Mostrando las entradas para la consulta Antonio López de Zuazo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Antonio López de Zuazo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de septiembre de 2020

Antonio L. Zuazo, ultima el “Catálogo de periodistas españoles del siglo XX" en tres tomos”

 
Profesor Antonio López Zuazo



Julia Sáez-Angulo

25/9/2020.- Las Rozas. Madrid.- El periodista y escritor Antonio López de Zuazo ultima su Diccionario de Periodistas Españoles del siglo XX, en su silencioso estudio de Las Rozas. Madrid. Después del primer tomo que se editó por la Fundación Universidad, este profesor de la Facultad de Periodismo de la Complutense, quiere completar la obra de obligada consulta para localizar los informadores españoles a lo largo de un siglo.
Antonio López de Zuazo y Algar (Zaragoza, 1946), es licenciado en Filología Románica por la Universidad de Salamanca y titulado por la Escuela Oficial de Periodismo. Ha sido profesor en la Universidad Complutense de Madrid hasta su jubilación. Entre sus libros publicados figuran: Catálogo de periodistas españoles del siglo XX, Diccionario de periódicos, diarios españoles del siglo XX, Diccionario de pseudónimos periodísticos españoles del siglo XX; coautor de El teletexto, Historia Ilustrada del libro español, La información como relato, Libro de homenaje a José Altabella, Calles de El Toboso o Comunicación y sociedad.

El profesor Zuazo ha escrito también el libro Caricaturas de Ramón Cilla (Retratos de Cabezudos), en el que recopila más de un centenar de caricaturas. Un total de 171 cabezudos” de Cilla (y uno de “Mecachis”), que se aprecian con su traje o vestido, su cabello o calva, su bastón o abanico, sus libros o su pluma, su escultura o su batuta.
            El autor señala que son 1500 “cabezudos” los que se pueden contar entre 1880 y 1912, de los que ha habido que hacer una buena selección. “Ramón Cilla estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid y fue un gran dibujante y caricaturista”, explica. 
            Francisco Ramón Cilla y Pérez (Cáceres, 1859 – Salamanca, 1937) fue muy envidiado por sus colegas ya que publicó en todos los medios de la época y se le ha considerado como uno de los grandes dibujantes de finales del siglo XIX.
            Cilla no publicó ningún libro, pero ilustró 12 libros de Sinesio Delgado, Luis Taboada, Juan Pérez Zúñiga, Torcuato Ulloa, Ángel Rodríguez Chaves, Salvador Canals y Tomás Luceño. Y en 1960 se publicó el libro Mi Teatro de Sinesio Delgado, con 63 caricaturas o cabezudos de Cilla.

Pliegos de cordel, primeras informaciones periodísticas
Por otro lado, Antonio López de Zuazo ha impartido una conferencia sobre los Pliegos de Cordel en la Tertulia Ilustrada en la que resaltó la historia de este género entre literario y periodístico, haciendo un recorrido histórico desde la imprenta de Gutenberg en Maguncia (Alemania, 1400 - 1468) en el siglo XV, en que se imprimían las bulas papales.
         Recordó las primeras impresiones en España: Segovia (Constitución Sinodal de Águilafuente, (1472), Valencia (1473), Zaragoza (1473), Barcelona, (1475) y Sevilla (1477)
         Explicó la distinta denominación que va desde la resma a la cuartilla, pasando por los pliegos, folios, cuartillas y octavillas. Hizo una demostración real de los “pliegos de cordal” al mostrar cómo se exponían y vendían en los portales, tienda o mercados, según el diccionario de la R.A.E. para difundir sucesos de batallas, romances, etc.
       El profesor Zuazo, buen investigador auténtico “ratón de bibliotecas y registros civiles” mostró algunos de los volúmenes que compilan colecciones de pliegos sueltos, muy queridos y buscados por los coleccionistas como él.
         “La mayoría de los pliegos sueltos o pliegos de cordel españoles se encuentran hoy, afortunada y lamentablemente, en bibliotecas de Berlín, Munich, Viena, Moscú y los Estados Unidos, porque fueron adquiridos como curiosidades singulares por los extranjeros viajeros en España”, explica el profesor Zuazo, que cuenta en su colección como algunos ejemplares singulares que expuso en la tertulia, así como recopilaciones en los “Romances y coplas de ciegos en Andalucía” (Sevilla, 1992); “Diccionario de pliegos sueltos poéticos (siglo XVI) de Antonio Rodríguez Moñino o los “Romances en pliegos de cordel” de Manuel Alvar.

Aficionado al ajedrez, el profesor Zuazo publico el pasado año el libro Ciento y pico libros sobre ajedrez” Biblioteca ajedrecista, dedicado “a la memoria de Ramón Rey Ardid (1903 – 1988), campeón de España y de Aragón, autor del libro Los principios de ajedrez que me enseñó a jugar, con quien logré unas tablas y a quien entrevisté en el teletexto de TVE en 1987”. 
El autor organiza torneos de ajedrez con niños en Garrucha durante los meses de verano, mientras veranea en esa localidad almeriense.
    Otra de las aficiones de Antonio L. de Zuazo es la de construir y restaurar viejos barcos veleros.

Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Antonio+L%C3%B3pez+de+Zuazo

Profesor Zuazo en Ávila



lunes, 6 de mayo de 2019

Antonio López de Zuazo, autor de “Ciento y pico libros sobre ajedrez” Biblioteca ajedrecista


-->



Antonio López de Zuazo



Antonio López de Zuazo 



Julia Sáez-Angulo

            6/5/19 .- Madrid .- El profesor, periodista y ajedrecista Antonio López de Zuazo es el autor de Ciento y pico libros sobre ajedrez” Biblioteca ajedrecista. El libro va dedicado “a la memoria de Ramón Rey Ardid (1903 – 1988), campeón de España y de Aragón, autor del libro Los principios de ajedrez que me enseñó a jugar, con quien logré unas tablas y a quien entrevisté en el teletexto de TVE en 1987”.
            Antonio López de Zuazo Algar (Zaragoza, 1946) residente en Madrid y veranea en Garrucha (Almería), organiza todos los años, en este pueblo costero un torneo, gran evento ajedrecístico, principalmente con niños y padres, de gran éxito y reconocimiento. Este libro de libros va a ser recibido con alborozo. Su biblioteca ajedrecista se encuentra en su casa de El Toboso (Ciudad Real), donde pasa los fines de semana y tiene un museo monográfico su esposa, la pintora María Pilar Venegas. El autor ha escrito varios Diccionarios de periodistas.
            El libro Ciento y pico libros sobre ajedrez” Biblioteca ajedrecista. lleva un prólogo de la escritora Julia Sáez-Angulo y de la ajedrecista, Doctora en Medicina Cristina Lisbona, así como un epílogo de Isabel Torremocha Cagigal, profesora de Lengua Castellana y ajedrecista. El prólogo de las primeras dice así:

            “En el ajedrez, deporte fuerte como la vida, donde hay que tomar decisiones y con ellas se gana o se pierde. Las reglas, la estrategia y las tácticas son claves de combinación y armonía, de audacias y celadas, de maniobras y sutileza, de retos y peleas, de presión y aguante, de victoria o derrota, incluso de tablas o empate. Con 16 piezas cada uno de los dos jugadores, blancas, negras, alfiles, peones, rey, reina... todas ellas sobre 64 escaques de un tablero, hasta llegar al inevitable fin del jaque mate o tablas. Del tablero a la vida, con jugadas previsibles o imprevisibles de una partida. Un juego que roza el infinito.

            El ajedrez requiere una tarea de concentración y reflexión antes de actuar, algo que subraya la necesidad de la inteligencia humana para llevarla a cabo. El ajedrez es una disciplina mental de la que se deriva dominio y experiencia, ejercicio y autodisciplina en el pensamiento. España tiene una fuerte tradición ajedrecista que conviene conocer y divulgar.

            La bibliografía es un género dentro de la escritura y un arte, que Antonio López de Zuazo, profesor de Comunicación en la Universidad Complutense, domina porque ya ha trabajado en este campo. Su conocimiento bibliográfico, a la hora de investigar y recopilar, se pone de manifiesto en este volumen de Ciento y pico libros sobre ajedrez. Libros en distintas lenguas y de diversas procedencias, de los que él ha hecho una sabia indagación y expurgo.

            Poseído por el entusiasmo, el profesor López de Zuazo ha creado una escuela de difusión y enseñanza del ajedrez entre pequeños y mayores en la localidad almeriense de Garrucha, lugar de sus vacaciones veraniegas, donde los encuentros y concursos estimulan el conocimiento del ajedrez y la dinamización mental de sus practicantes. Como se diría en la UNESCO, el profesor Zuazo es el animador cultural del espacio y el tiempo en las coordenadas que lo enmarcan.

            Leontxo García, veterano divulgador del ajedrez, afirma que “el ajedrez aporta innumerables habilidades cognitivas a los niños, como el pensamiento autocrítico, el control del primer impulso, la empatía y el pensamiento flexible, entre otras”. No hace falta ser niño prodigio para acercarse al ajedrez –algunos creen que es un deporte o un juego solo para los muy inteligentes-. En el conocimiento siempre hay grados y, por tanto, igualmente en el ajedrez. Acercarse a él es comenzar una carrera que puede llegar muy lejos, pero el ritmo será pautado, según el que le imprima cada ajedrecista.

            El autor de Ciento y pico libros sobre ajedrez no ha querido incluir bibliografía de poesía o narrativa sobre el tema, para no dispersar el concepto del libro y poder centrarse en los ejemplares claves de referencia, pero el campo literario es otra mina en la que el ajedrez también se ha aposentado con arte, baste citar algunos títulos como El jugador de ajedrez de Mäezel (1836), una de las mejores historias extraordinarias de Edgard Allan Poe; Una partida de ajedrez (1941), de Stephan Zweig; La partida de ajedrez. Poema en un acto (1915), de Francisco Villaespesa; La novela de don Sandalio, jugador de ajedrez (1933) de Miguel de Unamuno;  La tabla de Flandes (1990), de Arturo Pérez Reverte, o El ajedrez de la vida: Una reflexión sobre la idea de progreso en la evolución (2010) de Jordi Agustí. La lista de títulos literarios podría ser abundante, si no interminable.

            El autor ha querido prescindir también de las citas sobre el ajedrez. Y con su permiso, me voy a permitir algunas de las más célebres en este prólogo. José Raúl Capablanca, jugador cubano de ajedrez, campeón mundial de 1921 a 1927, dejó numerosas afirmaciones con agudeza y gracejo, entre ellas: El buen jugador siempre tiene suerte o De pocas partidas he aprendido tanto como de mis derrotas. El escritor argentino Jorge Luis Borges declaró en una entrevista en 1981: El ajedrez es uno de los medios que tenemos para salvar la cultura, como el latín, el estudio de las humanidades, la lectura de los clásicos, las leyes de la versificación, la ética. El ajedrez es hoy reemplazado por el fútbol, el boxeo o el tenis, que son juegos insensatos, no de intelectuales.

            Aristóteles, Shakespeare, Cervantes... dejaron hermosas citas sobre el ajedrez. Nombraremos a dos autores españoles más recientes: Jacinto Benavente quien dijo que el ajedrez es juego de dioses: manejar a nuestro antojo un mundo en pequeño con todas sus figuras, o finalmente, Miguel de Unamuno, que con cierto humor o displicencia afirmó que el ajedrez procura una suerte de inteligencia que sirve únicamente para jugar al ajedrez. En suma, al decir de Savielly Tartakower: En el ajedrez, como en la vida, la mejor jugada es la que se realiza.

            Las tiendas especializadas en ajedrez –como las de té- proliferan en las grandes ciudades. En ellas se juntan libros especializados sobre este deporte, junto a los objetos o adminículos que conlleva. Un disfrute visual y táctil ante los tableros y sus piezas, ante sus infinitos materiales que van desde la madera al mármol y el alabastro, pasando por el metal o el poliéster, amén de los tableros en el suelo, como el del célebre balneario de Archena (Murcia) y tanto otros.

            El ajedrez es deporte, conocimiento, vida y pasión. Seguir los grandes nombres de la Historia del Ajedrez es una aventura asombrosa y otro tanto, de los autores que han escrito sobre él, como nos proporciona este libro del profesor López de Zuazo. Detrás de los grandes nombres de jugadores de ajedrez, vino y vendrá la máquina, el autómata, la robótica, la electrónica, el contrincante mecánico o digital... pero detrás de la inteligencia artificial está siempre la creatividad de la inteligencia humana que la dota de soporte. Que los robots se rebelen o superen a la inteligencia de los hombres y mujeres está por ver”.
 Garrucha (Almería) Torneos de ajedrez


I

En su grave rincón, los jugadores 
rigen las lentas piezas. El tablero 
los demora hasta el alba en su severo 
ámbito en que se odian dos colores. 

Adentro irradian mágicos rigores 
las formas: torre homérica, ligero 
caballo, armada reina, rey postrero, 
oblicuo alfil y peones agresores. 

Cuando los jugadores se hayan ido, 
cuando el tiempo los haya consumido, 
ciertamente no habrá cesado el rito. 

En el Oriente se encendió esta guerra 
cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra. 
Como el otro, este juego es infinito. 

II 

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada 
reina, torre directa y peón ladino 
sobre lo negro y blanco del camino 
buscan y libran su batalla armada. 

No saben que la mano señalada 
del jugador gobierna su destino, 
no saben que un rigor adamantino 
sujeta su albedrío y su jornada. 

También el jugador es prisionero 
(la sentencia es de Omar) de otro tablero 
de negras noches y de blancos días. 

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. 
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza 
de polvo y tiempo y sueño y agonía?


Jorge Luis Borges
 Soneto del libro  EL HACEDOR, Buenos Aires, Emecé, 1969



domingo, 1 de octubre de 2017

Antonio López de Zuazo. Más de un centenar de “Caricaturas de Ramón Cilla” (Retratos de Cabezudos) en un libro



Profesor Antonio López de Zuazo




 Cilla, por Mecachis


Julia Sáez-Angulo

            01.10.17.- Madrid.- El profesor de periodismo Antonio López de Zuazo ha recopilado en un libro más de un centenar de “Caricaturas de Ramón Cilla” (Retratos de Cabezudos). Un total de 171 cabezudos” de Cilla (y uno de “Mecachis”), que se aprecian con su traje o vestido, su cabello o calva, su bastón o abanico, sus libros o su pluma, su escultura o su batuta.

            El autor señala que son 1500 “cabezudos” los que se pueden contar entre 1880 y 1912, de los que ha habido que hacer una buena selección. “Ramón Cilla había estudiado en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid; fue un gran dibujante y caricaturista”, explica López de Zuazo en la Nota de autor.

            Francisco Ramón Cilla y Pérez (Cáceres, 1859 – Salamanca, 1937) fue muy envidiado por sus colegas ya que publicó en todos los medios de la época y se le ha considerado como uno de los grandes dibujantes de finales del siglo XIX.

            Cilla no publicó ningún libro, pero ilustró 12 libros de Sinesio Delgado, Luis Taboada, Juan Pérez Zúñiga, Torcuato Ulloa, Ángel Rodríguez Chaves, Salvador Canals y Tomás Luceño. Y en 1960 se publicó el libro Mi Teatro de Sinesio Delgado, con 63 caricaturas o cabezudos de Cilla.

            Antonio López de Zuazo y Algar (Zaragoza, 1946), licenciado en Filología Románica por la Universidad de Salamanca y Titulado por la Escuela Oficial de Periodismo. Ha sido profesor en la Universidad Complutense de Madrid hasta su jubilación. Entre sus libros publicados figuran: Catálogo de periodistas españoles del siglo XX, Diccionario de periódicos, diarios españoles del siglo XX, Diccionario de pseudónimos periodísticos españoles del siglo XX; coautor de El teletexto, Historia Ilustrada del libro español, La información como relato, Libro de homenaje a José Altabella, o Comunicación y sociedad.

           
           

-->

lunes, 28 de enero de 2013

Antonio Zuazo habla de “Pliegos sueltos o pliegos de cordel” en la Tertulia Ilustrada”



Antonio López de Zuazo junto a su esposa M. Pilar Venegas



L.M.A.

         28.01.13.- Madrid.- El periodista y profesor Antonio Zuazo, profesor de Redacción Periodística en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid, ha impartido una conferencia sobre “Pliegos sueltos o pliegos de cordel en la Tertulia Ilustrada.

         Antonio López de Zuazo Algar (Zaragoza, 1947) resaltó en su ponencia la historia de este género entre literario y periodístico, haciendo un recorrido histórico desde la imprenta de Gutenberg en Maguncia (Alemania, 1400 - 1468) en el siglo XV, donde se imprimían las bulas papales.

         Recordó las primera impresiones en España: Segovia (Constitución Sinodal de Águilafuente, (1472), Valencia (1473), Zaragoza (1473), Barcelona, (1475) y Sevilla (1477)

         Explicó la distinta denominación que va desde la resma a la cuartilla, pasando por los pliegos, folios, cuartillas y octavillas. Hizo una demostración real de los “pliegos de cordal” al mostrar cómo se exponían y vendían en los portales, tienda o mercados, según el diccionario de la R.A.E. para difundir sucesos de batallas, romances, etc.

         Compilaciones de pliegos sueltos

El profesor Zuazo, buen investigador auténtico “ratón de bibliotecas y registros civiles” mostró algunos de los volúmenes que compilan colecciones de pliegos sueltos, muy queridos y buscados por los coleccionistas como él.

         “La mayoría de los pliegos sueltos o pliegos de cordel españoles se encuentran hoy, afortunada y lamentablemente, en bibliotecas de Berlín, Munich, Viena, Moscú y los Estados Unidos, porque fueron adquiridos como curiosidades singulares por los extranjeros viajeros en España”, dijo el profesor Zuazo.

         Entre los ejemplares expuestos, los “Romances y coplas de ciegos en Andalucía” (Sevilla, 1992); “Diccionario de pliegos sueltos poéticos (siglo XVI) de Antonio Rodríguez Moñino o los “Romances en pliegos de cordel” de Manuel Alvar.

         Antonio Zuazo es autor de diversos libros de documentación entre los que se encuentran los Diccionarios de periodistas y de Pseudónimos en el periodismo español. Actualmente tiene en imprenta otro diccionario sobre los nombres de las calles de la localidad manchega de El Toboso, donde el autor tiene una casa. El profesor está casado con la pintora María Pilar Venegas.

          La Tertulia Ilustrada está presidida por María Eugenia Martínez y dirigida por Julia Sáez-Angulo.




martes, 27 de mayo de 2014

Pilar Venegas expone su pintura y Antonio Lopez de Zuazo presenta su libro en Domus Artis de El Toboso

 
 
L.M.A. 

      27.05.14.- El Toboso. Toledo.- El pasado 2 de mayo se celebró en la sala de exposiciones Domus Artis en un acto conjunto la presentación del libro del periodista Antonio López de Zuazo Calles de El Toboso  y la exposición de óleos de la pintora Mª Pilar Venegas.

  El acto fue presidido por el alcalde de El Toboso, Marciano Ortega y asistieron un centenar de personas de Madrid, Toledo, Cuenca y Ciudad Real.

   El autor del libro, Antonio López de Zuazo, disertó sobre las 120 calles toboseñas (plazas, calles, ermitas y pozos), como la antigua calle del Puente de Alcolea, batalla del año 1808 sobre el puente del Guadiana, entre 40 cañones franceses y 20 cañones españoles; y las cuatro puertas de la muralla que se conservó hasta 1820.

   La pintora Mª Pilar Venegas y González de Langarica hizo un breve resumen de su hacer como artista,  con las siguientes palabras: “Mi biografía la tenéis ahí. Os contaré mi experiencia: como paisajista recorrí pintando Galicia,  Cantabria, Vizcaya, Aragón, Cataluña, Ávila, Segovia, Soria, Madrid, Valencia, Menorca, Extremadura y Andalucía. Fuera de España, París, Edimburgo, Bulgaria e Italia. ¿Qué pretendo al pintar? Expresar plasmando la parte amable de la vida. Busco la belleza, la ternura, la luz, el color... El alma de las cosas sencillas, la huella del ser humano.”

   “No me gusta el feísmo, ni el desgarro, ni la denuncia a través del arte. La obra creativa es positiva y pretendo aportar algo bueno para los demás.”

   Y siguió diciendo la pintora: “¿Cómo se encara un cuadro? Primero se piensa en algo que se quiere hacer. Se escoge un paisaje del natural o se hace una composición en el estudio. Tiene que establecerse una empatía entre el pintor y la obra que se va a realizar y es algo alegre, se ofrece ese trabajo y se pide ayuda al Gran Artista, que es Dios.”

   Mª Pilar dio las gracias a los asistentes y especialmente a Juan Alfonso García Donas, dueño de la sala y mecenas de El Toboso. El alcalde, Marciano Ortega entregó dos diplomas por la colaboración en la exposición de pintura y en la presentación del libro toboseño y dos esculturas de Don Quijote a Juan Alfonso y a López de Zuazo.

   Terminó el acto con muchas fotografías y aplausos. En la sala de instrumentos musicales de la planta baja se sirvió un vino español, departiendo unos con otros alegremente. En estos días, la villa estaba muy animada porque se celebraban las XXIII Jornadas Cervantinas, en honor de Dulcinea de El Toboso.  

  

sábado, 20 de enero de 2024

M. PILAR VENEGAS, pintora, seis autorretratos, cinco Madonnas ,y próxima exposición en El Toboso

María Pilar Venegas y su cuadro "Celia"
M P Venegas ante la Casa de muñecas

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

20/1/24.- Madrid.- Llegar a casa de la pintora María Pilar Venegas y del profesor Antonio López de Zuazo en La Rozas es recorrer un laberinto circular hasta llegar al destino. Ellos dicen que es muy fácil, pero más de dos amigos nos hemos perdido en el laberinto dando vueltas como Teseo, sin que un hilo de Ariadna viniera en nuestra ayuda. El GPS resultaba ambiguo, confuso, polísémico. Pero en esta ocasión hemos llegado, al fin, los amigos con más puntualidad para tomar el roscón de Reyes tardío, distanciado de las fiestas pasadas, por invitación acertada de los anfitriones.

Primero el arte. Subimos al taller/estudio de M. Pilar Venegas donde nos cuenta que prepara su exposición de pintura en El Toboso, concretamente durante el mes de mayo, en la Galería Domus Artis, dirigida por un buen profesional, Juan Alfonso García Donas, donde ya ha expuesto en otras ocasiones. Recordamos con afecto al ex alcalde Marciano Ortega y le envío de inmediato un correo electrónico.

M. Pilar Venegas y el profesor L. de Zuazo, aunque residan en Madrid, son dos toboseños de pro, porque la pintora tiene allí una casa, que visitan los fines de semana, un museo monográfico de su trabajo pictórico, amén de obras en el salón de plenos del Ayuntamiento y en la iglesia, que vieron de lejos Don Quijote y Sancho Panza, según narración de Don Miguel de Cervantes: “Con la iglesia hemos topado, amigo Sancho”. El profesor Zuazo, por su parte, ha publicado un libro titulado “Las calles de El Toboso”, un estudio de nombres, cuando y porqués de su denominación

La pintora nos va presentando sus cuadros, el último pintado durante las navidades: unas cajas de  galletas y bombones, rodeadas de una cenefa de muérdago. Nos señala un autorretrato, vestida de chulapa. “Es el sexto autorretrato que pinto”, “Muchos egos ¿no?”, comento yo con torpeza manifiesta. “No es cuestión de ego, replica la pintora, sino de modelo a la vista del espejo, a falta de otro más cercano y asequible”. Los autorretratos van, desde su segundo año de carrera de Bellas Artes, hasta el de 2023, tres de ellos en carboncillo y otros tres al óleo”. 

M. Pilar Venegas dice que le gusta pintar retrato, porque es la mejor versión de la figura humana, me gusta plasmar el gesto, la mirada, su expresividad. He pintado retratos gratuitamente, por el solo hecho de posar para mí. Después de entregarlos, les he perdido la pista y eso me apena. Uno de los recientes retratos de encargo fue el de Monseñor Álvaro del Portillo para el Colegio de Ingenieros Civiles de Madrid, del que fue alumno el beato.

Para un acto de solidaridad, la pintora hizo decenas de retratos al carboncillo, para lograr fondos, que fueron a la buena causa. Fueron muchos niños a posar con sus padres. El proyecto resultó un éxito y la gente guarda esos retratos firmados como un tesoro.

La serie de flores y floreros de la pintora es formidable. Los cuadros en este campo son preciosos por el color que conllevan, desde un campo de amapolas y margaritas, a un espléndido florero de azucenas que cuelga en el salón. M. Pilar presume de las flores y plantas, que tiene en su jardín o en el porche: clivias, helechos, celindas, alegrías de distintos colores…

    Nos muestra una Madonna de la Rosa, que ella denomina la “Virgen del Niño peinadico”. “La he pintado cinco veces y la he vendido en cuatro ocasiones. La quinta versión la llevo a la exposición y también espero venderla". Ciertamente se trata de una Madonna preciosa, cuyo original está en la iglesia de Alquézar (Huesca), y una copia, muy noble, en la seo de la capital Huesca. Colocada en uno de sus muros, era muy venerada, pero lamentablemente se retiró el cuadro al museo de la catedral, lo que dificulta su visión frecuente por los fieles.

    El recorrido termina con la muestra de la casa de muñecas que M. Pilar Venegas construyó con sus propias manos. Esta encantada y orgullosa de ella.

    Después del paseo por el arte, pasamos a la merienda de chocolate y grandes roscones de masa seca y de relleno de trufa. “Los hacen en un obrador muy bueno de Las Rozas”, explica la anfitriona. Antonio da vueltas a la chocolatera clásica con la varilla de madera, para que se diluya bien el cacao. Caliente y precioso, lo derrama en las jícaras de porcelana, sobre un mantel impoluto. Lo saboreamos y disfrutábamos entre conversaciones sobre arte y artistas, casos de violencia vicaria, o recuerdos de infancia. El mantel impoluto comienza a registrar alguna que otra gota de chocolate, de ese cacao maravillao, que un día vino de América. Al despedirnos, un buen trozo de roscón envuelto en papel de plata para Mario Saslovsky, que se había quedado en casa.

    Arte, chocolate, roscones, palabras de amistad… también la IV edición del “Catálogo de periodistas españoles”,  que el profesor Zuazo acaba de sacar a la luz. Todo forma parte de la vida, y de la actividad artística e intelectual de los creadores que la enriquecen. 

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Mar%C3%ADa+PIlar+Venegas



Vueltas a la chocolatera por el Dr. Zuazo

Mercedes Ballesteros, Julia y Lola Gallardo
Carmen Valero, Pablo Reviriego y Antonio L. de Zuazo

Adriana, Julia, M.PIlar, Lola y Mercedes, junto a cuadro de "Celia"
Carmen Valero y el profesor Zuazo con los dos tomos del "Catálogo de periodistas"

M. Pilar Venegas muestra el cuadro adquirido por el Museo de los Pizarro, en Trujillo (Cáceres)
M Pilar Venegas ante el espejo y el autorretrato, homenaje a Madrid