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martes, 16 de junio de 2026

ANTOLOGÍA DE LA ZARZUELA DIRIGIDA POR PASCUAL OSA EN EL AUDITORIO NACIONAL. “Género chico” por la duración de la obra, no por su calidad.

*Música y espectáculo como fin de temporada con coro de 400 voces.

Mayte Spínola, izda, presidenta de honor de la Orquesta Filarmonía de Madrid, junto a Loreto Fernández-Escandón, presidenta de la Asociación de Amigos de Filarmonía.


Julia Sáez-Angulo

17/6/26.- Madrid.- Madrid siempre vibra con la zarzuela y Pascual Osa, director de la Orquesta Filarmonía de Madrid, supo ofrecer una  seleccionada “Antología de la Zarzuela” como fiesta y espectáculo de fin de curso en el Auditorio Nacional de la capital de España. No faltó la presidenta de honor de Filarmonía, Mayte Spínola, siempre en apoyo del arte y la cultura, como buena mecenas.
Junto a la Orquesta, los coros de 400 voces dirigidos por Rafael Albiñana, José Manuel Buzón, director de escena y coreógrafo, junto a María Paz Volpini, directora general de la Antología de la Zarzuela. 
Como intérpretes: Guiomar Cantó, soprano; José Darío Cano -magnífico- tenor, y Antonio Torres, barítono.     Bailarines: Kevin Cachuelo, Amor Cánovas, José Cánovas, Daniel Escolar, María Gómez y Lucía Morales.
Un gozoso espectáculo colorista de música y representación dramática de romanzas, canciones, preludios, dúos, guajiras, boleras, habaneras, jotas… Un colorido y actuación que hacía vibrar a los espectadores, con la música de Barbieri, Vives, Torroba, Sorozábal, Serrano, Chapí, Bretón…
     “El barberillo de Lavapiés”, Las bodas de Luis Alonso”, “La del manojo de rosas”, “La tabernera del puerto”, “La Revoltosa”, Marina”, “Katiuska” y la apoteosis de música, coros y baile con la jota de “La Dolores”. Todo el mundo en pie, con aplauso atronador.
    Los pequeños silencios, antes de aplaudir, eran respetados por los espectadores.
            Zarzuela como "género chico"
    La zarzuela, llamada también el género chico recibe este nombre estrictamente por la duración de la obra y el número de actos. Se trata de piezas de formato breve (generalmente de un solo acto) ideadas para representarse en sesiones continuas, en contraste con el "género grande" o zarzuela tradicional, que dura varias horas y consta de tres actos. 
         Recordemos que surgió a finales del siglo XIX como una estrategia teatral y comercial adaptada a la sociedad de la época: El "teatro por horas":     Empresarios y actores madrileños impulsaron este formato para que el público pudiera pagar una entrada más barata y disfrutar de una obra rápida de menos de una hora.
    Aunque el formato era "chico", la calidad de los autores no lo era. Los argumentos eran costumbristas, cómicos y cercanos a la realidad de las clases populares. 
    Hay que insistir: La denominación de género chico no indica que sean obras de menor importancia o calidad, sino que simplemente define su formato resumido.
    Los cantos y dichos de la zarzuela, extendida con éxito por los grandes teatros de Iberoamérica, especialmente el Colón de Buenos Aires, han calado en el habla coloquial y forman parte del acervo popular de la gente. Los empresarios de la zarzuela hacían “las Américas” cada temporada, al acabar el curso en España, en busca del otoño e invierno al otro lado del Atlántico.





sábado, 14 de septiembre de 2024

“Cállate corazón”, lo mejor de la zarzuela en el Teatro Pavón, con María Rodríguez y Juanma Cifuentes

María Cifuentes, soprano bravísima


Carmen Valero Espinosa

Fotos J. Sáez

    14/9/24.- Madrid .- Con las canciones, romanzas y letras de las zarzuelas se pueden componer infinitos guiones teatrales, como es el caso de “Cállate corazón”, un espectáculo con “lo mejor de la zarzuela”, según el programa ofrecido. Hoy, 15 de septiembre se clausura la función, que ha gozado de un lleno desde el 14 de agosto en que se inauguró. 

La zarzuela parece gozar de espléndida salud, de ahí esa afluencia de público y esa sucesión de espectáculos del género en distintos escenarios estivales. No es de extrañar que la zarzuela se haya propuesto para ser reconocida como Bien de Interés Cultural inmaterial, o Bien Patrimonial de la Humanidad ante la UNESCO

En “Cállate corazón” intervienen con brillantez la soprano María Rodríguez (en la fecha del 14 de septiembre) y Juanma Cifuentes, junto a Ángel Walter, Ruth Gonzáez, Rebeca Cardiel y Enrique Sánchez-Ramos. Milagros Martín se alterna en ocasiones con María Rodríguez en el escenario. Cuatro músicos acompañan a los cantantes en mismo escenario: el camerino de la estrella de la zarzuela: María Rodríguez, que pronto actuará en el Teatro Bulevar de Torrelodones.

El repertorio interpretado incluye El Barberillo de Lavapiés; La Chulapona, El Barbero de Sevilla; La del manojo de rosas; El dúo de la africana; La Revoltosa, La Gran Vía, o Agua, azucarillos y aguardiente, entre otras zarzuelas. El mantón no podía faltar

Un género singular la zarzuela, muy madrileño, tremendamente madrileño, pero no solo arraigado en Madrid, sino en toda España e Iberoamérica. Sus dichos y chascarrillos han entrado en el hablar coloquial de muchos españoles, y sobre todo madrileños.

El mundo castizo está presente en la zarzuela con su semántica propia: postín, retrechero, chulo, verbena…Lo de Madrid no es cuestión de gracia o de gracejo, sino la "chispa".

María Rodríguez y Juanma Cifuentes, soprano y tenor

lunes, 26 de agosto de 2024

RETORNO A EL ESCORIAL XXX. Guillermo Fernández-Shaw, periodista, traductor y libretista de zarzuelas, en San Lorenzo

Monumento a Guillermo Fernández-Shaw, poeta y libretista, en San Lorenzo de El Escorial


Julia Sáez-Angulo

25/8/24 .- El Escorial.- Salvo el de la Reina María Cristina, todos los monumentos del Real Sitio son de personajes masculinos, incluso de personajes literarios, como el dedicado a Crispín, el ingenioso pícaro de “Los intereses creados”, célebre obra del dramaturgo español Jacinto Benavente, premio Nobel 1922. Me resigno a la inercia de los tiempos. Ni siquiera la gran jurista María de Echarri, que lucho tanto por los derechos laborales de las mujeres obreras, nacida en San Lorenzo, ha merecido una calle, como para tener un monumento. ¡Muy mal, por parte de los ediles sucesivos en el tiempo y el espacio escurialense!
Pero hoy quería escribir sobre el periodista, escritor, traductor y libretista de célebres zarzuelas, Guillermo Fernández Shaw (Madrid, 1893-1965), cuyo sencillo monumento me asalta cada vez que doy la vuelta en automóvil, al bajar del restaurante El Horizontal, de El Pinarillo en la calle Concha Espina o de la residencia de las Carmelitas Vedruna, lugares que frecuento y que se encuentran en las lomas del monte Abantos. ¡Voy a escribir sobre este colega!, me digo al cruzarme con el perfil del escritor en un altorrelieve de bronce sobre una gran losa de piedra, muy cerca del Real Monasterio.
Lo bueno del periodismo es que, no solo informa al lector, sino al propio periodista que escribe un texto. Don Guillermo no nació en territorio escurialense, sino en la mismísima capital de España, si bien, con muy buen gusto, decidió tener una casa para respirar aire puro y descansar en el Real Sitio (y, como reza el dicho popular, lo hizo como el Marqués del Viso: “porque pudo y porque quiso”). En los lares escurialenses escribió y compuso buena parte de su obra literaria y musical, por lo que de alguna manera se impregnó del humus del lugar, en sus prolongadas estancias.
El monumento a Guillermo Fernández-Shaw, por tanto, se lo merece, aunque en este tipo de cosas las propuestas, sugerencias y puesta de cuartos de espada, hacen mucho en un sentido o en otro. Que se lo pregunten si no, a Víctor de la Serna y Espina, respecto al nombre de la calle para su madre Concha Espina, que no residió en el Real Sitio (pese a todo, está muy bien hecho, pues hizo un santuario de la escritora en su casa del Abantos), o al Dr. Don Florentino García González, que no logra una simple calle para el gran escritor José María Sánchez Silva, que sí residió en San Lorenzo y que fue premio Andersen, que viene a ser el Nobel de la Literatura Infantil. Cosas de políticos sectarios, cerriles o apocados hasta la náusea. Cosas de la Ley de Memoria Democrática, alegal algunos. "Hay que crear tensión" recomendaba siempre J.L. Rodríguez Zapatero, más conocido como "el malevo ZP".
Volvamos a Guillermo Fernández-Shaw, que es quien me ha inspirado escribir esta crónica, que trabajó como periodista en “La Época” y, como hombre de cultura, tradujo de Edmond Rostand, Schiller o Goethe. Pero recordar, sobre todo, que fue el gran libretista de famosas zarzuelas, que muchos todavía entonan en sus romanzas, no solo en España sino en países como Argentina y México. Buena parte de los libretos zarzueleros los escribió en colaboración con Romero Sarachaga y, otras, con su hermano Rafael Fernández-Shaw. Ahí van los títulos más célebres: 
La canción del olvido; Doña Francisquita; El caserío, La rosa del azafrán; Luisa Fernanda; La Chulapona; La Cibeles, La tabernera del Puerto, La Lola se va a los puertos (sobre un texto de los hermanos Manuel y Antonio Machado, para Ángel Barrios). La mayoría de ellas las compuso con el gracejo andaluz de su padre.
    Actualmente tiene lugar en Madrid una buena selección de zarzuelas en el Teatro Pavón, bajo el título "Cállate corazón", una historia del género chico, llamado así porque dura una hora y no dos o tres, como muchas óperas. María Rodríguez, actriz y cantante, es una grande entre las grandes de la zarzuela. Hasta el 15 de septiembre. 

"Cállate corazón", selección de zarzuelas en el Teatro Pavón


María Rodríguez, actriz y cantante, grande entre las grandes de la zarzuela

miércoles, 31 de enero de 2024

La zarzuela declarada Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial


• Este reconocimiento contribuye a la consideración social de este género musical y teatral y a su salvaguarda frente a los riesgos a los que se enfrenta


        L.M.A.
    30-enero-2024.- El Consejo de Ministros ha aprobado, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, la declaración de la zarzuela como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, contribuyendo así a la conservación y normalización del género, permitiendo que sea accesible tanto para los interesados en su conocimiento como para el público en general.
    El Real Decreto aprobado hoy por el Gobierno supone el paso definitivo de protección, después de que el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección
General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, iniciara el procedimiento el pasado 24 de julio.
    La justificación de la declaración de la zarzuela como Manifestación Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial viene fundamentada en la originalidad, popularidad y transculturalidad de este género musical y teatral.
    La zarzuela La zarzuela es un género musical y teatral de origen español que nació en el siglo XVII como espectáculo cortesano y que ha llegado hasta la actualidad tras una intensa evolución. Transmitido de generación en generación, se ha convertido en identitario de la cultura española por su versatilidad a la hora de recoger distintos contenidos y estilos musicales.
    Sus características musicales únicas, fruto de la hibridación con la música popular, han trascendido el ámbito escénico para permear en el imaginario colectivo, que ha hecho suyo este repertorio y lo ha utilizado de formas diversas,
desde la interpretación de los números más aplaudidos por bandas musicales en conciertos al aire libre hasta su interpretación por grupos de aficionados especializados en este género.
    Además de su valor musical, su vinculación con los temas cotidianos y populares y su recreación constante por la comunidad han conseguido que se
sienta como una expresión integrante del espacio cultural común y vivencial. De hecho, muchos de sus personajes, melodías y textos se han acabado convirtiendo en expresiones, dichos o refranes populares.
    Por otra parte, su extensión por el mundo hispano, con una producción específica muy importante, la convierte en un testigo de la diversidad de pueblos que componen el acervo identitario de la hispanidad.
    Sin embargo, la zarzuela se enfrenta a múltiples riesgos y amenazas, como la escasez de obras contemporáneas, el problema en el relevo de intérpretes, el envejecimiento de la edad media del público y la dificultad en atraer a las nuevas generaciones, así como la escasa representación de zarzuelas dentro de los ciclos musicales. En este sentido, su declaración como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España contribuye a su consideración social, al interés del público general y a su salvaguarda frente a los riesgos a los que se enfrenta.
    La Ley 10/2015, de 26 de mayo, para la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial establece que corresponde al Ministerio de Cultura, en colaboración con las comunidades autónomas, la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial mediante la Declaración de Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, además de regular el procedimiento de declaración.

lunes, 16 de mayo de 2016

“Un brindis por la Zarzuela. La invitación misteriosa” en el Teatro Fernán Gómez de Madrid







Julia Sáez-Angulo

            “Un brindis por la Zarzuela. La invitación misteriosa”, una ópera cómica, con libreto de Francisco Matilla, tiene lugar en el Teatro Fernán Gómez de Madrid del 10 al 29 de mayo. Las obras seleccionadas son de Chapí, Caballero, Gaztambide, Rubio, Barbieri…

            Roberto, un juerguista recibe una invitación misteriosa de un desconocido marqués de Transilvania para asistir a un baile de máscaras. Finge un viaje inesperado para librarse de su esposa Adela y de su amante Luisa y asiste a la fiesta. Ruperto, un mayordomo beodo lo reciben junto a otros invitados, entre ellos la vecina de Adela y Roberto; también Luisita… El enredo se va creado hasta desvelar los hechos.

            Las piezas musicales seleccionadas van articulando la historia y jugando con las situaciones sobrevenidas. El pianista con ristra de ajos y cruz, con estaca y martillo en sus entradas acompaña las interpretaciones al tiempo que sugiere quien es su anfitrión.

            En el reparto J. Cantolla, A. Piñero, E. Sánchez Ramos, G. Bullón, Enrique Ferrer, I. Palazón, I. Moriones y Oihane Viñaspre y Sergio Khulmann como maestro concertador…

            Amor, humor, vodevil, picardías, calvorotas a dúo… Todo sirve para animar y jugar con la historia y el espectador. La zarzuela es un género que nació para no morir, aunque pase por periodos que no esté tan de moda. Tiene su público, tanto en España como en Hispanoamérica.



            En Un brindis por la Zarzuela se han seleccionado temas que compongan esta suerte de antología zarzuelera, pero otras acogen romanzas en las que también luce la voz del bel canto. A veces no se acaba de entender bien la letra, por lo que no sería baladí que, como en la ópera, hubiera un lateral que la pone de manifiesto.

            En suma, para los amantes de la ópera, Un brindis por la Zarzuela es una buena propuesta para disfrutar del gracejo madrileño de los viejos marqueses –al más puro Jardiel Poncela- esposas, amantes, mayordomos y castillos en Transilvania, localidad rumana que cada personaje va colocando en los países más insólitos para regocijo de espectadores.

            En Un brindis por la Zarzuela Drácula no es tal, sino un engaño para engañadores, que caen en el juego y la red, donde todos han de ponerse de manifiesto entre cantos y diálogos. Vale la pena una visita a este espectáculo; las risas y sonrisas lo pondrán de manifiesto.

           




jueves, 25 de septiembre de 2014

Las zarzuelas sobre la Guerra de la Independencia se exponen en la Biblioteca Nacional de España



La muestra podrá verse entre el 30 de septiembre y el 25 de enero del 2015


L.M.A.

-25 Septiembre 2014- Durante las guerras napoleónicas en España  (1808-1814), la música se alió a la poesía para encender todo tipo de sentimientos patrióticos, y en el género zarzuelesco se avivó esa exaltación con obras dedicadas a la contienda y a los personajes más relevantes que participaron en ella.
La Biblioteca Nacional de España le dedica una exposición, comisariada por Antonio Gallego, con el título La Guerra de la independencia en la zarzuela, que estará abierta al público en el Museo de la BNE entre el próximo 30 de septiembre y el 25 de enero del 2015.
Unas cuarenta piezas y cuatro vídeos componen una muestra dividida en distintas secciones: El mito del 2 de mayo, El mito de Bailén, Los sitios de Zaragoza, Otras vicisitudes de la guerra, El equipaje del rey José y el final de la guerra, se refieren a los documentos, mientras que los vídeos son Nuestro patriotismo y la marcha de Cádiz, El sitio de Zaragoza y la charanga militar de Oudrid, Ilustradores de zarzuelas y Don Benito Pérez Galdós y la zarzuela. 
En muchos de las zarzuelas, la acción es meramente decorativa, su argumento principal se desarrolla al margen de la guerra y sirve para fijar con más intensidad la época en el recuerdo histórico del espectador. Pero en la mayoría de los casos podríamos situar estas obras de entretenimiento colectivo, muchas de ellas “cómicas” en el subtítulo, dentro de los amplios límites de la ideología conservadora.
Segundo himno nacional
Un fragmento de una de estas obras, el pasodoble o marcha con la que finaliza el primer acto de Cádiz, de Javier de Burgos, con música de Chueca y Valverde, estrenada en 1886, pasó a ser utilizada como un segundo himno nacional, e incluso se le buscó nueva letra, en el tiempo de la pérdida de las colonias de Cuba y Filipinas. Pero también se convirtió para algunos, desde Clarín a Antonio Machado, en símbolo del patriotismo irreflexivo, es decir, del patrioterismo.
Como indica el comisario de la exposición, Antonio Gallego, “ésta es la pieza más relevante. Lo de la marcha de Cádiz como himno nacional no es una exageración. Cuando diez años después del estreno de la obra sube al madrileño Teatro Eslava una especie de homenaje y parodia titulada La marcha de Cádiz (ambientada en la época finisecular del estreno, en la obra se narran los apuros de un alcalde de pueblo que busca recursos y una orquesta para que en las fiestas suene la célebre marcha), las palabras finales son: la marcha aquí terminó / si no te parece mal, /aplaude, lo pido yo, / por el himno nacional.”
De Galdós a Chapí
Aparte de Cádiz, en la BNE podrán contemplarse, entre otros manuscritos, partituras e incluso novelas versionadas posteriormente en este género lírico, El tambor de granaderos (1894), de Chapí y Sánchez Pastor; La sobresalienta (1905), de Jacinto Benavente y Chapí; El sitio de Zaragoza (1848), de Cristobal Oudrid; El equipaje del rey José (1903), versión de la obra de Galdós, por Catarineu y Castro; El Sansón de Alfajarín (1891), de Zumel y Conroti; ¡Zaragoza!, de Galdós; El cortejo de la Irene (1896), de Chapí y Fernández Shaw; La viejecita (1897), de Echegaray y Fernández Caballero: El fantasma de la aldea (1878), de Astilla y Taboada; La batalla de Bailén (1849), de Gardyn y Gondois; El campamento (1851), de Luis Olona: y Pepe Botella (1908), de Ramos Carrión.
Es durante el reinado de Alfonso XIII (1886-1941) y la Regencia de su madre, la reina María Cristina, hasta la mayoría de edad de su hijo, cuando se produce una verdadera explosión de zarzuelas sobre la Guerra de la Independencia. Se pueden contabilizar más de cuarenta obras, diez de ellas estrenadas en 1908, al cumplirse el centenario de la contienda.
Entre las actividades paralelas a la exposición, el 5 de noviembre, a las siete de la tarde, el grupo Ensamble de Madrid ofrecerá un concierto en la BNE con una selección de zarzuelas para sexteto con piano. Y el 29 de octubre, a las 19 horas, Antonio Gallego y Begoña Lolo impartirán una conferencia a dúo sobre Música y Política: 1808-1898. El primero tratará el tema Nuestro patriotismo y la marcha de Cádiz, y la segunda sobre Música y Política en la Guerra de la Independencia.

Durante la contienda, tanto la poesía como la música, a veces por separado pero muy a menudo juntas en forma de canciones e himnos de contenido patriótico, fueron utilizadas para exaltar los sentimientos y empleadas por lo tanto como propaganda en la lucha contra el extranjero invasor. De esta utilización de letras y músicas como propaganda ideológica fueron conscientes tanto poetas como músicos de aquel tiempo y fueron muchas las canciones e himnos que alcanzaron gran popularidad en aquellos trágicos momentos.


viernes, 26 de marzo de 2010

Las zarzuelas `Château Margaux´ y `La Viejecita´ reviven el mundo de la radio en la España de los 50



L.M.A.

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan, del 10 al 18 de abril, una gran producción consistente en dos zarzuelas del célebre compositor Manuel Fernández Caballero (Murcia, 1835-Madrid, 1906). Diez años en el tiempo separan a estas obras del siglo XIX, que evocan el mundo de la radio en la España de los 50: Château Margaux, estrenada en el madrileño Teatro de Variedades en 1887, y La Viejecita, en el Teatro de la Zarzuela, en 1897. El montaje podrá verse en los Teatros del Canal en ocho únicas funciones del 10 al 18 de abril.

El director teatral Lluís Pasqual, ex director artístico del Teatro Arriaga de Bilbao y fundador del Teatre Lliure, en 1976, es el encargado de la dirección escénica de esta producción, que cuenta con la dirección musical de José Ramón Encinar. La Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (ORCAM) llevará a cabo la interpretación musical, bajo la batuta del maestro Encinar.

Entre el gran elenco de intérpretes, se encuentran algunos como la soprano Sonia de Munck, el barítono Borja Quiza, el tenor Emilio Sánchez, el actor y director de escena Lander Iglesias o el reconocido actor y cantante de ópera y zarzuela Jesús Castejón.

Esta doble representación que ahora presentan los Teatros del Canal en Madrid es una producción conjunta con el Teatro Arriaga de Bilbao, en coproducción con el Festival Grec de Barcelona y el Teatro Campoamor de Oviedo, ciudades en las que se ha representado en los últimos meses. En octubre de 2009 fue elegido como el mejor espectáculo lírico de la pasada temporada por los críticos de la ópera de Barcelona.

Lluis Pasqual lleva a escena sendas zarzuelas del compositor murciano Manuel Fernández Caballero, encuadradas en el llamado género chico, un subgénero originariamente enfocado al público más popular. Fue autor, entre otras de La Marsellesa (1876), Los sobrinos del Capitán Grant (1877), El lucero del alba (1879), El dúo de la africana (1893) o la reconocida Gigantes y cabezudos (1899)

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