Juan Moral, escultor, junto a una de sus obras.
Juan Moral a la entrada de su casa, bajo un litospacio, un tondo, con el signo del tetrasquel.
Julia Sáez-Angulo
Fotos: J. S. A.
4/8/26 .- Madrid.- Juan Moral, escultor afincado en Torrelodones nacido en Torredelcampo y formado en Torredonjimeno, parece haber alcanzado el zenit de su trayectoria artística. Después de una vida entregada por entero a la creación, su obra transmite la serenidad y la madurez de quien ha encontrado un lenguaje propio, reconocible e inconfundible.
De su obra hemos disfrutado, hoy, sus invitados, los arquitectos Mercedes y Javier, marqueses de Santa Cruz de Ynguanzo, la pintora Gloria Vázquez y yo.
Arquitecto técnico de formación, muy pronto, Juan Moral comprendió que su verdadera vocación era la escultura. Desde entonces ha levantado una obra sólida y coherente, presente en numerosas ciudades españolas y en colecciones internacionales. Jaén, su provincia natal, le rinde homenaje a través de la Fundación Juan Moral, que lleva su nombre. El próximo mes de noviembre celebrará una jornada de puertas abiertas con la presencia del artista y un concierto, uniendo así las dos grandes pasiones que siempre han acompañado su vida: la escultura y la música.
La Universidad de Jaén también está atenta a su trabajo y cuenta con varias esculturas de Juan Moral en su campus.
Su trabajo más reciente busca un desafío tan sugerente como complejo: plasmar la música en la piedra y el metal. Algunas de sus esculturas nacen inspiradas por las composiciones de Erik Satie, otras por la música de Pablo Peláez e incluso por piezas creadas por el propio escultor. Juan Moral siempre ha sentido una profunda devoción por el arte musical y recuerda con especial gratitud a quien despertó en él esa sensibilidad, su profesora Inmaculada La Torre.
Su casa-estudio de Torrelodones (Madrid) es un permanente lugar de encuentro. Por ella desfilan escritores, artistas, músicos y amigos que contemplan la evolución de unas obras realizadas con calizas fragmentadas, mármoles, cuarzos, malaquitas y las singulares rosas del desierto, materiales que el escultor combina con una sorprendente armonía. Sus libros de visitas son una secuencia de grandes autores.
En sus esculturas monumentales destinadas al espacio público emplea grandes estructuras metálicas en diálogo con neones y el agua, creando composiciones donde la materia parece adquirir movimiento. Excelente dibujante y pintor, transforma los grandes bloques de piedra procedentes de las canteras de Macael, de Jadraque o de diversos países de América Latina en formas llenas de fuerza y equilibrio.
Sus esculturas monumentales se exhiben en diversas ciudades, municipios e instituciones. Además de Jaén , en Torrelodones, Torredelcampo, Coslada… y en algunas residencias privadas.
Recientemente, el escritor Manuel Moral Roca ha publicado un libro dedicado a su trayectoria, "Entre esculturas y acordes", donde se entrelazan la biografía del artista y su estrecha relación con la música. TeleMadrid también le ha dedicado un amplio reportaje, que ha emitido en distintos horarios.
En Juan Moral las ideas nunca permanecen quietas. Vienen y van, regresan, envuelven al creador, se repiten hasta convertirse en una obsesión y, finalmente, encuentran su forma definitiva en la tercera dimensión. Así funciona la mente del artista: nunca descansa.
Sus últimos litospacios -obras bidimensionales- revelan una delicadeza extrema. Entre ellas destaca Montañas castellanas, junto a otra inspirada en Las cuatro estaciones, donde el otoño adquiere un especial protagonismo. Precisamente este año, el escultor ha recorrido los hayedos de Riaza, en la provincia de Segovia, buscando interpretar en piedra y metal la belleza del otoño 2026, demostrando una vez más que la naturaleza continúa siendo una de sus grandes maestras e inspiraciones.
Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Juan+Moral+Moral
"Otoño"
selfie: Juan, Julia y Gloria.
2 comentarios:
He leído el artículo y me parece muy completo. Sin embargo, estoy más cerca de la idea aristotélica de que el Hombre "hace", no " crea". La diferencia es abismal.
En fin. Y la novela "Entre acordes y esculturas" no es una biografía del escultor Juan Moral; sino una ficción cuyo punto de partida son el hacer escultórico de Juan frente a la incapacidad de componer de un músico. Incapacidad que desaparece al ver el "hacer" escultórico de Juan.
De todas formas el estudio sobre las esculturas de Moral me parece excelente.
El comentario anterior lo hace Manuel Moral Roca, no un anónimo
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