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jueves, 16 de marzo de 2023

OPS, El Roto, Rábago "Una microhistoria del mundo" en el Círculo de Bellas Artes de Madrid

        

Andrés Rábago, OPS, El Roto


L.M.A.

        Jueves, 16 de marzo. El Círculo de Bellas Artes ha presentado OPS, El Roto, Rábago. Una microhistoria del mundo, una de las muestras más completas sobre el trabajo de Andrés Rábago que se han exhibido hasta el momento. La exposición reúne más de 200 piezas pertenecientes a los tres heterónimos e incluye series tan destacadas en su producción como Bestiario de OPS, No se puede mirar y Oh, la l’art de El Roto y trabajos destacados del pintor Rábago tanto en lienzo como en papel. Se trata, en definitiva, de un homenaje a la obra de uno de los artistas más sobresalientes de nuestro país.

“Como decía Bertolt Brecht, el arte no es un espejo para reflejar el mundo, sino un martillo para transformarlo. En estas tres facetas artísticas de Andrés Rábago observamos tres diferentes martillos, tres herramientas de destrucción de los poderes establecidos, a través de la crítica, de la sátira y del humanismo, para lograr en la España de la dictadura y de la transición una sociedad más igualitaria, libre y justa” ha comentado el director del Círculo de Bellas Artes, Valerio Rocco, quien también ha valorado muy positivamente la colaboración con el Centro José Guerrero de Granada para hacer posible esta exposición. 

Francisco Baena, director del centro granadino, ha recordado que conoció a Andrés Rábago en los Talleres de Arte Actual que se impartían en el CBA los años ochenta. “Ver sus dibujos hoy aquí, cierra de alguna manera el círculo”, ha destacado.

Rábago también ha celebrado esta “vuelta” al Círculo, lugar que frecuentaba de pequeño para visitar exposiciones, “para mí, este espacio es mi santuario y siempre he querido exponer aquí”.

A lo largo de una trayectoria que abarca medio siglo, en la obra de Andrés Rábago se pueden rastrear temas, motivos y símbolos que han persistido, con variaciones, en la producción de sus tres heterónimos y que inciden en distintos aspectos de la realidad, plasmados de diferentes maneras (el bosque, los pájaros, la vigilancia, la familia, la figura del doble, las guerras, el arte, los sombreros, etc).

La mirada de OPS los recoge desde un punto de vista crítico y mordaz, que retrata el inconsciente de una época y un país ―los últimos años de la dictadura franquista― y pone en tela de juicio su herencia ideológica y sus consecuencias. Se sitúa en un contexto estilístico próximo al surrealismo y al movimiento Pánico. Las imágenes generalmente carecen de palabras, obedeciendo a un silencio impuesto por la censura.

Los dibujos de El Roto se aproximan en ocasiones a la poética beckettiana del absurdo a través de un deslumbrante y paradójico uso del lenguaje; de hecho, muchos de esos textos podrían recogerse en un libro de aforismos y funcionar de manera autónoma. Su enorme corpus de imágenes, que dio comienzo a mediados de los años 70 y se extiende hasta nuestros días, denuncia los abusos de poder, subraya las taras ideológicas aún presentes en nuestro país heredadas de la dictadura y cuestiona los postulados actuales del neocapitalismo y la sociedad digital. Para Antonio Muñoz Molina El Roto “es un poeta satírico que hace un epigrama diario, un poeta ensimismado y observador del mundo que dibuja cada día un haiku visual, un panfletario que madruga para que cada mañana aparezca pegada por las paredes del periódico la tinta fresca de un pasquín incendiario, un francotirador que cada día dispara un solo tiro que da siempre en la diana” (frag. artículo publicado en El País. 30/11/2013).

El tercer heterónimo es el pintor Rábago, que se sitúa en una zona próxima a lo espiritual y se ocupa de los aspectos que trascienden la mirada automática y superficial de lo que convencionalmente se denomina «realidad». “Rábago busa una nueva aproximación a ese territorio del que el ser humano fue desalojado tras la crítica de los maestros de la sospecha (Nietzsche, Freud y Marx), los sangrientos acontecimientos históricos que salpican el siglo XX y el nefasto papel de las jerarquías eclesiásticas occidentales. Rábago pretende recuperar esa dimensión de lo humano y posibilitar una ventana (el cuadro) por la que pueda filtrase una luz a la vez física y simbólica. En sus lienzos percibimos una atmósfera de calma y sencillez, que no se deriva tanto de lo que sus personajes hacen en silencio, sino de lo que el silencio hace con sus personajes”, escribe Óscar Curieses, escritor y comisario de la muestra, en el catálogo homónimo de la exposición. Para Curieses, la faceta del pintor Andrés Rábago trabaja de forma distinta con respecto a los otros dos heterónimos, “se ocupa del humanismo y de la dimensión espiritual de los seres humanos que el sistema está machacando”.

En una reflexión sobre su trabajo en el presente, Andrés Rábago ha explicado que “no sé si lo que estoy haciendo ahora es más bien arte de futuro o arte del pasado, pero creo que ya no quedan más formas. Necesitamos una pintura transmisora de tradición, de pensamiento y religión que nos aproxime a lo superior. El futuro está en que el arte vuelva a elevarnos a otros territorios. Esa es mi apuesta”.

Las tres vertientes plásticas de Andrés Rábago se hilvanan en la muestra a través de unos textos breves de ficción a los que el espectador puede acceder gracias a un código QR. Todo se repite, pero en otro nivel y con otro significado, gracias a las resonancias que despliegan unas imágenes sobre otras. 

Dichas recurrencias configuran buena parte del mundo artístico del autor y la exposición, y prefiguran otra imagen del mundo, la del espectador, que habrá de irse construyendo a medida que transite por la sala Goya del Círculo de Bellas Artes, puesto que el significado de las obras de arte no pertenece solo al autor, a la crítica, a los comisarios y tampoco al mercado o a las galerías. 

miércoles, 18 de abril de 2012

OPS, Dibujos poéticos y críticos en la Calcografía Nacional


L.M.A.



OPS es el heterónimo de Andrés Rábago García (Madrid, 1947); es el nombre con el que firmó sus obras entre finales de los años 60 y mediados de los 80. De formación autodidacta, a partir de esos años comienza a publicar viñetas e ilustraciones en revistas y medios impresos, como La Estafeta Literaria,Hermano Lobo, La Codorniz, Triunfo, Cuadernos para el Diálogo, El Independiente, Madriz,Informaciones o El Público.

Bajo su verdadero nombre o con los pseudónimos de OPS o El Roto, Andrés Rábago viene desarrollando una extensa y polifacética trayectoria desde hace décadas, que le han consolidado como uno de los dibujantes más importantes de nuestro panorama nacional. Su estilo, reflexivo y respetuoso, realizado con un dibujo de gran calidad plástica, se ha ido adecuando al momento, buscando una utilidad social y una posibilidad de comunicación.

OPS nació en la época del tardofranquismo, como respuesta a una sociedad con aspiraciones democráticas, cansada de censuras y dictadura. Su crítica social realizada con un estilo gráfico, sin palabras, es deudor de Hogarth, Daumier, Grosz, Solana, Dalí, Magritte o Chirico, y en mayor medida, se encuentra vinculado al Goya de los Disparates. La sátira y la libertad conforman las bases de un trabajo introspectivo y minucioso, con un alto contenido simbólico.

Según palabras del propio Rábago “Ops era muy Dada, muy mayo del 68. Era la lectura del inconsciente o el preconsciente. Era un psicoanálisis colectivo de una sociedad que venía de 40 años de dictadura y necesitaba una limpieza a fondo”. Con la llegada de la democracia, el lenguaje mudo de OPS y sus imágenes, perdieron utilidad ante una sociedad que demandaba mayor claridad y contenido.

OPS se convirtió en el observador de una época y dejó constancia de ella en sus obras, realizadas con un estilo gráfico impenetrable y duro, en el que la libertad se aunaba con la sátira para crear las bases de su trabajo impregnado de un alto significado social. Revistas como Hermano Lobo, Triunfo o Cuadernos para el Diálogo, fueron los escaparates desde los que OPS lanzó a la España postfranquista sus incisivos dibujos, en los que el silencio de sus personajes hablaba de represión y de injusticias.

Se exponen en la Calcografía Nacional unas 60 obras seleccionadas por el propio artista, que conforman un recorrido por la obra gráfica de Andrés Rábago cuando firmaba sus obras como OPS y dejaba constancia de la realidad de su tiempo. Una interesante selección que incluye al final algunas obras de El Roto, el otro heterónimo de Andrés Rábago y que fue el sucesor de OPS tras la llegada de la democracia a España.


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viernes, 18 de febrero de 2011

Andrés Rábago-OPS, publica sus dibujos críticos en “La edad del Silencio”



“La edad del Silencio”
Andrés Rábago; OPS
Colección: Reservoir Books. Mondadori
Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores
Barcelona, 2011 (224 pags); 28,90 Euros





Julia Sáez-Angulo


OPS es el heterónimo de Andrés Rabago que se caracterizaba por unos dibujos críticos, cáusticos o mórbidos, e silencio absoluto, es decir sin palabra alguna, lo que hizo que no sufriera los rigores de la censura franquista, poco sutil ni no hay lenguaje de letras por medio.

“Creo recordar que una vez secuestraron la revista “Triunfo” que llevaba una portada mía y el director me comentó que fue la revista más cara que sacó al mercado, ha declarado Andrés Rábago (Madrid, 1947), que presentó su libro bajo el heterónimo de OPS, firma que murió en los años 80 para dar paso a El Roto, un heterónimo que sí utiliza el texto en sus dibujos o viñetas.

Andrés Rábago dice que de lo que se siente orgulloso es de su pintura, a la que todavía no se le ha prestado la atención que merece. La ha expuesto en las galerías SEM y Bat de Madrid y próximamente lo hará en Valencia.

Felipe Hernández Rábago, experto en el cómic con carácter general, hizo de maestro de ceremonias en la presentación del libro de OPS “La edad del Silencio”, que contiene 275 dibujos seleccionados de un sinfín “guardados en una maleta y varias carpetas” al decir del autor. El libro abarca dos décadas de trabajo del célebre OPS.

De Goya a Magritte y De Chirico


“La obra cumple las funciones de ser espejo gráfico de la dictadura y de corregir malentendidos porque se vio como artista dependiente de corrientes surrealistas o metafísicas y al ver con calma su obra se observa el eslabón de la cadena de la tradición española que lo vincula al Goya de los “Disparates”, dijo Hernández cava.

Andrés Rábago-OPS se siente deudor de Dalí, Magritte, “el mejor surrealista de ideas” y De Chirico, “el mejor desde el punto de vista plástico”; también, en su última fase del expresionismo alemán, principalmente de Max Beckman. La imagen de contraportada del libro tiene una clara influencia del Grito de Munch, con su trazo negro y ondulado de la parte derecha.

El autor reconoce que OPS fue mejorando a lo largo de su desarrollo y pasó de la ingenuidad y falta de rodaje entre los 26 y 30 añ0s, a una madurez y mayor seguridad de trazo. Para Rábago, OPS y El Roto son heterónimos como pisos de una casa, a los que seguirán otros, ahora su propia pintura como Andrés Rábago.

OPS se mueve “en el terreno del interior, territorio emocional pre-consciente que actúa en lo consciente”. En los 80 al haber una prensa libre que hablaba de todo, OPS dio paso a El Roto que tenía necesidad de decir. Los dibujos de ambos se encuentran en algunas colecciones privadas y una de ellas, americana, ha prestado 30 dibujos para el libro “La edad del Silencio”. Es una pena que el Círculo de Bellas Artes no haya expuesto las obras de OPS en su sede, como ha hecho con otros autores, pero el autor está en contactos con la CAM para llevarla a cabo en una sala institucional.