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sábado, 12 de septiembre de 2020

“Señor Ruiseñor”, obra crítico paródica de Joglars, con mucho humor en los Teatros del Canal de Madrid

 Teatros del Canal. 28003 Madrid
c/ Cea Bermúdez, 1 
Del 2 al 20 de septiembre de 2020





Julia Sáez-Angulo

            12/9/20.- Madrid.- ¡Que buenos cómicos, juglares y actores son Joglars! Se merecieron una prolongada ovación en el Teatro del Canal por Señor Ruiseñor, la tarde del 11 de setiembre. Una ovación serena, seca, sin gritos de ¡bravo!, que no quise soltar de mi garganta, por aquello de que iba a hacer una crítica- pero fue aplauso prolongado y sincero sobre el estado de la cuestión, en una tarde en que el separatismo catalán dividido hacía también su patética y estertórea puesta en escena.
La sinopsis de Señor Ruiseñor sería: Un jardinero de Parques y Jardines debe dejar el trabajo por culpa del reuma y le ubican en el Museo Rusiñol, donde hará de Santiago Rusiñol (1861-1931) presentando las visitas teatralizadas del Museo. Pero al cabo de un tiempo, cuando él se ha enamorado del pintor, deciden transformar el Museo Rusiñol en el Museo de la Identidad. A partir de aquí se crea un conflicto entre los dos mundos: el de Rusiñol y el de los que defienden la identidad, a los que llamamos bárbaros. La obra es una reivindicación del arte como patria universal, a partir de Rusiñol, contra las patrias identitarias.
La obra Señor Ruiseñor es una ingeniosa parodia del separatismo racista y supremacista con motivo de una reestructuración del Museo Rusiñol, para convertirlo en Museo de la Identidad (catalana), frente al discurso de un artista que pintó como nadie los jardines de España.
La obra pone de manifiesto como se hace la construcción de un relato del pasado y el presente independentista, a base de secuencias hilarantes sobre la Historia real, el ensalzado de lo propio, el obviar la realidad no pronunciando su nombre o sancionando por hacerlo. No se escapa nadie, ni la ridiculez insensata de las instituciones y políticos, el clero, la codicia, el lavado de mentes con unos mantras para que a base de repetir se conviertan en verdades impuestas, en los charnegos adoctrinados que dicen sí señor para integrarse, en TV3 como Gran Hermano aleccionador, en el público ciego y nipón que no entiende ni actúa…
            Todo confluye al fluido montaje escénico, con efectos especiales de todo tipo, desde las proyecciones a la música de Doña Francisquita y Los sitios de Zaragoza a En el frente de Manresa… a los acentos regionales en el habla, los sombreros y las barretinas, las esteladas y la camiseta del Barça para dar vida al cuento universal El rey desnudo, con desnudo integral masculino… Todo a un ritmo fluido e imparable.
            Después de ver esta obra de El Joglars, conociendo las anteriores, solo cabe esperar la siguiente para ver por donde salen estos ingeniosos cómicos y actores catalanes, que rezuman amor con humor, llevan a Cataluña en el corazón y por eso parodian su falta de seny y sensatez en algunos sectores contra otros, y apuntan con melancolía la dificultad de abrirse camino en medio el gran “chapapote” -palabra utilizada en escena- que se ha formado en su convivencia.
            Yo eché de menos esa preciosa canción o melodía catalana que se titula Rusignol y que me pareció escuchar algunos acordes al principio, en la deliciosa danza de los ruiseñores con que abre la obra de teatro Señor Ruiseñor. Quizás es demasiado bella y melancólica para el trazo grueso del chapapote.

DIRECCIÓN
Ramon Fontserè Sidera


ACTORES
Ramon Fontserè
Pilar Sáenz
Dolors Tuneu
Xevi Vilà
Juan Pablo Mazorra
Rubén Romero
EQUIPO ARTÍSTICO
Dirección: Ramon Fontserè Sidera
Dramaturgia: Ramon Fontserè con la colaboración de Dolors Tuneu y Alberto Castrillo-Ferrer
Dirección de escena: Alberto Castrillo -Ferrer
Espacio escénico: Anna Tusell
Diseño de iluminación: Bernat Jansà
Proyecciones: Manuel Vicente
Diseño de vestuario: Pilar Sáenz Recoder
Diseño espacio sonoro: David AnguloDirección técnica: Pere Llach
Producción: Els Joglars





jueves, 26 de junio de 2014

Museo del prado: Curiosas transposiciones del Greco por los artistas contemporáneos en la exposición



El Apocalipsis de San Juan, por El Greco


Julia Sáez-Angulo


         Francis Bacon -artista poco menos que adorado en el Museo del Prado- ha reinterpretado la imagen del diablo en el cercano cuadro de El Greco, en su cuadro Mujer dormida. Por su parte, Pablo Picasso se inspiró en las figuras desnudas del cuadro La visión de San Juan ( El Apocalipsis) de El Greco para pintar su célebre cuadro Las señoritas d´Avignó (1907) (cuadro pistoletazo de la salida del cubismo, no conseguido por el Museo del Prado para la exposición), que representa mujeres prostitutas de un lupanar barcelonés en la citada calle.

         Estas y otras muchas observaciones curiosas sobre trasposiciones o títulos podrán contemplarse en la exposición “El Greco y la Pintura Moderna”, que tiene lugar en el Museo del Prado hasta el próximo 5 de octubre.

         Singulares contemplaciones, observaciones, influencias o reinterpretaciones acertadas o malévolas de los artistas contemporáneos como Manet, Cezanne, Picasso, Chagall, Modigliani, Kokoschka, Pollock o Saura. La comparación de por donde van las influencias: composición, color, forma, concepto, es un ejercicio audaz, donde la crítica feminista se queda un tanto perpleja ante cuadros como los citados.





         Es la denominada misoginia global denunciada internacionalmente, que se manifiesta “sin maldad intencionada” en el inconsciente de autores como Picasso o Bacon, con sus trasposiciones escandalosas, ante las que seguramente ellos y otros muchos no han caído.
         Santiago Rusiñol y Zuloaga fueron los pintores que mejor difundieron al Greco a primeros de siglo en París, con sus cuadros, reproducciones, manifestaciones y celebraciones, que pudieron contemplar o escuchar en sus estudios algunos modernistas o vanguardistas como Picasso.

         Rusiñol adquirió dos cuadros del Greco en la capital Francesa con las representaciones de María Magdalena y San Pedro, cuadros que después sacó en procesión por  su la localidad Sitges. El propio Rusiñol convocó una cuestación pública para hacer un homenaje y monumento público al Greco en Sitges (1898), excelente “extravagancia” para reconocer el art singular del pintor cretense/toledano, que ha llegado a influir en la pintura moderna más que Velázquez y Goya. Es el único monumento público al Greco, además del de Toledo

         El Museo de Cap Ferrat conserva los dos cuadros citados del Greco comprado por Rusiñol. No ocurre lo mismo con “La visión de San Juan” que perteneció a Zuloaga –cuadro hermoso y clave de la última etapa del Greco- y en el que se inspiró Picasso para su primer cuadro cubista, que hoy se encuentra en un museo norteamericano.


         Felizmente nos queda el cuadro La expulsión de los mercaderes del templo, cuadro testamento puesto que fue el último, donde se encuentran las características representativas del Greco: luces espectrales, azules y grises, estilización de las figuras hasta doce cabezas el cuerpo (las tiene de catorce), etc. Este cuadro, ahora en el Prado, se encuentra habitualmente en la madrileña iglesia de San Ginés, donde cada sábado a las doce de la mañana, miembros de la Fundación Anima Artis, lo muestran y explican a los visitantes.


La purificación del Tempo (iglesia de San Ginés. Madrid)