jueves, 7 de julio de 2011
Lope de Vega y el honor del Siglo de Oro en “El castigo sin venganza”
“El castigo sin venganza”
Lope de Vega
Teatro Alcázar. Madrid
Producción Rakatá
Julio 2011
Julia Sáez-Angulo
Frente a la banalidad del sexo en nuestros día, el Siglo de Oro consideraba máxima ofensa que una mujer perdiera su honra no siendo fiel a su esposo o prometido. Eso no obstaba para que los hombres tuvieran licencia moral y social para ser auténticos picaflores con las mujeres. Bien es verdad que distinguían las damas de las que no lo eran. Lope de Vega, nuestro Fénix de los Ingenios escribe una comedia con final cruel en “El castigo sin venganza”, que se representa en el Teatro Alcázar de Madrid, dentro de los Veranos de la Villa.
Da gusto ver a los autores clásicos en escena, tan ricos en gracia, humor, donaire, caballerosidad y dureza llegado el caso. La obra transcurre con humor, el público ríe y para nada se aguarda la tragedia. El montaje a base de troncos de árboles que lo mismo sirven para representar un bosque como las columnas del palacio del Duque de Ferrara es un acierto.
La obra reproduce el tema de la tragedia griega entre Fedra e Hipólito, llevado al teatro por Eurípides, Ovidio, Séneca, Racine... La juventud, la belleza, la edad y la soledad lleva a los amantes a consumar su amor, pero la verdad siempre aflora y se desencadena el destino de muerte. El “fatum” que destruye la ilusión del amor.
Lope parece inclinar su justificación y simpatía por el duque de Ferrar en lugar de hacerlo por su hijo el Conde, aunque su papel lo cuida en los diálogos con hermosas frases sobre el amor dentro del deseo y no consumación. La duquesa de Ferrara abre el tema al mencionarle al joven conde el nombre de Hipólito. Ya no hay dudas, todo va rodado por las circunstancias que llevan al precipicio, al amor consumado que ha de pagar su pena según el pensamiento del autor.
El duque de Ferrara no quiere venganza sino castigo de un mal que no puede quedar impune. La traición de una esposa y de un hijo ha de ser pagado, así lo requieren las moiras en la mitología griega, así lo exige el honor calderoniano que en este caso es lopesco.
El programa de mano cita a los actores Mario Vedova, Alicia Garau, Bruno Ciordia, Jesús Fuente, Alejandra Mayo, Rodrigo Arribas, Jesús Teissiere, Manuel Sánchez Ramos y Belén Ponce de León. No se especifican los papeles que desempeñan por lo que resulta confuso en las atribuciones para el gran público. Así no se favorece la identidad de los actores. La dirección es de Ernesto Arias, que ha hecho una buena labor de movimiento de actores. La voz de “Aurora” se perdía en algunos casos.
En suma, una obra que vale la pena ver porque es amena, divertida y dramática al mismo tiempo
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Teatro Alcázar
martes, 5 de julio de 2011
Benedicto XVI inaugura la exposición de 60 artistas “El esplendor de la verdad”
L.M.A.
Benedicto XVI inauguró ayer en el Vaticano la esposición “El esplendor de la verdad” un homenaje de sesenta artistas por sus 60 de ordenación sacerdotal. La muestra permanecerá abierta desde hoy, 5 de julio, hasta el 4 de septiembre próximo, en el atrio del Aula Pablo VI, según informa ZENIT.
En un espacio de unos mil metros cuadrados, el visitador encuentra obras de arte de sesenta artistas, relacionados a la misma cantidad de años del sacerdocio del Papa, sin un itinerario temático, sino en un seguirse de exposiciones y por lo tanto de sorpresas.
Son obras de arte que cubren las más variadas disciplinas: escultura, fotografía, literatura, arquitectura, dibujo, poesía, música, pintura, plástica y otros. Elaborados con materiales y técnicas diversas pero todos con aquella particularidad – no siempre común - que hace al arte digno de dicho nombre.
Entre los expositores diversos artistas españoles como Pedro Cano, Valentín Miserachs, Sidival Fila, Santiago Calatrava. Además estaban dos mexicanos: Leandro Espinosa y Gustavo Arceves, y el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer
Entre los muchos italianos, la artista y directora emérita de la Escuela del Arte de la Medalla, Laura Cretara, realizó por ejemplo un bajorelieve en material color marfil: las estrellas confluyen hacia Jesús en la cruz pero ya resucitado, se transforman en un lienzo con el cual el samaritano ayuda a un necesitado.
“Estoy convencida – declaró a ZENIT la profesora – que los símbolos tienen la capacidad de hablar a los demás”. Y consideró que “este modo de abrirse a los artistas y hacerles trabajar reabre un diálogo importante para la Iglesia”.
El artista mexicano Gustavo Arceves consideró que "todo lo que sea levantar un dique contra la barbarie está bien”. El mismo creó con “corián lúcido” un mix de resina y aluminio, una representación de la Resurrección, una gran lápida blanca en la cual se rompe el lienzo y aparece parte del pie de Cristo, cuya herida del clavo es la medalla de San Benedicto, en honor del actual pontífice.
Entre los pintores, Pedro Cano, con un acuarela representó a un peregrino que entra en la Roma Eterna por uno de sus ingresos, la “Porta Maggiore”.
La familia Mortet, plateros y cinceladores desde hace cinco generaciones, crearon un sello timbre para Benedicto XVI. Esta familia de artesanos además realizó diversos cursos en Boliva, Ecuador y Perú, abriendo talleres y enseñando este oficio.
El escultor japonés Kengiro Azuma, que durante la Segunda Guerra Mundial fue kamikaze, presentó su escultura con una enorme gota de bronce; el artista africano Anatsui realizó una tela con tapas de botellas. Además de grandes obras, como la de Santiago Calatrava y su proyecto en gótico moderno atento a las exigencias ambientales para concluir la iglesia San Juan el Divino, en Nueva York.
No faltó la música con compositores de la estatura del maestro de la Capilla Sixtina, Bartolucci y Miserachs de la Capilla Liberiana, además del italiano Ennio Morricone con una composición escrita en forma de cruz en una partitura.
Al concluir su discurso el Papa saludó personalmente a todos los artistas y visitó cada una de las 60 obras expuestas: “El mundo necesita que la verdad resplandezca y no sea ofuscada por la mentira o la banalidad”.
Y que “el Espíritu Santo, artífice de cada belleza que existe en el mundo os ilumine siempre hacia la belleza última y definitiva, aquella que enciende nuestra mente y nuestro corazón y que esperamos poder contemplar un día en todo su esplendor”.
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Benedicto XVI,
Zenit
Sofía Tornero, escultora de “Emergentes” en la Galería Victor i Fils de Madrid
Exposición: “Emergentes”
Artista: Sofía Tornero
Lugar: Victor i Fills Art Gallery
Villanueva, 40. Madrid - 28001
Del 22 de Junio al 2 de Julio 2011
Julia Sáez-Angulo
La escultora Sofía Tornero (Abarán, Murcia, 1976) presenta su última serie de obras en la galería Victor i Fills de Madrid bajo el genérico título de “Emergentes”, que alude a una serie de personajes homínidos que salen y avanzan de cubos o bloques de resinas de poliester, hierro patinado, fibra de vidrio o barro cocido, jugando con ciertas apariencias o trampantojos de bronce o piedra. El color se hace presente con frecuencia en estas piezas a base de pigmentos naturales.
Sofía Tornero trabaja todas las escalas pero parece sentirse a gusto en los grandes formatos, no en balde ha llevado a cabo esculturas monumentales, como realizada en los Nuevos Juzgados de Mula (Murcia), titulada “Punto de Encuentro”. Es la primera mujer que se presenta en la citada galería Victor i Fils y eso le honra tanto a ella como al galerista.
La mujer cuenta hoy al 50 por ciento en las Facultades y Escuelas de Arte, pero no siempre se cuenta con ella en la misma proporción. Sofía estudió en la Escuela de Artes Aplicadas de Murcia y su carrera parece imparable, desde que recibiera el primer premio de Escultura Joven en la región.
La saga de escultoras en la historia del arte español mereció hace unos años una muestra retrospectiva “Escultoras del siglo XX. Re-existencias”, en el Espacio de Matadero y allí pudimos ver piezas representativas entre otras de Hortensia Núñez Ladeveze, Marisa Roësset, Elena Laverón, Esperanza D´Ors, Elena Asíns, Pilar de la Vega, Elvira Gutiérrez... “El sexo débil ha hecho gimnasia” que dijera un humorista. La escultura en España está hoy muy bien representada en grandes nombres como: Susana Solano, Cristina Iglesias o María Antonia Román Prado. Sofía Tornero se suma a esa respetada tradición con fuerza.
"Autodeterminación", "Vocación", "Firmeza", "Confianza", “Sencillez”, "Arraigo", Independencia” "Voluntad"... son algunos de los títulos de las obras que aluden a valores y virtudes de la condición humana. Una visión moral parece recorrer el concepto de todo este trabajo de 33 piezas expuesto por Tornero en Madrid. La obra es tan potente que quizás el montaje resulte ligeramente abigarrado. No olvidemos que la obra de arte necesita respirar y que lo bueno enseña más y mejor que lo mucho. Los almacenes y depósitos también tienen su función.
“Alma”, una pieza soberbia
Soberbia la pieza titulada “Alma” en hierro pulido con acabado lacado al horno, resina de polisester, fibra de vidrio y pátina de pigmentos naturales. (245 x 120 x 85 cms). Muestra a un hombre azul, casi un titán, que emerge de un paralelepípedo. El efecto es pasmoso y grandilocuente. El color se suma a la luminosidad de los colores minerales a base de cuidadas pátinas.
Sorprende la pieza “Devenir”, donde uno sus homínidos se aferra a una lata que contiene pintura roja en una ambigua alusión del color, que produce un cierta sensación dramática. La pieza es menos “clásica” dentro de la serie y parece acercarse a un elemento cotidiano del pop como es una lata abierta.
En la escultura cabe valorar dentro del proceso, casi siempre en equipo, los elementos de volumen, masa, densidad, luz, opacidad, pleno y hueco, brillo, mate... Sofía Tornero supera la prueba. Su escultura es hoy más cerrada que aligerada y el magisterio de Brancusi y Henry Moore –los dos grandes del siglo XX- laten con acierto detrás de su obra, el primero en la masa y el segundo en las posiciones de sus personajes.
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Galeria Víctor i Fills,
Sofía Tornero
lunes, 4 de julio de 2011
Casa de la Moneda: Segunda edición de “Tinta de Verano”
L.M.A.
El día 7 de julio en el Museo Casa de la Moneda se inaugura la
exposición “Tinta de Verano” en su segunda edición, que permanecerá abierta al
público hasta el 4 de septiembre. La muestra, un recorrido por los trabajos artísticos
(obra gráfica, grabados a buril, modelado de medallas, proyectos de monedas, diseño
creativo y óleos) realizados por los
alumnos de la Escuela de Grabado y
Diseño Gráfico de la FNMT-RCM,
deja ver la interrelación que se
establece entre las diferentes
disciplinas que se imparten en la
Escuela y los intereses artísticos de
los alumnos. Las obras, en su
mayoría gráficas, superan con
mucho la calidad de meros ejercicios
académicos y reflejan la visión que
cada uno de estos jóvenes artistas
tiene de la realidad en que vivimos.
La Escuela de Grabado y Diseño Gráfico
Empezó a funcionar en el curso de 1990-1991 con la finalidad de garantizar la
transmisión del arte del grabado calcográfico y de moneda a las nuevas generaciones.
Estas artes seculares son la base de algunos de los productos más tradicionales de la
FNMT-RCM: las monedas, los sellos de correos y los billetes de banco. Además del
conocimiento de las técnicas tradicionales, los alumnos reciben formación de primer
nivel en las más modernas herramientas del diseño gráfico y, finalizados sus
estudios, se han convertido en auténticos artistas capaces de grabar como se hacía en
el siglo XVIII y de diseñar como se hace en el XXI.
Con el fin de mejorar y dar
soporte oficial a las disciplinas que
imparte la Escuela de Grabado y
Diseño Gráfico, en marzo de 2010 se
firmaba un acuerdo de colaboración
con la Universidad de Castilla-La
Mancha, que unía la tradición y el
conocimiento de la FNMT-RCM en
materia gráfica y de grabado de
moneda con la experiencia de la
UCLM en el desarrollo de planes de
estudio y su saber en materia
pedagógica. El resultado ha sido la
creación del Máster en Medios de
Impresión Gráfica, Ilustración y
Acuñación Artística, que ha empezado a funcionar en el curso 2010-2011.
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El día 7 de julio en el Museo Casa de la Moneda se inaugura la
exposición “Tinta de Verano” en su segunda edición, que permanecerá abierta al
público hasta el 4 de septiembre. La muestra, un recorrido por los trabajos artísticos
(obra gráfica, grabados a buril, modelado de medallas, proyectos de monedas, diseño
creativo y óleos) realizados por los
alumnos de la Escuela de Grabado y
Diseño Gráfico de la FNMT-RCM,
deja ver la interrelación que se
establece entre las diferentes
disciplinas que se imparten en la
Escuela y los intereses artísticos de
los alumnos. Las obras, en su
mayoría gráficas, superan con
mucho la calidad de meros ejercicios
académicos y reflejan la visión que
cada uno de estos jóvenes artistas
tiene de la realidad en que vivimos.
La Escuela de Grabado y Diseño Gráfico
Empezó a funcionar en el curso de 1990-1991 con la finalidad de garantizar la
transmisión del arte del grabado calcográfico y de moneda a las nuevas generaciones.
Estas artes seculares son la base de algunos de los productos más tradicionales de la
FNMT-RCM: las monedas, los sellos de correos y los billetes de banco. Además del
conocimiento de las técnicas tradicionales, los alumnos reciben formación de primer
nivel en las más modernas herramientas del diseño gráfico y, finalizados sus
estudios, se han convertido en auténticos artistas capaces de grabar como se hacía en
el siglo XVIII y de diseñar como se hace en el XXI.
Con el fin de mejorar y dar
soporte oficial a las disciplinas que
imparte la Escuela de Grabado y
Diseño Gráfico, en marzo de 2010 se
firmaba un acuerdo de colaboración
con la Universidad de Castilla-La
Mancha, que unía la tradición y el
conocimiento de la FNMT-RCM en
materia gráfica y de grabado de
moneda con la experiencia de la
UCLM en el desarrollo de planes de
estudio y su saber en materia
pedagógica. El resultado ha sido la
creación del Máster en Medios de
Impresión Gráfica, Ilustración y
Acuñación Artística, que ha empezado a funcionar en el curso 2010-2011.
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Casa de la Moneda
CUENCA, “SOBRE PAPEL. OBRA GRÁFICA EN LA COLECCIÓN DE LA FUNDACIÓN JUAN MARCH”
L.M.A.
Desde el próximo viernes 8 de julio y hasta el 9 de octubre, el Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca, ofrece la exposición SOBRE PAPEL. OBRA GRÁFICA EN LA COLECCIÓN DE LA FUNDACIÓN JUAN MARCH, una selección de grabados procedentes de los fondos de la colección de obra gráfica y libros de artista de la Fundación Juan March (www.march.es, también en Facebook y Twenti). En ella están presentes algunos de los artistas –como Eduardo Chillida, Antoni Tàpies o Luis Gordillo–, cuyas obras forman parte de la colección de arte español contemporáneo expuesta en el museo.
Los inicios de la colección de obra gráfica de la Fundación Juan March son paralelos al nacimiento del Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca. Desde su creación en 1966, su fundador, Fernando Zóbel, un apasionado del grabado, el libro ilustrado y las técnicas gráficas, convirtió el museo en un centro impulsor de la obra gráfica en sus diferentes variedades técnicas: el museo editó y coleccionó desde muy pronto grabados, serigrafías o libros de artista, entre otros, y en torno a él se movieron nombres tan relevantes para la gráfica española contemporánea como Abel Martín, Eusebio Sempere o Antonio Saura. Desde 1980, la Fundación Juan March, heredera del legado de Zóbel, ha continuado la labor por él iniciada y ha seguido editando y coleccionando obra gráfica original; fruto de ambos trabajos son algunas de las obras presentadas en esta exposición, intencionadamente reducida y que tendrá continuidad en el futuro.
La muestra exhibe algunas obras producidas a mediados de los 60 y los 70 (carpetas, porfolios, libros de artista), cuando el acceso a algunas obras producidas a mediados de los 60 la obra gráfica original de unos artistas prácticamente desconocidos para el gran público constituía aún una reducida novedad. Se trata de un total de casi 80 obras –entre serigrafías, litografías, aguafuertes y collages– de más de una docena de los artistas más relevantes de aquellos años. En muchas de las piezas se advierten los signos de un género trabajado de modo experimental. En la exposición, como en la colección del museo, se refleja el espíritu de una generación de artistas que vivió sobre todo en el contexto del informalismo y la abstracción, y los paralelismos entre su obra gráfica y el total de su producción artística son tan claros como sugestivos.
Los artistas representados muestran aproximaciones a la obra gráfica diversas entre sí. En algunas obras es obvio el interés que despertó en sus autores la literatura, clásica y contemporánea: Antonio Saura ilustra un texto de Quevedo y acaba recreando el universo particular de ambos, poblado por personajes más o menos monstruosos y caricaturescos; Antoni Tàpies establece complicidades con el polifacético poeta visual, dramaturgo y agitador cultural Joan Brossa, escribiendo e ilustrando una novela a cuatro manos a partir de los secos documentos oficiales de la época. Otros, como Chillida, Feito, Guerrero, Hernández Pijuan, Millares o Sempere, utilizan el texto como acompañamiento a unas imágenes en las que prima la frescura del trazo y la plasticidad de la pintura sobre la plancha de grabado.
En su afán por conseguir objetos que se entiendan como un todo artístico, los artistas, especialmente Chillida, Millares, Tàpies o el propio Rivera –que se atreve directamente con la escritura y monta un libro en étalon– conciben las mismas carpetas que contienen materialmente su producción gráfica como un medio de expresión con un valor artístico sustantivo, que pone de manifiesto la relación directa e imprescindible entre artistas y editores.
ARTISTAS EN LA EXPOSICIÓN:
Chillida, Eduardo (1924 - 2002),
Feito, Luis (1929),
Gordillo, Luis (1934),
Guerrero, José (1914 - 1991),
Hernández Pijuan, Joan (1931 - 2005),
Millares, Manuel (1926 - 1972),
Palazuelo, Pablo (1916 - 2007),
Rivera, Manuel (1927 - 1995),
Saura, Antonio (1930 - 1998),
Sempere, Eusebio (1923 - 1985),
Tàpies, Antoni (1923),
Torner, Gustavo (1925),
Zóbel, Fernando (1924 - 1984).
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Fundación Juan March
Clara Janés escribe un libro de viajes sobre Turquía, India y Japón
“Viaje a los dos Orientes”
Clara Janés
Editorial Siruela
Madrid, 2011 (178 pags.)
Clara Janés
Julia Sáez-Angulo
Viajar es abrirse al conocimiento y hacerlo a Oriente viene a ser como un retorno al origen de la sabiduría del hombre. Oriente Medio y Extremo Oriente; la escritora y poeta Clara Janés (Barcelona, 1940) ha asumido los dos en su libro “Viaje a los dos Orientes”, publicado en la colección “El Ojo del Tiempo” de Siruela. Turquía, India y Japón merecen pequeños capítulos y ensayos en el volumen de bolsillo.
Cada viaje tiene su mirada y cuando esta pertenece a una autora atenta como Janés, se llena de observaciones y reflexiones de enjundia, llenas de amenidad y causantes de más de una sorpresa. El “Viaje a los dos Orientes” de esta escritora está no solo descrito como visión geográfica sino también trufado de arte, literatura, paisajismo y costumbrismo. La versión poética en la prosa no podía faltar.
El libro está dividido en tres partes: Los caminos de la luz; Piedras, formas, nexos, y El primer viaje. “Dado que la Tierra es redonda y Oriente es el “punto cardinal del horizonte por donde aparece el Sol en los equinoccios” (según el Diccionario de Casares), todos sus espacios parecen revestir la condición de Oriente”, dice Clara Janés.
“Ahora bien, Oriente puede ser también un lugar interior, aquel que nos “orienta” aquel que nos inspiró al filósofo persa del siglo XII Sohravardi las palabras: “A los errantes que llaman al portal de las altas salas de la luz con verdad y firmeza de corazón, van a buscarlos los ángeles de Dios y los atraen al Oriente de las Luces, los saludan con saludos del mundo de Malakur (esfera del alma) y derraman sobre ellos un agua que brota de la fuente de la Belleza”, recuerda la autora.
Clara Janés nos enseña a viajar, a mirar no sólo con los ojos sino con el alma y el corazón. Detrás de la realidad visual se esconde otra realidad espiritual más profunda que cala en el visitante con más fuerza si va más allá que como simple turista de paso rápido y foto para el recuerdo.
Los títulos de los capítulos de “Viaje a los dos Orientes” son sugerentes antes de leer: Jardín turco; El rapto de los sentidos” El Perfume; Mujeres sin miedo; La labor de Solimán; Cientos de cascabeles... en lo que a Turquía e India se refiere. Los paseos de Kafka; Cementerio judío; Los saltos y piruetas de Milán; Sicilia, dos caras de paisaje mediterráneo; Moscú, el corazón de la nieve... en una variedad de lugares de Europa.
Finalmente en el referido a Japón: La debilidad del agua; El mundo flotante; Escribir con el gesto; El “koto” y la sombra; Yamatu... No sólo se disfruta el libro por lo que la escritor aporta, sino por el contraste con nuestra propias apreciaciones respecto a los lugares en que también estuvimos. Dos visiones de escritora y lector; de Oriente cercano y Oriente lejano. La sagacidad de Clara Janés se muestra en un todo poético de visión y pensamiento.
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Clara Janés,
Editorial Siruela
JORGE EDWARDS, GANADOR DEL PREMIO GONZÁLEZ-RUANO DE PERIODISMO
L.M.A.
El Instituto de Cultura de FUNDACIÓN MAPFRE ha concedido el premio González-Ruano de Periodismo a Jorge Edwards, por su artículo La serpiente de san Miguel, publicado en los diarios La Segunda (Santiago de Chile) y El País (Madrid), el 11 y 15 de junio de 2010, respectivamente.
El galardón, de carácter anual, está dotado con 30.000 euros y una escultura original de Venancio Blanco. El jurado que ha participado en esta XXXVI edición ha estado compuesto por Alberto Manzano (Presidente), Pablo Jiménez Burillo (Vicepresidente), Manuel Alcántara, Nélida Piñón, Juan Fernández-Layos, Darío Jaramillo, Vicente Verdú, Ignacio Camacho (ganador de la convocatoria del año 2007) y Daniel Restrepo (Secretario no Vocal).
Jorge Edwards (Santiago de Chile, 1931) es escritor y periodista. En la actualidad es el Embajador de Chile en Francia. Ha recibido, entre otros galardones, el Premio de las Letras de la Fundación Cristóbal Gabarrón (2009); Premio Planeta-Casa de América (2008); Premio Miguel de Cervantes (1999); y Premio Nacional de Literatura de Chile (1994).
Entre sus obras, que han sido traducidas al inglés, francés, alemán, portugués, italiano, rumano, holandés, griego y noruego, destacan títulos como “El peso de la noche”, “Persona non grata”, “Los convidados de piedra”, “Adiós, Poeta”, ”El museo de cera”, “El inútil de la familia” y la más reciente, “La casa de Dostoievsky”.
Jorge Edwards ha recibido las condecoraciones Caballero de las Artes y de las Letras y la Legión de Honor de Francia. Asimismo, ha desarrollado una intensa labor diplomática desde el año 1957 y ha sido profesor visitante en diversas universidades estadounidenses y en la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona
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El Instituto de Cultura de FUNDACIÓN MAPFRE ha concedido el premio González-Ruano de Periodismo a Jorge Edwards, por su artículo La serpiente de san Miguel, publicado en los diarios La Segunda (Santiago de Chile) y El País (Madrid), el 11 y 15 de junio de 2010, respectivamente.
El galardón, de carácter anual, está dotado con 30.000 euros y una escultura original de Venancio Blanco. El jurado que ha participado en esta XXXVI edición ha estado compuesto por Alberto Manzano (Presidente), Pablo Jiménez Burillo (Vicepresidente), Manuel Alcántara, Nélida Piñón, Juan Fernández-Layos, Darío Jaramillo, Vicente Verdú, Ignacio Camacho (ganador de la convocatoria del año 2007) y Daniel Restrepo (Secretario no Vocal).
Jorge Edwards (Santiago de Chile, 1931) es escritor y periodista. En la actualidad es el Embajador de Chile en Francia. Ha recibido, entre otros galardones, el Premio de las Letras de la Fundación Cristóbal Gabarrón (2009); Premio Planeta-Casa de América (2008); Premio Miguel de Cervantes (1999); y Premio Nacional de Literatura de Chile (1994).
Entre sus obras, que han sido traducidas al inglés, francés, alemán, portugués, italiano, rumano, holandés, griego y noruego, destacan títulos como “El peso de la noche”, “Persona non grata”, “Los convidados de piedra”, “Adiós, Poeta”, ”El museo de cera”, “El inútil de la familia” y la más reciente, “La casa de Dostoievsky”.
Jorge Edwards ha recibido las condecoraciones Caballero de las Artes y de las Letras y la Legión de Honor de Francia. Asimismo, ha desarrollado una intensa labor diplomática desde el año 1957 y ha sido profesor visitante en diversas universidades estadounidenses y en la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona
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