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miércoles, 15 de febrero de 2012

Chagall, la gran retrospectiva de un pintor colorista y narrativo



Chagall

Comisario Jean-Louis Prat

Museo Thyssen-Bornemisza

Madrid

Del 14 de febrero la 20 de mayo de 2012


Julia Sáez-Angulo


Pintor narrativo y fantasioso hasta la saciedad, Marc Chagall (Vitebsk, 1887 – Saint Paulde Vence, 1885) es objeto de una amplia exposición monográfica y retrospectiva –la primera en España- en el Museo Thyssen-Bornemisza y en la Fundación Caja Madrid. Chagall ha sido calificado como “El poeta con alas de pintor”. El padre del surrealismo, André Bretón, dijo: “Con él, la metáfora se hizo triunfante en la pintura moderna”

Se puede contemplar un total de 169 obras, que muestran pintura, escultura, cerámica y obra gráfica de un autor que también hizo vidrieras, y que ilustró la Biblia en ambos campos, vetero y neo-testamentario, además de las fábulas de Lafontaine o el circo, entre otros temas.

Chagall es un pintor sobre el que cierta crítica le aplicó el sambenito de “gran ilustrador”, restando así méritos a su pintura. Artista literario y narrativo, en la mayor parte de su obra prescindió de la realidad como modelo, para hacer de ella un referente sobre el que aplicaba su libertad y fantasía.

Artista francés nacido en Bielorrusia y fagocitado por el panhebraismo de Israel, dada su condición de judío, Chagall ha manifestado en su obra elementos de los tres países a que se hace referencia, según explica Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen.

Chagall no olvida sus raíces y la representación o alusión a sus raíces y en especial a su pueblo natal, Vitebsk, es continua en sus cuadros. No olvidemos que Vitebsk era una localidad que tenía setenta mil habitantes, la mitad de ellos judíos. Allí se crío entre su comunidad judía y viendo animales continaumente, sobre todo cabras y vacas que aparecen profusamente en su pintura a lo largo del tiempo.

Puede afirmarse que Chagall fue siempre fiel a su Rusia natal de la que tomó el color de los iconos o los textiles étnicos, así como los temas de sus leyendas, particularmente de la comunidad judía.

Las vanguardias francesas lo asombraron, cuando viajó a París en 1911 y tomó buena cuenta de ellas en los cuadros de su primera época, presente en el Museo Thyssen. En 1922 abandonó Rusia para siempre y, tras una corta temporada en Berlín, se instaló en Francia.

El éxito del pintor se catapultó con el marchante George Berhein, que movió su obra. La comunidad judía de Francia, Estados Unidos e Israel lo apoyaron mucho. El pintor recibió importantes encargos del último país citado. Francia le encargó las nuevas pinturas de la Ópera del palacio Garnier en París y el boceto se muestra en la Fundación Caja Madrid.

La exposición resulta a veces demasiado monocorde temáticamente, como si el comisario no hubiera querido buscar la diversidad iconográfica sino su vocabulario icónico. La pareja de novios, las bodas, la doble faz, los ramos de flores, las cabras o bueyes cornudos –algunos como figuras tiernas y otros, de aquelarre- se repiten en exceso. Cierto que todo gran artista suele ser espléndidamente monótono, pero quizás no le favorezca una exposición tan extensa como la actual y hubiera bastado un solo edificio de los dos que exponen.

Destacan algunos cuadros singulares como “La habitación amarilla” (1911), que trae a la memoria la de Van Gohg; “El violinista” (1912 -1913), “Soledad” (1933), “Los tejados rojos” (1953) cuadro del Cengro Pompidou; “La Guerra” (1964 – 66); “La casa azul”, "Don Quijote" o “El muro de las lamentaciones”, que crea un espacio singular con un trazo casi naif. “El título del cuadro “Entre perro y lobo” podría estar mal traducido de la expresión francesa “Entre chien et loup” , que significa “Entre dos luces”, tal y como señala la escena del cuadro.

En suma, una exposición para disfrutar de un artista que cuenta historias con gran sentido del trazo y el color –incluido el negro-; que logró un propio lenguaje y que atraerá público, como se desea con este tipo de muestras en el Museo Thyssen.


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domingo, 13 de marzo de 2011

“Heroínas”, un exposición sobre el papel de la mujer en la Historia

Heroínas
Museo Thyssen-Bornemisza
Fundación Caja Madrid
Madrid
Del 8 de marzo al 5 de junio de 2011





Julia Sáez-Angulo


Se quiso inaugurar el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, esa fecha que conmemora la ignominia de unas mujeres muertas abrasadas por su resistencia y reclamación de igualdad laboral. Las Fundaciones Thyssen y Caja Madrid han querido recordar esta fecha con una exposición, no de tesis alguna, sino de visualidades a lo largo de la Historia del Arte. Una muestra de atracción de público, comisariaza por Guillermo Solana, conservador jefe del museo Thyssen-Bornemisza.

Los apartados de la exposición se denominan en el Museo Thyssen: Soledad; Campesinas, Cariátides; Ménades y Bacantes; Cazadoras y Atletas; Vírgenes acorazadas y El retorno de las amazonas. En la Fundación Caja Madrid: Magas, Mártires y Místicas; Lectoras y Ante el espejo. En total 120 obras para documentar a propuesta.

El recorrido es inmenso, desde la mitología greco-romana y del santoral cristiano, a las fotografías provocadoras y subversivas de artistas feministas de hoy. Los personajes míticos, religiosos, literarios, artísticos o documentales van desde Ifigenia a Frida Khalo, pasando por Penélope, Atenea, Artemio, Atalanta, Circe, Medea, Safo de Lesbos, Juana de Arco, Santa Catalina de Siena, Santa Eulalia, Santa Teresa de Jesús, María Magdalena, Artemisa Gentileschi...

La mujer y su imagen. Las mujeres (en gran mayoría visitantes de los museos respecto al hombre según las estadísticas del Ministerio de Cultura) estarán encantadas con esta exposición que les ofrece en su mayoría la visión masculina en el arte sobre la condición de mujer relevante. “Ciudad de las mujeres”, la han calificado los textos del museo, con afirmación exagerada. La exposición, salvo alguna excepción recorre el siglo XIX hasta nuestros días. Una visión por tanto cercana al período de la modernidad, en el que la mujer se iba imponiendo paulatinamente por los empeños y necesidades de la Historia.

Cuadros llamativos y hermosos


Hay cuadro hermosos y singulares como el célebre Caravaggio de Santa Catalina de Sinea, joya de la Colección Thyssen que ha “viajado” a la Fundación Caja Madrid. El esplendor de la composición de este cuadro es sólo comparable a la “Magdalena” de Ribera del Museo del Prado.

Curioso el mundo de las mujeres lectoras de cartas o libros (también la estadística oficial la pone por delante de los hombres en lectura de narrativa), con cuadros hermosos como el de Gerhard Richter de 1994 o la de Gustav Adolph Henning de 1928. No podía faltar el “Autorretrato” femenino, con la archi-presente mexicana Frida Khalo a la cabeza, ya que, con frecuencia, se ha criticado a la mujer creadora, por tomarse a sí misma y a su mundo como motivo de su expresión. El cuadro de Berthe Morissot de 1885 es otra obra deliciosa de esta impresionista que dio presencia femenina al movimiento junto con Mary Cassat.

Curioso el cuadro “Ifigenia” (segunda versión) de 1871 de Amselm Feuerbach, donde la mujer espera mirando al mar, sin duda en Taúride esperando al hermano, frente a la representación habitual de esta figura como sacrificio de una mujer joven que sale al encuentro de su padre.

Interesante la “Pietá” de Marina Abramovic de 2005 en la que invierte los papeles del género y es el hombre el que sostiene en sus brazos a una muchacha guerrera; ambos ataviados con armaduras. También “Juana de Arco” de Rossetti, con la belleza helénica de Jane la célebre modelo del grupo prerrafaelita. Hermosos igualmente los cuadros de Alma Tatema.

En suma, una exposición para ver, disfrutar y quizás reflexionar sobre la mirada que se hace sobre la mujer en la Historia y otros campos.



jueves, 25 de febrero de 2010

"Monet y la Abstracción" en el Museo Thyssen-Bornemisza

Monet y la Abstracción
Museo Thyssen-Bornemisza
Paseo del Prado. Madrid
Del 23 de febrero al 30 de mayo de 2010
Comisaria: Paloma Alarcó



L.M.A.


El Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid presentan la exposición Monet y la abstracción, un recorrido por la obra del gran pintor impresionista francés planteado desde una perspectiva diferente y hasta ahora nunca vista en el contexto de una exposición temporal de esta envergadura: la de su relación con el desarrollo de la abstracción en la segunda mitad de siglo XX.

Desde sus etéreos paisajes londinenses hasta las monumentales representaciones de su jardín deGi verny, donde pasó los últimos cuarenta años de su vida, la muestra analizará cómo lapermanente obsesión de Claude Monet por captar la instantaneidad le llevó a desdibujar larepresentación pictórica y le condujo prácticamente a las puertas de la abstracción; y cómo, a mediados del siglo pasado, la joven generación de pintores abstractos americanos y europeosredescubre su arte, le encumbra como profeta indiscutible de las corrientes matéricas de la abstracción, situándole definitivamente en el lugar fundamental que hoy en día ocupa en del arte.

Jackson Pollock, Mark Rothko, Willem de Kooning, Sam Francis, Joan Mitchell, Adolph Gottlieb,André Masson, Philip Guston o Gerhard Richter, entre otros, fueron algunos de estos jóvenes artistas que volvieron la vista hacia Monet.

Su obra podrá contemplarse ahora, a lo largo de todo el recorrido de la exposición, en un interesante diálogo con la del maestro impresionista, poniendo de manifiesto sus múltiples conexiones. Mostrar el arte de Claude Monet bajo esta nueva luz, permitirá analizar la importante influencia del pintor francés en el desarrollo de ciertos aspectos de la abstracción de la segunda mitad del siglo XX y, por tanto, su papel fundamental en el desarrollo de la modernidad.

En total, más de un centenar de obras se han logrado reunir para este nuevo proyecto conjunto del Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid, que ha contado también en esta ocasión con la imprescindible colaboración del Musée Marmottan Monet de París, donde se presentará la muestra en el verano de 2010, tras su paso por Madrid.

El museo parisino ha cedido para la ocasión una magnífica selección del importante legado del pintor francés que conserva en sus fondos. Destacan igualmente los préstamos de numerosos museos y colecciones particulares de todo el mundo, principalmente de Europa y Estados Unidos.