Mostrando entradas con la etiqueta Restauración de Arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Restauración de Arte. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de diciembre de 2025

"El arte de restaurar" Mecenazgo de la Fundación Callia en la Academia





         La Academia expone una selección de veinte obras maestras de su colección restauradas en el marco del programa de colaboración con la Fundación Callia.

Pinturas sobre lienzo y tabla de artistas relevantes de la pintura italiana, flamenca y española, de los siglos XVI y XVII, que han recobrado todo su esplendor y significado.

    Obras de Guido Reni, Zurbarán, Velázquez, Bellini, Vaccaro, Rizzi, Juan de Juanes, Francisco Herrera el Viejo...


     L.M.A

    Madrid, 4 de diciembre de 2025. Esta mañana ha tenido lugar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando la presentación a los medios de la exposición El arte de restaurar. Mecenazgo de la Fundación Callia en la Academia. En la rueda de prensa han participado Tomás Marco, director de la Academia; Carmen Reviriego, presidenta de la Fundación Callia; Víctor Nieto, académico delegado del museo, calcografía y exposiciones, y comisario de la muestra.

Tomás Marco ha agradecido la generosa colaboración de la Fundación Callia, que posibilita la restauración de obras de arte del patrimonio de la Academia. Por su parte Carmen Reviriego, ha subrayado la importancia de “transmitir a la sociedad a través del ejemplo, la suerte de dar”. Para Víctor Nieto las obras de arte “desde su creación comienzan a degradarse, y es la restauración la que tiene por objeto parar esa acción”, ha tenido palabras de reconocimiento al espléndido trabajo realizado por los restauradores, quienes gracias a su experiencia y conocimiento determinan cuándo “detenerse a tiempo”.

La Academia custodia un valioso patrimonio artístico, asumiendo el objetivo fundamental de conservar, estudiar y difundir ese acervo en las mejores condiciones posibles. En épocas pasadas las restauraciones eran ejecutadas por artistas que intervenían las obras según criterios subjetivos y técnicas artesanales, a partir de la década de los sesenta del pasado siglo comenzó a desarrollarse como una disciplina científica y técnica, estableciendo métodos rigurosos y respetuosos con la integridad física e histórica de la obra, además de definir el papel de los restauradores, afianzando su profesionalización.

En los últimos años, la Academia ha puesto en marcha un amplio programa de restauración que ha contado con el generoso mecenazgo de la Fundación Callia. Gracias a esta colaboración ha sido posible la intervención en destacadas obras de arte de su patrimonio. Una selección de veinte de estas obras maestras conforma la exposición actual.

En el proceso de restauración ha primado el respeto por la obra original y la reversibilidad de los materiales empleados, devolviendo el equilibrio cromático y entonación lumínica, propiciando así su correcta comprensión y lectura. En consecuencia, los especialistas Rafael Alonso y Alfonso Castrillo, procedieron a la consolidación pictórica y la eliminación de repintes, barnices oxidados, estucos y anomalías ocasionadas por limpiezas selectivas y otras intervenciones anteriores que distorsionaban la obra original. El exquisito tratamiento de los lienzos, por parte del primero, ha recuperado la profundidad de los espacios, los volúmenes de las figuras, las transiciones de luz y sombra y el cromatismo primigenio, mostrando la técnica de cada artista.

La pintura sobre tabla conservada en la Academia constituye un testimonio representativo de esta modalidad artística previa al siglo XVII, con ejemplos significativos de arte flamenco, español e italiano. El estudio y tratamiento llevado a cabo por Alfonso Castrillo ha ampliado el conocimiento de la evolución técnica de los soportes y de los cambios en los procedimientos pictóricos.


Las obras restauradas hacen partícipe al espectador de la fabulosa instrumentalización de la luz del maestro Giovanni Bellini en El Salvador, o de la exquisita factura realista de los bodegones de Willem Claesz Heda o Jan Brueguel el Viejo. De igual modo trasciende el misticismo y espiritualidad de las obras religiosas de los siglos XVI y XVII representadas con técnicas plásticas diversas, ya sea valiéndose del contraste de la expresividad cromática -Juan de Juanes y Francisco Herrera el Viejo-, de tendencias tenebristas -Andrea Vaccaro-, o del delicado equilibrio entre las formas más clasicistas y el claroscuro caravaggesco del Cristo abrazado a la cruz de Guido Reni.

La exposición se completa con videos y paneles explicativos del proceso llevado a cabo, información de la procedencia y características intrínsecas de cada obra, favoreciendo la comprensión y valoración del esmerado trabajo realizado. 

 

“(…) se restaura para conservar una realidad que necesitamos conservar por motivos espirituales absolutamente precisos. El ideal en la técnica del oficio y de la ciencia es, con el rescoldo de la antigua llamarada, provocar todo el incendio que abrasara el alma en otro tiempo y que debe de abrasarla siempre por el dictado del artista creador (…)”.




(José Chacón Montoro, aspirante a la plaza de restaurador de pintura convocada por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1920)

martes, 10 de abril de 2018

María López de Castro: La Restauración de una Obra de Arte: La fundamental colaboración pluridisciplinar


-->






Julia Sáez-Angulo

            Junio 2018.- MADRID .- María López de Castro es  Conservadora y Restauradora de Bienes Culturales y especialista en Pintura por el Instituto per l’Arte  e il Restauro Palazzo Spinelli de Florencia y la Escuela de Restauración de Madrid. Lleva más de dos décadas desarrollando su labor de manera ejemplar  para Instituciones públicas como la Soprintendenza ai Beni Istorici e Artistici de Florencia, Siena y Arezzo, el Museo Bruschi, La Casa Museo Cesare Brandi o el Ayuntamiento de Arezzo y privadas, empresas especializadas del sector, Coleccionistas y particulares en Italia y España.
Ha restaurado pintura  de los s. XV- XIX, obra de Juan de Juanes, Lorenzo de Ávila, Fran Halls, Julio Romero de Torres, M. Fortuny, R. Casas, E Meifrén i Roig, Miró o Picasso entre otros y Patrimonio Histórico Artístico BIC en lugares emblemáticos como la Catedral de Burgos, La Sagrada Familia de Barcelona, el Palau de la Música catalana, Palazzo Laparelli- Pitti en Toscana, o el Museo Naval de Madrid. Trabajó  durante 10 años en Florencia donde estudió en profundidad  y  puso  en  práctica  todas las técnicas de pintura tradicionales de los antiguos Maestros   florentinos del Renacimiento. Actualmente  lleva  a  cabo  su labor en su Estudio del Barrio de Salamanca en Madrid donde Instituciones, Coleccionistas, Antiquarios   y   Particulares,   siguen confiando en su minuciosidad y buena praxis.
1. ¿Cómo nació su vocación para restaurar pintura?
            Desde niña sentí una inclinación e interés hacia la conservación de objetos, me gustaba cuidar, arreglar y mantener en buen estado  las antigüedades  familiares y me pasaba los veranos con “cepillitos” y brochas limpiando trilobites, fósiles, que encontrábamos en las  excursiones con mis abuelos por  las Merindades de Castilla la vieja. El legado de la actividad humana que ha llegado hasta nosotros constituye nuestras señas de identidad y memoria colectiva, y nuestra misión por tanto es transmitir ese legado a generaciones futuras, no sólo para su estudio y disfrute, sino también para preservar esa memoria e identidad como integrantes de una colectividad. Siempre he seguido la filosofía de la prevención, inculcada por mi  familia,  y la he  aplicado a todas las facetas de mi vida, también a la profesional. Hoy día el restaurador es conservador y la prevención es una disciplina: La conservación preventiva y es una tarea pluridisciplinar.

Recuerdo que, a menudo, me regalaban pinturas, ceras, acuarelas y escuchar desde pequeña eso de “ que bien dibuja” “ a ver cuando nos pintas un cuadro” “María arregla esto o aquello”, era muy “manitas” y detallista, según mi madre. Siempre ví pintura y muchos objetos del s.XIX en la casa de mis bisabuelos, me fascinaba entrar allí y documentarlo todo.  Era una apasionada de las visitas a las  Iglesias Románicas, la comarca de las Merindades está salpicada de ellas. Quería ser pintora y trabajar en Iglesias, ocupandome del mantenimiento de los objetos que había dentro, tenía 5, 12 años. Entre los doce y los 19 años continué con las clases de dibujo y  pintura y  me decante por diplomarme directamente en Conservación y Restauración de Bienes Culturales, deseaba restaurar los lienzos del s. XVI que había visto en el Seminario Diocesano de Vitoria -donde vivíamos entonces- pero no tenía ni los conocimientos ni el título, visualizaba los cuadros ya terminados pero no sabía cómo restaurarlos. Fue mi primer trabajo como profesional del sector.

Estuve viajando por España restaurando patrimonio histórico artístico en Iglesias y Monasterios: los retablos del Monasterio de Piedra en Zaragoza, tallas policromadas y pintura del s. XVII en el Monasterio de Santa María de la Vid en Burgos, la Colegiata de Covarrubias, los frescos manieristas de Cesare Arbasia en el Palacio de Santa Cruz en Ciudad Real, retratos del s.XIX de la Galería de Retratos del Museo Naval etc  y sentí la misma necesidad, pero de hacerlo en la Toscana, me fui a Italia y me matriculé en la Escuela de Restauración de Florencia donde tuve la oportunidad de estudiar en profundidad y poner en práctica todas las técnicas de pintura de los antiguos maestros Toscanos y otros. Empecé a colaborar en restauración de patrimonio mueble e inmueble  BIC, para la “Soprintendenze ai Beni Artistici ed Architettoniche” de  Florencia, Siena y Arezzo.  La pintura ha formado parte de mi vida en el día a día desde entonces, han pasado más de 20 años.

2. ¿Que prefiere pintura clásica o contemporánea?
            Desde el punto de vista profesional, soy especialista en pintura antigua, como ocio me interesa  estudiar nuevos autores y su obra en el contexto de la  hipótesis de la  intertextualidad que hay en las obras contemporáneas con las clásicas, pues, independientemente de que siempre cada obra muestra reflejada la realidad social de su tiempo, también tiene en sí misma las realidades que la antecedieron en la historia, y mientras más actual sea la obra, existe la posibilidad de que incluya mayor cantidad de intertextos.
            Soy asidua de Museos y Colecciones, siento la necesidad de, simplemente, “observar”. Si la obra está restaurada me fijo en las reintegraciones cromáticas, el barnizado, la iluminación... y me documento sobre el autor, la técnica, la iconografía, el contexto histórico, la relación con otros autores de la época y analogías con autores de otras decadas etc. Profesionalmente  me apasionan las obras con “siglos de vida”, las realizadas sobre telas antiguas, las que preparaban los aprendices en los talleres siguiendo las pautas de Cennino Cennini, las historias materiales densas. Realizar el primer análisis  organoléptico basado en la observación es siempre un momento único ya que cada obra es un mundo y tiene unas necesidades específicas. Este primer exámen inicial nos permite ya establecer unas pautas de los tratamientos que se deberán realizar y que han sustentarse en los resultados de los estudios técnicos físico químicos. La interpretación de estos estudios es fascinante,no sólo aportan unos datos valiosísimos a la hora de establecer un protocolo de actuación y unas metodologías adecuadas antes de acometer una restauración, también  nos acercan a la faceta más humana del artista, por ejemplo, una FDIR nos permite ver el dibujo subyacente, “ i Pentimenti”, los cambios en la composición, esas  vacilaciones del artista. Es muy bonito descubrir cómo el artista ha ido haciendo la obra y no es posible a simple vista.   

Durante los 10 años que estuve trabajando en Florencia tuve la oportunidad de experimentar in situ  la revisión y estudio de la antigüedad clásica greco romana que tuvo lugar en el Renacimiento Florentino durante el  “quattrocento” y el “Cinquecento”, y de  profundizando en el conocimiento y las técnicas de las   producciones pictóricas de este periodo, así como de la producción mural del “Duecento” y el “ Trecento”. Realizabamos restauraciones de Patrimonio Histórico Artístico  BIC en Florencia, Siena, Arezzo, Lago di Como... estuve también en el LAquila en la Iglesai de Santa María de Fossa restaurando pinturas gran formato  ( 25 m2) del s. XVII y XVII antes del terremoto del 2009, para la “Soprintendenza ai Beni Istorici e Artistici” de Abruzzo. Al volver a España, durante los 5 años de vida profesional entre Barcelona, Madrid y Málaga, profundice en la pintura del s. XIX, me apasiona el género costumbrista por lo que tiene de pintoresco, popular e imaginativo, y como reflejo de hechos cotidianos de la sociedad y cultura coetáneos al artista, disfruto tremendamente en el Museo Carmen Thyssen de Málaga que visito a menudo.

 3. ¿Hay mucha pintura que restaurar en España?, ¿Donde?
             Si nos ajustamos a las categorías de Pintura y Dibujo, dentro de los Bienes Muebles de interés Cultural ( BIC), los inscritos en el año 2016 fueron  un total de 22.114, cifra que representa un aumento del 8,6% respecto a la del año anterior.  Destacan las categorías de Pintura y Dibujo, representaría el 35,7%.   Por comunidades, Bienes inmuebles inscritos como Bienes de Interés Cultural declarados por comunidad autónoma hay mayor número en Andalucía, Islas Baleares,  Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León. Cuántas  de estos bienes de ellas necesitan una intervención de restauración? habría que ver los informes técnicos y cada obra en particular  para determinar el estado de conservación actual y comprobar cuales necesitan ser restauradas.

Fuente. Anuario de Estadísticas Culturales 2017 | Patrimonio.http://www.mcu.es/culturabase/pdf/Nota_resumen_Patrimonio.pdf

4. ¿Que trabajos más sobresalientes ha hecho hasta ahora?
            He restaurado más de 500 piezas de autores de primer orden como Juan de Juanes, Lorenzo de Ávila, Caravaggio, Fran Halls, C. de Haes, Julio Romero de Torres, J. Moreno Carbonero, Agustí Almar, D. Bécquer, M. Fortuny, A. Beruete y Moret, R. Casas, E. Meifren i Roig, P. Picasso y J. Miró etc. y muchas anónimas del s. XVI-XVII, o de escuelas, del círculo o del taller de pintores de primer orden, también mucha copia del s. XIX, igualmente importantes para mí por su valor sentimental para una Diócesis y sus feligreses  o para un cliente particular. Me conmueve el valor sentimental de un objeto artístico para una persona o grupo y los protocolos de actuación son los mismos que si la obra fuese de primer orden. Este trabajo es vocacional y cada obra es única y necesita un tratamiento específico, siempre hay sorpresas.
            Recuerdo con entusiasmo  la catalogación, inventariado y restauración de la colección particular de CESARE BRANDI en su CASA-MUSEO en Villa Vignano, Siena. Bienes muebles de los s. XV-XIX, la propiedad llevaba cerrada varios años, encontré el diario de su hermano, documentación personal de Cesare Brandi, fue el primer paso para que la Villa se convirtiera en la primera CASA-MUSEO de Italia. Cada trabajo realizado ha sido especial y único, cada obra es un mundo y necesita un tratamiento específico. Fue un hito la restauración de  “ La Circunscisión “, O/T de ls. XVI  atribuido a Baldassare Galdiani por la galeria Sothebys de Mónaco, trás la investigación de el Prof. Excm. Don Matías Diaz Padrón resultó un Lorenzo de Ávila (1507-1570) -“Tendencias del Arte” n.46-.

            He sido responsable y he dirigido diferentes proyecto y colaborado en otros: Restauración las yeserías policromadas del S. XVII de la Sacristía Mayor del Templo Catedralicio de Burgos, los mosaicos y material pétreo de la Sala Millet en el Palau de la Música Catalana- obra del arquitecto modernista LLuís Domenech i Montaner-, en la Basílica de San Felix de Gerona descubrimos pintura del s. XIV debajo de una gruesa lechada de cal en las claves góticas y nervios de la nave central, la restauración de 16 lienzos del s. XVII de la escuela de V. Carduccio en el Claustro del Monasterio del Corpus Christie de madrid, las decoraciones murales del s. XVIII del Palazzo Laparelli- Pitti en Cortona, las pinturas de  la Pieve di San Cresci en el Chianti, la Capella loggia del “Cinquecento” dei Biancchi en Florencia, las pinturas murales de 1798 en el Palazzo delle Statue, sede de la Soprintendenza di Arezzo, etc. realizados para la “Soprintendenza ai Beni Istorici e Artistici” de Florencia, Siena y Arezzo, Archidiócesis de Burgos y el Ayuntamiento de Arezzo.


5. ¿Que se requiere para bien Restaurar: Conocimientos, paciencia , química?
            Desde mi punto de vista, se requiere una formación técnica, científica y artística basada en el trabajo interdisciplinar y práctico sobre obra real y en la profundización de los conocimientos técnicos específicos apoyados por las nuevas tecnologías, así como valores de sensibilidad y honradez, implícitos en el campo de la conservación y restauración de Bienes Culturales especialmente en Pintura, y un total y absoluto respeto al original,el conocimiento del objeto y de su mecánica constructiva  así como de su significado social mediante el estudio pluridisciplinar.

Imagínese, restaurar un objeto cultural, implica intervenir directamente sobre él, por ejemplo los procesos de limpieza de la superficies pictóricas, son irreversibles, y por ello deben realizarse por equipos multidisciplinares y altamente cualificados. El conservador-restaurador debe dominar los procesos de restauración en todas sus fases. La formación continuada a lo largo de la vida profesional la entiendo como un deber y obligación.
            Personalmente, disculpeme,  mi participación en proyectos está orientada y se basa en valores de profesionalidad y respeto, estoy interesada en la participación iniciativa, creatividad y trabajo en equipo, un espíritu de colaboración, ética y compromiso. Mis intereses van orientados a la concienciación y difusión en materia de conservación preventiva.

6. ¿Se respeta la legibilidad histórica de la obra?
            Es premisa fundamental que así sea,  intervenir  directamente sobre un bien cultural para detener, en lo posible, daños y degradación, deben ser actuaciones que respeten la fisonomía del objeto tal como ha sido transmitida por sus naturales y originales vehículos materiales.
El mantenimiento y la conservación preventiva,  son una parte fundamental para preservar el Patrimonio de todos. Estas acciones tienen que ser organizadas con una investigación sistemática, inspección, control, seguimiento y pruebas específicas que ayuden a  preservar el posible deterioro y tomar las adecuadas medidas preventivas para evitarlo y evitar la intervenciones directas sobre la obra que han de ser las mínimas y de la máxima efectividad y deben estar sustentadas en previos estudios técnicos, como ya hemos comentado.

7. ¿Que desaguisados se han cometido en este campo?
            Desde mi punto de vista como profesional del sector, si que es cierto que se han dado restauraciones desafortunadas en el pasado, entiendo que eran producto de la falta de un consenso general, no existían protocolos de actuación, y muchas de estas dudosas intervenciones eran realizadas por personas habilidosas o artistas pero que no tenían formación en materias de conservación. Sin embargo han existido magníficos profesionales que han hecho posible que podamos disfrutar de un excelente patrimonio y cuyos criterios se adelantaron a su época.
Como conservadora, entiendo que antes de restaurar una obra de arte, para llevar a cabo una intervención directa sobre la el objeto cultural, deben haberse agotado todas las posibilidades de conservación preventiva. Las intervenciones directas se deben sustentar en estudios técnicos previos y han de ser la mínimas con la máxima eficacia, reversibles y con absoluto respeto a la creación del artísta. Para preservar una obra en condiciones óptimas, tantas veces basta usar la lógica o el sentido común, es decir, adoptar medidas que estén a nuestro alcance para minimizar la incidencia de los factores que alteran las obras- luz, humedad, temperatura, contaminación atmosférica, productos de limpieza, embalaje y traslado de las obras…- excepto en el caso de los Museos o Instituciones, no es preciso implementar grandes infraestructuras para lograrlo. Asesoro y trato de concienciar a mis clientas en este aspecto fundamental.
8. ¿Qué libros recomendaría usted para conocer las restauraciones realizadas en nuestro Patrimonio?
Las publicaciones referentes a ello de los diferentes organismos a nivel nacional e internacional.  Hoy día con las nuevas tecnologías podemos acceder en “un click “ a los portales del IPCE, del MEDC, ISIC, de los Museos, Pinacotecas y Colecciones Nacionales e internacionales. Es muy cómodo llevar los enlaces a estos portales en la pantalla del móvil y poder descargar documentación relacionada en cualquier momento. El IPCE publica la revista  “Patrimonio Cultural de España” en español e inglés, no sólo para conocer los proyectos de investigación e intervención realizados, también para generar un espacio de diálogo interdisciplinar en el que todos los profesionales nacionales e internacionales puedan reflexionar sobre su experiencia.
9. ¿Donde esta el mejor taller  de restauración oficial o institucional de Europa y España?
Entiendo que todos los talleres institucionales cuentas con las instalaciones, laboratorios y tecnologías adecuadas para ser grandes referentes del sector y cumplir las funciones para las que fueron creados. Me parece que sería injusto citar a unos sí y otros no.
10. ¿Qué profesionales han sido cumbre en este campo?
En la literatura de la restauración hay muchos que han marcado un hito, sería injusto citar solamente a algunos de ellos y olvidar al resto, pero si recuerdo los años de estudiante, personalmente me gustaría destacar el privilegio de haberme formado con grandes referentes del sector como el Excm. Prof D. Matías Diaz Padron y D. Ubaldo Sedano Espín, así como el profesorado de el Instituto de Restauración de Florencia, todos ellos referentes del sector de Historia, Conservación- restauración y del campo de la química aplicada a la restauración.
11. ¿Es cierto que un pintor no puede restaurar su propia obra?
Entiendo que si  el pintor en cuestión es Conservador- Restaurador y riguroso en la aplicación de las metodologías adecuadas, si puede restaurar la obra siguiendo los protocolos de actuación actuales. Como pintora amateur, he restaurado daños mecánicos en mis propias obras, realizaba copias de bodegones de F. Snyder, Brueghel el viejo y copias impresionistas para pagarme mis viajes culturales en Italia.
12. ¿ El IPHE, es mejor que el Restauro de Roma o el IRPA de Suiza?
Encuentro que los tres organismos institucionales  son referentes en el sector y cumplen  con sus funciones de elaboración y ejecución de planes para la conservación y restauración de los bienes muebles e inmuebles del patrimonio histórico, la investigación y estudio sobre criterios, métodos y técnicas para la conservación y restauración del mismo, la formación de técnicos y especialistas en conservación y restauración de los bienes inmuebles y muebles, el fomento de la participación con otras administraciones públicas etc.
13. ¿Esta feminizada la profesión del restaurador de Arte?
Si he tenido esta percepción cuando era estudiante, éramos casi todas alumnas,  lo que no quiere decir que esta fuera una una actividad femenina o sensibilera. Tendría que consultar las estadísticas actuales desagregadas por sexos, cuantos mujeres y hombres estudian Bellas Artes y porque especialidad se decantan profesionalmente para aportar datos concretos. En el estudio somos dos mujeres restauradoras pero trabajamos con equipos pluridisciplinares donde he tratado con más hombres; en carpintería, transporte y embalaje, en los laboratorios, los proveedores de materiales...
14. ¿Qué proyectos tiene?
Estamos restaurando el conjunto escultórico barroco del Convento de las Franciscanas Concepcionistas en Madrid y  la restauración de los daños mecánicos y limpiezas de telas de  E. Meifren i Roig del Gabinete Literario de las Palmas de gran Canaria.
En paralelo preparo un proyecto  de voluntariado dentro del programa de conservación del Monasterio Cisterciense de Santa María de Rioseco en el Valle de Manzanedo al Norte de Burgos -la junta ya ha iniciado los trámites para declararlo BIC-, que iniciará con la restauración de una de las claves barrocas policromadas.
Seguir  atendiendo el área de restauración de pintura de caballete y talla en el estudio y formándome en nuevas técnicas y materiales.  Nuestro clientes son instituciones públicas y privadas, coleccionistas, anticuarios, galerías y particulares de toda la vida. Realizamos las visitas técnicas, asesoramiento y los tratamientos de conservación- restauración necesarios, ofrecemos un servicio de laboratorio para análisis científicos, documentación fotográfica, redacción de  informes técnicos y servicio de consulting en conservación  preventiva con la finalidad de evitar el deterioro de las obras y preservarlas. Nos implicamos y  hacemos un seguimiento de la obra hasta su reubicación final y un seguimiento posterior. Es un trabajo muy vocacional.
-->

martes, 3 de julio de 2012

Rosario de Juan, octogenaria conservadora y restauradora de arte



Virgen de de la Rosa de Scipione Pulzone (Museo de Huesca)



Julia Sáez-Angulo

         Ha cumplido 80 años, pero sigue eficiente y firme en su profesión como conservadora y restauradora de arte, así como en la docencia de su disciplina. Rosario de Juan (Barcelona, 1932), Charo de Juan para colegas y alumnos, ejerce su trabajo en Huesca y la provincia, donde reside. Una de sus hijas ha “heredado” su profesión.

         Por las manos de Charo de Juan han pasado decenas de imágenes de la iconografía cristiana: tallas, cuadros, credencias y toda clase de muebles, objetos, textiles… Conoce la resistencia de todos los materiales como piedra, madera, lienzos, cerámicas, sedas… “Cada uno de ellos tiene su tratamiento y hay que saber cual es el adecuado para respetar su resistencia”, explica.

         En sus palabras de habla de colas animales y vegetales –siempre naturales--, cola de conejo, betún de Judea, ceras naturales, pintura al agua, láminas de pan de oro… “Es importante que la restauración sea siempre reversible para evitar aditivos definitivos o perversos a la lectura original o histórica de la pieza”, indica Charo de Juan, conocedora de las Cartas y tratados internacionales sobre la restauración artística, recomendado por la Unesco.

Ella cuenta infinidad de anécdotas sobre su trabajo. Le hace feliz restaurar un mueble decrépito pero noble que llega a su taller o un cuadro de san José que su propietaria pensaba mandar a la basura ,porque sólo le interesaba el marco. Es como si devolviera a la vida algo moribundo que merece la pena rescatarse como testimonio de un pasado artístico o etnográfico.

Ha restaurado diversas tallas, artesonados y muebles para el santuario de Nuestra Señora de los Ángeles en Torreciudad, donde ha saludado  a monseñor don Javier Echevarría, prelado del Opus Dei. La restauradora elogia ciertas imágenes o puertas mudéjares salvadas de la desidia o el desescombro.

“La restauración es un trabajo lento y laborioso que exige tiempo y paciencia. Es algo vocacional”, explica Charo de Juan, una persona silenciosa y pausada, acorde con su tarea. “Es importante la labor docente y documental sobre restauración, que se ejerce sobre alumnos o gente interesada, porque de ahí se deriva el aprecio y la conservación por lo antiguo”. Ella sabe que hay piezas que sin tener excesivo valor material tienen valor etnográfico por su rareza o escasez.

Virgen del Niño peinadico

Charo de Juan ha llevado a cabo una indagación o investigación del cuadro del siglo XVI “Virgen de la Rosa”, pintado por Scipione Pulzone (il Gaetano). “El original se encuentra en el museo diocesano, antes lo estaba en la catedral de Huesca, pero he encontrado hasta cinco copias”, algo que indica la buena acogida de esta imagen a la que doña Dolores Albás, madre del fundador del Opus Dei,  llamaba “la Virgen del Niño peinadico” por el cuidado bucle que el Infante luce en medio de su cabello”, dato que su hijo recordaba con afecto.

Una de esas copias está en el pueblo oscense de Alqueza y otra en Roma, explica la restauradora. La sacristía del santuario de Torreciudad cuenta con otra copia reciente, donación de la pintora peruana Cecilia, enmarcada en un soberbio marco barroco colonial.

Charo de Juan imparte sus clases en el centro cultural y social de Entrearcos (Barbastro), de donde han salido alumnas dotadas de talento para restaurar. Su taller de restauración se hace presente en la feria de antigüedades de Barbastro, que tiene lugar el mes de noviembre, a la que acuden profesionales franceses y catalanes, además de aragoneses, para vender sus piezas a buen precio. “Hay un cierta cultura de la restauración artística en Huesca que vale la pena mantener y potenciar”, dice.

La conservadora habla también del valioso patrimonio artístico de Aragón o de la espléndida restauración de la catedral de Huesca, digna de una prolongada visita. “Ha quedado muy luminosa”. Ciertamente lo está. Sólo echa de menos la presencia iconográfica de un santo local, tan presente en la zona, como es san Josemaría Escrivá. (En mi reciente visita a Oxford no faltaban dos cuadros – a falta de uno—con la efigie del venerable cardenal Newman en el Oratorio de san Felipe Neri, donde el oxoniense dejó su huella de oración).


        

domingo, 17 de abril de 2011

Ubaldo Sedano: La restauración mantiene la imagen de la obra de arte en su paso por el tiempo




Julia Sáez-Angulo



Ubaldo Sedano Espín es pintor, conservador y director del Departamento de Conservación-Restauración en la Fundación Thyssen-Bornemisza en Madrid. En esta entrevista nos habla de su trabajo.

-¿En qué medida la restauración nos devuelve las obras de arte del pasado?
La restauración intenta mantener la imagen en que se ha transformado la obra, producto del paso del tiempo, para poder conocerla, disfrutarla y trasmitirla a las generaciones que nos preceden. Un artefacto producto del quehacer humano nunca será el mismo desde su creación, evoluciona y se trasforma debido a la evolución de sus propios materiales. Los procesos de restauración intentan suspender en el tiempo esta imagen, retrasar el envejecimiento material y por lo tanto su transformación y en última instancia, su destrucción.

-¿Cuáles son los mandamientos claves de un restaurador?
Total y absoluto respeto al original, mínima intervención posible con la máxima eficacia, conocimiento del objeto y de su mecánica constructiva así como de su significado social mediante el estudio pluridisciplinar.

-¿Las obras de arte son eternas?
Las obras de arte están elaboradas con materiales perecederos, ordenados de una forma determinada, según la intencionalidad y pericia del artista. Estos materiales se encuentran en un equilibrio inestable con el ambiente que los rodea y como nosotros, abocados al envejecimiento. La labor de conservación intenta prolongar, en lo posible, este equilibrio estudiando los factores de mayor incidencia pueden tener en la desestabilización y transformación de dichos materiales.

-Hay obras que “no pueden o no deben viajar” ¿Por qué?
Existen un montón de motivos que pueden justificar que algunas obras no viajen. Entre ellos se encuentran aquellos que afectan a su estado de conservación. Una estructura débil, o el hecho de estar realizada con materiales extremadamente inestables o dañados por el paso del tiempo, puede ser uno de ellos. Otros pueden basarse en la importancia que determinada pieza tiene en el discurso expositivo de una colección o museo que la hace imprescindible. El hecho de estar reconocida como un icono de la propia institución hará que el visitante exija poder contemplar dicha obra. Es el caso de obras como La Pieta en La Basílica de San Pedro o las Meninas en el Museo Nacional del Prado y tantas otras que todos esperamos encontrar durante nuestros viajes y visitas a museos y monumentos.

-¿Realmente tres traslados equivalen a un incendio?
Se ha dicho que los traslados repetidos de obras de arte u objetos patrimoniales, ejercen un efecto devastador sobre ellos. Es cierto que mover un objeto delicado que está acostumbrado a permanecer en unas condiciones estables supone un riesgo. La desestabilización del ambiente puede conducir a daños íntimos en su estructura. Cada traslado supone un número considerable de manipulaciones que es preciso controlar, no obstante, depende en gran medida de las condiciones en que se realicen. En la actualidad existen líneas de investigación que intentan mejorar los aspectos relativos a la protección de las obras en tránsito y su adecuada manipulación y control.

-¿Por qué se producen polémicas ante las restauraciones de las grandes obras como en su día las Meninas?
La intervención en obras capitales del Patrimonio Mundial está y estará siempre sujeta a polémica, pues son obras que permanecen en la memoria colectiva. Una intervención puede suponer la transformación, en algún aspecto, de la imagen formal, que es la que está arraigada en la sociedad (o en una parte de ella). Por otro lado, muchos de los estudios historicistas, se han realizado en base a una imagen distorsionada por el cúmulo de materiales añadidos y envejecidos. Esta literatura en algunos casos ha ponderado aspectos que no pertenecían a la obra sino al filtro a través del cual era vista e interpretada, pero que con el tiempo se han convertido en señas de identificación. Reconocer una nueva imagen que no se ajusta a estas claves supone una revisión traumática y dolorosa. En otros casos la polémica se encamina a cuestionar los métodos de trabajo, idoneidad de los tratamientos o sus resultados. Es cierto que durante la historia se han realizado algunos tratamientos dudosos con resultados igualmente dudosos al no existir un consenso general ni protocolos de actuación y al ser realizadas estas intervenciones por artista o personas habilidosas, pero sin formación en materias de conservación. En la actualidad tanto la formación como la asistencia continua de los laboratorios, los métodos de estudio y análisis e incluso, la aportación de la tecnología, deben garantizar una intervención adecuada a cada caso. Ya comentamos que, actualmente, la conservación es una tarea pluridisciplinar.

España tiene un excelente plantel de restauradores
-¿Tenemos buen nivel de restauradores en España?
Bastante bueno. Yo diría que participamos en el pelotón de los mejores. El restaurador es el verdadero conservador, no solo físico, del patrimonio y su labor está desde hace algún tiempo ligada a la prevención- disciplina que se conoce como conservación preventiva - y a la investigación.

-¿Quién es o ha sido el mejor restaurador de la historia?


La imagen del restaurador siempre se ha presentado oscurecida por su carácter esotérico e individualista y por las restauraciones desafortunadas que se realizaron en el pasado. Sin embargo han existido magníficos profesionales que han propiciado que podamos disfrutar de un fantástico patrimonio y cuyos criterios se adelantaron a su época. Sería injusto citar solamente a algunos de ellos y olvidar al resto.
-¿De que obras restauradas se siente usted más satisfecho?

De todas y de ninguna. Siempre se piensa que se podía haber hecho mejor, ahondar con mayor profundidad en los estudios y haber dispuesto de más apoyo técnico. Pero la tecnología avanza a grandes zancadas y nuestras posibilidades de acometer esta labor hace apenas unas décadas, no tenía nada que ver con el panorama actual. En cualquier caso la posibilidad de acercarse a lo más íntimo de la creación humana es siempre una satisfacción.

-¿Qué se trae ahora entre manos?
Actualmente trabajamos en diferentes proyectos de investigación referidos al estudio de obras de la Colección y a la calidad de los productos utilizados en los tratamientos. Los frutos de estos trabajos se publican en la web para que puedan ser consultados, libremente, por los profesionales o por aquellas personas que lo deseen, creamos así una vía de comunicación con el público en general y no solo con los especialistas.

-Usted es también pintor ¿Qué campo o aspecto de la pintura cultiva o investiga?
Como pintor me interesan diferentes aspectos. Desde hace tiempo la caligrafía como medio de expresión artística, sola o inmersa en el espacio de la composición. La caligrafía oriental conserva el carácter pictográfico que la convierte casi en una narración de secuencias de objetos representados, ligados directamente a la acción. Por otro lado siempre he sentido curiosidad por la figura humana, curiosidad por encontrar la razón del protagonismo del ser Humano en la naturaleza y por otro por encontrar la materia que lo conecta con esa naturaleza y con el entorno en el que no armoniza, con el que ha perdido su “empatía” y que , en el fondo, parece que desprecia. Me interesan también los pequeños objetos que me rodean y que ocupan un espacio en mi entorno, que parece respiran el mismo aire y con los que convivo.

-Como retratista ¿qué trata de indagar o plasmar del modelo?
Cuando se acomete el trabajo de retratar se intenta que las formas que uno genera recuerden a un ser determinado, el retratado. El parecido físico no lo es tanto por la igualdad entre el modelo y el retrato como por la similitud que nuestro subconsciente puede atribuir a un gesto, una luz, una pose, una mirada, un color incluso que activen nuestra memoria.

-¿Tiene referencias en algunos maestros especialmente a la hora de pintar?
Siempre se tiene el referente de los grandes maestros, antiguos y modernos. Nuestra pintura está concebida, aunque muchos se empeñen en negarlo, por el influjo positivo o negativo de lo que hemos visto y lo que día a día vemos. Lo importante es canalizar este torrente de información e incluso olvidarlo (cosa, prácticamente, imposible) en el momento clave de atreverse a profanar la materia, intentando que de de nuestro interior salga la fuerza suficiente para conseguir ser uno mismo, con todo su bagaje.

-¿Prepara alguna serie para exponer?
Desde hace años, no pretendo realizar series, la falta de tiempo para preparar exposiciones me ha dado una perspectiva un poco diferente. Retomar el gusto por el trabajo único, que cada objeto, cada dibujo tenga entidad propia, sea un objeto único sin estar supeditado a la dictadura de tener que pertenecer a una serie de lo mismo para ser identificado. Siempre he creído que las series deben responder al trabajo de análisis de una realidad, vista desde diferentes aspectos hasta agotar sus posibilidades y no a la imposición de las galerías que exigen series, de lo que sea, para que el público, posible comprador, las relacione rápidamente con un autor determinado y previsible.

-La pintura ha muerto y ha resucitado ¿por qué esa inquina o celos contra la pintura de otros géneros plásticos?
La pintura muere y resucita constantemente dependiendo de las crisis sociales, la necesidad del mercado y las modas imperantes. La pintura se reinventa y se adapta a los tiempos. No deja de ser paradójico que uno de los artistas mejor pagados del momento sea un pintor realista. Eso no quiere decir que no se admitan y admiren nuevas formas de expresión siempre que sean honestas. El gran problema de las nuevas tecnologías aplicadas al arte es que envejecen muy rápidamente y el factor sorpresa, en el que se basan la mayoría, se pierde o se diluye, no quedando en muchos casos ningún mensaje ni contenido. La avalancha de información a la que estamos sometidos hace que la sorpresa sea cada vez más difícil de conseguir en una sociedad saturada de truculencias y escándalos. La calidad intelectual y material de las propuestas, sean cuales quiera y con los medios que sea, siempre prevalece.

.