Desde el 5 de febrero al 17 de Mayo de 2026
Vil-la Elisa
Paseo Maritimo Pilar Coloma,6-Benicassim
Mayca NÖIS
Benicassim 28/04/2026.- La sala de Exposiciones del hermoso palacete que fue construido en 1942 por el conde Joaquin Bau, presidente del Consejo del Reino, para su esposa Elisa Carpi, en el enclave señorial de villas frente al mar y que es desde 1982 de propiedad municipal acoge desde su final restauración en 2019 diversas actividades socioculturales.
En esta ocasión la muestra es el resultado de la colaboración entre el Ayuntamiento local y el Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni de Villafamés (MACVAC). Se ofrece un conjunto de obras de gran calidad y diversidad estableciendo un dialogo entre generaciones, estilos y técnicas para reforzar la idea en visibilidad del arte en la dimensión más íntima del ser humano.
Se acude en alusión a un verso de la canción “Y Busqué” de la cantante española Rozalén con “la respuesta estaba dentro de mí” en el lema “Regalar movimientos al viento” al ofrecerse con un hilo conductor en un viaje hacia el interior.
Las obras escogidas van desde el año 1955 con la fototipia de Pablo Picasso “Ragazza seduta” hasta el 2023 con “La noche trascendida” de Alejandro Mañas devienen en un recorrido que no se limita sólo a lo estético.
A través de los materiales, texturas, combinaciones de colores, los tonos cálidos de los oleos, los brillos y sombras del metal y la madera, la disposición espacial de las piezas, invitan a un viaje para el visitante en la propuesta de la muestra que no dependa del tamaño o magnitud de la obra sino de la expectación que influye en el espectador combinando artistas más clásicos, dentro de las vanguardias y neo vanguardias del siglo XX con autores contemporáneos. El diálogo entre pasado y presente en las técnicas tradicionales y las experimentales, los objetos escultóricos y las obras pictóricas para recrear el proceso de descubrimiento personal ante la contemplación visual.
Son 19 autorías creativas escogidas que configuran un ritmo consustancial con su obra: Pilar Salas, con “Dualitat” (1999) ofrece una instalación: con puertas recuperadas,papel hecho a mano, telas, maleta, silla y lámpara con las que la artista conduce a la reflexión a través de una puerta falsa que esconde las metáforas sobre el viaje.
La presencia de la silla se repite en la obra de 1955 “Ragazza seduta” de Pablo Picasso y en “La noche trascendida” 2023 de Alejandro Mañas. Es un punto de recogimiento y contemplación en dialogo silencioso e introspectivo que en la obra de Mañas, doctor en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y director artístico de Espai Nivi en Culla, se interpreta en hierro esmaltado, terciopelo bordado y oleo sobre lienzo con su reclinatorio con las frases de la Noche Oscura de San Juan de la Cruz enfrentado al lienzo que evoca a una excavación arqueológica en la noche en la que los elementos nos conducen a la dimensión espiritual y religiosa que es el eje central de su arte.
Esta evocación emocional enlaza con “Postals per al record”(2020) de Paqui Fuster con su trabajo en cerámica y óxidos unidos por cordones de cáñamo simbolizando fragmentos de la memoria en viajeros silenciosos que trasportan mensajes del pasado hacia el presente. Lo que también sucede con el gran oleo “Umbral”1994 de Cristina Navarro Buenaposada en el que el “umbral” no es solo una metáfora física sino un punto de inflexión emocional y mental, que va guiando desde un inmenso amarillo con flechas y figuras muy simbólicas
La contemplación de el espacio natural extendido hacia el infinito lo representa Manuela Ballester con su oleo sobre tabla (que es la imagen representativa en el catalogo)“A la ventana ante el mar Báltico” 1976 que nos trasmite serenidad, reflexión, y huir de las prisas utilizando tres elementos:un café,una pipa y un libro abierto que nos llevan a la quietud e interiorización.
En este juego de los simbolismos “El infierno canto 30”(1962) de Salvador Dalí se infiltra en exploración en los laberintos de la mente con cuerpos que parecen diluirse como en un sueño para recordarnos la fragilidad del tiempo, la memoria y la identidad como ya nos acostumbra en la descomposición atómica de Galatea como metáfora de lo efímero ya que la memoria y el ser están en constante movimiento.
Frente a este concepto está la obra de Marina Vargas con su autorretrato “Asterión-el cuerpo revelado”(2020) utilizando el papel Hahnemüle con impresión digital que plasma la vulnerabilidad del cuerpo en una experiencia poética y simbólica en su inspiración en el mito del minotauro de Borges y en su propia historia de supervivencia frente a una enfermedad grave con lo que memoria, resistencia y renacimiento confluyen, en esta obra de gran formato, manifestando emoción y espiritualidad más allá de la superficie.
Ana Vernia de su serie “Paisajes líquidos” el número 5 (2016) sobre soporte papel en emulsión polimérica pigmentos y grafito con dinámicos y fluidos líneas y trazos muy sutiles su concepción simbólica de las emociones, los recuerdos, donde la percepción se vuelve “liquida” y cambiante que son las constantes del pensamiento y la memoria.
Robert Motherwell expresionismo abstracto “Elegy to the Spanish Republic º 51-52 (1958); Henri Cartier Bresson “Funerailles de l´acteur de Kabuki-Danyuro (1965) una bella fotográfica en blanco y negro con los contrastes en luz y sombra que trasmiten la trascendencia del momento; el gran oleo de Walter Wall “Que bonito cuando las flores florecen” (2022) con una dama central que recuerda a las Meninas de Velázquez atravesada por un ente en marcados trazos rosa; Joan Callergues con su espectacular estructura en madera y bridas de plástico “Estructura per a un somni” (2017), muestran en su conjunción las fundamentales preocupaciones y percepciones del mundo a lo largo del tiempo en una manera de expresión en todos ellos utilizando formas y medios distintos.
Dos representantes en obra escultórica: “Pensador oprimido” (1984) de Alfonso Perez Plaza con su bronce sobre acero trasmite la tensión entre la mente y el entorno y Marcelo Diaz, escultor y poeta con su obra que define como talla constructiva“Criar la luz”(2013).
El gran oleo de Amparo Escrivá Palacios nos “sube” a su “Tren de cercanías” (1986) dotando al espectador de un viaje meditativo y posiblemente evocador que fluye con la técnica y materiales empleados que se implican con la motivación de la exposición.
Siguiendo esta ruta conceptual el oleo fragmentado en tres planos de Jovita Pitarch “Inquisitio” 2007 y Concha Jerez “Tiempo límite Interior” (2009). La primera se interna en dimensiones psicológicas que interpelan mientras que la segunda reflexiona sobre la temporalidad y los limites de la percepción.
El oleo sobre tabla “Estancia despojada VI” (1987) de Salvador Montesa nos introduce directamente en un espacio “limpio” con una figura de mujer de espaldas prácticamente difuminada. Es una reflexión absolutamente directa sobre la intimidad y un pórtico de umbral infinito abierto para ser atravesado.
Definitorio el texto presentación de la exposición de Patricia Mir,Comisaria de la exposición, Licenciada en Humanidades, Master en Gestión Cultural, Premio literario Ciudad de Castellón en Humanidades que explicita “La exposición en Vil-la Elisa se configura como un espacio de encuentro entre el arte, la emoción y la introspección. Cada obra, cada material, cada gesto creativo, se convierte en un elemento que invita a la reflexión, al recogimiento y al dialogo interno. La exposición es, en suma, una invitación a la introspección, a la memoria y a la riqueza de la creación artística, un recorrido donde cada pieza es un movimiento que vuela al viento y encuentra eco en cada espectador. Y es que ya lo dice Rozalén en su canción “siempre busco fuera lo que nace dentro”.





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