Mostrando entradas con la etiqueta Dalmati-Narvaiza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dalmati-Narvaiza. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de septiembre de 2013

DALMATI-NARVAIZA 1913-2013, EXPOSICIÓN EN LA SALA AMÓS SALVADOR








L.M.A.

- La muestra podrá visitarse hasta el 3 de noviembre en la Sala Amós Salvador


La concejal de Comercio, Cultura y Turismo, Pilar Montes, junto al director general de Cultura, José Luis Pérez Pastor, han presentado esta mañana la exposición ‘Dalmati-Narvaiza 1913-2013’, una muestra que será inaugurada esta misma tarde a las 20.00 horas y que podrá visitar en la Sala Amós Salvador hasta el próximo 3 de noviembre.

Una exposición de la obra de Alejandro Rubio Dalmati, galardón a las Bellas Artes Riojanas en el año 2000 y que falleció en el 2009. Se trata de una retrospectiva de la obra que generó con su otra mitad creativa, su sobrino Alejandro Narvaiza, un equipo que, a partir de 1970, utilizó la firma Dalmati-Narvaiza.

Al cumplirse cien años desde su nacimiento, Cultural Rioja ha querido rendir un homenaje al que fuera autor de esculturas como los monumentos al Labrador, a Los Fueros, a los Donantes de Sangre de Logroño o de la Fuente de los Riojanos Ilustres.

La exposición cuenta con 54 esculturas y 69 pinturas y dibujos, que han sido cedidas, principalmente por Alejandro Narvaiza, así como por el Museo de La Rioja, el Museo de Calahorra, la Consejería de Cultura, el Instituto de Estudios Riojanos, Fundación Caja Rioja, además de numerosos particulares.

Una vida dedicada al arte


Alejandro Rubio Dalmati, hijo de padre español y madre chilena, nació en el pueblo chileno de Chillán. Su padre, natural de Fuenmayor, era un gran tallista y trabajó de profesor en la Escuela de Artes y Oficios, por lo que, en cierta medida, Rubio Dalmati recogió la tradición familiar de amor por la plástica y la escultura.

Una vez en Logroño, Rubio Dalmati se educó con los Maristas. A los 14 años dejó la escuela y empezó a preparar oposiciones a banca, pero pronto decidió que su camino era la escultura y se trasladó a Madrid para estudiar Bellas Artes en la Academia de San Fernando. En Madrid compaginó los estudios de Bellas Artes con los de Anatomía (durante tres cursos) para aprender cómo era el cuerpo humano y utilizar ese conocimiento en sus obras escultóricas..

También en Madrid conoció a Picasso y a Gabriela Mistral, cónsul de Chile, quien le proporcionó documentación chilena que, a efectos legales, le valió para librarse del servicio militar. Fueron años de trabajo artístico, primeras exposiciones y tertulias literarias. En esta época comenzó la Guerra Civil, que le hizo volver a Logroño, en donde fue detenido debido a sus inclinaciones republicanas, acusado de ser comunista y anarquista, denunciado por uno de sus colegas.

Gracias a su nacionalidad chilena y a un amigo jesuita, artista como él, salió de la cárcel y, con 23 años, se embarcó en un buque hacia América. En Chile se ganó la vida haciendo encargos hasta que, poco a poco, empezó a ser conocido entre los profesores de la Universidad Católica de Chile, cuyo rector le llamó para que diera clases de pintura allí.

Rubio Dalmati siempre ha reconocido la paradoja que se produjo en su vida, puesto que después de no ser creyente y de criticar a la Iglesia, ahora ésta le proporcionaba trabajo. Y, de hecho, gran parte de la obra de Rubio Dalmati tiene que ver con figuraciones religiosas. En Chile construyó íntegramente las catedrales de Talca, Concepción y Chillán, así como la de Valparaíso.


Realizó diversos viajes a España, casi siempre por motivos de trabajo, en 1945, 1955 y 1965, año en el que decidió quedarse a vivir definitivamente aquí. Desde entonces, ha trabajado unas veces en solitario y otras en compañía de su sobrino, Alejandro Narvaiza, al que considera como un hijo.





lunes, 9 de septiembre de 2013

Dalmati-Narvaiza en la Sala Amós Salvador de Logroño




Escultura en Fuenmayor



L.M.A.



Me encuentro ante la dificultad de realizar una semblanza de ALEJANDRO RUBIO DALMATI, dificultad

por dos razones. La primera es lo arduo que resulta para mí el expresarme con la palabra, puesto que

lo mío son las imágenes y lo segundo, por la imposibilidad de sintetizar en unas pocas líneas una vida

tan larga y prolífica que da para escribir una novela histórica por sus vivencias, viajes e incontables

obras realizadas. Mi tío, que para mí fue como mi segundo padre, a la vez que maestro y compañero

de andadura artística, nació en Chile hace 100 años, en Chillán capital de la provincia de Ñuble, cuna

de ilustres chilenos, tales como BERNARDO O’HIGGINS padre de la patria o el gran PABLO NERUDA.

A la edad de seis años su familia se traslada a Logroño, ciudad que desde siempre sintió como suya

ya que, aunque no pudo escogerla como lugar de nacimiento, sí que la eligió para vivir, amar, crear e

incluso para morir.

Aquí comienza su educación y vocación artística, aprende a tallar la madera en el taller de su padre

JUAN RUBIO SÁENZ DE CABEZÓN, natural de Fuenmayor, tallista y profesor de la escuela de Artes y

Oficios de Logroño. Aquí conoció a su mujer MARUJA IRIGOYEN.

Fue un niño prodigio, que ya nos sorprende con un dibujo realizado con apenas nueve años en el

colegio de los Hermanos Maristas de Logroño, que representa la huida a Egipto y que para sí quisieran

muchos artistas adultos. Numerosas tallas, estudios de dibujo, etc. realizados a temprana edad, dejan

constancia de su incipiente maestría.

A los 16 años ya aparece en las páginas del diario Acción Riojana como un gran artista al que hay

que tomar en serio. Se codea con los mejores escultores de su época en el concurso convocado

por el Ministerio de Instrucción Pública para conmemorar el tricentenario de Lope de Vega, donde le

conceden el premio que posteriormente le es arrebatado al comprobar el jurado que es casi un niño y

dicen que premiarlo sería una ofensa para el resto de los participantes, aunque los críticos que forman

parte del jurado, entre los que figuraba JOSÉ FRANCÉS, le prometen tenerlo en cuenta más adelante.

Sus padres le envían a Madrid para que estudie arte en la Real Academia de Bellas Artes de San

Fernando. Durante su estancia en Madrid conoce y trata a muchos personajes famosos de las artes

de su época, tales como SALVADOR DALÍ, DANIEL VÁZQUEZ DÍAZ, que le enseña a pintar al fresco,

FEDERICO GARCÍA LORCA ,VICTORIO MACHO, con quien entabla amistad y acude a su taller y los

premios Nobel , GABRIELA MISTRAL y PABLO NERUDA, ambos chilenos como él, etc.

No contento con la forma académica de enseñar, abandona San Fernando y sólo asiste a las clases de

anatomía y técnicas. Acude al hospital San Carlos para realizar prácticas de disección en cadáveres y

monta su propio taller. La promesa de los críticos se cumple cuando en 1936 realmente es reconocida

su obra en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, donde su pintura y escultura son

expuestas en la primera sala y periódicos como La Voz, comentan con entusiasmo sus obras en la

capital de España, lo que le hace conseguir una fama fugaz que casi le cuesta la vida al comienzo de la

Guerra Civil, debido a las envidias de sus colegas y que le marcaría para siempre.

Estalla la Guerra Civil y ve truncadas todas sus expectativas, es injustamente encarcelado y aunque

logra librarse de ser fusilado, tiene que emigrar a su tierra natal, Chile. Ausente desde los seis años, se

siente extranjero en su propio país...


ALEJANDRO NARVAIZA RUBIO


Texto extraido del catálogo «Dalmati- Narvaiza, 1913-2013».



Dalmati-Narvaiza

1913-2013

Sala Amós Salvador, Logroño.

Del 12 de septiembre al 3 de noviembre de 2013.

Horarios:

De martes a sábado de 11 a 13 y de 18 a 21 horas.

Domingos y festivos de 12 a 14 y de 18 a 21 horas.

San Mateo, 20-25 de septiembre, horario de festivo.

Lunes, cerrado.

www.culturalrioja.org