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viernes, 14 de agosto de 2026

Diario Escurialense XXI.- “LA BANALIDAD DEL MAL”, REFLEXIÓN FILOSÓFICA DE HANNAH ARENDT. La literatura está llena de ejemplos. Matar a un perro y a un asno porque sí en una dehesa.

Hannah Arendt (1906–1975)
Una dehesa mixta de encina, roble y fresno (por la Colada de la Encrucijada cerca de Zarzalejo  Foto: Entorno Escorial


Julia Sáez-Angulo

14/8/26.- El Escorial.- La expresión "la banalidad del mal" fue acuñada por la filósofa Hannah Arendt en su libro Eichmann en Jerusalén (1963). Describe cómo las grandes atrocidades no siempre son cometidas por monstruos sádicos o llenos de odio demoníaco, sino por personas comunes y corrientes que se limitan a cumplir órdenes de manera burocrática, sin reflexionar sobre sus actos. 

    El tema vino en una conversación de amigos en el campo (prácticamente una continuación de los "Diálogos" de Platón), en la que alguien contó que un perro y un potro habían sido muertos por el disparo de una escopeta de caza. Nadie sabe quién fue a ciencia cierta, pero todos sospechan de un tipo “entre malvado y gilipollas”, que amarga la existencia de los otros vecinos. Uno de ellos lanzó una maldición y se cumplió.

    De inmediato vino a la memoria el personaje de la novela “La familia de Pascual Duarte” de Camilo José Cela, considerada una de las mejores novelas del siglo XX, en el ranking del diario “El mundo”.

    Publicada en 1942, La familia de Pascual Duarte narra las memorias de un campesino extremeño desde la cárcel, mientras espera su ejecución a muerte. Pascual repasa su vida marcada por la violencia, la desgracia familiar y un entorno rural hostil, intentando justificar que no es malo por naturaleza, sino por culpa de un destino implacable.

    Lo cierto es que este personaje de Pascual, extraño obscuro, mata, aparentemente sin ton ni son, primero a un perro, y, otro día, sin más, a su madre que tiene cerca.

    A la memoria vino también el recuerdo de “El extranjero” (L'Étranger), novela publicada en 1942 por Albert Camus, que narra la historia de Meursault, un hombre franco-argelino indiferente a las convenciones sociales. La novela se divide en dos partes: la primera muestra su apatía ante la muerte de su madre y el asesinato sin motivo aparente de un hombre en la playa; la segunda expone su juicio, donde es condenado a muerte más por su incapacidad de fingir dolor o remordimiento que por el crimen en sí.

    La novela de Miguel Delibes "Los santos inocentes" (1981) también plantea la muerte de una "milana bonita", animal muy querido por el retrasado Zacarías y que el señórito abate con su escopeta, simplemente porque ese día no ha cazado nada.

    De personajes como Pascual Duarte  o Meursault, líbrenos Dios de que estén cerca. Su apatía, su insensibilidad, su necesidad o capricho de matar son una amenaza para la humanidad cercana, como lo fue Hitler para la comunidad judía.

Hannah Arendt (1906–1975), discípula de Heidegger, fue una destacada teórica política alemana de origen judío. Marcada por el ascenso del nazismo, huyó de Europa y se estableció en Estados Unidos. Es célebre por analizar el totalitarismo y acuñar el concepto de «la banalidad del mal»

Arendt asistió como reportera de la revista The New Yorker al proceso contra Adolf Eichmann en Jerusalén. De ahí surgieron inicialmente algunos artículos y después su libro más conocido y más discutido hasta el presente: "Eichmann en Jerusalén", con el subtítulo Un informe sobre la banalidad del mal. Se publicó primero en 1963 en EE. UU. y poco después en Alemania Occidental.

La condición humana registra todas las conductas y posibilidades habidas y por haber. Hay que estar precavidos. Malvados y necios, estúpidos, conviven a nuestro lado. ¡Ojo al canto! 

domingo, 6 de julio de 2025

CAMILO CELA CONDE: "Los cuentos carpetovetónicos de CJC -mi padre- son en mi opinión, la esencia misma de su literatura",

** La fundación Charo y Camilo José Cela celebró con gran éxito el centenario del nacimiento de mi padre

Camilo José Cela, CJC, premio Nobel 1989. Foto Zenda


Marquesa de Vívola, Duquesa de Cardona, Mayte Spínola y Camilo Cela Conde, marqués de Iria Flavia, en la concesión de la Medalla Mayte Spínola a CJC in Memoriam


 Julia Sáez-Angulo

Fotos: Luis Magán

      07.07.2025.- Madrid.- Camilo José Cela Conde (Madrid, 1946) ha sido profesor de Evolución Humana en las universidades de las Islas Baleares y California (Irvine).

Ha publicado numerosos artículos en revistas científicas y libros académicos en las editoriales Siglo XXI, Alianza y Oxford University Press. El último de ellos, con Francisco Ayala, es Humanos ¿o no? Madrid, Alianza, 2021. Además ha publicado dos novelas (Como bestia que duerme, premio Fernando Quiñones 2002, y Telón de sombras), libros de cuentos y libros de viajes.

Es “Fellow” de la American Association for the Advancement of Science” (sección de Biología), distinción concedida en 1999, y miembro del Center for Academic Research and Teaching in Anthropogeny, Salk Institute & University of San Diego, elegido en marzo de 2008. Fue elegido miembro del Colegio Libre de Eméritos en 2022. Es presidente de la Fundación Charo y Camilo José Cela.


1.     Recibida la Medalla Mayte Spínola para su padre Camilo José Cela In Memoriam. ¿Cómo resumiría  el legado de su padre?

    Resumir una vida tan fecunda, variopinta y azarosa como fue la de Camilo José Cela (a quien llamaré en adelante CJC, como solía hacer él al referirse a sí mismo) no es nada fácil. Escribió La familia de Pascual Duarte siendo muy joven pero las dificultades de la postguerra y lo complicado que era vivir del oficio de escritor, incluso si le añadimos el de periodista, llevaron a CJC a probar numerosos caminos: pintor (hizo una exposición en Madrid y en Coruña en 1946), actor de cine (con dos películas que yo recuerde, Facultad de letras y El sótano) e incluso torero (con varias novilladas pero sin lograr nunca rematar la suerte). Comenzó varias carreras, pero, como él mismo decía, logró no terminar ninguna. Fue funcionario (censor) y dios sabrá qué más. Cuando hacia 1950 le echaron del trabajo, le quitaron el carnet de prensa (lo que le impedía publicar artículos) y la censura le prohibió la segunda edición del Pascual Duarte y la salida de La colmena, la familia vivía de las conferencias que daba en América.

Pero sin duda que será recordado como autor de las dos novelas más importantes del siglo XX, esas dos mismas: La familia de Pascual Duarte y La colmena. Y, por supuesto, por el Premio Nobel.

2. ¿Qué obras suyas permanecerán como clásicas?

    Además de las ya indicadas, seguro que el Viaje a la Alcarria, Mrs. Caldwell habla con su hijo, Pabellón de reposo, San Camilo 1936, Mazurca para dos muertos... Son muchas las que entran en la apuesta.

3.     ¿Tiene ud preferencias en su obra? ¿Cuáles son y por qué?

    Dejando de lado las obras que cualquiera indicaría, a mí me gustan mucho su primer libro de memorias, La rosa, y los cuentos carpetovetónicos como son los que quedan recogidos en El gallego y su cuadrilla. La rosa me parece el libro que dice más de la forma de ser de CJC. Y los cuentos carpetovetónicos son, en mi opinión, la esencia misma de su literatura.

4.     ¿Quiénes serían los discípulos o seguidores, de alguna manera, de la literatura de su padre?: José Manuel de Prada, Umbral…

    No creo que tenga ningún discípulo ni es fácil que aparezca. Sus novelas no crearon escuela quizá por su prosa, que es tan inconfundible como inimitable, salvo que quede claro que se trate de una imitación. Es curioso que los libros de viaje, fórmula a la que CJC le dio una nueva trayectoria en la que son más importantes las personas que los paisajes, hayan sido seguidos de alguna manera por escritores como Llamazares que tienen muy mala opinión de CJC, aunque tal vez sea más por la forma de ser de mi padre, que por su forma de escribir.

   5.     ¿Qué había de “personaje” en la vida del escritor Nobel 1989? ¿Carácter y amante de su tierra? 

    Para la prensa, es decir, siempre que había un periodista cerca, CJC representaba a la perfección el personaje que había creado, el de un bárbaro que desayuna niños crudos. Pero mi padre no era así en absoluto. En cualquier caso, está claro que su amor por Galicia queda fuera de toda duda. Como su carácter.

    6.     ¿Era realmente un hombre muy “gallego”, en el sentido de ambigüedad o era un hombre directo?

    De nuevo hay que distinguir el CJC de puertas afuera o adentro. En una ocasión un periodista le preguntó a mi padre si era verdad que los gallegos respondían a cualquier pregunta con otra pregunta y CJC le contestó: "¿Y a usted quién se lo dijo?"

Pero en el ambiente familiar mi padre era mi padre: sencillo y directo, aunque, por supuesto, igual de capaz para el regate corto.

7.     ¿Qué tareas hace la Fundación Charo y Camilo J. Cela, de la que está ud cerca?

    La fundación Charo y Camilo José Cela celebró con gran éxito el centenario del nacimiento de mi padre, pero la falta de medios no le ha permitido seguir por aquel camino. Estamos buscando la mejor solución para mantener vivo el recuerdo de lo mucho que hicieron mis padres.

8.     ¿Sigue de cerca el trabajo de la Fundación en Iria Flavia?

    No.

    9.     Aparte de su propia biografía “Cela, mi padre", ¿Qué otras biografías buenas se han escrito sobre el Premio Nobel?

    Cela mi padre (el editor quitó la coma imprescindible) no era una biografía. Era una crónica de mis recuerdos de lo que fue la vida en casa de mis padres. Han salido algunas cosas, una mejores que otras, pero creo que aún no se ha hecho una verdadera biografía de CJC.

10.  Ud fue amigo del rey emérito D. Juan Carlos en Mallorca ¿Qué recuerdos guarda de él?

    Los de una persona divertida, ocurrente, entrañable y muy poco apegada a los modos aristocráticos.

11.  II Marqués de Iria Flavia, ¿Utiliza el titulo?

    El verdadero marqués de Iria Flavia fue mi padre, quien se ganó el título. Yo no he hecho mérito alguno para merecerlo. Pero lo respeto, lo agradezco y lo utilizo siempre que resulta conveniente hacerlo.

12.  Ud. tiene en su haber una veintena de libros científicos y literarios. ¿Anda actualmente metido en algún otro?

    Ando metido en investigaciones que darán lugar a artículos que aparecerán en revistas científicas. Pero libro, no tengo entre manos ninguno.

Camilo Cela Conde con la medalla y el cuadro de Mayte Spínola

Mayte Spínola con el matrimonio de Camilo Cela Conde y Cristina
Camilo Cela Conde, marqués de Iria Flavia, junto a Mayte Spínola, que concedió la Medalla a su padre CJC, in Memoriam
Camilo Cela Conde y Carmen Palomero

lunes, 9 de junio de 2025

CRÓNICAS LUCENSES (y V) .- Galicia mágica y literaria. Rosalía, Doña Emilia, Valle Inclán, Cunqueiro, Cela...

Parque de Rosalía de Castro. Lugo

Casa de Rosalía en Padrón, sede de la Fundación Rosalía de Castro.


Julia Sáez-Angulo

7/6/25.- Madrid.- Terminan los días gallegos en Lugo y,  no sé por qué, pienso en la Galicia literaria en castellano, Rosalía de Castro, doña Emilia Pardo Bazán, don Ramón María del Valle Inclán, Álvaro Cunqueiro, Cela… la que yo he leído naturalmente, o he escuchado en el teatro, sobre todo a Valle, en el María Guerrero, en El Español....

La tierra gallega ha dado un buen plantel de nombres a la literatura, pero Rosalía de Castro (1837-1885) va en cabeza en el tiempo, con su escritura en gallego y castellano, con su poesía renovadora, con su lirismo supremo, con su nombre de mujer en una sociedad donde el matriarcado ha estado muy presente. “Cantares gallegos” y “Follas novas” son culmen de un sentir y una escritura. Son numerosas las ciudades gallegas, portuguesas y de otras latitudes, que honran el nombre de Rosalía de Castro en sus bibliotecas, parques y estatuas: Santiago de Compostela, Pontevedra, Lugo, Oporto… Una mujer poeta referente desde el siglo XIX para todos, para muchas otras mujeres escritoras.

Doña Emilia Pardo Bazán (1831-1921), condesa y escritora que sabía pisar con pie firme el mundo literario, con su escritura de pro en todos los géneros: novela, ensayo, poesía, teatro… “Los pazos de Ulloa” le dieron celebridad. Ella tuvo una educación encomiable, porque su padre, don José María, hecho conde por Alfonso XIII, después de serlo pontificio, creía en la Instrucción de la mujer. El mejor impulso del feminismo, de los derechos de la mujer: el apoyo de un hombre que cree de verdad en la causa. Doña Emilia siguió apoyando toda su vida esa necesidad de educar a la mujer, para que avanzara la sociedad en bloque. Fue la primera socia femenina del Ateneo de Madrid, que hoy va completando su galería de retratos con  los de las socias ilustres que albergó, como Carmen Laforet, Rosa Chacel, Carmen de Burgos, Elena Fortún…Pero ¡ay! no permitieron a Doña Emilia ser académica de numero en la Academia de la Lengua. Clarín se comportó como un asno. En casa de Doña Emilia está hoy la sede de la Academia de la Lengua Gallega… Ella es una literata grande.

Ramón María del Valle Inclán siempre me pareció un monstruo de la literatura. Su personaje Max Estrella y Don Latino son arquetipos de personajes dramáticos -como su propio autor, otro manco ilustre de las Letras-, que hoy se conmemoran cada año en el recorrido de la noche madrileña, el Día del Teatro. Conocía a su Galicia como nadie y nos la entregaba de lleno en su literatura. Sus “Comedias bárbaras” nos traen la fuerza brava y terrible de sus aldeas rurales. Pero mi devoción está en su obra “Divinas palabras”, cuando un humilde sacristán paraliza a un pueblo embravecido contra una pobre mujer pecadora, pronunciando las palabras latinas del Evangelio: "Qui sine peccato est, primam lapidem mittat"(El que esté libre de pecado que tire la primera piedra). El retroceso del pueblo ante aquellos latines que no entendía, pero sabía que venían de  palabras sagradas, es formidable. Nunca el latín tuvo tanta fuerza en una escena, al escucharse sacra en los oídos de los brutos.

Otro de mis admirados gallegos es Álvaro Cunqueiro (1911-1981), pluma bilingüe, ágil y fértil, que recorrió todos los escaños y lugares del periodismo, además de buen poeta y novelista galardonado. Él nos ha entregado una Galicia mágica y onírica en su narrativa. Sus relatos nos llevan de la mano por lugares y personajes insólitos, que son reales y plasmados de su pensamiento mágico. Su humor, llevado a la ironía, resulta magistral. Su novela “Un hombre que se parecía a Orestes”, ganó el premio Nadal en 1968. Pero yo me inclino hacia sus títulos Merlín e familia e outras historias (Merlín y familia y otras historias), As crónicas do sochantre (Las crónicas del sochantre), obras traducidas al español. Su escritura prolongó las primaveras de Galicia, como reza en su epitafio.

Y qué decir de Camilo José Cela, flamante premio Nobel (1916-2002), un narrador de escritura tremendista, que refleja una buena parte del ser y del estar en España, durante los tiempos que le tocó vivir, con el consiguiente hilo que permanece. “La colmena” en el Café Gijón es un espejo soberbio. “La familia de Pascual Duarte”, una bomba total, y su poemario surrealista “Pisando la dudosa luz del día” es muy audaz. El poeta actual Antonino Nieto, me lo recuerda siempre, cuando leo o escucho sus versos. En mi lectura de Cela destaco los Cuentos, que leí cuando los publicó el “ABC” por fascículos: ¡soberbios!, pero… también tengo que confesar que su libro “San Camilo 1936” lo tuve que dejar de leer, porque estragaba mi sensibilidad. Cela es autor y personaje al mismo tiempo. Este año recibirá la Medalla de Oro Mayte Spínola 2024 In memoriam, que recogerá su hijo Camilo Cela Conde. Mayte cuenta que Cela y su marido Graciliano Barreiros se entendían muy bien, como buenos gallegos y reían junto a carcajadas.

    Galicia son ellos y muchos más, escriban en gallego o castellano. El bilingüismo se agradece, pero hoy nos encontramos con muchos carteles y cartelas solo en lengua regional. Una pena.

   

Casa de Doña Emilia Pardo Bazán en La Coruña

Caricatura en la Revista chilena "Sucesos" (1910). Valle-Inclán aparece como un fauno manco ataviado con la boina roja carlista y rodeado de flores de lis.

El gatipedro es una figura mitológica gallega que hace a los niños mearse en la cama. Fue descrito por Álvaro Cunqueiro en su obra Escola de menciñeiros. También es uno de los temas del libro de relatos Os outros feirantes. Escultura en la plaza del Humor, La Coruña.

Fundación P.G. Camilo José Cela - Padrón (Foto Turismo)



martes, 14 de noviembre de 2017

“Camilo José Cela, personalidad poliédrica” tema de la tertulia Tertumed, dirigida por Víctor Morales Lezcano





L.M.A.

            14/11/17 .- Camilo José Cela, personalidad poliédrica es el título de la exposición previa por la periodista Julia Sáez Angulo, en la Tertulia Tertumed, dirigida por el historiador Víctor Morales Lezcano en Madrid.

            Entre otras cosas, la periodista recordó que “Camilo José Cela y Trulock (1916-2002), fue escritor, ensayista, periodista, académico de la lengua, dibujante, pintor, coleccionista de arte, editor, viajero, censor de boletines del Colegio de Farmaceúticos, torero de tercera y comentarista libre de artes plásticas y visuales. Senador y cartero real. Premio Nobel de Literatura 1989. Senador real y marqués de Iria Flavia. Una personalidad rica, poliédrica, contradictoria… Su lema en la vida fue “El que resiste, gana”. 

     "Mis palabras no van a ser una hagiografía, tampoco una recusación del personaje". CJC fue un hombre que hizo muchas cosas y nos dejó un patrimonio cultural, un hombre que tuvo sus contradicciones estéticas, sociales y políticas, como las tuvieron Pablo Neruda, Rafael Alberti o Miguel Hernández con sus loas a Lenin o Stalin, a quien alguno de ellos llamó incluso “padre”.

            Recordemos con Goethe que “Hay hombres que ni siquiera se equivocan, porque no se proponen nada razonable. (Goethe)  o con Baltasar Gracián: hay hombres que prestan “atención  a no errar una , más que acertar ciento”. La tiranía de lo políticamente correcto en cada etapa de la Historia lleva a derribar la historia de los hombres por un error puntual, olvidando el aserto latino humanum est errare. Es de humanos errar. El grupo Prisa de periodismo no se portó bien con Cela.

·      Cela fue un hombre, un escritor que hizo un personaje de sí mismo, que logró una mercadotecnia excelente para su obra y que se avenía bien con su natural exhibicionista.
·      Francisco Umbral escribió un libro al poco de morirse titulado Cela, un cadáver exquisito, donde llama a Cela “profesor de energía, que es un verdadero padre”. También dice de él que tenía una “cara sin sangre y un gesto de cabreo perpetuo con la vida, gesto que antes era comercial, digamos como parte de la imagen” y que después fue parte de la imagen, menos interesante, porque “la verdad fingida tiene más fuerza que la verdad auténtica, porque lo auténtico es lo atónito y eso no se transmite, o se transmite muy pobremente”.
·      Un hombre de familia burguesa, con cierta vocación de señorito e imposibilidad de escritor maldito. “Cela es como Josep Pla, un lírico del buen comer” (Umbral). Lo suyo tenía que ser ponerse a escribir y llegó a hacerlo con un humor corrosivo, ácido, duro, tremendista… No le gustó  a Cela la versión cinematográfica de La familia de Pascual Duarte dirigida por Ricardo Franco, porque perdía el misterio y la ambigüedad de la novela. Hay existencialismo, naturalismo, realismo, picaresca, novela social años 30… en La familia de Pascual Duarte.

·      Las obras más relevantes de Cela: La familia de Pascual Duarte (1942), Pabellón de reposo (1943); Pisando la dudosa luz del día. Poemas de una adolescencia cruel (1945); La colmena (1951), Viaje a la Alcarria (primero y segundo); Judíos, moros y cristianos -una de sus mejores obras-, Mazurca para dos muertos, Madera de boj…

·      La obra de Cela viene de la tradición de lo grotesco en la literatura española: después del barroco de Quevedo vendría el esperpento de Valle Inclán y seguidamente el tremendismo de la prosa de Cela, sobre todo en obras como La familia de Pascual Duarte. La obra de Cela se caracterizó por lo grotesco, esperpéntico, tremendista y caricaturesco.

·      El estilo celiano enlaza con el esperpento de su paisano gallego Ramón María del Valle Inclán, y sus apuntes carpetovetónicos, también apuntan a ese estilo visual, plástico, de fuerte, áspero y tierno retablo ibérico. Su rico vocabulario rural o citadino contribuye igualmente a esa visualidad cromática de su prosa. 

       CJC, pese a su expresionismo tremendista con atisbos de surrealismo en ocasiones, escribe más con la sensibilidad de los cinco sentidos, que con la captación psicológica o la interiorización del alma en lo que a los personajes se refiere. La prosa vivaz de Cela es el estilo; la frase fulgurante, su arte; la innovación del lenguaje, su logro.

·                 Cela fue muy trabajador. Fundó dos revistas: Papeles de Son Armadans (1953), El Extramundi.  Los Papeles de Iria Flavia (nacida en marzo de 1995 hasta su muerte 2002). Fue cofundador de la editorial Alfaguara. La publicación de cada número de Papeles de Son Armadans coincide con el comienzo de las estaciones y con la portada en un color  característico: verde en primavera, rojo en verano, ocre en otoño y azul en invierno.
·      Cela sirvió de enlace con numerosos escritores del exilio: Max Aub, Ramón Gómez de la Serna, Antonio Robles, Rafael Alberti, Pablo Picasso o Ramón J. Sender. Y los invitó a colaborar en sus Papeles de Son Armadans..
·      Presidió la Asociación de Amigos de Israel, después de que España reconociera aquel país.
·      Se casó con Rosario Conde, de la que tuvo a su hijo Camilo y después con Marina Castaño, cortando toda relación con su familia anterior y con Mallorca. Ni siquiera tuvo interés en conocer a su nieta, que lleva su nombre Camila, hoy presidenta de la Asociación con el nombre de sus abuelos en Mallorca.
·     Biografías de Cela: Una de Francisco García Marquina, Retrato de Camilo José Cela, que a juicio de críticos y académicos como José-Carlos Mainer y Darío Villanueva, es uno de los más completos aportes sobre el biografiado.

·      Memorias de CJC: La rosa, sobre la infancia y Memoria, entendimientos y voluntades, sobre la adolescencia. Cela es incapaz de contar sin fabular, aún creyéndose riguroso. Y ahí, en esa confesión está la impronta y el secreto mismo de su literatura” escribió Francisco Umbral.

·      Cela mi padre (1989) y Cela piel adentro (2015) son los libros sobre CJC, escritos por su hijo Camilo Cela Conde.

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jueves, 23 de marzo de 2017

“Cela - Literatura y arte. La pintura a través de “Papeles de Son Armadans”, exposición comisariada por María Toral en el Círculo de Bellas Artes de Madrid










L.M.A.

Video: 

https://mail.google.com/mail/ca/u/0/#search/cela/15a85733cf75e43b?projector=1


“Cela - Literatura y arte. La pintura a través de “Papeles de Son Armadans” es el título de la exposición comisariada por María Toral en la Sala Minerva del Círculo de Bellas Artes de Madrid, en colaboración con el hijo del escritor, Camilo Cela Conde y la Fundación Charo y Camilo José Cela en Mallorca. Juan Barja, director del CBA reclamó en la presentación un patrocinio público o privado para publicar todos los números de la revista en una edición facsímil.

Junto a la exposición, un video documental presenta numerosos testimonios orales sobre el premio Nobel. La muestra permanecerá abierta hasta el 21 de mayo de 2017. 

         La exposición recuerda que: “La revista creada por Camilo José Cela, Papeles de Son Armadans, publicó varios números especiales. Entre ellos destacan los que el escritor dedicó a sus amigos artistas: Joan Miró, Pablo Picasso o los integrantes del grupo El Paso. Las ediciones de la revista se vieron complementadas por las publicaciones de distintos libros  como el de Miró, Dibujos y litografías y poco después los tres que surgían de la colaboración entre Picasso y Cela: Trozo de piel, Dibujos y escritos y Gavilla de fábulas sin amor.

Papeles de Son Armadans dedicó su nº XXXVII al grupo El Paso. Contenía cuatro “dibujos infantiles” inéditos de Pablo Picasso, una dedicatoria de Joan Miró, otra de Vicente Escudero, e ilustraciones de los integrantes de El Paso, además del “Manifiesto definitivo” del grupo que se publicaba por vez primera.

Al año siguiente la revista recogió los versos escritos por los participantes en las Conversaciones poéticas de Formentor. Ese poemario de Formentor fue ilustrado por obras creadas para la ocasión del propio Cela, Canogar, Millares,  Tàpies, Saura o Viola. La portada salió de los pinceles de Joan Miró.

Esta exposición  supone una ocasión única para que el publico pueda conocer una faceta más desconocida del escritor .La literatura y las artes plásticas han tenido pocas veces una unión tan eficaz y sorprendente como la lograda a través de las páginas de Papeles de Son Armadans.





CJC y Picasso

Camilo José Cela y Picasso estuvieron juntos pocas veces. Pero se querían de veras. Pudieron convertirse en enemigos feroces; al fin y al cabo los dos eran demasiado parecidos para llevarse bien. Pero ambos asumieron sus respectivos papeles con cierta facilidad.
CJC viajó a Cannes el 31 de julio de 1958 con la pretensión de ver a Picasso, pero desde el comienzo las cosas se torcieron. Cuatro cartas enviadas a Charo desde el hotel Mont-Fleury cuentan los problemas por los que pasó hasta que se le abrieron las puertas de la casa del pintor. Pero a partir de ese momento las cosas rodaron bien. CJC le contó a Picasso que Papeles de Son Armadans iba a sacar un número especial dedicado a él. En el mes de junio de 1960, con ocasión de su segundo viaje a La Californie, Camilo José Cela se presentó con los pliegos del número extraordinario. De allí salieron tres libros más y numerosas ceras que se enseñan en esta muestra.

Hay una foto histórica de Picasso dando de comer a CJC a la boca con una bandeja llena de patatas en la mano. El pintor se ríe de veras; nadie, hasta entonces, le había pedido algo semejante. Pero el viejo y desconfiado zorro todavía hizo una prueba más. Acabadas las patatas y el resto de la comida, le dijo al escritor:
—Yo me voy a dormir la siesta. Si te aburres, echa un vistazo a esa carpeta y quédate con lo que quieras.
La carpeta estaba llena de dibujos de Picasso, casi todos ellos firmados. Pero CJC no cayó en la trampa. Picasso, al levantarse y ver que en la carpeta seguían todos, le dijo enseguida:
—¿Qué pasa? ¿No te ha gustado ninguno?
Los dos se miraron, por un instante, midiendo cada uno en los ojos del otro hasta qué punto se había entendido el juego. Ambos sabían que si CJC hubiera cogido un dibujo, el que fuese, su visita habría terminado en ese mismo instante.


CJC y Miró

La relación entre Miró y CJC no fue cotidiana pero sí mucho más intensa de lo que cabría suponer. Se trataba de un caso de admiración y respeto mutuos.
Joan Miró mostraba un candor infantil a todas horas, ligado a su timidez omnipresente. Le encantaba ver el contraste de CJC abriéndose camino por el mundo con la seguridad de un rompehielos durante la primavera boreal.
El primer número de homenaje de Papeles de Son Armadans se dedicó a Joan Miró. Luego siguieron el libro Dibujos y litografías y las portadas a que hizo Miró tanto para el ejemplar dedicado al Poemario de Formentor como para el homenaje a la propia revista aparecido tras el cierre de ésta.

Sin olvidar el episodio del cuadro rasgado, el falso Miró pintado por Viola que el escritor apuñaló, Charo cosió y Miró pintó de nuevo por encima narrando la historia en la parte trasera del lienzo.
El homenaje de Papeles debía comenzar por una entrevista pero Joan Miró era un personaje al que no se podía entrevistar. Ante cualquier pregunta se quedaba pensativo un buen rato y luego contestaba con un monosílabo (¿Sí?, ¡Ah!, Uf...).

En la conversación con CJC de Papeles, Joan Miró muestra en comunicativo, ingenioso y hasta brillante. Cuando CJC le enseñó las pruebas de imprenta, el pintor se quedó maravillado y contentísimo. Es una entrevista magnífica. Y puede serlo porque tanto las preguntas como las respuestas son del propio CJC. El escritor le interrogaba, esperaba un rato, le sugería por dónde salir, y Miró, muy aliviado, decía que sí afirmando de manera vehemente con la cabeza.
La fórmula resultó tan eficaz que Miró le pidió a CJC si no le podía echar una mano alguna que otra vez con otras entrevistas que le pedían desde todo el mundo. No se sabe en qué quedaron al fin.

El falso Chagall

CJC conoció a través de su hermana Ana a un amigo de Chagall, Gabriel Dereppe. Al saber que volvía a París, CJC le pidió que se llevara el cuadro pintado en realidad por Manuel Viola para que el pintor certificase que se trataba de un original. Tal vez para prestar credibilidad a la treta, CJC preparó un contrato que le obligó a firmar al señor Dereppe comprometiéndose a devolver la tela en el plazo de veinticinco días, o, de lo contrario, a abonar doscientas cincuenta mil pesetas, una fortuna inmensa entonces. Se conserva el documento que, a los efectos legales, lleva la fecha (20 de octubre de 1959), el número de pasaporte del emisario (Passeport 2.701 Francés, así, en hermandad de lenguas), y el detalle del hotel en el que se albergaba Dereppe (hotel Menfis, Madrid).

Cuando, una vez en París, Chagall vio el cuadro, el anciano y malhumorado genio tomó un pincel y escribió, con grandes trazos, «C'est un faux», firmando luego, también a lo largo de la tela, «Marc Chagall», y añadiendo por si cupiera todavía duda alguna «la signature est fausse» ( la firma es falsa).

CJC y el informalismo

Papeles de Son Armadans publicó números extraordinarios dedicados a Tàpies o el Grupo el Paso, principales representantes del Informalismo en nuestro país.

Además Viola, Millares y Canogar colaboraron también con la revista mediante dibujos para el número dedicado al Poemario de Formentor.
De todos ellos, fue con Manuel Viola con quien CJC tuvo una relación más estrecha, ya que además de ser grandes amigos, eran vecinos en sus casas de Ríos Rosas 54 en Madrid . Manuel Viola era capaz de pintar chagalls, kandinskys y modiglianis tan bellos como los originales. No copiaba jamás ningún cuadro; se limitaba a pintar «a la manera de» y los resultados eran sorprendentes. Viola hizo para CJC numerosos cuadrod,entre ellos un Miró y un Chagall ( presente en la muestra) que forman parte de la historia artística de la creación en la postguerra española.


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