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lunes, 17 de octubre de 2022

ADRIANA ZAPISEK: Conferencia sobre “Arte Generativo” en la Biblioteca Eugenio Trías, dentro de Ciclo AMCA

Adriana Zapisek y Esther Plaza
Grupo de asistentes


L.M.A.

Fotos:  Noïs,  Julio Mendoza y Peter Wall

18/10/22.- Madrid.- La pintora Adriana Zapisek ha impartido una conferencia sobre “Arte Generativo” en la Biblioteca Eugenio Trías del Parque del Retiro, dentro del ciclo de conferencias  organizado por la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA.

La conferenciante, presentada por Esther Plaza, presidenta de AMCAm comenzó exponiendo las raíces y origen del Arte Generativo en Argentina, dentro del movimiento abstracto europeo, con especial hincapié en Kandinsky. Seguidamente se centró en el citado movimiento artístico, para terminar con un recorrido por su obra y las distintas series, siguiendo los parámetros del Arte Generativo. La conferencia fue ilustrada con imágenes.

ARTE GENERATIVO

Eduardo Mc Entyre (1929-2014), Miguel Ángel Vidal (1928-2009), junto con el coleccionista de arte Ignacio Pirovano, fundan el grupo Arte Generativo. En 1959 suscribieron una declaración en Buenos Aires, en las que se manifiestan por el Arte Generativo, definiéndolo como “la acción de crear y generar una obra, dejando de lado el modelo y la figura humana y los objetos, que hasta entonces eran el punto de partida de las obras. Y afirman: “De ese punto, que es un círculo al fin, de esa recta, de esos elementos que en sí mismos generan su propio movimiento, los hemos hecho desplazarse, vibrar, girar: los hemos identificado más aún en el presente y en el futuro… ellos crecen y se disminuyen, se generan progresivamente, giran y vibran al encontrarse entre sí produciendo los contrastes y el claroscuro. Adoptan un nuevo tipo de vida, cobran una nueva identidad en el espacio”.  Por eso adoptaron el término “Arte Generativo”.                                                                                                El deseo de engendrar fuerza y energía los induce a engendrar una “belleza nueva" que adquiere una vibración de libre vuelo poético. Los artistas generativos buscaban una esquematización ideal de la naturaleza. 

El elemento básico con el que cuenta Mac Entyre es la perfección de su técnica y el círculo como modelo, ya que es una forma que considera perfecta, que contiene vibración y movimiento en si misma. En cambio Miguel Angel Vidal utilizaba la línea recta.

Luego otros artistas adhirieron al Arte Generativo, como Ary Brizzi (1930-2014) con rectas y planos de color, investigando siempre el poder y efecto de la luz. Y Carlos Silva (1930-1987) que lo hacía a través de puntos, en una estructura matemática sumamente compleja y original. Las obras parten de una forma geométrica en la que líneas entrecruzadas dán lugar a nuevas formas sobre un fondo uniforme de color, despegándose de su soporte. Cada uno de estos artistas muestra un estilo distinto en el momento de realizar sus obras.

Este Arte Generativo se propone crear nuevas formas y darle movimiento al Arte Concreto, de la década de los Cuarenta.

El Arte Generativo comenzó a difundirse en Europa y Latinoamérica, a raíz del éxito que tuvieron en Argentina, y se proyectaron al exterior cuando Jacques Lesaigne los invitó a exponer en el Museo de Arte Moderno de París. Luego siguió Venezuela, donde estaba Cruz Diez y Soto, seguido de Washington, New York ., donde en ese momento estaba en auge el OP-ART. Todas las obras generativas tuvieron una gran asimilación de parte de los artistas, de la crítica y el público porque ya había una concepción de cambio visual, una revolución óptica y de perspectiva en el mundo" 

Proyección en la obra de Zapisek

    "Y ahora, si me permiten, hablaré someramente sobre la proyección e influencia del Arte Generativo en mi obra ya que soy discípula de un creador de ese Movimiento

 En 1980, comencé con gran entusiasmo y expectativas a concurrir todos los días al taller del maestro Eduardo Mac Entyre durante cinco años, El me introdujo en el Op-Art y en el Arte Generativo, ya que él fue uno de sus fundadores, transformándose para mí en la base de mis investigaciones, adhiriendo a dicho Movimiento con el concepto de mis obras y su realización a lo largo de toda mi carrera artística, hasta el día de hoy. 

Además asistí a cursos sobre Historia del Arte, Etica y Estética del Arte con profesores de Filosofía  y algunos críticos de Arte en Buenos Aires. Estos y otros seminarios fueron poco a poco enriqueciendo mi parte teórica”.

La conferenciante recordó que “el término DECONSTRUCCION fue utilizado por el filósofo argelino Jacques Derrida, basado en el pensador Martín Heidegger. El término "Deconstruir" significa "descomponer", "desarmar", "fragmentar" una estructura para observar y comprender sus partes y esencia para luego volver a armarla o construirla.   No es "destruir la composición", sino cambiar su estructura para que tenga diferente función.  Es un camino infinito ya que las variantes también son infinitas”.

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2020/09/adriana-zapisek-buscando-lo-sublime.html

Adriana Zapisek y Esther Plaza

Algunos amigos asistentes
Julia Sáez-Angulo y Julio Mendoza, asistentes a la conferencia

lunes, 3 de enero de 2022

CRÓNICAS ARGENTINAS XX.- Adriana Zapisek, el color, la curva, los ritmos, las series pictóricas del estado de ánimo

Adriana Zapisek, pintora, ante una obra de la serie "Eos" (1992). Colección Durini

Serie "Cantar de los Cantares" (1999), 120 x 120 cm


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

3/1/22 .- Buenos Aires.- Hoy tocó la crónica a la pintora Adriana Zapisek, actualmente mi anfitriona en la capital argentina. Su obra la conocí en Madrid, sobre todo en la reciente retrospectiva de 40 años en Casa de Vacas en 2020, pero, en Buenos Aires, dejó buena parte de sus cuadros que van desde los comienzos en los primeros 80, a nuestros días. Una hilera abundante de peines aloja las obras con su consiguiente protección. De ellos van saliendo los cuadros, que muy pronto fueron conformando un lenguaje propio.

La pintora estuvo cinco años estudiando en el taller porteño del maestro Eduardo Mac Entyre (1929-2014), en Buenos Aires, uno de los creadores del Arte Generativo, con una metodología fértil, que da lugar a un sinfín de obras a partir de un núcleo inicial, de una figura previa que se expande sin límites. 

Adriana Zapisek elogia de veras a su maestro Mac Entyre: “Estimulaba, pero no obligaba a seguir su propio lenguaje de modo inexorable, como me consta hacían otros maestros. Sus reflexiones no pasaban de decir: “dale una nueva vuelta a ese campo de color”, “mira bien esa zona” o “fíjate en ese ángulo del cuadro; yo lo revisaría de nuevo”. Le seguía fielmente, porque sus palabras me parecieron siempre sabias. Él por ejemplo nos decía a los alumnos: “No os presentéis nunca a los concursos, a menos que os inviten a hacerlo. Están todos amañados”. Tenía la mala experiencia de que un concurso en el que participó, le devolvieron el cuadro enviado tal cual, sin haberlo desembalado siquiera”. También nos recordaba la máxima de Mies van der Rohe: “Menos es más”.

“Lo mejor del maestro Mac Entyre era su insistencia para que el cuadro siempre funcionara por los cuatro lados. Nos hacía girarlos para comprobar si así sucedía. Mac Entyre era un gran tutor. Poco a poco me fui encontrando con mi lenguaje”. Como decía Cesare Pavese: “todo artista es monótonamente espléndido”, porque el lenguaje identificador va señalando sus obras.

Es asombroso comprobar, ya desde las primeras obras de la pintora, como funciona en todo momento la idea de composición y armonía al “dar la vuelta al cuadro” en sus cuatro posibilidades.

A los cinco años de aprendizaje, Mac Entyre le dijo a la pintora “Ya puedes volar sola”. Zapisek sintió vértigo en principio, pero él la tranquilizó: “Llámame por teléfono para cualquier consulta que precises”. Le costó dejar al maestro, pero fue una decisión necesaria, acertada.

La pintora comenzó muy pronto a trabajar por series, a las que ponía nombre según la situación emocional en que se encontrara: Traslaciones, La mirada de Dios; Nova; Feelings; Gemas; Cantar de los Cantares, Máscaras, Óperas… Muy pronto diseñó su lenguaje, en principio con líneas de borde duro y curvas, hasta que estas últimas fueron imponiéndose en su trabajo artístico. Los campos de color aparecen ya limpios y sus cuadros ya funcionan por los cuatro lados. 

Trabaja siempre con boceto, para no dar lugar a la improvisación de la forma, aunque a veces, cambia los colores al llevarlo al lienzo. Guarda todos sus bocetos hechos con lápiz de color Faber Castell. Todavía recuerda el gran regalo de Navidad que le hicieron sus padres siendo niña: una gran caja con 48 lápices de color de la citada marca, que ella contemplaba golosa en la vitrina de una tienda, cada vez que pasaba por ella.

El aerógrafo fue una técnica que ocupó quince años de su trabajo, de 1985-2000, de ahí salieron grandes y bellas obras, sobre todo en la serie Gemas, pero llegó un momento en que dijo basta, para volver a la pintura de pigmento y materia. Se trataba de seguir indagando o investigando en la pintura, arenas, polvo de mármol, yesos…un campo infinito para hacerlo. Más adelante llegó en Madrid, en 2014, la herramienta de la computadora, que permite investigar en la forma y el color, y llevarlos a ejecución más adelante.

Al recorrer Buenos Aires, Adriana Zapisek va señalando los distintos lugares en los que expuso, desde su galería en la calle Arroyo, hasta el Museo José Hernández, Centro Cultural Recoleta, Museo Raggio, Museo Antropológico de Buenos Aires y otros.

    La pintora, cosmopolita, ha expuesto en distintas ciudades internacionales como Londres, Zurich, Varsovia, Roma, Sevilla, Málaga, Colonia, Bruselas, Sofia, Miami, Beijing, Yakarta, Hong Kong, Singapur...

Más información

www.adrianazapisek.com

https://lamiradaactual.blogspot.com/2020/09/adriana-zapisek-buscando-lo-sublime.htm

        "Santo Espíritu" (1997), de la serie "La mirada de Dios"

                     Guang -Dong (2007), de la serie "Máscaras"

                    "De la serie "Feelings" (1989), 100 x 100 cm
                                   "Energía I" (1985,) 100 x 100 cm

lunes, 19 de octubre de 2020

El próximo domingo se clausura la exposición de Adriana Zapisek en la Casa de Vacas del Retiro madrileño


La pintora ha sido galardonada con el Premio Excelencia Tertulia Ilustrada de las Artes

Adriana Zaìsek ante el cuadro del cartel

Adriana Zapisek en el Autocine Madrid

           
L.M.A.
           
    20/10/20.- Madrid .- “Buscando lo sublime”, la exposición retrospectiva de 40 años de trayectoria profesional de la pintora polaco-argentina Adriana Zapisek, residente entre Madrid y Buenos Aires, se clausura el próximo domingo, día 25 de octubre. La muestra, que tiene lugar en el Centro Cultural Casa de Vacas del Parque del Retiro madrileño está comisariada por el crítico de arte Alfonso de la Torre, miembro de AICA Spain.
    Adriana Zapisek di Benedetto acaba de obtener el Premio Excelencia Tertulia Ilustrada de las Artes, con motivo de la citada exposición retrospectiva. El galardón será entregado próximamente por María Eugenia Martínez, presidenta de la Tertulia Ilustrada de Madrid.

La crítica de arte Julia Sáez-Angulo escribe en el libro catálogo publicado con ocasión de la muestra expositiva dice:  
“Se cumplen sesenta años del Manifiesto de Arte Generativo, suscrito por Eduardo Mac Entyre en Argentina en 1959-60. Un Manifiesto que liberó la línea del arte concreto, de la geometría rígida de borde duro y le dio alas y libertad para engendrar y generar nuevos ritmos y movimientos. Los efectos de superposición y cruce de líneas, forma y color, no se hicieron esperar. La libertad del punto y la línea en cada artista daba frutos singulares y generosos.
            Adriana Zapisek, discípula de Mac Entyre, encontró en el Arte Generativo el humus para desarrollar su creatividad artística, su sentido particular de la línea y su infinita capacidad de llevar a cabo nuevas formas, a partir de un concepto o una forma que, con la intuición e investigación personal, le llevaría a resultados óptico-visuales sorprendentes. Los títulos de algunas de sus series son elocuentes en este
sentido: Íconos, Núcleos, Vertientes… La variación del color marcaría igualmente distintas pautas en cada uno de los movimientos o variaciones de la obra inicial.
 
            La exposición retrospectiva de la artista visual argentina permite la reflexión ante una trayectoria fecunda, que se percibe coherente con los postulados iniciales de liberar formas y estructuras, donde la libertad y asimetrías, amén de la amplia gama cromática, no eximen, sino que conllevan a la armonía final de la obra generada.
            En el trabajo plástico de Zapisek late la geometría atravesada de dinamismo liberador, con entramados que plasman sui generis la idea génesis de la autora, cuando titula sus cuadros con nombres de ópera, leyendas polacas u homenajes a poetas.
            Como artista polifacética o pluridimensional, la autora ha ido utilizando todos los métodos y materiales a su alcance y al ritmo de los tiempos, desde el grafito, las tintas, el aerógrafo, el óleo, el acrílico, el grabado, la fotografía… hasta el computador en su última etapa, como elemento auxiliar que le permite una investigación más rápida en la indagación de las formas. La obligación de un artista es estar al día en el conocimiento material y metodológico preciso; Zapisek ciertamente lo está.
           
            “De ese punto geométrico que es el círculo al fin, de esa recta, de esos elementos que en sí mismos ya GENERAN su propio movimiento, los hemos hecho desplazarse, vibrar, girar, los hemos identificado más aún con el presente y el futuro”, dice una de las propuestas del Manifiesto de Arte Generativo.
            Partir del punto para llegar a la forma, pasando por la línea curva que no se encorseta ante nada. La curva está en la Naturaleza y es imprevisible. Infinita. El punto como origen y partida de una obra de arte libre y valiente como la de esta pintora, Adriana Zapisek, que trabaja los conceptos por series hasta donde estima pertinente poner final. Su coherencia conceptual está fuera de toda duda. La autora vive inmersa en el concepto y el trazo, durante todo el periodo de la génesis artística.
            El Arte Generativo conlleva fuerza y energía en una artista creativa, pues como señala Pirovano, el objetivo es “engendrar belleza nueva”, esperando la mano de nieve/que sabe arrancarlas! para su descubrimiento, dicho con palabras de Bécquer.
 
Decálogo del color
            El color es un elemento esencial en el arte y, por ende, en la obra de Adriana Zapisek, quien tiene su propio Decálogo del Color secreto, y a la que he podido arrancar sus consideraciones:
 
NEGRO           Es uno de los colores -algunas teorías dicen que es un "no color-que más me gusta. Lo siento tan profundo que me hace imaginar mil imágenes diferentes y todas misteriosas haciendo volar la imaginación sin limites.
 
AZUL              Me remite al agua, al infinito del Universo y al color de nuestro Planeta. Me da armonía, serenidad.     
 
VERDE           También me remite al agua, me produce sosiego, tranquilidad, frescura porque me recuerda la Naturaleza.
 
ROJO              Es otro de mis colores amados, me recuerda la pasión, el amor y aumenta mi fuerza y por ende las de mis cuadros. Lo amo.
 
NARANJA        Es una explosión de la energía de las vibraciones, con alegría y optimismo. Lo amo.
 
AMARILLO      Color fulgurante que me moviliza y me produce optimismo, al igual que el naranja. Lo amo. 
 
VIOLETA          Eleva mi espíritu con mucha quietud y libertad
 
ROSA              Demasiado tranquilo y relajante.
 
MARRON
Y   OCRE         Me remiten a los paisajes de la campiña vista desde el aire, dándome calma y desgana. Es especial para dormirse en el avión...
 
BLANCO          Al igual que el negro -algunas teorías dicen que es un "no color". Me resulta anodino, me da sensación de muerte, de inexistencia, de vacío y soledad.
 
            El color es siempre audaz en la pintura y la obra de esta autora. Es intrépida y valiente ante él. No le tiene miedo. Es brava a la hora de utilizarlo.
            Es una suerte poder contemplar la obra de Adriana Zapisek en una amplia retrospectiva. Una artista que representa hoy uno de los mejores exponentes del Arte Generativo. Una obra singular, engendrada por esta pintora a lo largo de cuatro décadas.

Adriana Zapisek y la embajadora de Polonia en Madrid

Zapisek con el mecenas de las artes Mario Saslovsky
Obra de Zapisek en la exposición

artista visual Adriana Zapisek