jueves, 5 de noviembre de 2026

PRESENTACIÓN DE “QUÉ ES EL PERIODISMO” DE INMACULADA DE LA FUENTE




L.M.A.

5/11/26.- Madrid.- Lourdes Ventura, novelista y crítica literaria, y Pedro Vallín, periodista, escritor y analista político acompañaron a Inmaculada de la Fuente en la presentación del ensayo Qué es el Periodismo el pasado miércoles en la librería Marcial Pons de Madrid. Lourdes Ventura hizo hincapié en que a pesar de ser un libro de pocas páginas (como todos los de la colección Qué es de Sílex), ofrece mucha información y conecta con el momento presente que vive el periodismo. Evocó la etapa de la autora como reportera y entrevistadora en El País Semanal y su vocación de escritora de periódicos en los brillantes años de los ochenta, donde los periodistas gozaban de gran credibilidad. Una experiencia que llevó pronto a De la Fuente a la narrativa y al ensayo. 

    Ventura se centró en el periodismo cultural, el más grato para ella, y en el capítulo del libro “El fuego del periodismo narrativo”. En este capítulo se aborda la inclusión de técnicas narrativas propias del nuevo periodismo de Tom Wolfe, Truman Capote o Joan Didion en la información, en especial en la crónica y el reportaje, respetando la norma básica del periodismo: contar hechos de interés general de forma veraz. En el citado capítulo se alude a escritores que son a la vez buenos columnistas y viceversa, periodistas que se han pasado a la escritura o alternan ambos registros.

    Inmaculada de la Fuente explicó que cuando abordó este libro no quiso hacer un manual estricto sino escribir desde sus vivencias, sin citarse a sí misma, pues no es un libro de memorias. “Quise insuflar alma y experiencia al libro y en vez de limitarme a definir qué es una noticia o a separar información de opinión, al referirme al reportaje volqué lo que he hecho cientos de veces. Cómo el punto de vista y la capacidad de observación del periodista es importante, pero sin renunciar a los hechos ni alterar la voz de los entrevistados. Ni tampoco  olvidarse de  los datos o dejar que estos floten huérfanos en el texto o lo aplasten. 

    El libro se abre con una cita de Albert Camus y otra de Hannah Arentd y en la introducción De la Fuente confiesa que su primer referente como estudiante periodismo fue Josefina Carabias, ligada a los paisajes de su infancia. Y decidió escribirla a París cuando Carabias era corresponsal de Ya en la capital francesa para que le diera algún consejo. La veterana periodista le sugirió que leyera siempre más de un periódico, alguno extranjero a ser posible. Más tarde se interesó por Manuel Chaves, un periodista de “andar y contar”, lema que trató de hacer suyo al ejercer  el periodismo. Sin olvidar a otros maestros, desde Albert Camus al reportero Gay Talese, con su estilo elegante y vivió que entre otros muchos temas cubrió la guerra de Vietnan  y aconsejaba a los jóvenes periodista jóvenes ir a los hechos en vez de esperar a que sonara el teléfono. Y tantos otros grandes reporteros de guerra como Martha Gelhorm o Robert Capa.

    En Qué es el Periodismo se aborda brevemente la historia de esta profesión apasionante, la mejor del mundo para García Márquez, si se hace bien, y se incluye un capítulo final dedicado a los retos actuales, como la saturación informativa que bordea la desinformación: con la paradoja de que hay quien opta por relatos no contrastados o anónimos a la vez que desconfía de periodistas bien documentados o le exige afinidades. 

    Este tema lo debatió la autora con Pedro Vallín, que además de haber escrito de la IA forma parte de una generación de periodistas posterior. Las redes han “democratizado” la información, algo en principio positivo,  y a veces transmiten noticias colaborativas, pero no siempre son veraces. O alientas mensajes impulsivos. Estos nuevos canales informativos han roto “la jerarquía” propia del periodismo al calibrar el valor de unas informaciones ante otras y la fiabilidad de la firma. Como muestra, basta ver el subjetivismo de los comentarios en abierto de los lectores en algunos medios digitales. Las redes permiten, además, ponerse cierta máscara para opinar a calzón quitado, sin los modales con que uno se dirige al vecino o al desconocido que acaban de presentarle. Pese a este contexto, la autora y sus presentadores confiaron que el periodismo sobrevivirá, porque es el que siempre está al pie del cañón en los grandes acontecimientos o tragedias. El derecho a una información fiable, además, no es una prerrogativa individual del periodista sino de los ciudadanos. 




No hay comentarios: