Julia Sáez-Angulo
15/6/26.- Madrid.- “Un ramo de flores es un regalo, un yate es un soborno”. Este aserto lo oí y aprendí en Inglaterra, cuando residí allí dieciocho meses, en los años 70. El tema me ha venido a la cabeza cada vez que aparecían en la prensa casos o situaciones de abusos por regalos inadecuados.
Cuando llegó a España la noticia del regalo de un yate de los empresarios españoles al Rey Emérito Juan Carlos, el aserto se presentó en toda su equivalencia en el año 2000. El anterior, con el mismo nombre fue regalo de Arabia Saudí, país que paga mezquitas en Europa. Cierto que el Emérito era un buen embajador en el extranjero con los Estados y en favor de los empresarios, pero también para sí mismo. Mister 3% por obtener petróleo para España, ante la escasez de los primeros 90 dio mucho que hablar ,soto voce, primero, y en los libros de algunos periodistas después. Se sabe que los regalos mueven voluntades o son agradecimientos de actuaciones bien o mal hechas en favor de quien regala.
El último yate Fortuna del Emérito fue un obsequio al rey de 22 empresarios de las Islas Baleares para su uso y disfrute, y que éste donó posteriormente al Patrimonio Nacional en 2013.
Ahora tenemos las joyas de Rodríguez Zapatero, el lírico del buenismo con las nubes, los vientos y el dar mucho y tener poco… Bla, bla, bla. Los vientos traen tempestades. Veremos si esas joyas vienen de extrañas herencias, regalos inadecuados o comisiones indecentes. Todo lo que no sea pago en dinero que pase por los impuestos, es materia sospechosa.
La curiosa ley de Vagos y Maleantes -singular desde su título- que estudiábamos en la Facultad de Derecho, permitía comentarios jocosos al profesor de Derecho Penal, don Juan del Rosal, al decir que era una ley en blanco y que todos los españoles podríamos estar inmersos en ella, porque uno de sus artículos aseguraba que sería vago y maleante aquel que no pudiera justificar el dinero que tuviera encima. Pues eso.
La Ley de Vagos y Maleantes fue aprobada en España el 4 de agosto de 1933. Aunque originalmente se creó durante la II República para prevenir delitos y controlar a elementos considerados "antisociales" (como vagabundos, proxenetas y mendigos), el régimen franquista la mantuvo, modificándola en parte en 1954. Se abolió formalmente el 4 de agosto de 1970.
En la opinión popular, en lo coloquial, más que delincuentes (calificativo penal) se habla de “esos golfos”, que no son precisamente los de la marginalidad, sino de los barandas y gualdrapas, los que tocan moqueta y poltronas, que rompen de inmediato el principio de igualdad ante la ley, se creen intocables y se colocan por encima del pueblo soberano a quienes dicen servir.
Y todo ello se percibe en el trato hasta del Ministerio de Hacienda, un ente, donde los inspectores son también comisionistas por los dineros trincados con distintas reglas de juego, a juzgar por las situaciones vistas. Los ministros de Hacienda Montoro o Montero no han sido precisamente ejemplares en su ejercicio.
¿Cuándo se va a acabar con esa lacra de dejar cobrar comisiones a los inspectores, por los ingresos obtenidos con su amenaza o con el mazo en alto desde su podio? Muchos pagan temerosos para evitarse su ultimátum. Véase si no, el caso Shakira o el de Imanol Arias y Ana Duato. Me consta de dos personas sistemáticamente perseguidas por un inspector/a de Hacienda, a las que se les perseguido hasta en lo ridículo, se les ha coaccionado, se les ha hecho firmar un acuerdo por agobio total de persistencia y acabar con la amenaza de mucha más cantidad, se le ha alterado gravemente su estabilidad psíquica y a uno de ellos, según su familia, le despertaron un cáncer del que murió. ¡Malditas comisiones!
A los policías obsesionados con un caso, se les envia al psicólogo. ¿se hace lo mismo con los inspectores de Hacienda obsrsionados?
La falta de equidad se ve también en los tribunales, cuando a unos los dejan pasar por el garaje para no ser fotografiados, mientras los actores secundarios de la misma causa tienen que mostrar el careto. ¿Dónde está la equidad? Lo mismo con la retirada o no del pasaporte.
En la res publica falta hoy moralidad y equidad ante la ley, lo que produce continuos agravios comparativos entre los ciudadanos. Algunos se consideran o los tratan como "pata negra". Y todavía hablan de democracia. La plebe sigue siendo plebe, desde los ojos del poder.
P.D. En el argot, los periodistas llamamos a los obsequios que a veces nos las instituciones, firmas o empresas (un pincho de ordenador, un perfume, un pañuelo...) "pequeño cohecho".
13 comentarios:
Jaime Siles Ruiz: Querida Julia: te felicito por tu magnífico artículo. La república hizo la Ley de vagos y de maleantes, que se supone era contra los vagos y maleantes, y el PSOE actual parece partidario de una ley a favor de vagos y maleantes, que ers lo que muchos de sus líderes son. Enhorabuena y abrazos, Jaime
luis Magán: Magnifico articulo, una vez más. Bravooooooo. Luis Magán
Magnífico Julia.
Ley conocida como la Gandula.Hay que ver la que montaron por los trajes de Camps ( de Milano) y los bolsos de Rita !!!
Hacienda persigue y acosa a la Juez del caso del hermanisssimo, y ,sin embargo perdona la deuda por el iva a televisión española, la uno.
Gracias, Julia. En todos lados es lo mismo. Corrupción cero nunca tendremos. Por eso suscribo el parecer de los que dicen que el estado (nunca pongo, contra lo que prescribe la RAE, esa palabra con capital inicial) debe ser mínimo: cuanto menos haya para robar, menos se robará. Muchos saludos por allí,
Raúl
No te pienses que el estado
es padre benefactor:
es un golfo y, por lo menos,
es un eterno ladrón.
Saúl González
Julia Marina: Valientes y actual artículo
Hemos padecido a esos inspectores obsesos en los autónomos de la sierra de Madrid, donde pensaban que alli nos refugiábamos. Fue atroz.
Del Rosal fue también mi profesor y a la vista de lo que hay, "los vagos y maleantes" están hoy en las alturas del poder.
Rosa Escalona. Bravo, bravísimo!!!!!!!!!!👌👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻💪💪💪🍀
L. M. El ministro de Hacienda Miguel Boyer ordenó una inspección de los fotógrafos de la prensa del corazón, cuando reventaron la privacidad de su boda conHola e Isabel Preisler en el juzgado de Pradillo, abierto en exclusiva, un sábado para ellos.
Los inspectores de Hacienda en España son comisionistas como Corinna Larsen (también conocida como Corinna zu Sayn-Wittgenstein), la amante del Emérito.
Ten cuidado con meterte con los inspectores de Hacienda, porque son casi intocables y toman represalias. Practican los métodos de acoso, amenaza y terror sobre los ciudadanos de los que pueden sacar tajada, es decir: comisión.
Publicar un comentario