miércoles, 12 de febrero de 2014

Manuel Ortega expone las fotografías de sus murales religiosos en la Capilla de la Fe de Madrid





                   Del 18 de febrero al 5 de marzo de 2014




L.M.A.
                  
                   El artista Manuel Ortega expone por primera vez las fotografías de los murales religiosos que ha realizado a lo largo de su trayectoria en la conocida como Capilla de la Fe (Iglesia del Santísimo Cristo de la Fe), situada en la calle Atocha, 87 de Madrid.  La exposición se prolongará hasta el 5 de marzo  de 2014.

El acto de inauguración tendrá lugar el próximo martes día 18 de febrero, a las 19 horas.

Manuel Ortega (Madrid, 1921) es licenciado en Bellas Artes por la Escuela de San Fernando de Madrid ( 1944 -1949) donde fue Premio Excelencia de Fin de Carrera. En 1998 obtuvo el Primer Premio y Adjudicación de Obra de las Vidrieras de la catedral de la Almudena, Madrid, por un jurado compuesto por académicos de Bellas Artes de San Fernando, el rector de la Universidad Complutense, Gustavo Villapalos, el alcalde de Madrid, J. Mª Álvarez del Manzano, entre otros.

Su obra artística ha sido pluridisciplinar: pintura, dibujo, escultura, diseño… pero ha destacado especialmente por su murales y vidrieras en catedrales, iglesias, capillas seminarios, palacios,  hoteles y urbanizaciones.

Las vidrieras y murales religiosos de Manuel Ortega llevados a cabo fundamentalmente entre las  décadas de 1950 a 1980 se han hecho presentes, entre otros lugares,  en el baptisterio de la iglesia de San Rafael (Madrid); el retablo de Nuestra Señora de las Nieves en Somosierra (Madrid), la Capilla de Aviación de Santo Domingo (República Dominicana); en la iglesia de las Navas del Rey (Ávila); las iglesias del Cristo de la Victoria y La Paz, de Madrid; la iglesia de Villaviciosa de Odón (Madrid); en la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles de Medinaceli (Soria); Santa María de Huerta (Soria); Virgen de Europa, en Las Lomas (Madrid) y en la serie de vidrieras de la madrileña catedral de Santa María de la Almudena.

El arte religioso de Manuel Ortega tiene un lenguaje contemporáneo, una dicción plástica propia, que lo aleja de muchos artistas que recurren al arte del pasado –bizantino, románico o renacentista…- para realizar arte religioso, como si el lenguaje artístico de hoy no sirviera para interpretarlo.





CAPILLA DE LA FE

La Capilla del Santísimo Cristo de la Fe en Madrid (antiguo Hospital de Incurables del Carmen) es una de las más antiguas de Madrid y forma parte de un conjunto construido en tiempos de Felipe III, entre 1592 y 1620 en la calle  Atocha esquina a Costanilla de los Desamparados.

La Capilla, que aparece en el plano de Teixeira de la capital de España,  alberga una rica historia madrileña que incluye hasta la primera edición del Quijote. Tras la desamortización de Mendizábal en el XIX, el edificio cayó en un estado de abandono e incuria. En 1949 se desplomó el techo. El Obispado de Madrid la cedió al Ministerio de Cultura, que en 1974 la cedió a su vez a la Hermandad de los Cruzados de la Fe, que son quienes la han restaurado y la custodian.

En 1981 fue declarada monumento histórico artístico.

La Capilla de la Fe muestra periódicamente exposiciones de arte religioso. Cuenta con un espléndido belén navideño de madera y, por supuesto con una magnífica escultura del Santísimo Cristo de la Fe (1941) por José Capuz. Con esta imagen la Hermandad celebra la tradicional Procesión del Silencio en Semana Santa.



Comisariado: Julia Sáez-Angulo
Montaje:  Linda de Sousa
Fotos: Juan Jiménez

Fotos de la inauguración
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.601545483262707.1073741901.100002217827722&type=1&l=870370f9f4


Iglesia del Santísimo Cristo de la Fe
Calle de Atocha, 87
28012 Madrid
Madrid, Comunidad de Madrid (España)
Tel: (0034) 91 369 43 52

Horario
Todos los días de la semana, de 11 a 13,30
y de 18 a 20,30 horas





La Orquesta Sinfónica de RTVE y La Grande Chapelle, estrellas del XXIV Festival de Arte Sacro


La viceconsejera de Turismo y Cultura, Carmen González,
presentó hoy este ciclo, que abarca 12 siglos de música


 Se celebrará entre el 21 de febrero y el 6 de abril en
escenarios de 20 municipios de la Comunidad de Madrid
 Más de una decena de actuaciones ilustrarán las líneas
temáticas de este año: la mística y la ‘Pasión y Gloria’
 El teatro y la danza también forman parte del
Festival, con miradas a otras religiones
 El festival homenajeará a los maestros Juan Hidalgo,
Claudio Prieto y también El Greco


L.M.A.


La viceconsejera de Turismo y Cultura, Carmen González,
presentó hoy una nueva edición del Festival de Arte Sacro, un evento ya
consolidado a lo largo de sus 24 años de vida, que llevará por 20 municipios
de la región músicas sacras de todos los tiempos. Del 21 de febrero al 6 de
abril, la Comunidad de Madrid ofrecerá, en el marco de este festival, 44
espectáculos de música, danza, teatro y cine, en los que participarán 39
compañías, de las cuales 26 son madrileñas. La mística y la ‘Pasión y
Gloria’ serán los ejes temáticos de esta edición, que recorrerá 12 siglos de
historia musical, y que contará con la participación de la Orquesta Sinfónica
de RTVE y Le Grande Chapelle.

Tal y como destacó González, uno de los dos principales conciertos
será el de inauguración del Festival, el próximo día 21, a cargo de la
Orquesta Sinfónica de Radiotelevisión Española, que actúa por primera vez
en el festival y lo hace con un programa en el que dos compositores
españoles, Luis de los Cobos, recientemente fallecido, y Jesús de
Monasterio, se codean con Wagner y Mendelssohn en un programa a la vez
atractivo y novedoso.

El segundo concierto estrella tendrá lugar el día 2 de abril y supondrá
el estreno mundial del programa titulado Fiesta de Pascua en Piazza
Navona, interpretado por la conocida y premiada orquesta de música
antigua La Grande Chapelle, rememorando la fiesta que organizaba en
Roma la cofradía de la Resurrección de San Giacomo degli Spagnoli desde
1579, una de las celebraciones públicas de mayor esplendor durante la
época de supremacía española en Italia.

Temas centrales de esta edición
Por otro lado, dos temas actúan de hilo conductor del festival: la mística y la
‘Pasión y Gloria’, con trece conciertos o espectáculos relacionados con
ellos. Así, en cuanto a la mística, el programa contempla el concierto que
ofrecerá la soprano Azucena López acompañada al piano por la artista
Karina Azivova, inspirado en textos de los santos abulenses Santa Teresa y
San Juan de la Cruz; el programa Mística, música y poesía ofrecido por el
Grupo Neocantes; el espectáculo de la compañía Umeya, sobre la mística
en la danza Oriental; el concierto del Grupo Canzona, Mística y cantos
devocionales, y por último La palabra oculta, sobre textos de monjas de
clausura del siglo XVI.

Y como exponentes de la segunda línea temática, la ‘Pasión y Gloria’,
el programa incluye: el Ubi Caritas: celebración de Pasión y Gloria,
ejectuado por el Coro Semicirculo; Gloria de Vivaldi, interpretado por el Coro
y Camerata de San Jerónimo el Real; Requiem de David Popper, a cargo de
tres coros de adultos, uno infantil y la Orquesta de la Universidad Autónoma
de Madrid; Las siete últimas palabras de Cristo en la Cruz, por el Cuarteto
Francisco de Goya; y los Stabat Mater de Luigi Boccherini, Pergolesi y
Franz Joseph Haydn, interpretados por el Sestetto Camerata Lírica, la
Orquesta de Cámara Ibérica y la Orquesta y Coro Matritum Cantat,
respectivamente.

Teatro, danza y cine completan la oferta
Además de la música, y como en anteriores ediciones, el programa se
completa con actuaciones de teatro y danza. En esta edición se ofrecerá por
primera vez en España la actuación de Nehara Dance Group, formado por
cinco bailarinas que llevan un estilo de vida marcado por la religión judía
cuyas obras sirven como puente entre esta religión y la danza profesional.
En teatro destaca Liszt, teatro sonoro, con música en directo y dirigido
a un público familiar. Por último, el festival ofrecerá un ciclo de cine que
tendrá lugar en el Ateneo de Madrid en el que se proyectarán cinco títulos
relacionados con el tema del festival: Francisco Juglar de Dios, de Roberto
Rosellini; Un buda, de Diego Rafecas; La última cima, Juan Manuel Cotelo;
El tormento y el éxtasis, de Carol Reed y Habemus Papam de Nanni Moretti.

Homenajes a Juan Hidalgo, Claudio Prieto y El Greco
Entre los aniversarios que se conmemorarán en esta edición, cabe
mencionar los 400 años del nacimiento de Juan Hidalgo, excelente
compositor madrileño poco conocido por el público, al que se recordará con
un concierto que será una recuperación musicológica y estreno en tiempos
modernos. Otro homenaje lo constituye el concierto Cantata para un
aniversario, dedicado al compositor Claudio Prieto en su ochenta
aniversario. Y en esta edición también se recordará la figura de El Greco
con el concierto Mística, música y poesía ante el entierro del Conde de
Orgaz.

Los 39 espectáculos se celebrarán en escenarios religiosos y laicos
de 20 municipios, la capital entre ellos, y en alguno de ellos se utilizarán
órganos restaurados por la Comunidad de Madrid. Más información en


El Museo del Prado exhibe por primera vez en España La Virgen con el Niño y ángeles de Jean Fouquet

Procedente del Real Museo de Bellas Artes de Amberes

El Museo del Prado expone en la sala 57 A, hasta el 25 de mayo, La Virgen con el Niño y ángeles, una obra maestra del artista francés del primer Renacimiento, Jean Fouquet.

Se trata del panel derecho del conocido como ‘díptico de Melun’, uno de los escasos ejemplos de pintura francesa del siglo XV en el mundo y que llega al Museo del Prado para unirse temporalmente a la recién adquirida Oración en el huerto con el donante Luis I de Orleans (1405-1408)

El préstamo de esta obra, procedente del Real Museo de Bellas Artes de Amberes, se inscribe en el programa ‘La obra invitada’, patrocinado por la Fundación Amigos del Museo del Prado desde 2010.



L.M.A.


La reciente adquisición de la Oración en el huerto con el donante Luis I de Orleans, posible obra de Colart de Laon, se ve ahora complementada con el préstamo de La Virgen con el Niño y ángeles (h. 1452) del Real Museo de Bellas Artes de Amberes, que enriquecerá temporalmente las colecciones de pintura francesa del Museo del Prado. Una obra excepcional con un carácter singular que se debe no solo a su autoría -Jean Fouquet, es el pintor y miniaturista más destacado del siglo XV en Francia- sino a ser única en el conjunto de su producción, gracias al efecto irreal que consigue con el manejo del color y el tratamiento de los volúmenes.

La obra
Etienne Chevalier, tesorero de los reyes de Francia Carlos VII y Luis XI, encargó a Jean Fouquet un díptico que permaneció en la iglesia colegial de Nôtre Dame de Melun hasta que a finales del siglo XVIII fue dividido. El panel izquierdo, perteneciente a la Gemäldegalerie de Berlín, muestra a Etienne Chevalier arrodillado, acompañado por su santo patrón san Esteban, mientras que el panel derecho, propiedad del Real Museo de Bellas Artes de Amberes, representa a la Virgen de una manera sorprendentemente original en el contexto de la pintura francesa de la época y permanecerá en el Museo del Prado hasta el 25 de mayo como ‘La obra invitada’.

En esta tabla de La Virgen con el Niño y ángeles, verdadera obra maestra del siglo XV, Jean Fouquet evidencia la forma singular con que tradujo en imágenes las distintas influencias  que contribuyeron a la gestación de su arte. Si la iconografía y, en particular, los ángeles monocromos rojos y azules están en deuda con la tradición nórdica, el modo en que resuelve la composición y la materializa evidencian su conocimiento del arte flamenco y del Quattrocento italiano. La forma de traducir las diferentes materias  y los efectos de luz como el reflejo de la ventana sobre la superficie pulida de las dos bolas del trono remiten a Jan van Eyck. La construcción geométrica del espacio y su gusto por las formas puras, como la cabeza oval de la Virgen o sus senos trazados como con compás, evocan las obras de Paolo Ucello y de Piero della Francesca.

Fouquet representa aquí a María como Madona de la leche, en posición frontal, ante un rico trono. La corona de ricas perlas y piedras preciosas, que descansa sobre su cabeza  sujetando un velo transparente, la identifica como reina de los cielos. Lleva una capa de armiño y un traje de seda gris, que destaca su cintura estrechísima, mientras que el corpiño abierto deja ver uno de sus senos redondos. La Virgen sostiene a su Hijo desnudo sobre su rodilla izquierda. La posición escorzada del Niño hacia el lado izquierdo de la tabla -hacia donde dirige su rostro y su dedo índice-, conecta esta tabla con la de la izquierda del díptico en la que aparece el donante arrodillado con el rostro dirigido hacia la derecha, donde se encuentra Jesús.

María, con su piel blanca como el marfil, encarna el ideal de belleza de la época, casi sin cejas, con el nacimiento del cabello muy hacia atrás y unos rasgos, que según la tradición, serían los de Agnes Sorel, la amante del rey Carlos VII -la primera amante real reconocida de forma oficial, poseedora de una gran belleza-, y de la que Etienne Chevalier fue testamentario.

El autor
Jean Fouquet (Tours, h. 1420-1481), el mejor pintor y miniaturista francés del siglo XV, obtuvo ya en vida el reconocimiento a su valía. El escultor, arquitecto y tratadista  Antonio Averlino, il Filarete (1400-1469), en su Trattato dell’arquitettura (1460-1465), menciona a Fouquet como uno de los artistas capaces de realizar el ciclo de pinturas del palacio que propone construir para Francesco Sforza, duque de Milán hasta 1469, en su ciudad ideal, la  “Sforzinda”. Filarete conoció a Fouquet en Roma -como dice expresamente en el texto del tratado-, donde el pintor de Tours había realizado en tela el retrato del papa Eugenio IV, fallecido en 1447, destinado a la sacristía de la iglesia de Santa María sopra Minerva de Roma, que le proporcionó una gran fama.

En el juicio que emite sobre Fouquet, Filarete dice que “È buono maestro, maxime a ritrarre del natural”, expresión que en el siglo XV se debe entender no como que era un buen retratista -que también lo era-, sino como que era bueno sobre todo en pintar “del natural”, esto es, representando figuras, objetos, paisajes..., directamente, sin recurrir a modelos. Como los mejores pintores italianos de la generación de Filarete habían fallecido ya –Massacio, Masolino, Domenico Veneziano, Fra Angelico y Andrea del Castagno-, a su juicio es conveniente mirar hacia el Norte, donde, tras morir Juan de Brujas -Jan van Eyck-, quizá reste el Maestro Roger -van der Weyden- o en su defecto este francés Fouquet, al que Filarete denomina “Grachetto”, sin duda por error más que por tratarse de un sobrenombre.

Los pintores que Filarete incluye en su lista, los de mayor relieve en la primera generación de renacentistas italianos y también entre los flamencos, proporcionan una idea del reconocimiento, de la alta estima, en que el florentino tenía al pintor de Tours, muy valorado en Roma, donde residió durante su estancia en Italia. Si los italianos admiraron su formación flamenca, su capacidad por reproducir la realidad, cuando volvió a su Tours natal, los comitentes de Fouquet debieron valorar también lo que había aprendido en Italia. La síntesis personalísima de su estilo, entre Flandes e Italia -como muchos años después hará el pintor castellano Pedro Berruguete-, en la que no falta la aportación de la tradición francesa en la que se formó, junto con su intrínseca  calidad,  sitúan a Jean Fouquet  entre los mejores de la historia de la pintura.

Buena prueba de ello son sus obras más destacadas: el díptico de Melun (h. 1456), los retratos del rey Charles VII (h. 1450-1455) y de Guillaume Jouvenal des Ursins (h. 1460-1465) –los dos en París, musée du Louvre- y la Piedad (h. 1470) –in situ, en la iglesia de Nouans, cerca de Tours-, entre las pinturas, y Les Heures d’Etienne Chevalier (h. 1452-1460, Chantilly, musée Condé) y Les Grandes Chroniques de France (h. 1455-1460)  y Les Antiquités Judaiques (h. 1470) –las dos en la Bibliotheque Nationale de France-, entre las miniaturas.

Actividades complementarias
Durante el período de exposición de la obra de Jean Fouquet, La Virgen con el Niño y ángeles del Real Museo de Bellas Artes de Amberes, el Museo del Prado organiza breves  explicaciones frente de la obra para situarla en su contexto histórico-artístico y comentar su presencia en el Museo en relación con su colección.

De lunes a jueves a las 11.30 y 17.30 h.
A partir del 17 de febrero
Sala 57A. Actividad gratuita para los visitantes con entrada al Museo

Pilar Silva, jefe de departamento de Pintura Española (1100-1500) y Pintura Flamenca y Escuelas del Norte (1400-1600) y responsable de esta nueva edición del programa ‘La obra invitada’, impartirá una conferencia en el auditorio el próximo 19 de febrero a las 18.30h.


Más información en www.museodelprado.es