martes, 22 de julio de 2014

Libros de Artistas en la Fundación Juan March en Madrid

La Fundación Juan March (www.march.es, Facebook, @fundacionmarch, +fundacionmarch) INAUGURA MAÑANA MIÉRCOLES  23 DE JULIO, y hasta el 30 de agosto, una pequeña muestra titulada LIBROS (Y OTRAS PUBLICACIONES) DE ARTISTA: 1947-2013, una exposición que toma como punto de partida el amplio y heterogéneo campo enriquecido durante los dos últimos siglos por las fructíferas relaciones entre el artista y el libro o, en general, las publicaciones.


L.M.A.

Los libros y revistas expuestos proceden en su totalidad de los fondos de la colección de la Fundación Juan March. Con obras tan dispares entre sí como la monografía de John Franklin Earhart The Color Printer, de 1892, y una reedición de Último Round de Julio Cortázar, la muestra propone un recorrido por casi un centenar de “publicaciones” aparecidas entre 1947 (Du Cubisme de Albert Gleizes y Jean Metzinger) y 2013, que testimonian la riqueza y la variedad de resultados de esta ya larga interacción entre los artistas y el libro, entendido este no sólo como un medio de transmisión de un contenido textual, sino sobre todo como objeto y soporte sustantivo de la praxis artística.

El relato expositivo comienza articulando las ediciones ligadas a la actividad de la Fundación Juan March, con ejemplares procedentes de las donaciones a la Fundación de las bibliotecas de Fernando Zóbel (1981) y Julio Cortázar (1993), e incluye también diversas muestras de la edición de arte en España. Después se detiene en un caso tan ejemplar (y tan ligado a artistas españoles como Eduardo Chillida y Pablo Palazuelo) como el de Derrière le Miroir, la revista de arte de la Galería Maeght de París (con 253 números editados entre 1946 y 1982), una publicación de gran formato que incluía artículos con ilustraciones (a menudo, sobre todo en los primeros números, litografías originales) de o sobre los artistas de la galería. La idea era asociar a los mejores escritores del momento con los artistas más destacados, y la muestra expone algunos resultados de tan enriquecedora alianza. El recorrido se cierra con diversos ejemplos de libros de artista y otras publicaciones editadas a partir de la década de los sesenta en el contexto español e internacional.
  
LIBRO DE ARTISTA

Pero, ¿qué es exactamente un “libro de artista”? ¿En qué se distingue de un simple libro, de un libro ilustrado o de un fotolibro? ¿De cuántos tipos de publicaciones esencialmente distintas entre sí puede hablarse en el campo del libro de arte? Estas preguntas y otras semejantes acostumbran a formar parte de las presentaciones y textos de acompañamiento de las exposiciones dedicadas a la relación entre los artistas y los libros. Y, en verdad, no resulta fácil caracterizar, distinguir o “catalogar” realidades tan diversas como los denominados “libros de artista”, libros ilustrados, livres de peintres, foto-libros, piezas de Mail Art o arte postal, ediciones de bibliofilia, libros-objeto, pop-ups, ediciones de obra gráfica y revistas y catálogos de artista. O, si pensamos en su materialidad, en soportes tan diferentes del tradicional papel como el cartón, la madera, los tejidos, el plomo o el plástico; o en formas y formatos como los de los libros circulares o triangulares, en acordeón, transparentes, empaquetados, en cajas…

El “libro de artista”, en el sentido literal de la expresión, tuvo su origen -así convienen expertos como Johanna Drucker, Guy Schraenen o Anne Moeglin-Delcroix- en publicaciones de principios del siglo XX como Un coup de dés de Stéphane Mallarmé, y también en los experimentos de los futuristas italianos y rusos. Desde entonces, el artista no sólo ilustra el libro, sino que se apropia de él, convirtiéndolo en obra de arte y siendo, por tanto, su autor o coautor.

“Los libros de artista a partir de los años 60 son el resultado de lo que los artistas hacen con libros, sobre libros, en torno a los libros, para o contra los libros […]. El libro de artista es […] uno de los aspectos más esenciales y centrales del arte del siglo XX, y su importancia se basa en que testimonian un nuevo modo de pensar: el del ambiente rupturista de los años sesenta, con sus ideas de democratización, difusión pública y universal del arte […]. Los libros de artista […] son obras de arte que quisieron contravenir el concepto de valor del mercado, orientado a la individualidad original, la pequeña tirada, la obra firmada y sus receptáculos institucionales, la galería y el museo. Son obras que –mucho antes que las nuevas tecnologías– expusieron el sistema tradicional de exposición, registro y catalogación de los museos (pintura, escultura, obra gráfica, etc.) a nuevos retos, porque no se los podía clasificar dentro de los esquemas tradicionales” (G. Schraenen).

Y, en efecto, la conocida reflexión de Mallarmé de que todo cuanto hay en el mundo existe para ir a parar a un libro experimentó una verdadera resurrección en el mundo del arte a partir de los años sesenta del siglo pasado. En las colecciones de los museos y en las exposiciones, pero sobre todo en la actividad de los artistas englobables en las corrientes más cercanas al arte conceptual, el libro empezó a presentarse en pie de igualdad con la obra de arte tradicional. El libro rompió los límites de su función de soporte material de un texto para “competir”, como “objeto artístico”, con las obras de arte.

La concepción del libro como obra de arte modificó la forma visual de los libros, transformó algunos de ellos en documentos de acciones y performances y otros en objetos autorreferenciales o en espacios de experimentación conceptual, verbal y material. Y el proceso tuvo evidentes consecuencias teóricas e institucionales: el libro de artista como obra de arte -reproducido, copiado, fotocopiado; multiplicado en suma- accesible a todos en cualquier lugar, se oponía, como un “múltiple democrático” (J. Drucker) a la comprensión tradicional de la obra de arte como un original único, conservado celosamente por instituciones que legitiman lo que es (o no es) arte.

Y, operando con una lógica implacable, el libro de artista permite alinear junto a él formas incluso menos ligadas a la intención artística moderna, como son el libro ilustrado, el foto-libro, las revistas y catálogos de artista, los múltiples, objetos, revistas e incluso piezas visuales, con un amplio espectro de variaciones que van desde el libro de artista fotocopiado hasta libros de altísima calidad de impresión, desde la pieza única hasta la serie numerada de grabados o hasta publicaciones cuya tirada alcanzaba varios cientos de ejemplares.

En LIBROS (Y OTRAS PUBLICACIONES) DE ARTISTA: 1947-2013 se ha optado, por eso, por mezclar sin complejos todas las iniciativas en torno al libro y otras publicaciones de una cincuentena de artistas, diseñadores, escritores o poetas, entre los cuales se encuentran nombres conocidos y algunos menos conocidos, pero no menos valiosos, del panorama artístico nacional e internacional.

La muestra presenta obras de Pablo Picasso, Pierre Bonnard, Raymond Queneau, Rafael Alberti, Antoni Tàpies, Antonio Saura, Joan Brossa, Fernando Zóbel, Pablo Palazuelo, Salvador Dalí, Julio Cortázar, Octavio Paz, Brassaï, Gustavo Torner, Eduardo Chillida, José Guerrero, Manuel Millares, Manuel Hernández Mompó, Luis Feito, Lyonel Feininger, Sol LeWitt, Juan Eduardo Cirlot o Eusebio Sempere, entre otros. Y mezcla conscientemente ejemplares representativos de las colaboraciones entre artistas plásticos y poetas, como Novel.la, de Joan Brossa y Antoni Tàpies (Sala Gaspar, Barcelona, 1965) o Mutilados de paz, de Rafael Alberti y Manuel Millares (Madrid, 1965).


Hay también libros-objeto como los Discos Visuales (México, Era, 1968), Vrindaban (México, Imprenta Madero, 1965), de Octavio Paz, o el célebre Cent mille milliards de poèmes, de Raymond Queneau (París, Gallimard, 1961). Y también ediciones de artista como el Libro de horas de Fernando Zóbel (Manila, 1965) o Ardicia, de Pablo Palazuelo (París, RLD éditeur, 1978), y experimentos de arte postal como la caja con cien postales de artistas WC4 Box’83 (Nueva York, 1983).


lunes, 21 de julio de 2014

Raniero Cantalamessa, autor de "Enamorado de Cristo" , libro de ZenitBooks




L.M.A.


Se ha presentado el segundo libro de ZenitBooks: Enamorado de Cristo, del padre Raniero Cantalamessa.

Volver a las raíces, a la simplicidad y radicalidad evangélica -este tema muy apreciado por el Papa Francisco- es el que proponemos en un libro sobre san Francisco de Asís.

El libro ofrece una serie de meditaciones que el padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, ha realizado durante el tiempo de Adviento de 2013.

Las meditaciones se articulan entorno a la vida, a las obras y al mensaje evangélico del 'pobrecillo de Asís', con la intención de explicar lo que el célebre santo que vivió a inicios del siglo XIII tiene aún que indicarle a la Iglesia.



Con la adquisición del libro se contribuye a financiar el trabajo de ZENIT.


"Máscaras. Schommer", exposición en el Museo del Prado



Rafael Alberti, escritor.
Impresión fotográfica sobre papel baritado
40 x 30 cm.
1985 © Alberto Schommer


Edificio Jerónimos. Sala C
Exposición organizada por el Museo Nacional del Prado y la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Con la colaboración de PHotoEspaña





L.M.A.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través de la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes, en colaboración con el Museo del Prado y PHotoEspaña, presenta  la exposición “Máscaras”.  Se trata  de una muestra que reúne una serie de dieciocho retratos realizada en los años 80 por Alberto Schommer, reciente Premio Nacional de Fotografía, junto a una selección de trece retratos de las colecciones del Prado pintados por artistas españoles desde el XVI hasta principios del XX. La muestra podrá contemplarse en la sala C del edificio Jerónimos del Museo del Prado desde el 22 de julio al 14 de septiembre.

La exposición compone una galería iconográfica de artistas y literatos de la edad moderna y contemporánea donde se encuentran cara a cara Juan de Ribera y José Luis L. Aranguren, Luis de Góngora y Vicente Aleixandre, Goya y Antonio Saura, Espronceda y Juan Benet o el joven Velázquez y Antonio López, entre otros.
El conjunto de personalidades retratadas por Schommer está formado por escritores de varias generaciones, filósofos e historiadores y figuras centrales del mundo de las artes plásticas. Cada uno de estos retratos responde a una misma tipología cuyo precedente histórico se remonta a los bustos esculpidos de la Antigüedad clásica, y que tuvieron su reivindicación moderna en los retratos y autorretratos pintados de intelectuales y artistas que proliferaron a partir del Renacimiento.
De ahí que la serie Máscaras se presente en el Museo del Prado junto a una selección de retratos procedentes de sus colecciones pintados por artistas españoles que responden al mismo criterio iconográfico. Una selección que presenta retratos de Luis de Morales y, sobre todo, Diego Velázquez, directamente influidos por El Greco, uno de los primeros y más originales introductores de la tradición del retrato frontal de busto en un espacio indefinido y con una iluminación directa. Algunos ejemplos de estos retratos del artista cretense pueden contemplarse en la gran exposición “El Greco y la pintura moderna” que se celebra simultáneamente en las salas del Prado y en la que se analiza la proyección del Greco en artistas del siglo XIX y XX como Manet, Cézanne, Picasso, Chagall o Kokoschka, entre otros.


Toledo, Comienza el IV Foro Juvenil del Patrimonio Mundial





Se celebra en las ciudades de Toledo, Madrid, Cuenca, Almadén y Carranque hasta el 27 de julio

·      Participan 38 estudiantes de 13 a 15 años, de 13 países y 11 comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla


L.M.A.

21-julio-2014.- Hoy se ha celebrado el acto inaugural del VI Foro Juvenil del Patrimonio Mundial, presidido por el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Jesús Prieto y el consejero de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, Marcial Marín, en el Museo de Santa Cruz en Toledo. Hasta el próximo domingo 27 de julio, 38 estudiantes de 13 a 15 años de 13 países participan en este encuentro internacional, que se desarrollará en distintas ciudades españolas como Toledo, Madrid, Cuenca, Almadén y Carranque.

Organizado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte este Foro tiene como objetivo motivar a los jóvenes en el conocimiento del Patrimonio, asumir la responsabilidad en su conservación y reconocerlo como base de identidad y motor de desarrollo. En este programa, reconocido por la UNESCO, tienen cabida encuentros, foros, talleres, exposiciones itinerantes, participación en ferias y generación de materiales multimedia.

‘El Patrimonio como herramienta de cohesión’
‘El Patrimonio como herramienta de cohesión social’ es el tema central de la VI edición de este Foro, al que acuden estudiantes procedentes de Andorra, Bulgaria, Colombia, Grecia, Guinea Ecuatorial, Honduras, Marruecos, México, Paraguay, Polonia, Portugal, Turquía y de las comunidades autónomas de Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja, Madrid, Murcia y Valencia, además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

En esta edición el encuentro abordará, a través del trabajo participativo en las diferentes actividades programadas, la cooperación solidaria en apoyo a las iniciativas de conservación de Patrimonio Mundial. El programa girará en torno a mesas redondas, charlas y talleres, donde los participantes elaborarán materiales didácticos de educación y divulgación patrimonial para su difusión en sus ciudades de origen. Las actividades se desarrollarán en castellano, el idioma oficial del encuentro.


Los estudiantes tendrán la posibilidad de conocer lugares como el Parque Arqueológico de Carranque (Toledo), el Museo Arqueológico Nacional, la ciudad amurallada de Cuenca o el Parque Minero de Almadén (Ciudad Real). Estas visitas irán asociadas a temáticas como la accesibilidad, la cohesión social, la integración cultural, la participación ciudadana en la protección y conservación del Patrimonio, la arqueología de género o el turismo sostenible.


“Verano Chejov” en el Teatro Guindalera en Madrid









Julia Sáez-Angulo


         El escritor ruso Anton Chejov es un autor venerado en el teatro. Teatro Guindalera ha decidido montar n espectáculo fresco y desenfadado, con el mayor respeto al dramaturgo, de la mano de tres actores María Pastor, Felipe Andrés y José Bustos, bajo la dirección de Juan Pastor. Verano Chejov es el título genérico de esta puesta en escena hasta finales del mes de julio.

         La petición de mano es la obra elegida de Chejov, donde el humor sabiamente administrado se cita en unos diálogos llenos de gracia. María Pastor sabe imprimir desparpajo y desenvoltura a su personaje Natalia. Y a su altura están Felipe Andrés y José Bustos, en los papeles del pretendiente y el padre.

         No falta en la obra la música de piano y canciones, en las que puede participar el público, sobre todo al final, en la despedida, con una canción de Cole Porter: “Si lo hace el buey, vamos, ey, vamos/ y la reina con el rey, vamos, ey, vamos, hagámoslo./ Si lo hizo Adán bajo un manzano/ y Chopin encima de un piano, ey, vamos, hagámoslo…” Una hoja de mano facilitaba la letra.

         La obra viene a ser también un homenaje y llamada de atención ante el teatro, al incorporar previamente a la obra un casting para interpretarla. Las dificultades y dureza de la vida teatral, que depende sola y exclusivamente de los programadores y actores, que han de acabar por ser la misma cosa. Y todo depende de la afluencia de los espectadores.

         Un fin de curso teatral de este esforzado Teatro Guindalera, que la familia Pastor y un buen elenco de actores sostienen con heroísmo contra viento y marea. “Teatro Guindalera un gusto teatral” reza su slogan.  Por su escenario han pasado autores como Ignacio Amestoy, , Friel, Chejov, Rudnick, T. Wilder, Pinter…

         Teatro Guindalera, un buen saber hacer en la rica escena madrileña.


Presentación propia de Verano Chejov

         La presentación de Verano Chejov por el propio Teatro Guindalera dice:
La farsa, la crítica social y el mundo teatral se citan acompañados por la música del piano en directo, para desenmascarar los prejuicios, las frustraciones y las alegrías de la vida contemporánea.
Una propuesta llena de delirantes y divertidos contratiempos que husmea en las candilejas para retratar a un puñado de personajes desorientados y desmadrados pero humanos y reconocibles que, con la ayuda de los espectadores, irán encontrando en clave de humor analogías con su realidad y la actual situación de crisis.
Si Chéjov en las piezas cortas que prepara nuestra particular ‘compañía’ retrata los deseos y anhelos, la frustración, la soledad, las miserias y defectos del alma… nosotros, estableciendo un paralelismo con el momento actual, situamos la acción dentro del proceso de inicio y creación de un espectáculo, de la lucha, renuncias y sacrificios que el creador tiene que soportar en el desamparo y la mediocridad reinante en estos días.
Todo empieza con una audición de actores para montar La petición de mano de Chéjov. Sin embargo, nada ocurre como se esperaba, y el público acaba asistiendo y participando en un conjunto de situaciones disparatadas.


INTÉRPRETES: María Pastor, Felipe Andrés y José Bustos.

Una INICIATIVA de: M.Pastor-F.Andrés-J.Bustos EN COMPAÑÍA
Con la COLABORACIÓN de Teatro GUINDALERA y la SUPERVISIÓN de JUAN PASTOR



“Fernando Pessoa en la Biblioteca Nacional de España”, exposición de textos e imágenes




Retrato de Pessoa por el pintor español Rodríguez Castañé


Julia Sáez-Angulo


La exposición Pessoa en España es un repaso a la relación del escritor portugués Fernando Pessoa (1888-1935) con nuestro país, tanto en lo que se refiere a la aparición de España en su obra como a las relaciones personales que mantuvo con españoles y a la recepción de su obra en España desde su muerte hasta la actualidad.
Antonio Sáez y Jerónimo Pizarro han sido los comisarios de la muestra que acoge primeras ediciones del autor portugués en España, cartas con escritores españoles, fotografías y retratos de Pessoa como el de Almada Negreiros o el pintado por Adolfo Rodríguez Castañé (1887 -1978), un óleo sobre tela del único retrato que se le hizo posando y en vida.

Para Ana Santos Aramburo, directora de la Biblioteca Nacional: “NO cesa de crecer el influjo de la obra de Fernando Pessoa. Poeta fragmentado y fingidor, huidizo a través de sus heterónimos, nunca abandonó sin embargo su afán de recomponer la realidad fatalmente rota que le atenazaba y le tocó vivir. También en sus escritos sobre el iberismo, que ha este lado de la frontera han desarrollado con solvencia autores como Ángel Crespo, España y Portugal, sostiene Pessoa, deben estar unidas ante Europa: “Crear una literatura, una nueva filosofía, ese es el primer paso”.




Antonio Sáez Delgado, comisario de la muestra dije: “La presencia de Fernando Pessoa en España, tiene algo de viejo fantasma familiar. Nunca mostró un interés profundo por la cultura española, pero estuvo en contacto con algunos escritores españoles de su tiempo. No viajo a España (salvo un paso fugaz por las Islas Canarias, en 1902, siendo adolescente), pero escribió bastantes páginas sobre la estructura política y sobre su papel en el contexto de Iberia. No llegó a dialogar con Miguel de Unamuno, pero escribió textos en los que polemiza con el autor de Por tierras de Portugal y de España.