiró el templo de Jerusalén, pues los otros lugares de oración de los judíos son sencillas sinagogas. El catálogo de la muestra es una joya y vale la pena releerlo, para ver cómo Villalpando asesoraba al rey de España para emular al templo de Salomón. Destruido el templo de Jerusalén por el romano emperador Tito el año 70 de nuestra era, solo nos queda la basílica de El Escorial como tal. 

En El Escorial todo supura grandeza. Todo es regio, incluidas la Casita del Príncipe Don Carlos y la Casita del Infante don Gabriel, más conocidas por la Casita de Abajo y la de Arriba respectivamente, al igual que los Escoriales.

También está el Monasterio de Prestado, antiguo convento de los Jerónimos, después fábrica de vidrio y hoy fundación germana reservada y con opacidad, sin posible visita alguna, pues todo son silencios. Este año no tiene ni siquiera un teléfono en la puerta (al que en años anteriores nadie respondía, por más que yo lo hice y dejé mis teléfonos de contacto). Felipe II lo visitaba mientras se construía el monasterio laurentino de arriba, si bien se alojaba en las dependencias parroquiales de la iglesia de San Bernabé, construida por el arquitecto Francisco de Mora. Este vetusto monasterio, se encuentra frente al Ayuntamiento de El Escorial, Consistorio flanqueado por dos encinas, aesculum en latín y ésculos en el viejo castellano, como apunta un vetusto diccionario que opera en mi poder: el “Diccionario completo de la Lengua” Española” de Rodríguez Navas, editado por Saturnino Calleja en 1905. Un tesoro de la lengua.

    El Escorial está rodeado de bosques, principalmente de ésculos, carvajos (robles) y quejigos (robles carrasqueños o rebollos), a los que se han sumado las coníferas de pinos, abetos,  sequoyas, sabinas protegidas (una de estas se salvó al construir el Auditorio (2006) al tener que construir un patio específico para preservarla).  

Un episodio histórico deplorable: Napoleón

Hay un episodio histórico relacionado con El Escorial que me encocora: la invasión depredadora de las tropas de Napoleón, para despojar las riquezas del monasterio filipino. Los gabachos venían con un listado de objetos de arte y bibliofilia escrito desde Paris, para afanar a los monjes y por ende a la riqueza patrimonial del pueblo y de los españoles. Afortunadamente, estalló el levantamiento del 8 de mayo en la Puerta del Sol de Madrid y las carretas con el botín escurialense trincado para los mariscales y los murcios napoleónicos, tuvo que regresar al monasterio. Todo se inventarió antes de salir, por lo que se constató que se perdieron algunos objetos entre las uñas de los rapaces gabachos. 

        Los escurialenses lucharon muy bravos contra los franceses y muchos de aquellos murieron. Un monumento en la Plaza del Ayuntamiento conmemora la victoria definitiva contra Napoleón, en una fuente que representa una águila imperial boca a arriba, sujetas sus alas por las garras de dos leones. 

    En las caballerizas del monasterio filipino tuvo lugar una gran exposición sobre el vergonzoso paso de las tropas napoleónicas por El Escorial en 2008, en la que se nos refrescó la memoria sobre el despreciable acontecimiento bélico en estas latitudes. Todos los años, el 2 de mayo, se celebra la fiesta de la independencia con distintos actos y una representación de la Historia, donde no faltan las vestimentas evocadoras de los habitantes.

Detesto a Napoleón como el gran depredador de Europa, por más que tenga sus defensores como buen estratega, porque creara el Derecho napoleónico o el sistema de pesas y medidas para toda Europa. Esperanza Aguirre, ministra de Cultura, fue más dura en la conmemoración del bicentenario en 2008; calificó la invasión napoleónica de genocida, pues los madrileños no podían llevar ni siquiera una navaja en el bolsillo, útil necesario para comer, pues el tenedor era muy sofisticado para el pueblo. Por supuesto, el embajador de Francia no acudió a las conmemoraciones de aquel bicentenario en España. La familia de Esperanza Aguirre tiene asentamientos en El Escorial.

  Napoleón Bonaparte fue un corso que despreciaba al resto de los pueblos y tradiciones que no olieran a queso Camemberg. Lo pagó caro, porque fue un neo-emperador que no murió en el trono, sino exiliado dos veces en una isla perdida. No supo conservar el Imperio en una sola vida. Estoy convencida de que se debe, en parte a la maldición de Tutankamon, por profanar su tumba, quedándose una noche entera en la pirámide egipcia que la albergaba. Así lo sostengo en mi libro “Historias y personajes del Norte de África II” (2021).

    Las tropas napoleónicas, junto a la guerra civil de 1936-39 y la Desamortizaciones de los bienes eclesiásticos, han sido los tres peores azotes del  Patrimonio nacional histórico-artístico de España. Tema para una conferencia.

    Los jardines del monasterio y las Casitas de Arriba y de Abajo cuentan con árboles singulares traídos de América como las araucarias, que se han adaptado a estos montes divinamente. Encinas y coníferas se alternan pacíficamente en los jardines reales, que cuentan a su vez con recintos de tierra reservados para huertos con árboles frutales como perales, manzanos o membrillos. Una fuente con nenúfares, un estanque de aguas verdosas con peces y ranas, junto a un laberinto de boj permiten pasear y jugar al escondite en el jardín de la Casita de Abajo que es otro punto interesante del lugar. De los bosques de la Herrería y el alto de la silla de Felipe II, mejor visitarlo en las cuatro estaciones del año, pues su atractivo es singular en cada una de ella. Yo recomiendo la primavera cuando florecen los piornos amarillos y nos regalan su aroma campestre.

    ¡Ah! En El Escorial se come muy bien, con las buenas carnes de las propias dehesas y de las vecinas abulenses. El chuletón de Avila no falta en la carta.

** Mañana: CRÓNICAS ESCURIALENSES. Julia Sáez-Angulo: Entre el monte Abantos y la casa fosilizada en los años 50 y 60.  (y II)

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2021/09/el-monasterio-de-prestado-un-monumento.html

https://www.youtube.com/watch?v=vm3a9gKMpI0&ab_channel=AteneoEscurialense

Julia Sáez-Angulo ante el Real Monasterio de San Lorenzo

Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (2022)

Diccionario Rodríguez Navas (Edit. Saturnino Calleja (1905)

Bosque de la Herrería. El Escorial

Fresnos del bosque de la Herrería

Monumento contra la invasión napoleónica.
El águila del imperio francés bajo las garras de los leones

Ayuntamiento de El Escorial entre dos ésculos o encinas

domingo, 9 de julio de 2017

Virginia Wagner, Alina Artemyeva y el Quinteto Die Forelle en el XI Festival “Música al atardecer” en el monasterio de San Lorenzo de El Escorial






Virginia y Alina

 Quinteto Die Forelle



Virginia Wagner y Alina Artemyeva


Julia Sáez-Angulo
Fotos: J. Mendoza y P. Reviego

            09/07/17.- MADRID .- La soprano  Wirginia Wagner, la pianista Alina Artemyeva y el Quinteto Die Forelle actuaron ayer sábado en el XI Festival “Música al atardecer” , interpretando a F. Schubert, en un concierto titulado Schubetiada, que tuvo lugar el monasterio de San Lorenzo de El Escorial a las 9,30 de la noche. El Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial colabora en el evento.

            El concierto, presidido por Pilar Laborda, vocal asesora de Programas Culturales de Patrimonio Nacional, fue en el Patio de Carruajes del monasterio, con entrada libre y aforo para mil personas. Hoy domingo actúa la Orquesta Sinfónica y Coro de la Comunidas de Madrid para interpretar a F. Mendelssonhn, en colaboración con el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial.

            Virginia Wagner (Buenos Aires) en negro y champagne, cantó en alemán con toda la riqueza de sus registros desde el Canto del Cisne, a Viaje de invierno para terminar con Die Forelle (La trucha). La letras de Goethe y la música de Schubert se sintonizaban en su voz y amplia sonrisa, como hermoso bafle ante el público.

            Bellísimo el relato “El Rey Elfo” de Goethe en la voz de Wagner, así como hermoso y dramático el diálogo entre la doncella y la muerte de Mathias Claudius. Los aplausos no se hicieron esperar.

            Tanto Virginia Wagner como su pianista y el siguiente quinteto tuvieron que luchar contra la brisa ventosa del momento que agitaba sus partituras. Un amable espectador de la presidencia subió en ayuda de la pianista para poder pasar las páginas sin sobresaltos. Un buen aplauso para él.

            Bien escogido el quinteto para piano y cuerdas en la mayor, op 114, D667, para el quinteto Die Forelle, que conmovió con su concierto de violín por Albert Skuratov; la viola de Laure Godron; el violoncello de Dragos Balan; el contrabajo de Alfredo Fajardo y de nuevo al piano, Alina Artemyeva.  Curiosamente ni un solo español en todo el concierto de la tarde.

            Nota Bene: La viola tapaba en buena parte a la pianista, lo que impedía ver el teclado incluso a las primeras filas.

            La “Música al atardecer” es una buena y generosa programación para los ciudadanos, por parte de Patrimonio Nacional y se merece un  buen reconocimiento.

            Entre los asistentes al acto algunos artistas del Grupo pro Arte y Cultura que lidera Mayte Spínola en pro del mecenazgo, como Julio Mendoza, Mercedes Ballesteros, Héctor Delgado, Carmen Valero, Pablo Reviriego, Ana Rodríguez y Julia Sáez-Angulo. El Grupo prepara una próxima exposición para el palacio del Infantado en Guadalajara y otra en Cuba, comisariada por Nadia Chaviano.

         Virginia Wagner actuó en el acto de entrega de las Medallas  de Oro Mayte Spínola

Más información

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www.patrimonionacional.es/programas-culturales/actividades_musicales/temporada-musical-2017

Del Grupo Arte y Cultura
Julio Mendoza y su esposa Ana Rodríguez



martes, 17 de septiembre de 2013

Monasterio de El Escorial, exposición a los 450 años de su construcción. Arte y Maravilla






Julia Sáez-Angulo

19.09.13.- San Lorenzo de El Escorial.- Fue catalogado como la octava maravilla del mundo por su perfección arquitectónica y los tesoros artísticos que albergaba. El monasterio de san Lorenzo de El Escorial, mandado construir por el rey Felipe II en 1562 y puesta la primera piedra en 1563, cumple ahora 450 años. Palacio Real de Madrid ofrece una exposición titulada “De El Bosco a Tiziano. Arte y Maravilla en El Escorial” para conmemorar la efemérides. La muestra permanecerá abierta hasta el próximo 12 de enero de 2014.

         Se trata de un proyecto científico, expositivo y museográfico comisariado por el profesor Fernando Checa Cremades y un equipo de conservadores de Patrimonio Nacional. La visita en la citada sede de Madrid tiene su lógica continuación en el monasterio de El Escorial, puesto que se trata de una selección de piezas, algunas de ellas habitualmente no expuestas o visibles en la visita al monasterio, como son los textiles o grandes ternos de las calaveras, de san Lorenzo o de la vida de Cristo, que ahora lucen espléndidos en vitrinas.

         De acuerdo con el título de la exposición, las pinturas de Tiziano Vecellio, El Bosco o Joachim Patinir, los grandes artistas que admiró Felipe II, aparecen reunidas para una contemplación despaciosa, a ras de la vista del espectador y restauradas algunas, como sucede con el cartón del tapiz sobre “El Arca de Noé”.

         El monasterio de san Lorenzo de El Escorial fue concebido como templo de Salomón, Arca de la Alianza y Arca de Noé. El jesuita Villalpando estudió lo descrito en el Antiguo Testamento para el templo salomónico y trató de plasmarlo en el monasterio deseado por Felipe II, que habría de ser palacio, basílica, monasterio, panteón real y cámara de maravillas del rey de la monarquía hispánica en cuyos dominios no se ponía el sol porque abarcaba los reinos peninsulares, Flandes, el Milanesado, el reino de Nápoles, el Perú y Nuevo México.



         Lástima que no podamos ver alguno de los documentos de Villalpando. Si se pueden ver perfectamente documentados los “Libros de entregas” para el monasterio, que se han conservado con toda fidelidad. Pedro Perret es el autor de las estampas sobre los dibujos del arquitecto Juan de Herrera, quien siguió y conformó al primer arquitecto del monasterio, Juan Bautista de Toledo.

La exposición se abre con el árbol genealógico de los Austrias bien conservado, junto a los retratos de Antonio Moro y Juan Pantoja de la Cruz sobre el monarca y su padre el Emperador. Un gran video pone de manifiesto la perfección geométrica del edificio con armonías que se basan en la alternancia del círculo, el cuadrado y el triángulo.

Hay piezas singulares como ·El Cristo coronado de espinas” y “El Cristo del Calvario”, de El Bosco o “El martirio de San Lorenzo” y “La Adoración de los Reyes” de Tiziano.

         Un total de ciento cincuenta y cinco obras, entra las que se encuentran piezas –además de los citados autores- de Navarrete el Mudo, Sánchez Coello, Gerard David o Bernard van  Orley. Magnífico el cuadro “Abraham y los tres ángeles” traído de la National Gallery of Ireland de Dublín, que se encontraba en sud ía en el monasterio escurialense.

Felipe II

         Felipe II soñó el Parnaso en su palacio/monasterio y todos aquellos que lo conocieron se quedaban asombrados de la riqueza que albergaba: lo mejor de España, Flandes e Italia en las artes. Su descendiente Felipe IV iba a emularlo.

         La sombra vendría después sobre el monasterio escurialense, principalmente durante el cruel y desacralizador  siglo XIX. Los tres grandes azotes del patrimonio histórico español se iban a abatir sobre el célebre monasterio de El Escorial: primero, la avaricia napoleónica con su sueño depredador de tesoros artísticos para conjuntarlos en París –el expolio se produjo y se devolvió en buena parte (los escurialenses detestan a Napoleón por la resistencia y muerte a que los sometió); la desafortunada por imprevisora desamortización de Mendizabal, que expulsó del monasterio a los frailes jerónimos llamados desde el principio por Felipe II, dejando al monasterio sin su efectiva supervisión. Madrazo hizo llevar un centenar de sus obras al museo del Prado para protegerlas del abandono escurialense, y tercero, la guerra civil española de 1936-39 durante la cual se asesinó al agustino padre Zarco Cuevas, gran estudioso y autoridad científica del monasterio de El Escorial.

         Los viajeros románticos del XIX conocieron el monasterio escurialense solitario, abandonado, desolado y triste, por lo que su literatura dio fe de aquella desolación y contribuyó  a la fama de lugar solemne, serio y oscuro. De los tres mil relicarios solo vienen a quedar unos mil y en su mayoría vacíos. La depredación fue un hecho y la incuria y desidia de los responsables, otro.

Felizmente el monasterio de El Escorial ha renacido en buena parte de sus cenizas como Ave Fenix, haciendo realidad la frase latina del dintel del primer monasterio escurialense de Prestado “Posta fata resurgo”, albergado por los jerónimos hasta su traslado al definitivo de Felipe II. 

El monasterio de San Lorenzo de El Escorial vuelve a ser una cámara de maravillas, un conjunto renacentista único en un recinto singular y firme con dieciséis patios y diversos jardines, donde el orden, la elegancia y la diafanidad de la geometría, dan solidez a un buen joyel de obras de arte que allí se guardan y exponen.
Rememorar su historia en esta exposición, vale la pena.

Monasterio de San Lorenzo de El Escorial nevado