Adriana Zapisek y Marisa Díaz-Pinés
Julia Sáez-Angulo
Fotos: Pablo Reviriego y J.S.A.
31/5/26.- Madrid.- “Historia de amor entre Zenobia y Juan Ramón Jiménez” es el título de la conferencia de la profesora de Literatura Marisa Díaz-Pinés en la Tertulia Ilustrada, presidida por Adriana Zapisek y dirigida por Julia Sáez-Angulo. La conferenciante recordó su recorrido profesional, a través de los cinco libros que ha publicado, antes de pasar a hablar del poeta de Moguer y su esposa americana.
Recordó que el poeta Juan Ramón Jiménez, JRJ, (1881-1958) sufría de neurosis obsesiva y conoció a Zenobia Camprubí (1887-1956) en la Residencia de Estudiantes, cuando estaba en la calle Fortuny de Madrid y se trataron principalmente al traducir a Rabindranath Tagore (1861–1941) cuando el poeta de la India fue nombrado premio Nobel en 1913. “Fue un flechazo mutuo entre Zenobia y JRJ”, dijo la conferenciante. Y “durante toda su vida se quisieron muchísimo”.
Se casaron en la catedral de Nueva York en 1916. JRJ su libro “Diario de un poeta recién casado”, clave en su escritura esencial y más intelectual, frente al modernismo. El poeta había conocido a Rubén Darío.
La etapa poética de 1916-1936 fue incansable en su producción. JRJ, que no podía escribir con ruido de fondo y necesitaba un gran silencio para hacerlo, conoció a Lorca y a Manuel Falla. En su casa a orientó a diversos poetas de la Generación del 27. Acogió a Miguel Hernández y el matrimonio fue muy amigo de Ernestina de Champourcín, casada con el poeta Juan José Domenchina, secretario privado del presidente Azaña.
El ambiente prerrevolucionario y de guerra de Madrid en 1936, en el que JRJ corría el riesgo de ser asesinado, por su fisonomía refinada de Hombre bien vestido, con perilla -podía parecer un cura de los muchos que se asesinaron- hizo que el matrimonio se exiliara en los Estados Unidos y después en Puerto Rico.
Zenobia fue escribiendo sus Diarios, de los que se han publicado tres tomos y pronto saldrá un cuarto. Ella fue una mujer resolutiva y práctica en los negocios, con inquietudes y actividades sociales, sobre todo para proteger a los niños. Ella, con la empresa Arte España, decoró entre otros, el parador de Gredos, inaugurado por Alfonso XIII. El matrimonio, no tuvo hijos.
Zenobia murió de cáncer dos años antes que Juan Ramón, quien recibió el Premio Nobel en 1956. La biblioteca de ambos pasó a la Universidad de Río Piedras en Puerto Rico.
En el coloquio animado, se preguntó por las creencias de ambos y Díaz-Pinés dijo que Zenobia era una católica practicante y esto influyó en JRJ, quien, en principio él era creyente, pero más krausista o panteísta. En Argentina le preguntaron a JRJ por el mejor poeta y él respondió que Dios, y el mejor verso: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”.
Marisa Díaz-Pinés Fernández-Prieto (Manzanares, Ciudad Real, 1949) es una destacada escritora y educadora. Nacida en el seno de una conocida familia de Manzanares, ha dedicado su vida a la docencia y a la difusión de la realidad cultural manchega a través de sus letras.
Licenciada en Geografía e Historia y Doctora en Creatividad y Literatura, además de contar con diplomatura en Magisterio. Durante su carrera docente, ha fomentado siempre la creatividad en los jóvenes mediante la pintura, la música y la poesía.
Proviene de una familia profundamente arraigada a la vida cultural y comercial de Manzanares. Su padre, Melchor Díaz-Pinés, cultivó el espíritu literario y periodístico, un legado que Marisa ha mantenido vivo. Ha estado estrechamente ligada a las tradiciones de su tierra, llegando a ser pregonera de las Fiestas en Honor a la Virgen de la Paz en 2010.
Marisa Díaz-Pinés comenzó a escribir en periódicos regionales desde muy joven. A lo largo de su trayectoria ha publicado diversos ensayos, artículos y libros, entre los que destacan: "Teselas" (2025): Una de sus obras más recientes, descrita como un ejercicio de reordenación de la memoria y un mosaico de vida abierto a la contemplación y la identidad. "Creatividad en la familia" (2006): Un libro donde aborda el desarrollo creativo dentro del entorno familiar. "Hablando con el Platero de Juan Ramón" (2000): Obra donde refleja su profunda admiración y conocimiento sobre el célebre autor y su vinculación con La Mancha. "Platero pequeño, peludo y suave", recordó. "Poemas de paz" (1999): Un poemario donde destaca que el camino hacia la paz es una responsabilidad de todos los ciudadanos.
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7 comentarios:
¡Cuánto siento habérmela perdido! Me encanta Juan Ramón Jiménez, pero estaba de celebración de cumpleaños. Seguro que estuvo estupenda.
GERMAN UBILLOS: Estoy de acuerdo en que el mejor poema, el definitivo es "Hoy estarás conmigo en el paraíso".
Un abrazo de Germán.
Está es la historia de un amor que dejó huella en la literatura española.
Hablar de Juan Ramón y Zenobia es recordar que existen amores que no se consumen sino que florecen en la admiración ,compañía y fidelidad.
Me hubiera encantado estar en esa tertulia pero vivo en el sur y me pilla lejos.
Gracias a la Mirada Actual que nos hace participe de ellas.
Saludos marineros.
El comentario anterior es mío.Se me olvidó poner mi nombre.
Y ya aprovecho para mandarle muchos besos a Adriana y felicitarla por su labor cultural y por todo su arte.
Y a Julia Sáez siempre.
Monica Maffia: Buen día querida Julia, muchas gracias por el envío. Me gustó mucho la nota y veo que están muy concurridas las reuniones últimamente lo cual me alegra mucho. En dos semanas ya estaré en Madrid, nos vemos pronto.
Julia Marina: Me ha encantado !!
Es un acierto recordar a Zenobia Camprubí, emprendedora, culta, moderna e incansable, la mejor compañera que pudo tener el poeta. Colaboró con la JAE (Junta de Ampliación de Estudios) en la selección de estudiantes españolas becadas para ir a universidades estadounidenses y para que universitarias y jóvenes profesoras americanas vinieran a España y fue una de las fundadoras del Lyceum Club. Muy comprometida con la vida cultural y con sus traducciones, además de ayudar a JR, tenía tiempo para trasladar en su coche un colchón o una lámpara para los pisos que realquilaba a extranjeros. Era demócrata, reformista y liberal, y como se ha dicho, católica , con personalidad propia.
Tras el golpe de julio del 36, y la marcha de los encargados de algunas instituciones benéficas, fue ayudar a un refugio con unas amigas, pero finalmente el matrimonio se hizo cargo de 11 niños que alojaron en dos de sus viviendas de alquiler. En una de las visitas a los chavales, Juan Ramón, en pleno caos bélico en la capital, fue interpelado por una patrulla que le pidió sus credenciales sin tener idea de quien era. Este hecho le incomodó y comunicó a Azaña que deseaba salir de España y ayudar a la Segunda República de otra manera, desde fuera. Azaña le facilitó pasaporte diplomático para que el matrimonio saliera. En el exilio Zenobia mandó dinero para sus niños y otros huérfanos tutelados, gracias a las campañas que llevó a cabo el periódico de su hermano. En esos años en que vivieron en Cuba, Estados Unidos y finalmente Puerto Rico, Zenobia afrontó con serenidad las crisis de JR manteniendo su autonomía y su necesidad de hacer otras cosas, como dar clase, incluso cuando estaba ya enferma.
Felicito a la conferenciante. Y quienes deseen conocerla más, ahí están sus Diarios y Epistolarios, más la extensa biografía de su especialista, Emilia Cortés. Por mi parte, la incluyo en un libro (que recoge a otras intelectuales o escritoras de los años treinta cercanas a la Institución Libre de Enseñanza), Las republicanas "burguesas" con un capítulo denominado "Amor y dependencia"
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