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martes, 20 de octubre de 2020

“Castilla sigue hablando”, libro de Jorge Urdiales Yuste sobre “100 años de Miguel Delibes”

 





Julia Sáez-Angulo

20/10/20.- Madrid .- El centenario del escritor Miguel Delibres está siendo tan sonoro como el de Benito Pérez Galdços, ambos han tenidos sucesivas y grandes exposiciones en la Biblioteca nacional de España; sus respectivas obras han sido llevadas a los escenarios del teatro. El pensamiento de uno y otro escritor aflora a través de distintos análisis, ensayos y artículos.
“Castilla sigue hablando” es el libro de Jorge Urdiales Yuste, sobre “100 años de Miguel Delibes”, para subrayar que el escritor vallisoletano levantó acta del estado de Castilla primero en el libro “Castilla habla” y ahora en el de “Castilla sigue hablando”, que ha sido publicado por la editorial Cinca, libro editado con fotografías del escritor en sepia.
Miguel Delibes Setién (1920-2020) ha estado atento sobre todo a una región, su región, Castilla, a su paisaje, a su fauna, al habla de los hombres que se iba perdiendo, auténticos personajes de sus libros… a través de sus paseos por el campo de distintos municipios como Quintanilla de Onésimo, Medina de Ríoseco, Villafuerte de Esgueva, Renedo, Sedano…

Los capítulos del libro de Jorge Urdiales, licenciado en Filología Hispánica, resuenan así: El palomar de Alfredo Rodríguez, Herminio el bichero de Vadillo de la Sierra, La primera perdiz, Marceliano y el ojeo de las perdices; Paulino el de Omaña, Con los hermanos de Lasalle, Truchas en Mave, Las Rutas de Delibes…
“Y si en el escritor-fabulador Delibes cada pesonaje de ficción tiene voz y timbre propios e inconfundibles, otro tanto podemos asegurar de los personajes de carne y huesos a los que el cronista Delibes tira de la lengua para que puedan contar lo que antes nadie les pidió contar ni les prestó oído y atención. Castilla habla es pues un orfeón de voces, coordinadas por la batuta del maestro Delibres”,  se recuerda en el prólogo del libro que nos ocupa.
“Castilla tiene voz propia desde que se la dio Miguel Delibes. En sus novelas, en sus personajes en un libro que lleva por título “Castilla habla” en 1986”. Delibes admiraba a Josep Pla, que hizo en buena parte lo mismo que él en la región catalana.

jueves, 17 de septiembre de 2020

La Biblioteca Nacional de España inaugura la exposición ‘Delibes’: Obra, Familia, Cine y Teatro

Estará abierta del 18 de septiembre al 15 de noviembre de 2020 


La exposición recorre la trayectoria vital de Miguel Delibes y su universo literario: su familia, aficiones, amigos, su manera de trabajar y de entender la escritura y la vida, o sus hábitos creativos

Miguel Delibes


 

L.M.A.

17 de septiembre de 2020-. Con motivo del centenario del nacimiento de Miguel Delibes en 2020, la Biblioteca Nacional de España, la Fundación Miguel Delibes, Acción Cultural Española (AC/E), la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Valladolid y la Diputación de Valladolid han querido unirse para organizar la exposición Delibes, concebida para dar a conocer a uno de los escritores más leídos, queridos, admirados, recordados y uno de los nombres imprescindibles de la literatura en español del siglo XX.  
La exposición, cuya apertura estaba prevista para el 20 de marzo y tuvo que ser aplazada por la pandemia, ha sido inaugurada el 17 de septiembre con la presencia de los Reyes de España y el Ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes. Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010) es autor de una extensa y celebrada obra literaria, repleta de títulos inolvidables –La sombra del ciprés es alargada, El camino, Las ratas, Cinco horas con Mario, Los santos inocentes, El hereje… -, unida a una trayectoria personal que lo convirtieron en referente intelectual y moral de su tiempo y en un ejemplo de honestidad y compromiso. A lo largo de su carrera, recibió los galardones más importantes de nuestra literatura: Premio Miguel de Cervantes, Premio Príncipe de Asturias de las Letras, Premio Nacional de las Letras Españolas, Premio Nacional de Narrativa, Premio de la Crítica, Premio Nadal…, además de otros importantes reconocimientos en el extranjero, como el doctorado honoris causa por la Universidad del Sarre, en Alemania, o la distinción como Chevalier de l`ordre des Arts et de Lettres del Gobierno de la República Francesa. 
En la exposición, comisariada por el periodista y escritor Jesús Marchamalo, se pueden ver más de doscientas cincuenta piezas, procedentes de instituciones como la Fundación Miguel Delibes, la Real Academia Española, El Norte de Castilla, la Fundación Juan March o la propia Biblioteca Nacional. Entre las piezas más destacadas, cabe citar los manuscritos originales de las principales obras del escritor, así como su correspondencia con otros autores, primeras ediciones de sus libros, objetos personales, fotografías o retratos, entre otros, el de John Ulbricht que preside el salón de su casa, o el famoso Señora de rojo sobre fondo gris, de su esposa, Ángeles de Castro, obra de Eduardo García Benito, que tuvo siempre tras su mesa de trabajo. 
La exposición, dividida en dos apartados, desvela la trayectoria vital de Miguel Delibes y su universo literario: sus vínculos familiares, sus aficiones, sus amigos, su manera de trabajar y de entender la escritura, sus hábitos creativos… 
El primer apartado muestra diversos aspectos de la biografía de Delibes: el niño, el abuelo francés, la vida al aire libre, el cazador y conservacionista, el caricaturista, el joven profesor… hasta el Premio Nadal, que le fue otorgado en 1947, y que orientó su carrera hacia la escritura. 
Se ve la imagen pública de Delibes, la más conocida de su trayectoria, y también la más entrañable y desconocida para el gran público. Esta parte de la exposición se complementa con otra segunda dedicada a su obra, en la que se recorre la totalidad de su producción literaria, así como los temas y personajes de sus libros. En una tercera sala se muestran seis de los manuscritos originales de algunos de sus libros más conocidos -El camino, Las ratas, El príncipe destronado, Cinco horas con Mario, Los santos inocentes, El hereje-, acompañados de las opiniones de otros tantos destacados escritores que hablan de lo que en su momento significó su lectura, y cuyas primeras páginas se pueden escuchar en la voz del actor José Sacaristán, grabadas expresamente para poder disfrutar de ellas en la exposición. Se dedica también un espacio a la relación de Miguel Delibes con el cine y el teatro: Los santos inocentes, Las ratas, La guerra de papá, El disputado voto del señor Cayo, La hoja roja, Las guerras de nuestros antepasados o Cinco horas con Mario. Se ha planteado una visión de Delibes moderna y atractiva, con un diseño expositivo cálido y fluido que permitirá a los visitantes acercarse a los aspectos más significativos de su vida y de su obra a través de fotografías, documentos, correspondencia, manuscritos y ediciones de sus obras, muchas de ellas de la biblioteca personal del escritor. 
Con motivo de la exposición, se ha editado un catálogo que recoge el contenido íntegro de la misma, así como artículos de escritores y especialistas en su obra que reivindican la modernidad y la pertinencia de la misma. Después de la cita en Madrid, la exposición se trasladará a la sala museo de La Pasión, de Valladolid, donde se podrá visitar desde septiembre de 2020 hasta enero de 2021.


lunes, 7 de septiembre de 2020

La familia de Miguel Delibes dona a la Biblioteca Nacional de España el manuscrito de “El sentido del progreso desde mi obra”

La exposición en homenaje al autor en el centenario de su nacimiento se inaugura el 17 de septiembre



L.M.A.

07-septiembre-2020.- La familia de Miguel Delibes ha donado a la Biblioteca Nacional de España (BNE) el manuscrito de El sentido del progreso desde mi obra, el discurso que el autor escribió para su ingreso en la Real Academia Española y que pronunció el 25 de mayo de 1975.
El acto de donación se ha celebrado hoy en el Salón del Patronato con presencia de sus hijos, entre ellos Elisa Delibes de Castro, presidenta de la Fundación Miguel Delibes, junto a la directora de la BNE, Ana Santos Aramburo. El discurso constituye una pieza singular en el conjunto del archivo del autor.
Tal y como explica la Fundación, Delibes denuncia «una concepción de progreso a juicio del autor, deshumanizada, precisamente por no integrar en ella el respeto a la naturaleza, la “casa común”». Para ello, aborda temas que parecen plenamente vigentes en el debate social y político, 45 años después: la defensa del medio ambiente, del humanismo y del medio rural, desde una perspectiva amplia y minuciosamente documentada, en colaboración con su hijo Miguel Delibes de Castro.
El autógrafo se compone de 47 hojas cuadriculadas tamaño cuartilla de cuaderno de espiral, escritas por una sola cara con tinta azul, con tachaduras y correcciones. Además en diversas hojas aparece un sello con las iniciales “MD”. Esta valiosa donación se recibe a pocos días de la apertura de la exposición que la BNE, la Fundación Miguel Delibes, Acción Cultural Española (AC/E), la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Valladolid y la Diputación de Valladolid dedican al autor en el centenario de su nacimiento, y que podrá visitarse a partir del próximo 18 de septiembre.
Reunirá más de doscientas obras entre libros impresos, manuscritos, dibujos, lienzos y fotografías procedentes de la BNE, de la Fundación Miguel Delibes y de otras instituciones españolas.



 Apuntes sobre “El sentido del progreso desde mi obra”, discurso de ingreso de Miguel Delibes Setién en la Real Academia Española, leído el 25 de mayo de 1975


       Miguel Delibes fue elegido miembro de la Real Academia Española el 1 de febrero de 1973, haciéndose acreedor al sillón e minúscula de la misma. Sin embargo, no fue hasta el 25 de mayo de 1975 que pronunció su discurso de ingreso titulado: “El sentido del progreso desde mi obra”. Entre ambas fechas, Delibes perdió a su mujer en noviembre de 1974, quedando solo y con 7 hijos.

Lo singular de este texto es que se trata de un discurso nada académico ante un público formado casi exclusivamente por académicos. Incluso la literatura y el lenguaje pasan a un segundo plano ante el verdadero centro de atención que es la denuncia de una concepción de progreso a juicio del autor, deshumanizada, precisamente por no integrar en ella el respeto a la naturaleza, la “casa común”.

Esta visión en contra de ese progreso mal entendido llegó a ser interpretada en su tiempo como reaccionaria o contraria a la modernidad, lo cual se puede comprender en su contexto histórico, pero no a la luz del siglo XXI, cuando, 45 años después, este discurso se manifiesta como tremendamente visionario, vanguardista y, trsitemente, profético.

Delibes fue uno de los primeros en denunciar que no podía existir progreso si éste suponía supeditar la naturaleza a una “tecnología desbocada”. Su texto explicita que no podemos entender que la Humanidad esté avanzando si el ser humano y el entorno en el que su existencia tiene sentido quedan aplastados en ese avance. 

En su discurso, Delibes trae a colación tres ámbitos de preocupación que están presentes en prácticamente toda su obra  y que son, hoy en día, líneas estratégicas de la fundación que lleva su nombre, a saber:

       La defensa del medio ambiente con una óptica conservacionista, pero no militante ni política.
       El humanismo a través de la denuncia de las desigualdades desde una perspectiva de justicia social. 
       La defensa del medio rural entendido en su concepción más amplia, desde su dignificación hasta la recuperación de un conocimiento, un habla o unos oficios que se estaban perdiendo en un entorno caído en el abandono, el envejecimiento y la emigración.

Estos tres temas son hoy, casi medio siglo después de total actualidad y no hay campaña política, medio de comunicación e, incluso, gran compañía con aspiraciones de responsabilidad social, que no incluya alguno de ellos, si no todos, en sus discursos, programación o actividades  sociales, respectivamente.

Es un texto que, como cuando hablamos de autores clasicos, se puede decir sin exageraciones, que ha envejecido bien. Hoy en día, si retiráramos las referencias temporales y posibles anacronismos, este texto podría estar incluido en cualquiera de los discursos habituales de actualidad sin resultar, a pesar de sus 45 años de edad, antiguo en absoluto. 

Sin embargo, más allá del contenido del discurso, de general conocimiento gracias a su publicación y múltiples reediciones, creo interesante añadir algunos comentarios y curiosidades:

       Miguel Delibes era una persona meticulosa, muy especialmente en relación con lo que publicaba, razón por la cual, al no ser el medio ambiente su campo de especialización, pidió ayuda a su hijo Miguel Delibes de Castro, biólogo, quien por entonces estaba colaborando con Félix Rodríguez de la Fuente en la Enciclopedia Salvat de la Fauna. 
       Miguel hijo tuvo una contribución decisiva a que el texto no se viera como un alegato contra el progreso en sí, sino contra una idea equivocada de progreso. Su padre tomaba muy en consideración sus opiniones en este campo lo cual, posteriormente se vería reflejado en un libro posterior que ambos publicaron al alimón, en formato de diálogo entre padre e hijo, que se llamó La Tierra Herida y que hoy en día cuenta con varias traducciones.
       Para la elaboración del discurso, además de apoyarse en su hijo, Delibes hizo múltiples consultas y trabajo de documentación, incluyendo recortes de artículos de prensa nacional y extranjera, hoy disponibles en su archivo digital.
       Al contrario de lo que era habitual en Delibes, este manuscrito no fue escrito en cuartillas de papel aprovechando las resmas sobrantes de “El Norte de Castilla” que para él recortaban en el periodico, sino en un cuaderno con hojas cuadriculadas que don Miguel, mientras se documentaba para el discurso, llamaba su “tesina”. Hoy en día se conserva el manuscrito sin las anillas, con su característica caligrafía, íntegramente digitalizado.
       Tras su lectura en la RAE, el diario “El País” lo calificó como “El discurso más bello jamás pronunciado”.
       Aunque tradicionalmente la RAE imprimía los discursos de ingreso de los académicos, no era inicialmente la intención de Delibes el que fuera ésta una obra con recorrido comercial. Por ello, la primera edición fue a cargo de una pequeña editorial vallisoletana (Miñón) y de una tirada más bien escasa. Sin embargo, la edición se agotó en apenas “un par de semanas” (en palabras del escritor), por lo que volvió a ser publicada inmediatamente en la colección Áncora y Delfín, de Destino, sello de referencia del autor, junto con otros dos textos complementarios
y prologada por el propio autor, con el título: “SOS (El sentido del progreso desde mi obra)”
         En 2013, con motivo del III Centenario de la creación de la RAE, se publicó un volumen que seleccionó algunos de los discursos de ingreso más significativos  a lo largo de sus 300 años de vida. Éste fue uno de los seleccionados.
         Delibes, siempre esquivo, como buen castellano, a externalizar demasiado sus emociones, incluyó, sin embargo, una mención expresa al recuerdo de su mujer en el texto del discurso. No hay que olvidar que había enviudado recientemente (en el 74) y, si bien pudo compartir con Ángeles la alegría de haber sido elegido académico (en el 73), no llegó a tiempo de compartir con ella el acto de recepción (en el 75). Ahora bien, a pesar de su aparente hieratismo externo, las emociones pudieron más y él se vio incapaz de leer esa parte tan íntima del discurso, de manera que nunca fue pronunciado el siguiente párrafo: 

“Vais a permitirme un inciso sentimental e intimo. Desde la fecha de mi elección a la de ingreso en esta Academia me ha ocurrido algo importante, seguramente lo más importante que podría haberme ocurrido en la vida: la muerte de Ángeles, mi mujer, a la que un día, hace ya casi veinte años, califiqué de "mi equilibrio". He necesitado perderla para advertir que ella significaba para mí mucho más que eso: ella fue también, con nuestros hijos, el eje de mi vida y el estímulo de mi obra pero, sobre todas las demás cosas, el punto de referencia de mis pensamientos y actividades. Soy, pues, consciente de que con su desaparición ha muerto la mejor mitad de mí mismo. Objetaréis, tal vez, que al faltarme el punto de referencia mi presencia aquí esta tarde no pasa de ser un acto gratuito, carente de sentido, y así sería si yo no estuviera convencido de que al leer este discurso me estoy plegando a uno de sus más fervientes deseos y, en consecuencia, que ella ahora, en algún lugar y de alguna manera, aplaude esta decisión mía.
Vengo, pues, así a rendir público homenaje, precisamente en el aniversario de su nacimiento, a la memoria de la que durante cerca de treinta años fue mi inseparable compañera.”


El párrafo de homenaje a Ángeles sí se recogió en las diferentes ediciones del discurso.

         El discurso de Delibes fue respondido, como es tradición, por otro académico. En este caso fue Julián Marías quien asumió esa responsabilidad. Don Julián, buen amigo y también paisano de Miguel, conocía ese homenaje a Ángeles que había quedado oculto en el discurso y , él sí, hizo mención a la mujer de su amigo en el texto de respuesta, acuñando la hermosa oración descriptiva, referida a ella, de ser una persona cuya alegría “aligeraba la pesadumbre de vivir.” Años después, Delibes recuperó como un guiño a Marías esa expresión referida a su mujer en su obra “Señora de rojo sobre fondo gris”.

miércoles, 1 de julio de 2020

Miguel Delibres. Propuestas para conmemorar el Centenario, por el Ministerio de Cultura


La Comisión del centenario retoma su actividad tras el Estado de Alarma

·    El Estado homenajeará al escritor a través de exposiciones, montajes escénicos, publicaciones editoriales y encuentros de grandes especialistas en su obra
·    Entre las nuevas actividades del Ministerio de Cultura y Deporte destaca la producción virtual, junto con Acción Cultural Española, de la exposición ‘Delibes 1920-2020’ para la Feria Internacional del Libro de Fráncfort de este año
·    El Ministerio de Cultura y Deporte coeditará con el Instituto Cervantes una edición conmemorativa del discurso de Miguel Delibes de aceptación del Premio Cervantes
·    Muchas de las actividades previstas, canceladas por la pandemia, serán reprogramadas en 2020 y 2021
Miguel Delibes


L.M.A.
02-julio-2020.- La Comisión Interadministrativa del ‘Centenario Delibes’, reunida ayer por videoconferencia, ha retomado los trabajos después de la finalización del Estado de Alarma, de la conmemoración de este Acontecimiento de Excepcional Interés Público.

A la reunión asistieron representantes de las administraciones integrantes de la Comisión, como el Ayuntamiento de Valladolid, la Diputación de Valladolid, la Junta de Castilla y León y el Gobierno de España -con representantes del Ministerio de Cultura y Deporte, Ministerio de Hacienda, Acción Cultural Española, Biblioteca Nacional de España, Instituto Cervantes y AECID-, así como de la Fundación Delibes.


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Delibesismo o barbarie 

El maestro Miguel Delibes, de cuyo centenario, por cierto, no estamos pudiendo disfrutar como merece, publicó su última gran novela en el año noventa y ocho. Se trata de El hereje, un título no tan celebrado dentro de su celebradísima obra, pero que pasa por ser uno de los favoritos del que ahora escribe esta columna. En dicha novela, Delibes dibuja una sociedad, la de la España del siglo XVI, capaz de cometer todo tipo de atrocidades en pos de un dogma. Con su pericia habitual, el pucelano nos coloca frente al espejo: es inevitable no identificar como propio de nuestra coyuntura el cerrilismo que alcanza el ser humano cuando se pone en duda un axioma preestablecido. Un periodista vio también este paralelismo entre el XVI y la contemporaneidad, y decidió preguntarle a Delibes si lo había pensado en 1998 a la hora de tratar el asunto. Frisaba entonces el maestro los ochenta años de edad, así que, sabio y de vuelta, contestó: «Su pregunta es anacrónica, porque entre aquella sociedad y esta hay una Ilustración por medio».
"Es sorprendente cómo es capaz de salvar el anacronismo la horda de fanáticos que tumba estatuas a golpe de Instagram Stories"
Es sorprendente cómo es capaz de salvar el anacronismo la horda de fanáticos que tumba estatuas a golpe de Instagram Stories. Si el ídolo muestra una cara que sí ha trascendido al paso del tiempo, ésta perece bajo la sentencia anacrónica de turno. Si Aristóteles escribió algún renglón a favor del esclavismo, ¿qué importa que a lo largo de estos dos milenios hayan cambiado la religiosidad, el modelo de sociedad o el concepto de clase? Caiga todo su legado estrictamente contemporáneo, caigan su Poética, sus teoremas matemáticos y los cimientos del pensamiento moderno que levantó. Si Cervantes escribió el genoma de la literatura, con bases todavía hoy vigentes, ¿acaso importa? Era español, y esos fueron muy malos hace ya unos cuantos siglos, ¡caiga su Quijote! Si Churchill escribió un párrafo chirriante, qué importa que lo hiciese en medio de varias décadas de conflicto, con dos guerras atroces y un colonialismo en ocaso, ¡caiga su lucha contra los nazis y su defensa de la democracia!
"Parece evidente que esta ola de vandalismo sólo puede salvarse como tantos otros problemas en boga hoy, con un remedio infalible: más cultura"
Hay una relación directa entre salvar el anacronismo, obviar los méritos vigentes y la incultura: porque sólo conociendo la evolución diacrónica de la historia puede ser justo un juicio moral de este calibre. Por eso parece evidente que esta ola de vandalismo sólo puede salvarse como tantos otros problemas en boga hoy, con un remedio infalible: más cultura. Porque cultura puede significar, por ejemplo, enriquecerse con la herencia de los distintos pueblos que forman el sustrato de cada país, en lugar de rechazarla de plano. O puede significar, también, ser capaz de absorber aquello por lo que Aristóteles o Cervantes perviven, en lugar de arremeter contra aquello que, como decía Delibes, es pura y simple anacronía. Al fin y al cabo, el maestro ya supo ver el remedio en la novela citada al inicio de esta columna. En uno de sus pasajes, el protagonista habla de la quema de libros que la Inquisición había llevado a cabo en Salamanca, y cierra el pasaje con una sentencia memorable: la verdad y la cultura siempre marchan unidas. Pues eso, delibesismo o barbarie.
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viernes, 7 de febrero de 2020

Miguel Delibes: Futura exposición en la Biblioteca Nacional





                                    
Del 20 de marzo al 21 de junio de 2020


L.M.A.

       7 de febrero de 2020-. Con motivo del centenario del nacimiento de Miguel Delibes en 2020, la Biblioteca Nacional de España, la Fundación Miguel Delibes, Acción Cultural Española (AC/E), la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Valladolid y la Diputación de Valladolid han querido unirse para organizar la exposición Delibes, concebida para dar a conocer a uno de los escritores más leídos, queridos, admirados, recordados y uno de los nombres imprescindibles de la literatura en español del siglo XX.
Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010) autor de una extensa y celebrada obra literaria, repleta de títulos inolvidables –La sombra del ciprés es alargada, El camino, Las ratas, Cinco horas con Mario, Los santos inocentes, El hereje… -, y una trayectoria personal y vital que lo convirtieron en referente intelectual y moral de su tiempo y en un ejemplo de honestidad y compromiso. A lo largo de su carrera recibió los galardones más importantes de nuestra literatura: Premio Nadal, Premio de la Crítica, Premio Nacional de Narrativa, Premio Príncipe de Asturias, Premio Nacional de las Letras Españolas, Premio Miguel de Cervantes, además de otros importantes reconocimientos en el extranjero, como Doctor honoris causa por la Universidad del Sarre, en Alemania, o Chevalier de l`ordre des Arts et de Lettres por el Gobierno de la República francesa.
En la exposición, comisariada por el periodista y escritor Jesús Marchamalo, se podrán ver más de doscientas cincuenta piezas, procedentes de instituciones como la Fundación Miguel Delibes, la RAE, El Norte de Castilla, la Fundación Juan March, o la propia Biblioteca Nacional. Entre las piezas más destacadas, pueden citarse los manuscritos originales de las principales obras del escritor, así como su correspondencia con otros escritores, sus primeras ediciones, objetos personales, fotografías o retratos (–entre otros, el de John Ulbricht que preside el salón de su casa, o el famoso Señora de rojo sobre fondo gris, de su mujer, Ángeles de Castro, obra de Eduardo García Benito, que tuvo siempre tras su mesa de trabajo)-.
La exposición, dividida en dos apartados, desvelará la trayectoria vital de Miguel Delibes y su universo literario: sus vínculos familiares, sus aficiones, sus amigos, su manera de trabajar y de entender la escritura, sus hábitos creativos…
El primer apartado mostrará diversos aspectos de la biografía de Delibes: el niño, el abuelo francés, la vida al aire libre, el cazador y conservacionista, el caricaturista, el joven profesor… hasta el Premio Nadal, que le fue otorgado en 1947, y que orientó su carrera hacia la escritura. Veremos la imagen pública de Delibes, la más conocida de su trayectoria, y también la más entrañable y desconocida para el gran público.
Esta parte de la exposición se complementará con otra segunda dedicada a su obra: en la que recorreremos la totalidad de su producción literaria, así como los temas y personajes de sus libros.
Además, escritores, periodistas y gente del mundo de la cultura reflexionarán sobre lo que significó en su momento su lectura y se prestará especial atención a algunas de sus obras más conocidas –El camino, Las ratas, Cinco horas con Mario, El hereje…- de las que se mostrarán los manuscritos originales, y cuyas primeras páginas ha grabado para la exposición, José Sacristán.
Se dedicará también un espacio a la relación de Delibes con el cine y las adaptaciones teatrales, de algunas de sus obras: Los santos inocentes, Las ratas, La guerra de papá, El disputado voto del señor Cayo; y al teatro: La hoja roja, La guerra de nuestros antepasados o Cinco horas con Mario.
Con motivo de la exposición se diseñará un catálogo que recogerá el contenido íntegro de la misma, así como guías didácticas de visita dirigidas a niños y jóvenes.
Posteriormente a la cita en Madrid, la exposición se trasladará a Valladolid, en la sala museo de La Pasión, donde se podrá visitar desde septiembre de 2020 hasta enero de 2021.
Pies de foto:
AMD_132_001_0072: AMD,132,1-72. Miguel Delibes en Sedano. Material gráfico. Álbum confeccionado con motivo de la publicación de la obra "Trilogía del campo". (1984/1985). De la Fundación Miguel Delibes
AMD_120_043_0001 (La de Delibes escribiendo): AMD,120,43. Miguel Delibes Setién escribiendo en el despacho de su casa del Paseo de Zorrilla. 1960, Valladolid. De la Fundación Miguel Delibes



lunes, 25 de noviembre de 2019

Miguel Delibes y Concepción Arenal protagonistas de las exposiciones de la Biblioteca Nacional de España en 2020


Manuscritos iluminados, la vuelta al mundo de Magallanes/Elcano, Perucho, Kâulak o los libros de la Ingeniería Civil


L.M.A.
-25 de noviembre de 2019- La Biblioteca Nacional de España conmemora en 2020 el centenario de Miguel Delibes y los doscientos años del nacimiento de la pensadora y feminista Concepción Arenal con dos grandes exposiciones. La vuelta al mundo de Magallanes/Elcano, los libros de Ingeniería Civil en la España Moderna, los manuscritos iluminados de la BNE o la fotografía de Kâulak, serán también muestras que podrá ver el público en la Biblioteca Nacional a lo largo del próximo año.
A partir del 22 de enero en la Antesala y los espacios centrales de la escalinata interior, los visitantes se podrán dar una vuelta al mundo en la BNE con Magallanes y Elcano.
Se cumple el aniversario de la primera vuelta al mundo y la Biblioteca quiere contribuir a pensar qué significa rodear la Tierra y cuál es su relación con los mundos del libro. Al penetrar por el Pacífico y conectar América con Asia, la circunnavegación de Magallanes y Elcano (1519-1522) demostró que los océanos estaban comunicados, desencadenó la globalización y trazó nuevos márgenes para la tierra habitada.

La BNE y la Fundación Juanelo Turriano presentan el 31 de enero Sueño e Ingenio. Libros de Ingeniería Civil en la España Moderna.
Partiendo del extraordinario y poco conocido patrimonio bibliográfico español relacionado con la ingeniería civil, esta muestra desvela como dicha disciplina se fue definiendo entre el siglo XVI y principios del XIX. Entre las obras expuestas se encuentran muchas inéditas o que se han mostrado y estudiado en contextos muy distintos. Son piezas de diverso tipo y formato: manuscritos, grabados, óleos, acuarelas, incluso esculturas y maquetas históricas, pero de manera muy especial libros, palabras impresas. Nunca antes una exposición había logrado reunir tantas y tan importantes piezas sobre las obras públicas de la España moderna. Todas ellas revelan que ya en este periodo se consideraron un elemento decisivo del desarrollo colectivo.

Delibes, 1920-2010, es la muestra organizada por la BNE, Acción Cultural Española (AC/E) y la Fundación Miguel Delibes. Se podrá ver entre el 19 de marzo y el 21 de junio y luego en Valladolid.
Miguel Delibes Setién, catedrático de Derecho Mercantil, periodista, cazador, defensor a ultranza de la naturaleza y de la explotación sostenible de los recursos naturales, académico de la Lengua, escritor… Una de las voces más admiradas y originales de la literatura en español de la segunda mitad del siglo XX; premio Nadal, premio Nacional de las Letras, premio Príncipe de Asturias, premio Cervantes… Buena parte de sus obras se han convertido en títulos inolvidables en la memoria de varias generaciones de lectores: Cinco horas con Mario, El camino, Las ratas, Los santos inocentes, Señora de rojo sobre fondo gris, El hereje… 
En 2020 se celebra el centenario de su nacimiento, y la Biblioteca Nacional de España se suma, con esta exposición, a los actos de homenaje que a lo largo de todo el año recordarán y reivindicarán su figura y su obra.
Un recorrido biográfico que mostrará al Delibes más reconocible, pero que también desvelará aspectos menos conocidos de su vida: su infancia en Valladolid, su abuelo francés –descendiente de Léo Delibes, el compositor-, responsable de aquella educación ‘a la francesa’ que tanto le marcaría,  sus estudios de Comercio, sus primeros trabajos como caricaturista en El Norte de Castilla, su mujer, Ángeles y sus hijos, y el Premio Nadal con el que en 1948 iniciaría su carrera de escritor.
La exposición se adentrará también en su obra, mostrando su manera minuciosa de trabajar, siempre a mano, en cuartillas de papel de periódico de las bobinas de El Norte de Castilla, diario del que llegaría a ser director y desde donde luchó contra la censura impuesta por el Régimen.
Se hablará también de Castilla, otro de sus grandes temas –sus paisajes, sus gentes, la reivindicación del mundo rural-, convertido territorio literario,  casi legendario, de su obra; de su relación con el cine y con el teatro, y de su compromiso con la defensa de los oprimidos, los explotados, que lo convirtió en una figura admirada y respetada y en un referente de honestidad, coherencia y ética.

Entre marzo y junio se presenta Perucho y su generación. Juan Perucho (Barcelona 1920-2003) es uno de los autores más destacados de la literatura fantástica de nuestro país. Premio Nacional de las Letras Españolas 2002. Crítico de arte, amigo de artistas, poeta, narrador, gastrónomo, bibliófilo, sus novelas más conocidas son Llibre de cavalleries (Libro de caballerías), de 1957 y Les històries naturals (Las historias naturales), de 1960.
La exposición conmemora  los cien años del nacimiento de Juan Perucho y presentará un despliegue de  su mundo, centrada en su novela más conocida, y en la variabilidad de su obra y los temas que trató. Cataluña ha declarado el año 2020 como el año Perucho.


Luces del Norte: manuscritos iluminados de la Biblioteca Nacional de España presentará a partir de mayo una de las colecciones más desconocidas de la BNE: su rico fondo de manuscritos iluminados del norte de Europa, fundamentalmente franceses pero también con interesantes ejemplos procedentes de los Países Bajos, Inglaterra, Bohemia y Centroeuropa. El conjunto asciende a unos 160 manuscritos de los que aproximadamente la mitad se mostrarán en la exposición.
Las obras expuestas presentan un doble interés: por un lado como importantes obras de arte, en las que colaboraron algunos de los más destacados artistas y talleres nórdicos de la Edad Media y el Renacimiento, como el Maestro de María de Borgoña, Simon Marmion (c. 1425-1489) y Jean Poyer (1445-1503), y por otro lado como insustituibles testimonios para reconstruir la vida cotidiana y las creencias de la sociedad europea desde los tiempos de Carlomagno hasta el imperio de Carlos V.

Astronomicum (del 5 de junio al 19 de septiembre de 2020). Petrus Apianus (1495-1551). Fue Cosmógrafo alemán, nombrado matemático del emperador Carlos V, a quien dedicó una de las obras que más fama le dio Astronomicum Caesareum.
Nacido en plena era de los descubrimientos, sus investigaciones se centraron en la aplicación de la astronomía a la cartografía, siendo uno de los primeros cosmógrafos en plantear la observación de los movimientos de la Luna para determinar las longitudes. Apiano cartografiaba el Universo trazando en los mapas la ubicación y el movimiento de los cuerpos celestes.
Su obra más importante es Astronomicum Caesareum (1540), dedicada a Carlos V y considerada una obra maestra de la imprenta y una verdadera obra de arte por el cuidado de la impresión y por el valor de las ilustraciones. El libro se divide en dos partes: la primera constituida por complejas composiciones de discos móviles formados hasta por seis capas de papel, que permiten fijar la posición y movimiento de los planetas, las fases de la Luna, los eclipses, el solsticio y el equinoccio, el calendario litúrgico, etc., todo ello acompañado de tablas y explicaciones; y una segunda, donde describe el uso del torquetum, instrumento de medida que se utilizó en la Edad Media para calcular la posición de los cuerpos celestes.


Concepción Arenal


El 31 de enero de 2020 se cumplirán los 200 años del nacimiento de Concepción Arenal, en Vigo. Se trata de la pensadora más importante del siglo XIX y una figura clave de la cultura española en la forja de una conciencia nacional liberal. Sin embargo, sus contornos tanto biográficos (especialmente biográficos) como intelectuales quedaron rápidamente difuminados, subrayándose únicamente su dedicación a la caridad y su valía en la defensa de una reforma penitenciaria, cuando, en efecto, las cárceles españolas no eran más que unos edificios sórdidos donde los presos se hacinaban de cualquier modo y sin expectativas de reinserción social. Arenal será la primera mujer, y una pionera en su época, que lucha por defender la necesidad de reincorporarlos a la sociedad a fin de que dispongan de una segunda oportunidad. Todo, cualquier forma de injusticia social, fue descrita, denunciada, analizada por Arenal a través de La Voz de la Caridad, una publicación única en su especialidad y una referencia europea. Pero lo relevante es que detrás de la acción arenaliana latía un sólido pensamiento filosófico que se ha ignorado casi por completo.
Por tanto, el objetivo primero de la exposición es destacar la figura de esta gran desconocida para el público español. Hacer próxima tanto la persona como sus aportaciones. Hacer ver a Arenal como una mujer movida por una intensa pasión por conocer, por comprender y por contribuir a la mejora de su mundo. Apasionada en sus afectos y desafectos, era distante en las relaciones convencionales, pero cálida con los suyos y compasiva con los más desfavorecidos.
La exposición se estructurará en ocho espacios biográficos (Ferrol, Armaño, Madrid, Potes, Coruña, Madrid, Gijón, Vigo) en los que vivió, pensó, escribió, amó y reparando en textos, manuscritos, objetos e imágenes vinculados a su vida. Otros  siete espacios temáticos se articularán con éstos, o se mostrarán en paralelo ( Identidad, Mujer, Educación, Pensamiento social, Prisiones y estudios penitenciarios, Ética y política del espíritu, Esclavitud). Paralelamente a este recorrido biográfico, se mostrarán imágenes de la España de la época, que contextualizan las vivencias y actividades de Arenal.
Podrá verse entre el 23 de julio y el 25 de octubre de 2020. Está organizada por la BNE y Acción Cultural Española (AC/E).



KÂULAK, del 9 de octubre de 2020 al 10 de enero de 2021

Antonio Cánovas del Castillo Vallejo (Madrid, 1862-1933), sobrino del presidente del Gobierno que fue artífice de la Restauración borbónica en la persona de Alfonso XII, desarrolló en el campo de la fotografía una intensa actividad cultural y profesional que apenas ha sido estudiada o difundida.
Su vida y obra se estructura en dos partes, marcadas por la línea divisoria de la creación de la galería Kâulak, una de las más importantes del país en el primero tercio del siglo XX. En una primera etapa, comprendida entre los años 1890 y 1904, se dedicó a la política, la función pública, la crítica de arte, la música, la literatura y la fotografía amateur. Fue diputado por Cieza y gobernador civil de Málaga, crítico de arte, compositor, escritor de narrativa, ensayo e historia, y productor y editor de tarjetas postales. Su actividad fotográfica en ese primer periodo fue extraordinaria, colaborando en la creación de la Sociedad Fotográfica, fundando la revista La Fotografía (1900-1914) y participando en numerosos concursos nacionales e internacionales, en los que obtuvo una veintena de galardones y por tanto un gran reconocimiento.
En un segundo periodo, acotado entre 1904 y 1933, año de su fallecimiento, continuó dirigiendo la revista hasta 1913, puso en marcha el citado estudio en el que se retrató la familia real, la aristocracia y la burguesía, formó parte de las organizaciones sociales representando a los empresarios, creó una segunda revista con el título Unión Fotográfica, escribió varios libros técnicos, organizó el archivo con el fin de elaborar una iconografía, y publicó en la mayoría de las revistas ilustradas, entre ellas Blanco y Negro, Mundo Gráfico y La Esfera. 
Parte de su fondo, y por tanto de su obra, se conserva en la Biblioteca Nacional, además de estar dispersa en fondos y colecciones públicos y privados, entre ellos el Archivo del Palacio Real. La personalidad de Kâulak y su labor profesional confieren al personaje y a su obra excepcionales características.

En este enlace podrán consultar las imágenes relaciones con las exposiciones de 2020: