Mostrando entradas con la etiqueta Cristóbal Balenciaga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristóbal Balenciaga. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de enero de 2024

Exposición: “CRISTÓBAL BALENCIAGA” en el Real Jardín Botánico. Pabellón Villanueva

Plaza de Murillo,2

Del 21 diciembre 2023 al 21 enero 2024




Mayca NÖIS

        03/01/2024.- La exposición, en tan bello lugar, es un anticipo a los espectadores de lo que podrán contemplar de la primera producción española de Disney+ el próximo día 19 de enero en un riguroso trabajo sobre el emblemático, exitoso y enigmático diseñador de moda en Alta Costura Cristóbal Balenciaga.

Un gran elenco de profesionales ha diseñado y recreado la vida y creaciones con el mayor rigor. Creado por Lourdes Iglesias, y los ganadores del Goya Aitor Arregui,Jon Garañoi y José Mari Goenaga con su productora Moriarti. Vestuario a partir de bocetos originales:Dina Daileger y Pepo Ruiz Dorado. Dirección de arte Mikel Serrano. Música compositor Alberto Iglesias. El resultado es un largo recorrido en 18 semanas de filmación Sofia Fábregas, vicepresidenta de la producción original de Disney+ España define lo que se contempla en esta previa exposición “Se contiene un universo único que merece la pena ser mostrado. Cada detalle está cuidado al milímetro con lo que el valor de la producción es excepcional.

Se ha respetado el rigor técnico que caracterizaba al Maestro. Con esta exposición se ofrece al espectador la experiencia única y sensitiva de percibir en primera persona la artesanía que ha rodeado todo el proceso”

Con esta configuración se hace más interesante hacer una visita personalizada a esta muestra que se reúne en las dos salas del precioso pabellón Villanueva . En una sala las replicas artesanales de los vestidos más emblemáticos de Balenciaga configurados por la diseñadora de vestuario Bina Daileger con una réplica de sala que permite visualizar, sentados en sillas parecidas a las de sus desfiles, una recreación de cómo debían ser estas preciosas exhibiciones. Dos vitrinas: en una se acompañan objetos de joyería que adornaban y acompañaban a los modelos y en los otros listados de exhibiciones y tarjetas con las que se convocaban a los desfiles de 10, Avenue George V-Paris

En la otra sala un amplio espacio audiovisual inmersivo que permite sentir a los espectadores su mundo a través de imágenes inéditas de desfiles y de momentos de su vida que podrán contemplarse en la serie.

Será a través de seis episodios desde sus comienzos en París en 1937 con la primera presentación de su primera colección de alta costura, los talleres de Madrid y San Sebastián hasta su consagración como uno de los más importantes de todos los tiempos.

Se va a conocer toda la trayectoria de Cristóbal Balenciaga nacido en Guetaría 1895, fallecido en Javea (por infarto) 1972, de padre pescador (queda huérfano a la edad de 11 años) madre costurera, a través de quien aprende desde temprano los rudimentos de lo que va a constituir la esencia de su vida.

Es desde que conoce a la Marquesa de Casa Torres (abuela de la futura Fabiola de Bélgica) a quien con sus trece años le solicita reproducir uno de sus vestidos y lo hace con tanto acierto que se convierte en su mecenas al ver sus grandes facultades. En 1917 abre un taller con ayuda de sus hermanas. 

Por motivo de la guerra española se traslada a Paris acompañado de quien será su gran apoyo personal y empuje profesional que duró hasta la muerte de este con Wladzio Jaworowski D´Attainville (hijo de polaco y parisina). 

El éxito de los sombreros que acompañaron sus modelos eran de su creatividad. De hecho las primeras críticas en Vogue y Harper´s Bazaar destacan los sombreros, por encima de los vestidos. El éxito de la Maison en París es rotundo regido por el capital del ingeniero Nicolás Bizcarrondo y la unión artística de Cristóbal y Wladzio.

En 1924 abre una línea de negocio en Madrid con el nombre de Eisa, para conmemorar el apellido materno. Sus éxitos en Francia no se detienen pese a la ocupación alemana, aunque muchas casas francesas de alta costura deciden cerrar. Chanel dice “No es momento para la moda”. Balenciaga nunca juzgó las ideas políticas de sus amigos ni de sus clientas.

Un nuevo competidor Christian Dior irrumpe en su campo de creación terminada la guerra. Dior se expresa “los americanos desean comprar moda francesa. Mis clientas hoy me comprarán a mí, pero mañana te comprarán a ti. Por si tenías alguna duda, si yo soy Dior, es gracias a ti. Eres el más grande” Pero se establecen nuevos retos que le obligan, pese a su celosa intimidad, a salir y exponerse ya que Dior revoluciona como estrella mediática y cara visible la Haute Couture parisina, que culminan por parte de Balenciaga en creación de nuevas líneas como los vestidos globo en 195l, el vestido túnica en 1955 y el estilo semi-ajustado en 1960.

Sobre todo sus modelos de carácter escultórico, un escote en palabra de honor con gran lazo sobre todo en los modelos de noche. Su resistencia a la “divulgación” se manifiesta “Hay que parar los pies a las revistas de moda. Las clientes dejarán de comprarnos porque ven que sus vestidos están al alcance de todos”

Otro grande Albert de Guivenchy también se expresa en Nueva York. “Entre usted y yo, aquí todo el mundo habla de Dior y no se ha dado cuenta de que el verdadero Maestro es usted”

Quien siempre estuvo cercana fue Coco Chanel quien en 1937 comenta “No es que Cristóbal esté a la altura de la Alta Costura, Está por encima. La primera vez que ví sus modelos en San Sebastián supe que era especial. Un Balenciaga se aprecia por sus secretos. Por su confección” “Nosotros hacemos lo que podemos con los tejidos. Balenciaga hace lo que quiere”. Ya que además domina: el diseño, el patronaje, el corte, la costura en una perfección tan discreta y perfecta en que en sus prendas se ocultaban las costuras.

En 1960 recibe un importante encargo el vestido de boda de Fabiola de Mora y Aragón, futura reina de Bélgica. Coco Chanel le define “Eres un rey. Un rey. Estás hecho para vestir reinas”Sin embargo sintió que se encontraba en el punto de mira y un mayor temor no poder controlar lo que la gente diga de él.         Se exhibe reproducción de la caja que transportó el vestido desde el atelier en Madrid al palacio de Laeken en Bruselas escoltado por seis motos.

    A finales de los sesenta la alta costura empieza a sufrir por la competencia con el pret a porter, del que son grandes consumidores los grandes almacenes de Nueva York y disminuye  la calidad de telas, con lo que las ventas se resienten y, ante la posibilidad de cerrar su Maison, acepta la única propuesta de este encargo sobre diseñar los uniformes de las azafatas de Air France en 1968. Y toma una gran decisión con ayuda y apoyo de Hubert de Givenchy de no renunciar al control de su obra y decidir cuándo y cómo sus propuestas llegarán al público. Siente a pesar de todo que se inicia un nuevo tiempo, en el que ya no se respeta la individualidad de cada cuerpo, sino que se estandariza en tallas y no es posible controlar lo incontrolable.

Excepcionalmente, después de su retirada, aceptó el encargo de diseñar un vestido de novia, el de Carmen Martinez Bordiú ya que era nieta de una de sus clientas más importantes Carmen Polo y Franco para su boda el 8 de marzo de 1972, por lo tanto esta fue su última obra.

La exposición está jalonada de los maniquíes con los modelos y sus explicativos tan significativos en consideración a cómo el Maestro dominaba las telas y su manejo en confección. Lo que no es usual en los

diseñadores que no saben confeccionar.

Tener en cuenta que era un admirador de nuestros pintores como Goya,Velázquez, Zuloaga, Miró o Picasso, fuentes de sus inspiración por lo que algunos de los modelos llevan nombres como modelo “Infanta” y está confeccionado en satén de seda duquesa en color crudo y adornos de terciopelo en seda negra de 1939.

En 1957 consigue la tela perfecta para sus diseños: el gazar, un textil regio y semi transparente con hilos de seda de doble torsión que permite ser moldeado sin añadir más peso al vestido. Una tela que le pertenece y que puede dominar a su antojo. Por fin, consigue lo que lleva años anhelando: tener el control absoluto de toda su obra, desde la fabricación de la tela hasta que la clienta lleva el vestido sobre su piel.

Además fue un gran Maestro. Enseñó a otros a poner alfileres, a coser a las costureras, a caminar a las modelos. A estar en todos y cada uno de sus vestidos. En su taller recibieron enseñanza otros hoy conocidos: Paco Rabanne, André Courréges, Enmanuel Ungaro, Hubert de Guivenchy, Oscar de la Renta..

    Se le considera por muchos el verdadero padre de la alta costura por lo que Francia agradecida le nombró caballero de la Legión de Honor, aunque en un principio se negó a unirse a la Chambre Syndicale de la Haute Couture. Siempre definió como debía ser este trabajo “un buen modisto debe ser arquitecto para los patrones, escultor para la forma, pintor para los dibujos, músico para la armonía y filosofo para la medida”

Hoy tiene una Fundación con su nombre desde 2011 en su localidad natal, Guetaria, cercano al palacio Aldamar que fue residencia de los marqueses de Casa Torre. Cuenta con unas 1200 piezas algunas de ellas expuestas en maniquíes invisibles.

Son siempre otros colaboradores -creadores viven a la sombra del genio con su dedicación y ceder protagonismo. En el caso de Balenciaga son dos: Vladio d´Attainville hasta su muerte en 1949 y el navarro Ramón Esparzamano derecha en su taller durante 25 años, quien además organizó la magna exposición en 1974 en el Palacio de Archivos y Bibliotecas (hoy sede de la Biblioteca Nacional y el Museo Arqueológico Nacional).

La afluencia en estos días al pabellón del Real Jardin Botánico es considerable dada la expectación de la serie que próximamente se verá en lo que en estos tiempos es un medio incuestionable que mueve a numerosos espectadores y son las series televisivas. En esta ocasión la serie seguramente, dados los medios con los que se ha realizado, cubrirá dichas expectativas de acercamiento a la persona de Cristóbal Balenciaga y lo que es el Arte en el diseño de vestir en su faceta de Alta Costura.






lunes, 17 de junio de 2019

BALENCIAGA Y LA PINTURA ESPAÑOLA Exposición en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza



-->

Paseo del Prado, 8 - Madrid
Del 18 de junio al 22 de septiembre de 2019





Maica NÖIS

       17/6/2019.- Para la muestra comisariada por Eloy Martinez de la Pera, Comisaria técnica Paula Luengo -conservadora de exposiciones del Museo Nacional Yhyssen-Bornemisza se han seleccionado un total de 90 piezas de indumentaria que proceden del Cristobal Balenciaga Museo de Getaria, Museo del Traje de Madrid, Museu del Disseny de Barcelona y colecciones particulares nacionales e internacionales, muchas de ellas nunca antes expuestas. Le acompañan 55 cuadros prestados por museos: Museo Nacional del Prado, Museo Bellas Artes de Bilbao, Museo Lázaro Galdeano y por fundaciones: BBVA, Santander, Casa de Alba. Colecciones privadas: Abelló, Alicia Koplowitz.
       Entre los autores  destacan: Greco, Velázquez, Murillo, CarreñodeMiranda, Zurbarán, Goya, Madrazo, Zuloaga, Van der Hamen y Leon, Juan de Arellano, Juan Pantoja de la Cruz, Espinós, G.de la Corte, Rodrigo de Villandrando, Bartolomé González, Sánchez Coello, Esteve y Marqués, Rafael Mengs, Esquivel y Suárez de Urbina, Ramon Casas y Romero de Torres.
       La exposición vincula la creación de Cristobal Balenciaga, el diseñador de moda más admirado e influyente de todos los tiempos, con la tradición de la pintura española de los siglos XVI al XX. Es la primera exposición que reúne junto a sus diseños cuadros de grandes nombres de la historia del arte español y que fue una de las principales fuentes de su inspiración.
       Balenciaga trabajaba con varios conceptos al mismo tiempo. Mientras recuperaba siluetas clásicas desarrollaba formas vanguardistas. Siempre con líneas muy depuradas que le caracterizaban. Audacia, técnica, elegancia, conocimiento, originalidad , cultura.  La comodidad es el factor prioritario en sus piezas. Que no coarte los movimientos y que se adapten a las necesidades de vida pública o privada. Virtudes que le hacen un maestro único
       Importante  resaltar, como ha hecho en la presentación en rueda de prensa el comisario de la muestra, a Cristobal.  Quien sin apenas formación académica,  pero con una sensibilidad innata,  supo apreciar aquel mundo que conoció gracias a su madre, costurera de la Marquesa de Casa Torres en su pueblo Getaria, cercano a San Sebastián. Siempre su recuerdo para la gran dama para quien realizó su primer modelo y así lo expuso en la entrevista en Paris Match en 1968.
       Balenciaga revisaba continuamente la historia del arte: las líneas simples y minimalistas de los hábitos religiosos, el aire de la bata de cola de una bailaora flamenca, los brillos del traje de luces de un torero, la estética de la indumentaria en la corte de los Austrias. Son influencias y estilos que calaron en su fuerte personalidad sabiéndolos interpretar de una manera moderna
       El recorrido por las salas que hoy exhiben estas joyas en combinación de pintura e indumentaria - ARTE en mayúsculas, sigue un itinerario cronológico. A los vestidos les acompañan las pinturas adecuadas para establecer un fascinante diálogo entre vestir-moda y pintura. Pone de relieve, además, que los pintores son también trasmisores de moda con su representación pictórica de telas y adornos.
       El espacio está inundado y se rinde al color negro en las paredes, color fetiche del diseñador. Se le ha denominado "arquitecto de la alta costura" por su implicación en la importancia de la línea, formas puras, la túnica, y que concluyó a finales de los sesenta en la abstracción."Un buen modisto debe ser arquitecto para los patrones, escultor para la forma, pintor para los dibujos, músico para la armonía y filósofo para la medida" (definido por Balenciaga)
       Balenciaga se establece en 1936 en París taller en Avenida George V, contando con establecimientos en San Sebastián, Madrid y Barcelona y  con la clientela de la alta sociedad y la Familia Real Española. Allí continua con un homenaje y estética de lo español. Christian Dior le define "con los tejidos nosotros hacemos lo que podemos, Balenciaga hace lo que quiere" "Es el maestro de todos nosotros". Coco Chanel lo calificó "el único auténtico couturier" Se le reconoce "el rey de la alta costura" con sus prendas de un acabado perfecto, casi escultórico . Su taller formó a algunos de los más importantes: Hubert de Givenchy, Emanuel Ungaro, Oscar de la Renta o Paco Rabanne.
       En 1968 cuando la alta costura empieza a perder peso frente al prêt-à-porter, decide retirarse y se instala de nuevo en España. Acepta un último encargo,  el vestido de novia de Carmen Martinez-Bordiú. Fallece en marzo de 1972, de un infarto, en la localidad de Jávea.
       Gran exposición que enaltece la trayectoria del Museo para poder contemplar un derroche de arte y sensibilidad y como ha expresado su comisario "en la exposición todos los esfuerzos y logros se aunan con las colaboraciones institucionales y de particulares así como la importante de Herbert Smith Freehills y Las Rozas Village.

 Comisario de la exosición
Guía Boix y Julia Sáez-Angulo


miércoles, 22 de abril de 2015

ASSAAD AWAD INTERPRETA A BALENCIAGA EN EL MUSEO DEL TRAJE DE MADRID




L.M.A.

     22.04 15 .- Madrid .- Tras una visita al Museo del Traje de Madrid, el diseñador hispano-libanés Assaad Awad (Beirut, 1974) queda impresionado por la pureza de las líneas y la perfección de las creaciones de Cristóbal Balenciaga. Esa misma noche Awad imagina qué habría ocurrido si el maestro le hubiera encargado una colección de complementos para sus trajes.
     Assaad Awad decide llevar a cabo el proyecto, tomar la obra de Balenciaga conservada en el museo como punto de partida y crear piezas inspiradas en las formas del modisto vasco para rendirle homenaje.
Nace así este proyecto piloto en el que se plantea un diálogo entre dos momentos de la Historia de la Moda -los años dorados de la alta costura y la época actual- para establecer puentes, buscar soluciones a las necesidades de la moda de hoy, dominada por el fast fashion, y explorar nuevas vías de creación.
       A veces a la par y a veces completamente opuestos, los dos artistas se caracterizan por la precisión y el perfeccionismo, no se conforman con abocetar sus diseños sino que los llevan a cabo con sus propias manos. Balenciaga tuvo pleno dominio de la costura y del manejo de los tejidos. Awad domina el trabajo de la piel y el cuero y se caracteriza por la experimentación tanto en las técnicas como en los materiales.

Balenciaga sentía predilección por enriquecer las telas con bordados a mano, lentejuelas o pedrería y buscó a los mejores artesanos para trabajar junto a él. Awad defiende que en un mundo dominado por el copy/paste es necesario un regreso a lo artesanal. Por ello ha seleccionado a varios artesanos de diferentes oficios por toda España que bajo su dirección han colaborado en la elaboración de las piezas de esta muestra.
     La exposición se complementa con una serie de ilustraciones que explican el proceso creativo.

jueves, 6 de marzo de 2014

Cristóbal Balenciaga, Intercambio de sus trajes entre dos museos de Madrid y Guetaria






L.M.A.

       06.03.14 .- Las numerosas piezas de Cristóbal Balenciaga que poseen el Museo del Traje y Cristóbal Balenciaga Museoa suponen un punto de partida para explorar la obra del gran modisto de manera conjunta. El museo dedicado a la indumentaria histórica albergará veinte piezas que formaron parte de la exposición inaugural del Cristóbal Balenciaga Museoa. Por su parte, el museo de Getaria acogerá una revisión de los fondos Balenciaga del Museo del Traje en una exposición comisariada por Lorena Delgado, conservadora del centro madrileño.

El trabajo conjunto de ambas entidades culturales pretende promover, difundir y potenciar la trascendencia que la figura y obra de Cristóbal Balenciaga han tenido en la creación artística en general y en el mundo de la moda y la alta costura en

particular.

La muestra inaugural del Cristóbal Balenciaga Museoa viaja a Madrid. La exposición La visión del genio, la técnica del maestro, muestra inaugural del
Cristóbal Balenciaga Museoa en el año 2011, llegará a Madrid en un mes y aspirará a convertirse en el desfile de la mejor obra de Cristóbal Balenciaga y a proporcionar las claves de su éxito y su aportación a la historia de la moda.

La exposición mostrará una cuidada selección de veinte piezas que explorará la vida y la obra del modisto, desde sus inicios hasta sus últimas creaciones. La muestra reflejará las principales características de la obra de Balenciaga a través de trajes de día, vestidos de cóctel y noche, así como trajes nupciales. El arte de Balenciaga rememora el arte del pasado en Getaria

      Por su parte, Cristóbal Balenciaga Museoa albergará la exposición El arte de Balenciaga. La figura de Cristóbal Balenciaga trasciende el mundo de la moda y la alta costura para situarse dentro del ámbito de la creación artística en general. Su técnica de corte, la gama cromática de sus diseños y la maestría de sus ejecuciones enotan un enorme conocimiento de la Historia del Arte y de los grandes artistas que conforman su bagaje cultural, en definitiva de su inspiración más profunda.

     La muestra, con un total de sesenta piezas expuestas, establecerá correspondencias entre las creaciones de Balenciaga y la influencia de artistas como Zurbarán, Velázquez, Goya, Sorolla, Zuloaga, Picasso o Juan Gris.


domingo, 7 de octubre de 2012

Cristóbal Balenciaga “El ruido” eterno, mesa redonda sobre el diseñador de moda




Julia Sáez-Angulo

         07.10.12 .- El trabajo y la personalidad del diseñador español Cristóbal Balenciaga  ha sido objeto de una mesa redonda titulada “Balenciaga, el ruido eterno”, dentro de la Jornada de Moda  “Pasado, Presente y Futuro” organizada por la Asociación Moda Universidad y Empresa en el Museo del Traje de Madrid. La mesa redonda estuvo coordinada por el sociólogo Pedro Mansilla.

Cristobal Balenciaga Eizaguirre (Guipúzcoa, 1895 – Alicante, 1972) “gozaba con la perfección en su trabajo”, dijo Sonsoles Díez de Rivera, hija de la marquesa de Lanzol, la mejor cliente de Balenciaga en España, como lo fuera Marlene Dietrich fuera del país. “Era un placer verle probar un traje. La modelo se subía a una especie de pequeña banqueta y el diseñador lo hacía sentado en una sillita con la boca llena de alfileres”. Le gustaba ir al Rastro a comprar antigüedades y al Prado donde tomaba nota de la moda española en los cuadros de Velázquez o Zurbarán.

“Los mitos tiene muchas facetas en la realidad y en la imaginación. Balenciaga era un mito real”, declaró Enrique Loëwe, presidente de la Fundación Loëwe. “Fortuny era otro mito y los mitos atraviesan el tiempo”, añadió. Enrique Loëwe, quien contó que suele ir con amigos a visitar el museo Balenciaga en Guetaria y a visitar la tumba del diseñador en el cementerio local. De Balenciaga, gran arquitecto de la moda, se aprendió el diálogo del exterior con el interior de la pieza, como haría más tarde el célebre bolso de Loewe.

No lo retiró el pret-a.porter

Concha Herranz, jefa de Departamento de Colecciones del Museo del Traje, señaló que “al tocar los trajes de Balenciaga se siente su perfección, que sus diseños debieran contemplarse igualmente por el revés para detectar la desestructuración o asimetría que en algunos casos llevaba al vestido”. “Balenciaga era arquitecto, escultor y pintor en su trabajo. Seleccionaba con atención el tejido y era exigente durante todo el proceso. Los trajes de Balenciga hay que verlos en sus tres dimensiones, por el anverso y el reverso, de ahí las limitaciones del museo a la hora de mostrarlos”, concluyó.

         Lucina Llorente, técnico del Departamento del Museo de Traje en Madrid  señaló que “todos los materiales eran validos para Cristóbal Balenciaga a la hora de diseñar un traje. Los encajes eran sus preferidos y trabajaba todos ellos como si fuera un artesano, porque sabía respetar siempre el buen trabajo de los artesanos con los que se relacionaba”. “Supo trabajar las pieles, por ejemplo la vicuña, como tejido noble más que como ostentación” y con frecuencia las situaba en el interior de la pieza, al igual que la seda que reservaba para el contacto con la piel.
         Josefina Figueras, periodista analista de moda declaró que pese a no gustarle el contacto con la prensa, los periodistas siempre lo respetaron.  Se le conocía como “el fantasma de la calle George V de París y algunos dudaban de que existiera”. “Balenciaga no quería fama sino prestigio por su trabajo bien hecho” “Los diseñadores más jóvenes como Givenchy, Ungaro y otros siempre reconocieron a Balenciaga como “el diseñador de moda más influyente”, concluyó.

         Para Sonsoles Díez  de Rivera “Balenciaga no se retiró porque llegara el pre-a-porter, sino porque le había llegado su momento. Él hubiera hecho un fantástico pret-a-porter si hubiera tenido menos edad. Le había llegado su hora.

         Pedro Mansilla destacó por último que Balenciaga era el único diseñador capaz de encerrarse con un tejido en una habitación y salir con un traje hecho, porque sabía todo: crear y diseñar el patrón, cortar, coser y resolver con el menor número de cortes un vestido para resolverlo ante el pecho de cada mujer. Eso lo hacía de manera especial a la hora de confeccionar un traje de boda siempre en blancos especiales que se alejaban del blanco de la nieve.

lunes, 3 de octubre de 2011

Otra forma de mirar las creaciones de Cristóbal Balenciaga: la fotografía de Outumuro





M. Dolores Gallardo López


      03.10. 11 .- En un reciente viaje a San Sebastián he tenido posibilidad de ver en las Salas Kutxa Boulevard a la exposición Mirar y pensar Balenciaga constituida por 60 fotografías del Manuel Outumuro a trajes realizados por el modisto guipuzcoano desde mitad de los años 30 hasta el final de su actividad.

El fotógrafo dedicó mes y medio a tomar una media de 24 imágenes diarias: cada día trabajó ocho modelos diferentes, preparó la escenografía, las luces, etc y finalmente, fotografió.

En estas fotografías ha prescindido del cuerpo humano, de la modelo y del maniquí: ha fotografiado sólo el traje, que parece flotar en el espacio dotado de vida propia. Ha jugado con las luces, los fondos y ha creado unas imágenes austeras en las que los trajes flotantes, sin cuerpo que los sustente, no sólo no pierden su encanto y belleza, sino que resaltan con todo esplendor: El trabajo de Balenciaga y los detalles que conforman cada vestido o abrigo han quedado magníficamente realzados.

Al prescindir del cuerpo humano de una modelo y del maniquí los vestidos flotantes son tratados más como objetos escultóricos que como ropas para vestir, si bien, en algún caso, el efecto puede resultar un poco fantasmagórico.

Las fotos que componen la muestra, realizadas por encargo para el catálogo del Museo Balenciaga del País vasco, no fueron concebidas, según reconoce el propio autor, para una exposición. Eso ha surgido posteriormente.

Tras exponerse en S. Sebastian del 16 de septiembre al 16 de octubre, la exposición iniciará una gira por diversas ciudades.

El fotógrafo de moda Manuel Outumuro (Orense, España, 1949) ha publicado en diferentes revistas internacionales (Elle, Vogue) y españolas (Telva, Fotogramas, Woman, La Vanguardia, El Mundo, Elle, El País). Especialmente y de modo continuado ha trabajado para en la revista Marie Claire. La cámara de Outumuro es un testigo excepcional para documentar la historia de la indumentaria de los últimos veinte años. Con esta exposición se ha enfrentado a un reto muy diferente.

lunes, 13 de diciembre de 2010

“Cristóbal Balenciaga. La forja del Maestro (1895-1936)”, libro sobre sus comienzos



“Cristóbal Balenciaga
La forja del Maestro (1895-1936)”
Miren Arzallus
Prólogo de Leslie Elis Miller
Editorial Nerea/ Diputación Foral de Guipúzcoa
San Sebastián, 2010




Julia Sáez-Angulo


         13.12.10 .- El célebre diseñador Cristóbal Balenciaga llegó en 1936 a París, la capital de la moda donde vivió un “exilio regio” al decir del libro “Cristóbal Balenciaga. La forja del Maestro (1895-1936)”. Tenía 42 años, la experiencia de la creación de siete casas abiertas con su nombre y estilo, por lo que su experiencia en el mundo de la alta costura en España era grande. Todo ello le ayudó a triunfar en el faro mundial de la moda.

La autora Miren Arzaluz Loroño (Bilbao, 1978) ha querido narrar y explicar en este libro las cuatro décadas anteriores al establecimiento de Cristóbal Balenciaga Eizaguirre (Guetaria, Guipúzcoa, 1875 – Jávea, Alicante, 1972) en la capital de Francia. Un entramado de aprendizaje, dominio y negocio familiar que le dieron las bases para el lanzamiento internacional a los pocos meses de abrir su nueva casa en la parisina avenida de Georges V.

En los apartados del libro se habla de veraneo de la familia real en San Sebastián, una familia que fue cliente del modisto, junto a otros personajes como Martina Eizaguirre y los marqueses de Casa Torres. Los años de formación de Balenciaga son cruciales para entender su buen hacer en la costura, así como su experiencia empresarial-

El diseñador de alta costura llevó a cabo los sucesivos registros de los nombres Balenciaga y Compañía, Cristóbal Balenciaga y Eisa Costura. El modisto tuvo casas en Madrid, Barcelona y San Sebastián hasta que la guerra civil acabó con ese mundo del lujo en la alta sociedad.

Historicismo, Zuluaga y japonismo

El apartado de Influencias señala el historicismo, la obra de Ignacio Zuloaga, el japonismo, Vionnet y el kimono como referencias clave, así como los grabados de ukiyo-e para las estilizaciones del kimono.

El libro es oportuno y casero al mismo tiempo. Financiado por la Diputación de Guipúzcoa, busca los orígenes y raíces de este maestro de la alta costura del siglo XX que se catapultó en París. El ejemplar se ha presentado en el Museo del Traje de Madrid, institución que cuenta con interesantes modelos del diseñador.

No olvidemos que el citado museo gira fundamentalmente en torno a los cuatro grandes nombres de la moda: Fortuny, Balenciaga, Pedro Rodríguez, Manuel Pertegaz... a los que sigue Elio Berhanyer. También guarda de Flora Villarreal, una bilbaína que triunfó en Madrid al tiempo que Balenciaga y que entre otras, hizo el traje de boda a la duquesa de Alba.

Cristóbal Balenciaga también cuenta con un museo monográfico en su Guetaria natal, que tras ciertos avatares de desmanes, como los regalos de piezas por parte de algunos políticos locales zotes, se ha asentado con piezas importantes como los modelos de la condesa de Llanzol, una de las mejores clientes del modisto, que diseñara entre otros los traje de novia de la reina Fabiola de Bélgica y Carmen Martínez-Bordiú.

.


viernes, 19 de febrero de 2010

Exposición Fortuny, el creador del Delphos, en el Museo del Traje



Julia Sáez-Angulo


Los fondos textiles de Fortuny constituyen uno de los activos más importantes del Museo del Traje. Junto a Cristobal Balenciaga, Pedro Rodríguez, Manuel Pertegaz y Elio Berhanyer, forman el quinto de señeros nombres españoles en la alta costura. La exposición de Fortuny estaba por hacer en el Museo y ha llegado ahora con una muestra esplendorosa, patrocinada por la Subirección General de Promoción de las Bellas Artes del Ministerio de Cultura.

La muestra presenta un total de 130 piezas entre las que además de textiles se insertan cuadros, grabados y fotografías que proceden de la institución cultural que la acoge, del Museo del Prado, de la Fundación Fortuny de Venecia y el Museo Fortuny de la misma ciudad de los canales.

Los objetivos de la exposición son mostrar al gran público la actividad polifacética de este gran creador en campos tan diversos como pintura, grabado, escenografía, luminotecnia, fotografía, diseño textil y moda.

Nacido en una familia de artistas, los Fortuny y los Madrazo, el artista que nos ocupa fue más allá de su padre, Mariano Fortuny, en el sentido de que logró colores especiales para su pintura y para el entintado de sus telas fabricadas con mimo, exigencia y secreto de proceso.

La estampación extraordinaria de terciopelos, sedas y algodones le hicieron merecedor de su fama de exquisito. Su amor por lo antiguo le llevó a reinterpretación de tipos y modelos, hasta con un toque de envejecimiento sin ánimo de falsear la realidad sino de añadir la poética de lo vetusto a sus creaciones.

Su trabajo como diseñador y artista fue reconocido en vida; sus telas planas y sus trajes se valoraban como si vinieran directamente del tesoro de un cofre oriental. Fortuny era un artista-artesano con un sentido prodigioso de la estética. La belleza de sus creaciones la elogiaban las mujeres más elegantes del momento. Fortuny era creativo y excelso.

La entrada de la exposición rinde un homenaje a la familia con el cuadro “Los hijos del pintor, María Luisa y Mariano, en el salón japonés”.

El Delphos como gran creación de fiesta

El vestido Delphos , un vestido-túnica inspirado en el chitón jónico y elaborado a partir de cuatro paños de tela plisados y unidos entre si por minúsculos cristales de Murano es una particular creación de Fortuna y aparecen varios ejemplares en la muestra.. Su sencillez y su perfección no solo le hizo objeto de deseo de mujeres como Isadora Duncan o Peggy Guggenheim sino que supuso todo un posicionamiento conceptual sobre la revolución femenina del siglo XX, además de ser el único diseño de moda que a lo largo de la historia se ha considerado una autentica obra de arte. Junto a estas piezas ánforas y relieves griegos que dan idea de la vestimenta al estilo del Delphos de Fortuny.

En la exposición, a pesar de la excesiva oscuridad del montaje por motivos de conservación, el visitante puede contemplar algunos ejemplos de las obras más relevantes de Fortuny, como por ejemplo el Knossos, un fantástico fular confeccionado en gasa de seda y decorado con los motivos típicos de la cerámica cretense, que causó gran sensación en la época siendo citado incluso en algunos de los textos de intelectuales como Proust, D’Annunzio o Hartley.

Además de los fantásticos vestidos, la exposición muestra el resto de disciplinas en las que Fortuny volvía a mostrarse como un auténtico genio, como por ejemplo en la serie de grabados inspirados en las operas de Wagner, o en las fantásticas fotografías panorámicas de Venecia, una Venecia en la que a pesar de sentirse profundamente español Fortuny paso la mayor parte de su vida y que influyo decididamente en su estilo.

Quizás una de las facetas más desconocidas y recuperadas por esta exposición fuese su trabajo como escenográfo, en el que además de diseñar un fantástico vestuario para obras como Otelo, el cual influiría decisivamente en la película homónima de Orson Wells, Fortuny fue un paso más allá innovando el mundo de la luminotecnia teatral gracias a su famosa “Cúpula Fortuny” un procedimiento de iluminación escénica por luz indirecta que revolucionó la puesta de escena teatral.



Inspiraciones. Mariano Fortuny y Madrazo
Museo del Traje. CIPE. Madrid
Avda de Juan de Herrera, 2. Madrid
Comisario Eloy Martínez de la Pera Celada
Del 11 de febrero al 27 de marzo de 2010