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jueves, 3 de febrero de 2022

CRÓNICAS VIENESAS VII. Visita reposada a los vecinos checos en Ceské Velenice. Evocación de la primera vez en Gmünd

 

Ceské Velenice (Chekia) (Foto Wikipedia)



Localización de Austria (verde) y República Checa (naranja).



Julia Sáez-Angulo
3/2/22.- Gmünd (Austria).- Cruzamos el puente sobre el río Leiznich, frontera entre Austria y Chekia, o más exactamente entre la dos localidades de Gmünd y Ceské Velenice. Nada, un paseo de cinco minutos desde el castillo de los Habsburgo al puente. La sorpresa es que nos recibe una avalancha de comercios vietnamitas al otro lado y me explican: los trajo a esta tierra el régimen soviético para trabajar y hacer una pantalla entre los germánicos austriacos y los checos, para que no se influyeran en la lengua y la cultura austriaca, me informan.
Fue inútil, porque los asiáticos crearon su propio gueto, se dedicaron al comercio, las peluquerías y los restaurantes, mientras los checos siguieron entregándose a la industria en un gran polígono que tienen en la localidad citada que como todo el país tiene una lengua muy diferente de la germana con varios acentos y otras tildes.
    Los vietnamitas acabaron por aprender el alemán y checo al unísono, no así el inglés, como pude comprobar en la camarera que nos atendió en el gran restaurante Viet House, cuya entrada estaba presidida por una deidad oriental. El lugar estaba adornado con muchas orquídeas como le gustan a mi anfitriona, porque dice que además de bellas duran más que otras flores.
    La parte interior de Ceské Velenize cuenta con bellos y antiguos palacios que hablan de gloriosos tiempos pasados que ya no vuelven, por mucho que digan que el tiempo es circular o se hable del eterno retorno. Eso es otra cosa.
    Después de la comida vietnamita, acudimos a unos amplios almacenes asiáticos donde vendían de todo como en un bazar y compramos regalos (trajes, bolsos, zapatos, calcetines con dibujos divertidos, jerseys, echarpes, camisetas, juguetes…), todo para las próximas Navidades y las siguientes hasta el 2030, año de plazo que se dan los políticos para reconvertirnos a todos en obedientes veganos y recicladores ecológicos. Los precios eran estupendos.
    Antes de cruzar el puente a Gmünd, divisamos como espías un gran campo de placas solares, pese a que se trata del norte europeo. Con el cambio climático, ya se sabe: viñas en Inglaterra y placas solares en Chekia.

    Mañana regreso a Viena para despedirme de la capital austriaca. Siento pena dejar el castillo y los bosques de Gmünd, que conocí por primera vez en 2015, cuando vine con los artistas visuales del Grupo pro Arte y Cultura, liderados por Mayte Spínola, a exponer una gran colección permanente en el castillo, en el que nos recibió el anfitrión con cordialidad. A la inauguración vino gentilmente el embajador de España. 
    Al año siguiente 2016, el archiduque Andrés Salvador y el Grupo pro Arte y Cultura restauraron la capilla del castillo. Magníficos pintores del Grupo (Aracely Alarcón, Damián Retamar y Nati Cañada) restauraron y pintaron la capilla y sus paneles.
    A partir de 2017, correo va y correo viene, el archiduque y yo armamos un libro con sus interesantes escritos, que ya está terminado. Nos queda una somera revisión común para publicarlo. Tenemos un cerro de fotos recientes e históricas que seleccionará y documentará para el libro. Todo en tiempo y forma como dicen los hombres del Derecho.
    He aprendido mucho de la historia de Austria y los Habsburgo de la mano de Andrés Salvador, un humanista, que además es experto en el Agua, como lo ha demostrado a lo largo de su carrera profesional y al convocar, en septiembre de 2021, un gran Simposio Internacional sobre el Agua en Gmünd, la ciudad de los estanques y lagos.

Alcaldesa de Gmünd Helga Rosenmayer junto a Andrés Salvador y Julia Sáez-Angulo (Gmünd 2015)

Aracely Alarcón y Damián Retamar, en la capilla del castillo de Gmünd (2016)

Julia Sáez-Angulo con el libro de Andrés Salvador (2022)
Orquideas en el restaurante Viet House (Chekia)
Nati Cañada y Mayte
Deidad oriental en Viet Restaurant (Chekia)

CRÓNICAS VIENESAS VI.- El cuidado, el mimo y las exigencias del bosque

A la entrada del parque, antes del bosque, escultura del emperador José II. Gmünd (Austria)

Gmünd. Bosque



Julia Sáez-Angulo

3/2/22.- Gmünd. Austria.- Los bosques nos proporcionan oxígeno, además de belleza y riqueza de madera. Gozar de un parque natural reservado como es el caso de Blockheide, junto a la ciudad de Gmünd es un privilegio. Junto a él están los bosques privados con explotación de los árboles o estanques con piscifactorías.
El archiduque Andrés Salvador Habsburgo-Lorena, experto acuicultor, atiende sus bosques con mimo ancestral y los recorre casi a diario como dueño atento, que vigila y afirma su propiedad. Así lo describió, en su día, en uno de sus textos:
“Aprovecho la luz de la tarde para recorrer el trayecto tratado. Con la información recibida, me vienen nuevas ideas para manejar el agua y la producción de peces. 
Una vez en el campo, me interesa todo cambio infligido o producido en mi terruño. De los estanques paso a los campos labrados aún cubiertos de nieve. Veo una tala de árboles en una linde. ¿Se han pasado la linde y se han llevado tres rollos (árboles pelados para madera)? Seguro es que se han llevado el mojón por delante con las máquinas modernas. Me adentro en el bosque.  Este ser vivo que necesita nuestro mimo y entendimiento. Antes hicimos plantaciones de abetos, hoy intentamos mejorar el humus. Con la reducción del número de árboles por hectárea, ayudamos a que la luz solar llegue hasta el suelo ofreciendo espacio y luz para las plantas que colonizan el terreno. 
    En un cruce de caminos, me encuentro con dos enormes máquinas cosechadoras de madera casi escondidas entre la maleza del sotobosque. Parece que los conductores de las máquinas saben lo poco queridos que son, comparados con los antiguos leñadores que salían del bosque con el hacha al hombro. 
          Por las huellas en la nieve sigo el camino recorrido por los monstruos devoradores de bosque. Veo árboles sin rozaduras y observo que, con máximo cuidado, han entresacado árboles sin que se vea un descampado o un campo de batalla. Hombre contra naturaleza. Estoy contento con el trabajo realizado. La cosecha esta apilada según sus tamaños y destino en grandes montones a lo largo de los caminos. 
    Tomo uno de los caminos para seguir mi ruta. La nieve cubre el piso.  No hay rodajes, soy el primer atrevido que perturba el silencio invernal del bosque. La nieve se apelmaza delante del capot. Veo huellas de jabalí que han hozado en la nieve y han dejado la negra tierra a la vista. Opto por no continuar por esta vía de saca. Meto la marcha atrás y vuelvo el camino recorrido. Mi propia huella me sirve como carril para salir del bosque.        
    Inspecciono otros dos lugares de cosecha de madera y también allí, un trabajo bien hecho.   Las heridas en el suelo de bosque se han reducido, sobre todo por las fuertes y prolongadas semanas de heladas, protegiendo el manto vegetal del suelo del bosque. El camino de regreso lo hago por el asfalto de la carretera local. La luz del día se había agotado y el ocaso obliga a las ventanas a encenderse, dando el aspecto de belén navideño a la pequeña ciudad. 
Al día siguiente, un sol radiante. La temperatura ha subido y el muñeco de nieve hecho por mi hija en el patio de la casa ha perdido su cabeza. Con un tiempo tan benigno, la población de la ciudad abandona sus casas, después de estar confinada en sus hogares durante las tres semanas pasadas. Cada lugar soleado se presta para dar una vuelta. En mi caso obedezco la llamada de la naturaleza y salgo, pero provisto de tijera y podadora. Me propongo a podar la parra. 
En la parte de mi residencia actual y responsabilidad de un terreno frío no se da la uva, a no ser que sea en una pared que dé al sur y se proteja de los vientos del norte. Igual que la sierra de Gredos protege la Vera y el valle del Tiétar. Estas parras las planté cuando nacieron mis hijos. Con gran mimo las cultivé y siempre me dieron sus frutos dulces, en este clima. 
    El podar fue fácil al principio, pero, según crecieron las parras, tuve que trepar por la gran pared de donde se sujetan, gracias a la colocación de unas mallas metálicas. Tuve que buscar una escalera de aluminio, hincarla en la nieve y trepar con mis añitos y la ilusión de mis hijos por ella y ¡a podar! 
    La madera vieja ha dado su sabia a los frutos del año pasado. A cortarla y saber que otro brote la emplazará. Tres brotes y a cortar los largos sarmientos. Se caen a la nieve. ¡Que raro me hace ver los sarmientos de una planta que necesita mucho sol en la nieve del norte! Empecé temprano, terminé las dos parras y me valía el tiempo para podar el membrillo. 
    Sudando, agotado y con los huesos molidos, dejo la faena agrícola y me dedico al ordenador. Con los dedos sin gota, escribo los recuerdos del fin de semana pasado”. 
Bosque de Gmünd (Austria) Vistas del Paque Natural de Blockheide


Archiduque Andrés Salvador ante el castillo de Gmünd
Entrada exterior del castillo de Gmünd (Austria)


miércoles, 2 de febrero de 2022

CRONICAS VIENESAS V. Nieve y melancolía en Gmünd. El puente divisorio

Gmünd, ciudad de los estanques en el distrito de la Baja Austria

Antiguo invernadero del castillo de Gmünd, donde se celebro el Simposio Internacional de las Aguas en septiembre de 2021



Julia Sáez-Angulo

2/2/22,- Gmünd. Viena.- Llegó la nieve en pequeños copos y breve capa en el suelo, para asegurarnos que el dios Invierno está aquí, de que estamos en Centroeuropa y sus bosques blancos con sus sonidos misteriosos y chasquidos de ramas. Se puede pasear, pero más bien invita a recogerse en el interior de las casas calientes para leer, conversar, mirar por la ventana y contemplar los copos de aguanieve o nieve que envuelve el pueblo. Para reencontrarse consigo misma.
Las palas están listas en jardines, portales o zaguanes, por si aumenta el espesor de la nieve y hay que abrirse camino. La pala es un utensilio/apero necesario en estos lares; la sal también. De momento vamos bien. 
La nieve invita a reencontrase con uno mismo y a veces lleva a la melancolía, ese tobogán en el que es muy fácil deslizarse, pero más difícil remontar. Mejor no montar en él, dice los psicólogos.
En Gmund tenemos un puente sobre un río que nos separa de la Republica checa, que se quedó con la mitad de la ciudad tras la guerra del 1939-45. La estación de ferrocarril quedó del lado checo/ruso. Esa contienda partió Europa como el continente había hecho con África lustros antes. Todo se paga.
Esto de los puentes, o más bien de los ríos son siempre motivo de frontera. La orilla de Danubio partió Austria entre los rusos y los americanos. A los Habsburgo-Lorena les tocó el lado ruso y al archiduque Hubert Salvator lo interrogaron tres veces (y hasta el tercer grado, que se dice). Como los nazis odiaban a los Habsburgo y su vida peligraba, eso los salvó de los rusos.
El Imperio Austro-Húngaro ya había quedado desmembrado al final de la I Guerra Mundial en 1918. De diecisiete países agrupados, Austria quedó con nueve distritos. Austria tiene ocho fronteras en la actualidad.
El castillo de Gmünd, a un tiro de piedra de la frontera quedó machacado por las bombas de la II Guerra Mundial, con las piedras y sillares desparramados por el jardín inglés que lo rodea y hubo que restaurarlo -el archiduque Andrés Salvador lo hizo-, como el arquitecto Velázquez Bosco (que da nombre al del palacio de Velázquez del parque del Retiro) hizo con la Alhambra en el XIX, porque al ser de barro se había derretido en el tiempo como un helado en verano. Como yo soy perversa, a veces me pregunto: ¿de quién es la Alhambra, de los árabes o de Velázquez Bosco? Si me escuchara un islámico, me miraría con desconfianza. Cierto que Velázquez Bosco la rehabilitó con arreglo a las fotos y planos, pero desde luego, el arquitecto español metió sus sabias manos en la Algambra.
El castillo de Gmünd tiene una parte medieval del siglo XII y otra palaciega del XVI. Castillo y palacio se han machihembrado. Estar y dormir en el palacio es un privilegio que algunos/as hemos tenido. No hay fantasma. Los emperadores desde María Teresa a Francisco José de Habsburgo y su esposa Elisabeth, más conocida por Sissi, cuelgan por todas partes, desde el despacho del archiduque al vestíbulo de entrada.
    A Austria la hicieron los Habsburgo hasta 1918, con unos súbditos que los veneraban porque se sentían muy protegidos bajo su paraguas. Luego la Historia fue por otros derroteros.
Pero volvamos al corazón de Europa, en la Baja Austria, donde hace más frío y la nieve suave nos acaricia. Gmünd tiene al lado con un parque natural magnífico, el de Blockheide.
Siempre me ha llamado la atención la pintura sobre la nieve. A bote pronto, recuerdo “La nevada” de Goya, de Brueghel, Monet, Sisley, la serie de Adelina Covián, Lola Saelices… Tiene algo de pintar blanco sobre blanco, como el cuadrado de Malevich. Para paliar el blanco del invierno, el floklore centro europeo es animado en trajes regionales, objetos de adorno, juguetes…Puro color.
La nieve motiva a los amantes del agua como Andrés Salvador Habsburgo-Lorena, que espera su licuación impoluta para que circule hasta los estanques piscifactorías de carpas, de las que hacen hasta hamburguesas. El archiduque organizó en 2021, pese a las dificultades de la pandemia, un Simposio Internacional del Agua, que fue orgullo de Gmund.
Estanque piscifactoría

"La nevada" o "El invierno", pintura de Goya

"Cazadores en la nieve", pintura de Peter Brueghel

"Paisaje invernal", pintura de C.D. Friedrich

martes, 1 de febrero de 2022

CRÓNICAS VIENESAS IV. Gmünd, bosques, estanques, aves y peces, junto a la frontera de Chequia. Un fantasma cerca del Castillo

Gmünd (Austria)
Trabajando en el libro (Gmünd. Austria)


Julia Sáez-Angulo

Gmünd, 01.01.2022.- Íbamos dejando Viena atrás, a medida que nos acercábamos progresivamente al Este junto a la frontera de Chequia, ni un paso más. Gmünd tierra de bosques, estanques, aves y peces. Poco a poco se dejaban ver las torres de iglesias con volúmenes acebollados antes de rematar con la cruz, lo que indicaba que el Este y el área ortodoxa estaban cerca. La nieve en parte permanente en las laderas, de nevadas atrás, seguía firme y algunos copos despistados nos anunciaban que podrían caer más y más de un momento a otro. Mientras no sea una Filomena, que nieve lo que quiera. El viento se hacía a rachas pequeño vendaval y me traía a la memoria el cuadro de Goya en el que dos figuras se abrazan en el campo para darse fuerza y ánimos ante el viento que sopla sus rostros capas. Ninguna pintura como esa hace visible el viento al espectador en un plano.

Cuando llegamos a Gmünd, la ciudad de los estanques, zona de bosques, lagos, aves y peces en la Baja Austria, me entero que nos alojamos en la casa donde se fundó el partido nazi, al lado del castillo. ¡Cielos!, me dije y exclamé, tendré que traer agua bendita para un asperges contra los posibles extraños espíritus que queden en ella. No era la casa de  Hitler, pero sí de una tía suya, que vivía en estas tierras. (Los poderosos siempre tienen cerca a los traidores. La familia Habsburgo fue muy perseguida por los nazis).

Esa casa tiene fantasma, me dijo muy seria Cintia Acuña, porque yo lo vi una mañana al salir del cuarto de baño. Mis ojos como platos y mi voz le inquirían a Cintia (que no es precisamente fabuladora) para que me contara algo más a mí, que sí lo soy: 

-¿Era un espectro o un hombre normal?

-Era un hombre con un jersey de lana gordo. 

Aunque decepcionada por la fisonomía cotidiana del fantasma, seguí preguntando a Cintia:

-¿Y que hiciste?

-Huí despavorida, se lo dije a mi marido Arnaldo Presentado y este salió al rellano y las escaleras para despacharlo, pero había desaparecido, me informó.

    Pero qué cosas suceden en este mundo y una acaba tocándolas de modo cortante o convergente, como los círculos.  Lo dicho: a por agua bendita, que santa Teresa de Jesús decía que era  lo que mas ahuyenta los raros espíritus. Y esto lo haré antes de dormir en la noche, porque no quiero ver fantasmas de ningún tipo. Se lo contaré a mi amiga Grette, hija del ex forestal mayor del Castillo de Gmünd, a la que veo cada vez que visito este lugar fronterizo. Ella y yo nos comunicamos por correo periódicamente en inglés.

 El distrito donde se encuentra Gmünd cuenta con mil estanques (mano del hombre), donde se instalan numerosas piscifactorias y numeroso lagos. Toda una riqueza natural con futuro, para los que no comen carne.

    He venido a Gmünd a terminar un libro muy interesante, en el que llevo metida varios años, va muy avanzado en las más de doscientas páginas que tiene y espero rematarlo en esta ocasión, de lo contrario me corto la coleta. Ni qué decir tiene que les informaré oportunamente de qué se trata, pero hay que ser discreta, guardar silencio y ya estoy escribiendo más de la cuenta.

    Gmünd es un pueblo de ocho mil habitantes, el wifi me flaquea de vez en cuando, quizás sea cuestión de mis aparatos que ya se van quedando un poco anticuados, dada la velocidad con que se renuevan los objetos electrónicos.

    Austria, que es una República, vive en buena parte de su pasado glorioso como Imperio Austro-Húngaro. Los Habsburgo han conformado su historia durante 640 años, hasta 1918. Los retratos y fotos de los emperadores y emperatrices, sobre todo de la simpar Sissi de Baviera, más tarde Elisabeth de Habsburgo, están por todas partes. Gmünd no se libra -ni quiere- de su presencia. Son efigies fuente inagotable de atracción de turistas y divisas para el país, porque la gente todavía sueña con la belleza y el lujo del pasado y sus protagonistas, así como los descamisados soñaban con las pieles y joyas de su amada Evita Perón (esta cita se debe a que acabo de regresar de Argentina). 

    Yo ahora estoy impactada por el fantasma de la casa donde se fundó el siniestro partido nazi. Se ve que me gustan las historias de terror. 

Por otra parte, hace falta saber mucha genealogía, heráldica e historia militar para desentrañar el nombre y significado de las condecoraciones de medallas y cruces de cada uno de los personajes regios, nobles o militares austriacos en los cuadros, que cuelgan por doquier. Poco a poco me iré informando de ello como un historiador y lo contaré al mundo entero, quiero decir a la parcela de mundo que se digna leerme.

* Hemos tenido una agradable visita inesperada de Mercedes Antoñanzas y Daniela, que han pasado el fin de semana en la casa de campo, muy cerca de donde nos encontramos. Siempre alegra recibir amigas de buen ánimo.

Entrada al castillo de Gmünd (Austria)

domingo, 12 de junio de 2016

El Grupo pro Arte y Cultura celebra el 80 cumpleaños del Archiduque Andrés Salvador de Habsburgo-Lorena en Gmünd (Austria)



Julia Sáez-Angulo

    12.06.2016 .- Gmund. Austria, 13.06.2016 .- El Grupo pro Arte y Cultura, PAC, ha celebrado el 80 cumpleaños del Archiduque Andrés Salvador de Habsburgo-Lorena en la localidad austriaca de Gmünd, en presencia  de las distintas autoridades locales, entre ellas, la alcaldesa de la localidad, Helga Rosenmayer, y de la directora del PAC, Mayte Spínola.

            En la mesa principal, bajo las banderas de Austria y España, ocuparon la presidencia, además del Archiduque, la alcaldesa y la directora del PAC, el vicealcalde de Gmünd, Her Hauer; Michael Salvador Habsburgo-Lorena, consejero de la Colección en Gmünd; Marion Cisneros y Noel Vanososte, consejeros del Grupo en Estados Unidos; María Salom  y José Francisco España, también consejeros.
            La celebración coincide con la restauración llevada a cabo por miembros del PAC de la iglesia y la sacristía del castillo del Archiduque, destruidas por las tropas soviéticas durante la ocupación en la segunda Guerra Mundial y la donación de una colección de arte en su mayoría hispano –pintura, escultura, grabado, digitografías…- a la colección del Archiduque, que se presenta en el castillo de la mencionada ciudad, para ser visitada por los ciudadanos y visitantes. La comisaria de la muestra, montaje y catálogo es Linda de Sousa.


Archiduque Andrés Salvador

            El Archiduque Andrés Salvador entregó los diplomas de reconocimiento a los artistas y en su discurso, tras la cena de celebración en el Hotel Sole-Felsen-Bad, les reiteró su agradecimiento su gratitud y "por haber tenido la ocasión de conocer a Mayte Spínola hace 50 años, que nuestros recuerdos no se hayan borrado o debilitado y que nuestro reciente encuentro haya colmado en vuestra presencia en este lugar donde se forma Europa –en sus fronteras- donde se entiende lo que dice el vecino en su lengua vernácula” (…)

            “Al haber donado una de vuestras obras –continuó el Archiduque, habéis sembrado una semilla para que pueda prosperar. Pero sin duda habéis dejado algo detrás para las generaciones venideras para ambos países, al igual que mis antepasados lo han hecho. Habéis hecho historia. Esta unión del centro europeo con la proa de buque de Europa, que es la península ibérica”.

            La directora del PAC, Mayte Spínola dio igualmente las gracias a los artistas del Grupo y a los patrocinadores del evento: Axa Seguros y Peleterías Groenlancia, entre los presentes. “A los artistas: mi infinito agradecimiento. Todos somos uno y uno somos todos. (…) Con esta, son diez las Colecciones ya realizadas por el Grupo. La próxima será en La Habana. Iremos de la mano de la senadora Mariela Castro y de su padre, Raúl Castro, hoy presidente de Cuba”, anunció.

            Recordemos que el Grupo de Arte y Cultura, PAC, recibió el I Premio Iberoamericano de Patrocinio Cultural en 2015, por su labor y generosidad en la creación de colecciones públicas de arte, fundamentalmente hispano, en presencia del director del Museo del Prado y de la directora de la Academia de la Historia, entre otras personalidades.

Datos biográficos y Capilla del castillo de Gmünd



            S.A.I.R. Andrés Salvador de Habsburgo – Lorena y Salm Salm (Castillo de Persenbeug, Austria, 1936), Archiduque, Príncipe de Toscana, de Hungría y de Bohemia, Gran Maestre de la Orden Internacional de San Huberto, Caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro y de la Orden de Calatrava. Es asiduo visitante de España, principalmente de Madrid, Mallorca y Extremadura. Tiene tres hijos.

            La capilla del castillo de Gmünd fue fundada en el año 1382  por la princesa Dorothea de Liechtenstein. Ante la restauración, los expertos decidieron que, se mantuviera, al máximo posible, la substancia antigua y original. ‎Los objetos de la capilla original se han colocado de nuevo en el espacio restaurado. Debido a que las reliquias de la piedra sagrada del altar y el lienzo del mismo desaparecieron en los años de la barbarie de la segunda guerra mundial, la pintora española Nati Cañada ha donado un remake de la Virgen de Hans Memling con los ángeles de Jean van Eyck, ya que la fundadora dedicó el lugar sacro a la Sagrada Familia. Las tallas de madera son los restos del altar original ricamente adornado; en cambio, las columnas, alas, aureolas y adornos se perdieron para siempre. Ahora se ha instalado una luminaria para dar luz moderna a la magnífica bóveda finamente adornada.

         El coro no se tocó, ya que está construido con una viga de hierro de doble "T" para dar seguridad a los cantantes y para soportar el órgano. El pesado elemento fue introducido a nivel y, debido a la reforma del castillo, ha quedado tabicado.

 ‎        Al solado de ladrillo solo se ha añadido una parte y se mantuvieron sus originales desniveles. Entre los ladrillos se encuentran algunos con las letras  HG del tejar del señorío de origen.

         Los trabajos de restauración han sido realizados por la generosidad del Grupo Pro Arte y Cultura‎ bajo la coordinación de Mayte Spínola.  Un grupo de restauradores limpió y rehizo el techo, las paredes y el suelo. Artistas como Nati Cañada, Aracely Alarcón y Damián Retamar viajaron ex profeso a Gmünd para pintar los cuadros y rehacen  el trompe l'oeil (trampantojo). 

            Otros artistas del PAC han donado obras para la colección que se exhibe en el castillo, a la vista del público, tras un acertado montaje dirigido por Linda de Sousa. Entre las obras donadas figuran sendos retratos de los Reyes de España, llevados a cabo por los pintores Marta Arespacochaga y José María Fayos.

            Entre los artistas participantes –además de los ya citados- figuran Manuela Picó y Manuel Moreno, colaboradores especiales del proyecto; Paloma Hinojosa, Paloma Porrero de Chávarri, Cuchi de Osma, Juan Jiménez, Sol García Aguayo,  , Alberto Lorca, María Jesús de Frutos, José Jesús Lorenzo, Liane Katsuki, Julio Mendoza, María Robles, Lluciá González Viza, Dolores de Lara, Herdis Wipplinger Paukner, Maica Noïs, José Luis Monaj, Ana Muñoz, Pablo Reviriego, Rocío Barreiros, Alonso de Sousa, Maribel Andrade, Jaume Estartús, Maite Carranza, Ana Canabal, Abel Cuerda, Evelyn Cuesta, Antonia Dávalos, María Jesús Casado, Marcela Ariaudo, Mercedes Ballesteros, Carmen Spínola, José Luis Romeral, Soledad Fernández, Jorge Rando, Amparo Ruiz de Ayllón, Pedro Sandoval, Adriana Zapisek, Antonio Balugo, Puri Gazol, Rocío Báez, Héctor Delgado, Alicia Pardo, Luis Guluaga, Marina Cantero, Gardenia Mayo, Ana Vivas, Roberto Martín,Ismael de Osma, Pilar de Arístegui, Hilario Ranera, Marta Sanmamed, Sofía Fernández de Córdoba, Fernando Garrido, Solange da Costa, Abel Cuerda, Pilar Sagarra, Josep Bofill, Pachy Afenaza, Gabriel Arróm, Dagaro, Sandra Spínola, Antonia Dávalos, Carmen de Lastra, Rocío Barreiros, Irene Iribarren

            Entre los invitados, el escritor y representante del PAC en Hispanoamérica, Jaime López Isaza, la editora Teresa Escarpenter; las escritoras Cristina de Jos,h y Carmen Balmaseda; Juan Carlos Medrano, Margareth Eayrs, marquesa del Salobral y Ángela ,marquesa de Condesa Pálffy ab Erdöd, el tenor Luis G. Tejedor, Mayte Barreiros, el catedrático de Geografía Física, Casildo Farreras; el arquitecto Xabier Ilundain Madurga; el doctor en Cirugía Estética Julio Millán; Gloria Roig de Escarpenter; Miguel Lorca, María José Picó, Mario Saslovsky y los patrocinadores Paz Pérez-Bilbao y Fernández-Urrutia, de Seguros Axa y María Pilar Morales, de Peleterías Groenlandia …

            Grupo pro Arte y Cultura, PAC

Mayte Spínola con la Infanta Doña Pilar

            El Grupo pro Arte y Cultura, PAC, lleva operando en su labor de exposiciones y mecenazgo a lo largo de tres lustros. Esta labor generosa y desinteresada es la que ha motivado que el Grupo haya merecido el I Premio Iberoamericano de Mecenazgo en 2015, premio que recogió su directora, la pintora Mayte Spínola, en nombre de todos sus miembros.

            Los lugares y museos de donación de obras de arte por parte del Grupo se suceden: Badajoz, Marmolejo, Azuaga, Calvià, Cebreros (España), Sofía (Bulgaria), Salta (Argentina), Merode (Alemania), Kaligary (Finlandia), Gmünd (Austria)… Se está trabajando para donar próximamente obras de arte en Cuba y Miami.

            Además de esta contribución artística, el Grupo pro Arte y Cultura lleva a cabo tareas de solidaridad con la venta o subasta de obras de arte. Con ello han contribuido a ayudar en causas como la restauración y ayuda a damnificados tras el terremoto de Haití, a Mensajeros de la Paz o par investigar el cáncer, la meningitis o la esclerosis múltiple.

            Crear y Ayudar es el lema del Grupo, por eso el PAC abre también las puertas a artistas emergentes, apoyados por los consagrados. Entre las últimas exposiciones colectivas de miembros del Grupo, destacarían las de Madrid (homenaje a Picasso en la Casa de Vacas), Montecarlo (Mónaco),  Monterrey (México) o Laponia.

            Junto a los premios colectivos, el Grupo se alegra siempre con los galardones individuales de los artistas que lo componen. Por citar solo los del último año: premio Ernst Barlach a Jorge Rando en Alemania, la Medalla de Oro Lorenzo el Magnífico, a Pedro Sandoval en la Bienale de Florencia o el IPPY Awards  a Marta Sanmamed en Estados Unidos.

            El Grupo PAC es libre y abierto, por lo que los artistas participantes en un proyecto no tienen por qué hacerlo en todos o cada uno. Libertad y generosidad es lo que prima en cada nueva actuación de mecenazgo, espíritu que preside el Grupo, cuya presidencia de honor la ostenta SAR Doña Ana de Orleans.

Castillo de Gmünd


Organigrama del Grupo pro Arte y Cultura

-Presidenta: S.A.R. Doña Ana de Orleans, Duquesa de Calabria
-Fundadora y Directora: Mayte Spínola
-Consejeros adjuntos a la Dirección: Bernardo Cremades y Joaquín del Pino
-Coordinadores de exposiciones: Paloma Porrero de Chávarri, Rosa Gallego, Manuela Picó, Linda de Sousa,  José Jesús Lorenzo
-Asesores: Pedro Sandoval y José Luis Romeral
-Arquitectos asesores: Álvaro O´Donnell, Fernando Garrido y Noel Vanososte
-Museología y Edición: Teresa Escarpenter
-Directora de Comunicación: Julia Sáez-Angulo
-Fotógrafos: Dolores de Lara y Juan Jiménez
-Archivos: Marga Núñez
-Audiovisuales y Socumentales: Julio Mendoza
-Responsable de Redes Sociales: Marta Sanmamed

Consejeros en Europa
1.   Alicia Koplowitz, Coleccionista y empresaria
2.   Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de la Historia
3.   Baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza, coleccionista
4.   Félix de Merode, Director del Instituto Molière. Bélgica
5.   Carmen Spínola, pintora y presidenta de la Fundación Arauco
6.   Antonio López, pintor. Premio Príncipe de Asturias
7.   Carmen Posadas, Premio Planeta y Premio Cultura de la Comunicad de Madrid.
8. Petra Mateos. Economista

Consejeros en América
1.   Alicia Pardo, pintora: Argentina
2.   Armando Droulers: profesor de Historia del Arte. Miami
3.   Jaime López Isaza, escritor y galerista: México
4.   Marilina Fernández Pujals: Bahamas
5.   Nadine Roche Cisneros. Miami
6.   Noel Vanososte: Arquitecto y pintor. Venezuela
7.   Pedro Sandoval, pintor y escultor. Venezuela
8.   Solita Mishaan, Coleccionista y presidenta de la Fundación Mishaan. Bogotá.
9. Carmen Leonor Santaella. Música   

Al Grupo pro Arte y Cultura pertenecen unos trescientos artistas, entre otros, pintores, escultores, fotógrafos, escritores, historiadores, galeristas o músicos.

Más información
www.facebook.com/proarteycultura
Entrega de diplomas