martes, 16 de junio de 2026
ANTOLOGÍA DE LA ZARZUELA DIRIGIDA POR PASCUAL OSA EN EL AUDITORIO NACIONAL. “Género chico” por la duración de la obra, no por su calidad.
jueves, 16 de abril de 2026
“CARMINA BURANA”, 400 VOCES EN EL CORO, JUNTO A LA ORQUESTA FILARMONÍA DE MADRID, DIRIGIDA POR PASCUAL OSA
Saludos entre grandes aplausos
Julia Sáez-Angulo
Fotos: J.S.A.
16/4/26.- Madrid.- 400 voces de varios coros reunidos han sonado en el Auditorio Nacional de Música para interpretar “Carmina Burana” de Carl Orff (1895-1982), junto a la Orquesta Filarmonía de Madrid, dirigida por Pascual Osa. El público se entregó con un prolongado aplauso, que fue recompensado con un bis.
Intervinieron el barítono Alejandro von Büren, la soprano Ana Paula Rada y el contratenor Alberto Frías, que tuvo una interpretación graciosa en la II parte titulada In Taberna.
Rafael Albiñana es el director del coro, que contó con voces blancas de los coros del colegio Sámer Calasanz.
En la primera parte se escuchó el “Concierto para clarinete nº 1 fa menor. Op.73 J. 114. de Carl Maria von Weber (1789 – 1826), en el que destacó el clarinete de Lazlo Kuti.
En el concierto estuvo Mayte Spínola, presidenta de honor de la Orquesta Filarmonía de Madrid, que en 2026 cumple 25 años. Junto a ella, María Dolores de Cospedal su madre María Luisa García Sánchez.
"Carmina Burana" es una famosa cantata escénica compuesta por Carl Orff en 1936, basada en poemas medievales de los siglos XII y XIII que celebran la vida, los placeres carnales, la naturaleza y la inconstancia del destino. Su tema central es la inestabilidad de la fortuna, representada por la rueda de la diosa Fortuna en el icónico coro inicial y final "O Fortuna".
La temática principal es cómo la fortuna rige la vida humana, siendo inconstante y poderosa, ante la cual los humanos están indefensos. Celebra el amor físico, la primavera, el renacer del deseo y la belleza de la naturaleza. Incluye canciones sobre beber, el juego, la gula y la lujuria, reflejando una vida de excesos.
Los poemas fueron encontrados en 1803 en el monasterio bávaro de Benediktbeuern y fueron escritos por los goliardos, estudiantes vagabundos y clérigos rebeldes de la Edad Media, quienes vivían al margen de la iglesia.
La obra se divide en varias partes que alternan momentos épicos y corales con pasajes más íntimos, solistas y rústicos, ofreciendo una visión descarada de la vida terrenal por encima de la espiritual.
Pascual Osa, director de la Orquesta Filarmonía de Madrid.
Julia Sáez-Angulo, Mayte Spínola, María Luisa García y María Dolores de Cospedal.
viernes, 26 de diciembre de 2025
“VIENA EN MADRID”. Concierto de la Orquesta Filarmonía de Madrid, dirigida por Pascual Osa. “Danubio azul” y danza. Carlos V en el Puerto de Tazones.
Mayte Spínola, presidenta de honor de la Orquesta Filarmonía de Madrid
Fotos: Paula Fuster
26/12/25.- Madrid.- Viena es la capital musical por excelencia. Son muchos los que escuchan el Concierto de Primero de Año en Viena ante el televisor y los más afortunados en la misma capital de Austria, en la Sala Dorada (Goldener Saal) del Musikverein (Sociedad Musical de Viena).
Viena y Madrid estuvieron siglos unidos en la Historia, por medio de los Habsburgo, la segunda dinastía española importante -los Austria- después de los Trastámara.
Cuentan, que cuando vino el Emperador Carlos V de Habsburgo y I de España, desde la lujosa corte de Flandes, al puerto de Tazones (Asturias), vio que le esperaban una serie de hombres con la cabeza cubierta y preguntó a su edecán:
-¿Cómo es que esos hombres me reciben con la cabeza cubierta?
-Es que son nobles, señor.
-¿Nobles?, si parecen pobres.
-Es que son pobres, señor, le informó el edecán.
Esta historia me ha venido a la memoria oportuna o inoportunamente, cuando iba al concierto ”Viena en Madrid” de la Orquesta Filarmonía de Madrid, dirigido por Pascual Osa, en el Auditorio Nacional. Un concierto que conjuga música y danza, emulando y adelantándose al Concierto de Primero de Año en Viena. Junto a la Orquesta, actuaron los bailarines de la Compañía JAC: Ballet, dirigida por José Antonio Checa.
“Viena en Madrid” comenzó con “El murciélago” de J. Strauss y terminó con el “Danubio azul”, igualmente de J. Strauss, el compositor por excelencia del concierto. Entre medias, algunos clásicos como el "Vals del Emperador" o “Cuentos de los Bosques de Viena”. Solemnidad y ambiente festivo. Pascual Osa estaba de buen humor pese a algunas toses y hasta un teléfono móvil que se dejó oír. Durante la interpretación de “Fiesta de las flores” de J. Strauss, los intérpretes de danza repartieron flores entre los asistentes.
La Orquesta Filarmonía ofreció en esta ocasión un bis y se invitó a dos asistentes a interpretar con dos silbatos diferentes y no lo hicieron mal. Se abrieron botellas de champagne, mientras se interpretaba “Champagner” de J. Strauss. Pascual Osa se reveló como un showman. Buen humor y buen rollito, después de la música. Felicitación de las fiestas navideñas y el nuevo año.
Viena y madrid quedaron unidas por la música y la danza.
Auditorio lleno, donde no faltó Mayte Spínola, presidenta de honor de la Orquesta Filarmonía de Madrid. El programa del concierto lucía su pintura gestual en la portada. Muy cerca, Loreto F. Escandón, presidenta de la Asociación de Amigos de Filarmonía de Madrid; Ana España, Paula Fuster, Alicia Viladomat, Paloma Casado, Dolores Tomás, Pilar Tortosa, Carmen Reviriego, el matrimonio García Gervás…
Ana España y Mayte Spínola en el concierto
En el Auditorio Dolores Tomás Paula Fuster paloma Casado señores de García -Gervas he hijo y Mayte Spínola
martes, 9 de diciembre de 2025
CONCIERTO DE NAVIDAD, por la Orquesta Filarmonía de Madrid, dirigida por Pascual Osa y la presencia de Mayte Spínola, presidenta de honor
jueves, 16 de octubre de 2025
25 AÑOS DE LA ORQUESTA FILARMONÍA DE MADRID. Comienzo con “La Creación” de J. Haydn en el Auditorio Nacional, dirigido por Pascual Osa
Julia Sáez-Angulo
Fotos: Luis Magán
17/10/25.- Madrid.- La Orquesta y Coro Filarmonía de Madrid celebra su 25º aniversario con la temporada 2025-2026, bajo la dirección musical de Pascual Osa. La temporada se ha iniciado con “La Creación” de Haydn e incluirá, dentro del Ciclo Especial, obras emblemáticas como la Sinfonía n.º 8 de Mahler y un homenaje a Manuel de Falla con semi-escenificaciones de "El Amor Brujo" y "La vida breve", además de zarzuela y concierto de Navidad. Esta temporada se va a conmemorar el legado de la orquesta.
Elena Menor de Osa, antes de comenzar el concierto, hizo la presentación de esta temporada especial en la celebración de los 25 años. El concierto contó con la presencia de Mayte Spínola, presidenta de honor de la Orquesta Filarmonía de Madrid.
El Auditorio mostraba, en esta ocasión una exposición única de instrumentos de tecla y arpas de la época de Joseph Haydn, de la colección privada Lorenzo Sancho. Entre las piezas destacadas se encuentran un pianoforte —idéntico al que se utilizó en el concierto-, un clavicordio, un armonio, una pequeña celesta y varias arpas históricas.
El concierto contó con la soprano invitada Bianca Tognocchi, de Munich; el tenor Alain Damas y el barítono Luis Santana, además del director del coro, Rafael Albiñana. Unas trescientas voces dieron vida a “La Creación” de Haydn, entre el coro titular de la Orquesta Filarmonía y los coros participativos invitados.
La Asociación de Amigos de la Orquesta Filarmonía, presidida por Loreto F. Escandón asistió al ensayo general y a la conferencia previa al concierto, que impartió Pascual Osa en el Auditorio, en la que glosó y contextualizó la figura de Haydn, discípulo de J.S. Bach y Haendel en sus Oratorios, y maestro de Beethoven.
Osa destacó de “La Creación” (1796-98) de Haydn el color y plasticidad de la obra, siguiendo los días y las criaturas creadas del Génesis y su loa a Dios. Su visualidad como una pintura, a la hora de crear la luz, el león, el tigre, las alondras… todo ello subrayado con algunas imágenes, junto a los rótulos de la traducción.
Haydn se inspiró en el libro de los Salmos, y en el El paraíso perdido de John Milton. El barón Gottfried Van Swieten fue el encargado de preparar el texto.
Pascual Osa y Elena Menor regresan hoy a Munich, donde según el director musical "es el lugar donde descanso, reflexiono y creo los proyectos de actuación".
Más información
https://www.abc.es/espana/madrid/agenda/filarmonia-madrid-2025-2026-20251007111933-nt.html
El director, Pascual Osa, con la soprano, Bianca, la presidenta de honor. Mayte Spínola y Manuela PicóElena Menor y Julia Sáez-Angulo
Loreto F. Escandón y Julia Sáez-Angulo
sábado, 12 de abril de 2025
PACUAL OSA dirige el “REQUIEM” DE VERDI, con la Orquesta Filarmonía de Madrid, el Coro dirigido por Albiñana y numerosos participativos, en el Auditorio Nacional
Carmen Valero
Fotos: Esther Calvo de Mora
12/4/25 .- Madrid.- Madrid es un rico despliegue musical todo el año, pero en fechas como Navidad, Cuaresma y Pascua, se enriquece aún más con ofertas musicales singulares y de calado. El “Requiem” de Giuseppe Verdi”, dirigido por Pascual de Osa, con la Orquesta Filarmonía de Madrid, el Coro dirigido por Rafael Albiñana y participativos que casi completaban los tres espacios de butacas frente al director, ha tenido lugar en el Auditorio Nacional, ante el gozo de un auditorio lleno que disfrutó con esta obra singular del compositor italiano.
Fue la mejor manera de celebrar el Viernes de Dolores, de inciar la Semana Santa y el Trio Pascual. “Los que tuvimos la gran suerte de poder cantarlo nos sumergimos con Pascual en la obra por completo pidiendo nuestra salvación y sintiendo de cerca el paraíso. Es una experiencia vibrante no solo para creyentes sino para todos, algo distinto a todo que recordaremos siempre”, declara Pilar, una de las integrantes del Coro.
Ya sabemos aquello de que "si el alma no existiera, la inventaría la música".
No faltaron los numerosos amigos de la asociación de la Orquesta Filarmonía de Madrid, coordinados por Loreto F. Escandón y numerosos miembros del Grupo pro Arte y Cultura, fundado por Mayte Spínola.
El “Stabat Mater” de diversos autores ha sido interpretado y lo seguirá estando por numerosos coros de Madrid, entre ellos, el del Real Casino de Madrid, dirigido por Joan Vida e interpretado por Ana Miranda… Los coros musicales son un patrimonio histórico artístico musical, imposible de agradeceré por su gran disciplina, maestría y arte. Un recuerdo afectivo para el coro Matritum Cantat anima, de la iglesia de san Ginés.
Mozart, otro famoso Requiem. Es el Lachrimosa. Lo último que compuso Mozart en su vida. Estas notas las estaba escribiendo en el lecho de muerte, dos horas antes de morir el 5 de diciembre de 1791 a la 1 de la mañana. Un día gélido como no se recuerda otro desde lo del cambio climático. Fue en la iglesia del Pilar de la calle Juan Bravo de Madrid. Mucha reverberación, pero ha quedado bien. Es el anticipo y primicias del que el Coro Reyna Ysabel, que cantará el domingo 13 de abril en la parroquia de San Ireneo de Madrid.
En días anteriores ha tenido lugar “La Pasión según San Mateo”.
Madrid es una gozosa caja de música clásica y compite con celo con Londres, París, Viena, Berlín, Stuttgart, ¿por qué no?
Más información
domingo, 2 de marzo de 2025
MAYTE SPÍNOLA Y PASCUAL OSA en la entrega de instrumentos musicales para los músicos de Valencia afectados por la dana
domingo, 25 de febrero de 2024
La "Novena" de Beethoven por la Orquesta Filarmonía de Madrid en el Auditorio Nacional, dirigida por Pascual Osa
jueves, 28 de diciembre de 2023
Crónica ligera para un gran concierto: “Viena en Madrid”, dirigido por PASCUAL OSA. Presencia de MAYTE SPÍNOLA y proyecto de actuación ante la Santa Sede
Mayte Spínola, junto a Santi López Vilas, aplaude a la Orquesta
Julia Sáez-Angulo. Fotos: Luis Magán
28/12/23.- Madrid.- Llegó el esperado concierto “Viena en Madrid” de la Orquesta Filarmonía de Madrid, dirigido por Pascual Osa, en el que no podía falta la presidenta de honor Mayte Spínola, por presidenta y por “vienesa”. El programa ha sido mayoritariamente de J. Strauss, trufado con algunas polcas. Lleno hasta la bandera y se veían niños algo siempre grato, en el Auditorio Nacional que nos acogía. El éxito y el aplauso fue total. El programa estuvo muy bien elegido. Salimos edificados por la grandeza de la música y el arte.
Al poco de entrar, en el hall del Auditorio, se elevaron voces imprevistas del coro de Filarmonía de Madrid, cuyos miembros asistían, esta vez, como espectadores. El director del coro coordinaba el canto del “Adeste fideles” y “Noche de paz”, para que entráramos entonados con sentimientos navideños.
Junto a mi butaca de primer anfiteatro, llegaron pronto Mayte Spínola, bien flanqueada por Santi López Vilas y enseguida Elena Menor de Osa, la esposa del director de la orquesta, pelo negro y cutis blanco, una belleza que a mí se me antoja entre italiana e iraní. Esta situación es de status, pensé, desde aquí es donde mejor se escucha la música, de ahí que se quitara en su día el palco real, para que nuestra melómana reina Sofía escuchara los conciertos desde el mejor sitio.
Mi vecina a la derecha, Martine Lafarge, y yo comenzamos a hablar de hípica y caballos de salto, por su empresa Emiralia en Villanueva de la Cañada, y ella me contó que su nieto de cinco años ya montaba a caballo, porque la familia lo lleva en el ADN. De pronto apareció en escena Pascual Osa, melena colombina, y como si nos hubiera oído a Martine y a mí, se arrancó con la Obertura “Caballería ligera”, de F.V. Suppé, seguida del “Galop Chino” de J. Strauss.
Viena llamaba a Strauss y Strauss complacía a Viena. La Compañía JACBallet, dirigida por José Antonio Checa hizo aparición con su belleza de bailarinas blancas de tutú o con gasas de rosa degradé. La coreografía era de Valeria Moreva. La elasticidad y energía artísticas eran absolutas. Los bailarines Xiena Barbu, Marc Riera y Roberto Piatto nos deslumbraron. Ellas y ellos nos trasladaban con mayor fuerza a la capital de Austria en sus tiempos de esplendor, que todavía conserva. Una dama me comentó, a la salida, que echó de menos el baile de un vals en el ballet, "en el concierto de fin de año en Viena, lo hacen", añadió.
Viena es la ciudad europea en que mejor se vive, según estudios y estadísticas, no en balde por ello -y otras cosas y personas- Mayte Spínola decidió abrir allí una hermosa residencia céntrica, junto a la barroca iglesia de San Carlos Borromeo, no lejos de la Ópera.
Cuando la Orquesta Filarmonía de Madrid interpretó el “Vals del Emperador” de Strauss, o el “Vals de las Flores” de Tchaikovsky, junto al ballet en pleno, se produjo un arrebato ucrónico. Pascual Osa nos trasladó a la Viena Imperial de Francisco José y Sissi Emperatriz. Yo al menos los entreví imperiales en sus sitiales de un palco imperial entre nubes. La Viena de hoy sigue viviendo del esplendor que le concedieron los Habsburgo en su día. La dinastía sigue insuflándoles divisas por doquier, así que los vieneses siguen siendo monárquicos in péctore y en bolsillo.
Cuando terminaron los valses todos, todavía transportados por la música, aplaudimos como locos. Y me di cuenta de que Luis Magán aplaudía como Carmen Valero, levantando las manos por encima de su cabeza, como si permanecieran en un arrobo de emoción. Mayte Spínola, Susana Arregui y yo, más contenidas, aplaudíamos desde el regazo.
Perplejidad ante la Marcha Radetzky
Yo escribía de vez en cuando, algunas palabras o frases en mi libreta, para hacer esta crónica ligera -no doy más de sí- y mi vecino de la izquierda, un italiano curioso y simpático, Giacomo, me preguntó qué escribía. Le conté que apuntaba algunas notas, porque, dada mi progresiva pérdida de memoria, tenía que atar las pocas ideas con una cuerda. Sonrió y seguimos hablando, hasta casi hacernos amigos.
Para los castizos, que siempre quieren algo español en el Auditorio, el programa ofreció la “Macha Española” de Strauss, con riqueza de castañuelas. Quedaron contentos.
Con el “Perpetuum Mobile, la polca “Champagne” o la “Marcha egipcia” -todo de J. Strauss naturalmente-, el director Pascual Osa, se permitió algunos juegos con el respetable público, fingiendo una desobediencia puntual de la Orquesta, o el servir copas, tras el estallido del tapón de la botella espumosa. La gente rió y disfrutó la ocurrencia. Yo me acordé de mi abuela Julia (¡se llamaba como yo!), que era muy seria y sin mucho sentido del humor, cuando veía algún gag humorístico en la tele o en algún espectáculo, decía: “eso son sosadas”. Ella era muy riojana. Lo que nunca hubiera dicho es lo de “no mezclar churros con Meninas”. La música es solemne y ella sufría alipori con las bromas.
Al final, llegó fuera de programa, el anuncio de la Marcha Radetzky, también de J.Strauss. “Cuando llega esta Marcha, los italianos nos cruzamos de brazos, me comenta mi casi amigo Giacomo”. Le miro interrogante y me explica: "Fue compuesta en honor al mariscal de campo austríaco conde Joseph Wenzel Radetzky, que salvó el poderío militar de Austria en el norte de Italia, durante la revolución de 1848-49”.
Al sonar, yo no sabía si solidarizarme con Giacomo y su acompañante, con los brazos cruzados, o aplaudir a la Orquesta. Fue una decisión muy dura para mí. Luego le conté al director Pascual Osa esta situación con mi casi amigo italiano y, como el mundo es un pañuelo, me dijo que él había residido una temporada en Milán, viviendo en el apartamento que en su día ocupó el mariscal Radetzky.
Del Auditorio, a la cena de amigos entreverados del Grupo pro Arte y Cultura, músicos, cantantes y bailarines, presididos por Mayte Spínola y Pascual Osa. Hubo brindis y laudatio para ellos, que acarician proyectos de actuación musical en la Santa Sede y en Andalucía. En la mesa, los diplomáticos Andrada-Vanderwilde (no lejos su hija Blanca, muy joven, también directora de orquesta) y el profesor Ramón Lopez Vilas e Ingrid, su encantadora esposa holandesa, con una chaqueta preciosa.
En nuestra mesa: las pintoras Aracely Alarcón y Paloma Casado; la coleccionista de arte Dolores Tomás; el escritor Rogelio Sánchez Molero y la coordinadora perfecta e imprescindible Carmen Palomero. Grachia Barreiros, Carmen Duerto, Manuela y Carmen Picó no pudieron quedadse a la cena. No se puede citar a todos, bajo pena de ser cansinos.
Para mayor abundamiento en frivolidad, contaré que Mayte Spínola estaba radiante en grana y oro (por el pelo, todo hay que explicarlo), y yo, en negro y plata, ambas como los toreros. Dolores Tomás lucía un envidiable abrigo de lince -supongo que ruso, porque el ibérico está protegido- y me contó que en el Museo Pushkin de Moscú se exhibe una magna exposición de pintura española con los fondos de los museos rusos, algo que no debiéramos perdernos. La cultura y el arte, por más que se empeñen los sembradores de discordia, nos salvan y nada tienen que ver con la violencia de la guerra. ¡Paz y feliz año 2024!
Saludos finales de la Compañía JACBalletBrindis. Pascual Osa y Mayte Spínola
Mayte Spinola, junto a Pascual Osa, da las gracias
Buena sintonía
José Luis Marsá, Martine, Aracely Alarcón, Carmen Palomero , Paloma , Rogelio, Susana, Carmen Valero y Julia
Un poco de foto-call final



