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miércoles, 25 de septiembre de 2013

PAULINA PARRA: EXPOSICIÓN “Y LO INCIERTO QUE ES TODO” EN GALERÍA ORFILA

 "Palabras para Platón", de Paulina Parra
Paulina Parra (2009)



* DEL 30 DE SEPTIEMBRE AL 18 DE OCTUBRE.

*Inaugura su exposición el lunes 30 de septiembre a las 19:30 horas.


L.M.A.

           25.09.13.- Madrid .- La exposición “Y lo incierto que es todo” propone una nueva abstracción, que retoma, de alguna manera, aquellos antiguos problemas teóricos acerca de su pertinencia frente a la idea de imitación de la naturaleza en la tradición del arte occidental. Es así como Paulina Parra, en sus pinturas y esculturas, se sirve del mundo invisible de las partículas para describirnos un universo en que lo real se desvanece bajo el Principio de Incertidumbre, de la física moderna, en no lejana coincidencia con la visión del espacio en la mística oriental -la inextricable relación entre presencia y vacío -. Caminos distintos que vienen a desentrañar el velo de las apariencias y logran acceder, a través de la imaginación, a aquello, a la postre, abstracto e intangible.

Paulina Parra, artista multidisciplinar, realiza, entre otras, exposiciones individuales en las galerías Tribeca (2006, 2008) y The Art Room Gallery (2010), de Madrid; Museo de Arte Moderno de Barranquilla (2008) y Centro de Cooperación Española, Cartagena de Indias (2009), Colombia. Participa en colectivas y ferias internacionales de arte, como ARCO, Madrid, y Shangay Art Fair (2008); Art Bassel, Art Now Fair, Miami (2009, 2010). Seleccionada en el Certamen fotográfico Women To Watch, National Museum for Women in the Arts, Washington (2006) y Finalista del Premio Mejor Artista, Feria de Arte Proponendo, Italia (2011).




lunes, 1 de noviembre de 2010

Giorgio Agamben reflexiona sobre las imágenes en su interesante libro “Ninfas”


"Ninfas”
Giorgio Agamben
Traducción: Antonio Gimeno Cuspinera
Editorial Pre-Textos
Valencia, 2010



Julia Sáez-Angulo

La mitología clásica greco-romana no cesa de inspirar a los artistas contemporáneos, pintores, escritores o músicos como referente o símbolo de conceptos e ideas. Por solo citar dos exposiciones de arte reciente, las Moiras de Paulina Parra o las Musas de Rosa Yagüe. Ahora tenemos el título “Ninfas” de Giorgio Agamben (Roma, 1942), una serie de escritos, a modo de mini-ensayos que nos hablan de muchas cosas.

El libro se abre con una cita de Bocaccio referida a las musas: “Es verdad que todas son mujeres, pero no todas mean”. Algunas tienen nombre muy conocidos como la ninfa Eco de la fábula Narciso o Egeria, aseora del rey de Roma Numa Pomplio. El personaje de la ninfa, que algunos han querido derivar como Francisco Umbral a nínfula o Lolita, ha dado mucho juego en la literatura.

El diccionario de la RAE define la ninfa como “Cada una de las fabulosas deidades de las aguas, bosques, selvas, etc, llamadas con varios nombres, como dríada, nereida...”, de aquí deriva a “joven hermosa” y seguidamente, a “cortesana”.

Del asentamiento de las imágenes


“En Paracelso, la ninfa se presenta como una criatura de carne y hueso, creada a la imagen del hombre, pero que, a diferencia de las otras cinturas no adánicas de su estirpe, puede recibir un alma si se une carnalmente con él, haciéndose así verdaderamente humana”, se explica en el libro “Ninfas”.

El libro de Giorgio Agamben comienza con una reflexión sobre los videos artísticos de Bil Viola en el Museo de Los Ángeles y la visión de las imágenes que conocemos y laten dentro de nosotros, al decir del propio Viola: “las imágenes viven dentro de nosotros... somos “databases” vivientes de imágenes –coleccionistas de imágenes- y una vez que las imágenes han entrado en nosotros, no dejan de transformarse y de crecer”.

Aby Warburgh y Walter Benjamín son figuras tutelares del pensamiento del autor, quien en el último capítulo dice: “la historiografía warburghiana 8cercanísima en esto a la poesía, en virtud de la indescernibilidad entre Clío y Melpómene que Jolles sugería en un bello ensayo de 1925) constituye la tradición y la memoria de las imágenes y, a la vez, el intento de la humanidad de liberarse de ellas, de abrir, más allá del “intervalo” entre la práctica mítico-religiosa y el signo puro, el espacio de una imaginación ya sin imágenes. El título “Mnemosina” nombra, en este sentido, lo sin imagen, que es la despedida y el refugio- de todas las imágenes.





sábado, 30 de octubre de 2010

Paulina Parra presenta su serie plástica “Tejer el destino” en tondos y otras piezas


PAULINA PARRA
“Tejer el Destino”
Galería “The Art Room”
Octubre-Noviembre 2010
Calle del Castillo, 4
Metro: Iglesias



Paulina Parra, autora de la serie pictórica"Serie Palabras de Platón"







L.M.A.

         30.10.10.- Madrid.- Después de sus dos exposiciones sobre “Estados del corazón”, Paulina Parra da una vuelta de tuerca a su trabajo artístico y presenta una singular serie denominada “Tejer el Destino. Un trabajo que toma como concepto el tejer y destejer de la vida por las Moiras de la mitología clásica, toda una metáfora del discurrir de la existencia y en suma del destino.

Frente al dominio del rojo como color, en su etapa anterior, Paulina Parra (Caracas, 1969) ha optado por el blanco y negro dominante, con algunos acentos de rojos en sólo dos de sus obras. “El blanco y negro permite una gradación infinita de gamas y matices”, afirma la autora, que no ve quiebro entre su obra anterior y la actual, sino un paso adelante en la visión de las cosas.

Los materiales dominantes en esta ocasión son textiles, cordajes, hilos, cueros y plásticos que alterna con suma plasticidad en superficies superpuestas que van más allá de la trama y la urdimbre, con una agilidad asombrosa para ofrecernos unos tejidos abiertos o cerrados de gran valor pictórico y táctil. Los transparentes producen extraños brillos y transparencias de los fondos.

El espacio intermedio en sus piezas ha sido un logro siempre buscado en pintura. La artista venezolana residente en Madrid desde hace años, lo ha logrado con las retículas de sus tejidos y las transparencias de algunos materiales, lo que ofrece guiños a ciertos toques de pintura del interior, como recordando su antigua dedicación al pigmento.

“No he dejado la pintura porque no renuncio a ningún material o forma de expresión plástica, La fotografía y el video son también manifestaciones artística de la autora.

El concepto de la muestra ha sido bien interpretado en piezas rectangulares o tondos. “La muestra está pensada para exponer en Shangai y yo quería redondear formas para sintonizar mejor con la mentalidad de Oriente”, explica la autora.

Del hado, el encadenamiento y el fatum
Paulina Parra habla en su obra de modo metafórico del “hado” como fuerza desconocida que se cree obra sobre los hombres y los sucesos; del “encadenamiento” de los sucesos considerado como necesario y fatal; de la “circunstancia” de serie favorable o adversa esta supuesta manera de ocurrir los sucesos a alguien o a algo o la “fatalidad”, de la misma familia que fatum.

Según la mitología griega las Moiras asignan a cada alma al nacer su destino. Klotho, la hilandera, hilaba el hilo de la vida, Lakhesis, es quien mide el hilo y Athropos es la encargada de cortarlo, asignando así la muerte. De ahí que a veces se las considere también diosas de la misma y se las llame Moirae Thanatoio. Las Moiras de alguna forma son quienes dan orden al caos existente previo a nuestras vidas.

Destino, naturaleza, mundo material, cuerpo e inconsciente son hilos tejidos en e telarde las Moiras, que gobiernan el reino de la carne y los impulsos instintivos de la psique”. Ellas dominan al ser humano dominando su destino, asegurándose de que este se cumpla.

Platón, en “La República”, nos dice “Al rededor del huso y a distancias iguales se hallan sentadas tres mujeres, cada una en su trono, son las Moiras, hijas de la Necesidad, vestidas de blanco y con ínfulas en la cabeza: Laquesis, Cloto y Atropos. Laquesis canta las cosas pasadas, Cloto las presentes, y Atropos las futuras.”

El destino se desarrolla al conocernos
“¿El destino es aquello que creamos nosotros mismos? ¿Es un caos que heredamos y hemos de ordenar según vamos viviendo?, o ¿ya esta ordenado al nacer?, se pregunta Paulina Parra.

Según C. Jung “el destino es aquello de nosotros mismos que no conocemos.” Es conociéndonos que se cumple, es nuestro destino conocernos y llegar a ser todo aquello que podemos ser, la mas alta expresión de nosotros mismos. Es un camino espiritual, el mismo del que nos habla Platón cuando dice “conócete a ti mismo”.

Cada decisión, cada paso dado nos lleva al siguiente. Existe una clara relación causa –efecto en cuanto a lo que uno hace en el presente y las consecuencias que tenga en el futuro, lo que uno hizo en el pasado y como se desarrolla el presente, esa ley del Karma de la que hablan los hinduistas, según la cual cada acto tiene su consecuencia tanto en esta vida como en las siguientes.

Sin embargo, la concepción clásica de causalidad o determinismo se ve cuestionada a partir de la física cuántica que añade el caos a la fórmula: lo que no se puede controlar, lo que solo se puede prever, si acaso, pero no conocer, aquel resultado que se escapa totalmente o incluso aquel principio que se ignora como comenzó. También añade el factor “observador”, que se vuelve fundamental en el resultado pues es al “observar” un hecho que este cobra vida. Cuando fijas la atención en algo lo haces real, todas las posibilidades están ahí pero eres tu al concentrarte en una de ellas quien lo convierte en realidad, de esta forma creas tu destino, “observando” la realidad que quieres.


Obra de Paulina Parra  "Moiras"

Elegir los hilos de la existencia


"La vida proporciona los hilos, tú eliges el hilo y como tejerlo. He querido utilizar el tejido, y el acto de tejer como símbolo de la creación humana y metáfora del destino. El tejer en las culturas antiguas siempre ha tenido un simbolismo muy especial y ha estado relacionado con el acto de crear, de dar vida, con la fertilidad", explica Paulina Parra.
" Por otra parte, Las Moiras son hilanderas del porvenir que se convierten en creadoras de vida al disponer del hilo de la trama de nuestros destinos.

El tejido se convierte en un lienzo donde queda plasmada la vida en forma de trama y urdimbre. Al tejer soy consciente de lo que estoy creando. La urdimbre como lo inmutable y primordial. La trama como lo variable. La urdimbre como lo trascendente y lo espiritual. La trama como lo humano. La urdimbre como el universo y todas sus posibilidades. La trama como el yo y mis decisiones.

De esta manera, trama y urdimbre se unen y entrelazan formando el manto de la existencia. Se juntan en el centro formando una cruz en cada punto de unión, simbolizando mi conexión con el todo. Caos y orden se funden conformando una totalidad, pues ambos forman parte de la vida, de mi destino. Tejer, crear, dar vida a la vida creando el destino con cada paso de un hilo sobre otro".


No es tejido a la manera clásica

"La idea no es hacer tejidos como lo hicieran Sonia Delaunay o incluso Miro, sino recrear algo totalmente nuevo de aquel arte ancestral, usando tiras de lienzo, cuerdas, plásticos transparentes, palabras escritas, tiras de cuero, hilos de nylon de distintos grosores, cables eléctricos, tubos de PVC o silicona de distintos grosores. Estos materiales se tejerán dando lugar a telares nada convencionales. La manera de hilar un material sobre otro también variará, no siempre será la clásica trama sobre urdimbre, de esta forma no solo los materiales son distintos, también lo es la manera en que estos se entrelazan.
Los diferentes materiales simbolizan todas esas posibilidades, decisiones, aciertos, errores, cada opción que nos plantea la vida o nosotros mismos, el tejerlos de muy variadas maneras, es lo que hacemos con cada alternativa, cómo la manejamos y cómo esta forma parte del entramado de nuestra vida. La vida es complicada, maravillosa a veces, tortuosa otras, los telares han de reflejarlo por medio de su riqueza de materiales y la manera en que estos se entrelazan", cloncluye la autora.

Los tubos de pvc y silicona, así como algunos plásticos son transparentes lo cual da un interesante juego con el fondo que se ve a través del material. Ese juego con el fondo es también lo que busco pues simboliza todo aquello que no podemos controlar pero que influye sin duda en nuestras vidas y nuestro destino. Hay un espacio entre el telar y el fondo que habla de un mundo incontrolable y misterioso del cual es imposible escaparse, de ese vacío donde todo es posible.

Transparencias, blanco y negro, palabras. Algunos pensamientos o palabras sueltas están escritos en tiras de lienzo o en plásticos y serán tejidos, mezclándose y perdiéndose en el entramado de materiales

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sábado, 17 de octubre de 2009

Paulina Parra indaga en su pintura sobre la Moiras



Paulina Parra, artista visual


Julia Sáez-Angulo

        17.10.09.- Madrid .- De ascendencia colombiana y venezolana, partida de nacimiento en Caracas (1969), doble nacionalidad hispano-colombiana y residente en Madrid, Paulina Parra sorprendió hace unos años en la capital de España con una exposición titulada Estados del corazón en la que ofrecía pintura, dibujos, fotografía, objeto-esculturas, video e instalaciones, con toda clase de soportes y materiales. Su valía de artista emergente pasó a reconocida en la feria internacional de ARCO y en la Tertulia Ilustrada madrileña. Actualmente está ya acendrada su valía como lo pone de manifiesto su presencia en ferias internacionales.

Hace dos años mostró la segunda parte del desarrollo de su serie “Estados del corazón”, al tiempo que su primera se expuso en Barranquilla (Colombia) y se exhibirá en un futuro en el Museo de Bellas Artes de Bogotá y el Espacio BMV de Caracas. Su próxima exposición madrileña tendrá lugar en la galería Tribeca.

“Ahora estoy experimentando con el mundo de los textiles, un territorio donde hay mucho por explorar. América latina es un yacimiento rico en este género”, dice la autora. Ahí están los resultados que logró Anni Albers, mirando los maravillosos tejidos de México o del Perú. La exposición actual de “Textiles paracas” en el Museo de América de Madrid, que antes estuvo en Londres, es una fuente infinita de sugerencias. El interés de paulina va más bien por el tejido que los reposteros o sobrepuestos.

“Tampoco me olvido de la “alquimia” constante en el campo de la fotografía”. El fotoshop le permite manipular las imágenes píxel a píxel como si fuera un pincel, de esta manera se consiguen resultados sorprendentes. También manipulo las fotos con pintura, siguiendo el magisterio de Richter, pero desde otros planteamientos. Confío mucho en esta línea de trabajo. Me estoy centrando últimamente en el tema de las Moiras, las tres diosas griegas del destino: Cloto, Láquesis y Átropos; se les llama también “diosas de la muerte” pues al morir se acaba el destino de las personas.”

Paulina Parra tiene amplio y nuevo estudio fuera de su domicilio, lo que le permite actuar con más holgura. “Me aíslo mejor; trabajo con más comodidad y menos peligro, pues lo hago con mascarilla porque los materiales que manejo son con frecuencia tóxicos y hay que ser prudentes”.



Platón, Pitágoras, Marguerite Yourcenar

Mujer de lecturas, Paulina Parra trabajó en su día con alusiones a la obra de Marguerite Yourcenar y así lo expuso en su primera muestra, o con referencias a las “Cartas a Theo” de Vang Gogh. En una de las series de gran formato de sus comienzos, donde el letrismo y los números tenían protagonismo claro, aparecían palabras alusivas a filosofías y nombres griegos: Platón, Pitágoras... “El artista necesita nutrirse de pensamiento, dialogar con otros creadores, sean escritores o compositores de música, vivir, viajar... todo ello enriquece la creatividad plástica”, explica la autora.

“De mi reciente viaje a Marruecos he traído cientos de fotografías, muchas de ellas referidas a la mujer con velo y sin velo... Hay en ellas un juego conceptual muy sugerente que me interesa y al que iré dando forma definitiva”, añade Paulina Parra. El tema, el asunto o concepto, de la mujer es algo que le seduce partiendo de la condición femenina y de la contradictoria situación social que se encuentra en las diferentes sociedades. La artista muestra con frecuencia sus fotos sobre planchas de aluminio porque le gusta el resultado visual de las mismas.

Con poliéster, Paulina Parra ha creado sus estados del corazón, algunas veces de apariencia orgánica –nunca pop- a base de alternar el rojo caliente y encendido con el transparente del hielo en metacrilato. Frozen to Death es el apartado II de los estados del corazón, o lo que es lo mismo, “Corazones helados hasta la muerte”. La autora habla del “corazón protegido por la armadura del hielo, del no sentir para no sufrir, sin reparar en que no sentir es no vivir. La vida queda suspendida en el hielo. El latir cesa y el corazón está vivo aunque parezca muerto. Frío, insensible, ausente de la propia vida. Incapaz de dar y recibir. Hielo, armadura de doble filo; protege y mata a la vez”, explica. Metáfora de los sentimientos graduales de los hombres en su paso, decepción y resurrección por la vida. La tercera parte de “Estados del Corazón”, llevará de nuevo a la plenitud y la esperanza; la artista la prepara para más adelante, en medio de un paréntesis que investiga y crea con textiles y fotografía.