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lunes, 20 de abril de 2015

Pamen Pereira, Instalaciones aéreas en la galería Astarté de Madrid


Tomillo


Julia Sáez-Angulo

         Es una de las artistas más interesantes del panorama artístico español. Pamen Pereira no deja de sorprender en cada una de sus apariciones públicas; de sorprenderme, desde que yo la descubriera en su exposición en el Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela, CGAC. Ahora ella lo hace en la galería Astarté de Madrid, con una serie de instalaciones aéreas –algunas verdadero encuentro de “objetos imposibles”, que dirían los Cantos de Maldoror.

         Pamen Pereira (El Ferrol. A Coruña, 1963), residente en Valencia, ha expuesto en diversos museos como el IVaM de la ciudad del Turia, el MACA de Alicante, el Museo de Lugo y otros espacios públicos fuera de España. A todos ellos les atrae la obra singular de esta artista hecha de poemas plásticos. Cuando Horacio hablaba de Ut pictura poesis, la pintura es como la poesía, en el caso de Pereira, los objetos escultóricos, sus instalaciones aéreas son verdaderos poemas, propios de quien se alimenta de la lectura de la poesía.

"Caballo blanco"

         Tampoco el mar duerme (2015) es el título poético de uno de los dibujos de Pamen Pereira, que abre la exposición y el catálogo. Le sigue una esfera hecha de vuelos de aves en marbleplast y plomo de fuerte impacto. Una esfera de 180 cm de diámetro con 34 reproducciones de vértebras de vaca en marbleplast, alas de plomo e hilos de nylon Espectacular.

         Sorprendente la pieza titulada Ecuanimidad (2015) a base defieltro, cera y módulo de levitación electro magnética (165 x 35,5 x 35,5 cm.). Curiosa, la obra titulada Después de la galerna, un sillón de yate con una pequeña embarcación encima del asiento. Toda una metáfora de significación.

         Fascinante las plantas de aire –claveles de aire, las llaman otros, por la similitud de las hojas a las del clavel- en la que una serie de esferas conforman una instalación vegetal muy sugerente. Situada en uno de los patios de la galería Astarté, ponen de manifiesto la capacidad  de instalaciones dentro o fuera de Pamen Pereira.


         En suma, una exposición que nadie que ame el arte contemporáneo debe perderse, porque verá obras de impacto visual, poético y plástico.


martes, 2 de julio de 2013

Vari Caramés, exposición de fotografía dentro de PhotoEspaña 2013 en la galería Astarté





Fotografia de Vari Caramés

L.M.A.

El fotógrafo Vari Caramés expone su serie de fotografías bajo el título DERIVAS en la madrileña galería Astarté, dirigida por Marisa Fernández-Cid. La muestra se inscribe dentro del festival de PHOTOESPAÑA 2013.

 Después de trabajar dos años en la preparación de la muestra retrospectiva Ritmo Mareiro, que reúne cerca de 170 obras realizadas entre 1980 y 2012, expuestas en la Sala Rekalde de Bilbao y el Kiosco Alfonso de A Coruña, Vari Caramés (Ferrol, 1953) sintetiza su trayectoria en una selección que da lugar a la exposición titulada Derivas y que podrá visitarse durante PHE13 en la galería Astarté de Madrid.


La muestra arranca con una treintena de vintages de series de los años 80, como A movida viguesa, Coruña by Night o Visión animal, y prosigue con su entrada en el color y la búsqueda de nuevos formatos y soportes.


Como señala Miguel Fernández-Cid, comisario de la exposición, para referirse a Vari Caramés es conveniente recurrir a metáforas y recreaciones. Ideas como el viaje, la conversación, el paseo o el relato nos sirven para evocar el mundo de quien más que detener el tiempo quiere vivir como si no le afectara. [...]


Vari Caramés
DERIVAS
Fotografia
Galería Astarté
Madrid
6 de Junio - 26 de Julio, 2013


lunes, 15 de abril de 2013




María Aranguren, exposición “Transparente” en la galería Astarté de Madrid


 
Obra de María Aranguren

Julia Sáez-Angulo

         Sin renunciar a la pintura, la artista María Aranguren expone sus últimos trabajos bajo el título de “Transparente” en la madrileña galería Astarté hasta el próximo mes de mayo. Anteriormente había expuesto los trabajos denominados “Entropías” (2008) y “Celular” (2010), “Inside/Out” (2011).

         “La pintura es un lugar privilegiado donde detener la mirada” decía la filósofa orteguiana, María Zambrano, y la cita la recoge María Aranguren en el texto que ha escrito para el catálogo de la muestra “Transparente”. “Para mí un lugar de poesía. Cada vez es mayor la certeza de que me muevo ahí cuando pinto”, añade la autora que nos ocupa.

         Aranguren habla del proceso creativo y de las reflexiones que le merece a medida que transcurre: “Es un proceso muy pictçprico, en el que intervienen factores que se pueden controlar (color, densidad de la pintura, secado de las capas, reservas, inserción de formas sencillas, collage, etc.) y factores no controlables que propician hallazgos. Esta mezcla le da carácter a esta obra”.

         La pintora que califica de método “endemoniado” por lo trabajoso a su actividad última en las piezas resume: “Cuadros enlos que un orden encierra un caos, un orden que encierra un orden pretendido o un orden que encierra otro orden”.

         Las piezas son de policarbonato celular en cuyas incisiones entra el pigmento y los resultados monocromos o polícromos son de gran efecto plástico, que la pintora se titula en ocasiones con los mismos colores como “Rojo naranja”.
Hay una serie que denomina cruces y de ellas se derivan ciertos homenajes a otros pintores. Muy sugerente los cuadros titulados “Espejos” o el denominado “Cama”, donde parece llegar al denominado espacio intermedio, tan buscado en pintura para disociar sin separar soporte y pigmento.
         En suma una obra sugerente, imaginativa y coherente con la trayectoria anterior de María Aranguren en su búsqueda indagadora dentro del arte contemporáneo.


Más información
www.mariaaranguren.es



        



         

miércoles, 26 de octubre de 2011

Manuel Valencia expone "Cartas y Pizarras" en la Galería Astarté



L.M.A.




“Cartas y Pizarras”: son dos series que ha producido Manuel Valencia en el transcurso de los tres últimos años, alternando este trabajo con frecuentes viajesa China y Japón. Son ambas el resultado de una exploración de soporte ymateriales empleados para su formulación, y derivan de su investigación formalen el ámbito de la relación entre arte y naturaleza. El artista estudia desdehace tiempo las alteraciones continuas a las que está sujeta la naturaleza enel ciclo de la vida a la muerte y, en este sentido, le interesa la“representación”, no tanto de lo que se hace visible, como de lo que intuye ypercibe más allá de la forma.


Manuel Valencia concede gran importancia al soporte. Busca personalmente sus papeles,muchos de ellos en el viejo mercado de Liulichang, próximo a la Ciudad Prohibida en Pekín. Son papeles hechos a mano con los métodos tradicionales queChina ha ido perfeccionando durante milenios. La utilización de este soporte“natural” es coherente con su proyecto. Las tintas, también adquiridas en Japóny China, mezcladas para conseguir las texturas y viscosidades idóneas para losefectos que persigue, las combina con vendas,cuerdas, grafitos y algún tipo de temples y acrílicos. Esta técnica mixta nosigue pautas tradicionales, sino que explora una formulación muy personal,enmarcada en la contemporaneidad, a partir de cuya experiencia desarrollasu trabajo.


Especialrelevancia tiene la presencia de elementos caligráficos y escrituras que sefunden con el dibujo como en un todo. Caligrafías, ilegibles a veces, quesubrayan la intensidad del momento de la creación y su circunstancia. En Japón,pintura, caligrafía y poesía tienen una función semántica idéntica, encoherencia con lo que significa el acto creativo.


“Cartas”consta de 110 dibujos (50 x 35 cms). Es una correspondencia sin destinatarioque utiliza el mar como vehículo plástico. Se exponen como un friso donde cadadibujo se sincroniza con el todo.

“Pizarras”, porotro lado, incluye 18 papeles (86 x 63 cms) es un Bodegón desestructurado, ydespojado de su condición de ornamento, de adorno intranscendente paraotorgarles un papel protagonista y reintegrarlo a la naturaleza. Valencia utilizael término inglés “still life”, vida detenida, con preferencia al de naturalezamuerta.



Ambasseries tienen un nexo en común que las inspira que es el poema de T.S. Eliot,“The Hollow Men” (1925).

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miércoles, 7 de septiembre de 2011

"INSIDEOUT, 6 COLECCIONES" en la Galería Astarté



"INSIDEOUT, 6 COLECCIONES"
Galería Astarté
Madrid.
15.09.2011 | 22.10.2011




Dando comienzo a la nueva temporada 2011-2012, la GaleríaASTARTÉ propone una muestra cuya estrategia expositiva, diferente e innovadora,se dirige especialmente al coleccionismo.

El Arte, herramienta para la expresión de emociones y reflexiónde ideas, es una constante búsqueda. Artistas, galeristas, coleccionistas, público,todos buscamos y tiramos del mismo hilo de Ariadna que nos conecta y comunicaen algún punto del camino. Así, bajo la idea de ese hilo conductor, la presenteexposición pretende establecer un discurso coherente en el que, a través deseis colecciones únicas aunque interrelacionadas entre sí, cada obra nosconduce a la siguiente.

La galería agrupó a seis de sus artistas: María Aranguren, TomCarr, Roberto Díez, Rafael Reverón-Poján, Cristina Silvány Manuel Vilches. Cada uno de ellos buscó un concepto que plantear yponer a disposición de los otros cinco para su interpretación: Elsilencio, Precarius, Ensamblaje, Vacivus structura est, Des-Ordene Hibrido.

Finalmente, tras todo un proceso relacional entre diferentessensibilidades artísticas, ha surgido INSIDE OUT, 6 COLECCIONES resultantes de una forma casi lineal, a modo de ese hilo de Ariadna quese despliega ante nuestros ojos, para hacernos ver que las galerías no sonmeros espacios comerciales sino que también existe en ellas un lugar para la experimentación

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jueves, 22 de abril de 2010

Raúl Gómez Valverde expone en Astarté dentro de PhotoEspaña 2010




L.M.A.

En su participación en PHOTOESPAÑA 2010, la galería Astarté presenta el proyecto
To Look and to Look de Raúl Gómez Valverde.

A través de fotografías, dibujos digitales, publicaciones, piezas audiovisuales y material
documental, el artista madrileño descubre la evolución natural del Inner Circle (Círculo
Interno) de Regent’s Park, ubicado en el terreno de un antiguo bosque en el centro de
Londres. Este parque, diseñado por John Nash en 1811 como una imitación controlada de la
naturaleza, sirve de referencia para explorar una mirada generadora de relaciones y
conocimiento. Las piezas revelan la transformación natural causada por variaciones
estacionales, condiciones climáticas y la intervención humana. Reflejan además las múltiples
variables implicadas en el proceso de percibir nuestro entorno.

La galería abre con cinco imágenes de gran formato, capturadas en el momento de máxima
altura solar en días señalados según un calendario de posiciones lunares, equinoccios y
solsticios. Pertenecen a un archivo de cientos de imágenes realizadas
durante los años 2006 y 2007, que se configuran como distintas vistas del mismo entorno;
documentos que examinan
la traducción fotográfica de un visión pausada y repetitiva.

Junto a estas obras, el artista muestra una serie de discos cromáticos que, gracias a un
software desarrollado a medida, mantienen las proporciones de color de la escena original
Son gráficas generadas automáticamente a partir de fotografías fijas realizadas de acuerdo al
ritmo natural citado. Analizan matemáticamente el cambio constante de un paisaje pintoresco,
a la vez que mantienen vínculos formales con el diseño del terreno.

Además, el proceso de construcción del proyecto se recopila en una serie de libros creados
como piezas limitadas, que el artista expone en tres videos reproducidos cíclicamente, y en la
publicación To look and to look, Documentos del Sol St 2, con 224 páginas y más de 1050
ilustraciones en color y blanco y negro. Este volumen, seleccionado como uno de los mejores
libros de fotografía en PHOTOESPAÑA 2009 y finalista como mejor libro y mejor catálogo en
los Premios Laus 2010, incluye textos en español e inglés de Steven Ball, Mark D. Fairchild,
Lalalab.org (Clara Boj y Diego Díaz), Anna María Guasch, Ricardo Horcajada y Ramón
Rodríguez Llera, junto a una entrevista entre el autor y Vlad Strukov.


Datos biográficos

Raul Gomez Valverde nació en Madrid en 1980 y vive en Brooklyn.
Graduado por Central Saint Martins College of Art and Design de Londres, obtuvo el Premio
Nacional de Licenciatura en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid. En 2008
recibió una Beca Fulbright para realizar un Master of Fine Arts en la School of Visual Arts de
Nueva York, así como el Premio de Creación Injuve. Su trabajo ha sido expuesto, entre otros,
en Leipzig (Museo de Arte Contemporáneo, 2010), Milán (Instituto Cervantes, 2009), Madrid
(Círculo de Bellas Artes, 2008) y Londres (Royal College of Art, 2007)


Galería Astarté
C/Monte Esquinza, 8
28010 Madrid, Spain
Lunes 16.30 a 20.30.Martes a Sábados de 10.00 a 14.00 y 16.30 a 20.30
Directora: Marisa Fernández-Cid
Tel/Fax: 91 3194290
www. galeriaastarte.com
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Miguel Vilches expone fotografías pictóricas en la galería Astarté


"Luz Oscura". Fotografía
Manuel Vilches
Galería Astarté. Madrid
Del 16 de abril al 3 de junio
de 2010


L.M.A.
Nacido en 1963 en Villanueva de la Serena, Badajoz, Manuel Vilches es licenciado en Bellas Artes, especialidad de pintura, por la Universidad de Salamanca y expone sus últimos trabajos fotográficos en la madrileña galería Astarté.

Una obra donde contrasta los paisajes secoo áspero con presencias de agua oceánica de Canarias. Nocturnos y atardeceres. Un cuadro del romántico alemán Friedrich en medio de un bardal de escombros, dialogando con ellos, dejándose abserver visualmente ante la perplejidad del espectador.
Pintura y fotografía dialogan despues del magisterio de Gerard Richter en una obra que, sindo fotografía, no quiere perder la visión de la pincelada. Otra vuelta de tuerca al viejo pictorialismo histórico pero con aportaciones distintas a modo de collage visual inquietante.

Miguel Vilches es hoy uno de los fotógrafos españoles más prometedoresSu trayectoria artística incluye una extensa lista de exposiciones colectivas e individuales entre las que habría que destacar “Geografía e Histeria” (2004), “La piel habitada” (2006) o “Luz de piel” (2007). Además, su obra ha sido galardonada con premios como el de la I Bienal de Artes Plásticas de la Asamblea de Extremadura en 2007 y está presente en numerosas colecciones públicas y privadas como el Museo de Cáceres, la Fundación laboral de la construcción del Principado de Asturias o el Gobierno de Cantabria.


Transformación del espacio a través de la luz
Jennifer Calles escribe sobre el artista: La exposición “Luz oscura" recoge la producción más reciente del artista extremeño Manuel Vilches, cuya inquietud central sigue indagando en la transformación del espacio a través de la luz y sus implicaciones en un sistema perceptivo que se tambalea ante sus juegos visuales.

La luz, sin oscuridad, no tiene sentido. ¿Podríamos decir entonces que la luz es un concepto relativo? Luz y sombras, verdad y engaño, claridad y tinieblas, presencia y ausencia, forma y color… “luz oscura”. Esta sutil dualidad se convierte en protagonista del último trabajo de Vilches, conformando imágenes entre lo tangible y lo irreal. Aunque la luz y la oscuridad de sus fotografías parecen ciertas, algo resulta inverosímil. Quizás sea la forma de aunar luz diurna y nocturna en una misma imagen la que nos confunde e inquieta desde el mismo momento en que nos dejamos guiar por la razón y no por los sentidos. Desde sus inicios, la producción artística de Vilches, ha mostrado siempre una preferencia por reflexionar acerca de unos conceptos binarios de oposición que, a través de sus imágenes, adquieren ambigüedad y riqueza. En este caso, “Luz oscura” hace referencia a una obviedad tal como que, para existir, la luz necesita de la sombra.

Este nuevo proyecto expositivo mantiene algunas de las constantes de trabajos anteriores como la instalación “La piel habitada” (2006) o la serie “Luz de piel” (2007), en las que se revelan las tensiones surgidas de confrontar la bidimensionalidad pictórica con la tercera dimensión inherente a la arquitectura. Estas situaciones conflictivas que cuestionan la viabilidad de la representación nos incomodan a la vez que provocan a nuestra mirada con el mejor de los reclamos, el de la curiosidad.

Para poder trabajar así la perspectiva, el volumen, la iluminación y el cromatismo de estas imágenes hace falta una destreza con el medio fotográfico que, sin duda, Vilches posee. Como viene siendo habitual en su producción, encontramos fotografías impresas en diferentes soportes como lienzo o papel, sobre las que interviene, ya sea pintando a mano o mediante retoque digital. Sin embargo, ahora más que nunca, su obra se modela con la luz. Esa es su materia prima, un elemento desde siempre atribuido a la pintura. Y es que, aunque arquitectura, pintura y fotografía se hallen estrechamente conectadas entre sí dentro de su trabajo, ante tal contaminación de lenguajes él se considera ante todo pintor.

Y como todo pintor, el trampantojo, el camuflaje y la simulación son parte de su repertorio básico, que aplica sobre unos escenarios muy particulares. La mayor parte de los espacios con los que trabaja de unos años a esta parte son edificios y construcciones inhabitables que suelen pertenecer a parajes marginales o industriales. Lugares abandonados por el hombre que parecen recuperar una energía vital arrolladora a partir del momento en que el artista los escoge y les proporciona aquella segunda oportunidad que los demás no les quisimos conceder nunca, transformando así espacios inertes en relatos poéticos que no dejan de ser por ello enigmáticos y silenciosos.

Hace tiempo que abandonó los paisajes naturales apacibles que se dejaban ver en alguna de sus primeras series y los sustituyó por estas construcciones deshumanizadas, pero sólo ahora aparecen en su obra fenómenos atmosféricos abruptos directamente extraídos de una tradición romántica profundamente atraída por una naturaleza destructora y cruel. La introducción en sus imágenes de ruinas, mares de hielo o derrumbes suponen una novedad que podría evocar la fuerza del destino o la fugacidad del tiempo, pero por encima de todo eso, en la producción de Vilches prevalece siempre el intento de abrir al máximo las posibilidades de interpretación de la obra a través del incómodo misterio que nos acompaña continuamente en su contemplación.


Mundo detenido intemporal


El hieratismo absoluto y tranquilidad impasible parecen ser valores inmutables en la obra del artista extremeño. En ese sentido, recuerda a algunas imágenes de Caspar David Friedrich ya que en ambos casos los artistas presentan un mundo detenido, intemporal, y no es casual que Vilches haya introducido en imágenes de su serie “Flatness Hering” (2010) la obra “El mar de hielo” (también llamado “El naufragio de La Esperanza”, 1823-1824) del consagrado pintor alemán. Sus cortantes bloques de hielo se levantan, como una falsa pintura mural, sobre los restos reales de una fábrica textil abandonada, actuando a la vez tanto de artificio o trampa ilusoria como de continuación perspectívica de la verdadera arquitectura.

Como dice Baudelaire, “el artificio no embellece la fealdad, solo puede servir a la belleza”, y estas imágenes en su conjunto representan eso, la belleza calmada y tensa de naturaleza y arquitectura, juntas, fusionadas y artificiosas ante una amenaza de destrucción semejante a la del derrumbamiento y sus ruinas.

Existe una ambigüedad en el concepto de ruinas, un doble filo, ya que pueden verse bien como signo de memoria y resistencia o bien como olvido y declive. Lejana a la visión del esplendor de las ruinas propia de la edad moderna, la ruina del siglo XXI, la ruina industrial, se corresponde con una poética del derrumbe que no nos recuerda un pasado memorable sino que nos avisa de la decadencia presente. La fábrica abandonada posee el poder dramático de una arqueología industrial, evocadora de los síntomas de parálisis que muestra nuestra sociedad. Es probable que el culto que muestra Vilches a las ruinas de su tiempo sea también, como en el caso del romanticismo, la materialización de una protesta contra su propia época, desprovista de principios. Pero más allá de dar respuestas, estas obras son portadoras de enigmas y evocaciones.

Sin ir más lejos, otra sustancia evocadora que resurge con insistencia en “Luz oscura” es el agua, elemento olvidado en sus últimos trabajos y que aparece de nuevo en estas imágenes. Pero ya no se tratará del líquido calmado e inmutable que caracterizaba a alguna de sus fotografías de la serie “Intervenciones” (2000-2001), sino el agua del mar la que tome protagonismo. Para Gaston Bachelard el agua dulce es desnudez, inocencia, dulzura, ensoñación; todo lo contrario que el agua salada, el agua del mar, a la que menosprecia aun siendo símbolo de fuerza y potencia por considerarla un agua imbebible y por lo tanto inhumana.

Pero Vilches ha encontrado un punto medio entre la quietud impoluta del agua en reposo y la violencia impasible de ese mar de hielo. El equilibrio entre ambos está encerrado en contenedores prefabricados, paralelepípedos vacíos, cajas de luz recubiertas por la vida de un agua en forma de mareas dulcificadas. Una vez más, construcciones geométricas y efímeras realizadas por y para el hombre, pero sin rastro de éste, chocan con elementos naturales que prácticamente se ven obligados a aportar algo de luz, aunque sea artificial, dentro de un escenario real, pero oscuro

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