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sábado, 26 de marzo de 2016

Museo Joaquín Peinado y medio centenar de obras de Picasso en Ronda




Autorretrato. Joaquín Peinado


María Contreras Herce

         Casi cuatrocientas obras del pintor Joaquín Peinado alberga el Museo que lleva su nombre en Ronda, junto a medio centenar de obras de Picasso, entre grabados y cerámicas, que se exhiben en la misma sede. Todo este fondo pertenece a la colección de arte de Unicaja Ronda, que cuenta con unas veinte mil piezas catalogadas hasta el momento en su inventario artístico, en su mayoría de autores andaluces.

         Joaquín Ruiz-Peinado Vallejo (Ronda, 1898 – París, 1975) –Joaquín Peinado en el arte- es un pintor poscubista de gran sobriedad y elegancia en una obra que abarca todos los géneros pictóricos: bodegones, paisajes y retratos. Buen dibujante, el Museo conserva varias decenas de sus dibujos, en especial de desnudo femenino y una serie erótica, al estilo de la de Picasso, artista malagueño con el que compartió cierta amistad en vida, como lo ponen de manifiesto algunas fotografías de ambos autores andaluces juntos, que el museo Joaquín Peinado muestra en gran tamaño.

         En el Museo Joaquín Peinado, situado en la recoleta plaza del Gigante, frente a un palacio nazarí, también se muestra un dibujo de Picasso que representa una mano, realizado en 1920 y dedicado a Peinado en 1939. La historia de esa mano picassiana se debió a que el artista de Málaga visitó a Peinado en Francia y éste no se encontraba en su casa, por lo que el malagueño le dejó una mano pintada, ya que no pudo estrechar la de carne hueso. Peinado se casó con una mujer danesa en París, Ingrid, y tuvo dos hijas, Ana y Rafaela.

         Todo esto lo va explicando Rafael Valentín López Flores, conservador del Museo, verdadero experto en la pintura de Peinado ya que hizo la tesis doctoral sobre este pintor rondeño y además comisarió la gran exposición itinerante del pintor que llevó a cabo Unicaja por varias ciudades a partir de  2010. El texto del catálogo es un soberbio estudio de la pintura de Peinado.

pintura de Peinado

Pintura abstracto-geométrica

         Joaquín Peinado es el gran hacedor de la pintura abstracto-geométrica, ya desde 1949, sin dejar nunca del todo la figuración, con frecuencia a base de dibujos que parecen flotar sobre la geometría. No es un artista narrador, su pintura se sostiene en un equilibrio contenido de formas y color. Muchas de sus obras se encuentran hoy en grandes museos de Europa y de América, principalmente de México, país con el que se relacionó a través de su hermano. En el Museo cuelga un precioso retrato colorista de Carmen Portes Gil (1954), hija del presidente mexicano Emilio Portes. El Museo Peinado muestra también varios retratos de la esposa e hijas del pintor, así como distintos autorretratos.

         Buena parte de las obras de Joaquín Peinado se adquirieron por Unicaja en la galería Altex, que dirigía la crítica de arte Mariví Otero y que pertenecían al que fuera alcalde de Madrid, Agustín Rodríguez Sahagún, gran coleccionista del pintor rondeño, así como del coetáneo de Peinado, Alfonso Vignes.

Jesús G de la Torre


Donación de Jesús González de la Torre

         El Museo Joaquín Peinado está situado en el noble palacio de Moctezuma, que cuenta con dos patios, uno de ellos acristalado en su cúpula y el segundo con tres cipreses americanos en su parterre. En dos de sus salas se pueden contemplar un artesonado mudéjar o un alfarje de casetones castellanos, ambos renacentistas. El museo esta inserto en la Fundación de Unicaja que lleva a cabo la labor cultural de su patrimonio.

         La sala de exposiciones temporales, instalada en la antigua capilla del XIX  del palacio Moctezuma está hoy desafecta al culto y se utiliza como sala de exposiciones temporales. Actualmente se presenta una veintena de cuadros de gran formato del pintor Jesús González de la Torre (Madrid, 1932), muy vinculado a Ronda, bajo el título “ A no entender entendiendo”, con una clara estética metafísica en muchos de sus cuadros. González de la Torre ha hecho una donación de 86 obras a la Fundación Unicaja Ronda. Con este motivo, la fundación ha dado su nombre la biblioteca/archivo de la institución.



        Peinado y Picasso

María Contreras Herce

Conservador Rafael V. López Flores y Julia Sáez Angulo


miércoles, 17 de octubre de 2012


Díaz Castilla, Autorretrato


Díaz-Castilla, Trayectoria brillante de un pintor y dibujante





Julia Sáez-Angulo

         Agustín Rodríguez Sahagún, cuando era marchante y galerista de arte antes que alcalde de Madrid, fichó muy joven a Luciano Díaz-Castilla (El Soto de Piedrahita, Ávila, 1940), apenas titulado por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Lo veía como un dibujante nato y paisajista excepcional, claro competidor de Benjamín Palencia y le compraba los cuadros de diez en diez.
        
         Díaz-Castilla era amigo del maestro Palencia aunque nunca no vio pintar porque el maestro era celoso de su trabajo. Cuando el joven Luciano empezó a destacar, los celos pasaron a su persona y Palencia comenzó a decir que Díaz-Castilla era su discípulo, cuando en realidad no fue tal.     

Luciano Díaz-Castilla va a ser objeto de un homenaje en la Casa de Ávila en Madrid (Caballero de Gracia, 18), organizado por la institución y una serie de artistas, escritores, historiadores y críticos de arte. El acto tendrá lugar el 25 de octubre de 2012.

         El reconocimiento del pintor abulense fue temprano y cotizado entre muchos coleccionistas. La sabia mano de Rodríguez Sahagún lo llevó a figurar en las mejores colecciones  españolas, sobre todo las centradas en el paisaje.

         El artista confiesa que tuvo muy buena relación de amistad y respecto mutuo con Rodríguez Sahagún. “Fue una pena que con el tiempo se dedicara a la política porque el mercado del arte perdió un buen marchante, y más pena aún que falleciera, porque, en mi opinión, los herederos han liquidado sus fondos de arte de mala manera, bajando los precios de cotización de los artistas en el mercado”, declara Díaz-Castilla.

         “Yo nunca he llevado mis cuadros a una subasta, porque me parece que eso no procede que lo haga el artista, ni siquiera he pasado a cobrar ese porcentaje que el artista merece, pasado el tiempo, por los cuadros que se venden en venta pública. Han salido cuadros míos de la primera época en subastas y me ha molestado en algunos casos su baja cotización de salida”, añade el pintor.

Etapas de su obra

         Luciano Díaz-Castilla reside en su pueblo natal consagrado por entero a la pintura, donde ha ido evolucionando con arreglo a sus inquietudes e investigación plástica. Su obra la clasifica en seis etapas que van desde el Aprendizaje (1963 -69) hasta Vuelta al color (1997 – 2012), pasando por Bellas Artes (1970 – 1976); En el valle de Corneja (1976 -1980); Serenidad y calma (abstracción) (1980 – 1994) y Series y signos de la Naturaleza (1994 -1996)

         El número de exposiciones que Díaz- Castilla ha hecho se acerca al centenar y ha participado en muestras artísticas del Parlamento Europeo o “Las Edades del Hombre” en Medina del Campo con su célebre cuadro "El grito", que representa a un castellano con los brazos en alto.

         Actualmente, tras un infarto, el artista se ha consagrado de lleno al dibujo, “tengo más de tres mil y todos clasificados”; también hace incursiones en la pintura. Su ánimo y entusiasmo por el arte no han decaído y sigue atento para clasificar todos sus archivos.