La isla de la Cité en el río Sena. París
Julia Sáez-Angulo
Fotos: Isabelle Hirschi
8/12/24.- La catedral se levantó para ella: María de Nazaret, Nôtre Dame, Nuestra Señora de París. Una catedral gótica, con reminiscencias románicas, que iba a ser una cabeza de fila de otras muchas catedrales, que sembraron Europa de espiritualidad y cultura. Nôtre Dame de París se ha reabierto a los fieles y al público en general, el 8 de diciembre de este 2024 en curso, festividad de la Inmaculada Concepción, un dogma, una verdad de fe, que eso significa dogma, en el que España estuvo muy implicada y, por ello, la liturgia romana le permite celebrar dicha festividad, aunque la fecha caiga en domingo, que es el día del Señor y no cede ante santo alguno.
María de Nazaret fue una mujer insigne, porque según la doctrina cristiana albergó en su seno al Hijo de Dios. Santa María, que cuenta con el culto de hiperdulía, por encima de todos los santos, que reciben tan solo el culto de dulía, al decir de los teólogos. “Más que ella, sólo Dios”, se dice en el canto sacro. A Dios se le adora, sólo a Él se le puede adorar. A la Virgen María, se la venera de modo especial, pero nunca se la adora. He ahí la diferencia. Pero María es la Omnipotencia suplicante ante el Altísimo.
Ella, María de Nazaret, mereció una catedral sublime, construida entre 1163 y 1245 -no había prisa para hacer las cosas bien-, patrimonio de toda la humanidad, al decir de la UNESCO, catedral que sumió al mundo en un shock, cuando se incendió en abril de 2019. Una catedral que viene del Medioevo y que es orgullo de que los hombres son capaces de construir y ornamentar en honor de una Mujer, santa entre los santos. Una mujer que nos dejó uno de los cantos bíblicos más bellos: el Magníficat.
Catedral alude a cátedra, sede del Obispo, desde donde se imparte la doctrina de la fe. Y en este sentido, la primera catedral, se instaló en la cristiandad fue en Ecchmiadzin (Armenia), a principios del siglo IV. Y la primera catedral gótica fue la de Saint-Étienne de Sens, en 1135, aunque no fuera consagrada hasta 1163. Pero la catedral gótica por excelencia ha sido siempre la de Nôtre Dame de París, se construyó ente 1163 y 1245 -no había prisa para hacer las cosas bien. Situada en un emplazamiento privilegiado como es la isla de la Cité, en medio del río Sena, desde sus dos torres se puede contemplar la ciudad de París, que fue capital cultural del mundo durante muchos años.
Nôtre Dame, una catedral que inspiró a Victor Hugo su novela “Nôtre Dame de París”, con tres personajes singulares como son: la gitana Esmeralda, el jiboso Quasimodo y el deán. Una catedral con un vitral espléndido, en el rosetón norte, que ha sido emulado en su pintura, por el artista Alfonso Sebastián. Una catedral, que cuenta con 800 años y, en suma, digna de una mujer insigne: María de Nazaret, de la que ayer se celebró la fiesta de su Inmaculada Concepción.