miércoles, 28 de agosto de 2024

RETORNO A EL ESCORIAL XXXIII. Rosario Muro, veraneante escurialense. Actriz y organizadora de eventos teatrales en el Real Sitio. Cuenta con una calle en el Abantos

Portada de la revista "Mujeres Españolas", 1930
Plaza en el barrio de Abantos


Julia Sáez-Angulo

28/8/24 .- Madrid.- El padre de Carmen Sevilla le contó a la actriz Conchita Piquer que su niña quería ser artista, pero él se resistía, porque era muy peligroso el ambiente del artisteo. Conchita Pique, que no tenía pelos en la lengua, le replicó: “Mire, si su niña sale puta, da igual que trabaje en un escenario, como detrás de un mostrador”.
Esta anécdota gruesa, me vino a la memoria al conocer la vida de Rosario Muro, "señorita bien” de familia aristocrática, no fue alentada por los suyos de sangre, seguramente por la misma razón que retenía al padre de Carmen Sevilla, pero ella, Rosario Muro pensó como Don Pedro Dávila, ante la prohibición y las murallas de Ávila: “Cuando una puerta se cierra, otra se abre”. La inscripción figura en el alfeizar de una ventana de su palacio abulense.
A Rosario Muro Antón (Madrid, 1890-1957), de familia gallega procedente de La Coruña, no le permitían ser actriz profesional en la familia, pero, como veraneante escurialense en el Real Sitio, encontró la forma de acercarse al teatro, organizando representaciones o festivales y, con frecuencia, colarse entre los personajes del escenario.
    La Asociación Cultural de Abantos explica: "Era hermana de Joaquín Muro Antón, un arquitecto español. Recibió el título en Madrid en 1916, entrando a formar parte de la Oficina Técnica de Construcción de Escuelas por el Estado Español desde su fundación en el año 1920 junto a Bernardo Giner de los Ríos, Jorge Gallegos, Leopoldo Torres Balbás y Mariano Benlliure. 
    El poeta y libretista de zarzuela Guillermo Fernández Shaw, en su crónica del periódico ABC del día 11 de mayo de 1921, escribía: 
     “Rosario Muro no es actriz; sin embargo, es una de las primeras actrices españolas. Y me explicaré. No es actriz esta distinguida señorita, emparentada con aristocráticas familias madrileñas, por culpa de los eternos e inevitables convencionalismos sociales. Ellos le impidieron consagrarse desde niña a esta noble profesión, para la que tenía y tiene excepcionales condiciones. Si se hubiese dedicado al teatro profesionalmente, su nombre figuraría hoy al lado de nuestras actrices más admiradas. 
    Pero Rosario Muro, a pesar de no haberse consagrado oficialmente a la escena, es, ante todo y sobre todo, una actriz. Su vocación irresistible la ha llevado a acometer las más arduas empresas, de las que ha salido siempre triunfante. En el teatro solo piensa, y para el teatro vive. Tiene belleza—una belleza morena de gran fuerza y expresión, — tiene figura, y tiene una voz muy bonita y muy dramática. Si a ello se une que domina perfectamente la escena, que es graciosa cuando hace falta y sabe emocionar cuando es necesario, que viste muy bien y que trabaja siempre con verdadero entusiasmo, se comprenderá que el número de sus admiradores sea extensísimo, y que, función por ella organizada y por ella interpretada, cuente de antemano con un éxito seguro”.
    Según la Asociación Abantos : “En los veranos de San Lorenzo de El Escorial, no había fiesta en la que no participara Rosario Muro, acompañada en muchas ocasiones por el ilustre y gran autor teatral Xavier Cabello Lapiedra. El Real Coliseo, Paraninfo, Casita del Príncipe y El Parque de Alfonso XIII, eran los lugares donde se celebraban y en los que Rosario Muro siempre estaba allí, organizando y dirigiendo.  
   En el Parque de Alfonso XIII a partir de 1932 con las verbenas y fiestas que ya se organizaban, comenzó la costumbre de celebrar la elección de la Dama Regidora, práctica que siguió hasta 1970, solo interrumpida por la guerra civil. Es a partir de 1940 cuando de nuevo la colonia veraniega y pueblo vuelven a celebrar en este lugar durante el verano verbenas, fiestas, cine al aire libre, así como la instalación de una pista de baile rodeada de palcos, un escenario donde se celebraban representaciones de teatro, zarzuelas, magia y espectáculos infantiles. 
    La colonia veraniega del Real Sitio siempre mantuvo aficiones teatrales, todavía se recuerda las funciones organizadas por Xavier Cabello Lapiedra, Rosario Muro y Matilde Ribot. Gabriel Sabau, en su libro Historia de San Lorenzo del Escorial, nos dice: “San Lorenzo comenzó a ser considerado como uno de los más afamados centros veraniegos de España, merced en gran parte a la serie de grandes festejos que comenzaron a organizar asiduamente un grupo de grandes amantes del Escorial, capitaneados por las figuras verdaderamente señeras de Rosario Muro y de Xavier Cabello Lapiedra, ilustres veraneantes que dedicaron a la tarea que ellos mismos se impusieron un entusiasmo y un trabajo sin límites. 
    Toda la colonia veraniega tomaba parte en ellos y al amparo de la verdadera propaganda que representaban, el verano escurialense comenzó a rendir para el pueblo los grandes beneficios que había perdido el invierno con la marcha del profesorado y alumnado de la Escuela de Montes. Baste citar aquí en aquella deslumbrante cadena, fiestas como la de la Poesía o la de la Danza; pero sobre todo, los primeros Juegos Florales celebrados en el año 1915, de los que fue mantenedor el mismo don Jacinto Benavente”. 
    Rosario Muro, la admirable actriz, que por coquetería sin duda se dejaba llamar modestamente aficionada, puso al servicio de la obra benéfica su inteligencia y su arte. La Hermandad de Señoras de la Virgen de Gracia, patrona de nuestro municipio, en su junta de fecha 15 de junio de 1941, la nombró Presidenta de Honor de la Hermandad. Una vida artística generosa y modesta, enmarcaron el trabajo de esta singular actriz, que participó en nuestras fiestas junto a la llamada “colonia de los veraneantes”, por ello el Ayuntamiento acordó en el pleno del 3 de marzo de 1947, ratificado nuevamente el 24 de septiembre de 1949, designar una calle del Barrio de Abantos con su nombre, en prueba del cariño de este pueblo y de su colonia veraniega.
    Al acto de inauguración junto con las autoridades locales, asistió Rosario Muro, que descubrió la placa de granito instalada en la pared del chalet “Villa Rosario·, recibiendo el homenaje y aplauso de autoridades y del público presente en el acto. .Murió́ en Madrid el 15 de noviembre de 1957, y está enterrada en la Sacramental de San Justo en Madrid”.
Rosario Muro fue una actriz y mujer muy activa en sociedad madrileña y escurialense. Bien merece el nombre de una calle laurentina, porque mientras vivió, no hubo función, representación o juego floral en la que ella no estuviera, pese a las reticencias familiares de que fuera una actriz profesional. La calle es paralela a la de Concha Espina.
        Igualmente, el 8 de septiembre de 1958 el pleno municipal "en prueba de la simpatía de este pueblo y de su colonia veraniega, acordó designar una calle del Barrio de Abantos con el nombre de Matilde Ribot (1879-1958), prolífica escritora.
Hubo otra mujer destacable entre la colonia veraneantes de las laderas del monte Abantos, que nos dejó este año: Cristina Alberdi Alonso, buena amiga y compañera de Universidad. Fue ministra de Asuntos Sociales con el presidente Felipe González, y dejó el PSOE, al ver la deriva territorial y antiterrorista de Rodríguez Zapatero. Sus últimas conferencias literarias en el Ateneo Escurialense versaron sobre “Las Mujeres en Shakespeare” y “Las mujeres en El Quijote”. Cristina Alberdi, veraneante fiel y residente en largos periodos en el Real Sitio, bien merece igualmente un reconocimiento, de una calle, por ejemplo, como mujer singular, algo que la Corporación no ha hecho a una mujer, desde 1958.

(Fotos ABC)


Foto publicada en "La Época" de 1917
Palacio del noble Don Pedro Dávila, en Ávila
Ventana con la leyenda: "Cuando una puerta se cierra, otra se abre"

martes, 27 de agosto de 2024

Theodoro Elssaca, poeta chileno, postulado al Premio Nacional de Literatura 2024

Theodoro Elssaca, escritor chileno


    L.M.A.

    28/8/24.- La postulación de Elssaca se enmarca en su rica y extensa ars poética con la que ha contribuido prolíficamente a la literatura chilena, durante sus más de cuarenta años de creación artística multidisciplinaria, como poeta, ensayista, narrador, artista visual, fotógrafo antropologista y expedicionario. Elssaca, ha sido un privilegiado cronista de su época, capturando desde 1983 (publica su primer libro Aprender a Morir), con sensibilidad y agudeza, cada infinito átomo de la particularidad policromada de paisajes humanos en Europa, África, Oriente próximo, Polinesia y por cierto la América profunda.

    Asimismo, estos tempranos viajes iniciáticos, le han permitido ser un adelantado en el despertar de la conciencia ecológica, abordando esta y otras temáticas desde un variado quehacer creativo, reflejado en el corpus de su obra. 

Conocido por sus poemas-tributo a los autores inmortales los que, dice “pertenecen al Linaje del Trueno estas voces que nos preceden o acompañan hoy, voces o truenos que nos señalan el camino” ( 1 ) . En efecto, uno de sus poemas-tributo más reconocidos, al decir de Gloria Garafulich-Grabois (2) , Presidenta de Gabriela Mistral Foundation, quien manifiesta sobre Elssaca 

“…Destaco su poema “Piedra angular de América”, dedicado a Gabriela Mistral, que está incluido en la publicación bilingüe “De Chile al Mundo-70 años del Premio Nobel a Gabriela Mistral” (Gabriela Mistral Foundation, Nueva York, 2015). Esta publicación ha sido presentada en Estados Unidos, las Américas y Europa…”

    Algunas de sus publicaciones son: Tribu de la Palabra. (Ediciones IberoAmericana, 2023), Lamagna Records publica el álbum CD, Árbol de las Palabras (2023) disponible en Spotify, Tidal, Google Play, Apple Music y otras plataformas. Fulgores en la penumbra (HB Editores, 2020, en coautoría). Huésped del aire (HB Editores, 2021). Celebración del instante 365+1 Haiku (Ediciones UC – Universidad Católica de Chile, 2018). Fuego

1 Theodoro Elssaca, Tribu de la Palabra. (Santiago: Ediciones IberoAmericana, 2023), pp. 15.

2 Gabriela Mistral Foundation, Inc. - Carta de apoyo Postulación Premio Nacional de Literatura 2024 contra hielo (Editorial Verbum, Madrid 2014). Travesía del Relámpago (antología, Ediciones Vitruvio, Madrid 2013). 

El espejo humeante-Amazonas (2005). Rapa Nui (1988, libro de fotografías antropológicas). Viento sin memoria (1984). Aprender a morir (1983). 

    Su estilo poético ha sido descrito por Rafael Alberti en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (1986) como "intenso y poblado de imágenes"; lo que lo posiciona como una voz única dentro de la generación chilena de los años 80.

    La postulación de Theodoro Elssaca al Premio Nacional 2024 no solo reconoce su vasta producción literaria, sino también su impacto en la cultura y su capacidad para conectar con diversas audiencias a través de su arte. Su enfoque en la poesía como un medio para explorar la realidad y la existencia humana lo convierte en un candidato destacado para este prestigioso galardón.

Theodoro Elssaca

RETORNO A EL ESCORIAL XXXII. Valle de Cuelgamuros, la basílica, la hospedería y la Cruz del Valle de los Caídos

 Cruz de la basílica del Valle de los Caídos. Cuelgamuros (nocturno)



Julia Sáez-Angulo

27/8/24 .- El Escorial .- “Nulla diez sine línea” (ningún día sin una línea) La frase tiene su origen en Plinio el Viejo  (Historia natural, XXXV, 84), donde se atribuye la sentencia al pintor griego Apeles de Colofón, de quien se dice que no pasaba ningún día sin pintar al menos una línea. La frase aparece citada como proverbio por primera vez en la compilación Proverbiorum libellus del humanista italiano Polidoro Virgilio, en 1498.
Hoy escribiremos del Valle de Cuelgamuros y Cruz del Valle de los Caídos
El Real Sitio de El Escorial es un poliedro muy facetado, y el cercano valle de Cuelgamuros con la Cruz del Valle de los Caídos es un lugar vecino en la sierra, que pertenece al municipio de San Lorenzo de El Escorial y ha sido actualidad informativa reciente, por sacar de la basílica los restos del dictador Francisco Franco. “Por eso pasaré a la Historia”, dijo el jefe del Gobierno Pedro Sánchez y nos desternillamos todos de risa.  Sacar un cadáver de su tumba al cabo de casi 50 años no es precisamente algo heroico, sino patético. Muchos jóvenes ni recuerdan quien era Franco, un chicle argumentario de políticos fronterizos. Las leyes de memoria sectaria y fanática están para ello.
La cristianofobia quiere ir ahora contra la gran Cruz allí erigida, como los talibanes destruyeron los rostros de los budas en Afganistán hace 20 años, pero no se atreverán a hacer nada que vaya contra los talibanes islámicos, porque esto les puede costar caro. La tolerancia y el perdón de los cristianos les sirve para dar “más leña al mono” elegido para golpear, como la revista recién publicada por los ministerios de Exteriores e Igualdad, que es toda una mofa de la iconografía cristiana. Me río yo de la última cena sacada en las Olimpiadas de París, al lado de estos arrebatacapas, quiero decir, fanáticos arrebata-símbolos religiosos, a falta de argumentos sólidos. ¿O están todos de acuerdo, por aquello de que, en política, nunca hay casualidades?
Cabe recordar que Italia ha respetado la arquitectura mussoliniana, prototipo histórico de un quehacer dictatorial de los años 30, modelo seguido en España por algunos proyectos, entre otros la gran plaza del municipio toledano de Noblejas, que lleva el nombre del socialista José Bono, a la sazón presidente de Castilla-La Mancha. ¿Como se puede aceptar que una obra pública o una calle lleve el nombre de un político vivo? Manca fineza! que dirían los italianos. Yo sentí vergüenza ajena cuando lo vi y leí. La normativa del Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, impide poner el nombre de una calle a una persona en vida, porque todos nos podemos dar la vuelta en ejemplaridad a lo largo de los años. Casos los ha habido.

Conjunto monumental y abadía 
benedictina en peligro
    El conjunto monumental del Valle de los Caídos, o de Cuelgamuros, está formado por una basílica católica (la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos), una abadía benedictina y una cruz de 152 metros de altura, la mayor del mundo, según el record Guiness, asentada sobre el Risco de la Nava, que domina todo el valle, con la particularidad de que la basílica, con 260 metros de largo, es subterránea en su totalidad. Los arquitectos Pedro Muguruza y Diego Méndez fueron los autores de planos y proyecto. Juan de Ávalos, de carnet socialista, fue el autor de las esculturas, verdaderas obras maestras.  
    Más adelante se llevaron a Cuelgamuros los famosos postes de Juanelo (Giovanni Torriani, 1500?-1585) , el sabio renacentista que trabajo para el Emperador Carlos V y su hijo Felipe II, y que se perdieron en los campos de Sonseca y Nambroca desde su traslado de Toledo, hasta el olvido. Los postes miden 11 metros de altura; 1,45 metros de diámetro y 54 toneladas de peso cada uno. Todo un espectáculo en la subida a la Basílica benedictina. Toda la vertiente norte del monte Abantos pertenece a Cuelgamuros. La altitud mínima de Cuelgamuros es de 985 m. 
        El conjunto monumental de Cuelgamuros se encuentra a nueve km al norte del Real Monasterio de San Lorenzo. Fue construido entre 1940 y 1958 principalmente con mano de obra de presos políticos republicanos, que cobraban sueldo y redimían penas. También se contrató a otros trabajadores al mismo tiempo. El conjunto pertenece a Patrimonio Nacional del Estado, desde su apertura al público el 1 de abril de 1959.
    La flora del bosque de Cuelgamuros es fundamentalmente de pinos negrales, silvestres y rodenos. También hay hayas, pinos y abedules, además de chopos, sauces y fresnos a medida que se acerca uno a las riberas de los arroyos Guatel, Tejos y Boquerón, afluentes del río Guadarrama. La fauna cuenta con zorros, jabalíes, corzos, garduñas, liebres, ardillas, petirrojos, águilas, azores y halcones.
    El Valle de los Caídos llegó a ser el tercer monumento más visitado de Patrimonio Nacional (318.000 personas en 2019 y 378.000 en 2018), sólo por detrás del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y del Palacio Real de Madrid. 
    Hoy el conjunto monumental se encuentra “voluntariamente” abandonado, en cuanto al cuidado de entrada, lonja, entornos… Los hierbajos se lo comen, a la espera de su destrucción o poco menos. Es la “damnatio memoriae” de hablaban los romanos del Imperio, maestro de exterminar la historia de otras culturas y pueblos. Conducta muy seguida por los políticos hasta la actualidad.
Hoy es la Basílica, la que ha quedado varada, y los benedictinos necesitan presencias y apoyo para su continuidad en Cuelgamuros. Han sido muchos los visitantes que se acogían a su hospedería y los opositores a concursos públicos del Estado, los que se han refugiado en ella, lugar ideal para buscar silencio y tranquilidad. Los amigos de esta abadía reclaman, de continuo, acudir a la hospedería para alojarse o almorzar en ella.
        Más información

Conjunto Monumental. El Valle de los Caídos pasa a llamarse oficialmente Valle de Cuelgamuros tras entrar en vigor la Ley de Memoria Democrátrica


Postes de Juanelo, a la subida de la Basílica de la Santa Cruz
Cúpula de la basílica benedictina de la Santa Cruz. Cuelgamuros

Uno de los altares de la basílica benedictina
Nocturnos de Cuelgamuros (San Lorenzo de El Escorial)
Cruz del Valle de los Caídos (Foto J. Mosteiro)


Plaza José Bono. Noblejas (Toledo)

RETORNO A EL ESCORIAL XXXI.- El pinsapo del Teatro Auditorio de Real Sitio, árbol protegido y resaltado en su construcción

Pinsapo del Teatro Auditorio escurialense al atardecer (agosto 2024)

Terraza del Teatro Auditorio escurialense


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Mercedes Marcos

27/8/24.- El Editorial.- Cuando en 2006 se proyectó y construyó por el estudio de arquitecto Rubén Picado, el Teatro Auditorio del Real Sitio de El Escorial, contaba en su terreno con un pinsapo, especie de árbol protegido que habría que respetar. En torno a él se levantó un paralelepípedo de tierra, a modo de maceta gigante, flanqueado con la luz de la gran terraza y el vestíbulo. El árbol, el pinsapo del Auditorio -no lejos de Real Monasterio de San Lorenzo-  se ha convertido en su seña de identidad.

El pinsapo es un árbol de la familia de las pináceas, de hasta 30 m de altura, de porte elegante y piramidal, que en algunos ejemplares viejos se torna retorcido o dividido en varios brazos (al ejemplar que presenta varios brazos se le denomina «pinsapo candelabro»). Se caracteriza por una corteza fina,de color gris claro, y con grietas oscuras de poca profundidad en los ejemplares maduros. Las ramas del pinsapo se disponen en verticilos que decrecen en longitud a medida que se acercan al ápice.

    El pinsapo del Teatro Auditorio escurialense no es el único en la sierra madrileña, pero donde de verdad abunda como especie es en la sierra de Ronda (Málaga), haciendo honor a lo que indican los manuales de bosques, que en el extremo meridional de la península ibérica los pinsapos tienen su distribución restringida. 

    Es una pena que ninguna cartela informativa informe al visitante del Teatro Auditorio sobre la singularidad protegida de este árbol, que obligó a proyectar los planos con arreglo a su existencia previa. La información botánica a los ciudadanos evitaría tanta ignorancia en este campo de los árboles, arbustos y flores.

    El Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial es un edificio de 26.000 metros cuadrados de superficie. Ubicado en un entorno natural y emblemático, con vistas al monte Abantos. Linda con el singular parque de Felipe II, y cuenta con hermosas vistas a la sierra madrileña.

    En el Teatro Auditorio Escurialense se estrena la zarzuela a “El viento y la luz”, con la interpretación de la actriz y cantante María Rodríguez, el sábado próximo, día 31 de agosto.

María Rodríguez, soprano en la zarzuela

Pinsapo del Teatro Auditorio

Vistas desde la terraza del Auditorio, frente al pinsapo protegido
Reciente programa del Teatro Auditorio escurialense

Monumento a los Carabineros, en el cercano Parque Felipe II, vecino de Auditorio escurialense

lunes, 26 de agosto de 2024

RETORNO A EL ESCORIAL XXX. Guillermo Fernández-Shaw, periodista, traductor y libretista de zarzuelas, en San Lorenzo

Monumento a Guillermo Fernández-Shaw, poeta y libretista, en San Lorenzo de El Escorial


Julia Sáez-Angulo

25/8/24 .- El Escorial.- Salvo el de la Reina María Cristina, todos los monumentos del Real Sitio son de personajes masculinos, incluso de personajes literarios, como el dedicado a Crispín, el ingenioso pícaro de “Los intereses creados”, célebre obra del dramaturgo español Jacinto Benavente, premio Nobel 1922. Me resigno a la inercia de los tiempos. Ni siquiera la gran jurista María de Echarri, que lucho tanto por los derechos laborales de las mujeres obreras, nacida en San Lorenzo, ha merecido una calle, como para tener un monumento. ¡Muy mal, por parte de los ediles sucesivos en el tiempo y el espacio escurialense!
Pero hoy quería escribir sobre el periodista, escritor, traductor y libretista de célebres zarzuelas, Guillermo Fernández Shaw (Madrid, 1893-1965), cuyo sencillo monumento me asalta cada vez que doy la vuelta en automóvil, al bajar del restaurante El Horizontal, de El Pinarillo en la calle Concha Espina o de la residencia de las Carmelitas Vedruna, lugares que frecuento y que se encuentran en las lomas del monte Abantos. ¡Voy a escribir sobre este colega!, me digo al cruzarme con el perfil del escritor en un altorrelieve de bronce sobre una gran losa de piedra, muy cerca del Real Monasterio.
Lo bueno del periodismo es que, no solo informa al lector, sino al propio periodista que escribe un texto. Don Guillermo no nació en territorio escurialense, sino en la mismísima capital de España, si bien, con muy buen gusto, decidió tener una casa para respirar aire puro y descansar en el Real Sitio (y, como reza el dicho popular, lo hizo como el Marqués del Viso: “porque pudo y porque quiso”). En los lares escurialenses escribió y compuso buena parte de su obra literaria y musical, por lo que de alguna manera se impregnó del humus del lugar, en sus prolongadas estancias.
El monumento a Guillermo Fernández-Shaw, por tanto, se lo merece, aunque en este tipo de cosas las propuestas, sugerencias y puesta de cuartos de espada, hacen mucho en un sentido o en otro. Que se lo pregunten si no, a Víctor de la Serna y Espina, respecto al nombre de la calle para su madre Concha Espina, que no residió en el Real Sitio (pese a todo, está muy bien hecho, pues hizo un santuario de la escritora en su casa del Abantos), o al Dr. Don Florentino García González, que no logra una simple calle para el gran escritor José María Sánchez Silva, que sí residió en San Lorenzo y que fue premio Andersen, que viene a ser el Nobel de la Literatura Infantil. Cosas de políticos sectarios, cerriles o apocados hasta la náusea. Cosas de la Ley de Memoria Democrática, alegal algunos. "Hay que crear tensión" recomendaba siempre J.L. Rodríguez Zapatero, más conocido como "el malevo ZP".
Volvamos a Guillermo Fernández-Shaw, que es quien me ha inspirado escribir esta crónica, que trabajó como periodista en “La Época” y, como hombre de cultura, tradujo de Edmond Rostand, Schiller o Goethe. Pero recordar, sobre todo, que fue el gran libretista de famosas zarzuelas, que muchos todavía entonan en sus romanzas, no solo en España sino en países como Argentina y México. Buena parte de los libretos zarzueleros los escribió en colaboración con Romero Sarachaga y, otras, con su hermano Rafael Fernández-Shaw. Ahí van los títulos más célebres: 
La canción del olvido; Doña Francisquita; El caserío, La rosa del azafrán; Luisa Fernanda; La Chulapona; La Cibeles, La tabernera del Puerto, La Lola se va a los puertos (sobre un texto de los hermanos Manuel y Antonio Machado, para Ángel Barrios). La mayoría de ellas las compuso con el gracejo andaluz de su padre.
    Actualmente tiene lugar en Madrid una buena selección de zarzuelas en el Teatro Pavón, bajo el título "Cállate corazón", una historia del género chico, llamado así porque dura una hora y no dos o tres, como muchas óperas. María Rodríguez, actriz y cantante, es una grande entre las grandes de la zarzuela. Hasta el 15 de septiembre. 

"Cállate corazón", selección de zarzuelas en el Teatro Pavón


María Rodríguez, actriz y cantante, grande entre las grandes de la zarzuela

CZILI LIAO, escultora y coordinadora de la exposición "Mínimo Tamaño Grande" en San Lorenzo de El Escorial

Czili ante su escultura "Arboles"
Czili y Julia Sáez-Angulo


Julia Sáez-Angulo
Fotos: Mercedes Marcos

26/8/24 .- El Escorial .- Czili Liao, escultora y coordinadora de la exposición "Mínimo Tamaño Grande" en San Lorenzo de El Escorial, establece, durante el fin de semana, la recepción y vigilancia de la muestra de una treintena de esculturas que permanecerá abierta hasta el próximo 6 de septiembre. Le acompañan otros dos escultores presentes con sus obras: Federico Osorio Lobo y Rafa Marinas.
La Exposición fue inaugurada por la alcaldesa de San Lorenzo de El Escorial, Carlota López Esteban, en presencia del presidente de Mínimo Tamaño Grande, Ángel Flórez Estrada y su secretaria Patricia Larrea. La muestra es un homenaje al escultor norteamericano desaparecido, Martín Liberman.
    Entre los artistas que participan con obras figuran Mercedes Ballesteros, Ubaldo Sedano, Ulises Rodríguez, Diego Canogar, Carmen Espinosa, Ásun Bretones, Yolanda Blanco, Marcos Salazar, Jaime Aumente, Jesús Tolosa, Inmaculada Amor…
    Czili Liao -Cecilia para los amigos- artista china residente en Madrid, explica así su gran escultura situada en el patio exterior de la entrada a la Casa de Cultura laurentina, donde se muestra la exposición:
    “El tema de mis esculturas son los árboles maltrechos, de ahí los vendajes o ataduras que sostienen sus ramas. Por un lado, hace alusión a un incendio que los destruye, lo mismo que el cambio climático que destruye lo vegetal, y por otra, la escultura es metáfora de una ruptura de la unidad de los cuatro árboles y de sus ramas, frente a la unidad deseada. Los árboles, si son fuertes, se adhieren a la tierra con sus raíces. Después del incendio, los árboles pueden resistir y sobrevivir. Árboles y hombres pueden renacer. Los seres humanos, como los árboles tras un incendio, pueden reunirse de nuevo, y colaborar juntos. Todos venimos del mismo planeta y pertenecemos al mismo sistema”. 
    La escultura está realizada en hierro y textiles.


Cecilia antes su escultura
Rafamarinas junto a su escultura
Federico Osorio Lobo junto a su escultura
"Bailarina", obra de Jesús Grinda
Touch III, escultura de Isabel Soto
escultura en vidrio de Javier Gómez, con museo en Pedro Bernardo (Ávila)