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martes, 7 de julio de 2015

El santuario mariano de Torreciudad (Somontano) celebra su 40 aniversario




santuario de Torreciudad (Huesca)


L.M.A.
07.07.2015.- El santuario de Torreciudad celebró este domingo el 40 aniversario de su apertura al culto con un programa que protagonizaron los trabajadores que intervinieron en su construcción (1970-1975), equipo de arquitectos, familias y vecinos de las localidades cercanas a este centro internacional de peregrinaciones, según informa Zenit.

El obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, monseñor Ángel Pérez Pueyo, presidió la concelebración eucarística como acto central de la fiesta a la que siguieron actuaciones y juegos para las familias.

En su intervención, el prelado agradeció el trabajo realizado en estos años “a todos los que habéis contribuido a que la gracia de Dios llegue a esta diócesis y a la Iglesia universal desde este santuario, que es fruto del inmenso amor a la Virgen que tenía san Josemaría”.

El arquitecto Heliodoro Dols, que dirigió los trabajos de construcción, destacó el deseo del fundador del Opus Dei de que “el nuevo santuario continuara una devoción secular y aumentara la devoción a la Virgen y a los sacramentos”. Dols, premio nacional de Arquitectura, recibió el encargo de construir el santuario en 1963.

Por su parte, Teófilo Marco, un fiel zaragozano asiduo al santuario, recordó la visita de san Josemaría Escrivá en abril de 1970, apenas comenzadas las obras, “cuando vio las primeras excavaciones y pidió que se pusieran muchos confesionarios para lograr la paz del alma de muchos visitantes”.  

Otros sacerdotes quisieron sumarse a la concelebración, como los responsables de los Escolapios, El Pueyo, Claretianos Misioneros y los párrocos de La Puebla de Castro y San Francisco, en Barbastro.

La coral Diego de Pontac cantó en la misa y estuvieron representadas las 7 cofradías de Barbastro, La Morisma de Aínsa, el Grupo de Dances y Albadas de Graus junto a la rondalla de Paco Lasierra y Javier Badules, de Monegros, presentados por María José Martínez. Los Templarios de Monzón, personajes renacentistas de Fonz, coches clásicos del Monzón Classic Club estuvieron en la explanada donde se instaló un telescopio y tuvo una gran acogida el equipo de radioaficionados de Graus y Monzón. Las encajeras de bolillos del Entremuro de Barbastro, Graus, Capella, Buera y Perarrúa ofrecieron también su arte así como la asociación Balantina de Barbastro.
La ofrenda de flores a la Virgen tuvo una especial vistosidad, con familias de Lituania, Rusia, Croacia, Ucrania y Letonia, que pudieron admirar también la alfombra de viruta de madera teñida preparada desde altas horas de la madrugada por vecinas de Tamarite de Litera.

El 40 aniversario coincide con un nuevo rector en Torreciudad, el sacerdote Javier Cremades, que afronta “este reto con una enorme ilusión para servir a la Iglesia”. Sustituye a Javier Mora-Figueroa, rector durante 17 años, que se muestra “muy agradecido por el cariño a la Virgen que he visto y por el aprecio sentido por tantos amigos”, informó este lunes la Oficina de Información del Santuario en un comunicado.

En la provincia de Huesca, a 24 km de Barbastro, se encuentra el santuario de Torreciudad, en la margen izquierda del río Cinca junto al pantano de El Grado, en un paraje de gran belleza natural. Se construyó muy cerca de la antigua ermita que es origen de la devoción a la Virgen de Torreciudad desde el siglo XI. El nombre proviene de una vieja torre de vigilancia de la época árabe, cuyas ruinas se encuentran a unos metros de la ermita.

El Santuario está dedicado a la Virgen María y es un centro religioso de referencia en todo el mundo, con más de diez millones de visitantes en estos 40 años. Su construcción fue promovida por san Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, y se abrió al culto en 1975.

Torreciudad junto con los santuarios de El Pilar, Montserrat y Lourdes conforman la Ruta Mariana, de gran riqueza espiritual, turística, patrimonial, rural, gastronómica y natural.


jueves, 20 de diciembre de 2012




Pilar Palou de Comasema pinta el gran paisaje de Torreciudad

 
Julia Sáez-Angulo


La pintora mallorquina residente en Madrid Pilar Palou de Comasema (Palma de Mallorca, 1941) ha presentado su cuadro titulado “Torreciudad”, un gran paisaje sobre el santuario de la Virgen en el agreste Somontano oscense, bordeado por el pantano de El Grau. La obra será instalada en una residencia madrileña.

“He buscado la luz y la profundidad en ese paisaje que he deseado pintar desde hace tiempo”, declara la autora. El monasterio moderno, así como la antigua torre medieval de la vieja ermita, quedan fundidos o integrados en lo alto del terreno escarpado que asoma a las hermosas aguas  verdosas del pantano por el que pueden deslizarse pequeñas embarcaciones.

Pilar Palou de Comasema, consagrada retratista, pintó en 1910 el retrato del Rey don Juan Carlos para el portaviones “Juan Carlos I” . La obra se situó en la Sala de Oficiales del portaviones que fue entregado a la Armada Española en presencia de la reina Doña Sofía.

Su próximo trabajo será el cuadro de una Virgen con Niño, siguiendo el modelo de la "Virgen de la Rosa”, del pintor italiano del XVI, Scipione Pulzone (il Gaetano), también conocido como la Virgen del Niño Peinadico, que se encuentra en el Museo diocesano de Huesca. Anteriormente se encontraba en la catedral, donde era muy visitado y venerado.

Torreciudad

El santuario de Torreciudad está situado a 24 km. de Barbastro (Huesca) y fue construido por impulso de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, en agradecimiento a la Virgen porque lo curó de una grave enfermedad infantil, cuando tenía dos años. El fundador quiso que fuera un lugar de oración y penitencia.

El santuario se abrió al culto en 1975 y son numerosas las peregrinaciones  a su sede, en muchos casos siguiendo la ruta mariana que pasa por la capilla de la Virgen del Pilar en la catedral de Zaragoza y camino de la basílica de Lourdes. Tres lugares emblemáticos de Santa María.






sábado, 30 de junio de 2012




Santuario mariano de Torreciudad, perla espiritual del Somontano aragonés



Julia Sáez-Angulo


         Fue una construcción magnífica del siglo XX, inspirada por José María Escrivá de Balaguer y Albás (Barbastro, Hueca, 1902 – Roma, 1975), fundador del Opus Dey y hoy san José María en los altares, en agradecimiento de fe a Nuestra Señora de Torreciudad que le salvó la vida cuando tenía dos años. Fue a petición fervorosa de sus padres, que daban al pequeño por desahuciado, la que logró el favor y milagro –por qué no?-- de su restablecimiento. La imagen es una escultura medieval en madera y pertenece a la serie de Vírgenes negras.

         El monasterio mariano de Torreciudad fue construido junto a la vieja ermita de la Virgen, en lo alto de unos riscos montañoños del Somontano aragonés, a unos veinte kilómetros de Barbastro, donde nació vivió san Josémaría hasta los trece años. Hoy se conserva en el pueblo su casa natal como centro cultural y social de distintas actividades.

         El santuario de Torreciudad es obra del arquitecto  Heliodoro Dols Morel (Valencia, 1933), premio nacional de Arquitectura 1965, que utilizó como materiales: piedra, hormigón, ladrillo, azulejo, hierro y teja. El edificio sintoniza con la arquitectura del lugar en multitud de referencias y alusiones como la altas galerías, en paralelo al tiempo en que se construye. Desde lejos y determinados ángulos el edificio se asemeja a una paloma en reposo, siguiendo las distintas caídas de aguas en alusión del Espíritu Santo.

         El retablo en alabastro de Juan Mayné Torrás (Barcelona, 1928) es una de las joyas del recinto interior, en el que se sitúa el óculo abierto rodeado de ángeles para exponer la Eucarístía, siguiendo la tipología habitual de las catedrales de Jaca y Huesca. La vida de María se representa a través de relieves que van desde los desposorios con san José hasta la Coronación de la Virgen por la Trinidad, Padre, hijo y Espíritu Santo. La tercera persona trinitaria se repite en la Anunciación. El alabastro va policromado y es modelo de finura y arte.

         San Pedro, san Pablo, el santo Tomás Moro, san Pío X, san Nicolás de Bari, Santa Catalina de Siena  y el santo cura de Ars figuran entre los santos esculpidos en el retablo. porque son de especial devoción en el Opus Dei. También los tres arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, así como diversos ángeles heráldicos y relieves con símbolos de letanías lauretanas a María.

Inaugurado en 1975, foco de peregrinaciones

El santuario de Torreciudad fue inaugurado en 1975, después de la muerte de san Josemaría Escrivá, si bien el fundador había visitado las obras en diversas ocasiones. El edificio sacro se inscribe hoy dentro de una ruta de peregrinación mariana que pasa por la basílica del Pilar en Zaragoza y llega hasta el santuario de Lourdes en Francia. Son muchos los peregrinos y visitantes los que se acercan a Torreciudad, en un paraje lleno de paz junto al hermoso pantano de El Grado para conocerlo y venerar a la Virgen.

         El santuario de Torreciudad también tiene una capilla lateral del Santísimo con un precioso Crucificado en bronce dorado, una cripta con mosaicos de las imágenes de la Virgen de Guadalupe,  Loreto y Pilar, además de un cuadro del Sagrado Corazón, obra de Federico Laorga.

La gran explanada delante del santuario permite concentraciones masivas como la de la Jornada de las Familias, a primeros del mes de septiembre y caminos llevan a la ermita o a otros referentes que cuentan con tres galerías abiertas y representaciones cerámicas de los Misterio del Rosario, así como del Via Crucis.

         Obra magna fruto de generosidad de muchos donantes, en el  santuario de Torreciudad se recibe a peregrinos y visitantes con culto diario de la santa misa, rezo del rosario, bendición eucarística y confesiones.