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viernes, 10 de julio de 2026

EL RETRATO DE ALVARO POMBO, PREMIO CERVANTES 2024 YA FORMA PARTE DE LA GALERÍA DE RETRATOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA


• El retrato ha sido realizado por Hernán Cortés en una técnica novedosa, impresión glicèe.


Retrato de Álvaro Pombo, escritor en la BNE




L.M.A.


Madrid, 9 de julio de 2026- La BNE ha presentado el retrato del galardonado con el Premio de Literatura en Lengua Castellana “Miguel de Cervantes” en el año 2024, Álvaro Pombo.

La Biblioteca Nacional de España presenta el retrato correspondiente al Premio Cervantes 2024, que ya ocupa su lugar en la Galería de Retratos de los galardonados con el Premio Miguel de Cervantes. Fue iniciada a finales de los años 90 del siglo pasado y hasta la fecha estaba compuesta por 48 retratos. Esta galería, que presenta obras en diferentes técnicas y soportes artísticos contemporáneos, se amplía con la llegada de este retrato, imagen del escritor y académico Álvaro Pombo, que recibió el galardón el 23 de abril de 2025.

El escritor cántabro, poeta, ensayista y novelista, fue distinguido con este premio por su obra narrativa, en la que se condensa la emoción y el humor, caracterizada por el tándem que forman la ironía y los sentimientos. Nacido en Santander y formado en Madrid y Londres, durante más de cincuenta años ha desarrollado su carrera literaria con numerosas publicaciones en diversos géneros, desde su obras de poesías, Protocolos (1973) y Variaciones (1977) premio Bardo y su primera novela El héroe de las mansardas de Mansard (1983) Premio Herralde con los que comienza su ingente legado a la literatura. Académico de la Real Academia de la Lengua, ocupando la silla “j”, ha recibido numerosos premios que culminaron con el Premio Cervantes.

Cada premiado suele elegir al artista que le va a retratar. Pombo se decantó por Hernán Cortés, reconocido pintor que ha documentado la sociedad española contemporánea. Figura clave en el panorama español, Cortés nació en Cádiz y se formó en Sevilla y Madrid. Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Bellas Artes de Cádiz y de la Hispanoamericana, se caracteriza por la sobriedad de sus retratos, en los que sitúa al retratado en un espacio casi vacío, acompañándole de algunos elementos claves. En sus obras se conjugan realismo y abstracción.

En el caso del retrato de Álvaro Pombo, muestra al escritor con apenas sus herramientas de trabajo, cercano, con una gran naturalidad. Con esta obra original de gran formato, realizada en impresión giclèe sobre papel de algodón, consigue captar con gran realismo el color y las texturas de la escena representada.

La BNE cuenta con dos retratos más de este artista, los de Dámaso Alonso y José Manuel Caballero Bonald, premios Cervantes 1978 y 2012, respectivamente.

El acto de presentación ha contado con la presencia del escritor, Álvaro Pombo, el artista que le ha retratado, Hernán Cortés, el director de la Biblioteca Nacional de España, Óscar Arroyo, así como la subdirectora adjunta de Promoción del Libro, la Lectura y Las Letras Españolas, Almudena Hernández de la Torre.

El director de la BNE, Oscar Arroyo, ha destacado cómo el pintor ha conseguido captar la mirada de Pombo. En el retrato, el escritor es tal y cómo es, de forma natural. El cuadro es un regalo al galardonado, que permanece para la posteridad formando parte de la Galería de retratos, ocupando durante un año el lugar preeminente en el Salón Italiano.

En su intervención, Hernán Cortés ha manifestado que ha sido un placer retratar al novelista, destacando el desafío de plasmar su aguda y afilada personalidad, su mirada analítica y ese aire de melancolía que se le antoja de un santanderino. Se ha detenido en la técnica utilizada y ha recalcado cómo la obligación de un pintor es mostrar a través de la apariencia sin olvidar lo que esconde la esencia del literato.

Por último, un emocionado Álvaro Pombo ha hecho gala de su rasgo más distintivo, el humor, con el que ha desgranado su opinión sobre el cuadro. “Pasmado”, en sus palabras, ante la obra, ha incluido a los asistentes en la metamorfosis producida, en la realidad paralela, en el realismo salvador del artista que prohíbe embellecer y en su lugar, cambia esta belleza por la precisión de su pincel. Ha destacado que su imagen otorga un poder rejuvenecedor, debido a esa postura recostada tan verosímil que, en realidad, hoy día, no es tan posible.

Asimismo, el escritor ha destacado el espacio, lleno de magia, que va más allá de la imagen reflejada en un espejo. El retrato de Álvaro Pombo se encuentra en el Salón, como último retrato recibido en la biblioteca de un Premio Cervantes.


martes, 16 de junio de 2026

BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA. TERCER INMUEBLE ADQUIRIDO PARA AMPLIAR PRENSA Y PUBLICACIONES PERIÓDICAS

• Con este espacio, cuya inversión asciende a 5,8 millones de euros, la  BNE dispondrá de una sede especializada en la conservación y  digitalización del depósito legal, especialmente de prensa y  publicaciones periódicas 

• El inmueble, localizado en Tres Cantos, tiene una superficie  construida de más de 6.800 m2 y será reformado para adecuarlo a las  necesidades de uso que disponga la BNE 

• Esta será la tercera sede de la BNE, que en la actualidad dispone de  dos inmuebles en uso, en Madrid y Alcalá de Henares 

Inmueble para la BNE


L.M.A.

16-junio-2026.- El Ministerio de Cultura ha adquirido un inmueble con el objetivo  de convertirlo en el depósito de colecciones de la Biblioteca Nacional de España (BNE). El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, junto al director de la BNE, Óscar  Arroyo, han visitado hoy el inmueble, localizado en el municipio madrileño de  Tres Cantos, que se ubica en una parcela de más de 10.000 m2 y dispone de  más de 6.800 m2 construidos. 

El Ministerio de Cultura ha adquirido este inmueble por un importe superior a los  5,8 millones de euros, y será destinado al depósito y conservación de  colecciones documentales, especialmente de publicaciones periódicas ya  digitalizadas, atendiendo al mandato de la Biblioteca Nacional de España de  custodiar el depósito legal de las publicaciones. Con esta nueva sede, la BNE  tiene garantizado el espacio físico para albergar estos fondos durante al menos  las próximas dos décadas.  

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha explicado que esta adquisición es “una  actuación estratégica que permitirá reforzar la capacidad de conservación,  digitalización y custodia de nuestro patrimonio documental. La Biblioteca   Nacional conserva la memoria escrita de nuestro país: cada libro, cada  periódico, cada revista y cada publicación forma parte de una historia colectiva  que tenemos la obligación de preservar”. Asimismo, ha añadido que “cuando  hablamos de ampliar la Biblioteca Nacional no estamos hablando simplemente  de ganar metros cuadrados, sino que estamos hablando de proteger nuestra  memoria colectiva, de conservar el patrimonio documental que explica quiénes  somos y de garantizar que las generaciones futuras puedan seguir accediendo  a él”. 

Además, el inmueble acogerá parte de los equipos de digitalización de la BNE,  así como otros servicios técnicos que no implican atención al público. Tras esta  adquisición, la BNE está estudiando sus necesidades específicas para poder  adecuar el inmueble al uso al que será destinado. Una vez definidas estas  necesidades, el Ministerio de Cultura licitará la redacción del proyecto de  reforma, que incluirá tareas de adecuación de espacios, climatización y  renovación del sistema eléctrico, entre otras.  

Sedes especializadas 

Con la adquisición de esta tercera sede, la Biblioteca Nacional de España  avanza hacia un modelo de especialización en la conservación de sus fondos,  tal como está sucediendo en las grandes bibliotecas patrimoniales de otros  países europeos.  

Así, la sede de Recoletos en Madrid se reservará para conservar los fondos de  mayor valor patrimonial y la oferta de servicios presenciales dirigidos al público  investigador y general; la sede de Alcalá de Henares se dedicará al depósito de  los fondos generales, y la sede de Tres Cantos para depósito preferentemente  de colecciones de prensa y publicaciones periódicas ya digitalizadas que no  requieran de una consulta de los ejemplares físicos de modo habitual. 

Una vez esta nueva sede empiece a ser operativa, la sede de Recoletos de la  BNE podrá reorganizar parte de sus espacios y colecciones, y dispondrá de una  mayor superficie de depósito para la conservación y custodia de sus colecciones  patrimoniales de alto valor. 



lunes, 10 de junio de 2024

El "Skylitzes Matritensis", un universo de imágenes

Del 6 de junio de 2024 al 26 de octubre de 2024




L.M.A.

    10/6/24 .- Madrid.- El Skylitzes Matritensis (BNE, VITR/26/2) es un códice de gran valor y fama internacional, ya que se trata del ejemplo más antiguo conservado de una crónica bizantina ilustrada -la Synopsis Historion de Juan Escilitzes (Ἰωάννης Σκυλίτζης)-, con un extenso aparato ilustrativo constituido por 574 miniaturas. En él se narra de forma animada, como si se tratase de las páginas de un cómic actual, el reinado de los emperadores bizantinos desde el año 811 al 1057. Sus miniaturas, ricas en oro y lapislázuli, nos ofrecen una información sin parangón sobre los edificios, las ceremonias, las escenas bélicas, la indumentaria, las costumbres, los grupos sociales, la realidad de género y el ambiente multicultural que caracterizaban al Imperio bizantino.

El códice fue realizado en Sicilia, a mediados del siglo XII, en el seno de la corte normanda. Se trató de una empresa artística de gran magnitud, en la que participaron además de dos escribas italo-griegos, siete miniaturistas de formación artística muy diferente: mientras que los dos primeros iluminadores son claramente bizantinos, los cinco restantes pertenecen a la cultura siciliana local, con una fuerte presencia de elementos musulmanes y latinos.

Con motivo de su restauración, el códice ha sido desencuadernado y sometido a un análisis sin toma de muestra fruto de la colaboración entre la BNE, el Instituto del Patrimonio Cultural de España, y el proyecto de investigación Manuscritos bizantinos iluminados en España: obra, contexto y materialidad-MABILUS (MICIN-PID2020-120067GB-I00). 

Para mostrar la riqueza y complejidad de esta original narración ilustrada se han seleccionado para la exposición doce bifolios, que se han dividido en cuatro secciones temáticas: Bizancio y el mundo; El culto a las imágenes; Ceremonia, espectáculo y procesiones en Constantinopla; y Mujer y roles de género. A través de ellos se ofrecerá al visitante una ventana abierta el fascinante mundo de Bizancio, así como un avance sobre los materiales y técnicas empleados en el códice. 

Con ello, la Biblioteca Nacional de España se convierte en líder indiscutible de la investigación sobre manuscritos iluminados en España, así como en un referente mundial de la Bizantinística.

    La Biblioteca Nacional de España expondrá un total de 24 bifolios de este manuscrito, que podrán visitarse en dos fases diferentes de la exposición: un primer conjunto de 12 bifolios desde su inauguración hasta el 15 de septiembre, y un segundo grupo de bifolios entre el 17 de septiembre y el 26 de octubre de 2024.

    Durante la mañana del día 16 de septiembre se procederá al cierre de la sala para proceder al cambio de las obras expuestas.

Comisarios: Manuel Antonio Castiñeiras González (coord.), Inmaculada Pérez Martín y Stefanos Kroustallis

Horario

De lunes a viernes, de 09:30 a 20:00 h.

Sábados, de 9:30 a 14:00 h. Domingos y festivos cerrado.

Lugar : Antesala del Salón de Lectura María Moliner

Información adicional. Entrada gratuita. Aforo limitado.  

Visitas con guía de la BNE: imprescindible inscripción previa. Hay plazas reservadas para los Amigos de la BNE.



miércoles, 8 de julio de 2020

¡Vampiros en la Biblioteca! El centenario de Juan Perucho

A partir del jueves 9 de julio en la Biblioteca Nacional de España



L.M.A.

     -8 de julio de 2020- La Biblioteca Nacional de España se suma, a partir de este jueves 9 de julio, a los actos de conmemoración de los cien años del nacimiento de Juan Perucho (Barcelona 1920-2003) con una exposición centrada en Las historias naturales, que permite explorar la imaginación y el mundo de Perucho: el interés por la historia, el humor, la superación del trauma de la Guerra Civil, la literatura fantástica y la fascinación por la figura del vampiro en la literatura, el cine y el arte, y la relación de Perucho con otros grandes autores del siglo XX como Rafael Sánchez Ferlosio, Álvaro Cunqueiro, Jorge Luis Borges o Italo Calvino que se asomaron detrás del espejo.
     Joan Perucho fue un gran renovador de la literatura de postguerra, introductor en España de H.P. Lovecraft y autor de una novela de vampiros divertidísima, Las historias naturales, ambientada en la primera guerra carlista. Publicada originalmente en catalán en 1960, se ha traducido al inglés, francés, alemán, italiano, portugués, griego, neerlandés, danés, turco y chino. La primera edición en castellano se publicó en 1968 y desde entonces no ha dejado de reeditarse.
      Las historias naturales está montada sobre una trama histórica que Perucho manipula con ironía. En 1235 el rey Jaime I se casó con la princesa Violante de Hungría. Un caballero de la embajada del rey de Aragón, Onofre de Dip, fue vampirizado en los Cárpatos. En 1830 regresa a Cataluña para reclamar sus derechos feudales y para sumarse a las huestes del general Cabrera, adalid de la causa carlista. Los escenarios de la primera guerra carlista coinciden con los de la Batalla del Ebro durante la Guerra Civil. Perucho llama a la reconciliación, siguiendo la idea del poema de Paul Éluard “Enterrar y callar”, inspirado en un grabado de Goya. Un joven científico, Antonio de Montpalau, se enfrenta al misterio, persigue al vampiro de Barcelona a Morella y de allí hasta la frontera francesa, abandona el racionalismo por el romanticismo y descubre el amor.
     Perucho fue además poeta, crítico de arte, gastrónomo, bibliófilo, viajero, amigo de artistas como Joan Miró o Antoni Tàpies. En los años cincuenta fue una figura destacada del diálogo entre las culturas peninsulares, a través de la amistad con Vicente Aleixandre y de la colaboración con la revista Ínsula.
     ¡Vampiros en la Biblioteca! El centenario de Juan Perucho está comisariada por Julià Guillamon. Podrá verse en la sala Guillotinas hasta el 27 de septiembre.


lunes, 6 de julio de 2020

La BNE recibe en donativo el archivo personal de Eduardo Marquina


Incluye cartas con Unamuno, Benavente, Lorca o Pérez de Ayala       


L.M.A. 
        -6 de julio de 2020- La Biblioteca Nacional de España ha recibido como donativo el archivo personal del periodista, poeta, novelista y dramaturgo español Eduardo Marquina Angulo (1879-1946), sobrino del también poeta y dramaturgo posromántico  Pedro Marquina Dutú  (1834-1886) y padre del cineasta y director de cine Luis Marquina Pichot (1904-1980) de quien también se han recibido algunos documentos de su archivo personal.
En el archivo personal se encuentran autógrafos de algunas de sus obras de creación: dramas como El retablo de Agrellano, Santa Teresa, El pavo real, Día de sol, El salto, Farsa Bretona, etc.; novelas como La reina mujer; numerosas poesías en hojas sueltas; muchas “pequeñas prosas” llamadas así por el poeta, algunas de las cuales fueron publicadas en diversos medios; artículos de mayor o menor extensión; y conferencias pronunciadas a lo largo de todo el mundo. Destacan en este apartado creativo, los diversos “Diarios” escritos por Marquina, en diversas fechas y a lo largo de toda su vida, con la intención tal vez de publicar unas memorias, hecho truncado por su muerte a la edad de 67 años.
También se guardan traducciones de 4 autores -Pierre Benoit, Richard Wagner, Carl María von Weber y Prosper Merimée-, que parece no llegaron a publicarse, por lo que abren un mundo lleno de posibilidades a la investigación, además de un buen conjunto de recortes de prensa, destacando las noticias de periódicos hispanoamericanos.
Pero, sin duda, la parte más interesante son las cartas. En palabras del propio Marquina, es la correspondencia que ha conservado, pues  advierte que ha hecho una selección previa de todo el conjunto, si bien no aclara qué criterios siguió para realizar dicha selección.
Una vez inventariado el total de piezas, 1.396 entre cartas y tarjetas postales, la mayoría de ellas autógrafas se pueden repartir en 4 grupos que venían ya esbozados en el archivo: Con editores (254) tales como Aguilar, Gustavo Gili, Librería Francisco Beltrán, Biblioteca Estrella, Antonio López, Eduardo Domenech, etc., con los que difunde su obra. Con revistas y periódicos (143) como El Imparcial, España Nueva, La Publicidad, La Nación (Buenos Aires)…, con los que colabora con sus escritos y para los que trabaja como corresponsal en el extranjero.
Además, correspondencia en general (743) que es el grupo más numeroso y se puede subdividir en 3 subgrupos: Las cartas personales recibidas de 167 remitentes, como sus amigos Luis de Zulueta, a quien conoció, en Barcelona, en sus tiempos de colegio, y Fernando Díaz de Mendoza, que ejerció además como su representante teatral; escritores como Miguel de Unamuno, Jacinto Benavente, los Hermanos Álvarez Quintero, Eugenio D’Ors, Ramón Pérez de Ayala, Federico García Lorca o José Pijoan, entre otros; y personas relacionadas con el mundo del teatro entre las que citamos a María Guerrero,  Margarita Xirgú, Mercedes Pérez de Vargas y Gregorio Martínez; las 14 oficiales enviadas por diversas instituciones y, las cartas 22 relacionadas con la Casa Real.
Correspondencia familiar (256 cartas) donde descubrimos al hombre, padre y esposo, a través de los cientos de líneas que dirige a su familia, cuando se encuentra lejos de ella.
Eduardo Marquina fue el encargado de poner letra a la Marcha Real y en 1927 presentó doce letras o poemas distintos al Rey Alfonso XIII, que seleccionó tres, primeramente, antes de escoger la definitiva. De todas ellas hay autógrafo en este archivo.

Palabras de Teresa Marquina
En nombre de mi hermano Eduardo y de mis sobrinos Paz y Santiago, quiero expresar nuestro más vivo agradecimiento a la Biblioteca Nacional de España por su acogida a la donación que del legado de Eduardo Marquina y Luis Marquina hemos hecho. Desde la primera toma de contacto se estableció entre ambas partes una corriente de entendimiento y empatía que facilitó todos los trámites y para nosotros supuso algo más: la certeza de que los dos legados iban a descansar exactamente en el lugar que ellos hubieran elegido. Una vez, mi abuelo Eduardo, en su despacho y señalando con el dedo a las estanterías repletas de libros y de carpetas, dijo una frase que mi padre también  hubiera podido rubricar:
“Cuando fallezca, no me busquéis en los cementerios; ahí no habrá más que huesos.  Buscadme aquí”.



viernes, 21 de febrero de 2020

La Fundación de Amigos compra para la BNE un lote de documentos de Valentín Carderera


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El Estado ejerció el derecho de tanteo




L.M.A.

-21 de febrero de 2020-. La Fundación de Amigos de la Biblioteca Nacional de España adquirió ayer en la sala de subastas madrileña El Remate un importante lote de documentos procedentes del archivo privado del artista Valentín Carderera (1796-1880). Se trata de 290 cartas que escribió o recibió el artista a lo largo de toda su vida, y que el Estado –a petición de la Biblioteca Nacional- compró, igualando la máxima puja en la sala, por 3.750 euros. A esta cifra hay que añadir impuestos y comisiones.
Este conjunto de cartas de diversa procedencia están dirigidas al erudito, pintor, bibliófilo y coleccionista Valentín Carderera, y también integra  algunos borradores autógrafos de sus propias contestaciones. Su contenido refleja las relaciones que entabló con numerosos artistas y coleccionistas del momento, tanto en España como en el extranjero, con objeto de adquirir libros, dibujos, grabados y otras obras de arte para su colección. 
El Remate había clasificado las cartas en cuatro apartados. Por un lado están 24 misivas manuscritas enviadas a Carderera por el pintor zaragozano Bernardino Montañés, que fue amigo suyo, fechadas entre 1838 y 1867. Otro conjunto temático corresponde a la relación epistolar con la familia Azlor Aragón y, en particular, con su protector y amigo Marcelino Azlor Aragón y Fernández de Córdoba, XIV duque de Villahermosa. Son en total 165 cartas, algunas de ellas muy curiosas, como una que incluye un poema del duque firmado con el seudónimo de 'Marcelino Carpentano'. En este conjunto se incluyen numerosos borradores de cartas que Carderera envió en contestación a las que recibía.
Otro lote, de 20 documentos, son manuscritos enviados a Carderera por corresponsales en el extranjero: París, Roma, Londres... Y, por último, hay 78 cartas recibidas por Carderera de diferentes corresponsales en España.
Estas piezas completan la colección documental que la BNE tiene de Carderera. En 1940, la BNE compró a sus herederos una importante colección de dibujos, muchos de ellos realizados por él mismo. Algunos de estos dibujos fueron expuestos en la reciente exposición Valentín Carderera (1796-1880): dibujante, coleccionista y viajero romántico. Además, en 2018, la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico adquirió para la BNE otro un conjunto documental, con el material original con el que Carderera elaboró su obra más monumental y conocida: la Iconografía española (1855 y 1864); además incluye las fuentes bibliográficas que Carderera utilizó para la confección de la obra, información remitida por sus corresponsables y otros datos sobre las piezas adquiridas, así como listas de precios y obras.
Con esta adquisición, realizada por la Fundación de Amigos, la mayor parte del fondo documental de Valentín Carderera estará todo unido, a disposición de los investigadores y, en breve, digitalizado.
Valentín Carderera y Solano (Huesca, 1796-Madrid, 1880) fue pintor de cámara de Isabel II, erudito, viajero, coleccionista, bibliófilo y figura destacada del Romanticismo español. Dedicó mucho esfuerzo a salvaguardar el patrimonio histórico español en el siglo XIX y fue protegido de los duques de Villahermosa, en cuyo palacio madrileño vivió y acumuló una importante colección de obras de arte, con especial atención a Goya. En 1867 el Estado español adquirió su importante colección de dibujos y estampas, con la que se puso en marcha el Departamento de Bellas Artes y Cartografía de la Biblioteca Nacional de España. Esta institución acogió entre septiembre de 2019 y enero de 2020 la exposición Valentín Carderera (1796-1880). Dibujante, coleccionista y viajero romántico, dedicada a su figura en colaboración con el Centro de Estudios Europa Hispánica.

miércoles, 22 de enero de 2020

Otra vuelta al mundo en la Biblioteca Nacional de España. Exposición comisariada por el historiador Juan Pimentel





Con Magallanes y Elcano comenzó la globalización





L.M.A.


            22 de enero de 2020- Madrid.-. La Biblioteca Nacional de España (BNE) presenta la exposición Una vuelta al mundo en la BNE, que podrá verse en varios espacios de la Biblioteca hasta el 30 de abril. En el aniversario de la primera vuelta al mundo, la BNE quiere contribuir a pensar qué significa rodear la Tierra y cuál es su relación con los mundos del libro. Al penetrar por el Pacífico y conectar América con Asia, la circunnavegación de Magallanes y Elcano (1519-1522) demostró que los océanos estaban comunicados, desencadenó la globalización y trazó nuevos márgenes para la Ecúmene (oikouménē, la Tierra habitada).

            “Más que la gesta, nos interesa el gesto”, cuenta Juan Pimentel, comisario de la exposición. “Importa menos quién fue el primero en rodear nuestro planeta que las implicaciones de un acto físico y simbólico reiterado desde entonces. Si Magallanes y Elcano emularon al Sol en su itinerario circular, otros muchos siguieron su rumbo. Rodear el globo fue primero una hazaña náutica, después un gesto de la Ilustración y la edad del progreso, hasta llegar a los días de la aviación, el turismo, las órbitas espaciales e internet, cuando podemos navegar virtualmente por toda la superficie terrestre y por océanos de información”. Tan importante como rodear la Tierra siempre fue mostrarlo, contarlo.

            No por casualidad la edad de las circunnavegaciones fue la época de la imagen del mundo, pero también la de la imprenta y el libro. Hablamos pues de mapas, derroteros y atlas, pero también de cuadernos de bitácora, diarios, literatura de viajes y naturalmente bibliotecas. Pensar en los libros del mundo es una ocasión para pensar en los mundos del libro. Al fin y al cabo ¿qué es una biblioteca sino un pequeño microcosmos, un lugar donde recorrer y perderse por estrechos y laberintos, un espacio también algo real y algo imaginario, tan esférico e incompleto como el propio mundo?

            La muestra, organizada por la BNE con la colaboración de Fundación Jorge Juan, tendrá lugar en la Antesala y el vestíbulo. “Queremos que el visitante penetre en ambos espacios, que acceda a la Antesala donde admirar algunas joyas de la BNE y desde donde se contempla el salón general de lectura, pero también que se atreva a subir por la majestuosa escalinata de mármol, tal y como algunos hombres (y mujeres) audaces se atrevieron a rodear el globo”, prosigue Pimentel.

            En la Antesala se expondrán testimonios de la primera circunnavegación (el diario de Ginés de Mafra, una edición de la relación de Pigafetta), unos mapas del Estrecho, itinerarios e imágenes de otros grandes viajeros que rodearon la Tierra en barco (James Cook), en zepelín (Hugo Eckener) o en avioneta (Wiley Post). Estarán acompañados por Viaje al mundo en ochenta días (Verne) y por La vuelta al día en ochenta mundos (Cortázar). También se encuentra el primer volumen de la Enciclopedia, un proyecto circular y pedagógico como la vuelta al mundo, así como con una edición de El Aleph, el cuento de Borges sobre “el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos”. “En el vestíbulo y la escalinata proponemos un paseo circular por las cuatro partes del mundo, la división que guiaba la cosmografía en el Renacimiento.

            Abajo, donde se encuentra el visitante nada más entrar, Europa es el lugar de referencia, en cuyo extremo occidental se sitúa la Península ibérica, de donde zarpa la flota de Magallanes. A la derecha ascendemos hacia el Nuevo Mundo, recién incorporado al planisferio terrestre, una sorpresa y un obstáculo para llegar a las Islas de la Especias y Catay, el objetivo de los europeos de entonces. Cruzado el estrecho de Magallanes, nos esperan en el piso de arriba el Pacífico y las antípodas, las Islas Filipinas y el Moluco”, señala Pimentel.

“El visitante regresará o descenderá por el otro lado, completando la vuelta a la BNE y doblando el Cabo de Buena Esperanza, en el extremo meridional de África, la punta de un continente secularmente marginado y explotado. Es el lado oculto de las hazañas exploradoras y la expansión europea, la otra cara de una historia que antes se contaba en clave heroica y nacional pero que hoy sabemos compleja y global”.

.Aplicación Second Canvas BNE

Como complemento de la exposición, una colección específica en la aplicación móvil Second Canvas BNE permite explorar algunas de las obras expuestas, en alta resolución y con contenidos diseñados por el comisario. La colección recoge una muestra de la relación manuscrita de Ginés de Mafra, el grabado America Retectio que conmemora el viaje de Magallanes, las alegorías de Los cuatro continentes de Marten De Vos y Adriaen Collaert, el Frontispice de l'encyclopédie, el Orbis terrestris descriptio, el Atlas de Battista Agnese y el Itinerario del Graf Zeppelin. A través de estos recorridos se pueden descubrir todas las historias que “esconden” las obras de la colección: simbología, temática, personajes o el contexto en el que nacieron estas obras, en relación con la expedición de Magallanes; un recorrido en forma de storytelling que ayuda a interpretar, aprender y disfrutar de estos tesoros y de la exposición. 

Para más información: http://www.bne.es/es/AreaPrensa/MaterialGrafico/Exposiciones/Historico/2020/magallaneselcano/index.html 


viernes, 13 de diciembre de 2019

José Manuel y Luis Alberto Blecua donan a la BNE el autógrafo de Cántico de Jorge Guillén



La primera edición se publicó en Madrid en 1928 por la Revista de Occidente


L.M.A.

-13 de diciembre de 2019-. Los hermanos José Manuel y Luis Alberto Blecua han donado a la Biblioteca Nacional de España un volumen encuadernado y algunas cuartillas sueltas que recogen distintos poemas autógrafos de Jorge Guillén, todos ellos relacionados con su obra Cántico. Estos documentos fueron un regalo del propio Guillén a José Manuel Blecua Teijeiro, padre de los donantes, filólogo y catedrático de Literatura Española, además de académico de honor de la Real Academia Española. Blecua Teijeiro publicó a lo largo de su carrera numerosos estudios sobre la obra del poeta vallisoletano.
Jorge Guillén concibió su obra poética como un todo que iría completando a lo largo de los años en sucesivas ediciones. Cántico fue editado por primera vez en 1928 en la Revista de Occidente y constaba únicamente de 75 poemas. La versión final, publicada en 1950 en Buenos Aires, terminó teniendo 334 poemas divididos en cinco partes: Al aire de tu vuelo, Las horas situadas, El pájaro en la mano, Aquí mismo y Pleno ser.  Esta obra se caracteriza por un fuerte optimismo y serenidad, que se contrapone a otros poetas de su generación.
El volumen donado incluye poemas publicados entre 1920 y 1928, junto con la primera edición de Cántico. Las cuartillas sueltas parecen corresponderse con distintas variantes de poemas publicados en Cántico IV. En los textos encontramos poemas tanto manuscritos como mecanografiados, algunos de ellos con pequeñas correcciones, presumiblemente del propio autor.
Por tanto, la incorporación de estas obras a la colección de manuscritos y archivos personales de la BNE permitirá poner a disposición de los investigadores algunos de los primeros borradores que conformaron la edición de Cántico, obra sin duda de gran interés para la poesía española del último siglo. Estos manuscritos complementan el archivo personal de Jorge Guillén que ya se conserva en esta institución como resultado de la donación realizada por los hijos del poeta, Teresa y Claudio Guillén, en el año 1996. Este conjunto documental está compuesto por numerosos manuscritos y borradores de su obra literaria, así como correspondencia con más de 400 personalidades de la época y algunos documentos sobre su vida civil.

Jorge Guillén (1893-1984)
Jorge Guillén Álvarez (Valladolid, 18 de enero de 1893 – Málaga, 6 de febrero de 1984) fue un poeta y crítico literario español de la Generación del 27. Recibió el Premio Miguel de Cervantes en 1976.
Estudió Filosofía y Letras en Madrid, aunque terminó licenciándose en la Universidad de Granada en 1913. Entre 1917 y 1923 fue lector en La Sorbona, sucediendo a su amigo Pedro Salinas. Años después será también lector en la Universidad de Oxford. En 1924 se doctoró por la Universidad de Madrid con una disertación sobre la obra de Góngora. Tras su doctorado, pasó a ocupar la cátedra de Literatura en la Universidad de Murcia, donde fundó la revista literaria Verso y Prosa junto con sus compañeros Juan Guerrero Ruiz y José Ballester Nicolás. Tras su paso por Murcia, ocupó también la cátedra de Literatura en la Universidad de Sevilla.
Durante años mantuvo contacto con algunos miembros de la Residencia de Estudiantes, entre los cuales destacan Rafael Alberti y Federico García Lorca. Su poesía, enmarcada por los estudiosos dentro de la estética de la poesía pura, estuvo influenciada por la obra de Juan Ramón Jiménez.
En 1928, con 35 años, publicó su primer libro Cántico, que después fue ampliando en sucesivas ediciones, ya que Guillén concebía su obra poética como un todo orgánico al que dio el título general de Aire nuestro. A lo largo de los años colaboró con las principales revistas intelectuales españolas (España, La Pluma, Índice, Revista de Occidente, entre otras) y posteriormente con numerosas revistas  hispanoamericanas.
Tras la guerra civil, se exilió a los Estados Unidos, donde estuvo impartiendo Literatura y Letras en distintas universidades americanas. En esta segunda etapa, los conflictos políticos y sociales del momento se vieron reflejados en su obra. Publicó las tres partes de Clamor, tituladas Maremagnum (1957), Que van a dar en la mar (1960) y A la altura de las circunstancias (1963). Entre sus últimas obras destacan Y otros poemas (1973) y Final (1982).