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martes, 7 de mayo de 2024

Exposición: “LA RUTA DEL MANTON DE MANILA” (La feliz unión entre Asia, Hispanoamérica y España)

 Casa de América, Plaza de Cibeles-2

Del 30 de abril al 17 de mayo de 2024  


 
 
Mayca NÖIS
 
07/05/2024.- Madrid.- Bajo un sugestivo título y en un emblemático y bellísimo encuadre tiene lugar esta exposición comisariada por la colombiana Verónica Durán Castello ,que reside actualmente en Madrid,  siendo una de las mayores coleccionistas de mantones de Manila en España.
Verónica (periodista) tiene una larga trayectoria entre temas de inmigración, arte y cultura. Colaborar con varios medios de comunicación. Sus proyectos y exposiciones se diversifican entre España, Colombia y Estados Unidos. Acreditada editora de más de veinte libros . El que presenta en la exposición sobre el tema exhibitorio tiene una gran factura de interés.
La exposición reconocida por la Consejería de Cultura , Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid  dentro de la ruta comercial denominada “Galeón de Manila”, “Ruta del Galeón e Acapulco” o “Nao de China” entre 1565 a 1815 que unía Asia, América y Europa. En 1565 Miguel López de Legazpi, por mandato de Felipe II, comanda la Nao San Pedro que dirige la expedición que guía el fraile agustino y cosmógrafo Andrés de Urdaneta descubre “el tornaviaje”, ruta marítima que atravesaba el Océano Pacifico de Oriente a Occidente.
Confeccionar lo que en principio fue un “chal” en más de 4.000 años de artesanos chinos que fueron capaces de extraer los sutiles  y finos hilos del gusano de  seda  para confeccionar el tejido de seda (que era un secreto de estado). Un chal con dibujos  bordados antecedente del “mantón”. El chal al pasar por Filipinas y concretamente la capital Manila  (antigua colonia del Imperio español) se le empezó a denominar con este nombre. En España, sobre todo en Sevilla, se popularizó en el uso en las mujeres de alta sociedad.
Las cigarreras al desembalar los puros que venían de Cuba en sedas sutiles para preservar su humedad después del largo viaje en barco se apropiaron para su uso por su suavidad y se les empieza a bordar con motivos cercanos a nuestra cultura.
Van sin flecos que se añadieron más tarde en una longitud que tiene 50 centímetros en la actualidad. El mantón tiene que ser grande, cuadrado, con peso. Que se apoye suavemente sobre los hombros y levantarlo cuando se desliza en un gesto de reposición tan femenino.
Se convierte en uno de los objetos que simboliza el contacto con Oriente e Hispanoamérica. Se combina: decoración asiática, nuestro color  y simbolismo hispano. Aúna culturas. En Madrid, que en estos días celebra a su patrón San Isidro hace resaltar y acompaña  el tradicional traje de chulapa
Su “confección” tiene un largo y costoso proceso. Los dibujos sobre la tela se ponen con unas plantillas, previamente perforadas, para dejar marcado el dibujo en la tela. Se pasa a continuación al bastidor y se comienza a bordar. Para al estar terminado el cuadrado se le implementan los flecos por la técnica del macramé. Estos preciosos flecos, que tanto realce añaden a la tela bordada, son de origen árabe y se les unió con una finalidad espiritual para contrarrestar el mal de ojo.
Los objetos y figuras que figuran en los bordados tienen también su simbología representativa sobre todo en los mantones más antiguos. El tigre representa el oeste, el viento y el otoño. El ave Fénix simboliza el sur, el fuego y el verano. La tortuga representa el norte, la tierra y el invierno. El dragón simboliza el este, el agua y la primavera. Los cestos de la abundancia representan las cuatro estaciones y traen buena suerte. El león Fú el el guardián que protege el hogar y ahuyenta a los malos espíritus. El pez representa la perseverancia, la fuerza y abundancia, la riqueza y la buena afortuna. La mariposa representa la belleza y el calor y color del verano. Acompañada por flores simbolizan la búsqueda del amor.
Cuenta la exposición con más de cincuenta objetos: mantones de Manila , cajas de los mantones, artesanías mexicanas, postales antiguas, bordados, complementos y piezas inspiradas en el mantón
La recepción  personal por Verónica en grupos reducidos que se van sucediendo, de la larga cola de interesados asistentes, supone un aliciente mejorado para conocer por su relato, tan conocedor y documentado ,de la trayectoria del principal objeto expositivo del mantón de Manila.
Se desarrolla en tres salas de recorrido: Sala Camoens, Inca Garcilaso y Bernardo de Gálvez.
 La primera sala con la selección de cajas de los mantones de Manila. Estas cajas en las que se trasportaban son en sí ya una obra de arte. Protegían las sedas durante la larga trayectoria de travesía, generalmente en barco. Se las dotó siempre de un gran valor estético muy en consonancia con el tipo de mantón al que se protegía envuelto en papel de seda en una primera caja de cartón con una cenefa bordada en seda y dibujos generalmente en técnica de guache. Esta primera caja con su importante contenido se introducía en una segunda caja de madera lacada generalmente en rojo y negro y dibujos a veces en pan de oro.
La segunda sala: mantones de Manila seleccionados de distintas colecciones privadas. Todos entre 100 y 180 años de antigüedad
La tercera sala: añade el influjo en la creatividad entre los diseñadores españoles como Juan Duyos  con un quimono- batín elaborado a partir de un mantón y Antonio Alvarado., con las aportaciones de sus diseños de Alaska y María Barranco. Postales antiguas coloreadas y carteles antiguos de Sevilla.
La muestra, tan bien organizada y planteada, nos comunica además de su historicidad, cómo en nuestros días esta preciosa y pieza sigue siendo objeto de acompañamiento social.





jueves, 2 de diciembre de 2010

Mantones de Manila y bordados en la pintura de Mercedes Ballesteros







"Mantón de Manila sobre silla"

Julia Sáez-Angulo


Dos exposiciones en Madrid, una en la Casa de Cantabria y otra en Expo-Metro han dado cuenta de la pintura al óleo de Mercedes Ballesteros, en la que los textiles, principalmente los mantones de Manila y los bordados forman uno de los temas más compactos de su repertorio. Esta especialidad ha despertado interés en la ciudad histórica de Sigüenza (Guadalajara), donde llevará a cabo una exposición conjunta de pintura y ejemplares de mantones de Manila, que sirvieron de modelo.

Los cuadros de Mercedes Ballesteros Rodríguez (Noblejas. Toledo, 1946)muestran un detallado preciosismo a la hora de interpretar los ramajes y las flores bordadas de los mantones, por lo que el resultado es un cromatismo encendido sobre el lienzo y cierto trampantojo sobre la realidad representada: flores o pájaros procedentes de los bordados de seda sobre la tela.

Asociado en su nombre a la capital de Filipinas, el mantón de Manila llegó a España en el siglo XVI desde Extremo Oriente, a través de los barcos que llegaban de China a la entonces colonia española de Filipinas, desde donde partían, de nuevo en barco hasta España. Aquí hizo fortuna el mantón y enraizó entre las mujeres y se hizo presente en numerosos trajes regionales. La ruta de los barcos Filipinas-México-Sevilla fue la que introdujo el mantón por el sur en la península, donde paulatinamente se le añadieron los flecos.



De los dragones a flores y pájaros

Bordados a mano con sedas de distintos colores, representaban en principio dragones, faroles, bambú, pagodas y otros elementos de la China, pero paulatinamente se fueron adaptando al gusto español, tanto en Extremo Oriente como en las manufacturas españoles, que empezaron a fabricarlo y bordarlo con flores y pájaros, dado el buen mercado que tenía entre el público femenino.

Blancos, negros, rojos, azules, verdes, crema... todos los mantones bordados son signo de fiesta y alegría, máxime con el añadido de los flecos. El baile flamenco lo incorporó a su estilo, donde saber mover el mantón, sin engancharse o tropezar, es todo un arte. Aunque el mantón de Manila no es tan habitual entre las mujeres como lo fue, sí se reserva en la moda para realzar, por su colorido y primor, los trajes de velada o fiesta.

Mercedes Ballesteros (Noblezas. Toledo), como buena toledana que conoce bien el bordado de las lagarteranas, ha querido incorporar la plasticidad de las distintas caídas del mantón de Manila, así como el distinto colorido, a sus cuadros. Una especialidad muy de su pintura, que algunos han admirado como Pitita Ridruejo, una de las visitantes célebres de su exposición. Solo cabe esperar la futura muestra especializada y contrastada de pintura y ejemplares reales de mantones de Manila, que la autora presentará en la citada ciudad castellana

El pueblo de Noblejas convoca todos los años un premio de Pintura al aire libre con el nombre de Mercedes Ballesteros.

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