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| Una dehesa mixta de encina, roble y fresno (por la Colada de la Encrucijada cerca de Zarzalejo Foto: Entorno Escorial |
Julia Sáez-Angulo
14/8/26.- El Escorial.- La expresión "la banalidad del mal" fue acuñada por la filósofa Hannah Arendt en su libro Eichmann en Jerusalén (1963). Describe cómo las grandes atrocidades no siempre son cometidas por monstruos sádicos o llenos de odio demoníaco, sino por personas comunes y corrientes que se limitan a cumplir órdenes de manera burocrática, sin reflexionar sobre sus actos.
El tema vino en una conversación de amigos en el campo (prácticamente una continuación de los "Diálogos" de Platón), en la que alguien contó que un perro y un potro habían sido muertos por el disparo de una escopeta de caza. Nadie sabe quién fue a ciencia cierta, pero todos sospechan de un tipo “entre malvado y gilipollas”, que amarga la existencia de los otros vecinos. Uno de ellos lanzó una maldición y se cumplió.
De inmediato vino a la memoria el personaje de la novela “La familia de Pascual Duarte” de Camilo José Cela, considerada una de las mejores novelas del siglo XX, en el ranking del diario “El mundo”.
Publicada en 1942, La familia de Pascual Duarte narra las memorias de un campesino extremeño desde la cárcel, mientras espera su ejecución a muerte. Pascual repasa su vida marcada por la violencia, la desgracia familiar y un entorno rural hostil, intentando justificar que no es malo por naturaleza, sino por culpa de un destino implacable.
Lo cierto es que este personaje de Pascual, extraño obscuro, mata, aparentemente sin ton ni son, primero a un perro, y, otro día, sin más, a su madre que tiene cerca.
A la memoria vino también el recuerdo de “El extranjero” (L'Étranger), novela publicada en 1942 por Albert Camus, que narra la historia de Meursault, un hombre franco-argelino indiferente a las convenciones sociales. La novela se divide en dos partes: la primera muestra su apatía ante la muerte de su madre y el asesinato sin motivo aparente de un hombre en la playa; la segunda expone su juicio, donde es condenado a muerte más por su incapacidad de fingir dolor o remordimiento que por el crimen en sí.
La novela de Miguel Delibes "Los santos inocentes" (1981) también plantea la muerte de una "milana bonita", animal muy querido por el retrasado Zacarías y que el señórito abate con su escopeta, simplemente porque ese día no ha cazado nada.
De personajes como Pascual Duarte o Meursault, líbrenos Dios de que estén cerca. Su apatía, su insensibilidad, su necesidad o capricho de matar son una amenaza para la humanidad cercana, como lo fue Hitler para la comunidad judía.
Hannah Arendt (1906–1975), discípula de Heidegger, fue una destacada teórica política alemana de origen judío. Marcada por el ascenso del nazismo, huyó de Europa y se estableció en Estados Unidos. Es célebre por analizar el totalitarismo y acuñar el concepto de «la banalidad del mal»
Arendt asistió como reportera de la revista The New Yorker al proceso contra Adolf Eichmann en Jerusalén. De ahí surgieron inicialmente algunos artículos y después su libro más conocido y más discutido hasta el presente: "Eichmann en Jerusalén", con el subtítulo Un informe sobre la banalidad del mal. Se publicó primero en 1963 en EE. UU. y poco después en Alemania Occidental.
La condición humana registra todas las conductas y posibilidades habidas y por haber. Hay que estar precavidos. Malvados y necios, estúpidos, conviven a nuestro lado. ¡Ojo al canto!

7 comentarios:
Jaime Siles Ruiz : Haces muy bien en recordar a Hannah Arendt hoy, pues la banalidad del mal nos acecha por todos lados. Gracias por el envío y abrazos, Jaime
Germán Ubillos Orsolich : Gran artículo, Julia, lleno de datos biográficos y literarios archifamosos. Un abrazo fuerte. Germán.
Gracias por recordarnos este concepto no tan banal en su apariencia ni en su aplicación, Pilar García.
Así es Julia, tal cual lo ves y nos lo has hecho ver, quiénes tenemos la fortuna de leerte. Te felicito por tu lucidez
Mila de Juanes
Linda de Sousa : Muy buen artículo, hay que recordar estas cosas, tenemos tendencia a olvidar, pero no hay nada nuevo bajo el sol, todos los males vienen de atrás. Cordiales saludos Linda de Sousa
Wow Julia, que temazo has elegido, profundo y heavy !! Hannah Arendt una filósofa de excepción. Gracias J por refrescarnos estos temas, lamentablemente siempre actuales en la humanidad, un abrazo desde BsAs
Camilo José Cela Conde : A mi también me recordó a Camus. Qué retratos más terribles y certeros de la naturaleza humana.
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