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jueves, 25 de octubre de 2018

Beckmann: Inauguración en el Museo Thyssen por el presidente de Alemania a en su viaje a España


 presidente de Alemania Franck-Walter Steinmayer




L.M.A.

Fotos Peter Wall



         25.10.18 .- Madrid .- El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta Beckmann. Figuras del exilio, la primera ocasión en más de veinte años de contemplar en España una exposición monográfica dedicada a este artista, uno de los más destacados del siglo XX. Aunque próximo en sus primeras etapas al expresionismo y a la Nueva objetividad, Max Beckmann (Leipzig, 1884 - Nueva York, 1950) desarrolló una pintura personal e independiente, de signo realista pero llena de resonancias simbólicas, que se alzaba como un testimonio vigoroso de la sociedad de su tiempo. 


            La muestra reúne un total de 52 obras procedentes de museos y colecciones de todo el mundo, incluyendo algunas de las piezas más destacadas de su producción, y está organizada en dos secciones. La primera dedicada a la etapa vivida en Alemania desde los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, cuando comienza a ser reconocido públicamente, hasta el ascenso del nazismo en 1933, cuando es destituido de su cargo en la escuela de arte de Fráncfort y se le impide exponer sus obras en público, y la segunda que recorre los años en Ámsterdam (1937-1947) y Estados Unidos (1947-1950), donde vivió tras verse obligado a abandonar Alemania. 

            Estuvieron presentes en la inauguración, el presidente de Alemania Franck-Walter Steinmayer en su viaje por España;  la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza; Mayen Beckmann, nieta de Max Beckmann; Tomàs Llorens, comisario de la exposición; Jaime de los Santos, consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid, patrocinadores de la exposición; Guillermo Solana, director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Borja Thyssen-Bornemisza, hijo de la baronesa Carmen Thyssen y su esposa, la pintora Blanca Cuesta. 


Borja Thyssen-Bornemisza y su esposa Blanca Cuesta


lunes, 22 de octubre de 2018

“Beckmann. Figuras del exilio”, exposición en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza


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 Max Beckmann


L. M. A.

            23/10/18 .- MADRID .- El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta Beckmann. Figuras del exilio, la primera ocasión en más de veinte años de contemplar en España una exposición monográfica dedicada a este artista, uno de los más destacados del siglo XX. Aunque próximo en sus primeras etapas al expresionismo y a la Nueva objetividad, Max Beckmann (Leipzig, 1884 - Nueva York, 1950) desarrolló una pintura personal e independiente, de signo realista pero llena de resonancias simbólicas, que se alzaba como un testimonio vigoroso de la sociedad de su tiempo. 

            La muestra reúne un total de 52 obras procedentes de museos y colecciones de todo el mundo, incluyendo algunas de las piezas más destacadas de su producción, y está organizada en dos secciones. La primera dedicada a la etapa vivida en Alemania desde los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, cuando comienza a ser reconocido públicamente, hasta el ascenso del nazismo en 1933, cuando es destituido de su cargo en la escuela de arte de Fráncfort y se le impide exponer sus obras en público, y la segunda que recorre los años en Ámsterdam (1937-1947) y Estados Unidos (1947-1950), donde vivió tras verse obligado a abandonar Alemania. 

            Estarán presentes en la inauguración Mayen Beckmann, nieta de Max Beckmann; Tomàs Llorens, comisario de la exposición; Jaime de los Santos, consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid, patrocinadores de la exposición, y Guillermo Solana, director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. 

La inauguración oficial tendrá lugar el mismo día a las 19.30, con la presencia de Frank-Walter Steinmeier,  Presidente de la República Federal de Alemania.

viernes, 18 de febrero de 2011

Andrés Rábago-OPS, publica sus dibujos críticos en “La edad del Silencio”



“La edad del Silencio”
Andrés Rábago; OPS
Colección: Reservoir Books. Mondadori
Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores
Barcelona, 2011 (224 pags); 28,90 Euros





Julia Sáez-Angulo


OPS es el heterónimo de Andrés Rabago que se caracterizaba por unos dibujos críticos, cáusticos o mórbidos, e silencio absoluto, es decir sin palabra alguna, lo que hizo que no sufriera los rigores de la censura franquista, poco sutil ni no hay lenguaje de letras por medio.

“Creo recordar que una vez secuestraron la revista “Triunfo” que llevaba una portada mía y el director me comentó que fue la revista más cara que sacó al mercado, ha declarado Andrés Rábago (Madrid, 1947), que presentó su libro bajo el heterónimo de OPS, firma que murió en los años 80 para dar paso a El Roto, un heterónimo que sí utiliza el texto en sus dibujos o viñetas.

Andrés Rábago dice que de lo que se siente orgulloso es de su pintura, a la que todavía no se le ha prestado la atención que merece. La ha expuesto en las galerías SEM y Bat de Madrid y próximamente lo hará en Valencia.

Felipe Hernández Rábago, experto en el cómic con carácter general, hizo de maestro de ceremonias en la presentación del libro de OPS “La edad del Silencio”, que contiene 275 dibujos seleccionados de un sinfín “guardados en una maleta y varias carpetas” al decir del autor. El libro abarca dos décadas de trabajo del célebre OPS.

De Goya a Magritte y De Chirico


“La obra cumple las funciones de ser espejo gráfico de la dictadura y de corregir malentendidos porque se vio como artista dependiente de corrientes surrealistas o metafísicas y al ver con calma su obra se observa el eslabón de la cadena de la tradición española que lo vincula al Goya de los “Disparates”, dijo Hernández cava.

Andrés Rábago-OPS se siente deudor de Dalí, Magritte, “el mejor surrealista de ideas” y De Chirico, “el mejor desde el punto de vista plástico”; también, en su última fase del expresionismo alemán, principalmente de Max Beckman. La imagen de contraportada del libro tiene una clara influencia del Grito de Munch, con su trazo negro y ondulado de la parte derecha.

El autor reconoce que OPS fue mejorando a lo largo de su desarrollo y pasó de la ingenuidad y falta de rodaje entre los 26 y 30 añ0s, a una madurez y mayor seguridad de trazo. Para Rábago, OPS y El Roto son heterónimos como pisos de una casa, a los que seguirán otros, ahora su propia pintura como Andrés Rábago.

OPS se mueve “en el terreno del interior, territorio emocional pre-consciente que actúa en lo consciente”. En los 80 al haber una prensa libre que hablaba de todo, OPS dio paso a El Roto que tenía necesidad de decir. Los dibujos de ambos se encuentran en algunas colecciones privadas y una de ellas, americana, ha prestado 30 dibujos para el libro “La edad del Silencio”. Es una pena que el Círculo de Bellas Artes no haya expuesto las obras de OPS en su sede, como ha hecho con otros autores, pero el autor está en contactos con la CAM para llevarla a cabo en una sala institucional.




martes, 15 de junio de 2010

Museo Würth: Exposición “La Mirada del Coleccionista"



“La mirada del Coleccionista”
Nuevas adquisiciones de la Colección Würth
De Kirchner y Schlemmer a Kiefer
Museo Würth La Rioja
Del 26 de mayo de 2010 al 20 de febrero de 2011





Julia Sáez-Angulo

El coleccionismo de arte nace de una pasión, en este caso del capitalista alemán señor Reinhold Würth que quiso crear museos con sus colecciones de arte cerca de los trabajadores. Él lo que hizo en el polígono de Agoncillo (La Rioja) a ocho km. de Logroño. Todos los días un autobús recoge en la ciudad y lleva a los visitantes de manera gratuita, de 6 a 8 de la tarde.

Claro que el artista es el primer creador, pero sin un coleccionista que adquiera sus obras difícilmente se haría una colección contrastada entre todos los genios o artistas con talento que se presentan en cada generación de la sociedad. La obra de arte, el artefacto creado, viene a condensar un concepto y una estética. El libro del arte es el más elocuente del hombre según el historiar Lord Kenneth Clark, aunque a veces sea más críptico que el lenguaje de la palabra.

Uno puede acercarse a la obra de arte desde distintos ángulos, desde la estética, las ideas, la antropología… para analizar la iconografía, la forma, los materiales y para disfrutar de la comunicación intrínseca que conlleva.

La exposición que nos ocupa se centra en las ultimas adquisiciones del Museo Würth, en los últimos tres años, con numerosos nombres alemanes, como alemán es su propietario y coleccionista que ha llegado a reunir más de once mil piezas que se reparten en distintos museos europeos.

El gusto personal es lo que prima fundamentalmente en la colección Würth, de ahí el título de la muestra, junto a un subtítulo que hace referencia al sentido cronológico de lo expuesto. Los siglos XX y XXI quieren estar bien representados en la voluntad del coleccionista germano, que cuenta en todo caso con un consejo asesor, presidido por Warner Spies, ex director del Centro Pompidou de París.

Obras de Arte adquiridas en tres años

Entre las piezas de ámbito hispano están el mosquetero “Homme a l èpée”” de Pablo Picasso; las tres “Lilis” de Manolo Valdés, Miquel Barceló, Rufino Tamayo; también de Richard Deacon, Lead Astray; Emil Nolde, Max Beckmann, Marcüs Lüpertzz, Georges Baselitz, Jean Dubuffet, Jackson Pollock, Tony Oursler y los alegres Alex Katz o David Hockney.

Curiosamente la colección Würth adolece de falta de firmas femeninas. Cualquier día se le presentan en su sede las pancartas de las encapuchadas “The Guerrilla Girls” con su célebre eslogan. “Es que la mujer tiene que desnudarse para entrar en los museos”. El pistoletazo tuvo lugar ante el Metropolitam Museum de Nueva York, con el subtítulo: “El 80 por ciento de los artistas son hombres; el 80 por ciento de los desnudos son femeninos”.

La Colección Wúth es admirable pero conviene que equilibre la situación de las piezas en pleno siglo XXI, con más del 50 por ciento de artistas mujeres en Bellas Artes. Hasta el premio Velázquez se ha concedido por vez primera a una mujer, la colombiana Doris Salcedo, una espléndida escultora que ha expuesto en la Tate Gallery.