• Retos pendientes: Salón de Reinos, masificación y dación
Los comisarios Alfonso Palacio y Elena Cenalmor, con Javier Solana, presidente del Patronato del Museo del Prado recorriendo la exposición.
Julia Sáez-Angulo
9/6/26 .- Madrid.- El Museo del Prado tiene una presencia tan sólida que es fácil pensar que es estático, que siempre ha sido así como hoy lo vemos. Sin embargo, cerca de mil nuevos cuadros, algunos de ellos obras maestras absolutas de Fra Angélico, Velázquez o Goya, han entrado en Museo en los últimos 25 años. Unos años en los que ha podido crecer en todos los ámbitos (artístico, económico y de impacto social) gracias a contar con una ley propia (2003), nacida del acuerdo de todos los grupos parlamentarios.
Esta exposición, que cuenta con el patrocinio de la Fundación Amigos del Museo del Prado y la colaboración de la Comunidad de Madrid, estará abierta hasta el próximo 27 de septiembre en las salas C y D del edificio Jerónimos. “Prado. Siglo XXI” plantea un recorrido por los hitos y etapas de su historia reciente que han ido definiendo su funcionamiento, su proyecto científico y su lugar en el panorama cultural internacional.
El relato se articula a través de 98 piezas —pinturas, esculturas, dibujos, estampas, fotografías, libros y documentos de archivo— junto con material audiovisual y recursos expositivos que no buscan una mirada complacida a lo conseguido sino animar a los ciudadanos a seguir construyendo el Prado, su museo.
Todas estas acciones y actividades han sido llevadas a cabo gracias a una excelente administración de los fondos públicos recibidos y también de las aportaciones de benefactores y patrocinadores a quien el Museo del Prado quiere mostrar su gratitud por su apoyo constante.
Retos de futuro: Salón de Reinos, masificación y dación
Desde que los políticos sacaron sus torpes y manipuladoras manos de nuestro principal Museo del Prado, por la ley de 2003, que le concedió autonomía, la situación de esta primera pinacoteca, gliptoteca y mucho más ha ganado en par, armonía y buen saber hacer.
El balance parece satisfactorio y los dos grandes retos de futuro del Museo del Prado son dos: terminar y abrir el Salón de Reinos, en obras inacabables y sin fecha prevista, para completar lo que se denomina el Campus del Museo del Prado.
Dar cauce a la masificación de visitantes es el otro de los grandes retos, no en balde su director dijo en una entrevista en un diario madrileño “En el Prado no cabe un visitante más”. Hay que idear un atractivo de salas para que los visitantes no creen pradofobia, como ya existe cierta turistibobia en algunos ámbitos. Unas salas como las de las Meninas concentras y otras casi no se visitan. Cuando se abra el Salón de Reinos quizás fluya la gente de mejor manera.
El Museo del Prado tiene un horario generoso hasta las 20 horas de la tarde y sólo cierra tres días al año. Por encima de otras instituciones internacionales de igual rango.
Otro asunto que enriquecería al Museo del Prado sería poner en práctica la figura jurídica de la dación, que no funciona de facto, por la avaricia del Ministerio de Hacienda, que prefiere más liquidez, que cobrar en arte, aunque ello enriqueciera los museos. La dación ha dejado de practicarse para los museos desde 2008.
Nota Bene.- El cartel de la exposición es triste, manifiestamente mejorable. No es precisamente "un grito en la pared".
Cuadros con tema de desvalidos sociales, una reciente orientación en adquisiciones del Prado
Boceto de " Las lavanderas" de Martín Rico.
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