Mostrando entradas con la etiqueta Anton Chejov. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anton Chejov. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de marzo de 2026

“EL JARDÍN DE LOS CEREZOS” DE Antón Chéjov en el Teatro Fernán Gómez

Versión: Ignacio García May. Dirección: Juan Carlos Pérez de la Fuente



        Julia Sáez-Angulo

        Fotos Adriana Zapisek

1/3/26.- Madrid.- “El jardín de los cerezos de Antón Chéjov fue estrenada en el Teatro de Arte de Moscú el 17 de enero de 1904, con dirección de Konstantín Stanislavski y protagonizada por Olga Knipper, la mujer de Chéjov. Ciento veinte años después de aquel estreno, Chéjov se ha convertido en un clásico del drama universal y su teatro se nos ha ido desvelando con el paso del tiempo y hoy entendemos un poco más su universo”, explica Ignacio García May, adaptador del texto de la obra.

          Chéjov no sólo habla de la Rusia de finales del siglo XIX, sino de personas desorientadas y perplejas en medio de una encrucijada o un laberinto que les aturde, les noquea. Y tienen miedo, mucho miedo, y engañan la vida mientras exponen sus anhelos más elevados, los propósitos más dignos, pero sin voluntad para ejecutarlos. En nuestro siglo XXI, cargados de interrogantes sobre cómo va a ser nuestra existencia, a las puertas de un nuevo tiempo, nos encontramos con El jardín de los cerezos, más vigente que nunca, dice Juan Carlos Pérez de la Fuente, director artístico del Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa

     El jardín de los cerezos cuenta la historia de una familia expulsada del Paraíso. Se trata, al mismo tiempo, de un espacio    real (en rigor, el huerto de una finca en estado de ruina económica) y de otro recordado: una infancia feliz. La negligencia con la que ha sido gestionada la finca ha provocado que la única solución para su rescate pase, irónicamente, por su destrucción. Por eso los personajes chejovianos se ven atrapados en un dilema típico de la sociedad moderna: quedarse es perder el paraíso, pero vender la finca, también. Así que optan por instalarse en la acedía, esperando que las cosas se solucionen solas.    

    En medio de esta catástrofe, sólo el joven estudiante Trofimov vislumbra la posibilidad de un retorno al Edén cuando declara que la salvación pasa por trabajar y dejar algo de felicidad para que la recojan quienes vienen detrás. No en vano, un proverbio chino nos explica que el mejor fertilizante es la sombra del jardinero.

    NOTA CRÍTICA. Un buen reparto y una buena representación de actores, pero la puesta en escena carece de atmósfera rusa. Resultaba un montaje algo frío, pero allí, estaba Chejov, creador de un micromundo que representaba a todo y a todos. Una época que acaba de terminar, el vasallaje de los siervos, y todavía queda un ejemplar, Firs. Una decadencia en los antiguos señores, que se manifiesta en dejadez mezclado de cierto orgullo inútil: Liuba y su hermano. Un nuevo rico, comerciante, Boris, avaricioso e inseguro para mostrar su amor a la antigua aristócrata. El amor del alma rusa a Rusia, a la madre Rusia, a la tierra rusa, traducido en un hermoso monólogo casi al final. El anverso del criado que está deseando dejar la vieja y anticuada Rusia, por ir a París… La condición humana con todas sus contradicciones e inestable humanidad, la debilidad y fragilidad de hombres y mujeres que mencionan al destino como algo inexorable… Ver y escuchar el teatro de Chejov es un placer dramático que lleva a la catarsis.

Carmen Conesa, en el papel de Liuba



lunes, 24 de noviembre de 2025

“LA GAVIOTA” de Chéjov, adaptada y dirigida por Irina Kouberskaya en el Teatro Tribueñe


Irina Kouberskaya, directora teatral


Carmen Valero Espinosa

25/11/25.- Madrid.-  Todo lo que sale de Irina Kouberskaya y de Hugo de la Pica, dos “fieras teatrales” es señal de interés y excelencia. La versión y adaptación de “La gaviota” de Chejov, actualmente en escena, lo pone de manifiesto. El espíritu de Chéjov con sus conflictos familiares, sus pequeñeces elevadas a problemas, sus celos, sus casas de campo, en las que parece que los personajes se revelan en toda su verdad de virtud y mezquindad… 

    Anton Chéjov (1860-1904) fue un médico, escritor y dramaturgo ruso, considerado uno de los maestros del relato corto y un pilar de la literatura universal. Nació en Taganrog, Rusia, y a pesar de sus dificultades económicas en la infancia, se graduó de medicina, carrera que ejerció a menudo de forma gratuita. Publicó numerosos cuentos y obras de teatro como La gaviota, Tío Vania, Las tres hermanas y El jardín de los cerezos. Falleció de tuberculosis en Alemania, pero su legado literario perdura. 

    El Teatro Tribueñe nos devuelve esa atmósfera de conflicto y melancolía del autor, del alma rusa, a través de 17 actores que dan vida a los personajes.

    El análisis de La gaviota de Chéjov se centra en el amor no correspondido, el arte y la decadencia de los sueños. La obra de 1896 es una pieza maestra del teatro que, bajo la apariencia de conflictos románticos y artísticos, explora la insatisfacción y el fracaso de sus personajes, como el suicidio final de Konstantín. La gaviota como símbolo polivalente representa tanto las aspiraciones y la libertad como la vulnerabilidad y la tragedia.

    La duración de la obra, dos horas, quizás sea algo prolongada, de acuerdo con lo acostumbrado por el espectador.

Obra: "La Gaviota" de Antón Chéjov.

Dirección: Irina Kouberskaya.

Horarios: Viernes a las 20:00 y sábados a las 19:00.

Fechas: Del 21 de noviembre de 2025 al 31 de enero de 2026.

Irina Kpuberskaya y Carmen Valero Espinosa


viernes, 14 de noviembre de 2025

ANTON CHEJOV. Novela “El duelo”, con ilustraciones de Javier Olivares y “La Gaviota”, dirigida por Irina Kouberskaia, en el Teatro Tribueñe

 





14/11/25.- Madrid.- La novela “El duelo”, del escritor ruso Antón Chejov, se ha publicado por la editorial Nórdica Libros, con ilustraciones de Javier Olivares y traducción de Marta Sánchez-Nieves. Una muy cuidada edición en pasta dura, que es como los libros duran eternamente.
Un acontecimiento a celebrar con la hermosa literatura rusa, en estos tiempos en que Rusia está siendo preterida en la cultura de la Unión Europea, por mor de la malhadada existencia de Vladimir Putin. Nada oficial del país se admite hoy en las instituciones, para no tratar con sus representantes políticos recíprocos. La cultura paga el pato en conciertos, teatro y literatura, así que este acontecimiento literario voluntario, libre y civil se agradece, máxime con una edición hermosa.
Irina Kouberskaia, la directora de teatro rusa, residente en Madrid, junto a Hugo Pérez de la Pica, va a estrenar también, “La gaviota” de Chejov en el Teatro Tribueñe. El día 21 de noviembre será la inauguración mediática y lo disfrutaremos. Irina insufla como nadie el alma rusa en sus producciones, algo hermoso, literario, universal y… lejos del bélico Putin.
    La bella estatua de Aleksandr Pushkin, reproducción de la de San Petersburgo, medita la situación en su sede del parque madrileño Quinta de la Fuente del Berro.
    El duelo, novela publicada por primera vez en 1891 en el periódico “Tiempo Nuevo”, esta obra exhibe la prosa madura de Chéjov en un importante período de transición en la literatura y la cultura rusas.

La novela se sitúa entre el ocaso de la gran novela realista rusa y el auge de las tendencias vanguardistas que vendrían a definir la era modernista en vísperas de la Revolución Rusa. El duelo es una carta de amor a la literatura rusa del siglo XIX, que al mismo tiempo cita e imita los principales logros estilísticos literarios que la precedieron y marca el comienzo de un nuevo período, cuando las batallas ideológicas del pasado, representadas en la novela por un duelo real, ya han sido peleadas.



viernes, 3 de mayo de 2024

"El Oso y otros relatos de Chejov”, comedia satírica en el Corral Cervantes, dirigida por Jacobo Muñoz



Jacobo Muñoz, Laura Martínez y Juanjo Díaz, actores


Julia Sáez-Angulo
Fotos: Mai Pire

3/5/24 .- Madrid.- Tres espléndidos actores: Jacobo Muñoz, Laura Martínez y Juanjo Díaz, se pone en pie una obra de Chejov, "El Oso", con gracia y soltura, donde la sonrisa y la risa se dan la mano ante una historia muy singular.
        El encuentro y el diálogo hombre/mujer con los protocolos del momento, con el in crescendo de la conversación, el enfado, la diatriba... 
        El monólogo previo de Juanjo Díaz es una preparación clave para el encuentro. Otro relato de Chejov, maestro de la narrativa breve y del teatro. Un autor brillante, que no se olvida en España, como lo pone de manifiesto esta pieza en el Corral Cervantes de la Fundación Siglo de Oro (Paseo de la Chopera, 6). No hay que perdérsela.

    Sinopsis.- A través de una limpiadora con ganas de ser actriz, y un mayordomo que perdió su trabajo como funcionario, esta compañía nos cuenta el famoso relato de Chejov, “El Oso”. Una comedia satírica que ofrece humor ingenioso y crítica social. 
    La obra presenta a Elena Ivanovna, una viuda enérgica, y a Smirnov, un hombre testarudo, en un encuentro lleno de conflictos. A través de diálogos ágiles y situaciones absurdas, la obra explora temas universales como el amor, el orgullo y la soledad. 
    Su ritmo y personajes memorables cautivan al público, reflejando la genialidad de Anton Chejov en la captura de la complejidad humana en una breve pero impactante historia teatral.
    La obra está dirigida por Jacobo Muñoz.

REPARTO

Gregori
Jacobo Muñoz

Limpiadora / Popova
Laura Martínez

Mayordomo / Luka
Juanjo Díaz


"El oso" de Chejov en el Corral Cervantes


Los actores saludan
Julia y Mai. Foto a la salida del teatro

lunes, 25 de diciembre de 2023

La compañía Guindalera estrena en el Fernán Gómez su nueva creación sobre una obra de Chéjov, "Tío Vania", con dirección de Juan Pastor

"Tio Vania" de Chejov. Compañía La Guindalera

L.M.A.

        25-12.2023.- Madrid .- La compañía madrileña Guindalera estrena en el Fernan Gómez una de las grandes obras de Chéjov, Tío Vania, con versión y dirección de Juan Pastor. 

Tras llevar a escena otros textos de Chejov, como Tres hermanas y La gaviota, y las adaptaciones de los textos narrativos Tres años y El juego de Yalta, Juan Pastor presenta ahora su versión de Tío Vania para seis intérpretes.

El elenco de Tío Vania está formado por intérpretes vinculados a la compañía durante años, como María Pastor, José Maya y Aurora Herrero, con nuevas incorporaciones, como Luis Flor, Alejandro Tous y Gemma Pina.

 La compañía madrileña Guindalera estrena una nueva propuesta a partir de un texto de Chéjov, Tío Vania, con versión y dirección de Juan Pastor, que se podrá ver en el Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa del 18 al 28 de enero de 2024. Para este montaje, Juan Pastor ha partido de un trabajo de investigación y estilo que da continuidad al proceso creativo desarrollado por la compañía en la sala de teatro que gestionaron durante 17 años en la capital, el Teatro Guindalera.

Interpretado por tres actrices y tres actores, la compañía ha contado con profesionales vinculados al proyecto durante años, como María Pastor, José Maya o Aurora Herrero, junto a nuevas incorporaciones, como Luis Flor, Alejandro Tous o Gemma Pina (elegida para interpretar a Sonia entre 160 jóvenes actrices). De entre los colaboradores en el equipo artístico se encuentran otros que han trabajado con Guindalera en numerosos montajes, como Marisa Moro y Pedro Ojesto a cargo de la música y el espacio sonoro.

    Tío Vania es, en palabras de Juan Pastor, una comedia sobre el sentido trágico de la vida. Para él, en las obras de Chéjov está muy presente el sentido del humor, el pudor y la economía de medios; en su teatro la broma es constante, y se une a la melancolía y a cierto desengaño. Se trata de un autor que “critica la condición humana, pero su amor a los seres vivos, con sus defectos y cualidades, es inmenso”.

    Es la tercera obra de Chéjov que Juan Pastor estrena con su compañía, Guindalera; las anteriores fueron La gaviota en el Teatro Guindalera y Tres hermanas en los Teatros el Canal. Además, a partir de Chéjov, la compañía también ha llevado a escena El juego de Yalta (versión del irlandés Brian Friel del relato La dama del perrito) y Tres años (versión de Juan Pastor de la novela del mismo nombre), así como otras piezas breves (La petición de mano, El oso o Los perjuicios del tabaco). Con Tío Vania, la compañía Guindalera suma a su repertorio otro gran título de Chéjov, y de sus cuatro grandes obras, solo le quedaría por llevar a escena El jardín de los cerezos; quizá algún día esto sea posible.  

 ACTIVIDADES Y TALLERES

El estreno de Tío Vania se acompaña de dos actividades complementarias dirigidas tanto a profesionales como a amantes del teatro. La primera de ellas es la Ventana al proceso creativo de Tío Vania, que consistirá en 4 sesiones de encuentro, lecturas interactivas y trabajo de experimentación escénica con la Compañía Guindalera, los días 22, 26 y 29 de diciembre de 2023 y 4 de enero de 2024. A ello, en enero le seguirá el taller Interpretando a Chéjov, dirigido a profesionales de las artes escénicas, en el que se trabajarán escenas de las obras de Chéjov que la compañía Guindalera ha estrenado; este taller estará impartido por María Pastor, y constará de 4 sesiones desde el 9 al 12 de enero.

ALGUNAS PALABRAS DE JUAN PASTOR SOBRE TÍO VANIA

“Respetando escrupulosamente el texto de Chéjov, pero buscando una nueva perspectiva, hemos querido abordar una comedia sobre el sentido trágico de la vida. Como en su día dijo Tolstoi, “la vida no tiene sentido, somos nosotros quienes se lo damos”. Los hechos del pasado ya vividos no se pueden cambiar; además conforman nuestra individualidad. Pero en el futuro, al recordar aquellos hechos, si uno cambia su perspectiva, todo cambia a su alrededor. Podremos descubrir en el presente nuevos puntos de vista sobre aquel pasado de una forma más amable y objetiva y posiblemente encontraremos verdades escondidas.

En nuestra versión los actores que participan en el montaje penetran en el alma de los personajes de Tío Vania cargados de emoción y de un dolor que no siempre se muestra explícitamente, pero, sin embargo, esperamos que el público descubra un movimiento interno de acuerdo con el espíritu de la obra. Es nuestra intención insistir en un sentido del humor que penetra más profundamente en las motivaciones de los personajes, pero, sobre todo, al final de la obra, descubriremos que la infelicidad de las personas, si es compartida y se hace común, eliminando actitudes crueles e injustas, aparecerán circunstancias felices que estaban escondidas.

JUAN PASTOR HABLA SOBRE CHÉJOV 

    Chéjov buscó sin descanso algo que no se encuentra en la tierra. Pensaba que lo malo de la vida era que no tenía sentido, y sin embargo era fundamental ser feliz evitando el sufrimiento, y el miedo a la soledad y a lo desconocido. Tenía zonas escondidas de tristeza y de sentimientos de impotencia. Había sufrido demasiado la zafiedad de los humildes por los que sentía algo más que compasión. Amaba la elegancia, la ciencia, el arte. Pensaba que el mundo era hermoso, pero el ser humano lo estropeaba. Creía que la vida estaba hecha de horrores, preocupaciones y mediocridades. Soportó estoicamente la dolencia y las adversidades, sin sentirse comprendido ni querido, y viendo, con una gran dignidad, cómo se le acercaba la muerte.

 En sus obras está muy presente el sentido del humor, el pudor y la economía de medios. La broma es constante, y a ella se le une la melancolía y cierto desengaño. La sencillez, la concisión y el pudor lo dominan todo. Los parlamentos de sus personajes son breves, pero cada palabra es imprescindible. La sugerencia sustituye a la explicación. Los puntos suspensivos están muy presentes y nos recuerdan que pesa más lo que les sucede a los personajes que lo que realmente dicen.

 En su teatro critica la condición humana, pero su amor a los seres vivos, con sus defectos y cualidades, es inmenso. Siente mucho la imperfección del ser humano, y sus héroes, aunque aman a medias, se defienden del amor.

miércoles, 27 de julio de 2022

La compañía Guindalera ha comenzado los ensayos de su nueva creación sobre una obra de Chéjov, "Tío Vania", que se estrenará en otoño



L.M.A.

        27.07.2022.- Madrid.- La compañía madrileña Guindalera tiene un nuevo proyecto a la vista, Tío Vania, de Chéjov, con versión y dirección de Juan Pastor. 

Tras estrenar otros textos de Chejov, como Tres hermanas y La gaviota, y las adaptaciones de Tres años y El juego de Yalta, Juan Pastor prepara para otoño una adaptación de Tío Vania con seis actores.

La compañía madrileña Guindalera tiene un nuevo proyecto a la vista, Tío Vania, de Chéjov, con versión y dirección de Juan Pastor, que ha comenzado el pasado 5 de julio los ensayos para estrenar en Madrid en otoño de 2022. 

Tío Vania es la tercera obra de Chéjov que estrena la compañía Guindalera (las otras fueron La gaviota en el Teatro Guindalera y Tres hermanas en los Teatros el Canal). Además, a partir de Chéjov, la compañía también ha llevado a escena El juego de Yalta (versión del irlandés Brian Friel del relato La dama del perrito) y Tres años (versión de Juan Pastor de la novela del mismo nombre). La dirección de Tío Vania, al igual que la de los demás montajes de la compañía corre a cargo de Juan Pastor y en el reparto cuenta con María Pastor, Raúl Fernández, José Maya, Alejandro Tous, Aurora Herrero y Gemma Pina (elegida para interpretar a Sonia entre 160 jóvenes actrices ).

La compañía Guindalera, formada por Juan Pastor y Teresa Valentín en 2000, como resultado de muchas experiencias previas de trabajo con un equipo común, ha llevado a escena grandes textos del teatro universal de autores como Chéjov, Shakespeare, Ibsen, y otros más contemporáneos como Brian Friel o Thornton Wilder, y también españoles como Juan Mayorga, José Sanchis Sinisterra o Ignacio Amestoy. Muchas de sus producciones han obtenido diferentes premios y nominaciones, entre las que destaca el premio Max a la Mejor Producción Privada en 2015 por Duet for One. En 2003 la compañía abrió el Teatro Guindalera, en el que estrenó sus espectáculos hasta 2019, en que tuvo que cerrar. 

Los últimos montajes estrenados en esta nueva etapa de la compañía ya fuera del Teatro Guindalera han sido Yerma y El curandero en los Teatros del Canal y La dama de blanco, Emily Dickinson., en el Teatro Quique San Francisco. 

Más información

https://www.youtube.com/watch?v=Z8ZUFS18l5g&ab_channel=Compa%C3%B1%C3%ADaGuindalera

domingo, 22 de octubre de 2017

“Vania” de Anton Chejov en dirección y adaptación de Oriol Tarrasón en el Teatro Fernán Gómez





 "Vania" de Chejov/Tarrasón



Julia Sáez-Angulo

            Vania de Anton Chejov, en dirección y adaptación de Oriol Tarrascón en el Teatro Fernán Gómez, simplifica la obra del autor ruso y la reduce a seis personajes representados por cinco. El adaptador resta el parentesco del original “tío Vania” y los deja en personajes más solos y descarnados al no mostrar la filiación de Sonia al profesor, ni su carácter de sobrina a Vania. Esto se echa de menos por quienes conocen la obra y han visto otras versiones. La idea más clara de familia ofrece una particular visión del infierno de la convivencia.

            La belleza de Yelena, la joven esposa del profesor, es perturbadora en su llegada a un mundo masculino de dos hombres, Vania y Mihail, aislados en una finca y un bosque, en medio de una vida y actividad rutinaria. El deseo y las pasiones se desatan ante la vanidad de un profesor anteriormente admirado por Vania y hoy considerado como un egoísta redomado, que se aprovecha de su enfermedad para hacerse servir.

            Chejov es a Rusia como Shakespeare a la humanidad, conoce y sabe describir los sentimientos y las pasiones como pocos. En su obra “El tío Vania” –“Vania” en esta representación es una obra que plasma la dureza del vivir, la contradicción entre el sueño, el deseo y la realidad de la vida, pero hay que seguir adelante, incluso para reírse y sonreírse sobre lo que una vez pasó y ya no es.

            Frente a “La gaviota”, en que la muerte dramática acaba como final, con el personaje de Vania, al destino se ofrece resistencia, como sugiere Sonia, un personaje resignado y cabal, quizás con más acierto y serenidad que la postura de los dos hombres antagonistas: Vania y y Mihael. Una tensión en los espíritus  ambos que se muestra con toda crudeza y belleza al mismo tiempo. El vodka es el aliado inmediato y fácil contra el tedio y el frío de la santa Rusia., aunque la versión de Tarrasón la haya descarnado en el lenguaje de su parte sacra. Se ha apuntado a los signos de los tiempos y lamentablemente ha despojado la obra de ese componente trascendente en el mundo representado por Chejov.

            Chejov nos muestra la profunda tristeza del alma rusa con personajes de su tiempo, pero también la perpetua ansiedad insatisfecha de la condición humana. Chejov es uno de los grandes autores de la literatura universal que nos ofrece un espejo de nosotros mismos y de nuestra grandeza/miseria.

            Se echa de menos algún personaje de la obra original, como la vieja criada, que añade la visión de una generación anterior, que sirve de contraste en el tiempo. El campo y la ciudad con la soledad y el aislamiento del primero, es otra reflexión digna de tenerse en cuenta.

            Una adivina cierta correlación entre el médico/autor Chejov y el personaje de Mihail, culto y perdido en los bosques de la madre Rusia.

            La interpretación de Alejandro Cano, José Gómez-Frija, Teresa Hurtado de Ory, Alicia Rubio y el propio Oriol Tarrasón es buena, correcta. Plasman con maestría la tensión de los espíritus sobre el escenario y esa contradicción del intelectual egoísta de ciudad frente a los que viven en el campo.


            A Chejov conviene escucharlo en el teatro periódicamente.


lunes, 21 de julio de 2014

“Verano Chejov” en el Teatro Guindalera en Madrid









Julia Sáez-Angulo


         El escritor ruso Anton Chejov es un autor venerado en el teatro. Teatro Guindalera ha decidido montar n espectáculo fresco y desenfadado, con el mayor respeto al dramaturgo, de la mano de tres actores María Pastor, Felipe Andrés y José Bustos, bajo la dirección de Juan Pastor. Verano Chejov es el título genérico de esta puesta en escena hasta finales del mes de julio.

         La petición de mano es la obra elegida de Chejov, donde el humor sabiamente administrado se cita en unos diálogos llenos de gracia. María Pastor sabe imprimir desparpajo y desenvoltura a su personaje Natalia. Y a su altura están Felipe Andrés y José Bustos, en los papeles del pretendiente y el padre.

         No falta en la obra la música de piano y canciones, en las que puede participar el público, sobre todo al final, en la despedida, con una canción de Cole Porter: “Si lo hace el buey, vamos, ey, vamos/ y la reina con el rey, vamos, ey, vamos, hagámoslo./ Si lo hizo Adán bajo un manzano/ y Chopin encima de un piano, ey, vamos, hagámoslo…” Una hoja de mano facilitaba la letra.

         La obra viene a ser también un homenaje y llamada de atención ante el teatro, al incorporar previamente a la obra un casting para interpretarla. Las dificultades y dureza de la vida teatral, que depende sola y exclusivamente de los programadores y actores, que han de acabar por ser la misma cosa. Y todo depende de la afluencia de los espectadores.

         Un fin de curso teatral de este esforzado Teatro Guindalera, que la familia Pastor y un buen elenco de actores sostienen con heroísmo contra viento y marea. “Teatro Guindalera un gusto teatral” reza su slogan.  Por su escenario han pasado autores como Ignacio Amestoy, , Friel, Chejov, Rudnick, T. Wilder, Pinter…

         Teatro Guindalera, un buen saber hacer en la rica escena madrileña.


Presentación propia de Verano Chejov

         La presentación de Verano Chejov por el propio Teatro Guindalera dice:
La farsa, la crítica social y el mundo teatral se citan acompañados por la música del piano en directo, para desenmascarar los prejuicios, las frustraciones y las alegrías de la vida contemporánea.
Una propuesta llena de delirantes y divertidos contratiempos que husmea en las candilejas para retratar a un puñado de personajes desorientados y desmadrados pero humanos y reconocibles que, con la ayuda de los espectadores, irán encontrando en clave de humor analogías con su realidad y la actual situación de crisis.
Si Chéjov en las piezas cortas que prepara nuestra particular ‘compañía’ retrata los deseos y anhelos, la frustración, la soledad, las miserias y defectos del alma… nosotros, estableciendo un paralelismo con el momento actual, situamos la acción dentro del proceso de inicio y creación de un espectáculo, de la lucha, renuncias y sacrificios que el creador tiene que soportar en el desamparo y la mediocridad reinante en estos días.
Todo empieza con una audición de actores para montar La petición de mano de Chéjov. Sin embargo, nada ocurre como se esperaba, y el público acaba asistiendo y participando en un conjunto de situaciones disparatadas.


INTÉRPRETES: María Pastor, Felipe Andrés y José Bustos.

Una INICIATIVA de: M.Pastor-F.Andrés-J.Bustos EN COMPAÑÍA
Con la COLABORACIÓN de Teatro GUINDALERA y la SUPERVISIÓN de JUAN PASTOR