jueves, 30 de mayo de 2013
lunes, 20 de febrero de 2012
Ángel Salamanca, Homenaje por su trayectoria artística en Madrid
Julia Sáez-Angulo
El pintor Ángel Salamanca Ortega (Cuellar, Segovia, 1938) va a recibir un homenaje en la Casa de Ávila en Madrid, por su trayectoria como artista y docente en la cátedra de Dibujo.
En el acto, que tendrá lugar el próximo jueves 23 a la s 20 horas (c/ Los Madrazo, 18), interviene el presidente del Hogar de Ávila, Agapito Rodríguez Añel; la directora del Aula de Arte, Rosa María Manzanares; la crítica de arte Julia Sáez-Angulo y el secretario de la casa, Roberto Llorente.
Ángel Salamanca, que terminó sus estudios de Bellas Artes en la Academia de San Fernando en 1969, comenzó a exponer dibujos, retratos y paisajes. En esta década en los 70 viajó a Puerto Rico donde ejerció la docencia en la Universidad de Bayamón y de Ponce. Allí hizo el retrato del violoncelista Pau Casals y del directivo Humberto López Morales.
En el 80 sacó la cátedra de Instituto donde ha impartido clases de Dibujo y Descriptiva. Ha sido jurado de numerosos premios de arte, entre ellos el de Pintura al Aire Libre en Ávila. El dibujo es para él la captación visual de la forma y expresión genuina, caligráfica del autor. Ángel Salamanca reconoce su admiración por Max Beckman.
Le ha gustado experimentar con rojo y negro; habla del misterio de las cosas, de la expresividad de la materia. “Uno focaliza un bodegón o un rincón, porque quiere poner de manifiesto la cara oculta de aquella visión. Hay siempre un juego entre lo visible y lo invisible. El cuadro tiene que transmitir algo más que una copia fría”. “El color es un componente semántico que se añade a la obra artística”, dice el pintor.
Como grabador entusiasta ha practicado sobre todo la punta seca y el aguafuerte; también el linóleo y alguna litografía. Confiesa que le gusta estar atento al aprovechamiento de las luces en el soporte y con el pigmento oportuno.
En sus “Reflexiones para un realismo en la Pintura”, Ángel Salamanca dice: “La autorreflexión le lleva al pintor realista a recrear su mundo personal, su “yo” y para ello se vale o bien de la memoria o del recuerdo o de sus experiencias vividas, soñadas o imaginadas (Surrealismo) y de esta manera el artista nos ofrece su peculiar mundo subjetivo”.
“Un componente muy especial del verdadero realismo es su “unicidad” es decir lo que el objeto dibujado o pintado tiene de “único”, de “personal” e “intransferible” en su apariencia física (identidad)”, añade el pintor.
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sábado, 26 de marzo de 2011
López Berrón inaugura una gran exposición de Pintura en Ávila
Eugenio López Berrón
Palacio de los Serrano
Ávila.
Marzo-Abril-Mayo 2011
"Huellas de santa Teresa en Toledo"
Eugenio López Berrón, artista visual
Julia Sáez-Angulo
26.03.11 .- Madrid .- Eugenio López Berrón ha inaugurado su gran exposición de pintura en el Palacio de los Serrano en Ávila, en medio de una gran concurrencia de público que celebró su obra -40 cuadros- con numerosas muestras de elogio y felicitación. El artista resultó profeta en su tierra, donde no había expuesto desde hacía 20 años.
El acto de inauguración contó con diversos representantes políticos, eclesiásticos y culturales de la ciudad de Santa Teresa, entre ellos el presidente de la Diputación y el obispo de Ávila; el coordinador de Exposiciones Gonzalo Jiménez Sánchez; la vicepresidenta del Hogar de Ávila, Anunciación Güill; la escritora Belén Yuste y la soprano María Ribas Caballero, autora del libro “”El arcón de las tres llaves” sobre la carmelita Ana de San Bartolomé...
Entre los artistas, Luciano Díaz-Castilla, el escultor Nacho Martín; el dibujante y profesor Ángel Salamanca; el acuarelista Pablo Reviriego; la pintora Mercedes Ballesteros; el pintor Antonio de Ávila, que pronto expondrá en Madrid...
Las amplias salas del Palacio de los Serrano acogían un montaje claro de la obra de Eugenio López Berrón (Gotarrendura. Ávila, 1941), que comenzaba por el cuadro del farol en el interior de una estancia con luz matinal, que da imagen a la muestra en la portada del catálogo, el cartel y la banderola de entrada. ¡Lastima que el cartel ha virado la imagen en azules casi hasta un nocturno!
La primera sala acoge y enfrente en sus paredes dos grandes paisajes matizados por bandas geométricas en punta, a modo de vértices, con los títulos de “Despegue (Madrid)” y Aterrizaje (Ávila)”, con representaciones respectivas del perfil de la capital de España y las murallas de la ciudad castellana.
El cuadro “Plaza del Callao”, a modo de gran picado cinematográfico sobre la plaza madrileña, es una de las mejores piezas de la exposición. Berrón ha pintado una y mil veces Madrid, sobre todo la Gran Via, el año pasado centenaria. “No creo que haya pintor con más cuadros sobre la Gran Vía que yo”, confiesa el autor, que la ha representado en todas sus luces desde la mañana más radiante hasta el nocturno de sus luces, pasando por el atardecer dorado.
“El convento de San José”, muy celebrado
“El convento de san José” fue uno de los cuadros más celebrados, una pintura que se utilizó como portada del libro “El arcón de las tres llaves” y que ha permanecido en clausura donde es celebrado por las carmelitas que contemplan en él la fachada exterior del convento que ellas no pueden ver desde el interior. El Obispo de Ávila se detuvo ante el cuadro y lo comento con las autoras del libro.
Los grandes paisajes de La Moraña, dorados y ocres, fueron elogio de Ángel Salamanca por el audaz dibujo geométrico que sustentaba y latía en ellos, la secuencia de planos y la gradación cromática desde el dorado de la mies hasta el azul verdoso del fondo en la montaña. “Un paisaje muy abulense”. Gotarrendura, su pueblo natal estaba en alguno de estos cuadros.
López Berrón ha sembrado colecciones públicas y privadas de todo el mundo, con sus cuadros con Ávila como ciudad amurallada, de modo realista o impresionista, romántico y vaporoso, repetido en un juego de espejos o de espejismos, a través de un cristal... Ávila no parece tener fin para su repertorio iconográfico, con sus mercados Grande y Chico, la catedral, san Pedro, San Vicente...
Por último, las marinas de los puertos del norte de España, con San Sebastián a la cabeza y un impresionante cuadro del puerto de Bermeo (Vizcaya). Sorprendentes sus cuadros de pequeño formato, por capacidad de síntesis del pintor, para albergan en ellos toda una gran Vía u una panorámica nevada, como si quisiera representar las cuatro estaciones del año a base de diferentes estampas urbanas.
Eugenio López Berrón expondrá próximamente en Madrid, en la sede de Caja Murcia.
Más información
http://www.museolopezberronarte.org/p_interior_museo.htm
lunes, 14 de junio de 2010
XX Certamen de Pintura Rápida "Ciudad de Ávila" en coincidencia con el 25 aniversario del Patrimonio de la Humanidad
L.M.A.
La amurallada ciudad de Ávila ha vuelto a ser contemplada por más de doscientos pintores que han participado en el XX Certamen de Pintura Rápida Ciudad de Ávila, organizado por el Hogar de Ávila en Madrid. La convocatoria ha coincidido este año con el 25 aniversario de Ávila como ciudad patrimonio de la Humanidad, declarada por la UNESCO.Cristóbal León García y Francisco Segovia Aguado han sido los primeros premiados, a los que siguieron Antonio Darias Martinez,José Ignacio Amelivia, Raimundo Argos Martinez,Julio Gómez Mena y Ricardo Cejudo Nogales entre otros
El Ayuntamiento de Ávila y Caja Ávila han otorgado los primeros premios dotados con tres mil euros, a los que seguían una veintena, dotados con seiscientos. Las modalidades iban del óleo al acrílico, pasando por la acuarela y el collage, muy presente en esta edición. Los pintores habrían de pintar sus cuadros entre las ocho de la mañana y las cuatro de la tarde.
El jurado estuvo formado por los profesores Ángel Salamanca, Francisco López Soldado, María Anunciación Guil Redondo, vicepresidenta del Hogar de Ávila, el pintor y diputado de la Asamblea de Madrid José Gabriel Astudillo y Julia Sáez-Angulo, vicepresidenta de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte. Como secretario actuó el artista Eugenio López Berrón. Don Agapito Rodríguez Añel, presidente del Hogar de Ávila hizo entrega de los primeros premios. Roberto Llorente estuvo en la organización y protocolo del acto. En total se repartieron dieciséis mil premios en euros.
Los premios de pintura rápida Ciudad de Ávila están muy acendrados entre los artistas que visitan la Ciudad de los Caballeros y Santos cada año, dado el importante número y cuantía de los premios. Los abulenses salen a la calle para ver trabajar a los pintores que dejan mirar con libertad a los ciudadanos que desean seguir su trabajo.
Después de la entrega de los premios -en los que participan entre otros patrocinadores la Universidad Católica, la Delegación Territorial de la Junta Castilla y León y el Colegio de Arquitectos de Ávila, además de firmas como Chuchi Pasteles, Disco 70, Café Norte, Hotel Las Cancelas, Talleres Sagisar, Interfunerarias e Industrias Blázquez- los paseantes abulenses pudieron adquirir libremente algunos de los cuadros expuestos.
El concejal de Ávila Alberto Plaza Martín, acompañado de la de de Transportes, Julia Díaz, dio la bienvenida a los miembros del Hogar de Ávila y al jurado de los premios, felicitó a la organización de los mismos por la dinámica y el prestigio adquirido.
viernes, 30 de abril de 2010
Homenaje al pintor Juan Alcalde en la Tertulia Peñaltar de Madrid
L.M.A.
El pintor Juan Alcalde ha sido objeto de un homenaje en la Tertulia Peñaltar de la Casa de Ávila de Madrid. Al mismo asistieron numerosos artistas y escritores como Oyonarte, Concha Hornero, Antonia Nieto, Eduardo Cárcamo, Benito de Diego, Mercedes Ballesteros, Eugenio López Berrón, Maribel Torre Cañeque, Pablo Reviriego, Ángel Salamanca o Mar Capitán.
El presidente del Hogar de Ávila, Agapito Rodríguez Añel hizo la presentación del acto diciendo que se mostraba a un joven artista de 93 años con gran vitalidad. Rosa María Manzanares, directora de la tertulia Peñaltar, mostró el prolongado currículo artístico de Juan Alcalde y Julia Sáez-Angulo, crítica de arte, comentó la obra del pintor.
"Es la pintura de la esencia en medio de una aparente simplicidad”, señaló la critica de arte. Juan Alcalde Alonso (Madrid, 1918) ha sabido captar de modo metafísico el alma solitaria de algunas ciudades como París o Praga y la desolación de los seres humanos que las habitan.
Una pintura, en su mayor parte al óleo, que se resuelve en blancos níveos, con toques de magenta, cyam y tonos melosos. El artista no necesita grandes recursos cromáticos para plasmar los temas de sus cuadros.
Sus bodegones de cacharros, botellas, tarros, vasijas y cristales de todo tipo traen a la memoria con su silencio a los de Zurbarán o Morandi, si bien es el trazo expresionista el que los conforma y define de manera esquemática y con economía de pinceladas.
El dibujo ha sido una constante en su trabajo y con él ha llevado a cabo numerosos autorretratos y retratos como los de Borges, Nietzche... y sobre todo de Marcel Marceau, el gran artista del mimo francés, que fue gran amigo suyo en París y del que llegó a hacer más de cuarenta dibujos de los que muy pocos le quedan en su estudio.
A Juan Alcalde se le puede incluir, aunque de modo tardío en la llamada segunda escuela de artistas españoles en París. Entre los consejos que suele dar a los jóvenes artistas está el de que desconfíen de la facilidad de pintar. “Hay que arriesgar para logar algo nuevo. Repetir se traduce en meras fórmulas sin interés alguno”.
Alcalde ha practicado también el grabado en el Taller del Prado y sus obras se han expuesto en las últimas ediciones de la feria Estampa. El artista pintor toreros porque le interesa el tema de la corrida como reto con la muerte.
Sáez-Angulo destacó la belleza de la firma de Juan Alcalde, sencilla, limpia y clara, que añade una suerte de grafismo a sus cuadros.
Juan Alcalde tiene publicados dos libros singulares, de bibliófilo, que acogen buena parte de su obra.

